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30/8/22

Laura Borràs como metáfora... La expresidenta del Parlament, que jaleó el boicot al homenaje a las víctimas del 17-A, personifica el creciente aislamiento del independentismo radical

 "El quinto aniversario de los atentados yihadistas en las Ramblas de Barcelona y el paseo marítimo de Cambrils se ha visto salpicado por los incidentes protagonizados por un grupo de independentistas seguidores de Laura Borràs, presidenta de Junts per Catalunya, suspendida de sus cargos de diputada y de máxima responsable del Parlament. 

Borràs está pendiente de juicio por los presuntos delitos derivados de la fragmentación de contratos para favorecer a un amigo cuando dirigió la venerable Institució de les Lletres Catalanes, fundada en 1937. 

Los atentados de Barcelona y Cambrils se produjeron, inesperadamente, en vísperas del referéndum del 1 de octubre y del desenlace del proceso soberanista en las jornadas de septiembre y octubre de 2017. La masacre no provocó un movimiento de unidad en torno a las autoridades contra el terrorismo y de solidaridad con las víctimas. Por el contrario, escenificó la profundidad del conflicto y del choque de trenes en ciernes entre el Gobierno del Estado y el Ejecutivo autónomo. En la manifestación de condena, celebrada días después, organizaciones independentistas ocuparon la cabecera de la marcha con cientos de esteladas, conscientes del interés de los grandes medios de comunicación internacionales por el suceso. 

El Rey y el presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, fueron abucheados en lo que algunos diarios calificaron de «encerrona». El malestar de la Corona por esos incidentes, en un momento de debilidad de una institución que nunca ha sido muy popular en Cataluña y bajo los focos de los medios internacionales, está en la génesis del discurso del jefe del Estado el 3 de octubre. 

Una intervención que avaló la aplicación del artículo 155 de la Constitución, así como la ofensiva policial y jurídica contra los responsables de subvertir el orden constitucional. Felipe VI se vio forzado a ejercer una de sus funciones constitucionales como símbolo viviente y garante de la unidad nacional cuestionada desde la Generalitat. 

Entonces, entre amplios sectores del movimiento independentista se buscó reconvertir el atentado islamista en un oscuro complot de los servicios secretos del Estado. Unas teorías de la conspiración sustentadas en las revelaciones sobre las actividades de la denominada ‘Policía patriótica’ y del comisario Villarejo, que guardan cierta semejanza con las urdidas por el PP tras el otro gran atentado islamista en España, perpetrado el 11 de marzo de 2004 en Madrid. Ello a despecho que la investigación del caso fuese conducida por los  Mossos d’Esquadra –donde emergió la figura del mayor Josep Lluis Trapero–, al igual que las pesquisas sobre los presuntos delitos de Borràs también emprendida por este Cuerpo policial. 

En realidad, los atentados apuntaban hacia otro grave problema que incuba la sociedad catalana: la integración de la inmigración. Particularmente, las circunstancias que condujeron a la radicalización de unos jóvenes de origen marroquí, criados y educados en Ripoll –un municipio de la Cataluña profunda famoso por su monasterio románico–, que integraban la célula terrorista que causó 16 muertos en Barcelona y Cambrils. 

Ha pasado un lustro desde entonces. El movimiento independentista no se halla ahora en una fase ascenso, sino de declive. El fracaso de la vía unilateral ha provocado una cierta desmovilización de sus bases sociales y amargos sentimientos de frustración entre quienes creyeron que la secesión estaba al alcance de la mano. 

 Actualmente, el independentismo está profundamente dividido y sin una estrategia clara para conseguir sus objetivos. Laura Borràs pertenece al núcleo duro de Junts, dirigido desde Waterloo por Carles Puigdemont, que insiste en persistir en esa vía unilateral. El episodio de la interrupción del minuto de silencio en la Rambla, del que ayer intentó desmarcarse tras la polémica suscitada y que consideró «fuera de lugar», estuvo precedido, días antes de su suspensión como diputada y presidenta del Parlament, por el grave incidente en un programa de TV3. 

 En presencia de Borràs, su ‘mano derecha’ Francesc Dalmases, diputado de Junts y miembro de la comisión de control de la Corporació Catalana de Mitjans de Audiovisuals (CCMA), le montó una bronca monumental a una periodista por sus preguntas sobre la situación judicial de la expresidenta del Parlament, quien intentó quitar importancia al incidente y disculpar a su compañero. Este hubo de dimitir de su cargo en la CCMA. 

La situación de Borràs sirve como metáfora del creciente aislamiento de esos sectores respecto no solo de la sociedad catalana, sino de amplios sectores del independentismo y de su propio partido, que se ha visto obligado a desmarcarse su presidenta por su apoyo al grupo que reventó el minuto de silencio y ofendió a los familiares de las víctimas de la masacre. El comportamiento de la dirigente independentista, que se resiste con uñas y dientes a abandonar sus cargos y avala las teorías de la conspiración, se asemeja a una versión catalana del estilo nacionalpopulista de Donald Trump y Boris Johnson."                 (Antonio Santamaría, ASEC, 30/08/22; fuente: El Correo)

19/8/22

Xavier Rius: La crisis moral de Catalunya... Ahora todo son reproches porque indepes han insultado a víctimas de los atentados de las Ramblas. ¿Pero de qué se extrañan? En la manifestación a favor de las víctimas en el 2017 ya fueron abucheadas las autoridades presentes... ¡Con los muertos todavía presentes! Han estado alimentado la bestia hasta el último minuto. Pero si veían conspiraciones. Todos: Junts, ERC, Laura Borràs, Elsa Artadi, TV3...

 "No sé de qué se escandalizan.

Ahora todo son reproches porque indepes han insultado a víctimas de los atentados de las Ramblas.

¿Pero de qué se extrañan?

En la manifestación a favor de las víctimas en el 2017 ya fueron abucheadas las autoridades presentes. El Rey; el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; el delegado del Gobierno, Enric Millo.

¡En una manifestación en solidaridad con las víctimas! ¡Con los muertos todavía presentes!

Y un dirigente de ERC, David Minoves, le sacó una pancarta al monarca con el lema: “Felipe, quien quiere la paz no trafica con armas”. Fue el héroe de la jornada.

Pero los terroristas -nacidos y crecidos en Ripoll, la cuna de Catalunya- habían bajado por las Ramblas a toda velocidad. Ni siquiera emplearon kalashnikovs como en el Bataclan.

¿Dónde estaban entonces los de Esquerra? Pues probablemente insultando.

Mientras que el entonces presidente de la ANC, Jordi Sánchez, afirmó que sólo se “había silbado a los hipócritas”. La culpa fue de Ada Colau: el Ayuntamiento de Barcelona había cedido el servicio de seguridad nada menos que a la ANC. De estas cosas, alcaldesa, se encarga la Guardia Urbana.

Sin olvidar tampoco las sonrisitas en el homenaje en las Ramblas. Era para helar la sangre.

 Por eso, no me extraña que el amigo de Rahola -aquel con el que bailó el Bela Ciao- vaya diciendo al hermano de una fallecida que él también es víctima del terrorismo porque “es catalán”.

¿Cuántas barbaridades no hemos oído durante el proceso?

Recuerdo que Quim Torra, el día antes de ser votado por el Parlament, se fue a TV3 y aseguró que en Catalunya se vivía una “crisi humanitaria” (11 de mayo del 2018). Sin que los presentadores del TN, Carles Prats y Raquel Sans, se atrevieran siquiera a matizarlo. La segunda todavía presenta el Telenotícies.

¡Cómo si esto fuera Sudán del Sud o Etiopía! ¡Con niños famélicos por las calles!

Al día siguiente lo repitió ante el pleno de la cámara y a todo el mundo le pareció lo más normal del mundo.

Por citar sólo una.

Pero no se ha dicho acaso que España era como Turquía -¡el entonces consejero Miquel Buch llegó a compararla con Corea del Norte!-, que hay “represión”, que eran “presos políticos” y que había “un gobierno en el exilio”. ¡Como si esto fuera el Chile de Pinochet o Europa bajo el yugo nazi!

Entonces también había gobiernos en el exilio refugiados en Londres: el checo, el noruego, De Gaulle. Pero eran auténticos.

¿Y no han estado insultando permanentemente, sistemáticamente, impunemente?

"Colonos", "ñordos", "botiflers".

Incluso desde TV3.

O estrellas de la cadena (Jair Domínguez, Empar Moliner, etc) desde las redes sin que nadie se atreviese siquiera a llamarles la atención: ni Brauli Duart ni Núria Llorach ni Vicent Sanchis. Nadie.

Pero si TV3, ¡una cadena pública!, ha normalizado el "Puta Espanya"

 En Sant Joan Despí no han abierto un expediente informativo ni para disimular.

Al contario, ¡todavía les reían las gracias!

O los promocionaban. El último Joel Díaz, al que le dan un late show después de que propusiera quemar banderas españolas o la hiciera aquella bromita a Lorena Roldán.

Sin olvidar a Juliana Canet, que la convirtieron en la ídolo del publico infantil y juvenil. Claro, se jacataba de quemar contenedores.

O aquel otro, Albert Segura, al que le dieron las mañanas de Catalunya Ràdio en verano. Había motivos: consideraba que los condenados del proceso eran "rehenes" de un Estado opresor.

A más de uno había para despedirlo ipso facto. Como hacía Trump en aquel programa de televisión antes de llegar a presidente: "fired!"

Por esto, ¿ahora de que se quejan?

Han estado alimentado la bestia hasta el último minuto.

Pero si veían conspiraciones.

Todos: Junts, ERC, Laura Borràs, Elsa Artadi, TV3."              (Xavier Rius, director de e-notícies, 19/08/22)

 

18/8/22

Vergüenza ajena: Aunque seas bajito, si te subes encima de un muerto pareces más alto... ello es bien sabido por todos los miserables de este mundo, en general, y por Laura Borràs, en particular

 "Aunque seas bajito, si te subes encima de un muerto pareces más alto. Si ya dispones de una altura (y anchura) considerable y te encaramas a una pila de cadáveres, ya puedes adquirir una grandeza física prodigiosa, aunque en proporción inversa a tu grandeza moral. Ello es bien sabido por todos los miserables de este mundo, en general, y por Laura Borràs, en particular, quien aprovechó el homenaje de ayer en la Rambla a las víctimas de los atentados islamistas de hace cinco años para darse un baño de masas (si es que puede definirse como tales a los no muy numerosos fanáticos que se presentaron a reventar el acto con sus teorías conspiranoicas, recientemente desautorizadas por el mayor Trapero en una entrevista a La Vanguardia).

 La Geganta del pi y su claque no respetaron ni el tradicional minuto de silencio que se suele guardar en estos casos. Prefirieron berrear sus delirios y sus Puta Espanya y a las víctimas y sus deudos que les den. Laura los saludó a todos, seguro que les agradeció que la aclamaran a los gritos de ¡Presidenta, presidenta! y luego los acompañó hasta la delegación de la Unión Europea en el Paseo de Gracia para seguir dando la chapa y sentirse querida y deseada. Se apuntaron a la serenata sus fieles Madaula y Cuevillas, con el que Borrás casi nunca se hace fotos para evitar posibles comparaciones con el inolvidable Dúo Sacapuntas.

Laura Borràs es una mujer llena de sí misma, si se me permite el anglicismo. Ya sé que la expresión correcta en español sería “pagada de sí misma”, pero creo que el equivalente anglosajón, full of herself, la define mejor y, además, hay mucho espacio que rellenar en el corpachón de la Geganta del pi, no como en el de Cuevillas, que se llena enseguida. No es fácil deshacerse de ella, como estamos pudiendo comprobar. Ahora pretende que los miembros de la mesa del parlamento que le señalaron la puerta de tan noble institución se lo piensen mejor, pues considera que han violado su presunción de inocencia. Si no lo logra, acudirá a la justicia española en su condición de funcionaria eterna del estado opresor. Y si tampoco le hacen caso, amenaza con recurrir a la justicia europea. Me pregunto qué parte no ha entendido de ese reglamento que quita de en medio a cualquier político al que se va a juzgar por corrupción.

 Lamentablemente, la jugada de ayer no le ha salido muy bien. En ERC han calificado su conducta de miserable, y Gabriel Rufián la ha encontrado despreciable. Hasta en Junts x Puchi consideran que ha metido la pata hasta el fondo. Solo su fiel Dalmases, guardaespaldas, matón de referencia y presidente de su club de fans, ha aplaudido su lamentable actuación en el acto de ayer (tal vez porque sabe que su destino va unido al de su ama y se huele que, si ella cae, él va detrás por sus presuntos chanchullos de cuando estaba en ciertas fundaciones lazis). Es de temer que Borràs siga en este plan hasta que dé comienzo su juicio, del que espero que salga inhabilitada y, a ser posible, con una condena de cárcel, pues hay pocos personajes más tóxicos en el mundo procesista.

 Ya sabíamos que, como diría Borges, se cree soñada y considera que todo lo que hace está dentro de la más estricta legalidad, pero acaba de batir su propio récord de desfachatez con el numerito de la Rambla, seguido del de la representación de la Unión Europea. Me temo que ha empezado a caer en desgracia incluso entre los suyos, y que no le van a salvar el pellejo ni los del Puta Espanya ni esa especie de Woody Guthrie ridículo que se presenta con una guitarra pintarrajeada en todo tipo de actos boicoteables (tras cantarle hace un tiempo el Bella Ciao a Puchi, ayer volvió a aparecer en la Rambla para sumarse a los demás fanáticos convencidos de que la furgoneta asesina la conducía el mismo agente del CNI que atropelló a Muriel Casals y luego se dedicó a perseguir en patinete a Eduard Pujol por las calles de Barcelona.

Laura Borràs acabará cayendo como la estatua de Sadam Husein, y lo más probable es que aplaste en su caída al ínclito Dalmases. Que suceda pronto, por favor: Cataluña dará un poco menos de asco sin ellos."                      (Ramón de España, Crónica Global, 18/08/22)


"Vergüenza ajena. Críticas generalizadas en Borràs para aprovechar el homenaje a las víctimas del atentado

 Usuarios de Twitter, independientes incluidos, han criticado que la expresidenta del Parlament y líder de Junts per Catalunya, Laura Borràs, se haya dado un baño de masas con las personas que han reventado el acto de homenaje a las víctimas atentado terrorista del 17 de agosto de 2017, en su quinto aniversario, que se ha celebrado esta mañana en las Ramblas de Barcelona.

"Vergüenza ajena", "está taradísimos", "paranoia narcisista", "inconsciente", "prepotente", "miserables", "irrespetuosa", "enfermos" y "malas personas" son algunos de los comentarios que ha recibido el diputado de Junts Francesc de Dalmases en el vídeo que ha publicado para mostrar el baño de masas de Borràs. (...)"                      (e-notícies, 17/08/22)

17/8/22

Xavier Rius: Los del bulo... durante años, hemos tenido que oir por parte del independentismo que el CNI toleró, promovió, permitió la masacre... aunque es evidente que el CNI no tuvo su mejor día... hay tras las declaraciones de Trapero, que recordar a los indepes que promovieron el bulo... No pido de ninguno de ellos una disculpa pública o al menos una reflexión porque serían incapaces de hacerla. Pido directamente empezar a hacer limpieza... Porque no fueron sólo hiperventilados en las redes. No, fueron también exmiembros del Govern. Junts y Esquerra en el Parlament. O en el Ayuntamiento a través de Elsa Artadi y Jordi Coronas. Y por supuesto el entonces president Torra, que se apuntaba a un bombardeo. O Laura Borràs, cuando estaba en Madrid. Incluso una televisión pública como TV3, con Ariadna Oltra a la cabeza en este caso. Y alguna de sus estrellas como Empar Moliner

 "Ahora que Trapero ha dicho, en una entrevista en La Vanguardia, que tras el atentado de las Ramblas la colaboración del CNI fue la “mas leal”.

Y que “nos ayudó mucho en la investigación”.

Ha llegado la hora de ajustar cuentas con los que alimentaron el bulo.

Sí, sí: he dicho ajustar cuenas. Ya está bien de medias tintas y otras zarandajas.

Porque, durante años, hemos tenido que oir por parte del independentismo que el CNI toleró, promovió, permitió la masacre.

Hay que estar zumbado.

Es evidente que el CNI no tuvo su mejor día.

Al imán de Ripoll supongo que intentaron ficharlo -sospecho que como a todos los imanes de España- y se les descontroló.

Pero de ahí a insinuar que el CNI permitió el atentado para acabar con el proceso media un abismo.

No fueron los únicos, además, que no estuvieron a la altura.

Sobre el papel de los Mossos -ensalzados como “estructura de Estado”: ¡hasta los condecoró el Parlament con 16 víctimas mortales encima de la mesa!- hay muchos claroscuros.

La falta de reflejos en Alcanar -“señoría, no exagere”-, el hecho de que se escapase el vehículo de uno de los terroristas por la Diagonal en plena operación jaula, o que los héroes de Cambrils hayan acabado dejando el cuerpo asqueados del trato recibido.

Tampoco voy a cuestionar yo, como sí hizo la CUP, la muerte de Younes Abouyaaqoub en la localidad de Subirats. Pero es evidente que habría dado más información vivo que muerto.

Y ya puestos hay que recordar que el Ayuntamiento de Barcelona tampoco estuvo muy fino con los bolardos. Ese exceso de confianza: “Barcelona, ciutat d’acollida”.

Por eso, hay que recordar a los indepes que promovieron el bulo de que el CNI estaba detrás, de una manera u otra, del atentado de las Ramblas.

Porque no fueron sólo hiperventilados en las redes.

No, fueron también exmiembros del Govern.

Junts y Esquerra en el Parlament.

O en el Ayuntamiento a través de Elsa Artadi y Jordi Coronas.

Y por supuesto el entonces president Torra, que se apuntaba a un bombardeo.

O Laura Borràs, cuando estaba en Madrid.

Incluso una televisión pública como TV3, con Ariadna Oltra a la cabeza en este caso.

Y alguna de sus estrellas como Empar Moliner.

¡Incluso un agente de los Mossos, Roger Heredia!

No pido de ninguno de ellos una disculpa pública o al menos una reflexión porque serían incapaces de hacerla.

Pido directamente empezar a hacer limpieza.

Incluso en programas y tertulias de TV3.

Vaya la última indirecta: los Mossos están para hacer de mossos, no de tertulianos.

Un agente, en una televisión pública o privad, puede opinar sobre asuntos de su competencia o sobre los que tenga conocimientos técnicos -siempre, claro, que no sea secreto de sumario-, no expresar opiniones personales. Y mucho menos políticas.

A ver si el nuevo jefe del cuerpo, Josep Maria Estela, va poniendo en la casa porque ha pasado más de seis meses desde su llegada al cargo aunque él mismo participó en un acto oficial en Alcanar con lazo amarillo de por medio."                       (Xavier Rius, director de e-notícies, 15/08/22)

 

"Trapero se sincera (en diferido) 

(...) Con los célebres atentados en Barcelona y Cambrils de hace cinco años, el lazismo en el poder fue un poco más allá e hizo correr la sospecha de que el Gobierno español podría estar tras la catástrofe a través del CNI y un imán que ejercía de confidente, con la intención de darle un escarmiento al régimen y a sus referéndums. Solo les faltó decir que al volante de la furgoneta que atropelló a un montón de gente en la Rambla iba la princesa Leonor, con Mariano Rajoy en el asiento del copiloto.

En unas recientes declaraciones a La Vanguardia, Josep Lluís Trapero ha desmentido claramente tan malintencionadas insinuaciones y ha dicho que la colaboración del CNI fue ejemplar en todo momento. Se lo agradecemos mucho, pero hubiésemos preferido que se mostrara tan tajante cuando estaba al mando de la policía autonómica y volvió a ponerse de perfil, como ya había hecho cuando el referéndum de marras, en el que los Mossos d'Esquadra no jugaron un papel excesivamente lucido. ¿Por qué lo dice ahora? Probablemente, porque ya no tiene nada que perder y porque para lo que le queda en el convento, etcétera. 

Trapero pasó de héroe de la república a traidor y vendido cuando dijo en su juicio que habría estado dispuesto a detener a Puigdemont y su pandilla si un juez se lo hubiese ordenado. En ese momento, el lazismo le perdió el respeto y la confianza y, aunque luego lo reintegró a su cargo, no tardó en apartarlo de él para enviarlo a una comisaría de barrio a calentar una silla. Dentro de todo, salió bastante bien parado del fregado del motín, gracias a que no se pudo probar gran cosa de su actitud cuando la charlotada de Puchi y a la eficaz labor de su abogada, Olga Tubau, pese a la falta de profesionalidad que demostró cuando se echó a llorar en pleno juzgado por el posible destino fatal de su defendido. (...)

Dicen quienes le conocen que Trapero es un buen policía al que le pierde la ambición. Cuando el referéndum, le dio por medrar sin darse cuenta de que sus jefes tenían muy poco futuro, y en cuanto se dio cuenta de ella decidió enmendarse. Yo diría que ya no le queda mucha ambición, que se considera el personaje más trágico de todo el disparate independentista (con razón) y que se le han quitado las ganas de medrar, entre otros motivos porque es imposible mientras los lazis estén en el gobiernillo. De ahí que ahora, por fin, diga exactamente lo que piensa, lo cual le honra, pero llega un poco tarde: se hubiese agradecido su sinceridad cuando el lazismo fomentaba en sus medios de intoxicación (principalmente TV3) la teoría de que los perversos españoles andaban detrás de la matanza de la Rambla. 

 La carrera policial del señor Trapero está en un punto muy bajo y es posible que todo haya empezado a importarle un pepino. Pero se dejó querer y adular cuando le convenía y recuperó la cordura cuando también le vino bien. Con su entrevista en La Vanguardia ha clavado otro clavo en su ataúd, por más que sus declaraciones resulten de agradecer. Entre la posible detención de Puchi y esto, no sé cuál será su futuro en la policía catalana, pero no se adivina muy glorioso. Bienvenida sea su sinceridad en diferido, pero se habría agradecido más que hubiera mantenido la actitud adecuada en su momento, cuando se le ponía de ejemplo de una región capaz de actuar como un estado, y no ahora, convertido ya, muy a su pesar, en el caballero de la triste figura."                (Ramón de España, Crónica Global, 16/08/22)

24/7/19

Ramon Espadaler, exconsejero de Interior de la Generalitat con Artur Mas: “insinuar sibilinamente, como se hace, que el atentado –del 17A- habría sido tolerado es una gran barbaridad”

 "Indepes creen que el CNI permitió el atentado para evitar el referéndum.

 "España es capaz de todo para defenderse. Son chulos, conquistadores, machistas, asesinos..."

 Independentistas se muestran convencidos de que los atentados en Barcelona y Cambrils de agosto de 2017 fueron permitidos por el Estado español con el objetivo de detener el referéndum de independencia de Cataluña celebrado en octubre de ese mismo año. La misma TV3 ha dado cabida a insinuaciones en este sentido. Hay quien piensa incluso que Felipe VI estaba detrás.

En este sentido, el digital El Nacional, dirigido por José Antich y cercano a Junts per Cataluña, preguntó en una encuesta si "crees que el CNI está implicado en los atentados del 17-A"?. Tras recibir más de 12.600 respuestas, el 95% considera que sí y sólo un 5% que no.

 Esta misma pregunta formulada en twitter ha originado respuestas tales como "lo tienen que pagar", "más que implicados", "asco de puto país", "sin lugar a dudas", "España es un Estado terrorista", "yo lo tengo claro desde el primer momento", "es de una evidencia irrefutable", "implicados no, lo hicieron ellos directamente".

También hay quien afirma que "se jugó con nuestra sangre para hacer caer el proceso", "sí, y por lo tanto los partidos que odian a Cataluña, los del 155", "España es capaz de todo para defenderse. Son chulos, conquistadores, machistas, asesinos...", "el CNI es la tapadera, esto viene de más arriba", "son el cerebro", "son capaces de haberlo organizado ellos directamente". Muchos afirman que desde el primer minuto de los atentados ya sabían que era cosa del Estado para detener al independentismo. (...)"              (e-notícies, 19/07/19)


"Ramon Espadaler, exconsejero de Interior de la Generalitat con los gobiernos de Artur Mas, ha sido cauteloso en los últimos años.

Ha comprobado cómo cambiaban los responsables en el Govern y cómo se decidía camuflar la falta de gestión con la crítica frontal al Estado. 

Pero ahora ha querido intervenir en el debate público. Secretario general de Units per Avançar, el partido que se presentó en coalición con el PSC, Espadaler ha señalado que “insinuar sibilinamente, como se hace, que el atentado –del 17A- habría sido tolerado es una gran barbaridad”.

Espadaler entiende que el independentismo ha aprovechado las informaciones del diario Público, sobre los posibles errores del CNI en relación a la investigación sobre el Imán Es Satty, para cargar contra el Estado español.

Responsabilidad con el yihadismo

Y es que una de las reacciones del Govern de Quim Torra ha sido la de enviar cartas a los cuerpos diplomáticos, a través del consejero de Exteriores, Alfred Bosch, en las que se informa de esas nuevas “revelaciones” informativas, y se pide contactos y reuniones para explicarlo, con el argumento de que también murieron personas de distintas nacionalidades de países europeos.

 “El Govern tendría que ser mucho más cuidadoso a la hora de afrontar una cuestión tan delicada y compleja como el terrorismo yihadista”, ha afirmado Espadaler, a través de un comunicado.

Porque, a juicio del responsable de Interior, “la deriva” del independentismo, “en la que está el propio presidente Torra”, con esas interpretaciones sobre los atentados, “es muy peligrosa”. El líder de Units per Avançar lo argumenta: “Una cosa es esclarecer la presunta vinculación de Es Satty con el CNI en calidad de confidente y otra muy diferente dar a entender que Es Satty actuó en connivencia con el CNI”.  (...)”.                (Manel Manchón, Crónica Global, 21/07/19)


"Una estrella de la Corpo, Empar Moliner, insinúa que el CNI encargó el atentado.

La colaboradora de Catalunya Radio, Empar Moliner, se ha añadido a las voces del independentismo que sospechan que detrás de los atentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils estaba el Estado. Moliner contempla que este atentado fuera "un encargo" o un "dejar hacer" del Estado.

"Leída la última pieza de @publico_es sobre los atentados de Cataluña, pienso que si la masacre no era un 'dejar hacer' o directamente un encargo, el CNI es incompetente y hay que saber con urgencia a cuánta gente tienen infiltrada, como Es Satti, que puede matar sin que lo detecten", ha escrito en twitter.


Empar Moliner es colaboradora fija de diferentes espacios de la CCMA, como el programa Tot Es Mou de TV3 o el informativo diario de Catalunya Radio que presenta Òscar Fernández, Catalunya Migdia. También ha sido colaboradora diaria de Els Matins de TV3."           (e-notícies, 19/07/19)

23/7/19

e-notícies: el independentismo, impulsado por el Govern, está intentando tapar el hundimiento de su proyecto, organizando una nueva fake news sobre los atentados yihadistas del verano de 2017 en Barcelona y Cambrils... pero su antigua capacidad para organizar campañas mediáticas está disminuyendo... por eso están indignados ante el casi nulo eco mediático que está teniendo su intento de reactivación de la vieja teoría conspirativa según la cual esos fueron propiciados por el CNI

"El independentismo, impulsado por el Govern, está intentando tapar el hundimiento de su proyecto,  organizando una nueva fake news sobre los atentados yihadistas del verano de 2017 en Barcelona y Cambrils. 

Así, se reactiva la vieja teoría de la conspiración del radicalismo independentista, según la cual el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) del Estado español mediante sus contactos con un imam que era el líder del grupo yihadista, habría organizado o permitido esos atentados, con la finalidad de boicotear el referéndum ilegal que se había convocado para el 1 de octubre de ese año.
 
El Govern, sin embargo, prescinde de sus propios errores en este caso. Uno de ellos se produjo cuando la titular del juzgado de instrucción número dos de Amposta, partido judicial al que pertenece Alcanar, realizó una inspección ocular tras la explosión del 16 de agosto en una casa de esta localidad, que servía de base al grupo yihadista.  La jueza advirtió a los Mossos d’Esquadra de que las bombonas que explotaron “podían estar preparadas para un atentado”.

Si esta advertencia de la jueza, Sonia Nuez Rivera, hubiera sido atendida por los Mossos, tal vez se hubiera podido seguir la pista de los yihadistas que al día siguiente atentaron en Barcelona y después en Cambrils. Sin embargo, la contestación de los agentes a la jueza, cuando les alertó de que se podría estar preparando un atentado fue: “Señoría, no exagere”. 

La policía catalana sostenía la teoría de que se había tratado de una fuga de gas. La Guardia Civil se ofreció a colaborar con sus expertos en desactivación de explosivos, porque intuían que no era una fuga de gas, pero los Mossos se negaron y cerraron el asunto como una explosión fortuita."                (e-notícies, 22/07/19)

"La Vanguardia echa por tierra los bulos sobre el 17-A.

 Los Mossos d’Esquadra, apoyándose en sus propias investigaciones y en las de la Policía Nacional y el CNI, fueron quienes reconstruyeron los movimientos de la célula yihadista después, y no antes, de los atentados terroristas de la Rambla de Barcelona y Cambrils del 17 de agosto del 2017, según consta en la documentación de la causa judicial analizada y revisada por La Vanguardia. De esas investigaciones y sus resultados, la policía catalana remitió una exhaustiva descripción en numerosos informes enviados a la Audiencia Nacional, cuyo juzgado central número 4 instruye la causa, y de los que se muestran algunas páginas en las imágenes que acompañan a esta información.

Asimismo, varias fuentes de diferentes cuerpos de seguridad que han participado en la investigación aseguran que ni los servicios de inteligencia ni los policiales tuvieron conocimiento de esos movimientos y actividades antes de los atentados, en contra de lo especulado estos últimos días. Incluso un informe de los Mossos resalta el “estudio retroactivo de llamadas”. Una conclusión contraria a la del digital Público en el sentido de que los servicios secretos conocían esas actividades de los terroristas antes de los atentados, porque tenían controlado sus movimientos y, pese a ello, no actuaron.

 La precisa reconstrucción de las actividades de los yihadistas comenzó a gestarse inmediatamente después de los atentados. Para ello, los Mossos utilizaron, primero, los teléfonos móviles incautados tras el atentado, alguno de los cuales contenía una enorme cantidad de grabaciones de conversaciones entre los terroristas efectuadas por ellos mismos, lo que permitió reconstruir diálogos y discusiones sobre sus objetivos, pero que nunca estuvieron pinchados antes de los atentados y cuya existencia no era conocida antes del 17-A por la policía.

Segundo, recuperaron los datos de los desplazamientos de los terroristas registrados en las antenas móviles, los peajes y cámaras de las autopistas y las tarjetas de crédito empleadas para realizar pagos, así como en las cámaras de vídeo de comercios y bancos. Y finalmente contaron con la colaboración de las autoridades francesas a través de un llamado “equipo conjunto de investigación”, según los informes de los Mossos, y también de comisiones rogatorias a Bélgica y Alemania .

 Ese trabajo de los diferentes cuerpos policiales encabezados por los Mossos d’Esquadra permitió reconstruir gran parte de los movimientos de los terroristas, comenzando por los constantes desplazamientos desde Ripoll, lugar habitual de residencia de la mayoría de ellos, a la casa de Alcanar (Tarragona), donde fabricaron explosivos con el objetivo de causar una masacre y que acabó saltando por los aires un día antes del sangriento ataque de la Rambla.

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) también participó en la aportación de datos que facilitó al equipo conjunto, sobre todo a la hora de reconstruir el viaje a París realizado por dos de los autores de los atentados, Omar Hichamy y Younes Abouyaaqoub. Fuentes de la investigación explican que esos datos fueron obtenidos tras la masacre y también con la ayuda de los servicios franceses.

Pocos días después de los atentados, los Mossos ya disponían de importantes rastros de las actividades previas de los terroristas, desde los números de los teléfonos móviles y los propios aparatos, a recibos de gastos, tickets de parking, paso por peajes o justificantes de movimientos bancarios. 

De hecho, la policía española descubrió la existencia de ese viaje –del 11 al 12 de agosto del 2017– cuando ya se habían producido los atentados del 17 de agosto, gracias a los registros de pagos de la tarjeta Visa utilizada por Hichamy y Abouyaaqoub, los dos terroristas que viajaron a París. La tarjeta bancaria estaba asociada a una cuenta en CaixaBank, entidad a la que se le requirió la documentación. Ese fue el punto de partida de la reconstrucción del viaje a París.

Sólo días después del ataque, el 30 de agosto de 2017, la Comisaría General de Información de la Policía ya recogía en un informe la existencia de este viaje en un Audi A3, al que identifican con la matrícula: “Se tuvo conocimiento del viaje en virtud de lo dispuesto en el auto de la autoridad judicial competente, disponiendo que la compañía Visa facilite los movimientos efectuados a través de la tarjeta bancaria número (...)”. 

Con los datos aportados por la compañía se certificó que el 11 de agosto habían realizado pagos por la autopista Autoroute Du Sud y que al día siguiente habían aparcado en un parking de París, cuyo ticket también fue localizado en un restaurante abandonado en Riudecanyes (Tarragona). “El día 13 de agosto ambos sujetos serian localizados regresando a España”. 

La información aportada por las autoridades francesas ayudó también a reconstruir paso a paso dónde se alojaron en París e incluso comprobar que acudieron a un FNAC a comprar una cámara de fotos que luego se encontraría en Alcanar.

En su viaje de vuelta el 13 de agosto, dejaron también huella, entre otros lugares en la autopista catalana: “El A3 (matrícula 9676BHF) (…) a las 8.17 franquea el peaje de Martorell y circula por la autopista hasta la salida del peaje de Amposta (Tarragona), siendo las 9.28. En las imágenes (…) de la empresa concesionaria se vislumbra que el vehículo iba ocupado por dos personas, acreditando con alta probabilidad que fueran Hichamy y Abouyaaqoub, ya que el importe del peaje fue abonado con la tarjeta bancaria” de este último.

Especial relevancia en la investigación tuvo el descubrimiento de los audios de las aplicaciones ­WhatsApp y Call Recorder en el teléfono móvil de Mohamed Hichamy, muerto en los atentados y considerado por los investigadores uno de los coordinadores del comando. Su teléfono, marca Sony Xperia Z5, apareció en un Audi A3, utilizado en el ataque de Cambrils. 

Cuando los Mossos analizaron el contenido descubrieron que Hichamy guardaba una gran cantidad de conversaciones de audio. Un resumen de las mismas se incluye en el informe de los Mossos, de fecha 25 de octubre del 2018 (cuya portada aparece en estas páginas), bajo el título “Informe cronológico de actividad de los investigados”.

Para realizar este informe los Mossos tardaron un año. Con todos los datos recabados de las distintas compañías, diseccionaron lo que hicieron los principales responsables de los atentados, el imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty incluido, cada día desde el 24 de mayo del 2017 hasta el 21 de agosto, día que es abatido el último terrorista huido.

Los investigadores reconocen que del teléfono de Hichamy, con las conversaciones guardadas, obtuvieron mucha información. “Es interesante escuchar el contenido de alguna de estas llamadas, capturado en el teléfono de Mohamed Hichamy. En este indicio se puede escuchar a Mohamed hablando con Omar Hichamy a las 18.13 h, momento en que el primero le pregunta dónde está. Le responde que se encuentra en Puigcerdà (Girona). En otra comunicación de las 19.14 h horas, Mohamed llama a Younes y le pregunta si todo está bien, tras lo que se corta la llamada (...)”. 

Estas son algunas de las conversaciones aunque hay muchas otras. Su contenido no lo sabían los investigadores porque tuvieran intervenidos sus teléfonos previamente sino que están guardadas en el terminal encontrado tras los atentados.

En un oficio remitido por los Mossos al juez el 20 de mayo del 2019 sobre Hichamy recoge que de los datos encontrados en su teléfono “resultó de interés la aplicación WhatsApp, donde se localizaron conversaciones que mantuvo ya sea de forma escrita y/o mediante audios; y, por último, la aplicación Call Recorder que registra y almacena todas las llamadas efectuadas y recibidas por el terminal”.

 El viaje realizado a Francia días antes de los atentados por dos de sus autores logró ser reconstruido. Las cámaras de seguridad de los peajes situaron de manera precisa el paso del coche Audi A3 tanto a la ida como a la vuelta. Pudieron determinar que entraron en el hotel B&B de París a las 20.55 horas del día 11 de agosto del 2017 o que una hora más tarde, a las 21.53 h salían por la puerta. Todos estos datos se obtuvieron gracias a la cámaras y a la información del hotel y muchos otros establecimientos que colaboraron con la investigación tras la masacre.

En el informe, los Mossos acompañan el detalle de los movimientos con las conversaciones encontradas en el teléfono de otro terrorista, Mohamed Hichamy (el indicio YA2.2). De ahí se pudo determinar que los dos terroristas que estaban en Francia mantuvieron contactos con otros de ellos que conocían su estancia allí. Público atribuye el conocimiento de esas conversaciones a que el CNI los estaban grabando en directo y escuchando sus conversaciones. Las fuentes de La Vanguardia lo descartan."             (Carlota Guindal, La Vanguardia, 28/07/19)


"El progresivo derrumbe del proyecto independentista tiene también consecuencias en el nivel de los medios de comunicación. 

Así, actualmente la antigua capacidad del independentismo para organizar importantes campañas mediáticas sobre los asuntos que le interesaban, está disminuyendo, y su influencia en los medios es muy inferior a la que tenía cuando se inició el proceso soberanista. Lógicamente, hay que exceptuar a los medios de comunicación de la Generalitat, controlados por los propagandistas del independentismo.

Estos días, amplios sectores independentistas están indignados ante el eco mediático casi nulo que está teniendo su última campaña, consistente en un intento de reactivación de la vieja teoría conspirativa según la cual los atentados yihadistas del verano de 2017 en Barcelona y Cambrils fueron propiciados o, al menos tolerados, por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) del Estado, que utilizaba como confidente al imam que lideraba el grupo islamista responsable de los hechos.

Los independentistas han puesto en marcha toda su potencia propagandística para alcanzar este objetivo y, sin embargo, no han conseguido que el asunto salga del ámbito de los medios de comunicación controlados desde la Generalitat . De esta manera, el proyecto de una gran campaña mediática para llevar el asunto  incluso a la Unión Europea, está resultando, por el momento, un fracaso contundente."                   (e-notícies, 22/07/19)

22/7/19

Ignacio Escolar, director de eldiario.es: Por qué no difundimos los artículos de público.es sobre el CNI y los terroristas de las Ramblas

"José  Fernández Montalbán: Es lamentable ver cómo un periódico como el suyo no se hace eco de una noticia tan relevante como la publicada por el diario Público. Si lo han puesto han debido ponerlo tan escondido que no he sido capaz de localizarla.  Pensaba que era una noticia con suficiente importancia como para aparecer en su medio. Por la trama que se vislumbra detrás, me sorprende no se hayan dignado a hacer ningún tipo de mención. Entiendo que una noticia así la ignore Ok Diario, ABC, La Razón, ¿pero ustedes? En fin, la suscripción tiene fecha de caducidad.

Muchos, como José, nos estáis preguntando por qué eldiario.es no se hace eco de la investigación de público.es sobre los supuestos nexos entre el CNI y los terroristas que atentaron en Barcelona en agosto de 2017. También estamos teniendo varias bajas de socios "decepcionados" por nuestro silencio, y que nos acusan de esconder esta noticia por algún interés oculto: por ser "cómplices del CNI", por ayudar al PP o al PSOE, por hacer "un periodismo de Estado" contra los independentistas...


En los últimos días, como suelo hacer con estas quejas, he contestado a todos los que se han interesado por este tema a través del buzón de esta sección. Mi primera intención era dejar estas respuestas en privado. Pero sois tantos los que nos preguntáis por otros cauces –los comentarios, las redes sociales– que he decidido explicar esta decisión a todos los lectores de eldiario.es. Porque a veces quien calla otorga, y no es el caso.
Álvaro Mateos Labrador: Acabo de leer las informaciones que seguramente conozcáis sobre el atentado de las ramblas. Público.es afirma que los agentes del CNI conocían al dedillo toda la actividad de la célula terrorista que se llevó varios muertos por delante. No consigo entender cómo no se ha hecho nada de eco de esta información. ¿Es que se sospecha que es una fake-news? Como socio creo que por lo menos deberíamos tener algunas explicaciones de por qué esta información no está en portada de eldiario.es, dada su relevancia.
Hola Álvaro. Hemos revisado esas informaciones y hemos decidido no publicar nada más que esta nota porque eso es todo lo que tenemos confirmado, según los criterios profesionales y deontológicos que seguimos en eldiario.es.

Los documentos que hasta ahora ha difundido público.es no permiten acreditar que "el cerebro de la masacre de Las Ramblas fue confidente del CNI hasta el día del atentado", ni que "el CNI escuchaba los móviles de los asesinos de Las Ramblas cinco días antes de la matanza", ni tampoco que "el CNI borró la ficha de confidente de su base de datos", como se ha asegurado en ese medio. 

Por ahora, para sostener todas estas afirmaciones, público.es solo ha aportado varios fragmentos parciales de documentos que no podemos contrastar porque, sin conocer la fuente, no tienen nada que nos permita acreditar su autenticidad. 

Los primeros fragmentos son los de unos mensajes que, supuestamente, un agente del CNI deja al cerebro de los atentados, el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, a través del sistema del "buzón muerto": una dirección de correo electrónico donde los mensajes se guardan en borrador y entran varias personas con la misma clave a la cuenta. Pero según el texto de esos mismos documentos, lo que queda acreditado es que Es Satty no respondía a los mensajes y que alguien intentó sin éxito obtener información de él: no que colaborase en ese momento  y "hasta el día del atentado" con el CNI. 

Que el CNI tuvo encuentros con este imán no es algo novedoso: ya se sabía y se había publicado hace año y medio. El CNI admitió contactos con Es Satty cuando estuvo en prisión. En concreto, el CNI explicó que los servicios de inteligencia contactaron con Es Satty. El contacto se produjo cuando cumplía condena por tráfico de drogas en Castellón; es habitual que el CNI busque información en alguien que tiene relación con islamistas y que está encarcelado.

Tampoco es inusual que algunos de los autores de un atentado estén o hayan sido investigados por las fuerzas de seguridad o los servicios secretos. Es así como se impiden muchos otros ataques terroristas, aunque no siempre se consiga. Es lo que históricamente ha ocurrido en Europa y Estados Unidos con los principales atentados yihadistas. 

Otros de los pantallazos aportados por publico.es es el de un supuesto informe donde se explican las llamadas y los viajes al extranjero del imán. El documento tampoco tiene sello ni fecha y solo se reproduce parcialmente. Pero los detalles del viaje que aparecen en ese texto forman parte de la investigación de la Audiencia Nacional sobre los atentados y se conocen por el rastreo a posteriori de los móviles de la célula terrorista.

Es algo también bastante habitual: tras cualquier delito relevante, más aún un atentado de esta gravedad, se realiza un estudio de los teléfonos móviles. De ahí, y de los datos de geolocalización que guarda cada operador de telefonía de todos sus clientes, se puede extraer el tráfico de llamadas, la posición exacta de cualquier teléfono durante los meses e incluso años anteriores y el historial de búsquedas. También quedan guardados todos los mensajes de whatsapp y programas similares. 
Las búsquedas en Internet de los terroristas que realizaron este atentado tampoco son novedosas: las publicamos hace un año, forman parte de la investigación judicial. 

En una tercera entrega, publico.es ha difundido un nuevo pantallazo. Es otro fragmento de un supuesto informe reservado del CNI, elaborado después de los atentados, que forma parte del material que el centro de inteligencia puso a disposición de las fuerzas policiales que investigaron lo ocurrido. En él se detalla que Es Satty tenía en la cárcel contactos con otros presos islamistas, que se radicalizó y que se mostraba muy reservado. Es algo que explica bien por qué el CNI estuvo pendiente de sus movimientos o que intentara sacarle información, pero no que realmente fuera un confidente hasta el día del atentado, como asegura público.es.

Más allá de estos documentos parciales, cuya autenticidad es difícil de verificar y que no dicen lo que se afirma en los titulares, el resto de los supuestos hechos que relata público.es en esta investigación se fía exclusivamente a fuentes anónimas cuya fiabilidad tampoco podemos contrastar ni comprobar en eldiario.es. 

Tal vez más adelante público.es aporte pruebas más contundentes y verificables sobre este asunto. De ser así las publicaremos. 
Bernat Pascual Segura: Me gustaría saber por qué no dais información sobre la exclusiva de el diario Público sobre los atentados en Barcelona y el posible conocimiento que tenía el CNI de lo que estaba ocurriendo. ¿Estáis contrastando la información o es que no creéis que la noticia pueda ser verdadera?
Hola Bernat. Siempre contrastamos las informaciones antes de publicar. También las que ofrecen otros medios, no porque desconfiemos de ellos por defecto –sí hemos difundido, incluso como noticia de apertura, otras informaciones de público.es más contrastables– sino porque no siempre tenemos acceso a las fuentes que se citan porque son anónimas o porque los documentos aportados nos generan más dudas que certezas, como es este caso.

En el pasado, eso nos ha ayudado a no meter la pata. Y en este caso hemos actuado con la misma prudencia que aplicamos cuando se difundió una supuesta nota de la CIA avisando a los Mossos de la inminencia de un atentado en Barcelona –que explicamos con muchísimas cautelas–. O sobre la quema de documentación de la Policía Autonómica en una incineradora de Sant Adrià del Besòs. 

Este criterio nos ha permitido no equivocarnos con errores ajenos. Como cuando no seguimos las informaciones que varios periódicos publicaron en enero de 2016 diciendo que "la UDEF investigaba a Podemos por financiarse con cinco millones de euros de Irán". No lo dimos, pero sí investigamos. Y nuestra primera noticia sobre este asunto la publicamos diez días más tarde, explicando que esas revelaciones formaban parte de una operación política para desestabilizar a este partido, y que no era la UDEF sino otro deparmento de la Policía Nacional quien investigaba a Podemos. Unas semanas después, desvelamos íntegro el famoso informe Pisa, señalando todos los puntos más que dudosos de este dossier que más tarde supimos que había fabricado el comisario Villarejo. 
Rafael Sánchez Calahorro:  Me habéis defraudado como periódico independiente que se supone que sois al haber ocultado la noticia del Imán y el CNI. ¿Sois también cómplices informativos del silencio del Estado? Creía que esto sólo pasaba con los medios tradicionales afines al régimen. A partir de hoy, y tristemente, dejo de ser socio de vuestro medio.
Hola Rafael. eldiario.es no es "cómplice" del Estado ni en este asunto ni en ninguno. Hay medios que piensan que "por encima de la verdad está la Unidad de España", como aseguró el director de uno de los principales periódicos madrileños. Hay también quienes creen que por encima de la verdad está la república catalana. Ninguno de los dos es nuestro caso. 

Nuestro trabajo como periódico independiente no es defender o atacar a ninguna patria ni a ningún "régimen", sino publicar información veraz, afecte a quien afecte. Hace ya cinco años, en 2014, eldiario.es fue el primer medio que destapó en exclusiva la existencia de la Operación Catalunya: que una unidad secreta de la Policía estaba investigando a los políticos independentistas. 

Y hace solo unas semanas, fue eldiario.es quien publicó en exclusiva que el Ministerio de Asuntos Exteriores tuvo acceso a información reservada que los delegados de la Generalitat intercambiaban con su Conselleria, unos cables sobre "las embajadas catalanas" que han resucitado las sospechas de nuevos excesos contra el procés catalán.
Jordi Díez Frean: "¿Cómo es posible que no hayáis comentado la noticia del CNI con el atentado de Barcelona? Muy defraudado con vosotros, parecéis un diario de derechas, o quizás ya lo sois".
Hola Jordi. No somos ni seremos un diario de derechas pero tampoco somos un medio sectario o de partido, que solo vaya a publicar lo que algunos lectores de izquierdas prefieren leer. 

Sin duda el Parlamento español debería haber puesto en marcha una comisión de investigación sobre estos atentados; siempre que un ataque terrorista triunfa es porque algo ha fallado. Pero con lo que por ahora tenemos sobre la mesa, no creo que se pueda decir que "el CNI pudo haber evitado el atentado de Las Ramblas" o insinuar que "los fondos reservados" del servicio secreto "pudieran haber financiado" el atentado, como ha llegado a afirmar el periodista de público.es que firma la noticia. O sugerir que la masacre de La Rambla fue un atentado planeado, tolerado o incluso pagado por el CNI para acabar con el referéndum catalán del 1-O, como están haciendo otros medios independentistas a raíz de esta serie de artículos de público.es. 

Afirmar o sugerir algo tan grave con pruebas por ahora tan endebles me parece tan irresponsable como la teoría de la conspiración del diario El Mundo sobre los atentados del 11-M de Madrid.

Por respeto a las normas más básicas del periodismo, por respeto a las víctimas y a sus familias, eldiario.es va a mantener sus criterios profesionales y deontológicos, aunque haya más socios que se den de baja. "                     (Ignacio Escolar, director de eldiario.es, 20/07/19)

Director de e-notícies: Si el imán de Ripoll fue confidente del CNI, el Ministerio de Defensa nos deben una explicación... pero la culpa no es sólo del CNI. ¿La Policía belga avisó también a los Mossos sobre el imán? ¿Y la CIA? ¿Qué falló también en la casa de Alcanar?... claro que en los últimos estertores del proceso, siempre va bien echarle la culpa a España...

"Si el imán de Ripoll fue confidente del CNI, el Ministerio de Defensa nos deben una explicación. Entre otras razones porque el entonces director de los servicios secretos, Félix Sanz Roldán, ya compareció en el Congreso en secreto y entonces no trascendió. En caso de ser cierto, habría que depurar responsabilidades a fondo.

Pero, vamos a ser sinceros, no son los únicos puntos oscuros en los atentados de las Ramblas y de Cambrils. El Govern, TV3, Colau, JxcAT se han apresurado a exigir responsabilidades ¿pero ya no recordamos la recomendación del Ministerio del Interior de colocar bolardos? ¿Por qué el Ayuntamiento de Barcelona hizo caso omiso?

Ya puestos, no he entendido nunca las sonrisas de la alcaldesa, Ada Colau, en el homenaje a las víctimas en las Ramblas. Cuando vi las imágenes pensé inicialmente que eran un montaje o un fake. Pero no. Por eso quizá convendría una explicación.

¿La Policía belga avisó también a los Mossos sobre el imán? ¿Y la CIA? ¿Qué falló para que pudieran escapar de un control policial en la Diagonal a pesar de una docena de tiros? ¿En qué circunstancias falleció el joven de Vilafranca encontrado en el maletero del vehículo que se saltó el control? A ver si fue víctima de fuego amigo.

¿Qué falló también en la casa de Alcanar? Los Mossos atribuyeron en principio la explosión -pese a su onda expansiva- al butano. ¿Impidieron a los Tedax de la Guardia Civil su acceso?

No voy a cuestionar -como hizo una concejal de la CUP- la acción policial que acabó con la vida del último terrorista en la localidad de Subirats pero tras varios días perdido y desorientado habría sido mejor pillarlo vivo que muerto. Pero los atentados demostraron sobre todo un exceso de confianza.

Primero porque los terroristas eran de Ripoll. Habían nacido aquí o habían llegado muy jóvenes. Les habíamos dado educación y sanidad gratis. Quizá incluso hasta ayudas sociales. ¿Qué pasó? El atentado confirmó igualmente que el famoso modelo de integración catalán tiene fisuras por todos lados. Hay que recordar que la hermana de uno de los terroristas fallecido hizo el discurso en Ripoll.
 
Los medios de comunicación elogiaron su entereza. Luego se descubrió que, en público decía una cosa y en privado pensaba otra. ¿Sigue viviendo en Ripoll? ¿Dónde están ahora los que la elogiaron: los medios, el ayuntamiento?

Más dudas: ¿Nadie de la comunidad musulmana detectó la radicalizacón de los jóvenes. ¿Ni el papel del imán? La idea de que Ripoll es un modelo de convivencia -transmitida por el Govern y por TV3- es también falsa. (...)

Han actuado con el tema del terrorismo islamista con una tremenda irresponsabilidad. ¡El Parlament de Catalunya dio la medalla de oro a los Mossos tras un atentado con 16 víctimas mortales! Y en el acto oficial ni el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont; ni la presidenta de la cámara, Carme Forcadell; ni el mayor Trapero ni la periodista del diario Ara que glosó el acto se atrevieron a pronunciar la expresión “terrorismo islámico”. Ni siquiera “islamista”. Y eso que el DAESH lo había reivindicado a las pocas horas de la matanza.

Si hubiera aterrizado un extraterreste en el Parlament en ese momento habría pensado que habíamos sido objeto de un ataque desde Marte. En TV3, la misma noche de los atentados, estaban más preocupados por eventuales casos de islamofobia que por las víctimas.

Y un dirigente de Esquerra se paseó con un cartelido culpando al Rey de tráfico de armas con Arabia Saudita.

¡Pero si eran de Ripoll! Ni siquiera habían utilizado kalashnikov como en el Bataclan. Les había bastado alquilar una furgoneta  y lanzarse a toda velocidad Ramblas abajo haciendo zig-zag. Para pillar cuanta más gente mejor: hombre, mujeres, niños.

Sin olvidar que la manifestación por las víctimas se convirtió en una manifestación a favor del proceso. ¡Con silbidos y abucheos al Rey o Rajoy! Que poco respeto.

Nuestras autoridades ni siquiera hicieron caso de los precedentes. Como el de Niza -donde un camión provocó una tragedia- o aquel otro en un mercado navideño de Berlín por el mismo procedimiento.

Aquí no podía pasar. Catalunya es terra d'acollida. Aquí somos abiertos, progres, multiculturales. Aquí no se atreverán, pensaron. Pues se atrevieron. La desidia, la corrección política, el mirar hacia otro lado en un fenómeno tan complejo como el de la inmigración -y que precisaba decisiones en su momento, no con diez años de retraso- ha hecho que se haya convertido en una bomba de relojería. (...)

Hemos estado -estamos- en manos de unos irresponsables.

Eso sí, ahora aprovecharan toda la polémica para echar mierda a los otros como si ellos no tuvieran la culpa de nada. En los últimos estertores del proceso, siempre va bien echarle la culpa a España."                  (Xavier Rius, director de e-notícies, 16/07/19)

18/7/19

e-notícies: 11-M ‘a la catalana’. Aznar y Acebes, modelos en Catalunya para montar la teoría de la conspiración a la catalana del atentado de las Ramblas que habría sido organizado por el CNI. De esta manera, el independentismo radical pondría la delirante guinda del imaginario pastel en que ha intentado convertir su ficción sobre el enemigo español...

"Los promotores de la teoría de la conspiración sobre los atentados yihadistas del 11 de marzo de 2004, organizada básicamente por el entonces presidente del Gobierno español, José María Aznar, y su ministro del Interior, Àngel Acebes, con diversas complicidades mediáticas, difundieron la tesis de que, realmente, los atentados no habían sido perpetrados por activistas del yihadismo islamista radical, sino por ETA. Era una versión de lo que actualmente se llama fake news.

Y ahora resulta que tanto Aznar como Acebes se han convertido en referentes de algunos sectores del independentismo radical catalán, que desde que se produjeron los atentados yihadistas de agosto de 2017 en Catalunya hablan, no siempre con claridad, de la posibilidad de que la autoría, por acción o por omisión, de los hechos correspondiera realmente a determinados servicios del Estado español, con el objetivo de boicotear el referéndum ilegal que se había convocado para el 1 de octubre de ese año.

Esta teoría de la conspiración a la catalana parte de las relaciones entre uno de los implicados en los hechos, un antiguo imam islamista de Ripoll, y agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) del Gobierno español. Así, este 11-M catalán habría sido organizado por el CNI utilizando a ese imam y a varios activistas de su órbita. De esta manera, el independentismo radical pondría la delirante guinda del imaginario pastel en que ha intentado convertir su ficción sobre el enemigo español."                  (e-notícies, 18/07/19)

26/3/19

Un día clave del Proceso, habitualmente poco subrayado, es el 17 de agosto de 2017, cuando mataron a 15 personas en Las Ramblas de Barcelona. Recordarás -y te avergonzarás- que la entidad Òmnium Cultural publicó una filmina miserable donde insinuaba que el Estado español era el responsable del atentado. La virulenta acusación era consecuencia del temor nacionalista a que el atentado hiriera de muerte los planes del referéndum del 1 de octubre...

"(...) Un día clave del Proceso, habitualmente poco subrayado, es el 17 de agosto de 2017, cuando mataron a 15 personas en Las Ramblas de Barcelona. Recordarás -y te avergonzarás- que la entidad Òmnium Cultural publicó una filmina miserable donde insinuaba que el Estado español era el responsable del atentado. Me sorprendió mucho que ninguna de las acusaciones preguntara por ello a su entonces presidente, Jordi Cuixart, ya que entre todas las conductas infames que se le podrían atribuir ésa era de las destacadas.

 El fundamento de la filmina era la veterana falacia del Cui prodest, es decir, la adjudicación automática de un crimen al que obtiene de él beneficio. La falacia está en la base de múltiples teorías conspirativas, entre ellas la que adjudicaba al Psoe la responsabilidad de la matanza de los trenes Atocha, porque Zapatero habría sido presidente gracias a ella. 

La virulenta acusación era consecuencia del temor nacionalista a que el atentado hiriera de muerte los planes del referéndum del 1 de octubre. Una interpretación lejanamente emparentada con la que atribuyó el fin de ETA, precisamente, a la matanza de Atocha. Los nacionalistas temían que la aparición inesperada de un brutal enemigo exterior disolviera las rencillas interiores y la cohesión civil se impusiera frente al factor divisivo del referéndum. 

Por eso procuraron desde el primer momento que el duelo y la solidaridad no rebajaran la tensión intracomunitaria. El escenario más brutal de esa estrategia fue la manifestación del 26 de agosto, que contó con la asistencia del Rey, el presidente Rajoy y otras altas autoridades del Estado. Fue, sin duda, la manifestación más humillante que Cataluña se haya dado a sí misma. 

Y debe decirse que el territorio destaca en performances de esta naturaleza, como lo demuestra la que reunió a unos pocos miles de personas bajo la lluvia el 27 de febrero de 1981 en escuálida protesta ante el golpe de Estado de cuatro días antes. 

O la de la primavera de 1984 cuando miles de barceloneses salieron a la calle en defensa de los negocios privados de Jordi Pujol que ya en aquella época -aunque ciertamente las ovejitas luceras desconocían el hecho- combinaba la presidencia de la Generalidad con el impago de impuestos y la evasión de capitales.

Los independentistas lograron mantener partida a la sociedad catalana después del atentado.(...)

 Las vejaciones que aquel día sufrieron los representantes del Estado aún no pueden contarse en detalle. Pero en el perturbado imaginario independentista sirvieron para afianzar el viejo y conocido olor: los muertos de Las Ramblas eran una desgracia más que añadir a las que España trae de serie.
El atentado sirvió para algo más, absolutamente crucial: introdujo en el imaginario nacionalista la autodeterminación armada.

 Para que esta peculiar fantasía cuajara hubieron de producirse algunos hechos fortuitos, pero bien aprovechados por la propaganda. El primero fue la decisión del juez Andreu de poner bajo la coordinación de los Mossos la investigación del atentado. 

El fiscal Romero de Tejada, que ya murió y con el que mantuve algunas conversaciones aquel verano, no daba crédito a la torpeza estratégica de la decisión del juez: no solo le parecía dudosa la capacidad técnica de los Mossos para ponerse al frente del operativo; es que era claramente inoportuna en el contexto de insurgencia que empezaba a vivirse en Cataluña.

 El atentado iba a concitar por unos días la atención de medio mundo y en la obstinación del separatismo por dotarse de estructuras de Estado la decisión del juez Andreu encajó como un guante. De más está preguntarse por qué el juez tomó esta decisión. El juez pertenece a esa ilusoria opinión española que ha creído, y cree, que ampliar la responsabilidad del nacionalismo en los asuntos comunes convertirá a los nacionalistas en personas responsables. 

Los presagios del fiscal se cumplieron de una manera dolorosamente precisa. Primero en lo técnico. Los Mossos ya habían fallado en la prevención del atentado, de cuya posibilidad abstracta tenían noticias. No porque no lo evitaran, sino porque no hicieron nada por evitarlo, quizá inconscientemente fiados a que Barcelona, ciutat de pau, no podía ser escenario de la crueldad ciega del terrorismo. 

Pero los errores sucesivos fueron los auténticamente clamorosos: la detección de los planes terroristas en Alcanar fue tardía; falló la operación Jaula para dar con el asesino de la camioneta; interceptado luego en un control, logró escapar y, por último, tanto él como los terroristas de Cambrils murieron a tiros en circunstancias que, por decirlo benévolamente, no obligaban a su muerte. 

El buen fiscal acertó también en la instrumentalización política del protagonismo que el juez había dado a los Mossos. Aunque para que la instrumentalización se ejecutase hubo de mediar una inusitada operación de falsificación y propaganda, de las más extraordinarias del Proceso. La torpe operación policial fue convertida en otra de drástica y espectacular eficacia. Y lo más decisivo: en un tráiler trepidante de lo que iba a ser la Cataluña independiente.

 El azar, además, cristalizó en la llamada suerte de los campeones. Del mosso tirador que liquidó a los terroristas de Cambrils se anunció que había sido legionario, y así tampoco hubo españolazo que pusiera objeción. Pero lo cierto es que a la impericia en la captura del comando pudieron haberse añadido inquietantes dudas morales. 

Para comprender el éxito de la operación de silenciamiento por parte del nacionalismo (sobre una comunidad aquejada, eso sí, de graves problemas de inmunodeficiencia moral) basta con imaginar qué habría pasado, ¡cuánta protesta en los parlamentos y hasta en la calle!, si el juez Andreu hubiera encargado la operación a la Policía y la Guardia Civil y el tirador legionario hubiera pertenecido a uno de los dos cuerpos. Un año y medio después, las autopsias de los muertos de Cambrils siguen sin aparecer en el sumario judicial, que casi en su totalidad ha dejado de ser secreto."            (Arcadi Espada, El Mundo, 24/03/19)

8/5/18

De la barbarie de ETA a la barbarie yihadista... la matanza de los trenes de Atocha sumió a la banda en un desconcierto total al verse reflejada en el brutal sinsentido del uso de la violencia



"El yihadismo aceleró la derrota.

La derrota de ETA se ha debido a la presión policial y judicial, por un lado, y a la colaboración internacional, por otro. Ambos factores se concretaron en las sucesivas detenciones de cúpulas y comandos hasta que la organización acabó convencida, tras medio siglo de existencia y más de 800 víctimas mortales, de que la vía de las armas frente a un Estado europeo en el siglo XXI era el camino a ninguna parte en el que solo iba a encontrar muerte, sufrimiento y cárcel.

Poco se ha escrito y valorado, sin embargo, sobre cómo aceleró esa derrota el mayor atentado de la historia del planeta —el del 11-S de 2001 contra las Torres Gemelas— y el ataque terrorista más mortífero registrado en España —el 11-M de 2004—, ambos obra del yihadismo.



Mientras los más de 3.000 muertos en Nueva York el 11 de septiembre de 2001 obligaron a ETA a replantearse su estrategia por la guerra global contra el terror desatada a continuación, la matanza de los trenes de Atocha tres años después sumió a la banda en un desconcierto total, en una crisis de identidad, al verse reflejada en el brutal sinsentido del uso de la violencia.

 Lejos de lo que ahora puede parecer, ETA era a comienzos de la década pasada una organización potente, fuerte, con una docena de comandos dirigidos por algunos de los líderes más duros y carismáticos de su historia. Por eso, había roto en 1999 el alto el fuego —“tregua trampa” para algunos— iniciado un año antes con el Gobierno conservador de José María Aznar.  (...)

Esa ofensiva pudo cortarse el 23 de febrero de 2001. Ese día, un joven delgado, alto, con pelo corto, gafas de sol Oakley, zapatillas blancas de la marca Fila y con las llaves de un Audi A3 robado en el bolsillo almorzaba en la soleada terraza del restaurante Chambre D’amour, en Anglet. Era Txapote, detenido allí por agentes franceses tras ser identificado por policías españoles.

Estaba a punto de producirse un doble error de apreciación. De un lado, la alegría de las fuerzas de seguridad españolas por tan relevante arresto no fue seguida por una interrupción de la campaña de terror diseñada por Txapote. De otro, ETA tampoco supo interpretar las consecuencias del 11-S pocos meses después. Por el contrario, la banda creyó que el ataque a Nueva York afectaba solo a los americanos y a unos pocos países árabes.

 Nada más lejos de la realidad. Solo unas semanas después del derrumbe de las torres gemelas, el entonces presidente norteamericano, George W. Bush, lanzó “la guerra global contra el terror”, asumida de inmediato por la ONU, la UE y una coalición militar de decenas de países de los cinco continentes.

Uno de esos aliados de primera hora fue España, cuyo presidente, Aznar, aprovechó la oportunidad para incluir a ETA entre los objetivos de esa cruzada mundial contra el terrorismo. Fue el primer favor de Bush a su crecido aliado.

En efecto, Washington introdujo a dirigentes etarras en la lista negra de terroristas perseguidos por el mundo entero a la vez que endurecía toda legislación internacional para controlar las finanzas de grupos armados. En paralelo, Aznar, como socio privilegiado de Bush —por el apoyo a la guerra de Irak—, convenció a la UE no solo de incluir a 30 dirigentes etarras en la lista europea de terroristas, sino también a organizaciones de la izquierda abertzale, como Askatasuna, sucesora de las Gestoras Pro Amnistía. Meses después, España ilegalizaba a Batasuna, el brazo político del conglomerado de la izquierda abertzale.  (...)

Fue también el 11-S el que incrementó al máximo la colaboración de Francia contra ETA, como lo demostró el hecho de duplicar el número de policías españoles —más de 150— dedicados a la localización de etarras en Francia.
La combinación de esos elementos fue tan letal para ETA que, entre 2001 y 2004, la policía española logró descabezar cuatro veces a la banda.

 

La masacre de Madrid


Pero si ese fue el principio del fin, la masacre yihadista del 11-M en Madrid —190 muertos— puso a la banda en un camino sin retorno. Aquel 11 de marzo de 2004, las conversaciones telefónicas de etarras y dirigentes de la izquierda abertzale eran muy elocuentes, como recuerda un agente que conoció las escuchas que se realizaban. “Se nos va a echar encima el mundo entero”. “Espero que no hayamos sido nosotros, porque la locura es total”. “Van a venir a por todos nosotros”.

No, no era ETA la autora, pero quedó patente que España y Europa estaban conociendo la más dramática expresión del terror. “A partir de ese momento, daba igual si el que ponía la bomba era de Mondragón o de Irak. Nadie, ni siquiera los etarras, podía tener ningún argumento frente a la condena del terror de toda la sociedad, incluida la vasca”, dicen fuentes policiales.(...)

Resultaba paradójico, pero lo cierto es que los yihadistas habían dejado a ETA fuera de la historia. Así lo recuerda un alto mando policial. “Todo era ya cuestión de tiempo tras aquello”, dice, “porque a la presión policial se sumó la repulsa social y, como consecuencia, el debate acelerado en ETA y la izquierda abertzale sobre cuándo dejar las armas”.

El 11-M marcó un antes y un después en el concepto que la propia ETA tenía de sus actividades y de su imagen regional y mundial. “ETA se miró en el espejo y se vio como una pequeña Al Qaeda”.

En 2004 y 2005, la banda no cometió ningún atentado. Al año siguiente, declaró el “alto el fuego permanente”. Necesitaba vestir su retirada de la escena y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero le puso la pista de aterrizaje con las negociaciones.

ETA aún cometió algunos atentados aislados, pero solo fueron muestras de sus propios estertores. En la historia de la banda, los yihadistas dejaron escrita una página: la del empujón definitivo para desaparecer."                    (Carlos Yárnoz, El País, 04/05/18)