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22/11/18

‘El rumor de los desarraigados’, una historia «peligrosa» del español

"Fueron las palabras que empleó Àngel Colom, entonces secretario de Esquerra Republicana, cuando El rumor de los desarraigados se presentó en Barcelona: «Este libro es muy peligroso, parece que dice una cosa y en realidad dice otra». Pero el lingüista Ángel López (Zaragoza, 1949) no solo cosechó críticas en Cataluña. También hubo ciertos sectores a los que no gustó la revelación de que el español no fuese patrimonio original o exclusivo de Castilla y, ni mucho menos, que hundiese sus raíces en el euskera. 

El ensayo (Premio Anagrama 1985), subtitulado ‘Conflicto de lenguas en la península ibérica’, apelaba en sus conclusiones por qué todas las lenguas que se hablan en la península deberían ser patrimonio de todos los españoles. Un bilingüismo para todos. No hace falta que abundemos en la popularidad de esta idea. Pruebe usted mismo a sugerir en Madrid que todos los españoles deberían, si no hablar o dominar, sí conocer las otras lenguas de España, al menos sus rudimentos. Pues el mismo caso se le hizo entonces.

Sin embargo, treinta años después, hay que valorar la oportunidad de esta propuesta en una época, la actual, en la que la articulación del Estado, administrativa e identitaria, está cada vez más cuestionada. La otra opción que tenemos es seguir dándonos mamporros, pero resultaría especialmente lacerante a tenor de la historia de nuestra lengua principal, el español, que nunca antes, al menos hasta la era moderna, generó conflictos, más bien todo lo contrario. Pero dejemos que esta historia nos la cuente su autor.

En El rumor de los desarraigados hablaste de que el español surge en la península como koiné, como lengua de intercambio entre gentes de distinto idioma.

En la Edad Media la lengua sería era el latín y las populares, los dialectos románicos. Teníamos lo que se denomina sequilingüismo, un fenómeno que consiste en que, aunque se hablen lenguas distintas, la gente se entiende. Por ejemplo, es lo mismo que puedes encontrarte ahora en Valencia con alguien que solo habla castellano, pero que entiende perfectamente cuando se dirigen a él en valenciano.

 O el caso que pueda darse en un avión de Scandinavian Airlines, donde la azafata se exprese en danés, los pasajeros la contesten en noruego o en sueco y todos se entiendan. En España, esto ocurría con todos los pueblos, unos hablaban catalán, otros gallego, y se comprendían perfectamente. Todos, excepto los vascohablantes, que no entendían ni el latín ni las lenguas romances.

¿Qué ocurrió entonces? Los vascos desarrollaron un ‘pidgin’ que acabaría convirtiéndose en uno de los dialectos del romance central y a la postre en su representante normativo. El origen del término ‘pidgin’ alude a la situación que se produjo en el Mar de la China en el siglo XIX, cuando los chinos intentaron comerciar con los británicos y simplificaron rudamente el inglés.

 Igual que le ocurriría a un español que hoy tuviese que irse a vivir un año él solo a un pueblo de Turquía donde solo se habla turco; esa persona tendría que aprender los rudimentos del turco para comunicarse en las tiendas, aunque no lo hablase bien, porque no le quedaría otro remedio. Una ‘pidgin’ es una lengua de urgencia. Los vascos articularon una para entenderse con los pueblos que les rodeaban.

¿Cómo se extendió esta lengua ‘pidgin’ por España?

España era el nombre latino con el que se designaba a la península. En la Edad Media, España era Al Andalus. Y para los cristianos del norte, España era lo que no tenía nombre. Hablaban de España como de lo que podían conquistar. El Fuero de Jaca, de hecho, distingue entre el hombre de montaña y el hombre de España.

También hay que tener en cuenta que en la Edad Media, a la lo largo del Camino de Santiago, se instalaron montones de europeos. Y conforme avanzó la Reconquista, los ejércitos reales, de Aragón, Castilla o León, arrastraban detrás guerreros, comerciantes, frailes y curas que venían allende del Pirineo. Todas estas gentes de diversos orígenes fueron repoblando las ciudades devastadas que se fueron arrebatando a Al Andalus.

Los reyes, con el fuero de cada ciudad, daban ventajas a los pobladores. En vez de hacerlos depender de un señor feudal, como ocurría en el resto de Europa, dependían directamente del rey. De este modo, en estas ciudades se instalaron barrios enteros de franceses, alemanes, judíos y también mozárabes que subían del sur. 

Toda esta población de origen dispar tiene que comunicarse y es ahí cuando adoptan la variedad simplificada de los vascos, más sencilla y accesible que otras modalidades románicas próximas, como eran el navarro-aragonés, el castellano o el leonés. Pero esta sencillez se refiere a su origen, no a sus características actuales. No es un argumento para publicitar el español como lengua extranjera fácil de aprender, sino para entender la rapidez de su propagación por el centro de la península.

Estos primeros pobladores de la España reconquistada son los que llamas ‘desarraigados’ que adoptan el ‘pidgin’ en sus intercambios con gentes de lengua diferente.

Son los desarraigados, que no desarrapados. No eran necesariamente pobres. Pero era gente sin raíces locales o espaciales fijas. En la Edad Media, en toda Europa la gente se quedaba en su pueblo. Lo normal era que una persona en toda su vida no viajase más de cinco kilómetros alrededor de la localidad donde había nacido.

 Ahí pagaba sus tributos, dependía de un señor feudal y poco más.

La propia Francia en la Edad Media estaba fragmentada en múltiples lenguas y dialectos. El francés no empieza hasta después de la Revolución francesa, cuando se plantea un sentimiento nacional. De todas las lenguas que hay adoptan la de región de París y la imponen a través de la escuela a todos los demás. En Italia ocurrió lo mismo, cuando Garibaldi unifica la península hay un montón de lenguas. Fuera de la Toscana no se hablaba el italiano que conocemos ahora hasta que no se impone por la televisión, por la RAI, a partir de los años 50.

En España la Reconquista cambia totalmente ese patrón. Lo que había aquí era un poco como el Oeste americano, una tierra de oportunidades. Con el citado Fuero el rey llamaba a poblar esos núcleos dando beneficios, eximiendo de impuestos; y llegó gente de todas partes. Personas que no tenían nada, siervos de la gleba que se instalan y se convierten en comerciantes. Era, por otra parte, gente muy poco proclive a mantener los privilegios nobiliarios, lo que explica que España sea el primer estado moderno europeo.

Este tipo de asentamientos son los que hay en León, Navarra o Castilla, donde se habla esta variedad. Es la lengua en la que están escritas las Glosas Emilianenses, el Mío Cid o los textos de Berceo. Al principio solo se usaba en el centro, desde el Ebro hasta los límites de León con Galicia, pero luego se fue extendiendo por toda la península como lengua vehicular. Y no destruyó a las otras lenguas porque no tenía orgullo de lengua, no tenía adscripción nacional, motivo por el que la adoptaron tranquilamente los judíos, que tenían sus barrios tanto en ciudades de Extremadura como de Tarragona.

Aquí, si eras un comerciante de lengua francesa que tenía que vender sus productos a un cruzado alemán y a un labrador musulmán que solo hablaba árabe, tú me dirás cómo te las arreglas: pues en la lengua vehicular que se usa para el comercio y que con el tiempo algunos acabaron teniendo como lengua propia. Algo de esto ha ocurrido modernamente en Nueva Guinea con el tok pisin, así que sabemos perfectamente cómo funciona.

Entonces de esta lengua, que ya podríamos denominar español por su alcance, surge el castellano, y no al revés.

Comúnmente se cree que el español viene del castellano, pero es al contrario, el castellano viene del español, que no es lo mismo. En el escenario que hemos descrito, el rey Alfonso X el Sabio puso una fijación léxica, una serie de normas a esa variedad y con el tiempo se le dio el nombre de su reino: castellano. No trato de negar la aportación de los castellanos, pero es que esa lengua es la que se hablaba entonces en todas partes.

Por eso no tiene sentido decir que el castellano se impuso en Aragón en el siglo XIV. El reino de Castilla y el de Aragón eran enemigos feroces; de imponerse algo en Aragón habría sido lógicamente el catalán. Piensa que Zaragoza tardó en conquistarse más de un siglo porque el rey de Castilla era aliado del rey moro. ¿A santo de qué iban a dejar de hablar aragonés y ponerse a hablar castellano? Es de locos, lo que pasaba es que todos hablaban lo mismo.

En la literatura, los primeros poetas catalanes escribían en provenzal y los castellanos, en gallego. La literatura en español, como no era una lengua culta, no tenía importancia, y aparecía en los géneros populares, eran romances escritos en pliegos, cuartillas, lo mismo que hoy serían los programas de corazón de televisión o el Pronto, el ¡Hola!

¿Y qué ocurrió con el descubrimiento de América?

La lengua española que llegó a América era canaria y andaluza. Los barcos salían de Sevilla, después de Cádiz, y las expediciones tenían que pasar allí un año aproximadamente para dotar a los barcos de los medios necesarios. Luego llegaban a Canarias y allí permanecían otros meses. Pero este español, cuando llega la independencia de las repúblicas americanas en 1812, solo lo hablaba un 10% de la población. 

El español empezó a crecer realmente en el continente cuando se impone a través de las constituciones de los nuevos países, que consideran que el único lazo de unión de todos los pobladores es la posibilidad de la lengua.

En tu libro dices que hasta entonces el español en América coexistió con las lenguas indígenas sin conflicto.

En América lo que ocurrió cuando llegó Colón es que se quedaron estupefactos porque los indígenas no hablaban ni latín, ni hebreo, ni árabe. Hubo una verdadera crisis en este sentido porque consideraban que las lenguas del mundo eran las de la visión bíblica de Babel. Hay correspondencia de frailes con Carlos V y Felipe II y el Consejo de Indias donde informaban desesperados de que cada veinte leguas cambiaba la lengua. Ellos creían que en el Nuevo Mundo se hablaría una lengua exótica, pero solo una.

Hay que tener en cuenta que el pretexto de la conquista de América fue evangelizar a los indígenas. Con esa idea el papa Alejandro VI dividió el Nuevo Mundo entre portugueses y españoles, para encomendarles la cristianización de los indígenas. Ir, iban naturalmente por el oro, pero al mismo tiempo la legitimación de esta empresa era la predicación de la fe cristiana. Y muchos frailes creían en eso.

Pero la clave en todo esto es que los españoles en América se encontraron con que ya había dos imperios. Castilla consiguió los éxitos de la conquista porque se derrumbaron los dos grandes imperios indígenas, de lo contrario, si hubieran tenido que conquistar a los indígenas uno por uno, no habría sido tan rápido ni muchísimo menos. Al caer Moctezuma se quedaron con todo lo que había aglutinado y con Atahualpa, igual.

Entonces se dieron cuenta de que en los imperios caídos había una lengua general de entendimiento, una koiné en cada uno de ellos. En el Inca el quechua y en el Azteca el náhuatl. Y la política que se creó no fue la de difundir el español. Los religiosos españoles aprendieron estas lenguas indígenas generales y se pusieron a predicar en ellas.

Eso explica que la primera cátedra de quechua fuese del año 1580, en la Universidad de San Marcos en Lima. Y que Domingo de Santo Tomás publicara en 1560 en Valladolid un arte de la lengua quechua, una gramática. De modo que se promovieron estas lenguas, no el español. Lo que no quita que la finalidad del colonialismo fuera quedarse con los recursos de otro. Eso está claro. Pero el español, si algo no ha sido en Sudamérica, es una lengua imperialista, sino todo lo contrario. En Estados Unidos no se conservan las lenguas indígenas, esto es un hecho.

¿Cuál es el futuro del español actual?

España ya pinta poco en el futuro del español. En Estados Unidos el crecimiento del idioma es espectacular; hay 50 millones de hispanohablantes, más que aquí. Aunque la lengua en Estados Unidos está sometida a un proceso de desaparición, hay una batalla incruenta entre el español y el inglés; disputa que yo estoy viviendo muy de cerca porque soy miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y me consta se ponen toda clase de dificultades para escolarizar a los niños en español, etcétera. Pero como Estados Unidos es un país capitalista, naturalmente, la lengua significa dinero. 

Es decir, hay consumidores que se captan con publicidad en español, productos audiovisuales, cadenas de radio. La lengua está viva.

Además, los medios de comunicación son tremendamente pragmáticos y han terminado por crear un español internacional. Una modalidad por si quieren vender un producto simultáneamente en México, Argentina y Estados Unidos, y han buscado un español que no suene raro en ninguno de los sitios. Se lo están inventando de una manera empírica, no es que hayan reunido lingüistas. El español que sale de ahí se escucha en todos los países hispanohablantes y creará cierta uniformidad.

Y volviendo a España, ¿cómo ves la convivencia del español con las otras lenguas peninsulares?

Pues qué quieres que te diga: mal. Mal por las actitudes de los tirios y también por las de los troyanos. Vayamos por partes. El español es una lengua vehicular que se habla y entiende en todo el estado español y que en el siglo XVI también era comprendido en Portugal, según nos confirman algunos testimonios como el de la Grámatica de la lengua vulgar de España, publicada en Lovaina en 1559. Esto, guste o no guste, es así. ¿Razones? Hasta los decretos de Nueva Planta (siglo XVIII), en los que se impone a los territorios catalanohablantes por la fuerza, su progreso obedeció a una necesidad comunicativa y su empleo siempre fue libre. 

Esto quiere decir que el mapa con el que se suele ilustrar la variedad lingüística peninsular en los manuales está desenfocado. Por mucho que coloreemos Galicia, Euskadi y Cataluña-Valencia-Baleares con colores diferentes de los del resto, esto no significa que sean territorios monolingües. España no es ni Bélgica ni Suiza, se parece más a Rusia o a Gran Bretaña.

Estos son los hechos. Ahora viene la política. Si de lo que se trata es de independizar esos territorios coloreados de manera diferente, interesará ocultar su condición bilingüe todo lo posible. Y en eso estamos, aunque no tengo duda de que por su propio interés la independencia traería consigo un apoyo a la enseñanza del español porque es la lengua mundial que dominan y el pretender que se vuelvan anglohablantes constituye una utopía. 

Mas los troyanos no son los únicos insensatos, los tirios tienen su parte de culpa igualmente. ¿De verdad creen –en Madrid, en Sevilla, en Zaragoza, en Salamanca…– que los catalanes, los valencianos, los gallegos o los vascos aceptarán seguir siendo españoles si su lengua propia, en el mejor de los casos, se tolera y, en el peor, simplemente desaparece? Miren, eso no va a ocurrir de ninguna manera; primero porque es imposible; segundo, porque sería injusto y tercero, porque resulta innecesario. 

El catalán/valenciano, el euskera y el gallego no son una extravagancia. Son patrimonio de todos los españoles, exactamente igual que el río Ebro, la mezquita de Córdoba o la propia lengua española. Admitirlo y obrar en consecuencia es la única actitud inteligente. Y, desde luego, si alguna vez se logra la unidad política peninsular, el viejo sueño iberista, no esperen conseguirlo con la cutre visión centralista y casticista predominante."                (Entrevista a Ángel López, Álvaro Corazón, Yorokobu, 20/05/14)

12/5/15

Cooficialidad de las lenguas... ya existe (en parte): la administración periférica del Estado presta sus servicios en catalán tanto como en español

"Quiero agradecer a Crónica Global la posibilidad de terciar en el debate sobre la Ley de Lenguas que desde sectores contrarios al soberanismo se está proponiendo y entre cuyos promotores y defensores me encuentro. 

Para ello, no tengo más títulos que el de un ciudadano concernido que ha dado muchas (muchísimas) vueltas a la cuestión, ayudado por la experiencia de vivir en Canadá, un país donde rige el bilingüismo oficial en el nivel federal. Recientemente he publicado junto a Mercè Vilarrubias dos artículos en El País sobre el tema ("Blindar la convivencia, no las lenguas" y "Todas las lenguas de España"). Anteriormente había publicado en solitario "Por una Ley de Lenguas, de una maldita vez".(...)

 Concedo al sector crítico que la Ley de lenguas es una operación delicada. Sostengo al mismo tiempo que la empresa es necesaria y yo diría que imprescindible. Por eso es nuestra obligación explicarnos muy bien. Tan importante es dejar claro lo que la Ley es como lo que no es. Merece la pena empezar por esto último.
Lo que la Ley no es, es esto:
  • No es una cesión a los nacionalistas. Por una razón muy sencilla: ningún nacionalista la ha pedido y ninguno la quiere. Saben que si pierden el monopolio de la gestión de las lenguas su discurso quedará muy debilitado. Por otro lado, al contrario que otras medidas que se discuten, como el llamado blindaje de la lengua, nuestra propuesta no otorga ni un centímetro más de poder competencial a los nacionalistas. Y tampoco se trata de complacerles, como nos acusa de hacer Robles. Creemos que la medida es justa en sus propios términos y puede ser del agrado de muchos españoles no independentistas cuya lengua primera no es el castellano.
  • No es un galimatías ni un laberinto. Como hemos dicho desde el principio, no se trata de multiplicarlo todo por cuatro. La Ley solo afectaría a algunos órganos del Estado, los de mayor solera e importancia simbólica. Las autonomías y los órganos que de ellas dependan seguirán las directrices lingüísticas marcadas en sus estatutos. Más abajo repasaremos las medidas concretas que se avanzan, para ver si acaso alguna de ellas parece irrazonable.
  • No es un menoscabo de la lengua común. El español seguiría siendo la ley de trabajo de la mayoría de las administraciones. Seguiría, socialmente, siendo sentida por la vasta mayoría de los españoles, como el instrumento de comunicación privilegiado
Pasemos ahora a examinar algunos hechos. En primer lugar, hay que llamar la atención sobre una curiosa circunstancia: España es el único país donde se hablan varias lenguas –lenguas con gran arraigo– que no tiene una Ley de Lenguas Oficiales. 

Creemos que ese vacío legal es el origen de mil acerbas disputas que desgastan nuestra convivencia a diario. Bien, en países como el nuestro, con un patrimonio lingüístico similar, existen dos caminos: el bilingüismo territorializado o la gestión federal de lenguas. Hasta ahora, España ha seguido el primer sistema. 

El problema es que ese bilingüismo territorializado, cuando se combina con la fuerte implantación de fuerzas nacionalistas en territorios bilingües, resulta letal para la cohesión del Estado y para los derechos de los usuarios. 

Los nacionalistas aprovechan la inhibición del Estado central para empujar su programa monolingüista. Eso es lo que ha pasado y por eso proponemos que el Estado central recupere el iniciativa: porque lo hará mejor y en beneficio de todos.

Por otro lado, ruego a los lectores consideren lo siguiente: En España ya existe un acervo normativo sobre lenguas. Pero se trata de un amasijo informe de órdenes circulares, reglamentos, y –sobre todo- alambica jurisprudencia. ¿De veras alguien cree que dar sentido y coherencia a esta masa heterogénea de normas puede resultar negativo?

 El coste de la no-ley, ya lo tenemos a la vista: una bronca permanente. Una observación que corre en paralelo es la de que el catalán ya es, de manera implícita, una lengua co-oficial en el ámbito estatal en varios aspectos. Los documentos expedidos las terminales del Estado en Cataluña, como DNI, pasaportes o libros de familia, son bilingües. (...)

 La administración periférica del Estado presta –o debería prestar– sus servicios en catalán tanto como en español (Orden Ministerial de 20 de julio de 1990, sobre conocimiento de las lenguas oficiales de las CCAA en la provisión de puestos de trabajo en al Administración Periférica del Estado). El BOE se traduce al catalán. 

Todo esto ocurre y me gustaría preguntar al Sr. Robles si acaso considera que, dado que los ejemplos mencionados son ominosos signos de la co-oficialidad estatal del catalán y de cesión al nacionalismo, deberíamos deshacer lo andado. Seguramente no lo crea. Pero a su vez, el Sr. Robles y los críticos podrían muy legítimamente preguntarme a mí: “Si es verdad lo que usted dice, si el Estado ya reconoce y usa el catalán en gran medida, ¿dónde está el problema, por qué ir más allá?”
 
Por dos razones:

 Les pongo un ejemplo. Hace un par de años, el diputado de ERC, Alfred Bosch, dirigió una pregunta parlamentaria al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación preguntando cuántas actividades en promoción de la cultura catalana había realizado el Instituto Cervantes en el último curso. 

El diputado esperaba sin duda pillar al gobierno en un renuncio y poder exaltar su victimismo. Cuál no sería su sorpresa cuando el Gobierno respondió con un robusto informe con más de cien actividades. ¿Hemos de esperar que sea el Sr. Bosch quien dé publicidad de esa buena labor del Estado en desarrollo del artículo 3 de la Constitución? 

Ese informe no existía hasta que el Sr. Bosch preguntó. Esa falta de garbo en el Estado para hacer valer sus méritos es un problema. Y se soluciona con una Ley que pida al Instituto elevar y publicar cada año un anuario con las actividades realizadas en lengua catalana o en beneficio de creadores catalanes (lo mismo vascos y gallegos).

En segundo lugar, la Ley es necesaria porque hay lagunas e insuficiencias en el reconocimiento del plurilingüismo. Estas se aprecian sobre todo en la administración de justicia, que se sigue impartiendo esencialmente en castellano, y donde por tanto, el consenso sobre bilingüismo territorializado no se cumple. 

Aquí, un pequeño empuje en la dirección de concienciación de los funcionarios (a los que no propongo penalizar por el desconocimiento de las lenguas co-oficiales, sino darles facilidades para aprenderlas a su llegada a Comunidades bilingües), y sobre todo, del uso de las cada vez más perfeccionadas herramientas electrónicas de traducción e interpretación debería bastar.

Otro aspecto deficitario es el de la enseñanza en la España dónde únicamente se habla castellano. Hay que ofrecer a nuestros alumnos la posibilidad de tener nociones básicas sobre el resto de las lenguas y literaturas de España. ¿Por qué? Porque son españoles y solo así tendrán un conocimiento cabal de la cultura de su país, lo que no parece una mala idea.

Pero aun reconociendo que en el plano administrativo el Estado cumple, aun quedaría por colmar todo el aspecto simbólico. Nos equivocamos si pensamos que el Estado es sólo un organizador racional; también satisface necesidades de orden simbólico y se manifiesta en todo tipo de liturgias civiles que obedecen al propósito de reforzar la noción de comunidad. 

El Estado no nos habla con unos y ceros, nos habla con lenguas humanas, y los ciudadanos albergan sentimientos en relación a sus lenguas. Esto no es ser nacionalista. Esto es ser realista y pagar tributo a la realidad de nuestra época. Por tanto, en esas ocasiones solemnes y más visibles, el Estado también debe hablar en las cuatro lenguas. Eso se consigue de varios modos.

 Cosas tan sencillas como que los ministros lean parte de sus alocuciones en las lenguas co-oficiales, que la rotulación de los edificios más emblemáticos sean cuatrilingües, o que los catálogos de los museos estatales estén en las cuatro lenguas principales. Cualquiera que haya pasado por Suiza ha comprobado que tal cosa es posible.

 Todo esto se puede ridiculizar. Se puede parodiar diciendo que lo que queremos es que un guipuzcoano pueda exigir ser atendido en eusquera en un hospital de Zamora o que los funcionarios estatales hablen en cuatro lenguas.   (...)

Como decía más arriba, es un error concebir el Estado como un mero organizador racional. Nos guste o no, ha de contar también con dónde ponen los afectos los ciudadanos. Con independencia de su carácter de instrumento, las lenguas tienen una carga afectiva con una dimensión política. Me abstengo de valorar este hecho y me limito a constatarlo. En Canadá se dieron cuenta a tiempo.

 Estoy convencido de que si el gobierno de Ottawa no hubiera implantado a tiempo el bilingüismo federal, los independentistas de Quebec habrían ganado sus referendos de independencia. La medida, por cierto, también fue impopular al principio. Tengo por aquí una encuesta de Gallup hecha en los años setenta en que el bilingüismo federal cosechaba únicamente un 22% de aprobación ciudadana. 

Hoy nadie lo discute. Las pequeñas disfunciones e ineficiencias que genera el bilingüismo federal, que no son tantas, son un precio pequeño para mantener intacto el potencial de un país unido y diverso. En España, de manera semejante, tenemos un conflicto de lenguas que corroe la convivencia. 

Hay que arreglarlo. Sé que la ley que propongo contiene aspectos llamativos. Pero el coste de la no-ley empieza a ser demasiado gravoso para los españoles, bastante más oneroso que los gastos –que intuyo más modestos de lo que se pregona– en los que incurríamos para poner en planta el tipo de legislación que, en mi opinión, es requerida por la realidad española.  (...)"            (Juan Claudio de Ramón, Crónica Global, Lunes, 4 de mayo de 2015)

7/5/15

En Quebec, un alumno anglófono canadiense siempre tiene derecho de recibir educación en su lengua materna, es decir, en inglés

"A raiz de la visita del ex primer ministro de Quebec Jean Charest en un acto organizado por Sociedad Civil Catalana y de mi resumen de la misma se ha creado cierta confusión sobre la regulación legal de esta materia en Quebec.

Para su conocimiento pueden leerlo en los siguientes links que pone a disposición el Departamento de Educación Superior e Investigación del Quebec en relación a la admisión en educación en lengua inglesa y en la instrucción en esta misma lengua. La información en cuestión va dirigida a los padres y tutores legales de los alumnos.

Se lo resumo.

Generalmente, un niño puede obtener una declaración de admisibilidad:

- Si ha recibido, en inglés, la mayor parte de la educación primaria o secundaria en Canadá.

- O un hermano o hermana recibieron la mayor parte de su instrucción primaria o secundaria en inglés en Canadá.

- O el padre o la madre recibieron la mayor parte de su educación primaria en inglés en Canadá. 

- Si el hijo de un padre que asistió a la escuela en Quebec después del 26 de agosto de 1977 y que podría haber sido admitido para la enseñanza de inglés en este momento.

Queda meridianamente claro que un alumno anglófono nacido en Quebec u otra parte del Canadá tiene el derecho de recibir educación en su lengua materna, es decir, en inglés."       (Francesc Moreno, Crónica Global, Miércoles, 6 de mayo de 2015)

5/5/15

¿Cuál es la lengua suiza? ¿Y la italiana? ¿Cuál es la lengua canadiense? ¿Cuál es la lengua española?

"Unas preguntas para arrancar. ¿Cuál es la lengua suiza? ¿Y la italiana? ¿Cuál es la lengua canadiense? ¿Y la alemana? ¿Y la belga? ¿Cuál es la lengua española? 

Desde hace meses un grupo de personas opuestas al secesionismo catalán, pero no necesariamente opuestas al nacionalismo, que forman parte en su mayoría del colectivo Sociedad Civil Catalana, tratan de que la respuesta a la pregunta de cuál es la lengua española sea tan problemática como la respuesta a cuál es la lengua suiza. 

El grupo, en el que destaca la filóloga Mercè Vilarrubias, pretende que una ley de lenguas sitúe en el mismo rango de oficialidad el castellano, el catalán, el gallego y el vasco. (...)

Hay dos maneras de tomarse la propuesta lingüística que, según Vilarrubias, impulsan «sectores reformistas» de Cataluña. Una, como un mero enjuage tercerista que añada más bullshit al aciago discurso público español sobre la cuestión.

 Es sospechoso comprobar, en este sentido, que ni nuestra filóloga ni sus acompañantes hayan hablado aún del lugar en que quedaría la inmersión lingüística catalana después de promulgada la ley de lenguas. España es el único lugar del planeta donde algunos padres no pueden educar a sus hijos en la lengua oficial del Estado. 

¿No te parece, querido amigo, que sería de gran interés saber en qué medida el paso de una a cuatro lenguas modificaría esa cuestión trascendental? ¿Y por qué me recordará la filóloga and friends a esos acérrimos federalistas que jamás responden a la pregunta inicial y obligatoria de qué haría su federalismo con los privilegios vasco-navarros?

 La segunda manera es tomársela en serio. Dar por hecho que la propuesta no responde a la palabrería general y que la nueva ley supondría una reforma en profundidad del sistema lingüístico del Estado. 

Para resumírtelo: esa ley permitiría que un hablante del vasco no tuviera que renunciar a su idioma en ningún trato con la España oficial. Desde la Guardia Civil hasta la megafonía de Renfe (¡santo cielo!), pasando por juzgados, televisiones, Congreso y oficinas de Hacienda o cuarteles. De las escuelas ya he hablado unas líneas más arriba. Todo lo que no sea eso, insisto, es charanga y pandereta, completamente impropia de personas respetables.

La reforma implicaría una murga inenarrable y fatídica. Pero yendo a lo contable, implicaría una inversión espectacular. No me pregunto de dónde van a sacar el dinero: ya se entiende que de mi bolsillo. 

Lo que me pregunto, sobre todo, es cómo justificarían una inversión de esa naturaleza en la España del déficit, la desigualdad y la deuda. No dudo que la ley supondría un plan E específico para traductores, pedagogos, cartelistas y carteristas; pero me temo que no se trata del tipo de plan de empleo que los millones de parados españoles necesitan.  (...)

Alguien podrá lamentarse de que esa ética no sea catalana, vasca o gallega. Y será un lamento tan legítimo como imposible de satisfacer. Pero la alternativa a la koiné castellana no es la koiné vasca, gallega o catalana: es la desaparición de la koiné. Una lengua suele ser un desgraciado factor de diversidad. Nada que celebrar. 

Es sorprendente que presuntos antinacionalistas atenten contra el raro ejemplo de unidad que ofrece la lengua española, que es la única lengua española, por cierto. En su propuesta hay una radical incomprensión de lo público, por otra razón. Lo público es neutral y ejemplar. Un modelo a seguir. 

Así pues, lo que en el fondo pretenden los promotores de la propuesta, hayan pensado en ello o no, es que se reproduzca esa cooficialidad en el conjunto social. La cooficialidad de fronteras. Lo que tan bien retrata aquella patética imagen de un dirigente nacionalista vasco y otro catalán (¡cuyos nombres no consigo recordar!) hablando durante la república con la asistencia de un intérprete.

Last but. La concesión profunda al nacionalismo que supone la propuesta. Su adhesión. Varios de sus promotores reconocen y ensalzan su valor simbólico y eso implica compartir con el nacionalismo que una lengua es algo más que un instrumento de comunicación. La letal plusvalía. Frente al mito, la radical y serena indiferencia de Albert Boadella en Gente que vive fuera: «Algo hay que hablar.» 

En efecto, algo hay que hablar. Y da lo mismo lo que concretamente se hable. De ahí que la proliferación de lenguas atente contra la función del lenguaje, que es posibilitar la comunicación humana. Y de ahí que sea obligación moral de los hombres trabajar para que el número de lenguas disminuya y abstenerse de someter ninguna de ellas a carísimos tratamientos en la sala de reanimación artificial."            (Arcadi Espada, El Mundo, 01/05/2015)

9/10/08

A Mesa expedienta a comerciantes. Pero Galicia no es Cataluña. Los “expedientes sólo se los toman en serio los burócratas de la Normalización

“A Mesa pola Normalización Lingüística ha enviado una carta a varios establecimientos comerciales de la ciudad en la que los amenaza con abrirles un expediente por no utilizar el idioma gallego. La plataforma los acusa de evitar el empleo de la lengua vernácula en sus escaparates y rótulos, de nombrar a la ciudad con el topónimo en castellano e incluso de discriminar a sus clientes por cuestiones idiomáticas. (…)

Los representantes de los comerciantes de la ciudad manifestaron su disconformidad con la iniciativa de A Mesa y defienden que cada comerciante tiene derecho a escoger el idioma que utiliza en su establecimiento.

"Me choca que en una democracia y en un país de libertades venga alguien a decirme lo que tengo que hacer en mi casa", critica el presidente de los comerciantes de la Zona Obelisco, Antonio Amor. (…)

Amor añade que Galicia es una comunidad bilingüe, por lo que los ciudadanos tienen derecho a expresarse tanto en gallego como en castellano. "Conozco comerciantes que rotulan en los dos idiomas y otros que, por el tipo de clientela que tienen, sólo lo hacen en castellano. En la calle Real los hay incluso que usan el español y el inglés. Si somos bilingües, que cada uno use el idioma que le apetezca", declara. (…)

El presidente de la asociación de comerciantes de la Ciudad Vieja tampoco está de acuerdo con las advertencias de A Mesa, aunque recuerda que ésta es una entidad privada y que sus mensajes son simples consejos sin repercusiones legales.

"A Mesa es una entidad privada. Para mí, aunque todavía no he visto esas cartas, es como si me da un consejo el Círculo de Lectores. Cada uno puede usar en sus comercios el idioma que quiera", explica Adolfo López. (…)

El PP denunció ayer que A Mesa ha abierto 500 expedientes en toda Galicia y anunció que presentará una pregunta ante el Parlamento gallego en la que exigirá que la Xunta explique si conoce la existencia de las misivas y, de ser así, por qué ha permitido que éstas fueran enviadas.

"Estas misivas suponen que esta entidad está asumiendo con un afán superior competencias que no le corresponden en un tono coaccionador exigiendo que se les responda", dijo la diputada popular Beatriz Mato.” (La Opinión, Martes 30 de septiembre de 2008)

“A Mesa pola Normalización Lingüística está utilizando medidas coercitivas con algunos establecimientos comerciales coruñeses para promover el uso del gallego». La denuncia fue realizada por el presidente provincial del PP, Carlos Negreira… as misivas que envía A Mesa anuncian la apertura de un «expediente de queixa por vulneración dos dereitos lingüísticos». Luego, se especifica el motivo y se insta a su rectificación. Hay casos de comerciantes a los que se les cierra el expediente inicial, pero luego de haber comunicado la rectificación, reciben otra carta en la que A Mesa explica la apertura de otro por haber utilizado La Coruña. (…)

En respuesta a la exigencia del PP, A Mesa pola Normalización Lingüística se limitó a recordar a los populares que esto «non é acoso ningún». «Poñemos en evidencia un feito que ao PP poderalle parecer mellor ou peor, pero para nós como asociación que defende o galego en todos os ámbitos imos continuar facendoo», añadieron.

Al mismo tiempo, fuentes del colectivo de promoción del gallego trataron de dejar claro que «o galego é a lingua oficial de Galicia e que llo van lembrar ás empresas para facer valer a legalidade», puntualizaron.” (La Voz de Galicia, 20/09/2008)

2/9/08

Los racistas lingüístas son los de Madrid, se pongan como se pongan

“Un año después y en el mismo lugar donde el portavoz nacional del BNG, Anxo Quintana, destacara la necesidad de que los niños "conozcan y sepan cantar" el himno de Galicia, el vicepresidente de la Xunta acusó ayer de querer prender la mecha del "racismo lingüístico" a aquellos que hablan de "persecución del castellano". Eso, señaló, "es faltar a la verdad para intentar crear problemas donde no los hay"… el líder nacionalista calificó de "sorprendente" que se diga que "el castellano está en peligro, porque es simplemente mentira" y señaló que es algo que no está dispuesto a tolerar.” (El País, ed. Galicia, Galicia, 24/08/2008, p. 4)

Como nadie ha dicho que el castellano se encuentre en peligro (y si no lo cree, léase el Manifiesto por una lengua común) ¿Será que Quintana es lo único que ve… peligros por todas partes? Y no está dispuesto a tolerar la peligrosidad de las cosas. Faltaría más.

11/6/08

Air Berlin declara la guerra al catalán-mallorquín ¡Y ni se les ocurre pedir de rodillas que los perdonemos! ¡Encima se cachondean! Pero...

“Air Berlin desprecia el uso del catalán como lengua oficial (…)

“La partición de España en nacionalismos regionales es de hecho un retorno a los miniestados medievales". Estas son solo algunas de las lindezas que el director general de Air Berlin, Joachim Hunold, ha plasmado en el editorial de la revista que la compañía alemana distribuye entre sus clientes.

En ella, Hunold se muestra indignado por una carta enviada por la directora general de Política Lingüística del Gobierno balear, Margalida Tous, en la que se pide a todas las compañías que operan en la comunidad que utilicen también el catalán en sus comunicaciones con los pasajeros. Una comunidad que, según este responsable de la aerolínea, ha obtenido subvenciones europeas que con un "Estado catalán" nunca hubiese recibido. "Y yo que estaba orgulloso por haber conseguido tener al menos una azafata que hable español en los vuelos internos en el país", ironiza Hunold.

"¿Ahora debo ofrecer cursos de catalán a mis trabajadores? Y, ¿para los que viajen a Galicia o al País Vasco, debo hablar en gallego o vasco? ¿Es que allí ya nadie habla castellano?", prosigue. "Si continúa ese afán nacionalista, según me asegura un amigo mallorquín, no será ninguna utopía que nadie hable castellano".

El director de comunicación de Air Berlin, Peter Hauptvogel, insistió ayer, en declaraciones a EL PERIÓDICO, en las críticas al uso del catalán. "Es como si un bávaro nos exigiera que habláramos ese dialecto en un vuelo", aseguró. La aclaración de que el catalán no es un dialecto sino una lengua reconocida oficialmente no modifica en nada la opinión de la compañía: "Si a mí me parece muy bien que cada uno hable su lengua regional en su casa o que se organicen programas culturales y obras de teatro, pero nosotros somos una aerolínea internacional y no podemos hablar en una lengua regional", insistió.

En un supuesto esfuerzo por entender la diversidad lingüística, Hauptvogel añadió: "Quiero decir que entendemos que han sufrido la represión del franquismo y que quieren conservar sus lenguas, pero el español es la lengua oficial y les es más útil para comunicarse". (…)

El secretario de Política Lingüística de la Generalitat, Bernat Joan, que además es ibicenco, anunció ayer que remitirá una carta al director de Air Berlin en la que expresará su apoyo a las recomendaciones formuladas por el Ejecutivo balear.

Joan explicó que el uso del catalán no implica "ir contra nadie". "En Stuttgart o en Fráncfort el funcionamiento en alemán tiene el mismo sentido que el funcionamiento en catalán en Mallorca o Barcelona", añadió. (…)

Sobre si piensa hacer pública alguna declaración o rectificación, Air Berlin aseguró que se limitarán a tratar el tema en su próxima revista, que saldrá en agosto. Pero que nadie espere una disculpa: "Queremos hacer algo así como 'estad orgullosos de vuestro país'.¿O es que un catalán no está orgulloso de ser español? " . (El Periódico, 06/06/2008)

¿Por qué en los transportes de pasajeros se recurre a las lenguas comunes? Pues porque si en un avión de Air Berlin van 10 alemanes prusianos, 10 alemanes bávaros, 12 ingleses, 8 irlandeses, 12 españoles madrileños, 8 españoles catalanes, y se dan las instrucciones en inglés, alemán y castellano, se enteran todos rápidamente. Si además se dan en catalán, los 8 catalanes vuelven a escuchar lo que ya habían oído en castellano… y si se dan en gaélico o bávaro, lo mismo. Redundancia en el mensaje ¿Para qué repetirlo? Si solo hay una azafata, que la entiendan todos.

Y no es lo mismo el alemán en Franfurt que el catalán en Barcelona, sr. Bernat Joan; porque en Franfurt el alemán lo entiende todo el mundo, y en Barcelona, entiende el catalán la mitad. Lo que es lo mismo es el español en Barcelona y el alemán en Franfurt. Las lenguas minoritarias (gallego, catalán) las entiende una minoría, y las comunes, pues el común de los pasajeros. Por eso se usan en los transportes de masas, éstas últimas.

29/5/08

La política lingüística catalana... ¿Para los gallegos?

“En Cataluña el modelo lingüístico-escolar, que sitúa al catalán como lengua vehicular y de aprendizaje, contraría las preferencias de muchos ciudadanos, como los más de 50.000 que secundaron una iniciativa legislativa popular que pretendía instaurar la enseñanza en la lengua materna de los alumnos. Ahora bien, que el modelo vigente contraríe las preferencias de miles de ciudadanos no significa que conculque los derechos fundamentales de nadie.

Pues empezamos bien. Los derechos de los charnegos gallegos, de aprender en castellano (porque en gallego sería pedir la luna), al pairo. Y los de los niños árabes, a aprender en árabe ( para hablar con sus abuelos), ya ni se contemplan. Brutalidad burocrática para discriminar por lengua a 50.000 catalanes por lo menos…

“El debate sobre el modelo lingüístico-escolar de Cataluña es saludable, pero no debería discurrir en términos de "coacción" (el modelo vigente) contra "libertad" (el que defiende el PP), sino de competencia entre legítimos modelos alternativos, modelos entre los cuales es posible elegir dentro de los parámetros liberal-democráticos. Y lo cierto es que hoy por hoy la mayoría de partidos políticos catalanes, con el PSC al frente, sigue considerando que para asegurar la cohesión social y garantizar el bilingüismo es preferible una sola línea educativa con el catalán como "centro de gravedad" (expresión acuñada por el Tribunal Constitucional) a una doble línea en función de la lengua materna de los alumnos. (…)

Para garantizar el bilingüismo, se enseña en un monolingüismo, el catalán. Admirable garantía ¿Cómo? Como aún recuerda Feli Etxeberria: "La maestra me dio una orden en castellano, y al no entenderla no le pude responder. Por más que ella requiriera mi respuesta fui incapaz de darla. Recibí un buen castigo, todavía me duele". Esa es la cuestión ¿Como se impone una lengua extraña a niños pequeños? Pues depende del maestro. Pero esos niños tienen derecho a no depender de la buena o mala voluntad del maestro. Tienen derecho a aprender en su lengua materna con cualquier maestro. Sin posibilidad de humillación.

“En el programa electoral del PP hay un objetivo que nadie discute: se trata de garantizar que todos los escolares "comprendan la lengua castellana y se expresen en ella con corrección, oralmente y por escrito, al finalizar la enseñanza básica". Referido también al catalán, es lo mismo que dice el Estatuto de Autonomía de Cataluña: todos los alumnos deberán "conocer con suficiencia oral y escrita el catalán y el castellano al finalizar la enseñanza obligatoria".

Si los niños charnegos no aprenden y escriben en castellano, serán diglósicos (ver concepto). Profesionalmente sería un desastre. Si buscan trabajo fuera de Cataluña, se encontrarán con que les cuesta mucho escribir

¿Será por eso por lo que sus padres quieren que aprendan bien el castellano en la escuela, y no viendo telenovelas? A lo mejor no es para destruir la cultura catalana, por lo que lo solicitan respetuosamente; es que solo miran pal curro.

“… problemas del catalán en Cataluña, donde la posibilidad de usarlo todavía es remota en muchos ámbitos. Uno de los más flagrantes es la Administración de Justicia.”

Y como los jueces no son catalanes, porque los hijos de la clase media catalana no quieren empleos en la administración, muy mal pagados en comparación a los de la industria, pues… los niños charnegos no pueden aprender tanto en castellano (la lengua de los jueces), como en catalán (la lengua de los señores). Sólo en catalán, la lengua del señorito. Pura lógica.

“Un primer paso en una política estatal de defensa de las lenguas españolas debería consistir en fijar el número de estas lenguas”

¡Pues no había caído en ello! El polaco, el rumano, el árabe, el ruso son lenguas que deben aspirar a ser consideradas españolas. Porque un gran número de españoles las tienen como lengua materna, y pagan su Seguridad Social. Así que tienen ese derecho. A aprender en su lengua materna ¿Y si se destruye la cultura española? Pues que lo arreglen los castellanohablantes. Un niño inmigrante de lengua árabe ¿Va a tener que aprender el catalán, el español, el inglés y el árabe? ¿Y si su padre sólo quiere que aprenda el español (para trabajar en toda España), el inglés (para trabajar en Europa), y el árabe (para entenderse con sus abuelos y primos que quedan en Marruecos? ¿No tiene derecho a considerar que aprender además el catalán (o gallego, o vasco) es un esfuerzo excesivo para su hijo? ¿No tiene derecho a exigir la enseñanza en tres, y no en cuatro, idiomas?

“Una vez establecido el número de lenguas españolas habrá que ver cuál debe ser su nivel de reconocimiento en las diferentes instituciones del Estado. (…)”

El Estatuto de Autonomía de Cataluña contiene una disposición relativamente ambiciosa en este sentido: "Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos constitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal". (…)

Recientemente, el Grupo de Intelectuales en favor del Diálogo Intercultural, creado por la Comisión Europea, dio a conocer el documento Un reto provechoso. Cómo la multiplicidad de lenguas podría contribuir a la consolidación de Europa. En él encontramos una frase certera: "Si ignoramos una lengua, corremos el riesgo de que sus hablantes pierdan el interés por el proyecto europeo".

Pues que lo pierdan. Sucede que esa multiplicidad de lenguas es la que hace necesaria la existencia de una lengua común (el inglés en Europa). La lengua común no es imperialismo, aunque lo fue. El inglés, el chino, el español.

Por las mismas razones en la UE que en España. Porque la lengua común es la lengua del comercio, del trabajo. Existen porque ahorran tiempo y errores de traducción (gravísimos en un contrato mercantil, por ejemplo).

¿Qué pasaría si la redacción del párrafo del Estatuto de Cataluña dijera: "Las empresas de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con las empresas de ámbito estatal”? Pues que habría que traducir todas las facturas, contratos e informes técnicos ¿Se imagina el coste?

¿Se imagina que podría suceder tras la independencia catalana? ¿Que las empresas europeas afincadas en España solo aceptasen comunicaciones en catalán de las empresas catalanas… porque sería su mejor baza para expulsarlas del mercado ( mermado pero importante todavía) español?

Pues en Las Cortes, lo mismo. La lengua común es para que todos se entiendan (es un decir). Porque podría pasar que un gallego escribiese a la administración catalana en gallego, y un vasco en vasco (¿Y un árabe, en árabe?). ¿Se puede traducir la terminología del derecho gallego al catalán sin errores? ¿Y al vasco? Mejor en español. Lógico y barato.

(ALBERT BRANCHADELL: Una política lingüística de Estado. El País, ed. Galicia, Opinión, 16/05/2008, p. 35)

Escribo para elogiar el excelente artículo de Albert Branchadell, Una política lingüística de Estado, publicado en EL PAÍS el pasado día 16 (…)

No obstante, quería mostrar mis dudas acerca de un posible uso de otros idiomas como el catalán o el euskera en el Parlamento, lo cual requeriría gran despliegue de servicios de traducción. Tendría su lado bueno, ya que el fuerte valor simbólico del uso de tales lenguas en este contexto confirmaría su estatus como dignas de respeto y aprecio.

Sin embargo, el valor comunicativo de su uso está menos claro. Como declara Umberto Eco en el título de su último libro, traducir no es decir lo mismo, sino casi lo mismo. La comunicación y la comprensión deben prevalecer por encima de otras consideraciones y ya hay mucha incomprensión entre los políticos de distintos partidos. ¿Para qué poner otra traba?" (GREG HUNT. El País, Valencia, 21/05/200

22/4/08

¡¡ Que aprendan castellano viendo telenovelas sudamericanas !!

Empecemos por lo que está pasando, y lo que pasa es que hay niños que no se defienden en castellano… y lo dice Ernest Maragall, paladinamente...

“¿Hasta qué punto estas políticas están afectando al conocimiento del castellano?... A este respecto, poco trascendieron fuera de Cataluña unas declaraciones del conseller de Educación, Ernest Maragall, en las que reconocía que los niños de una escuela que acababa de visitar en Olot (en el interior de Girona) tenían "dificultades" para expresarse en castellano.”

Esta es la realidad. En zonas y colegios de Cataluña ¿Qué significa? Dice Bernat Joan:

“Imaginemos, por ejemplo, una Cataluña monolingüe en catalán. Bernat Joan responde rápidamente: "Sería horrible. Significaría que nos hemos aislado, que censuramos prensa y televisión en castellano. Eso es algo que los catalanohablantes hemos padecido, pero no lo hemos aplicado".

De las palabras de Ernest Maragall se deduce lo contrario. Se está aplicando esa política de aislamiento. La lleva aplicando el PNV desde hace tiempo. Y se deduce también de la curiosa política de enseñar castellano… por televisión.

"El 50% de la población de Cataluña es de origen castellanohablante, y es imposible estudiar en castellano, ni en los privados ni en los concertados", dice Carina Mejías, portavoz del PP en el Parlamento catalán. "Como todos ven la tele en castellano, se da por supuesto que se sabe castellano". (…)

La respuesta de algunos lingüistas es que la enseñanza del castellano no se puede dejar en manos de la televisión. Por ejemplo, el académico de la RAE Gregorio Salvador considera un "derecho" estudiar en la lengua materna. Y no cree que valga con conocer el idioma por el entorno. "Una cosa es conocerlo y otra es recibir todos los conocimientos en esa lengua. La lengua vehicular debe ser la misma en la que el niño crece, la lengua familiar. Hay niños que van a conocer un castellano hablado, vulgar, para el uso cotidiano. Pero el conocimiento de la lengua materna debe ser un conocimiento pleno en todos los órdenes de la vida". Con estas políticas no se perjudica al idioma, dice Salvador, "sino a las personas, que se ven privadas de la segunda lengua del mundo". (PABLO XIMÉNEZ DE SANDOVAL: ¿Está perseguido el castellano?. El País, ed. Galicia, Sociedad, 21/04/2008. p. 38/9)

28/3/08

¿Quién soy yo para decir que estaba mal?

Cuando muere un idioma (Tradución de Google Translator)

"(Peter Ladefoged) Así que ahora quiero impugnar directamente la hipótesis de que estos documentos de distintas lenguas, e incluso diferentes culturas, siempre deben ser preservadas. Es paternalista de los lingüistas para suponer que ellos saben lo que es mejor para la comunidad. Uno puede ser un lingüista responsable y, sin embargo, respecto de la pérdida de un idioma determinado, o incluso de todo un grupo que lejos de ser una destrucción catastrófica. Declaraciones tales como "así como la extinción de cualquier especie animal disminuye nuestro mundo, lo mismo ocurre con la extinción de una lengua" se apela a nuestras emociones, no a nuestra razón. El caso para el estudio de las lenguas en peligro es muy fuerte en la lingüística motivos. A menudo es muy fuerte por razones humanitarias como así. Pero sería egoísta de los lingüistas a pretender que este es siempre el caso. Debemos ser cautos de argumentos basados en consideraciones políticas. Por supuesto, no soy más partidario del genocidio o la represión de las minorías que soy de las personas que mueren de hambre o de la tuberculosis a través de la ignorancia. Siempre debemos ser sensibles a las preocupaciones de las personas cuyo idioma que estamos estudiando. Sin embargo, no debemos asumir que sabemos lo que es mejor para ellos.

También podemos observar que las sociedades humanas no son como las especies animales. El mundo es remakably resistentes en la preservación de la diversidad; culturas diferentes siempre están muriendo mientras surgen otros nuevos. No pueden estar basados en el origen étnico o la lengua, pero las diferencias siguen siendo. Sociedades producirá siempre subgrupos tan variados como ordenador nerds, valle de las niñas, y empujadores de drogas, que piensan y se comportan de maneras diferentes. En la opinión popular del mundo es cada vez más homogénea, pero que puede ser porque no estamos viendo la nueva diferencia que se derivan. Consideremos dos grupo de bosquimanos, la Zhuloãsi y la! Xóõ mutuamente ininteligibles que hablan lenguas pertenecientes a diferentes subgrupos de la familia khoisan, pero por lo demás se comportan de manera muy similar. ¿Son estos dos grupos culturalmente más diversa que los Apalaches mineros, los agricultores de Iowa y Beverly Hills abogados? Como lingüista, me entristece por supuesto por la gran cantidad de conocimientos lingüísticos y culturales que están en vías de desaparecer, y me alegro de que la Fundación Nacional de Ciencias ha patrocinado nuestras investigaciones de UCLA, en la que tratamos de grabar para la posteridad la fonética de algunas estructuras De los idiomas que no será mucho más largo de todo. Pero no es para mí para evaluar las virtudes de los programas para la preservación de idiomas frente a los de la competencia para los programas de erradicación de la tuberculosis, que puede también necesitan fondos públicos.

En este mundo cambiante, la tarea del lingüista es establecer los hechos relativos a una determinada situación lingüística [...]

El verano pasado yo estaba trabajando en Dahalo, un morir rápidamente Cushitic idioma, hablado por unos pocos cientos de personas en un distrito rural de Kenia. Le pregunté a uno de nuestros consultores si su hijo en edad de los hijos habla Dahalo. "No," dijo. "Ellos todavía puede oír, pero no pueden hablar. Ellos sólo hablan swahili." Fue cuando dijo sonriente, y no parece lamentarlo. Estaba orgulloso de que sus hijos habían ido a la escuela, y sabía cosas que no lo hizo. ¿Quién soy yo para decir que estaba mal? "

Original:

“ ( Peter Ladefoged) So now let me challenge directly the assumption of these papers that different languages, and even different cultures, always ought to be preserved. It is paternalistic of linguists to assume that they know what is best for the community. One can be a responsible linguist and yet regard the loss of a particular language, or even a whole group as far from a catastrophic destruction. Statements such as "just as the extinction of any animal species diminishes our world, so does the extinction of any language" are appeals to our emotions, not to our reason. The case for studying endangered languages is very strong on linguistics grounds. It is often enormously strong on humanitarian grounds as well. But it would be self-serving of linguists to pretend that this is always the case. We must be wary of arguments based on political considerations. Of course I am no more in favor of genocide or repression of minorities than I am of people dying of tuberculosis or starving through ignorance. We should always be sensitive to the concerns of the people whose language we are studying. But we should not assume that we know what is best for them.

We may also note that human societies are not like animal species. The world is remakably resilient in the preservation of diversity; different cultures are always dying while new ones arise. They may not be based on ethnicity or language, but the differences remain. Societies will always produce subgroups as varied as computer nerds, valley girls, and drug pushers, who think and behave in different ways. In the popular view the world is becoming more homogeneous, but that may be because we are not seeing the new difference that are arising. Consider two group of Bushmen, the Zhuloãsi and the !Xóõ who speak mutually unintelligible languages belonging to different subgroups of the Khoisan family, but otherwise behave in very similar ways. Are these two groups more culturally diverse than the Appalachian coalminers, Iowa farmers and Beverly Hills lawyers? As a linguist, I am of course saddened by the vast amount of linguistic and cultural knowledge that is disappearing, and I am delighted that the National Science Foundation has sponsored our UCLA research, in which we try to record for posterity the phonetic structures of some of the languages that will not be around much longer. But it is not for me to assess the virtues of programs for language preservation versus those of competitive programs for tuberculosis eradication, which may also need government funds.

In this changing world, the task of the linguist is to lay out the facts concerning a given linguistic situation [...]

Last summer I was working on Dahalo, a rapidly dying Cushitic language, spoken by a few hundred people in a rural district of Kenya. I asked one of our consultants whether his teen-aged sons spoke Dahalo. "No," he said. "They can still hear it, but they can not speak it. They speak only Swahili." He was smiling when he said it, and did not seem to regret it. He was proud that his sons had been to school, and knew things that he did not. Who am I to say that he was wrong?” (Bajo la invocación de Venus: Palabras de un gran maestro, 24-03-08. Fuente: Comentario de Pedro Echanove al Diario de Arcadi Espada, 26-03-08)

16/11/07

El gallego se muere ¡Viva el portuñol!

“… los gallegos han ido, generación tras generación, dejando atrás el idioma de sus padres y abuelos: porque juzgan que así se alejan también de la miseria, real o fingida, de sus antepasados. Sabemos todos que esto es así y no hay que darle más vueltas.

Algunas personas piensan que, si fuésemos catalanes o vascos, esta situación que vivimos no se habría producido. Que no tendríamos vergüenza de nuestros orígenes, personales o colectivos. Incluso, tal vez, habríamos confeccionado un relato más favorable de nuestro pasado de pueblo emigrante y trabajador. (…)

El hecho es que ese proceso de sustitución está ya muy avanzado, sobre todo en las clases medias urbanas, hasta el punto de que en muchas familias el gallego es ya marginal. El estigma, esa marca infame que la lengua gallega representó para sus hablantes, y que llevó a Celso Emilio Ferreiro a reivindicarlo como una lengua proletaria (en los tiempos en los que la clase obrera todavía tenía prestigio) parece haber quedado atrás por la vía de su supresión… Y también es cierto que existen clases medias de una indiscutible voluntad de galleguidad, gentes que querrían que sus hijos y nietos continuasen hablando el idioma del país. No en número suficiente para evitar que el gallego pierda hablantes a manos llenas, pero tal vez sí lo bastante como para que aguante en un determinado umbral de población.

Uno puede especular con que al final vivamos una situación paradójica, vista desde la historia del país: que las clases populares acaben decantándose por el castellano, pero el gallego perviva en ciertos fragmentos de las clases medias y clases medias altas. Es decir, en la clase de gente que no tiene que dar explicaciones a nadie de quién es ni de dónde viene. Gente a la que no le apetece ir al psicoanalista. (…)

El gallego podría sobrevivir como idioma colectivo sólo en la medida en que tuviese una presencia significativa como idioma urbano. Pero, ¿cómo generar esa cultura urbana en gallego? Esta cuestión no ha sido ni apenas planteada como cuestión teórica, y, desde luego, está ligada a la aparición de medios de comunicación en gallego, que es lo que constituye su presupuesto básico… El Gobierno no es la respuesta a todos los problemas.” (ANTÓN BAAMONDE: Algo más sobre el gallego; El País, ed. Galicia, Galicia, 14/11/2007, pp. 7)

Y se muere porque se ha muerto hace tiempo la cultura campesina y marinera, la de los pobres... por culpa de la emigración, por culpa de la pobreza. Y porque todos, sobre todo los nacionalistas, le echaron una mano al cuello... para ayudarle.


24/10/07

Plurilingües todos los “alatristes”, menos nosotros, los autoalabados

“O senador do PNV Javier Maqueda anunciou este martes a súa intención de pedir a comparecencia da ministra española de Educación, Mercedes Cabrera, na Cámara Alta para esixirlle ao goberno "un compromiso co plurilingüismo"…

"Dicirlles a todos os alatristes, espadas e humoristas resentidos que os problemas se solucionan falando, e falando enténdese a xente e chéganse a acordos como o de Downing Street que solucionan problemas", afirmou.” (Vieiros, 24-10-07)

Los “alatristes” resentidos pueden argumentarle que ETA no habla, asesina; y que en los acuerdos de Downing Street se soluciona el problema de treinta años de terrorismo volviendo a la situación anterior a la aparición del IRA; o sea, que cuando el voto católico en Irlanda del Norte sea mayor que el protestante, ya se hablará de la Unión con Irlanda. Hasta entonces, nada.

"El senador del PNV Javier Maqueda, conocido sobre todo por sus declaraciones existencialistas, ha anunciado que solicitará a la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, para que el Gobierno permita que se imparta la enseñanza en toda España en vasco, valenciano, gallego y catalán. (...)

Salgado respondió a Maqueda con ejemplos prácticos. Por ejemplo, los carnés de conducir se pueden expedir en cualquier lengua oficial en algún lugar de España, el 95% de las webs de los organismos oficiales de la Nación están traducidas o que desde 2004 más de 15.000 funcionarios del Estado han recibido clases voluntarias de alguna lengua regional española.

¿Pueden decir lo mismo los gobiernos regionales vasco, gallego o catalán? ¿Puede decir lo mismo la Administración regional catalana en el tema de la expedición de carnés oficiales, el del Instituto Catalán de la Salud, los Ferrocarriles de la Generalidad... que están solo y únicamente en catalán? ¿Qué Administración discrima lingüísticamente a sus ciudadanos? (Criterio, 24-10-07)

En el extranjero hay cátedras de vasco, catalán y valenciano. En España las hay en el Pais Vasco, Cataluña y Galicia. Cuando en Madrid tengan necesidad de saber algo, las consultarán. Lo mismo los niños madrileños.

En Cataluña los niños hijos de inmigrantes gallegos no pueden aprender en gallego (ni en castellano).

23/10/07

El bilingüismo es bueno para los escritores, para los fronterizos...

BR: ¿Por qué escribes en castellano siendo una escritora catalana?

NA: La razón primordial es porque yo, que soy catalana, crecí hablando en castellano y es un idioma que adoro y por el cual tengo que pelear para hacerlo mío. Creo que son muy interesantes en este fin de siglo los autores que yo denomino bilingües, o de entre lenguas, o si se quiere, «periféricos». Mis maestros, por así decirlo, son todos bilingües (Juan Marsé, etc.); es decir, yo soy hija de estos autores y quiero defender el bilingüismo porque creo que es muy sano para la literatura: no tener una lengua propia, o tener varias, dos, tres... es sanísimo... Hasta diría que escribes mejor. Es muy favorable para la literatura. El hecho de creer que la lengua es de todos es muy bueno, el que nadie se crea dueño de ella, en especial en esta época de nacionalismos salvajes. Yo he escrito en catalán alguna que otra obra de teatro, pero me siento más cómoda o incómoda con el castellano, como el castellano no es la lengua mía, como no es mi lengua «natural», he tenido que hacerla más mía y hay más emoción en el momento de escribir. (…)

Yo he sacado un beneficio absoluto del hecho de ser bilingüe y estoy contra cualquier imposición venga de donde venga, y si me imponen ciertas cosas de forma dictatorial o pseudodictatorial, siempre estaré en contra. Para mí el idioma catalán es una forma de vivir, una forma de hablar, de comunicarme con gente amiga y con mi familia y no hace falta que lo defienda, es que es así y no voy a hacer bandera de ello, como tampoco haría bandera del español o castellano. Aunque, y esto es muy curioso, mi mundo literario es un mundo catalán; a mí, fuera, me llaman novelista catalana. (…)

Y en cambio aquí a veces nos pegan justamente porque escribimos en castellano, cuando lo que estamos haciendo es divulgar la cultura catalana. Yo soy una escritora bilingüe que ha optado por el idioma castellano como forma de escritura y soy catalana, y a pesar de haber escrito en catalán, no tengo un interés especial en hacerlo. Beckett lo tuvo para escribir en francés, claro que sí, y tomó esta decisión como una forma de irse del país, odiaba Irlanda... Yo no tengo esta necesidad. (…)

Una de las características de la buena literatura es la literatura que está entre fronteras. Una de las maneras de sacar una nueva voz es explotar, en su caso, la realidad bilingüe. El signo de los tiempos es la pureza, mientras que la literatura española más interesante es la literatura de la periferia: gallegos, catalanes... porque no se puede defender una literatura española «pura» a pesar de que en Madrid crean que sí. La literatura más importante de este siglo está escrita desde la periferia.” (Entrevista con Nuria Amat por Ana Alcaina. Introducción por Jill Adams; Barcelonareview.)

17/10/07

La ideología nacionalista convierte a la lengua en instrumento de credo

" (...) Signo de estos tiempos de pestes nacionalistas es que la ideología domine la lengua hasta convertirla en instrumento de credo, tal y como el lingüista Victor Klemperer observó en su vigente y muy recomendable libro La lengua del Tercer Reich… Volviendo a Klemperer, que en el comienzo lento hacia la guerra del exterminio fue apartado de su cátedra y le impidieron el acceso a todas las bibliotecas públicas, conviene recordar que "cuando el poder se apodera del discurso, su lenguaje impregna el lenguaje del ciudadano y se extiende a todo con una naturalidad asombrosa, como si fuera lo esperado y lo evidente". En el caso catalán o español, este sutil proceso hace que no llame atención alguna que escritores catalanes, castellano-escribientes hayan sido tenuemente marginados de sus puestos de trabajo en la Universidad catalana. Proceso igualmente vivido, acaso de modo más evidente, en la comunidad vasca. A lo que se añade la manipulación patente de libros de texto, reglamentos universitarios y demás documentación burocrática o empresarial.

Si por un lado los ciudadanos son los receptores directos de los usos lingüísticos de los políticos, por otro, en su utilización de la lengua se reflejan los privilegios y opresiones que ella reparte. El lenguaje ha intoxicado a los habitantes y más allá del grado de españolismo o catalanidad que uno posea, la lengua protegida se va interiorizando y conquistando conciencias de quienes va encontrando al punto de paralizar a quienes piensan en contra.

Así, la expresión famosa es catalán quien vive y trabaja en Cataluña, altera su sentido válido y, en principio, positivo por otro negativo: dando a entender que no es catalán quien no escriba o hable el idioma que debe hablarse en Cataluña. Y, por tanto, merece quedar excluido de los medios radiofónicos como el caso de persecución lingüística recientemente ocurrido a la escritora uruguaya-catalana Cristina Peri Rossi. Ejemplo en el que la inmediata reacción de un sector de ciudadanos está consiguiendo reencauzar a buen término.

En los medios nacionalistas, expresiones y palabras se inventan o se modifican para su uso provechoso, haciendo caer en el olvido o desaparición la anterior situación que le daba verdadero sentidoEl peor efecto de este lenguaje es suscitar a las personas un estado de ánimo propicio para el cumplimiento de sus programas… la forma popular de hablar les sirve como marca identitaria y señal de que uno está en el lugar adecuado. En la única opción permitida. En lugar de decir la palabra España (menuda maldición) hacen toda clase de circunloquios para referirse al país, llamándolo Estado español, catalán o peninsular. Como también el caso grandioso de un periodista que hace unos días, para comentar la despedida de un torero en una sonada corrida en Barcelona, decía: "César Rincón se despide de Europa". O, también, aquel informativo televisivo: "Llueve en todo el Estado español". (NURIA AMAT: El circo patriótico; El País, ed. Galicia, Opinión, 16/10/2007, pp. 17)

20/3/07

Si la enseñanza en/del euskera es un desastre... pues mas euskera, y mas desastre

“La escuela vasca antepone el euskera. Todos los alumnos deberán acreditar en exámenes su dominio hablado y escrito a los 16 años. Quienes no superen la prueba suspenderán la asignatura relativa a la lengua oficial. La línea de enseñanza exclusivamente en castellano desaparecerá del sistema educativo.”

¿Estas medidas se deben al éxito de la enseñanza en euskera (un lenguaje ciertamente difícil)? No, se deben a su fracaso:

“… . con el paso del tiempo la línea en castellano (modelo A, todas las asignaturas, excepto el vasco, en castellano) ha quedado reducida a la marginalidad en la red pública, donde se ofrece en muy pocos centros que a menudo concentran un gran número de inmigrantes. Tanto el Ararteko (el Defensor del Pueblo vasco) como el Consejo Escolar de Euskadi han advertido de que estos centros se han ido convirtiendo en guetos. En la red privada, el modelo A mantiene cierta pujanza. (…)

Según los expertos, el conocimiento del castellano está garantizado, toda vez que el entorno social de Euskadi es en su mayoría castellanohablante. El problema se centra así en el euskera. Ya no se trata sólo de que los alumnos del modelo A no logran ese nivel, sino que tampoco lo consiguen dos tercios de los estudiantes del modelo B (bilingüe, la mitad de las asignaturas en cada idioma) y un tercio del D (totalmente en euskera), según la última evaluación realizada en 2005.”

Ante tal éxito, se insiste en ahogar del todo a los niños maketos, de la red pública, exigiéndoles lo que estadísticamente no van a conseguir, el nivel B2 en euskera:

“Los escolares deberán superar al concluir primaria un nivel B1, que permite comprender un discurso normal, participar en conversaciones sobre temas habituales o escribir textos sencillos. Al finalizar secundaria, se debe lograr un nivel B2, que equivale a obtener el título de una escuela oficial de idiomas y está por encima del First Certificate de inglés. Los estudiantes también deberán acreditar a los 16 años un nivel B1 en inglés. Quienes no superen la prueba habrán suspendido la asignatura correspondiente a la lengua oficial. Con una materia suspendida se puede obtener el título de Graduado en secundaria.” (El País, Sociedad, 19-03-07, pp. 44)

Pura vesanía. Veamos las estadísticas del desastre con mas detalle:

Los socialistas advierten de que no se puede establecer un nivel B2 al terminar la secundaria cuando la última evaluación realizada con ese baremo a un grupo de alumnos para conocer su dominio del idioma cooficial se saldó con un importante fracaso. Sólo un 57% de los alumnos del modelo íntegramente en vasco, con el castellano como asignatura, superó esa prueba. Ningún estudiante del modelo en castellano, con el euskera como materia, consiguió siquiera superar una fase previa y únicamente un 33% de los alumnos de la línea bilingüe aprobó. Para los socialistas, lograr el nivel B2 es deseable, pero no debe ser exigible. "Hay que tener cuidado y no dar prioridad al conocimiento del idioma sobre la calidad de la enseñanza", puntualiza la portavoz del PSE en materia educativa, Isabel Celaá. (El País, Sociedad, 10-03-07, pp. 44)

¿Qué hacía el 43% de los alumnos que no se defiende en vasco, en clases dadas íntegramente en euskera? ¿Pasar el tiempo? ¿Silbar, como hacen sus profesores, padres y diputados al leer estos datos? Tela marinera...

19/3/07

"... hablar la lengua de sus abuelos" dice, y muy bien, Thuram

Oleguer y Thuram apoyan en Perpiñán un manifiesto de la escuela Bressola en defensa del uso del catalán en las regiones francesas en las que aún se habla esta lengua.

"Para mí, que soy de Guadalupe, ésta es una experiencia extraordinaria. Es un honor que me hayan invitado", dice Thuram, antes de leer el manifiesto en francés. "Felicito a estos padres porque, para que los niños sean unos adultos responsables y abiertos a otras culturas, hay que enseñarles primero a amar la suya". Francés de origen antillano y símbolo de la selección francesa que conquistó el Mundial de 1998, Thuram cuenta cómo, en su Guadalupe natal, le prohibieron hablar su lengua materna, el criollo… "Es muy importante que todas las personas de la tierra puedan defender su cultura y hablar la lengua de sus abuelos; así se mantiene la identidad cultural", afirma el defensa francés, mientras, sobre la pierna, sostiene una camiseta de los països catalans.

Oleguer le ha precedido en la lectura del manifiesto, que denuncia la falta de libertad para enseñar el catalán en el sur de Francia y pide a las instituciones francesas y catalanas más colaboración para cambiar la situación." (El País, Deportes, 15/03/07, pp. 81)

Si señor, y es importante que los nietos de los gallegos inmigrantes en Cataluña, aprendan el gallego; y los nietos de los extremeños, murcianos, andaluces, el castellano… y los nietos de los actuales inmigrantes marroquíes, el árabe; y los nietos de los actuales inmigrantes ecuatorianos, o argentinos, el castellano. Thuram sabe, en carne propia, la importancia de la lengua materna... ¿Y el hijo de Thuram?

9/3/07

Necionalistas, los “tontos útiles” del nacionalismo

Vía Criterio, 08-03-07, me llega una buena descripción de la empanada mental en que vive mucha gente confundiendo un idioma y su uso, con la imposición de su uso:

"No me gusta insultar (en público, quiero decir), pero pienso que hay, verdaderamente, necionalistas….

… no pocas de esas personas que no votan a los nacionalistas... Comparten los complejos (nota: de los nacionalistas). Mejor dicho, los hacen suyos.

De otra manera, no acaba de entenderse que las políticas de imposición lingüística perpetradas en Cataluña, el País Vasco y Galicia, y un posible etcétera hayan sido aceptadas hasta ahora con casi total sumisión por las poblaciones afectadas. A excepción de unas minorías, nadie ha movido un dedo.

Pero a cada paso, uno se encuentra, por ejemplo, en Galicia, con castellanohablantes que piensan que el ideal es que todo el mundo hablara siempre en gallego. Que lamentan obstaculizar el advenimiento de esa Arcadia maravillosa y homogénea. Que admiten el maniqueo esquema que prescribe que usar un idioma es bueno y usar el otro, como ellos hacen, malo. O que, ante alguna objeción, salen con un "pero a mí me gusta el gallego". ¿Y a quién no?" (Cristina Losada: Necios y nacios; Libertad Digital, 08-03-07)

26/2/07

Los nacionalistas catalanes defienden que el niño aprenda en su lengua materna… fuera de Cataluña

ERC presenta una enmienda al Estatuto para hacer oficial el aragonés y el catalán. (Actualidad.terra.es)

“ERC y CiU presentan enmiendas al Estatuto de Aragón para hacer oficial el catalán en toda la Comunidad Autónoma con la intención de que los niños aragoneses catalanoparlantes de la Franja puedan recibir las clases en la escuela en su lengua materna, entre otras cosas. Y debo reconocer que no es una mala idea. Es decir, que los padres escojan en la lengua que quieren escolarizar a sus hijos en Fraga, no me parece mal. Aunque no han tenido mucho éxito estas propuestas. Pero tengo una duda: ¿Por qué no defienden lo mismo, CiU y ERC, en Barcelona, Olot o Vic?” (Criterio, 23-02-07)

Bilingüismo en Aragón para el catalán, y ¿Lo mismo para el castellano en Cataluña?

25/2/07

Las lenguas en la enseñanza monolingüe

"Un decreto obligará en Galicia a que los niños reciban al menos la mitad de las clases en gallego." (El País, Galicia, 23/02/07, pp. 31 )

Los profesores hablan las dos lenguas; todo tipo de texto o material escolar puede estar accesible en las dos lenguas;por tanto, lo más fácil es que el profesor enseñe en las dos lenguas, y los alumnos hablen y hagan los deberes en su lengua materna; ergo, enseñanza bilingüe, real, siguiendo lo aconsejado por la UNESCO. Dentro de unos años, la traducción simultánea impondrá esta educación bilingüe.

Mientras tanto, a favor del reo, a favor de los derechos del niño a aprender en su lengua materna todo el tiempo que quiera, y en todas las asignaturas. Todo en gallego, los gallegofalantes; todo en castellano, los catellanoparlantes. En la misma clase, al mismo tiempo. De esta manera las dos lenguas tienen la misma importancia, y las dos se aprenden sin imposiciones, de forma natural, las dos.


¿Qué derechos lingüísticos tendría un niño inmigrante cuyo padre trabajase, consecutivamente, en Galicia, Cataluña y Pais Vasco? ¿En qué idioma aprendería Matemáticas?

Los profesores tienen que enseñar en un idioma que muchos no dominan plenamente. Cuando tienen que acudir a ejemplos, metáforas, comparaciones, recurren a su idioma materno, en Galicia el castellano, generalmente ¿Tienen que explicar mal un concepto porque 'su' gallego no se lo permite, y no pueden recurrir al castellano? ¿Tienen que olvidarse de la improvisación para no apartarse un milímetro del libro de texto, de sus ejemplos en la lengua impuesta por decreto?.

Imposible. Utilizarán el castellano para explicar un concepto dificil, pero cuando sucede eso, aparece el artificio en la comunicación profesor-alumno, lo peor para el aprendizaje.

Los alumnos y los profesores pierden.

Ganan: las clase alta catalana y vasca, que afianzan su poder desde la escuela; y la pequeña burguesía nacionalista gallega, que utiliza la escuela para acceder al poder, que todavía no tiene.

Un ejemplo: Las clases altas catalanas envían a sus hijos a colegios privados bilingües. La inmersión lingüística en catalán es para la clase media y baja. Los hijos de las élites tienen que saber castellano bien, porque se relacionarán con las élites nacionales. Los hijos de la clase media y baja, sólo necesitarán catalán para relacionarse con las élites locales. Fascismo.