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25/3/19

Cuando un colaborador de la televisión pública catalana llama puta a Inés Arrimadas se trata de la expresión machista de un odio que no es machista, sino étnico. De Arrimadas no molesta el género, sino su resuelta españolidad. Sin embargo, lo que se reprobó a su agresor fue su machismo, no su hispanofobia...

"Cuando un colaborador de la televisión pública catalana llama puta a Inés Arrimadas es fácil, pero equívoco, deducir que estamos ante un insulto machista. En realidad, se trata de la expresión machista de un odio que no es machista, sino étnico. 

De Arrimadas no molesta el género, sino su resuelta españolidad. Si se tratara de un único caso, lo que acabo de decir parecería discutible. Intentemos, pues, establecer un patrón. 

Se recordará que, no hace mucho, a la líder de Ciudadanos ya se le deseó una violación múltiple. Lo hizo, mediante las agrestes redes sociales, una mujer que perdió su trabajo por ello. Lo mismo sucedió a un profesor de la Universidad de Barcelona que insultó a Miquel Iceta con garruladas homófobas. Triangulemos con un último incidente: la polémica suscitada cuando el Ayuntamiento de Sabadell amagó con retirar el nombre de una de sus plazas a Antonio Machado.

No dudo de que en los casos de Arrimadas e Iceta concurrieran machismo y homofobia. Pero dudo aún menos de que se hicieron acreedores de insultos no por su condición de mujer u homosexual sino por haberse erigido en obstáculo al proceso independentista; en otras palabras, por su apuesta por ser españoles. Sin embargo, lo que se reprobó a sus agresores verbales fue el machismo y la homofobia, no la hispanofobia. 

Algo parecido sucede con Machado: su nombre peligraba en el nomenclátor por “españolista”, pero lo alegado en su defensa fueron sus credenciales republicanas. De estos tres incidentes yo creí sacar una lección: la cultura política española tiene un lugar desde donde denunciar el machismo y la homofobia, y otro desde donde vindicar la II República, pero no tiene un lugar desde donde denunciar el odio que es específicamente antiespañol.

Veámoslo sensu contrario: Alsasua. Ni el género ni la orientación sexual comparecen. Tenemos a unos guardias civiles y sus parejas a los que se da una paliza, a ver si se largan del pueblo. Para el fiscal el delito es de odio. Pero una parte de la izquierda, falta de un lugar de donde hacer brotar la indignación, lo que ve es “una pelea de bar”.

Es como si la xenofobia antiespañola existiese en un ángulo ciego o fuera una hipótesis incómoda, porque invierte el tradicional relato sobre quien es agresor y quien agredido en España, quien el tolerante y quien el intolerante. Quizá por eso tras cada asesinato de ETA se llamaba a la “unidad de todos los demócratas”, cuando lo cierto es que ETA a sus víctimas las elegía no por demócratas sino por españolas. 

De hecho, yo también estoy un poco incómodo escribiendo este artículo. Soy español y no me siento orgulloso sino afortunado de serlo. El papel de víctima ni me toca ni lo quiero. Pero el odio antiespañol existe y quizá deberíamos empezar a llamarlo por su nombre."                 (Juan Claudio de Ramón, El País, 12/03/19)

22/2/19

“¡Desinfectemos!” Vecinos del pueblo de Puigdemont limpian las calles por la visita de Arrimadas...




"Vecinos del pueblo gerundense de Amer, localidad natal del ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont, han 'limpiado' las calles tras recibir la visita ayer de una comitiva de Ciudadanos. 

De este modo, han cogido un cubo y una fregona y la han pasado allí donde ayer pisaba Arrimadas, al grito de "desinfectemos”.

La visita de Ciudadanos ha amer ha provocado revuelo, dado que el independentismo lo consideró "una provocación". El propio Puigdemont usó esta expresión para referirse al acto del partido naranja."           (e-notícies, 17/02/19)

14/11/18

Director de e-notícies: ¿En qué están convirtiendo el proceso? Ya ha empezado la fase de deshumanizar al enemigo, ¿de verdad creen que los dirigentes de la oposición no tienen corazón, son crueles, inhumanos? Han empezado a decir eso. En línea, en cierta forma, con lo que decía Torra antes de llegar a presidente: son unas “bestias”. Aunque si deshumanizan a los dirigentes de Ciudadanos, PSC o PPC están deshumanizando también a los más de dos millones de catalanes que les votaron ¿En qué estamos convirtiendo Catalunya?

"Ciudadanos debería nombrar Vicent Sanchis director de campaña de Inés Arrimadas para las próximas elecciones al Parlament.

Ayer le hizo un favor. Sin darse cuenta le puso una alfombra roja.

No hay nada peor que hacer una entrevista a la contra y que el personaje salga airoso.
Lo de Arrimadas fue un paseo. Un veni vidi vici. Sin bajarse del autocar. ¡Y en campo contrario!
No sé en cuantos votos puede traducirse porque tuvo una audiencia discreta. Discretísima: 178.000 telespectadores. Apenas un 6,7% de pantalla.

Pero da igual, los zascas de Arrimadas a Sanchis permanecerán en las redes durante mucho tiempo.
La baja audiencia sólo confirma por otra parte lo que ya sabíamos: a TV3 sólo la miran los indepes. Los unionistas no la miran ni cuando salen los suyos.

Revela también la situación a la que hemos llegado en este país -Catalunya-: a la mitad de la población debe producirle asco la jefe de la oposición.

Pero, en fin, a lo que íbamos.  (...)

Siempre he dicho que TV3 -y Catalunya Ràdio o Rac1- han creado el lenguaje, el relato, el marco mental del proceso.

En el resumen que daban este lunes en el 324 no incluían, claro, el zasca final a Sanchis.
Cuando Arrimadas le recordó que “usted está repobrado desde hace más de un año" por el Parlament de Catalunya. No por Ciudadanos ni por el Tribunal Constitucional ni por el Gobierno español ni siquiera por la pérfida España sino por la cámara catalana.

Sanchis, desencajado, iba asintiendo. ¿Qué iba a hacer? (...)

Porque lo más grave fue cuando Sanchis se apuntó a la estrategia de deshumanizar a la oposición. Nadie ha protestado por ello. Tendría que darles vergüenza.

Yo ya lo había escuchado al presidente del Parlament, Roger Torrent -el hombre que quería “recoser” Catalunya- o a la portavoz de ERC en la cámara, Anna Caula, durante el pleno de la semana pasada.
¡Pero que lo haga el director de una cadena pública!

Lógicamente no lo planteó como afirmación sino como pregunta aunque dejó bien claro que era una “obra de caridad” visitar a los presos.
No me hagan recordar en que otras épocas de la historia se ha empezado deshumanizando al enemigo.

La segunda pregunta terrible del día pues: ¿En qué están convirtiendo el proceso? ¿En qué estamos convirtiendo Catalunya?

Han empezado, en efecto, la siguiente fase.

Primero comenzaron repartiendo carnets: catalanes buenos y malos.
Se referían despectivamente a Ciudadans, PSC y PPC como el “bloque del 155”.
Era una manera de culparles por la intervención de la Generalitat.

Parece que ellos no tenían la culpa de nada.
A ver, seamos francos, si están en la cárcel es porque lo ha decido un juez, no los partidos de la oposición.

Más de uno en realidad porque la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha rechazado hasta ahora todos los recursos de las defensas. Riesgo de fuga.
Tampoco pueden alegar que no fueron avisados. ¿Ya no recordamos a Puigdemont posando con las notificaciones del TC como si fueran trofeos de caza?

¡Hasta les avisó Arrimadas según confesó en la propia entrevista!

Fíjense, además, que la estrategia de deshumanización se ha producido después de las duras calificaciones del fiscal.

Señal de impotencia.

Torra lleva meses -desde agosto- advirtiendo de que si los procesaban por rebelión se iban a enterar.
De que la fiscalía tenía que echar una mano.
Los han procesado por rebelión. La fiscalía se ha mantenido inamovible.

¿Y qué ha pasado? ¡Nada!

Además los pilló de puente. Los CDR estaban esquiando en la Cerdanya o de turismo en alguna capital europea.

¿Pero qué haremos de tanta mala leche acumulada? Les dijeron que la independencia estaba a tocar, que sería un paseo, coser y cantar.
¡Ahora aguien tiene que pagar los platos rotos! ¡Y no van a ser ellos!

Es la segunda pregunta terrible del día: ¿de verdad creen que los dirigentes de la oposición no tienen corazón, son crueles, inhumanos?

Han empezado a decir eso.

En línea, en cierta forma, con lo que decía Torra antes de llegar a presidente: son unas “bestias”.
Aunque si deshumanizan a los dirigentes de Ciudadanos, PSC o PPC están deshumanizando también a los más de dos millones de catalanes que les votaron.

Catalunya se encamina no hacia el precipio -hace tiempo que caímos en él- sino directamente hacia el abismo."                    (Xavier Rius, director de e-notícies, 12/11/18)

22/12/17

Arrimadas gana por mayoría simple, con el 25% de los votos. Todo igual, pero todo distinto. El voto urbano en Barcelona, su cinturón industrial y las capitales de provincia ha catapultado a Ciudadanos. Y Puigdemont formará gobierno desde Bruselas... que Junqueras zancadilleará desde la cárcel... cousas veredes...

 "El voto urbano en Barcelona, su cinturón industrial y las capitales de provincia ha catapultado a Ciudadanos hasta un insólito primer puesto en Catalunya. 

Por primera vez el partido se ha impuesto en tres de las cuatro capitales de provincia -Barcelona, Lleida y Tarragona-, así como en las principales urbes del cinturón metropolitano barcelonés. La formación naranja ha capitalizado el voto útil del constitucionalismo (...)

El partido de Albert Rivera, fundado hace 11 años, se ha beneficiado otra vez de la polarización en Catalunya, donde los comicios se han presentado como un plebiscito a los planes independentistas.

 Las ciudades del cinturón metropolitano en las que se ha impuesto Ciutadanos son urbes cuyo voto oscila sobremanera en función de los comicios. En las generales se impuso En Comú Podem, en las municipales los socialistas mantuvieron sus principales bastiones y, en las autonómicas, los sufragios se han ido hacia Ciudadanos por segunda vez.


Ni siquiera L’Hospitalet y Santa Coloma, dos bastiones que los socialistas mantuvieron en 2015, se le han escapado a la formación naranja en estos comicios. En la segunda ciudad catalana han superado al PSC por más de 10 puntos y, en Santa Coloma, por 12.

 El partido se ha impuesto incluso en Badalona, la tercera ciudad por habitantes y lugar donde los estrategas del partido creían que Xavier García Albiol (PP) iba a capitalizar el voto constitucionalista.

 La candidatura de Inés Arrimadas también se ha impuesto en Cornellà, El Prat de Llobregat y Castelldefels, donde ha superado a ERC por casi 20 puntos. (...)

Cuando iba al cinturón metropolitano, Ciudadanos hacía hincapié en los orígenes andaluces de su candidata, en la "priorización de las políticas sociales" y trataba de vincular al PSC a una posible continuación de los planes independentistas. "                 (Pol Pareja, eldiario.es, 21/12/17)


 "En una crónica de urgencia de la noche de aquel día puede considerarse que nada ha cambiado, pero nada será ya lo mismo a partir de mañana. 

Uno puede ver el vaso medio lleno, el independentismo revalida la mayoría de escaños; o el vaso medio vacío, el independentismo no crece.

 Si uno ve la cara de Toni Soler y los denodados esfuerzos por hacer creer a los televidentes de TV3 que han ganado por goleada al llamado "bloque del 155", entenderán que los independentistas continúan instalados en la realidad virtual. Ni casquivana idea de hacer acto de penitencia, sino triunfalismo de vía estrecha. Más de lo mismo.

La victoria de la chica de Cádiz es un fenómeno electoral sin precedentes, menos mal que era tan sólo un "producto de laboratorio" porque, si llega a ser de verdad, no sé lo que pasa. Ha dejado en prácticamente residuales a las otras fuerzas llamadas constitucionalistas. Ha hecho trizas al Iceta de los indultos y al PP de Mariano Rajoy.

Si Rajoy ha hecho muchos independentistas, Junqueras y Puigdemont han convertido a Ciudadanos en el partido más votado en Cataluña. Poca broma. Eso no es ganar el pichichi y perder la liga, como dice el cómico de Polònia, eso es tener detrás un millón de votos, algo que solo consiguió Maragall, uno de cada cuatro catalanes la ha votado.

A partir de hoy ya no se podrá hablar de un solo pueblo catalán. Esa pantalla ya la hemos pasado. A partir de mañana los bloques ya no serán tan pétreos, la realidad será más fluida y falta por ver cómo se ponen de acuerdo los independentistas entre ellos después de los sucesivos navajazos que se han ido propinando durante toda la campaña para formar gobierno.  (...)

Quizás sí, quizás todo parezca igual. Pero ahora, por fin, los contrarios a la independencia tienen un solo líder y uno solo partido. Lo demás se ha demostrado que es perder el tiempo y tirar el voto."                 (Manuel Trallero, Crónica Global, 22/12/17)


 "El separatismo ha demostrado una capacidad de resistencia insospechada, incluso con una participación récord, por encima del 81%, y una movilización casi por igual en todos los territorios. 

El constitucionalismo, que se concentra en los históricos resultados obtenidos por Cs como primera fuerza en Cataluña, avanza de forma significativa pero insuficiente. Ha crecido globalmente cuatro puntos y se sitúa por encima del 43%.

Ahora bien, la suma de los tres partidos independentistas saca prácticamente los mismos resultados en porcentaje de votos que en 2015 y se beneficia de una sobrerrepresentación en diputados en Lleida y Girona.

Con 70 diputados separatistas y la victoria de Junts per Catalunya por encima de ERC, la reelección de Carles Puigdemont parece inevitable. Eso nos sumerge en un escenario absolutamente surrealista. La mesa del nuevo Parlament va a hacer juegos malabares para intentar que alguien que no podrá comparecer en Barcelona (sin ser detenido) para hacer el discurso de investidura pueda ser elegido.

 Quien puede lo más puede lo menos, y los precedentes de la anterior legislatura no auguran nada bueno sobre la capacidad de los separatistas para retorcer tanto el reglamento del Paralment como la Ley de la Presidencia de la Generalitat y del Govern.

El resultado electoral puede acabar haciendo president a un enloquecido Puigdemont que desde Bruselas nombre y dirija un nuevo Govern en el exilio. Mucho me temo que la Cataluña surrealista no ha dicho su última palabra.  (...)"       (Joaquín Coll, Crónica Global, 22/12/17)

" Ciudadanos ha ganado los comicios al Parlamento de Cataluña con 37 escaños y el 25,36% de los votos, lo que significa que la formación naranja ha aumentado en 12 escaños su representación en el hemiciclo.

La formación liderada por Inés Arrimadas ha incrementado en 34 diputados en once años, pasando de los tres representantes que lograron en los comicios de 2006 -los primeros a los que concurrir a los 37 alcanzados este 21 de diciembre.

La candidata de Ciudadanos a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadas, ha aseguradp que “los partidos nacionalistas nunca más podrán hablar en nombre de todos”. (...)

Arrimadas ha resaltado que “por primera vez en Catalunya ha ganado las elecciones un partido constitucionalista”, y ha considerado que los resultados de estas elecciones constatan que “la mayoría social de Cataluña se siente catalana, española y europea”. “Si ayer ya se veía que el 'proceso' no tenía futuro, hoy ha quedado aún más claro que no representa un futuro para todos los catalanes”, ha concluido."             (e-notícies, 22/12/17)


" Ciudadanos ha ganado las elecciones y por primera vez desde 1980 la primera fuerza política de Cataluña es no nacionalista. 

El independentismo ha obtenido 170.000 votos menos que el constitucionalismo y nunca más podrá hablar en nombre de «la voluntat del poble». (...)

Que la suma de los escaños de los partidos que desean la independencia alcance la mayoría absoluta no significa en absoluto ni que estos partidos vayan a insistir en la vía unilateral -ya conocen a lo que se exponen, y no por el placer- ni que no se hayan dado cuenta de que por mucho que quieran separarse de España no tienen la fuerza para hacerlo. (...)

Lo que sí es cierto, y una triste derrota inapelable, es que Cataluña seguirá teniendo problemas porque todavía muchos de sus ciudadanos siguen votando a lo más extravagante que se les ofrece, en este caso a un forajido capaz de querer por la noche convocar unas elecciones autonómicas y acabar declarando la independencia a la mañana siguiente por miedo a Twitter y a los gritos de jna loca (Marta Rovira) sin tenerla ni mínimamente preparada.

 Esta dificultad para relacionarse con la realidad que tiene una parte tan importante de los catalanes, les condenará a una crisis que cada vez va a ser más profunda y de la que no va a ser fácil recuperarse ni cuando se recupere la cordura (...)

Pero lo más significativo que nos dejó la jornada de ayer es que tras las más duras decisiones que ha tomado el Gobierno desde la recuperación de la democracia, no sólo no ha habido ninguna reacción nacionalista consignable sino que ha dado más votos a los no independentistas que a los favorables a esa idea y una histórica victoria de Ciudadanos.

Aunque la suma de escaños independentistas ha alcanzado la mayoría absoluta, ni va a ser fácil articular tal mayoría, está por ver si Puigdemont cumple con su promesa de regresar a España para ser inmediatamente detenido y encarcelado, y también qué clase de gobierno puede configurarse, y con qué hoja de ruta, con una CUP que ha advertido que sólo apoyará la unilateralidad republicana y una Esquerra que se ha comprometido a acatar la legalidad y que sabe que lo contrario no lleva a ninguna parte, salvo al exilio o a la cárcel.

Esquerra que fue, sin lugar a dudas, la gran derrotada de la noche. Una vez más, la vieja Convergència se ha inventado algo de última hora para volverla a derrootar cuando parecía que lo tenía todo ganado.

No fue la de ayer la clase de noche brillante que el público constitucionalista esperaba, pero España avanzó, el independentismo reculó y además sabe qué le espera si vuelve a equivocarse. La Cataluña española ha despertado (...)

Ha sido absoluto el contraste entre la Cataluña del payés errante y la de la vitalidad urbana. Esta Cataluña interior que siempre ha sido nuestra oscuridad, y es una lástima, porque no conseguirá nada más que todos continuemos oliendo a establo."                (Salvador Sostres, ABC, 22/12/17)


"(...) Ciudadanos se ha convertido en la primera fuerza política, con 37 escaños y 1,1 millones de votos (25% del censo). 

La lista de Junts per Catalunya ha conseguido ser la segunda fuerza con 34 diputados y 939.196 votos (21.68%). ERC se convierte en la tercera fuerza, obteniendo 32 diputados con 927.313 votos (21,40%).

El PSC queda como cuarta fuerza con 17 escaños y 600.770 votos (13 %). Catalunya en Comú pasa a la quinta posición, obteniendo ocho parlamentarios gracias a los 322.466 votos conseguidos (7 %). La CUP retrocede hasta los 4 diputados con 192.944 votos (4,45%) mientras que el PP queda como última fuerza política con tres diputados y 183.477 votos (4 %). (...)"             (e-notícies, 21/12/17)

Insultos a mogollón...

"Gritos contra Arrimadas, "fuera", "zorra", "guarra" y "fascista" cuando ha salido del colegio electoral. Los partidarios replican con "presidenta, presidenta".

La candidata de Ciudadanos a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadas, ha sido abucheada e insultada después de ejercer su derecho a voto en la Escuela Ausiàs March de Barcelona. 

La dirigente de la formación naranja ha recibido silbados y gritos "fuera", "zorra", "guarra" y "fascista" cuando ha salido del colegio electoral. Los partidarios de C's han replicado los insultos con gritos de "presidenta, presidenta".

Arrimadas, en declaraciones a los periodistas, expresó que "como cada día tenemos muestras de afecto, muestras de mucho apoyo y también muestras que no son de mucho apoyo". "Pero creo que ers un reflejo de lo que está pasando en la sociedad catalana", ha añadido. (...)"          (e-notícies, 21/12/17)


"Soberanistas no quieren a Arrimadas porque "no es catalana". Una señora afirma que la candidata de Ciudadanos "no se lo merece, hay que sentir el catalán".

La candidata de Ciudadanos a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadasa, ha sido abucheada e insultada después de ejercer su derecho a voto en la Escuela Ausiàs March, en el barrio de Les Corts de Barcelona.

Una mujer, vestida de amarillo y con un lazo del mismo color en la chaqueta, ha manifestado que "aquí queremos a los españoles, los queremos a todos, pero esta señora de presidenta, aquí no, porque no es catalana, no se lo merece, hay que sentir el catalán".

"¡Ya tuvimos suficiente con Montilla!" ha exclamado ante las cámaras de Cuatro, que han captado el momento. Un hombre, que iba con una bufanda amarilla, le ha gritado "Ya tenemos presidente" y, en este sentido, la mujer ha añadido que "ya tenemos uno en el exilio y muchos en la cárcel".         (e-notícies, 21/12/17)

"Independentistas llaman de todo a Rosa Maria Sardà. "Enferma", "alcohólica", "momia", "patética", "senil", "tonta", "botox", "bien pagá", "renegada", "esperpento" y "botiflera", entre otros.

 La actriz Rosa Marià Sardà fue entrevistada este martes en La Sexta, donde se mostró muy crítica con el independentismo y algunos de sus dirigentes, como Carles Puigdemont o Marta Rovira. 

Sus palabras han encontrado respuesta en las redes sociales, la mayoría en forma de insultos y en donde se atribuían sus declaraciones a un supuesto mal estado de salud mental. También recibió su hermano, Xavier Sardà, e incluso el presentador, Antonio García Ferreras.

Fue el ex asesor de Gabriel Rufián, Bernat Castro (@Berlustinho), quien abrió con fuego tras colgar un fragmento de la entrevista en su cuenta de twitter, con el titular 'El nivel de Al Rojo Vivo se este'. Las respuestas al tuit no se hicieron esperar.

 "Enferma", "alcohólica", "parece que ya no toca mucho", "abusa de barbitúricos", "le pesa el botox", "momia", "tiene alzheimer", "vomitivo", "anciana", "patética", "chochea", "tonta", "quédate en España", "le quedan pocas neuronas", "ya se marcha de este mundo", "droga mala", "demencia senil", "bicho" o "renegada" son algunos de los insultos.

También "le han dejado la boca como a Alicia Sánchez Camacho", "le ha quedado el labio superior como el de Aznar", "tocadita", "a los Sardà les va la nieve", "como una cabra", "esperpento", "eres la vergüenza de Cataluña", "bajeza humana", "borracha", "bien pagá", "botiflera", "autoodio" o "mala infancia".  (...)"                (e-notícies, 20/12/17)


"Castellà compara a los federalistas con "judíos alemanes". El candidato por ERC dice que "votaron tal como querían que lo hicieran los líderes nazis".

 El líder de Demócratas y número 15 de ERC en las elecciones, Antoni Castellà, ha dirigido un mensaje en twitter "a los catalanes de la tercera vía: Algunos judíos alemanes votaron tal como querían que lo hicieran los líderes nazis, con la esperanza que este gesto de supuesta lealtad los vinculara de nuevo al sistema. fue una esperanza en vano".

Un usuario le ha reprochado que "no deberías poner el nazismo y la soah por medio. Eres más listo que este tweet, Toni". 

El candidato por ERC, sin embargo, ha alegadp que "es una de las recomendaciones que nos hace en Timothy Snyder (miembro del memorial de la shoah de USA) en su libro sobre la tiranía, 20 lecciones que debemos aprender del siglo XX y que pide que recordemos y reflexionemos antes de unas elecciones (...)".  (e-notícies, 20/11/17)

20/12/17

¿Qué está pasando? Posiblemente, lo siguiente: se ha roto un pacto social. C's será el partido antiprocés. El que recogerá el quejido ante el abandono de gran parte de la sociedad, a la que sólo se le ha dejado participar del Procés mediante adhesión inquebrantable, o aceptando que eran unos fascistas...

"(...) Arrimadas es un fenómeno. Un compi de La Vanguardia, que viaja empotrado con ella estos días, me explica que en topos como Figueres --Cat profunda--, donde lo habitual, incluso antes del Procés, era silbar al candidato pepero o sociata, se le acercaban a darle la mano. Hace unas horas, en Santaco, cinturón, había miles de personas escuchándola, peladas de frío y sonriendo con la boca llena de dientes. ¿Qué está pasando?

Posiblemente, lo siguiente: se ha roto un pacto social. Un pacto que, ojo, no era institucional o político. Quizás se llegó tácitamente a él antes del 75. Y se cerró en el área metropolitana. Era un pacto que garantizaba la unidad social, y en el que se apostaba por el catalán como lengua débil, a la que proteger, y que se convertía en lengua vehicular. 

Quizás ese pacto fue el único logro de las izquierdas cat en la Transi. Se desecharon las comunidades lingüísticas, y se estableció una idea de ciudadanía que no era esencialista, sino cívica. Y efectiva, en tanto en toda esta formulación no participaron instituciones. El Pujolismo chuleó puntualmente ese pacto.

 Lo tensó, sin llegar nunca a romperlo. Con cierto arte. De hecho, se cuidó mucho de no tensarlo en demasía. Debajo de su culto a una Catalunya ideal, había una meditación profunda de esa Catalunya real, que podía enviar el juguete a paseo. Desde 2012 y, más, desde 2015, se ha tensado de manera inaudita.

 Tras pelarse el Bienestar, en 2011 --la escuela, la sanidad, los cojines sociales; la única rosca, en fin, que se comieron las izquierdas en los 70's--, las emisiones de Gobiernos posteriores han sido eminentemente propagandísticas, y han buscado satisfacer al votante de Procés antes que al grueso de sociedad. Lo que tiene mérito. 

En una sociedad que apostaba, en un 80%, por un referéndum, lo que era un hecho rupturista, no sólo no se ha gestionado esa bicoca, sino que se han creado léxico y marcos de confort y reafirmación --poco más-- para menos del 50% de la sociedad. A esa parte, que ocupa menos de la mitad, se la ha llamado poble.

 A la mayoría social, que no pasó la ITV para ser poble, sencillamente se la ha ignorado. No ha participado de la espiral de propaganda, sino que ha tenido que defenderse --por lo común, sola-- de ella, mientras miraba la tele. Y cuando en la tele hablan de pueblo todo el rato, es que es un spot de Fairy muy largo, o es que pasa algo en verdad inquietante.


C's parece que será el partido antiprocés. El que recogerá el quejido ante ese abandono de gran parte de la sociedad, a la que sólo se le ha dejado participar del Procés mediante adhesión inquebrantable, o aceptando que eran unos fascistas al no ir a los chiquiparks que organizaba la ANC. 

El lenguaje propagandístico --no ha habido otro-- es, en fin, muy de blanco y negro, y permite muy pocas alineaciones humanas. Es decir, variadas. La pregunta del millón es si con ese voto, amplios grupos sociales también aceptan el nacionalismo español reaccionario, intrínseco a la formación. 

Si finalmente, eso eso es así, esa será la gran consecuencia política del Procés, me temo. Haber roto, sin habilidad, las partes menos importantes y más anecdóticas de una baraja, y haber posibilitado con ello el nacimiento de una nueva derecha nacionalista en Cat. Por fin libre, una vez muertas las reglas. (...)

Van a ganar. En las siguientes elecciones, pueden vencer. El Procés, esa máquina para conservar la clase política del R'78 en Cat, ha sido un éxito. La ha conservado. El hecho de que C's suba como la espuma es otro efecto secundario al que no dieron importancia. "               (Guillem Martínez, CTXT, 17/12/17)

11/12/17

Junqueras sabía perfectamente lo que tenía que declarar para quedar en libertad pero prefirió no decir nada para no dar argumentos con los que Puigdemont pudiera machacarle. Es una prisión, por lo tanto, calculada, estratégica, electoralista, voluntaria. Hostal Royal Estremera: es su mejor cartel de campaña

Encuesta del CIS de este lunes 4 de noviembre

"(...) Puigdemont se acerca peligrosamente en las encuestas y la épica del «president legítim a l’exili» es demasiado poderosa para tratarla de combatir habiendo acatado la legalidad, el artículo 155 y la inexistencia de la fraudulentamente proclamada república catalana.

Junqueras sabía que tenía que quedarse pero por si colaba intentó salir gratis de la cárcel. Esquivar las facturas es su especialidad y hasta ahora no le había ido mal. 

Sabía perfectamente lo que tenía que declarar para quedar en libertad pero prefirió no decir nada con lo que los hiperventilados de Puigdemont pudieran avergonzarle durante la campaña. 

La de Junqueras es una prisión, por lo tanto, calculada, estratégica, electoralista, voluntaria. Hostal Royal Estremera: es su mejor cartel de campaña. Es posible que no le sirva de nada y que igualmente le supere el apestado de Bruselas: el CIS sugiere que el independentismo, cada vez más estomacal y más radicalizado, está irreversiblemente decantado hacia el voto más visceral y extravagante. (...)

En este sentido, la gran paradoja del 21-D podría ser que precisamente el voto más independentista y antiespañol propiciara la victoria de Ciudadanos: el terreno que gane Puigdemont es el que retrocerá Esquerra, y en el empate a 30, Inés Arrimadas podría vencer a ambos por uno o dos escaños. 

Y aunque la aritmética parlamentaria es lo determinante para formar gobierno, que la primera fuerza política de Cataluña pase a ser constitucionalista, manda un mensaje de indiscutible entidad a Europa y al mundo.

Puigdemont sabe que desde Bruselas no podrá ser presidente pero en su extravío y su vanidad está dispuesto a asumir el riesgo de que Ciudadanos gane las elecciones para tratar de evitar la victoria de Esquerra. Por su parte el PDECat, en su demagogia del «president legítim», ha advertido que no votará ninguna investidura que no sea la de su candidato. 

Junqueras está tan asustado que cree que su mejor baza es quedarse en la cárcel, como aquellos clochards que cuando llega el invierno cometen cualquier delito porque saben que en prisión no pasarán frío y comerán tres veces al día. (...)

 En el Hostal Royal Estremera Junqueras intentará contraprogramar el circo permanente del apestado de Bruselas. Mientras tanto, doña Inés ha salido a comprarse un vestido porque al final siempre hay uno que baila y el jueves 21 muy probablemente será ella."            (Salvador Sostres, ABC, 05/12/17)


"Yo no creo en las encuestas pero la del CIS es significativa: Ciudadanos ganaría una elecciones al Parlament por primera vez. 

Aunque con la Ley Electoral vigente una cosa es ganar y la otra gobernar. Ya le pasó a Maragall en 1999. Venció por casi 5.000 votos pero Pujol obtuvo cuatro escaños más: 56 a 52. Gobernó Pujol.

Al candidato del PSC le perjudicó los 44.000 votos que obtuvo EUiA, que evitaron presentarse en coalición con ICV. No por lo que sumaron -no entraron en el Parlament- sino por lo que restaron. Es política ficción pero cómo habría cambiado la historia de Catalunya si Pasqual Maragall hubiera llegado a president cuatro años antes. Quizá no habría habido ni proceso.  (...)

Como dijo un día el entonces diputado socialista Celestino Corbacho: “con el sistema actual el voto de un ciudadano de Vic, de Vilafranca o de Igualada vale casi la mitad que el voto de un ciudadano de Figueres, Mollerussa o Reus” (1).

Mientras que Joaquín Coll explicó un día la sobrerepresentación de Lleida, Girona y Tarragona en estos términos: “Si fuese proprocional, a la provincia de Barcelona le corresponderían 16 diputados más”. Es conocida su afiliación a Sociedad Civil Catalana (SCC) pero también su condición de historiador. Es preciso cuando maneja datos en sus artículos.

En efecto, si la democracia es una persona, un voto no entiendo porque el mío -que vivo en el Baix Llobregat- tiene que valer menos que el del Pallars por ejemplo. Aunque estoy de acuerdo en que haya ligeros mecanismos correctores.

Lo cierto es que en el resto del Estado ocurre lo mismo. Un día me lo decía el exsecretario general de ERC, Joan Ridao, ahora letrado del Parlament: se necesitan menos votos para ser diputado por Soria que por Madrid. Canarias, por ejemplo, elige ocho diputados. Casi uno por cada isla.

Pero, a pesar de todo, puede haber también un "movimiento de fondo" que no se refleja en las encuestas. Nacho Martín Blanco lo decía este domingo en una entrevista en La Vanguardia. En este caso es candidato por Ciudadanos. Pero también politólogo. Creo que tiene olfato para estas cosas.

¿Por qué este mar de fondo? Porque el catalanismo -y por extensión el soberanismo- ha dejado de ser ejemplo de modernidad. Cuando yo era joven era una bocanada de aire fresco. Todo el mundo quería ser catalanista. Era más transversal.

Pero con el proceso se ha enrocado en actitudes defensivas. No se puede criticar TV3 porque es la televisión nacional pero todo el mundo sabe que, en la época actual, una cadena con 2.000 empleados está sobredimensionada.

Tampoco se puede plantear la reforma de la Administración -consejos comarcales incluidos- porque es un ataque a Catalunya. Pero es absurdo tener seis niveles de administración: UE, Estado, Generalitat, provincia, veguería, consejo comarcal y municipio.

Ni se puede tocar la inmersión porque Per un país de tots, l’escola en català. Pero arrastramos déficit con el inglés desde hace un montón de años. A Pujol ya le oía aquello de la Catalunya trilingüe. Han pasado casi 20 años y seguimos igual. ¿Por qué no se pueden plantear estos temas sin que te llamen botifler?

Creo, además que el soberanismo ha cometido errores, comenzando por los múltiples perpetrados con el proceso. No voy a entrar de nuevo en el tema pero la autocrítica ha durado apenas cinco minutos. Si haces más significa que nos han engañado -no había mayoría social ni estructuras de estado ni nada- y si nos han engañado ¿por qué hay que volver a votarles?

En realidad, hasta ellos ven el riesgo de perder la hegemonía. En caso contrario no insistirían en la posibilidad de un pucherazo -como hizo el otro día el portavoz de ERC, Sergi Sabrià- o en que las elecciones no serán imparciales como han insistido Elsa Artadi o Marta Rovira tras la decisión del Supremo.

Pero es que, en el fondo, nos están pidiendo que volvamos a la línea de salida. No sólo del proceso. Incluso de la Catalunya preautonómica, la de Volem l’Estatut: recuperar las instituciones, los presos a la calle, el retorno del presidente en el exilio.

Además, han presentado antes las sedes o los eslóganes que los programas electorales. Hasta ahora las únicas propuestas que he oído es tener un gobierno ejecutivo en el interior y otro en el exterior (Marta Rovira) lo cual, dicho sea de paso, me parece impracticable.

O hacer un referéndum para decidir si tenemos que irnos de la Unión Europea (Carles Puigdemont). La propuesta duró apenas 24 horas. Por respeto al expresidente me ahorro de decir qué me parece. Bueno, sí, Puigdemont lanzó otra este domingo: recuperar las ‘embajadas’.

El proceso empezó siendo un movimiento político de clases medias sacudidas por la crisis. Si las clases urbanas consideran ahora que ya no significa modernidad y que puede afectar directamente a la economía puede darse un vuelco electoral. Al fin y al cabo la gente vota por ilusión, por miedo o por el bolsillo.

Ciudadanos quizá tenga la tentación de vender la piel del oso antes de cazarlo. Y la encuesta del CIS puede hacerles incluso un flaco favor: desmovilizar a sus propios electores. ¿Para que ir a votar si ya ganan? Pero parece que, en efecto, estamos antes las elecciones más abiertas en Catalunya desde 1980."                 (Xavier Rius, director de e-notícies, 05/12/17)