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24/9/24

La batalla italiana contra la autonomía diferenciada... en Italia se optó por el federalismo para dividir lo que estaba unido. ¿Por qué se hizo esta elección? Porque el federalismo era el instrumento para limitar el Estado del bienestar y la protección del trabajo... el federalismo es el medio de golpear al mundo del trabajo. Así como el euro fue el medio de sustituir la devaluación de la moneda por la devaluación del trabajo, la autonomía diferenciada quiere exacerbar esta lucha entre trabajadores dentro de las fronteras nacionales... Pensemos en la cuestión de la seguridad en el trabajo, algún presidente regional puede tener la bonita idea de limitar la protección para atraer inversiones. Este es sólo un ejemplo del mayor desmantelamiento del estado del bienestar al que nos arriesgamos. Por lo tanto, es necesario dar la batalla contra la reforma de la Lega

 "Hemos dedicado dos entrevistas, con Ugo Boghetta y Stefano Fassina, al tema de la autonomía diferenciada. Volvemos sobre el tema porque la recogida de firmas para las preguntas del referéndum está dando resultados muy alentadores. Si bien es ya casi seguro que seremos llamados a votar sobre esta «reforma», no es menos cierto que no debemos hacernos demasiadas ilusiones sobre el referéndum.

En primer lugar, aún no sabemos sobre qué cuestiones seremos llamados a votar. Se han recogido firmas sobre dos textos, mientras que el segundo no toca en profundidad el texto de Calderoli, el primero podría estar en peligro por estar vinculado a la ley presupuestaria. Esto sería un precedente peligroso, porque podría utilizarse en el futuro para limitar el instituto del referéndum; una cosa es un referéndum sobre la ley de presupuestos o partes de ella, y otra muy distinta un referéndum sobre una reforma que también afecta al presupuesto (pero hay pocas leyes que no tengan limitaciones de gasto).

Una vez admitidas las preguntas, nos espera una dura batalla. El excelente resultado en la recogida de firmas no debe inducir, por tanto, a un fácil optimismo, también porque, como afirmó Ugo Boghetta, ni siquiera una victoria anularía la cuestión de la autonomía diferenciada, que, gracias a la reforma de centro-izquierda de 2001, está en la Constitución. Esto no sólo debería ponernos en guardia, sino también hacernos desconfiar de algunos improvisados compañeros de viaje (el PD), que durante años han sido grandes defensores de la autonomía diferenciada (Emilia Romagna junto con Véneto y Lombardía pidieron en su momento más competencias) y del federalismo en general.

Desde la década de 1990, nuestro país ha experimentado una borrachera de descentralización. Sin embargo, existe una contradicción evidente, el federalismo está concebido para unir entidades diferentes. Bajo el epígrafe «federar» el Treccani escribe: «unir con un pacto federal», en Italia se optó por el federalismo para dividir lo que estaba unido. ¿Por qué se hizo esta elección? Porque el federalismo era el instrumento para limitar el Estado del bienestar y la protección del trabajo, la Europa de las regiones debía regirse por el mercado y no por los Estados. En Estados Unidos, Reagan libró una batalla encarnizada contra los poderes excesivos del Estado federal. Limitar los poderes del Estado central no sólo significa crear un nuevo centralismo regional, sino que también es el medio de crear una competencia a la baja entre las regiones. Pensemos en la cuestión de la seguridad en el trabajo, algún presidente regional (que con un americanismo que rechazamos se llama gobernador) puede tener la bonita idea de limitar la protección para atraer inversiones. Este es sólo un ejemplo del mayor desmantelamiento del estado del bienestar al que nos arriesgamos.

Es necesario comprender que en la base de la lucha contra la autonomía diferenciada no hay un enfrentamiento entre universitarios sino una cuestión de clase, el federalismo es el medio de golpear al mundo del trabajo. Así como el euro fue el medio de sustituir la devaluación de la moneda por la devaluación del trabajo, la autonomía diferenciada quiere exacerbar esta lucha entre trabajadores dentro de las fronteras nacionales. Por lo tanto, es necesario dar la batalla contra la reforma de la Lega, sabiendo que para ganar hay que construir bases de masas. El riesgo es que si tal reforma fuera llevada a cabo por otro gobierno en el futuro, muchos falsos opositores podrían ser reducidos a consejos más suaves."            

(Marco Pondrelli, Editorial Marx21, 25/08/24, traducción DEEPL)

7/1/20

Hace algunos años, el secesionismo de la Liga Norte en Italia no fue un fenómeno folclórico sino una amenaza a nuestro orden constitucional italiano

"(...) La extrema peligrosidad, para el futuro de nuestras democracias, de tantos conflictos identitarios promovidos con éxito creciente por formaciones de extrema derecha cohesionadas por reivindicaciones de tipo nacionalista y a veces racista. 

Y por una concepción de la democracia informada por la lógica schmittiana del amigo-enemigo: America first, primero los italianos, no a las invasiones de emigrantes, no a la UE y a sus prescripciones y, en España, sobre todo, el secesionismo catalán y el resurgir de los nacionalismos. 

En Italia —pero algo similar ha sucedido en EE UU, en Hungría, en Polonia y existe el riesgo de que se produzca también en Alemania— estas pulsiones y estas políticas identitarias están continuamente buscando enemigos: la casta de los políticos, Europa, los migrantes, los desviados, los extranjeros. 

A causa de las campañas demagógicas que se apoyan en el miedo a los diferentes, están retornando los nacionalismos y los aldeanismos agresivos y obtusos, que ponen en riesgo el proyecto europeo y pueden envenenar nuestras democracias. Hace algunos años, el secesionismo de la Liga Norte en Italia no fue un fenómeno folclórico sino una amenaza a nuestro orden constitucional. 

Dio vida, primero, el 15 de septiembre de 1996, a una “declaración de independencia de la Padania” (entidad regional totalmente inventada) y, después, el 25 de mayo de 1997, a un referéndum, hoy del todo olvidado, por la independencia y la soberanía de la Padania, en el que votaron 4.883.863 personas y cuyo resultado fue de un 97% de consensos (naturalmente votaron solo los liguistas, ya que nadie, y menos el Gobierno y la magistratura, lo tomó en consideración o, mejor, quiso considerarlo una cosa seria). 

Hoy el Brexit es, de nuevo, el resultado de un nacionalismo inglés reaccionario bajo la enseña de una imposible restauración de la pasada identidad imperial, en conflicto, además, con los opuestos nacionalismos escocés e irlandés. 

Y sentimientos nacionalistas de aversión recíproca —italianos contra alemanes, y viceversa, holandeses y alemanes contra griegos, polacos y húngaros contra la Unión Europea— están desarrollándose en todos los países del continente. (...)"            (Luigi Ferrajoli, El País, 29/12/19)

16/11/17

Italia: El referéndum autonomista en el Veneto y Lombardía es para profundizar la brecha Norte-Sur, tanto para captar más recursos, como para dividir aún más a la clase obrera... igual que en España. Contra esto, todo el arco constitucional italiano se encuentra unido. Al contrario que en España...

"Las dos regiones del norte de Italia, que suman el 34% del PIB, han celebrado recientemente una consulta no vinculante para aumentar su autonomía y reducir las transferencias fiscales a la Hacienda italiana, de manera que retengan 54.000 millones de euros Lombardía y 18.000 millones el Veneto para la inversión en sus propias regiones. La participación en Lombardia fue del 38,26%, con un 95,3% a favor del SI. En el caso del Veneto, la participación aumentó hasta el 57,2%, con un 98,1% de SIs.

¿Es oro todo lo que reluce? Para los redactores de la revista italiana La Cuña Roja, lo que se esconde detrás de este ejercicio de democracia participativa no es sino un proyecto de recortes neoliberales via transferencia de competencias sin recursos a las autonomías italianas. 

Es decir, similar al que ha hecho estallar el sistema de financiación autonómico en el Reino de España, convirtiendo en una puja electoral el acceso a las transferencias fiscales a las autonomías por parte de Rajoy y Montoro, el “cuponazo” del que se han beneficiado en los presupuestos de 2017 dos de las tres autonomías con un régimen fiscal propio: Euskadi y Canarias. SP

 (...) Finalmente - dicen los dos presidentes Zaia y Maroni - las regiones más virtuosos de Italia serán capaces de retener los impuestos que ahora son drenados desde Roma (que roba) y aumentarán su eficiencia, no sólo en el campo donde sobresalen, la salud, sino también en varios otros. Todo tan simple y tan ventajosa que prácticamente no existe un frente del NO, ya que casi todos los partidos se han puesto en fila para ejercer una "autonomía responsable".

¿Final del asunto? En realidad no. (...)

La llamada a las urnas tiene dos propósitos: el primero es de orden interno para la Liga y la batalla en curso en el centro-derecha. Imitando a la ultra-derecha europea, Salvini está tratando de convertir la antigua Liga del Norte en un partido nacional de corte lepenista más nacionalista que padanista; más agresivo contra los inmigrantes y contra los "sureños"; más cristiano que el Papa, de hecho una verdadera falange de cruzados (olvidando que eran los guardianes de unos ridículos viejos rituales celtas); un partido soberanista, más crítico de los super-poderes de Bruselas que de la Roma ladrona, a la que espera finalmente volver a ... robar, aunque sea algo más modesto que los 48 millones de euros ya conseguidos, con declaraciones de gastos falsas, por la banda Bossi -Belsito, paralelo norteño de la 'Ndrangheta (norte y sur unidos en la estafa: Bossi se anticipó a Salvini en esto). 

El dúo Zaia-Maroni se cuida de no ir proclamando la secesión, y ni siquiera se opone a la transformación política de la Liga Norte en la Liga (nacional), que está en marcha y será formalizada en noviembre con el nuevo nombre  (...)

El segundo propósito de la consulta es revivir y profundizar la brecha Norte-Sur, tanto para captar más recursos, como para dividir aún más a la clase obrera. La primera intención es explícita, la segunda permanece implícita pero es igualmente importante. 

El contraste entre los trabajadores nativos y los inmigrantes, de hecho, ya no es suficiente para garantizar la paz social, porque en Veneto y Lombardía la situación de millones de trabajadores y jóvenes se ha vuelto mucho más precaria y pesada en estos años, en cierta medida se ha “meridionalizzato”, al tiempo que llegan al norte un número creciente de jóvenes proletarios de la nueva emigración del sur para escapar de un sur cada vez más disfuncional en estos últimos veinte años.

 ¡Riesgo social a la vista! Mejor sembrar preventivamente un poco más de venenos anti-sur.  (...)

Para animar a los ciudadanos a votar, los padrinos del referéndum utilizan ampliamente el siguiente discurso: "es cierto, por el momento se ha impedido poder decidir la cantidad de impuestos que se pueden mantener aquí en la región, pero ahora comienza un camino que con el tiempo, paso a paso, nos llevará allí. Participación máxima, por lo tanto, para hacer presión máxima a Roma. Esta es la forma de empezar a liberarse de la corrupción y del despilfarro".

Tema fuerte, porque en general se cree - al 100% con razón - que entorno al gobierno central hay gigantescas tramas de corrupción y despilfarro (basta pensar en la historia de los F-35), cuyos costes son descargados sobre los trabajadores mediante el crecimiento de la deuda pública. En la propaganda de la Liga, la corrupción y los despilfarros residen siempre en Roma, como si fueran una enfermedad endémica del gobierno central a la que el Norte sería genéticamente inmune. 

Sin embargo, esta versión de los hechos solo puede sostenerse si se desactivan los enormes escándalos que involucran tanto a la Liga-partido como a las regiones del norte que durante décadas han sido gobernadas por el centro-derecha y la Liga.  

(...) alcaldes de la Liga en connivencia con el crimen organizado, etc ... En resumen, suficiente para decir que el pescado apesta desde la cabeza de la Liga, y que autónomos o no, las dos regiones llamadas a votar y el norte no son de ninguna manera inmunes a la pudrición de la corrupción y los despilfarros del estado, como aseguran los olvidadizos promotores de la consulta. De hecho, "Los ladrones, de casa" es el lema feliz que resume la política de la Liga y la práctica administrativa en todo el norte. (...)

El desmantelamiento gradual del servicio nacional de salud pública tiene su epicentro en la Padania gobernada por la Liga Norte, y coincide con la acumulación de grandes fortunas capitalistas y el enriquecimiento igualmente masivo de algunos funcionarios públicos (véase de nuevo Lombardía). Y este proceso nunca se detiene.  (...)

En resumen: han recortado los fondos para el cuidado de la salud, pero las exigencias de rentabilidad de las empresas y la corrupción de los administradores públicos son, si es posible, aún más agresivas. Por lo tanto la ecuación = más poder a las regiones menos corrupción y menos despilfarro es pura falsedad.  (...)

Pero todo tiene remedio, piensa la gran mayoría de los ciudadanos y de los trabajadores que van a votar sí, el 22 de octubre: si nuestro dinero se quedará en el Veneto y Lombardía, todo irá mejor. Es una lástima, como hemos dicho, que el tema de los impuestos sea intocable. Vamos a intentarlo de todos modos para seguir la propaganda de la Liga (“nos roban”) y de todo el séquito que trata de subirse al carro. (...)

Por otra parte, analicemos el programa que Maroni implementaría si aumentase la autonomía - según contó en una entrevista a "Libero" el 21 de agosto. ¿Qué futuro brillante promete el presidente de la región de Lombardía? La creación de zonas económicas especiales con recortes de impuestos especiales, una alfombra roja para los empleadores; más infraestructuras (¿nueva capa de cemento en una región cubierta ya de asfalto?); la gestión directa del orden público y la policía. 

En primer lugar contra los inmigrantes, como la Liga va repitiendo a redoble de tambor, pero también contra la “pobreza molesta", la que se ve y "disturba", y por lo tanto debe ser criminalizada (Minniti dixit). El poder represivo, sin embargo, no dejará de golpear haciendo alarde de legitimidad: es fácil predecir que se abatirá sobre cualquier forma de protesta, de exigencia de mejora de las condiciones de vida. 

Un sistema represivo de trescientos sesenta grados, como demuestran los intentos de suprimir por la fuerza la lucha del movimiento en el sector de la logística: el núcleo duro se compone en gran parte de inmigrantes (promesa de porras), trabajadores (que también se llevarán su parte) que están reclamando dignidad y respeto para los contratos colectivos. (...)

Así, el federalismo es solo la otra cara del neoliberalismo. Y el federalismo competitivo que defiende Zaia, un federalismo que ha introducido en la Constitución el centro-izquierda, está diseñado para someter los territorios a la competencia, es decir, los trabajadores de los diferentes territorios, para que sean lo más atractivos posibles para las inversiones de capital.

 ¿Cómo? Elemental: asegurando potenciales beneficios máximos a los capitalistas, precisamente en la linea de la financiación de proyecto del hospital de Mestre, o de las desagraciadas repúblicas nacidas de la desintegración de la antigua Yugoslavia.

 Es por eso que no hay una sola palabra, ni de Maroni ni de Zaia, en contra de la inseguridad brutal en el empleo que destruye la vida de decenas y cientos de miles de trabajadores nativos e inmigrantes en estas áreas, en contra de las subcontrataciones rampantes y de las derivaciones al sector privado de la sanidad pública regional y los bolsones cada vez más amplios de pobreza y exclusión social (en Italia, Mestre es la ciudad que tiene el récord de muertos por heroína: 10 en los últimos tres meses). 

Se da por descontado que la pobreza, la precariedad y la marginación, producto de las políticas económicas preconizadas por la Liga, van a aumentar: la puesta en práctica del federalismo reaganiano en los Estados Unidos buscaba exactamente eso. Liberalismo y federalismo son una pareja inseparable, en la que el segundo término es un atributo del primero. La fórmula correcta es: liberalismo federalista, que es todo excepto antiestatista, a pesar de lo que dice.  (...)

¿Exageramos? He aquí un anticipo de cómo se manejaría el orden público en un Veneto más autónomo. El 3 de octubre de 2017, la víspera del referéndum: el consejo regional del Veneto aprobó, con los votos del centro-derecha y (subrayemos) de Cinco Estrellas, una propuesta de ley estatal presentada por el diputado regional Finozzi de  Liga, que planea castigar con prisión de 4 a 8 años (repetimos: de 4 a 8 años) “a cualquier persona que, en el curso de manifestaciones en lugares públicos, cause daño físico a un funcionario público de las fuerzas del orden y la seguridad pública, incluso con el lanzamiento de objetos, peligrosos o ofensivos, que ponga en peligro el orden público o la seguridad pública o facilite la comisión de delitos". 

¿Comprendido? No hace falta decir que los primeros objetivos serían las luchas de los inmigrantes, y después el resto.  (...)

Así que este pequeño referéndum es una gran estafa, un gran trampa para los trabajadores, aunque muchos de ellos imaginan lo contrario, y esperan obtener algún beneficio. Entre los pocos que lo han denunciado, ya que casi todo el mundo calla, esta Rifondazione Comunista.

 La denuncia de RC recuerda puntualmente “la gestión corrupta y despilfarradora llevadas a cabo durante décadas de gobierno regional" por la Liga y sus aliados, el apoyo dado a los banqueros defraudadores de Veneto Banca y a Banca Popolare di Vicenza en la corrupción del caso Mose (la mayor, la de Cantone, otrora magnífico ejemplo de la ‘honesta clase burguesa' del Veneto), de sus ojos cerrados ante la contaminación producida por los recortes SPFA al transporte público, el silencio sobre la cantidad de accidentes laborales mortales y lo que supone de carga para el presupuesto sanitario, etc .. es una denuncia eficaz, pero la idea de que el referéndum Zaia-Maroni es inútil es radicalmente errónea. (...)

La propaganda del referéndum, de hecho, insiste en la "identidad y el virtuosismo” regional en contraposición a la falta de virtud de las regiones del sur, lo que no hace más que profundizar la línea divisoria entre los trabajadores, no sólo entre inmigrantes y originarios del valle del Po, a los que se dirige la propaganda “sanguinea” de Salvini, sino también entre los trabajadores de Lombardía y Veneto y los trabajadores del sur, acusados de vivir a costa del norte.

Y en esto, todo La propaganda del referéndum, de hecho, insiste en la "identidad y el virtuosismo” regional en contraposición a la falta de virtud de las regiones del sur, lo que no hace más que profundizar la línea divisoria entre los trabajadores, no sólo entre inmigrantes y originarios del valle del Po, a los que se dirige la propaganda “sanguinea” de Salvini, sino también entre los trabajadores de Lombardía y Veneto y los trabajadores del sur, acusados de vivir a costa del norte.

Y en esto, todo el arco constitucional se encuentra unido. (...)

La salida al malestar y a los sacrificios presentes que promete a los trabajadores mediante la consulta sobre la autonomía es una catástrofe: maximizar la competencia entre los trabajadores, ampliar el aparato administrativo y represivo que parasita sobre los trabajadores. 

El fortalecimiento del regionalismo es el camino más seguro para balcanizar aún más a la clase obrera y someterla, mediante la desintegración, la impotencia, empujando a una lucha fratricida."      (Il cuneo rosso  , La Cuña Roja es un blog de la izquierda alternativa italiana, en Sin Permiso, 04/11/17)

6/11/17

En 'Padania' también hubo declaración de independencia, también hubo un referéndum ganado (a la búlgara) con el 97% de votos afirmativos, también la Liga del Norte fué el hazmerreir de Europa. Lo de Puigdemont ya había pasado antes...

 "Unas 10.000 personas, que ocupaban la décima parte del espacio previsto por los organizadores sobre los muelles de Venecia, asistieron ayer al nacimiento de la llamada República Federal de Padania. 

Esa participación, irrisoria en relación con los dos millones de personas de que hablaba la Liga Norte, reduce a pura farsa la declaración de independencia de la mitad septentrional de Italia leída por Umberto Bossi. Pero el acto de ayer incluyó detalles, como la arriada de la bandera italiana, susceptibles de tener consecuencias penales para Bossi y su partido. 

Hubo también varias manifestaciones contra el separatismo de la Liga y a favor de la unidad de Italia. La más importante fue presidida por el líder de la derechista Alianza Nacional, Gianfranco Fini, ayer en Milán, y reunió a más de 100.000 personas que defendieron la unidad de Italia.

"Pliéguese, y mándese a Roma", dijo Bossi refiriéndose a la enseña tricolor, tras bajarla del mástil en el que fue inmediatamente izada la bandera padana, un lienzo blanco con una flor verde de seis pétalos. El jefe del Estado, Oscar Luigi Scalfaro, había advertido ayer mismo que la Liga puede hablar cuanto quiera de independencia, pero que los tribunales deberán actuar si las acciones de ésta son ilegales. 

"Una democracia que tuviese miedo de aplicar el Código Penal no sería capaz de sobrevivir", afirmó. Por si alguien tuviera dudas, Bossi ha insistido estos días en que el acto separatista que se estaba realizando era ilegal, y ayer, tras presentar el nuevo Gobierno padano, el segundo designado en el último medio año, advirtió: "No ose el sistema centra lista tocar a un sólo miembro del Gobierno de Padania".

El líder de la Liga, que es diputado, provoca a las autoridades, porque si éstas actúan contra él asume el papel de víctima, mientras que si no lo hacen les acusa de impotencia. Es el camino señalado por Bossi para seguir una pelea que a partir del acto celebrado ayer presenta pocas posibilidades de continuidad espontánea.

La "oferta formal al Gobierno italiano de suscribir un tratado de separación consensual", contenida en el artículo 1º de la Constitución Transitoria proclamada en Venecia, tiene tan pocas perspectivas prácticas como la afirmación, objeto del artículo 3, de que "las negociaciones no deberán prolongarse más allá del 15 de septiembre de 1997", o la de que, pase lo que pase, en tal fecha "Padania será a todos los efectos una República federal independiente y soberana".

 

Guardia Nacional


Otra de las proclamas de ayer, la titulada Carta de los Derechos de los Ciudadanos Padanos, insiste en temas provocativos, como el de que los súbditos de Bossi "participarán en la defensa nacional a través de su adhesión voluntaria a la Guardia Nacional Padana".

El nuevo primer ministro, Roberto Maroni, el segundo que Padania tiene en seis meses, subrayó que la Guardia Nacional será una de sus primeras tareas. Bossi sugirió, en cambio, que el derecho a rechazar impuestos podría ponerse inmediatamente en práctica contra la Hacienda de Roma.

 Todo ello ocurrió en el transcurso de un acto realizado de espaldas al Lido, en las orillas de la laguna que lindan con la sede de la Bienal. Entre los invitados estaba Ángel Colom, secretario de Esquerra Republicana, que saludó a la Padania independiente y afirmó que "España es uno de los últimos Estados jacobinos de Europa".

Otros manifestantes de la Liga Norte apoyaron el acto de Venecia desde distintos puntos del Po, hasta sumar unas 70.000 personas.

Al tiempo que Bossi proclamaba su república en Venecia, en Milán más de 100.000 personas portando la bandera de Italia llenaban las calles de la ciudad al llamamiento de Gianfranco Fini, líder de Alianza Nacional.

 "La secesión y la división constituyen un insulto a la historia y a la razón", aseguraba Fini entre un mar de banderas tricolores y el canto del himno nacional. "Italia está aquí, y no será ni insultada ni dividida", afirmó entre aplausos.

 Fini denunció la "ausencia" de la izquierda en los actos convocados como protesta al desafío independentista de Bossi y aseguró que la manifestación de su partido ha sido "una de las más grandes de la historia política italiana".        ( , El País, 16/09/1996) 


"Era 15 de septiembre de 1996 cuando, durante una manifestación en Venecia, el entonces Secretario de la Liga Norte Umberto Bossi proclamó la independencia de la República Federal de Padania. 

Además, el histórico dirigente nacionalista anunció la celebración de un referéndum para confirmar su independencia del Estado italiano.

 «Nosotros, el pueblo de Padania, proclamamos solemnemente: Padania es una República Federal independiente y soberana. Ofrecemos, con compromiso mutuo, nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor», fueron las palabras de Bossi, según recordó hace días el portal italiano «Ultima Voce». 

Ante cerca de 20.000 personas, el líder nacionalista declaró su particular «Independence Day», en unos días en los que se había estrenado con bastante impacto la película de ciencia ficción sobre la invasión de patrullas alienígenas a la Tierra, en la que, para variar, Estados Unidos se reafirmaba al frente del planeta y proclamaba un nuevo día de independencia.

En mayo de 1997, los xenófobos de la Liga Norte, que en los últimos años ha sufrido un importante desgaste por escándalos de corrupción y racismo, organizó un referéndum sobre la independencia de Padania, con casi 5 millones de votantes y con el 97% de los votos a favor. Como era de esperar, no fue reconocida por ningún Estado o formación política salvo la Liga del Tesino, un partido suizo que comparte la mayor parte de su ideología en materia de inmigración y con respecto a otras regiones del país. 

Umberto Bossi y su partido regional anti-establishment, la Liga del Norte, basaban su discurso en la continua denuncia de las desigualdades e injusticias promovidas por el Gobierno central -«¡Roma ladrona!», incidiendo en los supuestos miles de millones desperdiciados que se han vertido en el subdesarrollado sur dominado por la Mafia.

«Empezaremos a trabajar desde hoy para lograr el reconocimiento de la Padania por parte de la comunidad internacional», aseguró aquel 15 de septiembre el liguista Roberto Maroni, ex ministro del Interior del Gobierno de Berlusconi y por entonces uno de los cinco miembros del Gobierno provisional de la Padania. 

En su constitución, los xenófobos de la Liga Norte incorporaban a su territorio todo el norte de Italia, anexionando las regiones centrales de Toscana, Umbría y Las Marcas. Al ritmo del «Va'pensiero», el canto de los judíos esclavos de Nabucodonosor, de Giuseppe Verdi, los nacionalistas quemaban las libretas del canon que los italianos pagaban por el servicio público de la RAI, la radio televisión pública de Italia, imponían la lira padana, que tenía paridad d euno a uno con la italiana e izaban la bandera blanca con «la hoja de marihuana» que Bossi llamaba Sol Céltico, describía ABC en su crónica del 16 de septiembre de 1996 titulada «La Liga fracasa en el Norte».

El diario estadounidense «The New York Times» le restaba relevancia a la declaración: «El desafío legal de Bossi no es especialmente prometedor. La mayoría de los observadores están de acuerdo en que el desafío legal no es particularmente prometedor, a pesar de que Bossi haya acordado renunciar a su inmunidad parlamentaria y permitir que el caso judicial continúe».

Aunque la declaración de independencia no ha conducido, como era previsible, a una verdadera secesión, «la Liga del Norte sigue promoviendo activamente una concepción de Padania como una entidad política independiente», estima «Ultima Voce». 

 Aun hoy, buena parte de los italianos, profundamente contrarios a la Liga Norte, se toman a chanza aquellos días de auge nacionalista. Recuerdan también cómo unos muchachos, del autodenominado Serenísimo Ejército de Venecia, «brazo armado» del Serenísimo Gobierno de Venecia, reivindicaron la independencia simbólica en la Plaza de San Marcos de Venecia a los mandos de un camión convertido en una suerte tanque.

«La declaración concluye que la Padania "es una república federal independiente y soberana", no sin que el texto invoque antes el recuerdo de unos denominados "Padres Padanos" que nadie sabe quiénes son», escribía el periodista de ABC en Venecia, Pedro Corral.

 Pero al tiempo que Bossi proclamaba la independencia, sus opositores políticos convocaron contramanifestaciones que superaban incluso las alentadas por la Liga Norte. El líder de la derechista Alianza Nacional, Gianfranco Fini, reunió el mismo día de la «independencia de la Padania» a más de 100.000 personas que defendieron la unidad de Italia.

Tras la declaración de independencia, se iniciaron investigaciones judiciales en Venecia, Turín, Mantua y Pordenone por «atentar contra la unidad del Estado» y hubo enfrentamientos entre militantes de la Liga del Norte y agentes en Milán. Desde su fundación en 1991, la Liga Norte ha proclamado en varias ocasiones la independencia de Padania.

 «Nadie tiene nostalgia de la Padania», declaró recientemente el actual líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, en una entrevista para «La Stampa», desmarcándose de las comparaciones con el «procés». «El voto en Cataluña ha sido forzado y no aparece recogido en la Constitución», concluyó."                (F. J. Calero, ABC, 20/10/17)

25/10/17

El separatismo de las regiones ricas... en italia, en España... en todas partes

 "El proceso independentista de Cataluña no es el único movimiento europeo que aspira a la separación de una región rica del resto del país. 

Si bien no han llegado a desafiar abiertamente al poder central, los movimientos nacionalistas de Flandes y el norte de Italia tienen una motivación similar al caso catalán: sus promotores aseguran que al ser regiones más prósperas y productivas que el resto de Bélgica o Italia, independizarse les resultaría beneficioso.
Pese a que las calamitosas negociaciones del Brexit o la fuga de empresas de Cataluña ponen en duda las premisas separatistas, el "nacionalismo económico" sigue teniendo tirón: el pasado domingo los habitantes de las ricas regiones nitalianas de Véneto y Lombardía aprobaron pedir más autonomía a Roma y administrar sus propios impuestos (con una rotunda victoria pero una modesta participación).
Las diferencias económicas entre el norte y el sur de Italia son obvias. Véneto y Lombardía, impulsadas por sus capitales Venecia y Milán, están al nivel de las potencias del norte de Europa, mientras que las regiones del sur están a un nivel equiparable al de Grecia o Portugal. Pero ¿es posible la autonomía que piden? ¿cuáles serían sus consecuencias?

Con el fallido referéndum catalán en todos los medios, es tentador buscar paralelismos entre ambos casos. Pero tras las claras declaraciones contra el separatismo de su compatriota Antonio Tajani, los convocantes del referéndum italiano marcan distancias. El presidente lombardo, Roberto Maroni, niega la similitud entre ambos casos.
No somos Cataluña. Permanecemos en la nación italiana con más autonomía, mientras que Cataluña quiere convertirse en el 29º estado de la Unión. Nosotros no. De momento.
Roberto Maroni, presidente de Lombardía
El objetivo oficial del referéndum, según las papeletas de votación, era pedir al estado "nuevas formas y condiciones de autonomía". Según la legislación italiana este tipo de consulta está permitida, pero no es vinculante ni necesaria (las regiones pueden negociar con Roma un estatus de autonomía sin necesidad de referéndum)

Eso no implica que no exista un fuerte movimiento independentista en el norte de Italia. Según una reciente encuesta, el Véneto es la única región europea donde el apoyo a la independencia es superior al de Cataluña (56% frente a 44%).

 En 2014, los venecianos participaron en un referéndum de independencia no oficial donde (de acuerdo a la organización) más de la mitad del censo votó por restaurar la histórica República de Venecia y abandonar Italia.

 La principal queja de los nacionalistas vénetos y lombardos resultará familiar a quienes vengan siguiendo el proceso catalán: Véneto y Lombardía pagan a Roma más de lo que reciben. Ambas regiones contribuyen al PIB nacional en una proporción superior a su población y tienen una renta per cápita notablemente por encima de la media italiana (especialmente Lombardía, gracias al peso de Milán).

Los líderes nacionalistas aspiran a conseguir competencias en las materias transferibles reconocidas por la Constitución italiana; que incluyen comercio exterior, aeropuertos o banca regional entre otras. Pero, ante todo, anhelan administrar el 90% de los impuestos recaudados en sus regiones.

Este modelo tiene precedentes en Italia: la región germanoparlante de Südtirol, con un estatuto especial de autonomía, ya administra el 90% de los impuestos que recauda. El impacto para las arcas estatales sería importante, dado que el superávit fiscal combinado de Lombardía y Véneto respecto al resto de Italia se calcula en más de 70.000 millones de euros.

Las consecuencias inmediatas del referéndum son muy limitadas. Aparte de suponer un espaldarazo político a los presidentes de Véneto y Lombardía (Luca Zaia y Roberto Maroni, ambos de la Liga Norte), apenas habrá efectos prácticos por el momento. Los gobiernos regionales involucrados podrán comenzar a negociar más autonomía con el gobierno de Roma, aunque para eso no es obligatoria la aprobación mediante referéndum (por ejemplo, la región de Emilia-Romaña ya está en negociaciones, sin votación mediante).

El primer paso para la consecución de autonomía será un acuerdo entre el gobierno central italiano y los gobiernos regionales. Pero este acuerdo debe ser ratificado por el Parlamento. Teniendo en cuenta que actualmente la mayoría parlamentaria italiana de centroizquierdas se opone a la Liga Norte, no parece una tarea fácil. El porcentaje de impuestos bajo control regional, principal caballo de batalla, también deberá ser negociado con Roma.

Si el proceso culmina con éxito, Lombardía y Véneto pasarían de ser regiones ordinarias (con competencias limitadas y control de en torno al 20% de los impuestos recaudados) a regiones autónomas. La Constitución de 1948 reservó dicho estatus a Cerdeña, Sicilia, Friuli, el Valle de Aosta y Trentino/Südtirol, aunque posteriores reformas constitucionales permite su aplicación a las demás regiones.

El referéndum puede suponer una reactivación de las tensiones territoriales en Italia, un estado joven y diverso, y quizá sea el primer paso para un proceso independentista como el de Cataluña. Sin embargo, sólo son hipótesis. De momento, Véneto y Lombardía permanecen en Italia sin novedades, y aún quedan largas negociaciones con Roma para conseguir autonomía fiscal."                 ( , El blog salmón, 24/10/17)


"La Liga Norte es un ave fénix político que ha resurgido de sus cenizas más de una vez. 

Su éxito en los referendos consultivos del domingo para reclamar mayor autonomía en Lombardía y Véneto es un choque eléctrico en la política italiana. Sus múltiples metamorfosis en las distintas tonalidades de secesionismo/autonomismo, xenofobia/islamofobia y populismo a lo largo de tres décadas permiten algunas reflexiones, en clave catalana y europea.

Los paralelismos entre la cuestión padana y la catalana son obvios. Regiones ricas, en el seno de Estados de la UE cuyas constituciones no admiten secesiones – “La República, una e indivisible”, reza el artículo 5 de la ley fundamental italiana-, emprenden una huida hacia adelante rumbo a la independencia. 

En ambos casos -el lombardoveneto en los noventa, Cataluña ahora- lo hacen pocos años después de un poderoso terremoto de investigaciones judiciales que arrojan luz sobre amplias tramas de corrupción política; y después de una profunda crisis económica. La llamarada secesionista se produce en Italia después de tangentopoli y de la gran crisis de la lira (ambas estallan en 1992).

Las diferencias también son evidentes. Cataluña tiene una identidad cultural y lingüística más fuerte; mayores competencias (Educación; policía); menor déficit fiscal con el centro y menor tamaño económico; y su desafío se plantea desde dentro de las instituciones autonómicas, mientras el de la Liga fue un secesionismo de operetta, con muchos actos con valor teatral pero nula trascendencia legal. Aun así, en 1997 arrastró a 4,8 millones de electores a las urnas en un sucedáneo de referéndum de independencia. Esos eran los años del apogeo ‘leghista’.

Las circunstancias son tan diferentes que es aventurado extrapolar lecciones de una a otra. Pero, desde los 20 años de ventaja temporal que lleva la aventura padana sobre la catalana, al menos una parece sostenerse sobre fundamentos racionales sólidos: el proyecto secesionista padano pereció por inanición. Se quedó arrinconado, y allí murió, solo, de asfixia. Nadie lo reconoció, nadie hizo ni caso. No tenía adonde ir. Todos se dieron cuenta: la Liga incluida.(...)

Pero el partido ha protagonizado paulatinamente un viraje que lo alejó de la aventura secesionista para instalarlo en la senda constitucional autonomista; y sobre todo abrazó con creciente vigor la retórica xenófoba. 

Especialmente la islamófoba, hace ya una década, mucho antes que otros, antes del ISIS y de los atentados yihadistas en Europa. Italia a menudo es un laboratorio político adelantado, pionero, desde Roma antigua, al renacimiento, del fascismo, a los magnates mediáticos en política (Berlusconi) y las formaciones populistas que atacan la casta (M5S)

Hay cierta idiosincrasia entre el proyecto del líder Salvini de convertir a la Liga en un partido nacional y este renovado empuje autonomista en el Norte. Pero es evidente que los millones de votos logrados en estos referendos consultivos impulsados por sus líderes locales son un excepcional propulsor de cara a las elecciones legislativas de los próximos meses, en la que según los sondeos podría colocarse como primera fuerza del ámbito de centroderecha con sus mejores resultados históricos.

Estas circunstancias señalan que, pese al alivio por haber sorteado de alguna manera los peores augurios de las amenazas ultraderechistas y euroescépticas en Francia, Holanda y otros países, el empuje de estas formaciones no ha terminado. Se ha comprobado con la pujanza de Afd en Alemania, y más recientemente en Austria, donde el Partido de la Libertad obtuvo un 26%. 

En Italia, esta vez iba de autonomismo, que no necesariamente tiene una lectura xenófoba o de ultraderecha. Pero de todas formas es una prueba de fuerza y tracción de la Liga, que impulsó las consultas, defiende esas ideas y abandera un euroescepticismo sin complejos. (...)"              ( , El País, 24/10/17) 

19/5/17

"Roma nos roba": la corrupción acabó (también) con el delirio secesionista del nacionalismo padano

"Se puede convenir que el 15 de septiembre de 1996 marca el comienzo de la apuesta secesionista de la Liga Norte italiana. Su entonces líder, Umberto Bossi, proclamó en Venecia la denominada República Federal de Padania. Diez mil simpatizantes jalearon la declaración, realizada en el marco de actos simbólicos como arriar la bandera tricolor (“Pliéguese, y mándese a Roma”, exclamó un histriónico Bossi) e izar la bandera padana, una flor verde de seis pétalos con fondo blanco.

 No se privó Bossi tampoco de redactar una Constitución Transitoria, en la que proponía al Gobierno italiano que suscribiera un “tratado de separación consensual”. Entre las propuestas se hablaba de la creación de una Guardia Nacional Padana. A esta opereta acudió como invitado Ángel Colom, entonces secretario de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC)

Los movimientos populistas surgen por la debilidad de los partidos tradicionales. La Liga Norte nace cuando la operación Manos Limpias destapó toda la corrupción de las alcantarillas del sistema. Bossi había concentrado en 1991 distintas agrupaciones del norte y centro de Italia y constituye la federación de la Liga Norte con la Liga Lombarda, la Liga Véneta, Piamonte Autonomista, la Unión Ligur, la Liga Emiliano-Romañola y la Alianza Toscana.

El sueño loco se topó con la ley y también con el desapego paulatino de los electores. En las elecciones de febrero de 2013 consiguió poco más del 4% de los votos. Uno de los lemas de la Liga Norte era “Roma ladrona”, similar al usado por el independentismo catalán de “Espanya ens roba” (“España nos roba”). 

Lo que terminó de desprestigiar a la Liga Norte (hasta el punto de que la ciudadanía empezó a burlarse del lema y popularizar el de “Liga ladrona”) fue el escándalo que salpicó al propio Bossi por usar dinero del partido en beneficio de su familia (estafa y apropiación de bienes le imputan los tribunales). Bossi, el otrora azote contra la corrupción,empezó su decadencia apoyando a Berlusconi. Pero la puntilla fue caer en lo que había criticado.

Los “asuntos” de Bossi y 'famiglia' emparentan con los problemas judiciales de otra estirpe, también fundadora de un partido nacionalista: los Pujol y Convergencia Democrática de Cataluña. Era tal el oprobio al que se enfrentaba Bossi que no le quedó otra que dimitir. 

Su sucesor, Matteo Salvini, por una parte marca distancia con el gran hacedor de la Liga Norte y por otra pretende dar un nuevo impulso a la secesión con mociones que invitan Lombardía a hacer un referéndum consultivo sobre la independencia.

En un gesto de simpatía hacia el “procés”, el 11 de septiembre de 2013, los parlamentarios de la Liga Norte mostraron su cercanía con la “causa” y se enfundaron camisetas con la bandera catalana. Así lo justificó el líder, Matteo Salvini: “La Liga Norte expresa cercanía al pueblo de Cataluña”. Las elecciones europeas de mayo de 2014 dejaron para la Liga Norte un 6,15% de apoyo. Del suflé apenas queda nada.

La tergiversación de la historia es otro de los rasgos que emparentan al nacionalismo catalán con el padano. La Padania es una invención de Bossi, un trasunto de la Arcadia feliz, neologismo que pretende describir unas tierras en torno al río Po habitadas por personas muy trabajadoras.

 Este delirio independentista en una nación como la italiana, cuya unificación data de 1860, resulta aún más pueril. Quizá el único elemento integrador del afán diferenciador de las regiones del norte sea el de pagar menos impuestos, el gozar de autonomía fiscal.

El nacionalismo padano aspira a convertir la ciudad de Milán en la capital de su Estado. El territorio que reivindica este movimiento alcanza el 53,44% del territorio de Italia. Como el nacionalismo catalán, se mueve en territorios de ilegalidad: en 2007 creó la selección de fútbol de Padania, que no ha sido reconocida por las autoridades deportivas. Junts pel Sí, la coalición de Convergencia, ERC y movimientos sociales a favor de la independencia, recibió el apoyo expreso de la Liga Norte para las elecciones del 27S. "               ( Antonio M. Figueras, Vox Populi, 04/10/15)

15/12/16

Renzi impugnó el referéndum de secesión -¡en Italia!- que había planeado el Consejo Regional del Véneto... por inconstitucional, lógicamente

"(...) Carles Puigdemont, el presidente de la Generalitat catalana, puso hace días como ejemplo pro doma sua el referéndum italiano. 

Como señaló un lector en el global del pasado viernes 2 de diciembre: Renzi, ningún santo de mi devoción por supuesto, impugnó el referéndum de secesión -¡en Italia!- que había planeado el Consejo Regional del Véneto por:
a) ilegal, 
b) contrario a la Constitución italiana. (...)"                (Salvador López Arnal , Rebelión, 10/12/16)

10/4/15

Fabbrini: "Quitar poder a las regiones pondrá orden al Estado italiano”

"Después de que el Parlamento italiano haya aprobado el plan del primer ministro Matteo Renzi para reforzar el Gobierno central frente a las administraciones regionales y reducir el papel político del Senado, son muchas las voces de expertos que celebran esta propuesta de reforma constitucional que pretende hacer de Italia un país más gobernable.


El reconocido profesor de Ciencia Política, Sergio Fabbrini, ha concedido una entrevista en el diario Abc en el que explica, entre otras cosas, que la corrupción de los políticos regionales ha superado a la de los nacionales. Fabbrini se muestra partidario de renovar la democracia italiana con un plan que tenga como prioridad la recuperación de competencias por parte del Estado con el objetivo de ahorrar en el gasto estatal y mejorar la eficiencia en los servicios públicos.

El profesor considera que "quitar poder a las regiones pondrá orden al Estado italiano" y se adhiere las declaraciones de Renzi en las que "Italia será un país más libre y más justo" porque el nuevo sistema electoral permitirá que se llegue al ballottaggio (segunda votación) con dos partidos y, en palabras de Fabbrini, "no habrá gobiernos de coalición con pequeños partidos que pueden chantajear constantemente a los grandes partidos".
 
"Cláusula de supremacía" del interés nacional sobre el regional

La reforma que plantea el Partito Democratico de Renzi incluye una "cláusula de supremacía" que privilegia el interés nacional sobre el regional. Con ello se pretende poner fin a la reforma realizada en 2001 por el gobierno de Massimo D’ Alema en el que el centro izquierda traspasó un considerable número de competencias a las regiones.

En aquel entonces se consideró que transferir más competencias podría disuadir al partido xenófobo de la Lega Norte de sus aspiraciones secesionistas. No obstante, este profesor y director de la Luiss School of Government explica que la reforma "trajo conflictos constantes entre Roma y los gobiernos regionales en numerosas políticas: medio ambiente, energía, turismo, transportes, patrimonio…" y que "el Tribunal Constitucional se vio inundado de conflictos sobre competencias".

Después de la experiencia, el centro izquierda italiano se suma a alternativas como la del Partido Socialista francés para redimensionar las regiones con el objetivo de crear un Gobierno más fuerte, en detrimento de las administraciones regionales."            (Crónica Global, 16/03/2015)

9/5/14

“No queremos seguir manteniendo al Sur”... a esos españoles, a esos italianos. A esos de Madrid, a esos de Roma

"(...) Por razones culturales, lingüísticas e históricas (empezando por la singularidad que supuso, hasta su división por Bonaparte, la República de Venecia), el Véneto podía ya con toda legitimidad oponerse a cualquier vocación uniformizadora por parte del tardío Estado italiano.

 Mas en ese Véneto agrario salpicado de admirables ciudades, los problemas de la Italia meridional eran percibidos como diferentes, pero nunca ajenos, y ni siquiera disociables de los propios.

En los últimos decenios, la región ha experimentado una mutación económica, y su PIB, entonces uno de los más bajos, ha pasado a ser el tercero de Italia. En consecuencia, de tierra de emigración (tres millones de personas desde finales del XIX) ha venido a serlo de inmigración, procedente del sur peninsular, pero asimismo del otro lado del Mediterráneo y de los denominados países del Este. Ello explica en parte la evolución política de sus siete provincias.

En la década de los ochenta, caído el muro de Berlín, proliferan las formaciones que en la Italia septentrional desembocarían en la Lega Norte, de la cual es parte activa la Lega Véneta. Uno de sus miembros, Luca Zaia, preside hoy la región desde un palazzo emblemático de Venecia. 

Una Venecia que Zaia ve en conflicto con esa otra ciudad-espejo que es Roma, la cual encarna, según sus literales palabras, un “régimen despótico” al servicio de la Italia meridional, que Zaia no está lejos de considerar intrínsecamente indigente, y solo susceptible de escapar a la miseria por su habilidad para el expolio del Norte, por supuesto.

En consecuencia, la formación de Zaia propugna la secesión de la República Véneta, aunque de momento defiende el programa común de las formaciones de la Lega Norte: sobre todo, soberanía fiscal que acabe con el parasitismo meridional y leyes antiinmigratorias que pongan coto a la presencia foránea, asunto en el que sobresalió, en su etapa de ministro del Interior del Gobierno de Berlusconi, el hoy secretario general de la Lega, Roberto Maroni, soberanista del Norte, pero ducho en el arte de convencer a los despreciados meridionales de la conveniencia de obviar sus diferencias, aunando fuerzas en la tarea de asediar al inmigrante.

“No queremos seguir manteniendo al Sur”. Esta frase literal del presidente del llamado Partido de la Libertad en Holanda, ha podido oírse repetidas veces en boca de miembros de la Lega. 

 Obviamente no se refieren al mismo Sur. Pues todo el mundo encuentra su sur en esta Europa donde el nacional es el único frente que parece tolerable, confundidos en la causa tanto los ultranacionalistas de Estados constituidos, como los aspirantes a Estado propio.

 Así, mientras el socialista más popular de Francia incorpora, en lugar de combatir, argumentos de la xenofobia lepenista, los nacionalistas flamencos arremetan a la vez contra los inmigrantes y los valones, acusados de parasitismo. Y mientras irresponsables tertulianos jalean los prejuicios de muchos ciudadanos españoles contra la lengua catalana, en Cataluña se hace un uso de la palabra misma España, (...)

Por suerte, entre nosotros esta violencia simbólica no ha sido canalizada contra colectivos foráneos. No es el caso de la Italia septentrional, territorio de la Lega Véneta incluido, de tal modo que un odio real se va cimentando sobre la Padania imaginaria.

El hacer de la palabra sur un símbolo de rapiña, convierte para el otro la palabra norte en símbolo de repudio. Pero esta llaga de difícil sutura es variable despreciable cuando el objetivo real es que las falsas querellas suplanten a las verdaderas confrontaciones.

 Por eso es de sospechar que para los poderes gestores de esos sentimientos el que efectivamente llega a ondear la insignia véneta en su embajada del hipotético Estado de Flandes, sea menos importante que el canalizar toda la tensión hacia esa meta, pues ya se sabe que la energía se agota en la tentativa de alcanzar el propio horizonte. (...)"      ( , El País, 5 MAY 2014)

10/4/14

Una veintena de grupos en 12 regiones italianas propugna romper vínculos con Roma

"(...) La otra noticia, que acaba de dar la radio, es que la policía ha detenido durante la madrugada a 24 separatistas por planear acciones violentas —entre ellas la irrupción en la plaza de San Marcos con un tanque de fabricación casera— para reclamar la independencia de la región del Véneto.
“Ahí tiene la diferencia”, explica el veterano librero, que cuenta entre los detenidos a viejos compañeros de lucha, “a nosotros nos detienen por reivindicar lo que ya éramos hace mil años, la Serenísima República de Venecia, mientras que esa tribu del sur, esos árabes, se tiñen por cuenta del Estado el pelo que no tienen. No, no busque parecidos. Italia no existe. Y, si existe, nosotros no somos italianos”.

Ese “no somos italianos” del dueño de Acqua Alta –considerada una de las librerías más originales del mundo— cada vez se escucha más a lo largo de la geografía italiana. No solo en Lombardía o el Véneto, donde desde hace años partidos de tinte xenófobo como la Liga Norte o la Liga Véneta rentabilizan electoralmente esa desafección alimentada de estereotipos, sino también en Cerdeña o incluso Sicilia.

Se trata en muchos casos de una infelicidad crónica y compartida por la marcha de un país que no funciona, adobada por un sentimiento de superioridad histórica y económica. Aliarse con un pasado remoto —la Serenísima existió desde el siglo IX hasta 1797— se convierte en una estrategia para alcanzar un futuro de prosperidad que se les antoja imposible si continúan juntos y revueltos. (...)

“Esta es una de las regiones más ricas y, sobre todo, más trabajadoras”, explica mientras guarda cola en la delegación de Hacienda, “y sé que puede sonar poco solidario e incluso xenófobo. 

Pero mientras que el sur de Italia arrastra su atraso a través de subvenciones, de evasión de impuestos, de una economía paralela —por no decir mafiosa— que consiste en vivir de espaldas al Estado, aquí los pequeños empresarios como yo— ente que tiene a su cargo a 20 o 30 empleados desde hace años— se están suicidando porque son incapaces de hacer frente a las deudas y el crédito ya no les llega. Muchos estamos tan desesperados que somos capaces de abrazar cualquier idea, por absurda que nos pareciera hace unos años”.  (...)

El golpe policial, que llega a acusar a los detenidos de contactos con la mafia albanesa para la compra armas, se produce además solo unos días después de que, a través de una consulta planteada por un grupo secesionista a través de Internet, un 89% de los votantes (unos dos millones según los organizadores) se mostrara a favor de la independencia.

 “Aunque el referéndum no ha sido legal”, admite tranquilamente Frizzo Luigi en la puerta de su librería, “nos ha dado la base para decir lo que pensamos. Nosotros somos vénetos y los italianos son extranjeros. Como el Estado italiano no usa la democracia y ya nos han echado abajo dos posibilidades de referéndum, el próximo paso será una revuelta fiscal. Estamos dispuestos a no pagar los impuestos al Estado italiano. Y yo le aseguro que eso hace más daño que un cañón de 12 milímetros”.     (El País, 06/04/2014)

19/4/11

"Al oír... la patria “si bella e perduta” sintió que eso le pasaría a Italia, si se continuaba restringiendo lo mejor de su cultura"

"Durante las celebraciones por los ciento cincuenta años de la Unificación de Italia, con Berlusconi presente, el director, Riccardo Muti, dirigió Nabuco en Roma. Él, la orquesta y el coro dieron tal concierto que el público rogó un ancore, un todavía.

El hombre, con la naturalidad de quien está en su casa y, con razón, bien querido, le dice a la gente con una calidez y una cercanía alegres, que sí, que repetirá el “Va pensiero” porque el coro lo ha cantado magníficamente y porque están con el ánimo itálico en vilo.

Pero no sólo por eso, sino porque al oír la parte en la que se habla de la patria “si bella e perduta” sintió que eso le pasaría a Italia, si se continuaba restringiendo lo mejor de la cultura.

Berlusconi estaba en el público y Muti le pidió a la gente que se uniera al coro, pero “a tempo” dijo con gracia.


Aquí abajo les pongo el link para que vean el momento. Luis González de Alba, quien tuvo la generosidad de mandármelo, me pide que nos fijemos en que Muti dirige girado hacia el público y que en un momento caen del techo papeles con escritos, como en aquella maravillosa Senso de Visconti, donde los venecianos cantan el coro dirigiéndose hacia el palco donde está el emperador Francisco José de Austria-Hungría, entonces en posesión del norte de Italia.

Vean ustedes este desplante contra Berlusconi. Es de alegrar que en Italia haya gente en sus cabales y con valor.


Dice Luis: Avíseme quien lo vea sin lágrimas para borrarlo de mi directorio.


Aquí va el enlace. Está un poco oscuro, pero yo busqué uno más nítido y no lo encontré."


http://www.youtube.com/watch?v=7vQ_uQsITko&feature=player_embedded#at=89

(Blog de Ángeles Mastretta: Va pensiero, 18/04/2011)

4/10/08

La inspiración autonómica de España, la de la desigualdad, es la de Bossi, la del PSE, la del PSC... La igualdad, la de la izquierda italiana

Unha das eivas no programa de goberno da esquerda, recoñecida polos seus propios membros, se ben tras a derrota da primavera, é a renuncia, case histórica, a tratar a cuestión territorial. A paulatina incorporación dos movementos nacionalistas (chamados a sí mesmos en Italia secesionistas) nos gobernos rexionais, provinciais e locais non foi suficiente para que os partidos de signo esquerdista abordaran o asunto da estructura do Estado ou, en termos máis propios, a organización territorial de Italia. De sempre partidarios dunha vertebración unitaria do país, deixaron nos últimos anos sen atender ás reivindicacións de certas partes de Italia, desapegadas (se permiten a licencia dun termo exportado para Italia) da gobernación romana e, nalgúns casos, directamente molestas coa distribución dos orzamentos. Non só no coñecido caso da Padania, senón tamén en lugares afectos á esquerda, como a propia Toscana ou a Liguria, ou en feudos propios da dereita como o sur de Italia ou a propia Sicilia.

O discurso hexemónico da esquerda -por outra parte tamén moi extendido, sen dúbida, pero polo que parece non dominante- da unidade italiana
está sendo posto en cuestión por cadros dos partidos (en especial do máis interesado en gobernar, o Partito Democratico) que ven como os seus sectores sociais afíns (esa clase obreira das cidades do norte, por exemplo) viran nas últimas eleccións a posicións máis nacionalistas por crer que desde ese punto as súas peticións poden resultar máis eficaces. (...)

Quizáis chame a atención, desde a nosa perspectiva, que a fórmula autonomista española funcione de forma explícita, mesmo desde as ringleiras dos voceiros económicos da Lega Nord, como modelo imitable, por riba incluso do federalismo alemán ou de pretensións maiores de independencia completa tal e como anuncia a cada pouco o seu líder Umberto Bossi. (...)

...os partidos de esquerda, se antes renuentes á reorganización do estado, non queren quedar fóra da nova iniciativa nin, xaora, deixar en mans de partidos que abogan pola secesión a elaboración das novas directrices. Pretenden influir na construcción dunha estructura tributaria e financeira solidaria, que non aumente os desniveis de renda e calidade de vida observables a primeira vista en Italia. " (Manuel Ángel Candelas: A Italia Federal, fiscalidade e reforma do estado. Vieiros, 04/10/2008)

O sea, que la izquierda es la que pretende que no haya unos territorios más ricos que otros, que es lo que quiere Bossi, Montilla e Ibarretxe. Por lo menos en Italia ¿Y Zapatero?.