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26/12/23

En el desastre del informe PISA, el caso vasco es uno de los más graves, por la altura desde la que cae y por la persistencia del desplome... cuenta con un mayor gasto público y privado en educación, tanto si se analiza el gasto por estudiante como si se compara con el gasto por habitante. Pero ha sido el segundo descenso más significativo en los últimos 10 años de PISA, con 32 puntos de caída, tan sólo por detrás del sufrido por Cataluña (38 puntos)... El alumnado que no supera tampoco este nivel inicial en Lengua Vasca, que es la única lengua que vehicula aprendizajes en la mayoría de los centros educativos, supera la mitad del total... El alumnado de 2º curso de ESO en el nivel inicial en Lengua Española es casi un tercio del conjunto... Euskadi tiene un problema muy grave en la competencia lingüística de su alumnado que lastra el resto de sus aprendizajes... ¿Qué más se necesita analizar, y resolver, para acaar con una tendencia de rendimientos desiguales, aunque unánimemente decrecientes, señalados en todas las evaluaciones? Uno especialmente, y que no es menor, sino todo lo contrario: el impacto de una política lingüística aplicada con prevalencia sobre la política educativa, que impide precisamente la resolución de los problemas? En la mayoría de los centros educativos vascos se trabaja sobre una ficción: la de que el euskara es la primera e incluso la única lengua de la totalidad del alumnado, cuando esto no es así... Debido a esta creencia errónea, el castellano se excluye como herramienta de cualquier aprendizaje, incluso como auxilio para producir mejoras competenciales... PISA no es más que una muestra, solo una muestra más. Tanto esta como las otras prueban lo mismo: que cuando una política que prima lo simbólico-identitario frente a lo lingüístico-comunicativo se impone sobre la necesidad educativa, sobreviene el desastre

 "Pocos de los 81 países participantes en esta última edición, retrasada por la epidemia de Covid, han mejorado sus datos en el último informe del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), que evalúa a los estudiantes de 15 años en tres competencias especialmente: matemáticas, ciencias y lectura. Una tónica general de la que no se sustraen ni España ni la mayoría de sus comunidades autónomas, siendo el caso vasco uno de los más graves, por la altura desde la que cae y por la persistencia del desplome.

Euskadi alcanzó en 2012 su mayor éxito en competencia lectora en el Informe PISA, con 498 puntos. Desde entonces no ha hecho más que descender, obteniendo en la actualidad solo 466. Una puntuación por debajo de la media española y de la OCDE y que indica que, en este tiempo, los estudiantes vascos han perdido un curso completo en cuanto a competencia lectora. Pero es que la puntuación en matemáticas también ha disminuido, de 505 puntos hace 10 años a 482 en la actualidad; esto es, 23 puntos menos. Y en la competencia científica, los estudiantes vascos han pasado de 506 puntos a 480, la mayor caída entre todas las Comunidades Autónomas.

La magnitud del retroceso no es la única nota que aporta gravedad. También lo son el incremento de alumnado en los niveles más bajos de las distintas competencias y el descenso cada vez más acusado de estudiantes en los niveles avanzados, lo que pomposamente llamamos «excelencia». Pues bien, Euskadi está entre las comunidades con menor porcentaje de alumnado en estos altos niveles en lectura: solo un estudiante por cada ocho que no superan el nivel bajo. En competencia científica, hay un alumno en el nivel avanzado por cada siete en el inicial. En el caso de las matemáticas, por cada alumno excelente hay casi cinco en los niveles bajos de rendimiento.

En todos los campos, pero especialmente en el de la lectura, Euskadi parecía tener todo a su favor para obtener buenos resultados. No en vano era la comunidad autónoma que dedicaba al ámbito lingüístico mayor tiempo del currículo (en torno al 40% del total, según el decreto curricular en vigor en ese momento); su muestra concurría con el nivel socioeconómico y cultural más alto (+0,18 de ISEC), sólo por detrás de Madrid (+0,25) y claramente por encima de la media española (-0,03); es además la comunidad que escolariza al alumnado más tempranamente (más del 90% desde los dos años de edad); posee comparativamente más recursos humanos ocupados en actividades educativas, y cuenta con un mayor gasto público y privado en educación, tanto si se analiza el gasto por estudiante como si se compara con el gasto por habitante. Pero ha sido el segundo descenso más significativo en los últimos 10 años de PISA, con 32 puntos de caída, tan sólo por detrás del sufrido por Cataluña (38 puntos).

No hay explicación gubernamental a este enorme retroceso. Las autoridades vascas se han escudado en el impacto de la pandemia o se han limitado a señalar que PISA es «sólo un indicador», olvidando que esta tendencia descendente es plenamente coincidente con otras evaluaciones internacionales como PIRLS (Estudio Internacional de Progreso en Comprensión Lectora), practicada en 2016 -Euskadi canceló su participación en la siguiente edición-, y coincidente también con las propias de la comunidad autónoma, tanto muestrales como censales. De hecho, los datos que han trascendido de la última, celebrada en el primer trimestre de este mismo año, son dramáticos. El alumnado de 2º curso de ESO en el nivel inicial en Lengua Española es casi un tercio del conjunto. El alumnado que no supera tampoco este nivel inicial en Lengua Vasca, que es la única lengua que vehicula aprendizajes en la mayoría de los centros educativos, supera la mitad del total. Euskadi tiene un problema muy grave en la competencia lingüística de su alumnado que lastra el resto de sus aprendizajes.

Está claro que no existe liderazgo suficiente en Euskadi para que funcione correctamente el triángulo que constituyen la investigación, la innovación y la formación, y ello influye en estos datos. Cada vez se debate en mayor medida el influjo de la modernidad en los rendimientos escolares, que asoma con un uso incorrecto de dispositivos electrónicos, digitales y conectados, útiles para la comunicación, la observación y la experimentación interactivas, pero inadecuados para la lectura profunda y reflexiva que exige la educación. Es evidente el impacto negativo de la segregación escolar, apuntalada en el País Vasco por la mayor presencia de enseñanza privada concertada, con la mayor extensión en toda España del cobro de cuotas irregulares a las familias. Las diferencias socioeconómicas, especialmente de quienes están en peor situación -tal es el caso de la población inmigrante-, sólo explican estos pobres resultados parcialmente, ya que los rendimientos de los autóctonos caen aún más.

Ni siquiera la combinación de todos los elementos de esta larga lista puede explicar la magnitud del retroceso. ¿Qué falta entonces en esta enumeración de razones, todas válidas pero insuficientes, para explicar este descalabro confirmado por PISA? ¿Qué más se necesita analizar, y resolver, para acabar con una tendencia de rendimientos desiguales, aunque unánimemente decrecientes, señalados en todas las evaluaciones? Uno especialmente, y que no es menor, sino todo lo contrario: el impacto de una política lingüística aplicada con prevalencia sobre la política educativa, que impide precisamente la resolución de los problemas.

En la mayoría de los centros educativos vascos se trabaja sobre una ficción: la de que el euskara es la primera e incluso la única lengua de la totalidad del alumnado, cuando esto no es así. En esta última edición de PISA, solamente el 32% de los estudiantes escogió la lengua vasca para realizar las pruebas, en su inmensa mayoría porque esta es su lengua materna. Pero pese a que el euskara no llega a ser la primera lengua más que de un tercio del alumnado, es la única que vehicula los aprendizajes de casi tres cuartas partes de los estudiantes, la única válida para relacionarse con sus profesores y la única cuyo uso y conocimiento se estimula.

En la mayoría de los centros educativos vascos se funciona como si la primera lengua de la mayoría, la española, fuese el obstáculo para conseguir altos niveles de dominio en la otra lengua que institucionalmente se aspira a promover, el euskara. Debido a esta creencia errónea, el castellano se excluye como herramienta de cualquier aprendizaje, incluso como auxilio para producir mejoras competenciales; se expulsa del espacio educativo, o se relega a un ámbito marginal, y se reduce su tiempo de trabajo lo máximo posible. Consecuentemente, las estrategias se reducen, los recursos disminuyen y las metodologías se empobrecen. Todo ello concluye en imposibilitar que buena parte del alumnado mejore sus competencias, lingüísticas y no lingüísticas.

No hay ninguna investigación que justifique este desatino. Son inconsistentes sus soportes desde la psicología cognitiva y la lingüística aplicada, y solo se articulan sobre supuestos ideológicos injustos, etnicistas y excluyentes. Olvidan el papel clave de la escuela en la adquisición y transmisión del conocimiento y pretenden, en clara contradicción con una sociedad que aspira a un bilingüismo cada vez más equilibrado, una formación sobre la base de una sola lengua. Sus fórmulas obsoletas no se sustentan sobre la realidad, se muestran inútiles para la lengua que pretenden privilegiar y contribuyen al fracaso en el resto de áreas curriculares.

El daño se ha hecho ya muy evidente y son abundantes y diversas las evaluaciones que prueban la influencia de estos planteamientos en la reducción de los rendimientos del alumnado. Porque efectivamente PISA no es más que una muestra, solo una muestra más. Tanto esta como las otras prueban lo mismo: que cuando una política que prima lo simbólico-identitario frente a lo lingüístico-comunicativo se impone sobre la necesidad educativa, sobreviene el desastre."

(Ricardo Arana, profesor, Revista de prensa, 20/12/23. Este artículo se publicó originalmente en El Mundo.)

17/12/23

Uno de los prejuicios que más se nos ha arrojado a la cara a los que “venimos de fuera” es el de bajar el nivel educativo general... estamos acostumbrados a que los racistas nos tengan por tontos de nacimiento, pero ahora el odio nos viene ni más ni menos que de un alto cargo de la Generalitat. Los catalanes, ya saben, son una raza superior donde las haya, así que la única explicación posible a los nefastos resultados del informe PISA es la sobrerrepresentación de nouvinguts. Ni los recortes de Convergència ni 10 años de procés explican el desastre. No, tiene que ser culpa de los inmigrantes, moros y sudacas que llevan la falta de inteligencia en los genes y contaminan así a los “nativos” nostrats. Pues nada, que les hagan las prueba solamente a los catalanets auténticos, a ver cuántos encuentran y si de verdad son todos unos einsteins que recitan Verdaguer de memoria (Najat El Hachmi)

 "¿Qué es un niño inmigrante? Yo no lo sé porque, exceptuando los menores no acompañados, ningún chaval toma por sí solo la decisión de trasladarse a otro país. Los hijos de los inmigrantes somos parte del equipaje de nuestros padres, nos vamos a vivir donde van ellos del mismo modo que nacemos donde está nuestra madre. 

Cuando resulta que aterrizas o naces en Cataluña, cuando eres catalán de tota la vida porque no has vivido en ningún otro sitio, ¿también eres un nouvingut? ¿Cuándo caduca la condición de made in el extranjero? ¿Cuándo termina el tránsito consecuencia de un acto, el de emigrar, que nadie quiere hacer dos veces en la vida? No, no somos inmigrantes ni quienes vinimos de pequeños ni quienes nacieron aquí, porque el lugar en el que pasas la mayor parte del tiempo, donde creces y te educas y estableces vínculos es tu sitio en el mundo y no ese origen remoto que a veces no conoces más que de oídas. En todo caso, los alumnos de los centros educativos deberían ser considerados iguales por el simple hecho de ser niños cuyos derechos hay que garantizar y proteger, sea cual sea su origen o situación administrativa.

 Uno de los prejuicios que más se nos ha arrojado a la cara a los que “venimos de fuera” es el de bajar el nivel educativo general. Da igual que saques las mejores notas, que seas brillante, que hables más lenguas que tus compañeros, que seas “espabilada” porque tu realidad es más dura y nadie te va a ayudar a hacer los deberes, si acaso eres tú la que tienes que aprender a rellenar formularios desde pequeña porque tus padres no pueden hacerlo. 

Aun así, estamos acostumbrados a que los racistas nos tengan por tontos de nacimiento, pero ahora el odio nos viene ni más ni menos que de un alto cargo de la Generalitat. Los catalanes, ya saben, son una raza superior donde las haya, así que la única explicación posible a los nefastos resultados del informe PISA es la sobrerrepresentación de nouvinguts. Ni los recortes de Convergència ni 10 años de procés explican el desastre. No, tiene que ser culpa de los inmigrantes, moros y sudacas que llevan la falta de inteligencia en los genes y contaminan así a los “nativos” nostrats. Pues nada, que les hagan las prueba solamente a los catalanets auténticos, a ver cuántos encuentran y si de verdad son todos unos einsteins que recitan Verdaguer de memoria."                           ( Najat El Hachmi , El País, 15/12/23)

15/9/22

Los hechos parecen ser estos, según ABC: una profesora de Música se va al paro tras 35 años de interina por no tener el título de valenciano... inda por riba, es valencianahablante. De hecho, habla indistintamente a sus alumnos en la lengua que cada uno prefiere... posee un título de valenciano oral, pero no aprobó el exigido por la Conselleria de Cultura, Educación y Deporte... Otros colegas suyos se sacaron el diploma en verano, con un cursillo intensivo que costaba 2.000 euros, pero con una familia tan numerosa, Encarna lo descartó, no se lo podía permitir... y protesta... ante esto Joan Baldoví argumenta: "¿Alguien se imagina que un profesor valenciano no supiese hablar en castellano?"... Señor Baldoví, el despido es un hecho gravísimo, que sólo puede aceptarse cuando el desempeño profesional del trabajador es pésimo... el trabajo de directores, inspectores y consejeros de Educación de la Generalitat es resolver este problema, perfectamente subsanable... basta con que se enteren de si era buen o mal profesor, eso es lo esencial, y ni se le ocurre mencionarlo... le recuerdo que en Cataluña directores e inspectores persiguen a quién enseñe en castellano... aunque todos lo hablen... el problema, señor Baldoví, es cuando se expulsa a quién tenga que hablar en determinada lengua, castellano, valenciano, catalán, gallego, sin más

 "Joan Baldoví ha lanzado una contundente lección este martes sobre la convivencia de dos lenguas oficiales en el ámbito educativo. El portavoz de Compromís en el Congreso de los Diputados ha asegurado en su comparecencia ante los medios de comunicación que en Xàtiva una profesora, con una carrera de 35 años en la educación pública de la localidad, no ha querido aprender la lengua oficial de la tierra a pesar de que sus alumnos se lo demandan.  

“¿Alguien se imagina que un profesor valenciano no supiese hablar en castellano?”, se ha preguntado. Con esta premisa, Baldoví ha querido poner en valor, con una experiencia propia, la importancia de conocer la cultura y el lenguaje de allá dónde se vive y trabaja.

“Mi madre me enseñó valenciano. Cuando he tenido que salir fuera he tenido que aprender el idioma de cualquier país. Cuando una persona está 35 años en un sitio donde hay dos lenguas oficiales, creo que, si ama esa tierra que le está dando la posibilidad de tener un empleo, lo mínimo que puede hacer es sacarse el título de la otra lengua oficial”, reivindica."  (...)"                (Raquel Martínez, El Plural, 13/09/22)   

Joan Baldoví ;) @joanbaldovi

¿Alguien se imagina que un profesor valenciano no supiese hablar en castellano? En Xàtiva una profesora que lleva 35 años en la educación pública no ha querido aprender la lengua oficial de la tierra donde trabaja y que le demandan sus alumnos.

2:17 p. m. · 13 sept. 2022
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 "Una profesora de Música se va al paro tras 35 años de interina por no tener el título de valenciano.

Encarna Grau tiene siete hijos y no llega a fin de mes: «Es injusto, discriminatorio y dramático, me quitan mis derechos de toda una vida».

 (...) Encarna Grau tiene 62 años de edad y fue la primera profesora de música de trompa con título en España, en 1980, pero ahora después de casi cuatro décadas de docencia como interina, se queda sin empleo por no tener el título de valenciano. Y ha presentado una «denuncia» a la Generalitat para reclamar su puesto.

«Es dramático, injusto, discriminatorio: me han quitado mis derechos de toda una vida, para que ahora me digan 'vete a tu casa'«, se lamenta esta luchadora »peleona«, como ella misma se autodefine, a quien no se le acaban los adjetivos para desahogarse por verse en el paro.

 Su impotencia después de ver su nombre, como tantas veces antes al arrancar el curso, la primera de la lista de la bolsa de trabajo, pero por primera vez sin plaza adjudicada. «Ha participado», figura en el documento oficial. (...)

Para más paradoja, Encarna nació en Alzira, vive en Xàtiva y es valencianohablante. De hecho, habla indistintamente a sus alumnos en la lengua que cada uno prefiere, entre ellos una estudiante rumana. «El lenguaje de la música es universal, y si no tengo el título de valenciano, no me lo puntúes, pero si he estado trabajando y lo he intentado, me he presentado al examen, pues puntúalo a quienes lo tengan y valóraselo, mientras para mí que cuenten otras cosas», plantea a la Generalitat Valenciana, como decisión más ecuánime.

Aunque posee un título de valenciano oral, no aprobó el exigido por la Conselleria de Cultura, Educación y Deporte, que aprobó hace unos años una moratoria para los profesores que no lo tienen. «Para hacer el curso lo ponen muy difícil, hay gente que ha terminado en el instituto y ha tenido el valenciano como asignatura siempre, y los echan para atrás», subraya. De hecho, por su edad, ella nunca aprendió valenciano ni en el colegio ni en el Bachillerato o la Universidad. Otros colegas suyos conocidos se sacaron el diploma en verano, con un cursillo intensivo que costaba 2.000 euros, pero con una familia tan numerosa, Encarna lo descartó, no se lo podía permitir.

«También hay profesores que vienen de otras comunidades, aprueban el título solo porque se lo exigen y luego hablan siempre en castellano en clase, no tiene sentido», compara.

Su situación es prácticamente única por el instrumento, la trompa, solo hay una plaza a tiempo completo en la región, que ella ha venido ocupando por antigüedad, mientras que a violinistas y otros profesores sí los han mandado a Requena y más zonas castellanohablantes, una opción imposible para Encarna. (...)

Mi abogado me dice que el año que viene me puedo jubilar y que ahora tendré el paro, pero yo hablo de leyes injustas para los que vienen detrás, las siguientes generaciones», se rebela Encarna, tranquila un poco porque al menos por su edad, esta situación de desamparo no se prolongará en exceso. Aun así, confiesa que no llega a fin de mes, porque cobrar del desempleo «todavía está en el aire», no lo tiene confirmado, y siempre sería una retribución inferior a su sueldo, con el que siempre ha tenido que arreglárselas con tino para sacar adelante a siete hijos, cuatro de los cuales todavía están a su cargo y de su marido.

«Solo por presentarte al examen de valenciano, ya son unos cien euros, y con familia numerosa yo tampoco pude plantearme como otros hicieron marcharme a otras comunidades de España sin el requisito lingüístico«, apostilla, mientras espera respuesta de la Generalitat a su denuncia presentada a principios de agosto. »Sabemos que todo es legal, pero las leyes no siempre son justas«, opina."          (J. L. Fernández, ABC, 12/09/22)

26/8/22

La ANC trata de hacerse con toda asociación o colegio, para implantar allí su doctrina nacionalista... Lo que menos importa de esta inmoral estrategia es la propia asociación. El objetivo es hacerse con su dirección para implantar ideología... Un ejemplo “sangriento” de esta situación lo encontramos en las universidades catalanas, en las que se tilde de fascistas a los que se oponen a ella

 "Víctor Terradellas, implicado en los ridículos tejemanejes de los nacionalistas catalanes con Rusia, abandonaba su partido Junts, lamentándose de que los órganos de dirección hubiesen actuado sin “ningún tipo de neutralidad”…. ¿Acaso la esperaba? Los lideres de cualquier régimen político, abjuran de la neutralidad porque venden su doctrina. Los que la compran no serán en ningún caso neutros; por eso, la compraron. Sin embargo, los directivos de una asociación, civil, sanitaria, profesional, educativa o deportiva, que suele reunir a numerosas personas con objetivos, solo vinculados a la asociación, están obligados a respetar la neutralidad ideológica de los socios, pues la dirección los representa a todos. Posicionarse de parte vulnera flagrantemente la libertad de los asociados.

Ese es el sentido de la  neutralidad. Cualquier individuo que a título personal o como grupo pretenda liderar una asociación no política, debe excluir su particular ideología. La ANC, fiel servidora del nacionalismo radical, trata de hacerse con toda asociación o colegio, para implantar allí su doctrina totalitaria. Lo que menos importa de esta inmoral estrategia es la propia asociación. El objetivo es hacerse con su dirección para implantar ideología. El “ataque” de las huestes separatistas  suele dejar confusos a los socios, sobre todo si son contrarios a la ideología que se intenta imponer. Un ejemplo “sangriento” de esta situación lo encontramos en las universidades catalanas, tomadas prácticamente por rectores oportunistas, que nunca hubieran ascendido por méritos propios, pero que han encontrado en la amoral elección a dedo una manera de medrar y ascender, solo con venerar “la causa”, la sientan propia o no.

El escenario universitario ha sido siempre “el oasis de cultura, conocimiento y dialogo”, así que, con esta intromisión ideológica, el propósito constitutivo ha quedado hecho trizas. Estos rectores como buenos estómagos agradecidos, no solamente animan las consignas involucionistas, si no que permiten que se tilde de fascistas a los que se oponen a ella. Ante el constante acoso y humillación sufridos, en progresivo goteo, muchos profesores brillantes ya se han ido marchando de Cataluña, y muchos otros se lo están pensando. Los lectores o doctorandos extranjeros ya ni aparecen, pues ha corrido la voz de lo que aquí les espera. Las pancartas de rechazo contra cualquiera que les cuestione surgen a la más mínima reivindicación, llegando al ataque físico que los rectores ignoran, mirando a otro lado. (...)

 Esta descarada invasión de la libertad de pensamiento ha propiciado que se levante un muro de resistencia contra la que es ya una clara dictadura. El objetivo central de esa resistencia es recuperar la neutralidad, perdida pues nadie y menos en el siglo XXI acata un régimen autoritario del tipo que sea. Desde aquí mi profundo respeto, reconocimiento y admiración por los denodados esfuerzos de este grupo de más de 200 profesores y catedráticos que conforman “Universitarios por la convivencia” -colectivo al que me siento orgulloso de pertenecer- cuyo objetivo vertebral es el recuperar la neutralidad y la libertad de pensamiento de la academia. Más allá de los estragos sufridos en la convivencia vecinal y familiar de la ciudadanía, algún día, estoy seguro, se llegará a reconocer también este tremendo daño infligido a la comunidad universitaria.

 Hacerse con las instituciones de un país es un ejercicio histórico de los regímenes dictatoriales. Cataluña sufre pues, desde 2012, con el interesado abrazo de Más a la independencia, lo que denominaré como “invasiones bárbaras” –estrategia política involucionista consistente, en apropiarse del gobierno de una institución para imponer un régimen ideológico totalitario, estrategia jaleada y subvencionada por el post gobierno golpista. Todo lo contrario, pues, de la neutralidad de representación. Los invasores no tienen el más mínimo proyecto ni interés por la institución, y como peña sectaria, cuasi religiosa que sigue las instrucciones del gurú de turno, la “asaltan a saco”, a toque de corneta. Se trata de una aún más perversa versión del mayor engaño catalán: “derecho a decidir sí, pero lo que yo te diga”.

Compartiendo gobierno en mi colegio profesional durante ocho años, mantuve una estricta neutralidad -que al salir yo del gobierno, no tardó en perderse- descartando de plano, el referéndum asociativo que fanáticos colegiados nos planteaban, con la pretensión de poder constatar el grado de división del colectivo. Afrontamos en 2018 una candidatura que ya solo por su lema instaba a la parcialidad: “psicólogos por la república”. Hoy, afortunadamente, aunque la ANC sigue manteniendo su sectorial de colegios profesionales “a invadir”, se trata de un movimiento decadente.

 Otro ejemplo de vergonzosa invasión, lo sufre la Cámara de Comercio, entidad de gran arraigo, tomada, con malas artes, hace años, ya en el periodo electoral, utilizando la citada “sectorial de colegios” de la ANC. El juez acaba de confirmar la sentencia: las elecciones deberán repetirse. Sociedad Civil Catalana, afortunadamente, dispone también de una sectorial de colegios, pero justo para lo contrario: promover una estricta neutralidad de representación. En su reciente escuela de verano, la neutralidad ha sido su eje vertebrador. La resistencia a la oscuridad y al borreguismo que ofrece el nacionalismo, crece como la espuma en Cataluña y terminará, por mucho sacrificio que nos cueste, por librarnos de este inesperado yugo con flechas”, que no supimos ver venir. Como nos dice Ayn Rand; «Cuando repares que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un sacrificio personal, entonces podrás afirmar sin temor a equivocarte que tu sociedad está condenada»."            (Ricard Cayuela, elTriangle, 02/08/22)

25/8/22

Represalias a un estudiante por denunciar la exclusión del castellano en la Universidad de Barcelona... El escritor y periodista Bruno Bimbi asegura ser víctima de una persecución en la Facultad de Filología tras criticar la discriminación del español en un polémico artículo de hace dos años en 'Ctxt'... Ctxt pidió “disculpas” a sus lectores por “la publicación” del artículo. Poco después, invitaron a Bimbi a abandonar el consejo editorial del digital. No volvió a colaborar con ese medio

 "Denunciar la exclusión del castellano en la Universidad de Barcelona (UB) puede salir muy caro. Así lo atestigua Bruno Bimbi, periodista, escritor, doctor en Estudios del Lenguaje y, también, estudiante del grado de Lenguas y Literaturas Modernas en la Facultad de Filología de la UB.

Bimbi criticó públicamente a finales de 2020 que los 11 grupos de una asignatura obligatoria se impartían exclusivamente en catalán –pese a que dos de ellos se anunciaban en español–. Lo hizo a través de un artículo en Ctxt titulado ¿Cómo se dice xenofobia en catalán? Desde entonces, ha sufrido innumerables contratiempos. El último de ellos, ver cómo le eliminaban de su expediente académico dos asignaturas aprobadas con matrícula de honor. Bimbi está convencido de que son represalias por sus críticas.

Insultos y fuera de Ctxt

Tras publicar su artículo, el periodista argentino residente en Barcelona vio cómo se las gasta el nacionalismo catalán. Recibió una retahíla de insultos en las redes sociales, e incluso le invitaron a abandonar Cataluña. Ataques mucho más graves, incluso, que cuando había escrito sobre el conflicto palestino-israelí, la extrema derecha en Sudamérica o el Papa, subraya Bimbi.

Por su parte, Ctxt pidió “disculpas” a sus lectores por “la publicación” del artículo. Poco después, invitaron a Bimbi a abandonar el consejo editorial del digital. No volvió a colaborar con ese medio.

Notas devaluadas

Bimbi ha explicado a Crónica Global que, desde la publicación del artículo, ha sufrido múltiples percances que no parecen casuales. Por ejemplo, en una asignatura de Literatura Francesa protestó porque, aunque se impartía en castellano, se entregó el examen en catalán. Tras protestar por escrito, vio cómo sus notas excelentes fueron rebajadas porque la profesora le calificó con la actitud más baja de la clase.

En otra asignatura, le ocurrió algo similar. Tras obtener un 8 y un 8,5 en dos exámenes y un 9 en el trabajo de práctica, la profesora le bajó la nota final a un 2. Tras presentar las correspondientes reclamaciones, Bimbi asegura que la jefa de estudios de la Facultad de Filología y Comunicación de la UB, Maria Pilar Perea, le recomendó: “No te metas en polémicas en los medios”.

Asignaturas eliminadas de su expediente

La propia Perea fue la que, tras una consulta previa a la publicación del artículo, le había aclarado por escrito las dudas sobre las asignaturas del plan de estudios –que presentaba cierta confusión– que podía escoger en su trayectoria académica.

 En dos de esas asignaturas obtuvo matrícula de honor. Sin embargo, después de la polémica, le indicaron que esas asignaturas no debía haberlas cursado y fueron eliminadas de su expediente académico. De nada le ha servido el mail en el que la jefa de estudios le había confirmado que podía hacerlas. Se ha visto obligado a cursar otras dos asignaturas. Y ni siquiera ha recibido una explicación al respecto.

Beca rechazada varias veces

Otra de las “casualidades” que ha sufrido Bimbi en la UB tras la publicación de su denuncia ha sido el reiterado rechazo de su beca AGAUR. Ha necesitado cuatro recursos para que la universidad admita que el escritor había sido víctima de un sorprendente error de duplicación de su expediente que le impedía recibir la ayuda.

En una de las respuestas a sus quejas por la falta de clases en español, la UB le dice que “el catalán es la lengua de comunicación” de esa institución, “de manera que, si un docente decide que su lengua vehicular para las clases sea el catalán, está en todo su derecho de poder utilizarla en el aula”. “Mienten”, responde Bimbi. “Si la clase está anunciada en una lengua, debe impartirse en esa lengua, sea catalán o castellano”, insiste.

“Persecución” y “xenofobia”

“Es impresionante cómo se ha naturalizado que esta gente pueda manejar una universidad pública como si fuera su comité y perseguir a quien se anime a decir algo. Los propios profesores te dicen con resignación que no se puede hacer nada, porque en Filología mandan los fanáticos”, denuncia en Twitter.

Bimbi añade a este medio que, en Cataluña, denunciar la exclusión del castellano en la universidad conlleva “persecución, acoso, maltrato y xenofobia”."                  (Alejandro Tercero , Crónica Global, 21/04/22)

9/8/22

El 54% de los catalanes verían con buenos ojos que se impartieran más clases en castellano... según una encuesta de La Vanguardia... el consenso en torno a la inmersión lingüística es falso

 "El diario del Grupo Godó ha publicado dos entregas de una encuesta realizada por la empresa Ipsos, y la cual nos deja algunos titulares muy destacados. (...)

Otro punto destacado del sondeo de La Vanguardia es que el 72% de los catalanes consideran que la independencia no debería de ser un tema prioritario para el ejecutivo de Pere Aragonès. En cuanto al dirigente catalán, solo el 37% lo considera un buen presidente.

Otro de los puntos que más podemos destacar de la encuesta es que el 54% de los catalanes verían con buenos ojos que se impartieran más clases en castellano, un dato que demuestra que el consenso entorno a la inmersión lingüística que tratan de vender sus defensores es totalmente falso."       (David Gerbolés, elCatalán, 16/05/22)

27/7/22

Plataforma per la Llengua ha comparado que un profesor universitario dé las clases en castellano con el hecho de que asista borracho o sea mal educado... Lo ha hecho en un vídeo publicado en las redes para pedir a los estudiantes que denuncien a los profesores, "¿Verdad que si el profesor es mal educado o da la clase bebida te quejarás? ¡Pues también es necesario que lo hagas si se salta el plan docente e imparte la clase en otra lengua!"

 "Plataforma per la Llengua ha comparado que un profesor universitario dé las clases en castellano con el hecho de que asista borracho o sea mal educado. Lo ha hecho en un vídeo publicado en las redes para pedir a los estudiantes que denuncien a los profesores que se "salten el plan docente".

La autollamada ONG del catalán ha elaborado un vídeo (https://twitter.com/i/status/1509229051734593546)  que muestra a un grupo de estudiantes escandalizados porque ven a su profesor bebiendo alcohol en clase y siendo maleducado. Tras las quejas de los estudiantes que le amenazan con denunciar al rector, el propio maestro comienza a dar la clase en castellano y los estudiantes reflexionan que "los profes que cambian de lengua son unos imbéciles".

"¿Verdad que si el profesor es mal educado o da la clase bebida te quejarás? ¡Pues también es necesario que lo hagas si se salta el plan docente e imparte la clase en otra lengua!", expone la entidad, que ha puesto en marcha una web para que los estudiantes denuncien la vulneración de "derechos lingüísticos en la universidad".             (e-notícies, 31/03/22)

16/6/22

Xavier Rius: El día que hagamos la clasificación de los personajes del proceso no podremos dejarnos, sin duda, la del 'charnego agradecido'

 "El día que hagamos la clasificación de los personajes del proceso no podremos dejarnos, sin duda, la del charnego agradecido.

Yo pensaba hasta ahora que era una leyenda urbana. Pero viendo las declaraciones de Justo Molinero a TVE ya veo que no.

El célebre radiofonista ha dicho que no hace falta la sentencia del 25% de castellano y que ya se aprende “de forma natural”. Debe decirlo por él, que casi nunca lo utiliza en público.

Justo Molinero, en efecto, es el prototipo.

Al fin y al cabo su radio, Radio Tele Taxi, fue la primera radio pirata de Catalunya. Al menos comercial. Porque de municipales hubo otras. Gracias a su aproximación al pujolismo consiguió crear un gran grupo radiofónico.

A cambio recuerdo que tuvo que presentarle un mítin a Pujol en Nou Barris -eran las elecciones del 1999- del que salió abucheado. El president, no Justo.

Luego, cuando el pujolismo empezó a decaer se acercó a Esquerra. Con Oriol Junqueras hizo en el 2015 aquel libro-entrevista de Sublevados, Revoltats en catalán. Con un periodista de confianza como Saúl Gordillo haciendo las preguntas. Lo que más me llamó la atención es que Junqueras decía que había que “desgubernamentalizar” los medios de comunicación públicos.

Lo primero que hicieron en cuanto ERC alcanzó el poder fue colocar al autor del libro, el citado Saül Gordillo, de director de Catalunya Ràdio. Una curiosa manera de despolitizar los medios de comunicación públicos en Catalunya.

Justo Molinero ha conseguido también colocar a su hombre de confianza, Miquel Miralles, en el CAC.

Yo, a Miralles, le conozo desde hace mucho tiempo. Pero nunca pensé que era de Esquerra o próximo a Esquerra hasta que le vi con un lazo amarillo en la solapa creo que en un acto de homenaje a Oriol Junqueras en Sant Vicenç dels Horts donde, por supuesto, compararon al líder de ERC -entonces todavía en la cárcel- con Nelson Mandela.

Es otro síntoma de que el proceso se acaba: están recolocando a los suyos en organismos públicos -a Xevi Xirgo en la presidencia del mismo organismo-, a ver si alargan hasta la jubilación porque la financiación privada parece que va de baja: hay que buscarser la vida. Algunos siempre pueden esgrimir los servicios prestados al proceso.

Pero que conste que todo lo que digo lo digo con respeto hacia Justo Molinero.

Hace años me leí un libro suyo autobiográfico -que lamentablemente no tengo a mano por cambio de domicilio conyugal- en el que creo que explicaba que cuando empezó en el taxi curraba hasta catorce horas diarias.

Pues eso, un currante."                   (Xavier Rius, director de e-notícies, 13/06/22)

28/3/22

La Generalitat admite escuelas con bajo nivel de castellano

 "El secretario de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, en declaraciones a RAC1, ha defendido que “es un buen acuerdo por la lengua catalana. Hace que todo el mundo salga beneficiado. No perjudica a nadie. Y favorece a la lengua más débil, el catalán”.

"Hay que aplicar instituto a instituto, escuela a escuela. Los centros en los que haya un conocimiento bajo del castellano se tendrán que plantear qué pasa. Y los centros en los que no se llega a un conocimiento del catalán equiparable al del castellano deberá modificarse lo que no funciona”, ha añadido. (...)"
           (e-notícies, 25/03/22)

17/2/22

Un profesor de la Autònoma se niega a repartir un examen en castellano. Alegó que "me pagan por enseñar y no por traducir", según una estudiante

 "Una estudiante andaluza, Fátima Pareja, ha denunciado que un profesor de la Universidad Autònoma de Barcelona le negó una copia del examen en castellano. Pareja, estudiante de primero de enfermería, relata en un vídeo publicado en Twitter que "éramos entre 80 y 90 personas en el examen".

La denunciante añade que el docente justificó su decisión diciendo que "me pagan por enseñar y no por traducir". "Lo único que propuso e hizo fue ponerle entre paréntesis sinónimos en castellano de las palabras en catalán que no entendía", critica la joven.

 La alumna andaluza deja claro en su vídeo que no ha tenido problemas con el resto de los profesores de la Autónoma porque lo único que se tiene que hacer es "enviar un correo avisando para que ellos tengan preparada una copia el día del examen".

En su explicación Fátima Pareja afirma que "el idioma de las clases de la carrera es del 50% en catalán y el 50% en castellano, si no no me hubiera matriculado. Esto no se cumple, a excepción de dos clases que se imparten en castellano, el resto se dan todas en catalán".                    (e-notícies, 25/11/21)

27/1/22

En Cataluña hay un concierto público-privado para socavar los derechos fundamentales de lo que se entiende como “minorías sobrantes”... por eso la carpa de la asociación constitucionalista S’ha Acabat! (que reivindica el pluralismo, el bilingüismo y la convivencia entre catalanes y entre Cataluña y el resto de España), ha sufrido un ataque de radicales independentistas en la Universidad Autónoma de Barcelona... el independentismo catalán pasa por alto el frecuente desdén hacia los que tienen opiniones distintas y la estigmatización de quienes reclaman que se les escuche

 "Esta semana, la carpa de la asociación constitucionalista S’ha Acabat! ha sufrido un ataque de radicales independentistas en la Universidad Autónoma de Barcelona. La seguridad privada no logró contener a los asaltantes. Los Mossos no acudieron a la llamada porque las autoridades no quieren que entren en la Universidad. Después de asaltar y derribar la carpa, los activistas cantaban “Pim-pam-pum, que no en quedi ni un”. En el Parlament la CUP aplaudió el valeroso acto de resistencia antifascista. Se refería al de los que impidieron que otras personas defendieran pacíficamente sus ideas.

Vemos instintos totalitarios en todas partes salvo cuando los tenemos delante. A veces definirse como antifascista sirve para comportarte como un fascista con aquellos a los que llamas fascista. S’ha Acabat! reivindica en su página web el pluralismo, el bilingüismo y la convivencia entre catalanes y entre Cataluña y el resto de España. La acusación —que aunque fuera cierta no justificaría una agresión— es delirante, pero quizá resulta más deprimente el comunicado de la universidad que lamenta la situación de tensión y la instrumentalización política (la declaración de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas no es mucho mejor).

Como ha señalado el historiador Joaquim Coll, la declaración no dice nada de quien insulta, boicotea, coacciona y agrede: debe de ser un poco como el volcán de La Palma, que no es culpa de nadie. La equidistancia entre la víctima y el agresor no es neutralidad: Coll se preguntaba si sería cobardía o complicidad, y quizá sea una mezcla de las dos. Por desgracia, no es un episodio aislado.

El profesor de Derecho Constitucional Josu de Miguel escribía que en Cataluña hay un concierto público-privado para socavar los derechos fundamentales de lo que se entiende como “minorías sobrantes”. Da igual que sean pocos y que hablen en voz baja: parece que quienes defienden esos derechos siempre resultan un poco demasiado estridentes. La atribución dadaísta de “principio democrático” al independentismo catalán pasa por alto el frecuente desdén hacia los que tienen opiniones distintas y la estigmatización de quienes reclaman que se les escuche. Muchos celebran, con razón, que el clima haya mejorado en Cataluña. Que la mejoría sea real exige aceptar la pluralidad interna en la comunidad y no tolerar o minimizar actos antidemocráticos."               (Daniel Gascón, El País, 09/10/21)

20/1/22

Frankfurter Allgemeine: El lenguaje de los estúpidos... Se trata de un caso singular en Europa: los separatistas catalanes han impuesto la hegemonía de su lengua y han expulsado el español de los planes de estudio.

 "Se trata de un caso singular en Europa: los separatistas catalanes han impuesto la hegemonía de su lengua y han expulsado el español de los programas escolares.

Al concluir el proceso judicial en Madrid contra los presuntos responsables del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, el conflicto social entre los dos grupos de catalanes -los que quieren un Estado catalán independiente y los que se sienten españoles y catalanes al mismo tiempo- está más vivo que nunca. Es que ya no es noticia, sino que sigue siendo noticia.

 Y es endiabladamente difícil de entender en sus líneas argumentales, porque cada detalle de la gran narrativa de las aspiraciones independentistas catalanas está cargado ideológicamente. Esto también se aplica a la lengua en la que se enseña a los jóvenes catalanes. Sin embargo, como la escuela y la universidad no son el centro de atención, la guerra de represión y desgaste contra el español se ha desarrollado en gran medida en silencio. (...)"                     (Paul Ingendaay  ,  Frankfurter Allgemeine, 13/06/19)

19/1/22

Dejemos la lengua en paz... Ha sido el empecinamiento ideológico de la Generalitat –no reconocer también el carácter vehicular del castellano que, de facto, ya se practicaba en las aulas– el factor que ha provocado una cadena de resoluciones judiciales que culminaron con el auto del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya que establecía la cuota del 25% de las horas lectivas en castellano... Cada escuela, en función del contexto sociolingüístico, debería poder determinar el nivel de vehicularidad de cada lengua para alcanzar el objetivo del trilingüismo

 "El círculo vicioso del ‘posprocés’ sigue activo. Ahora la dialéctica acción-reacción entre los dos nacionalismos en escena –el catalán y el español– ha tomado como rehén la lengua.  

La subasta identitaria se adentra así en un terreno sensible que amenaza la convivencia. Lo advertí en mi artículo ‘La lengua de los otros’ (11 de noviembre de 2021): el bilingüismo no es un déficit de la sociedad catalana, sino un superávit. Aprendemos desde pequeños que el nombre de las cosas no se confunde con las cosas –una ‘taula’ es una ‘mesa’– y, a la vez que aprendemos a leer y a escribir, aprendemos también a tener una visión plural de la realidad.

No debemos caer en la tentación –constataba– de ligar el futuro del catalán a la suerte de una determinada apuesta política ni acotar su destino a los límites de un determinado techo institucional. La sociedad catalana es bilingüe, y la política de normalización debe integrar esta realidad. También el Gobierno de España debe respetar el mandato constitucional y promover el catalán como lengua española, a partir de un doble principio: hay lenguas que se ‘aprenden’, como el catalán en Catalunya, y lenguas que se ‘comprenden’: el catalán y su cultura, al igual que las demás lenguas y culturas españolas, en el conjunto de España.

Este es el círculo virtuoso que nos permitiría salir de la actual situación de riesgo, no solo para las lenguas de Catalunya sino para la convivencia. Siempre es mejor un mal pacto que un buen pleito. Si hemos llegado hasta aquí, con los tribunales fijando un porcentaje fijo para el castellano, es porque la política no ha hecho su trabajo. En su día, el Tribunal Constitucional validó la ley de normalización lingüística, con el catalán como “centro de gravedad” del sistema para corregir el desequilibrio histórico que padeció, pero pidió también que el castellano fuera lengua docente, en un grado o en otro. ¿En qué proporción? La que fijase la autoridad académica, es decir, el Departament d’Educació.

 Ha sido el empecinamiento ideológico de la Generalitat –no reconocer también el carácter vehicular del castellano que, de facto, ya se practicaba en las aulas– el factor que ha provocado una cadena de resoluciones judiciales que culminaron con el auto del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya que establecía la cuota del 25% de las horas lectivas en castellano, y su posterior ratificación por el Tribunal Supremo. La inacción de la Generalitat y la sobreactuación de la justicia han acabado por trasladar la patata caliente a una escuela de Canet de Mar.

 La responsabilidad política, sin embargo, es de la Generalitat, en concreto, de su 'conseller' d’Educació. Desde esta perspectiva, como escribía el profesor Albert Branchadell (28 de noviembre de 2021), solo hay tres salidas posibles: obedecer e implantar una cuota que no responde a ningún criterio objetivo, desobedecer y prolongar un conflicto con el Estado que alimenta las posiciones extremas de cada parte o abandonar el inmovilismo que practican las autoridades catalanas y pactar un ‘modus vivendi’ que preserve el catalán como centro de gravedad del sistema y no excluya el castellano como lengua vehicular.

 Albert Branchadell, en un dossier sobre las lenguas de Catalunya que publicó la revista ‘Política&prosa’ (enero de 2019), concretaba aún más una posible tercera vía para salir del actual ‘impasse’: relajar la llamada inmersión lingüística para asegurar el trilingüismo (catalán, castellano e inglés). Cada escuela, en función de su contexto sociolingüístico, debería poder determinar el nivel de vehicularidad de cada lengua para alcanzar el objetico final –este sí, ampliamente compartido– del trilingüismo. Mientras tanto, dejemos la lengua en paz."                          ( Rafael Jorba, El periódico, 13/12/21)

10/1/22

La hipocresía de los políticos nacionalistas respecto a la inmersión lingüística en catalán no tiene parangón... las élites en Cataluña, desde Artur Mas hasta Oriol Junqueras, pasando por José Montilla o el actual consejero de Educación, Josep González-Cambray, llevan a sus hijos a escuelas donde la inmersión no la hacen en catalán, sino en inglés, francés, italiano o alemán, o por sistema trilingüe... mientras propagan la mentira de que la inmersión en catalán es un modelo de éxito cuando el fracaso escolar en Cataluña es particularmente alto, sobre todo entre los castellanohablantes... lo inaudito es que los sindicatos aplaudan esas consignas nacionalistas. Merecen por ello el calificativo de izquierda reaccionaria

 "La cuestión lingüística en Cataluña ya está demasiado tensionada y no es conveniente exagerar con el uso de paralelismos que siempre resultan odiosos. Mezclar la inmersión con el "apartheid" o hablar de "régimen nazi" no es acertado y permite a los defensores del monolingüismo reducir el asunto a una ofensiva de las derechas "españolistas" contra el catalán. 

Afortunadamente, la defensa de los derechos lingüísticos la está liderando la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB) junto a otras entidades como Societat Civil Catalana con un discurso centrado en una propuesta de escuela para todos en la que el castellano no sea excluido como lengua vehicular. Porque pedir que se imparta alguna asignatura troncal en castellano, no va en contra del catalán. De forma valiente y serena, la AEB está derrumbando el tótem de la inmersión construido sobre la hipocresía de las élites nacionalistas y una hispanofobia disfrazada de cohesión social.

 La hipocresía de los políticos nacionalistas no tiene parangón. El propio consejero de Educación, Josep González-Cambray, lleva a sus hijos a una escuela privada donde la enseñanza es plurilingüe y, evidentemente, se utiliza el castellano. Y, sin embargo, lo que quiere para sus hijos lo niega –y denigra– para la niña de 5 años de Canet de Mar de la que tanto se ha hablado estas semanas, o para todas aquellas familias a las que el modelo de solo en catalán no les parece ni justo ni bueno. Pero el de González-Cambray no es un caso aislado.

 Las élites en Cataluña desde Artur Mas hasta Oriol Junqueras, pasando por José Montilla, han optado por escuelas para su prole donde la inmersión no la hacen en catalán, sino en inglés, francés, italiano o alemán, o por sistema trilingüe. Lo lamentable es que partidos supuestamente de izquierdas como Podemos y Comunes, así como los sindicatos CCOO y UGT, asistan a manifestaciones a favor de marginar al castellano. Detrás de esa obsesión por transmitir que es una lengua extranjera en Cataluña lo que subyace es hispanofobia.

 Cuando Pere Aragonès afirma que la cohesión, la convivencia y la integración social pasan por el uso exclusivo del catalán, en lugar de por una educación de calidad, bilingüe y una auténtica igualdad de oportunidades, lo inaudito es que los sindicatos aplaudan esas consignas nacionalistas. Merecen por ello el calificativo de izquierda reaccionaria.

  Propagan la mentira de que es un modelo de éxito cuando el fracaso escolar en Cataluña es particularmente alto, sobre todo entre los castellanohablantes. Pero tras los pronunciamientos de la Justicia y casos tan mediáticos como el de Canet, el clima social está cambiando. Las familias van perdiendo el miedo y se multiplican las demandas de bilingüismo. "                    (Joaquim Coll, 20Minutos, 20/12/21)

28/12/21

Salvador López Arnal: Avergüenza recordar que los fanáticos partidarios sin matices de la inmersión nada dicen de su ausencia en “colegios privados de punta” como Aula Escola Europea (allí se formaron Artur Mas y sus hijos) o en otros colegios privados (donde asisten, por ejemplo, los hijos de Piqué y Shakira). ¿Por qué no convocan manifestaciones a las puertas de esos colegios? ¿Por qué no insultan o desprestigian a las familias que llevan allí sus hijos?

 "(...) Avergüenza recordar que los fanáticos partidarios sin matices de la inmersión nada dicen de su ausencia en “colegios privados de punta” como Aula Escola Europea (allí se formaron Artur Mas y sus hijos) o en otros colegios privados (donde asisten, por ejemplo, los hijos de Piqué y Shakira). ¿Por qué no convocan manifestaciones a las puertas de esos colegios? ¿Por qué no insultan o desprestigian a las familias que llevan allí sus hijos?


Avergüenza que escuelas, institutos y guarderías públicas (también se “aconseja” en muchas de ellas el uso exclusivo del catalán en el trato con los bebés) donde, más allá de la norma, por sabiduría, prudencia, racionalidad, condiciones sociales del entorno y porque “lo real” suele imponerse, se imparten clases en castellano en porcentajes superiores al 25 % sin que ello vaya en detrimento del catalán, no se atrevan a decir nada para evitar focos y no verse condenadas al infierno nacionalista. (...)

Avergüenza confesar que a estas alturas de nuestras vidas nos emocione leer comentarios como este de Rosa Cullell: “La lengua materna del 52,7% de la población de Cataluña es el castellano; el 31,5% es catalanoparlante y un 2,8% se declara bilingüe. Me cuento entre estos últimos y no quiero perder ninguna de las lenguas de mi infancia. El español lo aprendí en la escuela y de un padre castellano, con apellido muy gerundense, nacido en una familia que emigró a la Mancha, en el siglo XIX. 

El catalán me lo enseñaron mi madre y los abuelos barceloneses, que ni un día durante el franquismo dejaron de conversar en esa lengua. El idioma materno es lo que nos queda de nuestra familia, de nuestra cultura. Sus palabras, en las que soñamos y pensamos, no nos abandonan. Y tenemos derecho a exigir que nuestros hijos y nietos aprendan correctamente el castellano, al igual que el catalán, en el colegio.”"                   (Salvador López Arnal, blog, 17/12/21)

 

22/12/21

Gregorio Morán: Todas las paparruchas respecto a las bondades del bilingüismo asimétrico se han venido abajo con la epístola del matrimonio de Canet de Mar... La inmersión lingüística, consensuada y benevolente, escondía un objetivo que se convirtió en descaro: la inmersión política. La obligatoriedad de una lengua única era la añagaza para lograr la identificación con el catalanismo desde la infancia... el cuerpo muy fragilizado del nacionalismo catalán se siente afectado sin embargo por la carta del frutero de Canet. Es lamentable que los medios de comunicación, salvo El Heraldo de Aragón, manda cojones, hayan vacilado con versiones y comentarios, pero sin publicar íntegro el texto genuino. Léanlo entero, sin afeites. Es un torpedo en la línea de flotación de las convenciones políticas de una sociedad experta en silencios... Hasta en su despedida, con una referencia a Bob Marley, rompe la rutina de lo entendido como intelectualmente adecuado... “Lo que nos decís en privado hacedlo en público también”. Ahí está la plasmación de una sociedad que no osa afrontar la verdad más obvia y es que la lengua oficial que ocupa todo el espacio público no es la que habla la sociedad, que se manifiesta indistintamente en cualquiera de las dos lenguas

 "La epístola del matrimonio de Canet de Mar ha sacado a flote lo más oculto de la retórica nacionalista en Cataluña. El secreto mejor guardado desde los tiempos de Jordi Pujol. (...)

Todas las paparruchas respecto a las bondades del bilingüismo asimétrico se han venido abajo, cuestionando el mito autocomplaciente del supuesto pilar de la convivencia en Cataluña. La inmersión lingüística, consensuada y benevolente, escondía un objetivo que se convirtió en descaro: la inmersión política. La obligatoriedad de una lengua única era la añagaza para lograr la identificación con el catalanismo desde la infancia.

 Una carta redactada de manera política y semánticamente tan aguda que hace sospechar si el supuesto frutero de Canet de Mar no dirige una de esas escuelas de escritura creativa, en las que dan a apuntarse los plumillas domésticos con ambición de posteridad. Cabe sugerir que la visiten algunos renuentes a la prosa periodística, distinguidos muralistas de la palabra por metros, que siguen dándole a la brocha con el embeleso de siempre, por más que hayan cambiado las figuras a enaltecer. Todos de consuno a la escuela de Canet.

 El desgarro en el cuerpo muy fragilizado del nacionalismo catalán, que no se dio por aludido tras descubrir las artes mafiosas de Pujol y el pujolismo, se siente afectado sin embargo por la carta del frutero de Canet. Es lamentable que los medios de comunicación, salvo El Heraldo de Aragón, manda cojones, hayan vacilado con versiones y comentarios, pero sin publicar íntegro el texto genuino. Léanlo entero, sin afeites. Es un torpedo en la línea de flotación de las convenciones políticas de una sociedad experta en silencios. Quizá por eso haya más comentarios que lectura del original. Hasta en su despedida, con una referencia a Bob Marley, rompe la rutina de lo entendido como intelectualmente adecuado.

 Hay que ser un cínico desvergonzado para sacar del armario de los argumentos pedestres el que no se deba politizar la lengua. Los idiomas son formas de poder y quien hilaba fino, como fue el caso de Paul Valery, dejó para quien quisiera valorarlo el elemento incuestionable de que incluso colocar una coma admite la opción política. Llevamos siglos con la lengua como herramienta del poder. Acaso esos benditos majaderos no quieren darse cuenta de que el Imperio romano no lo formalizan las termas de Caracalla, los dioses pétreos o las ambiciones de Julio César, si no la lengua.

Resulta cansino explicar lo obvio, pero también es una desdicha tener que repetirlo cuando la violencia verbal se enseñorea de la vida ciudadana. La lengua en Cataluña es un instrumento político que, además, constituye una forma de relacionarse entre la ciudadanía. También hay espacio para la literatura, con sus batallones de escritores que se alimentan de la lengua, y no porque la preparen estofada con salsa de zanahoria, que es mi forma favorita, sino porque cobran por hacerlo e incluso unos cuantos reciben honorarios institucionales, que les otorgan porque escriben en una lengua precisa; si escribieran en otra deberían buscarse un medio de vida más incómodo.

 ¿Qué sería de Esquerra Republicana si ahora que el independentismo está en caída libre no pudieran apelar a la lengua? Es la última fortaleza que consiente las dosis de mando y xenofobia imprescindibles para construir una ideología patriótica. El valor de la carta del frutero de Canet está en que cuestiona la hegemonía omnímoda de la inmersión política, ese sujeto imprescindible para conformar una mayoría parlamentaria. Sin Esquerra y su trampantojo de los 14 grupos políticos que permiten gobernar a Pedro Sánchez se acercarían al desguace. Porque son 14, al decir de quienes los han contado porque yo no acierto a sumar cantidades tan exiguas.

Se apela a no politizar la lengua cuando se quiere expresar que lo de verdad se rechaza, es que el adversario golpee el bajo vientre del poder, sus partes blandas. El matrimonio de Canet y esa niña de cinco añitos, convertida la pobre en muñeco votivo, se han transformado en emblemas de una rebelión frente a la inmersión política, y al tiempo una aspiración, la igualdad ante la ley. Pedían el 50% y los tribunales les concedieron el 25%, pero lo consideran demasiado quienes viven y medran gracias al 100%. Admitir agujeros amenazaría al sistema clientelar construido durante décadas.

 “Lo que nos decís en privado hacedlo en público también”. Ahí está la plasmación de una sociedad que no osa afrontar la verdad más obvia y es que la lengua oficial que ocupa todo el espacio público no es la que habla la sociedad, que se manifiesta indistintamente en cualquiera de las dos lenguas pero que no está dispuesta a prorrogar el ninguneo. La estadística de la Generalidad refleja un resultado inquietante para los adalides de la inmersión política. En 2006 la lengua oficial alcanzaba el 68 %; en 2021 se ha reducido al 21,4. La imposición ha provocado el desdén. Solución típica del funcionariado hegemónico: aumentar las dosis. Policías lingüísticos. ¿No recuerdan la inquisitorial exigencia de nacionalizar los nombres de los comercios?

Y en esto llegó la carta del matrimonio de Canet de Mar manifestando su hartazgo de tragar y los Tribunales dictaminaron que al menos se rebajara la presión en un 25%. Una pelea políticamente inasumible para ellos que genera la exhibición del desparpajo y el cinismo. Tocan a rebato: todo el que cobre la subvención deberá manifestar su rechazo. Los sindicatos UGT y CCOO se apuntaron los primeros, luego los empleados y los empleadores, los tiradores de piedras y los arrebatados del único pueblo que merece sobrevivir a la pandemia. Por eso no conviene decir que las Fuerzas de Seguridad del Estado fueron vacunadas un mes más tarde que los Mozos de Escuadra. Hablando en plata: si desaparecieran del paisaje no habría problemas para dedicarles un bello responso.

Hacer política es una tropelía derechista, aseguran los que viven de ella. Viejos esquemas de viejos regímenes que ahora reverdecen en plantas agostadas. Caminamos hacia un conflicto civil y hay que ser muy lelo para no entender que los institucionales confían tanto en las instituciones como aquellos que preparan la pólvora para volarlas. Sólo una sugerencia en el fragor de la batalla de palabras: no crean que somos tan idiotas como para no ver la evidencia, pero por favor eviten la grandilocuencia. Son ustedes unos ambiciosos desalmados. No nos hagan comulgar con ruedas de molino, porque sabemos que el molino es suyo."                 (Gregorio Morán, Vox Populi, 18/12/21)

 

Aquí la carta:

“Stand up for your rights”

(Levántate por tus derechos/ Aixeca't pels teus drets)

Estimada Cataluña,

Somos la familia de Canet de Mar de la que se ha estado hablando durante la semana pasada por haber solicitado, como tantas otras familias catalanas, la educación bilingüe en castellano y en catalán. No es nuestro interés irrumpir en la escena pública. Por ello pedimos que se respete nuestra voluntad de no convertirnos en un elemento mediático. Gracias de antemano.

Llevábamos tiempo debatiendo en casa si pedir o no la escolarización bilingüe: “Ahora no es el momento”, “El ambiente está muy crispado”, “El nacionalismo…”, “El procés…”, “¿Nos señalarán?”, “¿Nos amenazarán?”, “¿Nos harán bullying?”, “Tiene sólo 3 añitos”. Ya os podéis imaginar.

Llegó la pandemia y cuando atenuó decidimos dar el paso. En marzo de este año le pedimos a la Asamblea por una Escuela Bilingüe, (la AEB) que nos asesorara en la petición ¡Gracias AEB!

Nosotros confiamos en las instituciones y por eso acudimos a ellas. Si los Gobiernos incumplen la ley, los ciudadanos podemos reclamar nuestros derechos ante los Tribunales. Es lo normal en una democracia. Y nos gusta que el sistema funcione.

El Govern -y no sólo él- miente cuando explica que el modelo legal en Cataluña es el de inmersión lingüística. Esto es falso. Los Tribunales han dicho que cuando hay dos lenguas cooficiales (com a casa nostra!) la enseñanza debe impartirse de forma vehicular en un mínimo del 25% para cada una de las dos lenguas y el resto debe repartirse en función de la realidad sociolingüística del centro o la presencia de otras lenguas extranjeras (¡Qué no os engañen!).

Así debe hacerse en todo el sistema educativo de Cataluña desde noviembre de este año después de que una sentencia del TSJC lo estableciera definitivamente. Por lo tanto, el debate sobre la escuela de Canet de Mar carece de sentido. ¿Si se ha de aplicar en toda Cataluña, qué más da si toca o no ahora en Canet de Mar?

Definitivamente, el calendario no es nuestro amigo. Nos ha tocado a nosotros ser los primeros a los que les corresponde aplicar lo del 25% después de que se ordenase a la Generalitat cambiar el sistema educativo catalán. El derecho a una escolarización bilingüe se nos reconoció en el mes de octubre y el Govern ha considerado ahora que era el momento de interrumpir la “calma tensa” después del procés, agitar las banderas, convocar manifestaciones de protesta y señalarnos como culpables de querer acabar con el catalán. ¡A nosotros!

Volem fer-li unes preguntes al Conseller d'Educació: Si al seu Departament li van notificar a octubre la interlocutòria en la qual el Tribunal requereix a la Direcció del Centre de Canet de Mar a què faci el 25% d'hores lectives en espanyol a la nostra classe i no la va recórrer (malgrat que tenia dret a fer-ho), ¿Per què ha vingut a l'escola de Canet a protestar per l'aplicació de la interlocutòria i ho ha fet ara i no en els casos d'altres pares? ¿Vol escalfar l'ambient per a les protestes? No podem donar-li les gràcies per atiar sentiments d'odi entre la població perquè la nostra família està patint.

Ara ens interessa recuperar el bon ambient. I volem dirigir-nos a la tutora classe. Creiem que ets una magnífica professional, estem absolutament segurs i a gust amb la feina que fas amb els nens. La teva predisposició, les teves atencions cap a la nostra criatura, i em consta que cap a la resta dels alumnes, són una tranquil·litat per a nosaltres. Estem segurs que faràs igual de bé les activitats tant en català com en castellà. Mil gràcies per l'esforç.

(Traducción google: "Queremos hacerle unas preguntas al Consejero de Educación: Si a su Departamento le notificaron en octubre el auto en el que el Tribunal requiere a la Dirección del Centro de Canet de Mar a que haga el 25% de horas lectivas en español en nuestra clase y no la recurrió (a pesar de que tenía derecho a hacerlo), ¿Por qué ha venido a la escuela de Canet a protestar por la aplicación del auto y lo ha hecho ahora y no en los casos otros padres? ¿Quiere calentar el ambiente para las protestas? No podemos darle las gracias por atizar sentimientos de odio entre la población porque nuestra familia está sufriendo. 

 Ahora nos interesa recuperar nuestro buen ambiente. Y queremos dirigirnos a la tutora clase. Creemos que eres una magnífica profesional, estamos absolutamente seguros y a gusto con el trabajo que realizas con los niños. Tu predisposición, tus cuidados hacia nuestra criatura, y me consta que hacia el resto de los alumnos, son una tranquilidad para nosotros. Estamos seguros de que harás igual de bien las actividades tanto en catalán como en español. Mil gracias por el esfuerzo.")

También queremos decirles a los padres de la clase que, ¡compañeros! no estamos en contra del catalán, lo amamos, y disfrutamos de la gran riqueza que comporta para nosotros como individuos y como sociedad. Pero somos bilingües, y también amamos el español. La nostra motivació no és altra que l'espanyol també formi part de l'activitat educativa, amb normalitat, de la mateixa manera que passa a la societat catalana. I per això és millor tenir dues llengües vehiculars enlloc d'una.

Y a los padres que nos han mostrado su apoyo: ¡Muchísimas gracias chic@s! Todo esto ha sido una gran experiencia para nosotros. Sentir el odio, la intimidación, las amenazas, el señalamiento en la propia piel es muy duro. Hemos tenido ganas de llorar muchas veces. Os agradecemos los gestos, pero os queremos pedir un poquito más. Lo que nos decís en privado hacerlo en público también. Nadie quiere ser héroe (desde luego nosotros tampoco), ¡queremos ser padres!, pero para que nuestra sociedad sea libre debemos vencer esta espiral de silencio que nosotros mismos creamos.

Finalmente, queremos expresar nuestra gratitud a todas aquellas personas que nos han dado ánimos durante estos días. Hemos notado el sentimiento de solidaridad de mucha gente de Cataluña y del resto de España y, por ello, nos sentimos muy afortunados de vivir en una sociedad así y pedimos a todo el mundo que mantenga la serenidad y las reglas que facilitan la convivencia. Por eso, en estos momentos, nuestra familia no apoya ninguna movilización que se convoque relacionada con su caso.

Con el nudo todavía en la garganta, hemos llegado a la siguiente conclusión: hay que dejar de tragar y tragar y tenemos que ser capaces de ser valientes para decir lo que uno piensa, levantarse para hacerlo y reclamar democráticamente nuestros derechos. Es tiempo de construir una escuela de todos, inclusiva de verdad. Como decía Bob Marley, “Stand up for your rights”.

Familia de Canet de Mar

12 de diciembre de 2021"                    (Vox Populi, 13/12/21)

Una familia que consiguió el 25% de castellano en un colegio de Lleida: “Acabé cambiando a los niños de centro”... el nuevo colegio proporcionará atención psicológica a los menores que están afectados por la presión social... la familia acabó renunciando a la aplicación de la sentencia, cerrando un negocio y enviando a sus hijos a estudiar a 30 kilómetros tras sufrir la presión vecinal e institucional. Han pasado seis años desde entonces

 "El acoso que denuncia la familia de Canet de Mar (Barcelona) por reclamar más horas lectivas en castellano tiene precedentes. En 2015 se produjo un caso idéntico en Balaguer (Lleida) y, en aquella ocasión, la familia acabó renunciando a la aplicación de la sentencia, cerrando un negocio y enviando a sus hijos a estudiar a 30 kilómetros tras sufrir la presión vecinal e institucional. Han pasado seis años desde entonces, los menores siguen estudiando lejos de su casa y los padres han renunciado a pedir más enseñanza en castellano para ellos.

Ana Belén Moreno fue la madre que llevó la educación de sus hijos ante los tribunales. “En el parvulario vi que todo era en catalán. Me dijeron que tenía que esperarme a primero y ya vería cómo adquirían el nivel. Me habían tomado el pelo. El libro de castellano era ridículo. Siempre digo lo mismo: era como quien va el primer día de clase a estudiar chino. Busqué alternativas pero no había, y por eso acabé recurriendo a la justicia”, recuerda Moreno.

A principios de septiembre de 2015 se conoció la noticia. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ordenaba que el aula de P5 (infantil) y la de segundo de primaria —en las que estudiaban los hijos de Moreno— del colegio Gaspar de Portolà de Balaguer impartieran el 25% de clases en castellano. “Faltaba una semana para que empezaran las clases y ya me llegaban mensajes de que había amiguitos de mis hijos a los que sus familias les habían prohibido jugar con mis niños. Yo tenía un bar con un chiquiparc, el Petit Mon se llamaba. Empezaron a anularme cumpleaños contratados semanas antes”, prosigue Moreno. Rememora aquellos días como una caída hacia el ostracismo: “Era el año 2015, con todo aquel caldo de cultivo independentista, y vi que mis hijos se quedaban solos y sin amigos”.

Se convocaron manifestaciones en la puerta de la escuela. “Nos señalaron. El delegado de educación de la Generalitat en Lleida estuvo presionándome cinco horas en mi negocio, contándome las virtudes de la inmersión lingüística catalana. Llegué a temer por la integridad de mis hijos y decidí renunciar a la aplicación de la sentencia y enviarles a Lleida a estudiar en otro colegio”, recuerda la mujer.

Al final, ella tuvo que cerrar el negocio, al que ya no iba nadie. “Hoy sé que es una utopía estudiar castellano en Cataluña. Puedo estudiar en el Liceo francés pero no en castellano. La familia de Canet se enfrenta a una lucha contra gigantes, a presiones y a pasarlo mal solo por reivindicar el derecho de sus hijos”, concluye."                  (Alfonso L. Congostrina, El País, 11/12/21)

"La familia de Balaguer que pidió clases en castellano cambia de centro. La madre asegura que el nuevo colegio proporcionará atención psicológica a los menores que están afectados por la presión social.

 La familia del Balaguer (Lleida) a la que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) otorgó un 25% de clases en castellano para sus dos hijos ha anunciado esta mañana que cambian de centro escolar.

El pasado jueves, la familia renunció a la aplicación de la sentencia debido “a las presiones" que recibieron de los vecinos del municipio, aseguró entonces la madre. Ayer, los dos niños no empezaron el curso junto con el resto de sus compañeros de la escuela Gaspar de Portolà. Su progenitora se excusó asegurando que no quiere exponerlos a la presión social ni de los medios de comunicación que había en las puertas del centro. Al final se desconvocaron las protestas programadas delante del colegio y no se repitieron las imágenes del pasado 7 de septiembre cuando medio millar de personas se manifestaron defendiendo el modelo de escuela en catalán.

La madre de los menores ha confirmado esta mañana que ha cambiado de centro aunque no ha querido dar pistas de dónde irán los menores. La familia intenta así preservar la identidad de sus hijos. “No quiero que estén en el Gaspar de Portolà, creo que el colegio ha revelado los datos de mi familia y ha vulnerado los derechos de mis hijos”, denuncia.

La madre ha asegurado que el nuevo centro – del que no ha querido decir si será público, concertado o privado- proporcionará soporte psicológico a sus dos hijos, que comenzarán P5 y segundo de primaria, durante el periodo de adaptación. Un soporte que considera indispensable después de la “presión a la que se han visto expuestos estas semanas”.

Se trata de la segunda familia que abandona la escuela después de haber conseguido una sentencia del TSJC que obliga a los centros a ampliar el número de horas lectivas en castellano. El alto tribunal catalán también obligaba a la Escola Pia Santa Anna de Mataró (Maresme) a dar un 25% de clases en castellano pero ayer anunciaron que los dos hermanos de la familia demandante, al igual que la familia de Balaguer, ha cambiado de centro."                 (Alfonso L. Congostrina, El País, 15/09/21)

21/12/21

ERC quiere blindar la inmersión en Barcelona... aunque el conseller de Educación lleva los hijos a una escuela trilingüe

"ERC en el Ayuntamiento de Barcelona propondrá en el pleno de diciembre que la capital catalana "se erija como defensora del modelo de inmersión lingüística en las escuelas y pida su blindaje al gobierno municipal, la Generalitat y el Estado". Sin embargo, el conseller de Educación, Josep González Cambray, también de ERC, lleva a sus hijas a una escuela donde se enseña en cuatro idiomas.

En palabras del presidente del grupo, Ernest Maragall, el Ayuntamiento “no puede quedar al margen de las políticas educativas que tienen lugar en la ciudad en tanto que su máximo organismo político e institucional y teniendo en cuenta su condición de cotitular del servicio público de educación a través del Consorcio de Educación de Barcelona”, ha asegurado. (...)"    
      (e-notícies, 17/12/21)

20/12/21

El consejero de Educación catalán Josep González-Cambray (ERC) no predica con el ejemplo... lleva a sus hijos a una escuela donde se enseña en cuatro idiomas... los padres de Canet de Mar sólo piden que a sus hijos se les enseñe en dos (vamos, algo mas baratito)... así que, ¿por qué Cambray se enfada con ellos? Quieren lo mismo que él

 "El consejero de Educación catalán, Josep González-Cambray (ERC), lleva a sus hijas al colegio Frederic Mistral de Barcelona, según informa El Confidencial. En su página web se indica un  modelo de plurilingüismo, introduciendo el inglés y una segunda lengua extranjera, en detrimento del catalán. Así, se dan cuatro idiomas: catalán, castellano, inglés y francés o alemán, a escoger por los padres.

Con las tres primeras, además de las clases específicas, se van haciendo asignaturas en inglés, por ejemplo, un año, Matemáticas y el siguiente Sociales, el otro Naturales. Pasa lo mismo con el castellano. Por ejemplo, en 1º de ESO, se imparten Matemáticas en castellano y Sociales en inglés y el resto todas en catalán. Pero eso supone asumir el 25% de castellano.

Según la última memoria de la Fundación Collserola, que gestiona la escuela, la del año 2019-20, el resultado de competencias básicas en la Frederic Mistral en cuarto de secundaria es alto o medio alto en un 68% del alumnado, mientras que en catalán es del 65,1%."    
           (e-notícies, 17/12/21)

17/12/21

Xavir Rius: Tengo para mis adentros que los nacionalistas han empezado a perder la batalla del relato... el conflicto en esta escuela del Maresme marca un antes y un después. Porque es muy fuerte acosar a un niño de cinco años de edad. Eso es una línea roja. No hay vuelta atrás. Y tengo la sensación que, a partir de ahora, vendrán más malas noticias para el independentismo... Los comparaciones con Ruby Bridges aquella niña negra que, en los años 60, desafío al supremacismo blanco no se han hecho esperar... ¡Han llegado a proponer aplicarles el “apartheid”. ¡Como en Sudáfrica!

 "Tengo para mis adentros que han empezado a perder la batalla del relato.

Yo empecé a intuirlo paradójicamente el día de la puesta en libertad de Puigdemont en Cerdeña. Aquí los de TV3 se lo tomaron como un nuevo éxito judicial contra la pérfida España. Pero bastaba ver los aliados internacionales del proceso para darse cuenta de que no era así.

Al expresidente, en efecto, lo esperaban independentistas sardos y corsos a la salida del juzgado. Era su nuevo héroe. Maldita la gracia que debía hacer en París y Roma.

Con la batalla de Canet mi sensación ha ido a más. Porque hasta ahora los indepes se presentaban como víctimas.

En parte también por dejación del Estado en su política exterior. “El 155 ha sido un golpe de estado”, proclamaban.

Apelaban incluso a la Constitución. Los mismos que se la pasaron por el forro. Como aquel día que el propio Puigdemont dijo que “las leyes están para cumplirlas”.  ¡Él, precisamente él, que las incumplió todas!

Por eso el conflicto en esta escuela del Maresme marca un antes y un después.

Porque es muy fuerte acosar a un niño de cinco años de edad.

Eso es una línea roja. El turning point del proceso. No hay vuelta atrás.

Y tengo la sensación que, a partir de ahora, vendrán más malas noticias para el independentismo. Incluso a nivel judicial.

Al fin y al cabo vendían que éramos “un sol poble”, que el modelo de escuela catalana “es un éxito”, que está avalado “por más del 80% de la sociedad” -como el derecho a decidir- y que contaba con el visto bueno del Parlamento Europeo y del Consejo de Europa.

Posverdades.

Ahora esto ha cambiado.

Los de Sociedad Civil Catalana se han ido a Bruselas y han sido recibidos incluso por un comisario, nada menos que el de Justicia, Didier Reynders. Además belga para más señas. Es un detalle importante. Que un comisario europeo reciba a una entidad privada no es moco de pavo. Teniendo en cuenta, por otra parte, que ningún comisario ha recibido a un presidente de la Generalitat desde el 2013.

Porque, en efecto, acosar a un niño es muy feo.

 Hay que recordar que, a él o a su familia, lo han propuesto dejarlos solo en clase. Para más inri un miembro de las fuerzas de seguridad, en este caso de los Mossos. El tuit ha salido hasta por Telecinco.

Los comparaciones con Ruby Bridges aquella niña negra que, en los años 60, desafío al supremacismo blanco no se han hecho esperar. Durante un año asistió sola -y protegida- a la escuela porque el resto de padres le hacían el vacío.

Tanto compararse con Rosa Parks y ahora resulta que los blancos son ellos. ¡Han llegado a proponer aplicarles el “apartheid”. ¡Como en Sudáfrica!

 Menuda comparación.

O lanzarles piedras a su domicilio particular un presunto gastrónomo.

 El mismo TSJC ha tenido que conminar al Govern a tomar cartas en el asunto e instarle a que adopte las “medidas necesarias” para garantizar la intimidad e integridad del niño y de su familia.

Desde luego la reacción del gobierno catalán no ayuda. El día que le preguntaron a la portavoz, Patrícia Plaja, por las amenazas se le olvidó en un lapsus significativo.

Al contrario, todavía señaló más a la familia.

“Nosotros creemos -dijo- que es una vulneración flagrante en el derecho de la mayoría de las familias y alumnos del centro. Que un solo alumno obligue a cambiar la lengua en el resto es sorprendente”.

Más leña al fuego.

Es curioso porque la periodista llegó con la auréola de buena profesional. Al fin y al cabo había estado nada menos que 13 años en un puesto tan sensible como jefa de prensa de los Mossos. Y en apenas unos ha malogrado su prestigio.

Con mi caso ya demostró falta de tablas. Tanto el día de pregunta en cuestión como con la expulsión posterior.

Este gobierno, en efecto, es de tirar la piedra y esconder la mano.

Como el consejero de Educación, Josep González-Cambray, que iba llamando a la desobediencia.  Pero los que corrían el riesgo no era él -sentado cómodamente en su despacho del la Vía Augusta- sino los directores de media docena de centros que tendrán que aplicar ya las directrides del TSJC.

Al final ha tenido que envainársela."                         (Xavier Rius, director de e-notícies, 10/12/21)