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17/1/17

Los presos de ETA cada vez importan menos a todo el mundo... Son 350, muchos más que los linces ibéricos que quedan en libertad

" Pues que no. Que los presos de ETA no quieren arrepentirse públicamente ni tampoco pedir perdón a sus víctimas. Bueno, algunos sí quieren, pero no son mayoría. Lo de pedir perdón y arrepentirse es un trámite que la ley española exige para que este tipo de asesinos obtenga beneficios penitenciarios.


Los presos asesinos quieren tener acceso a esos beneficios sin tener que decir ni “perdón” ni “me equivoqué”, lo que equivale a enviar a las víctimas un mensaje cristalino: “Lo volvería a hacer”.
Dicho con otras palabras, los presos dicen: “Volvería a volar el cuartel de Vic con sus niños dentro, a hacer la matanza masiva de República Dominicana en Madrid, a disparar a bocajarro a Joseba Pagaza o a dar un tiro en la nuca a José Luis López de la Calle”.

La verdad es que es difícil estar al lado de quienes piden que se tenga más piedad con esta gente. Yo creo que la ley penitenciaria española es bastante buena para los castigados por terrorismo. Y si nos dicen que lo volverían a hacer, ¿cómo apiadarse de estos desalmados?

Son 350, muchos más que los linces ibéricos que quedan en libertad, y nos cuestan mucho más dinero que los felinos en trance de extinción. Pero conviene tenerles encerrados mientras no digan que no lo van a volver a hacer.
Hay quien dice que la estabilidad política de Euskadi depende de que cambie la política penitenciaria.

Yo creo que los presos de la banda cada vez importan menos a todo el mundo. Llegará un día en que las familias les obliguen a cambiar su forma de reivindicarse, y a aceptar, de una vez por todas, que han perdido la guerra, que sus jefes tienen que entregar las armas, y que ellos nos tienen que decir que se equivocaron. Esto no es una venganza, es una mínima precaución.

 ¿Por qué vamos a dejar en libertad a alguien que ha demostrado que puede matar de esa manera y ha sido condenado por un tribunal, con todas las garantías de defensa? También hay que preguntarse si no tienen derecho, el mismo derecho, los pederastas asesinos de niños o los violadores.

La estabilidad política y social del País Vasco ya no depende en absoluto de los presos de ETA, ya no depende nada de ETA.

El terrorismo ha perdido una guerra que declaró contra la democracia española. Solo le queda reconocer su derrota.

Cuando lo haga, la democracia española volverá a ser generosa como ha sido siempre. Empiecen por decir “perdón”.              (Jorge M. Reverte, El País , 30/12/16)

14/4/11

"No se puede participar en un proceso de paz con una pistola en la mano"

"Bertie Ahern, primer ministro de Irlanda entre 1997 y 2007, ha considerado que los gobiernos democráticos no pueden "sentarse en la mesa" con partidos que no rechazan la violencia y pretenden "jugar con dos vías" porque, según ha remarcado, "no se puede participar en un proceso de paz con una pistola en la mano". (...)

El mandatario irlandés se ha referido a la transformación llevada a cabo por el Sinn Fein, que pasó de ser partido "no democrático e implicado en muchos actos de violencia" a "poner distancia" de los mismos y que ahora "ha dejado de tener una urna en una mano y una pistola en la otra y tienen un compromiso real con las vías pacíficas".

En ese sentido, ha apuntado que tanto Gerry Adams como Martin MacGuiness, dirigentes de la formación, han sido los que han "condenado de manera más fuerte y contundente" el último atentado cometido la semana pasada contra un policía norirlandés. (...)

También ha explicado que en la actualidad todos los presos relacionados con el conflicto irlandés están en la calle, ya que la mayoría de ellos salió a los dos años de prisión debido a un "permiso" que marcaba que si reincidían en los actos violentos tendrían que cumplir íntegramente sus penas.

"Fue un riesgo muy importante para Tony Blair, porque no fue una decisión muy popular, pero mirando atrás fue una decisión acertada", ha asegurado.

Finalmente, ha subrayado la importancia de "ponerse en el lugar del otro" y ha insistido en que "hace falta tiempo y paciencia" para desarrollar los procesos de pacificación, al tiempo que ha señalado la importancia de "juntar a las personas diferentes en pro de un objetivo que traiga la paz y ponga fin a la violencia".
(Fundación para la Libertad, citando a EL CORREO, 13/4/2011)

1/4/11

"Precisamente porque conocemos a los promotores de Sortu es lógico que se les exijan mayores garantías que a los boy-scouts o a las monjas de clausura

"Ahora bien, precisamente porque conocemos a los promotores de Sortu es lógico que se les exijan mayores garantías que a los boy-scouts o a las monjas de clausura.

La ley es igual para todos, desde luego, pero no está pensada para trazar un campo de juego neutral dónde ladrones y policías participen con las mismas posibilidades.

Es lo que no parece comprender Txelui Moreno cuando dice que no condenan a ETA pero tampoco al Estado español. No, lo cierto es que tienen que condenar a ETA porque solicitan integrarse en las instituciones representativas del Estado español.

Como Batasuna viene del apoyo a ETA, es decir, del ataque subversivo a las instituciones, ahora que quiere formar parte legal de ellas debe dejar claro que ha cambiado: y sólo pueden cambiar renunciando a lo que fueron, no haciendo promesas respecto a lo que van a ser.

En una palabra: hay que salir definitivamente no sólo de la violencia, sino de la red de complicidades, subterfugios y patrañas ideológicas que se han aprovechado de su coacción para deslegitimar nuestro estado democrático.

Que no sólo es culpa de Batasuna, sino también de otros, por acción u omisión:

imagínense por ejemplo las ocasiones pasadas en que algunos medios del ámbito nacionalista hubieran podido emplear el celo inquisitorial que hoy guardan para Ana Urchueguía en revelar complicidades de figuras públicas con el terrorismo o en revelar los nombres de quienes han pagado dócilmente a ETA durante años.

La banda infame ha vivido hasta hoy no sólo de la propaganda de unos sino también del silencio de otros.

Cuando Clodoveo, el primer rey pagano de los francos, decidió convertirse al cristianismo (por la fuerza de las circunstancias políticas, como Batasuna) el obispo que debía bautizarle exigió:

«Ahora quema lo que has adorado y adora lo que has quemado». ¿Puertas al campo? Claro, y bien sólidas que deben ser. " (Fundación para la Libertad, citando a Fernando Savater, EL DIARIO VASCO, 30/3/2011)

29/3/11

"Los ciudadanos esperan que los... cómplices de ETA den algún paso más del que han dado... Condenar la violencia de ETA y aquello que han defendido"

"P. ¿Cree que ha habido una evolución en Batasuna?

R. Creo que sí. La presencia de Sortu no solo refleja algo que puede estar construido en connivencia con ETA. También marca un distanciamiento, pero de modo muy débil.

Podría confiar más si Sortu se hubiera expresado con mayor claridad, no por la independencia respecto de ETA sino por la condena de lo que han estado sosteniendo desde hace años.

P. ¿Le parecen suficientes legal y políticamente sus estatutos?

R. Cumplen los mínimos legales. Pero no bastan. Al ser ellos los que han estado sancionados por los tribunales por la Ley de Partidos, se puede esperar algo más. Los estatutos están bien. Espero que su comportamiento sea ahora mejor y denuncien lo sucedido.

P. Sugiere que deben condenar la violencia pasada.

R. Les falta eso, pero no porque sea preciso según la Ley de Partidos sino desde el punto de vista de la opinión democrática. Los ciudadanos esperan que los que han sido cómplices de ETA den algún paso más del que han dado.

P. ¿Qué paso?

R. Condenar la violencia de ETA y aquello que han defendido.

P. El Gobierno cree que hay que mantener la presión sobre Batasuna hasta que acabe ETA.

R. Esa exigencia no hace falta. No deben ser legales mientras no expresen con toda claridad la condena de la violencia, independientemente de lo que haga ETA. Es un problema de ellos. No de ETA." (JOSÉ RAMÓN RECALDE: "Sortu cumple el mínimo legal, pero no basta". El País, 27/03/2011, p. 29)

17/3/11

"A pesar de los esfuerzos de sus publicistas ETA no es nada más que violencia... Todo su lugar en el mundo... está definido por el crimen"

"Comprendo que la derecha olvide el patriotismo, lo suyo es el patrioterismo, pero la izquierda no puede dejar de ser patriota. Y aunque tenga que tomar medidas que pueden traerle problemas tiene mayor obligación que la derecha en ser responsable y hacer lo que se debe.

Al fin y al cabo la socialdemocracia solo es posible en un Estado fuerte, porque sus seguidores esperan la ayuda del Estado, en cambio, la derecha cuenta con otros muchos instrumentos.

¿Acaso no se ha visto obligado Zapatero a tomar determinadas medidas sabiendo que eran costosas, pensando en el futuro del país? En cambio, en materia antiterrorista creo que ha optado por no molestar a la derecha. ¿Por electoralismo? Más bien por falta de valentía." (JESÚS EGUIGUREN: Pulso firme y mano tendida. El País, 15/03/2011)

"¿Por qué un presidente escarmentado habría de volver a implicarse en aventuras cuando la política antiterrorista actual le está proporcionando éxitos? Eguiguren sólo encuentra como respuesta la presión de la derecha –la misma, por cierto, que sostiene al Ejecutivo de Patxi López–; no se le ocurre que pueda ser por las lecciones aprendidas." (Fundación para la Libertad, citando a Florencio Domínguez, LA VANGUARDIA, 16/3/2011)


"Rechazar la violencia del futuro si la hubiera no es tan difícil, porque ETA ya no lo tiene.

Pero no hay en el mundo de Batasuna la menor autocrítica sobre la violencia pasada –que sí hizo el IRA antes de ponerse a negociar–. Así, cualquier acercamiento a él con una negociación sólo conseguiría enquistarlo, en el mejor de los casos." (Fundación para la Libertad, citando a
Eduardo Uriarte, EL PAÍS, 15/3/2011 )


"1. El presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren, publicó hace un par de días un artículo imborrable en el diario El País.

Es muy conocida la opinión que la izquierda tiene de sí misma respecto a la derecha. La vieja y tenebrosa ilusión de la superioridad moral. Pero pocas veces se habrá manifestado con semejante hinchazón retórica.

El socialista dice textualmente: «La izquierda tiene mayor obligación que la derecha en ser responsable y [en] hacer lo que se debe.» El porqué de una declamación tan tosca es sencillo: la derecha, a diferencia de la izquierda, no puede ser responsable. Su naturaleza es la irresponsabilidad.

Y es sobre este estribo que levanta el caballero Eguiguren su acusación principal: el presidente del Gobierno es un cobarde porque estando biológicamente predispuesto, en tanto que miembro del Bien, no se atreve a practicarlo. Ha dicho cobarde, pero en realidad ha querido decir traidor: traidor a su naturaleza.

Por el contrario, la valentía, como cualquier otra virtud moral está fuera del alcance de la derecha: no hay razón posible contra las fuerzas de la naturaleza. La derecha es siempre inocente porque jamás puede ser otra cosa que culpable. (...)

La posibilidad de que Sortu sea ETA, sin embargo, es por completo imposible. A pesar de los esfuerzos de sus publicistas ETA no es nada más que violencia. Todo su lugar en el mundo (y, ay, el lugar que siempre habría debido ocupar en los periódicos) sólo está definido por el crimen y la destrucción.

La posibilidad, entonces, de que alguien sea ETA pasa por su adhesión a la violencia. De ahí que la condena de la violencia fuese una condición justamente impuesta por la Ley de Partidos para permitir el acceso al rondó democrático. La ley juzga conductas. Y no intenciones. Ni naturalezas.

Esto se ve muy bien con los pederastas. No van a la cárcel por amar a los niños, sino por sus actos. Lo mismo sucede (y debe suceder) con el amor a la patria." (Diarios de Arcadi Espada, 17/03/2011)

14/3/11

"La herencia de mi padre, para pagar a las víctimas de mis delitos"... ofrece un asesino arrepentido de ETA

"La casa se llama Idiakez-Ederra y está junto a la parroquia del centro de Azkoitia, en Guipúzcoa. Es un imponente edificio de cuatro plantas estilo mudéjar, declarado monumento histórico por el Gobierno vasco.

Parte del palacete -el 20%- era propiedad de Luis María Lizarralde Gogorza, que dejó dos hijos tras su muerte, en octubre de 2004. Uno de ellos, Luis María, llevaba entonces 10 años preso por haber pertenecido a ETA.

Fue condenado por la Audiencia Nacional a 74 años de prisión, en 1995 y 1996, por dos asesinatos consumados y uno frustrado. Los cometió cuando formaba parte activa de los comandos de la banda terrorista, a finales de los años 70 y principios de los 80. Huyó de España, fue detenido en Uruguay en 1992 y extraditado a Madrid dos años más tarde. (...)

Lizarralde, de 55 años, fue de los primeros reclusos de la banda en apartarse de sus consignas y rechazar la violencia. Ahora ha ofrecido su herencia para satisfacer las indemnizaciones civiles que debe pagar a las víctimas de sus delitos.

"Cedo la parte que me corresponde a efectos de resarcir a las víctimas", escribió en diciembre de 2010. Una vez que se produjo la aceptación notarial del legado, y la valoración en 100.813 euros de su cuota (la mitad de un local y dos viviendas de la casa-torre Idiakez), informó al juzgado de que la casa estaba en venta y de que, una vez que esta se produjera, el dinero se entregaría a la justicia.

El juzgado de vigilancia penitenciaria del tribunal, cuyo titular es José Luis de Castro, dictó una providencia el pasado 11 de marzo para remitir el asunto a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Las víctimas del terrorismo no tienen que esperar a que el condenado pague para recibir las indemnizaciones. Las adelanta el Estado. De otra forma, probablemente no las cobrarían nunca. En este caso, no será fácil vender la casa. Es antigua, está estropeada, tiene varios propietarios y necesita que una constructora disponga del dinero suficiente para rehabilitarla de forma adecuada.

Como es un edificio protegido, la ley obliga, entre otras cosas, a que la fachada se mantenga. En todo caso, está a la venta, y, cuando alguien la compre, la Audiencia pondrá el dinero en manos del Estado, que ya pagó las reparaciones.

Lizarralde fue condenado por el asesinato del teniente coronel del Ejército José Luis de la Parra y por el atentado en el que murió el guardia civil Luis Miranda, ambos perpetrados en 1981. Está también vinculado al asesinato, en 1980, del dirigente de UCD Ramón Baglietto.

El fallecido era oriundo de Azkoitia, como el propio Lizarralde. Por ese asesinato no llegó a ser sentenciado, pero formaba parte del comando Izarra, el que lo mató." (El País, 13/03/2011, p. 24)

8/3/11

«La izquierda abertzale debería pedir perdón a todos los ertzainas»

"Compañeros homenajean hoy al ertzaina Totorika 10 años después del atentado de ETA. El agente de 25 años murió tras explotar un coche bomba trampa en una rotonda. «La izquierda abertzale debería pedir perdón a todos los ertzainas», reclama un agente al recordar aquella trágica noche en Hernani. (...)

La rabia y el dolor siguen presentes en el interior de Julen, nombre ficticio por motivos de seguridad, al hablar sobre 'Toto', como llamaban cariñosamente al agente asesinado. Esos sentimientos estarán presentes en el homenaje íntimo que celebrarán hoy los agentes de la comisaría de Hernani. En el jardín de la ertzain-etxea se encuentra una escultura en su honor que fue donada por la familia Chillida.

El agente asesinado era natural de Portugalete y tenía 25 años. Su novia también estaba destinada en Hernani y tenía, a su vez, un hermano ertzaina. Totorika falleció hacia las 00.40 horas de la madrugada del día 9 tras explotar el vehículo. (...)

La acción terrorista provocó una fuerte conmoción social y política, con una dura condena por parte de todos los partidos. El fallecido era militante del PNV y afiliado a UGT. Hizo el número doce en la lista de quince ertzainas que han sido asesinados por ETA entre 1985 y 2001. (...)

El 'shock' fue tan fuerte que muchos compañeros del agente asesinado tuvieron que coger la baja y algunos incluso dejaron la Ertzaintza. Julen pone como ejemplo que de los 190 agentes destinados en la comisaría de Hernani cuando se produjo el atentado mortal, ahora quedan una veintena.

Sobre el atentado en sí, no le sorprende que fuera cometido en la rotonda de Zinkoenea, situada a unos 250 metros de la comisaría. Lo justifica en que «era un icono para los violentos de Hernani, ya que prácticamente toda la kale borroka se producía a su alrededor».
(...)

No quiere olvidar, asimismo, la figura del subcomisario Mikel Uribe, acribillado a tiros por ETA cuatro meses después cuando se dirigía a cenar a una sociedad de Leaburu, su localidad natal. Recalca que fue uno de los mandos que «más dureza» quiso imponer contra la kale borroka en Hernani. (...)

Por último, es rotundo al afirmar que «por supuesto que la izquierda abertzale debería pedir perdón a todas las víctimas. En nuestro caso más que a la Ertzaintza a los ertzainas, ya que como colectivo todo queda diluido y nosotros somos un grupo de personas. Este debe ser el paso previo a cualquier tipo de reconciliación», proclama. " (Fundación para la Libertad, citando a EL DIARIO VASCO, 8/3/2011 )

4/3/11

"Seis meses antes de la ilegalización de Batasuna, ETA difundió un comunicado en el que declaraba "objetivos militares" las sedes del PSOE y del PP"

"¿Qué deslegitimación de la violencia hubiera podido intentarse si la máxima autoridad vasca consideraba legítimo compensar la retirada de ETA mediante contrapartidas políticas como la autodeterminación, cambios institucionales en relación con Navarra y el País Vasco-francés y el resto del programa máximo nacionalista (y mínimo de ETA)?

De haber seguido Ibarretxe difícilmente hubiera dado Batasuna los pasos que ha ido dando para intentar recuperar la legalidad y participar en las elecciones.

Hoy tiende a admitirse mayoritariamente que la aplicación de la Ley de Partidos ha sido decisiva para esa evolución que acerca el fin de ETA, pero todavía hay sectores, no solo nacionalistas, para los que la prohibición de Batasuna vulnera el principio de participación política en condiciones de igualdad.

El 28 de septiembre de 2002, seis meses antes de la ilegalización judicial de Batasuna, ETA difundió un comunicado en el que declaraba "objetivos militares" las sedes del PSOE y del PP y amenazaba con "tomar medidas" contra los actos públicos de esos partidos.

¿Cabe mayor desigualdad que la establecida por esas amenazas, avaladas por la práctica anterior de ETA? La ilegalización de Batasuna fue, como sostiene la sentencia de Estrasburgo, una medida en defensa de la democracia y, en particular, del principio pluralista: no contra la igualdad, sino contra la desigualdad extrema que introduce la presencia condicionante de ETA.

Legitimar la democracia española y las decisiones de los tribunales es otra de las condiciones que favorecerían el fin de ETA.

Un efecto de la ilegalización fue la aparición de intereses en parte contrapuestos entre Batasuna y ETA. Un sector de la primera llegó a la conclusión de que no recuperarían la legalidad mientras la banda mantuviera su presencia.

Hay síntomas de que sus principales dirigentes y gran parte de la militancia consideran que esa presencia puede ser ya contraproducente para su causa.

Sin embargo, ETA no lo admite: no ha respondido al emplazamiento público de los firmantes de la Declaración de Gernika para que anunciara su voluntad de abandono definitivo de las armas, y en cambio ha dicho internamente que la "estrategia político-militar es incuestionable". (PATXO UNZUETA: Condiciones para la retirada. El País, 03/03/2011, p. 15)

23/2/11

"¿Quién va a escribir la historia?" ... "Los verdugos, verdugos; las víctimas, víctimas"

"Soy la madre de Jorge Díez Elorza y tanto yo como toda su familia estamos orgullosos de ello". Así se presentó ayer Begoña Elorza, la madre del ertzaina que escoltaba al exvicelehendakari Fernando Buesa y cayó a su lado asesinado por ETA el 22 de febrero de 2000.

En la mañana de ayer se decidió ayer a hablar, por primera vez en 11 años, en el acto de homenaje que el PSE les dedica a ambos cada 22 de febrero en el monolito colocado en el lugar del atentado. En las convocatorias anteriores se lo ha impedido "año tras año, el dolor", explicó, y la familia dejó en manos de amigos del joven esa tarea.

Begoña Elorza explicó el porqué de su cambio: "Debíamos ser nosotros mismos quienes honráramos su memoria".

Tras una emocionante reivindicación de la honradez de su hijo y de la entrega a su trabajo en la protección "de quienes se encontraban en peligro, fueran quienes fueran", recalcó la "cruel paradoja" de que fuera asesinado "por servir a este pueblo" y de que "una parte de esta sociedad prefiera reivindicar los derechos de quienes asesinaron" a su hijo "olvidando, tapando, escondiendo el hecho mismo de su asesinato".

"Qué duro observar cómo todavía se obstaculizan los planes de Educación para la Paz en nuestros centros educativos. Qué difícil convivir todos los días con personas que desprecian mi dolor o que simplemente lo ignoran", confesó.

La madre del agente asesinado subrayó, sin embargo, que el terrorismo puede estar "tocando a su fin" y dejó ahí expresa su principal duda y preocupación: "¿Quién escribirá la historia? ¿Dejaremos que sean quienes mataron a Jorge los que la escriban?"

Dejó su pregunta en el aire y, en presencia del lehendakari, Patxi López, mostró su esperanza de que no sea así y la historia deje las cosas en su sitio: "Los verdugos, verdugos; las víctimas, víctimas". (Fundación para la Libertad, citando a
EL PAÍS, 23/2/2011)

21/2/11

Después de 7 asesinatos... "El etarra Lasarte promete irse de Euskadi para no herir a las víctimas"

"Resarcir a una víctima de un delito de sangre es imposible. No se puede devolver la vida. Pero la ley penal, que tiene como fin la reinserción, ha fijado unas pautas para que los presos por terrorismo puedan acogerse a beneficios penitenciarios: exige a los etarras que pidan perdón, paguen las indemnizaciones y rechacen la violencia pasada y futura.

Valentín Lasarte, con más de 300 años de cárcel a sus espaldas por siete asesinatos, entre otros los del concejal del PP en San Sebastián Gregorio Ordóñez y del dirigente socialista Fernando Múgica, cumplió estos requisitos y fue acercado a prisiones del País Vasco. En enero fue trasladado a Nanclares de Oca (Álava), donde Interior agrupa a los disidentes de la banda.

Ahora Lasarte ha dado un paso más, no exigido en la ley: ha prometido que no volverá a residir en San Sebastián, su ciudad natal, ni en ningún otro lugar de Euskadi donde viva alguna de sus víctimas para no herir su sensibilidad y evitar la posibilidad de un encuentro." (El País, 20/02/2011, p. 16)

15/2/11

"Parte de la sociedad vasca sufre síndrome de Estocolmo con ETA"

"Pregunta. Usted ha mostrado desconfianza hacia el paso dado por el nuevo partido abertzale. ¿Porque no es suficiente o porque no es creíble?

Respuesta. Si es creíble o no, se verá con el tiempo. Lo que está claro es que es insuficiente. Para que Juan José Petrikorena, Joseba Permach o Rufi Etxeberria, encausados como agentes de ETA, demuestren que ya no son lo que eran, tienen que condenar ese pasado y pedir a ETA su disolución.

La sociedad vasca necesita esa condena para sacarse el espantajo del encantamiento del miedo. Ese enorme síndrome de Estocolmo que, como rehén del terror, ha sufrido una parte importante de la sociedad. Necesitamos edificar sobre bases sólidas el futuro. Es una operación muy delicada.

P. Si Sortu condenara la violencia pasada de ETA y pidiera su disolución, ¿sí apoyaría su legalización, o es partidaria de imponer una cuarentena para comprobar que no hay vuelta atrás?

R. La condena del pasado y la petición de disolución de ETA sería el principio de algo sólido. Ese es el umbral en el que hay que empezar a trabajar. Eso sí sería realmente histórico.

P. ¿Y eso sí sería motivo suficiente para legalizar...?

R. Es que no voy a entrar en eso. Yo no hablo desde el punto de vista judicial sino desde el histórico y sociopolítico.

P. Hay quien pide que se sea generoso con el paso de la izquierda abertzale para favorecer otros nuevos. ¿Qué opina?

R. La generosidad no les ha impulsado a dar ningún paso. Lo que les ha impulsado a dar pasos ha sido una política durísima, integral, de ilegalización, de descubrimiento de todas las trampas que sustentaban el tinglado de ETA. No ha sido la generosidad la que les ha hecho avanzar, todo lo contrario. Ha sido la firmeza. (...)

P. ¿Euskadi sufre síndrome de Estocolmo con el terrorismo?

R. La sociedad vasca ha vivido bajo el poder del miedo de ETA. El shock del terrorismo ha hecho que mucha gente haya sido condescendiente con los asesinos y sus razones.

Ha sido mucho más fácil que los líderes sociales de la sociedad vasca entendieran las pequeñísimas causas de los presos de ETA que las grandes causas de las víctimas, que han sido ninguneadas y que aún no han sentido de verdad el calor de la sociedad; si bien sí, en los últimos tiempos, el de las instituciones.

Es una sociedad aquejada de una cronificación del miedo. Eso es lo que tenemos que ayudar a quitar. El fin del terrorismo tiene que ayudar a superar ese enorme problema de insensibilidad."(MAITE PAGAZAURTUNDUA: "Parte de la sociedad vasca sufre síndrome de Estocolmo con ETA". El País, 13/02/2011, p. 15)

"Agustín Ibarrola (pintor y escultor). La esperanza ante un final del terrorismo que incluso los políticos adivinan "cada vez más cercano" no es óbice, sin embargo, para "olvidar el daño causado". No son pocos quienes priorizan el recuerdo sobre la euforia. El reconocido artista Agustín Ibarrola figura entre ellos.

"Yo desearía el cambio, el reconocimiento abertzale del sistema democrático y de la convivencia sin exclusiones para acercar este país al mundo, pero no se puede abrir la puerta a los radicales sin una condena del dolor generado, como si el pasado no fuera importante", señala." (El País, 13/01/2011, p. 16)

25/1/11

El perdón... sin arrepentimiento

"Este domingo en el suplemento del diario El País vertía el llamado Adiós muchachos, con este gusano: « (…) si la democracia fue tan generosa con los franquistas, no puede serlo menos con los etarras, y (…) no podemos exigirles a unos lo que no les exigimos a otros.»

Este es el texto. Las circunstancias son bien conocidas. Cercas es el autor de Anatomía de un instante, un libro sobre la transición española, centrado en el intento de golpe de Estado de 1981, que ha recibido el último Premio Nacional de Narrativa. Y muchos elogios críticos. Y mucha demanda de lectores.

Este hombre, novelista, y esta circunstancia, la de pasar por un experto en la transición política, pide para los etarras la amnistía que se concedió a los franquistas. De los comunicados de las Asociaciones de Víctimas, que exigen el arrepentimiento a los terroristas como condición para sacarlos de la cárcel, nuestro experto opina que se trata de una exigencia inaplicable.

La reinserción de los etarras no necesita, a su juicio, más condición que el abandono del crimen. El olvido.

El problema, sin embargo, es que ya olvidamos. Entre 1976 y 1978 la democracia española excarceló o permitió la vuelta del exilio de casi mil militantes de ETA. Al igual que los franquistas no tuvieron que abjurar de su pasado. Es más, no tuvieron ni que disolverse.

¡Quia disolverse, parezco un Cercas! Es que ni arrepentirse: ni en lo íntimo ni en lo éxtimo. Tan poco en lo éxtimo que varios de ellos, nada más salir de la cárcel, volvieron al viejo trabajo con afición renovada, confiados en que años después les harían la auténtica justicia.

Al proceder al vacío exhaustivo de terroristas de las cárceles (salvo, por cierto, los de extrema derecha) los demócratas de la transición lanzaban un mensaje firme e inequívoco a los terroristas. Vuestra lucha estaba justificada, tenía sentido y no hay por qué condenarla ni arrepentirse de ella.

Es decir, el mismo mensaje que Cercas envía a los terroristas, treinta años de democracia (y cientos de muertos) después. Un mensaje del que se hacía eco paradójico uno de aquellos excarcelados de entonces, Teo Uriarte, cuando comentaba en sus memorias la actitud del diputado Letamendia «nuestro diputado», dice, «que votó en contra, siguiendo posiblemente las tesis de los milis.

Ninguna propuesta del poder podía ser buena, la democracia no era la auténtica democracia y la amnistía no era la auténtica amnistía.»

Los milis. Degradado, pero aún queda uno." (Blog de Arcadi Espada, 25/01/2011)

13/1/11

Un preso de Nanclares renuncia a la violencia "por imperativo legal"

"Utilizó la misma fórmula que los diputados de Herri Batasuna al tomar posesión antes de su ilegalización. El preso de ETA Ángel Figueroa, ex miembro del comando Lanbroa, ha renunciado a la violencia y ha pedido perdón a las víctimas, pero "por imperativo legal". Esa coletilla le ha valido un informe contrario del fiscal al permiso que había solicitado." (Fundación para la Libertad, citando a EL PAÍS, 13/1/2011)

12/1/11

«Si ETA pensara en no volver a matar, aparecería sin las capuchas»

"La presidenta de la Fundación de Víctimas cree que los últimos movimientos de ETA, incluida la declaración, son sólo triquiñuelas para que Batasuna vuelva a las instituciones cuanto antes y frenar la «decadencia» de la izquierda abertzale. Cree que «pretende legitimar una historia del terror, y eso jamás se le puede conceder».

- ¿Ve más cerca hoy el final de ETA que antes de la declaración?

- Veo el final más cerca, pero ni mucho menos por el comunicado, sino por la estrategia de unidad de la sociedad española y de las grandes fuerzas políticas, y por la efectividad de las fuerzas de seguridad. Si los etarras hubiesen contemplado inequívocamente no volver a matar habrían aparecido sin capuchas.

- ¿La tregua es un movimiento táctico de ETA para reorganizarse o es el principio del fin?

- Son varias cosas. ETA y Batasuna están muy degradadas desde hace diez años, desde la firma del pacto antiterrorista, y ya no pueden desarrollar con tanta facilidad una estrategia de amedrentamiento. Llegar a las instituciones es una de las condiciones imprescindibles para frenar esa decadencia. Esta circunstancia, junto a la falta de apoyos en la sociedad vasca, creo que es la que explica los últimos movimientos de ETA.

- ¿Cuál fue su primera reacción tras conocer este comunicado?

- A nivel personal, no me causó ninguna impresión. Los expertos estafadores del 'tocomocho' son unos niños en comparación con ETA y su capacidad para alimentar falsas expectativas. Cualquier trama en cualquier película sobre timadores no llega al nivel de lo que ha hecho Batasuna para integrar a gente en su 'truco' hasta llegar a este comunicado, que ha sido tan poca cosa. Han logrado alimentar la esperanza de mucha gente, que con muy buena voluntad y poco conocimiento, esperaban muchísimo de ETA. ETA y Batasuna son unos grandes, grandes engañadores.

- ¿No ve nada positivo en esta nueva declaración?

- Lo positivo es que, a pesar de ese comunicado, la sociedad española sigue unida y que la Policía va a seguir deteniendo terroristas. Lo que hay que esperar es que también desde el nacionalismo vasco, que a veces es muy voluntarista, se sigan haciendo mayores esfuerzos para deslegitimar a ese mundo.

El nacionalismo vasco tiene que mostrar severidad en la deslegitimación de ese mundo filoetarra para que nadie alimente ninguna expectativa de impunidad en el futuro. Porque el comunicado demuestra que ETA pretende legitimar una historia del terror y eso jamás se le puede conceder.


- ¿Qué considera lo más negativo del anuncio de los terroristas?

- Lo más negativo del comunicado es que ETA sigue contemplando la amenaza, vulnerando las reglas del juego, violentando y haciendo daño a personas como un método para obtener objetivos políticos.

- ¿Calificaría este alto el fuego permanente, general y verificable de nueva tregua-trampa?

- Los calificativos son lo de menos en este caso. Insisto: si no pensaran volver a matar se habrían quitado las capuchas blancas.

- ¿Le queda alguna credibilidad a ETA tras romper la última tregua sin previo aviso con el atentado de la T-4 de Barajas?

- ETA jamás ha tenido credibilidad. Nunca la ha tenido desde el momento en que se dedica a matar a seres humanos inocentes.

No hay nada que inspire menos credibilidad que aquellos que piensan que la vida de los demás no tiene valor alguno y el pensar que sus sueños ideológicos son más importantes que las personas que están a su alrededor.
(...)

- ¿Qué concesiones estarían dispuestas a hacer las víctimas para ver el fin de ETA?

- Las víctimas no tienen que hacer concesiones para ver el final de ETA. Las víctimas ya han perdido muchísimo. Las víctimas lo único que exigen es el cumplimiento de la ley, el cumplimiento estricto de las penas que establece el Código Penal, que rige igual para todos los ciudadanos."
(Fundación para la Libertad, citando a EL DIARIO VASCO, 12/1/2011)

25/11/10

Las víctimas se unen para pedir a ETA y Batasuna que condenen su propia historia

" Las asociaciones de damnificados exigen en ese comunicado a la organización terrorista y a Batasuna «la condena de la historia del terror de ETA». Una «condición democrática básica», entienden, para que la coalición pueda participar en las elecciones y como paso previo a que los presos etarras puedan acogerse a cualquier reinserción, que no beneficio penitenciario.

«Tal condena debe ser exigida como uno de los mínimos sin cuyo cumplimiento no es posible ni reinserción particular alguna ni participación en el juego democrático», apunta el documento titulado «No a la impunidad».

Esta 'hoja de ruta' -que ha sido consensuada por todos los colectivos a excepción de Voces contra el Terrorismo, la asociación que preside José Francisco Alcaraz- reclama que el final de la organización terrorista se consiga sin «impunidad judicial o histórica» con sus miembros.

Por ello, la declaración pone el énfasis en la política penitenciaria y que en ningún caso el Gobierno haga una aplicación «laxa de la progresión de grados», porque ello «supondría una forma de impunidad».

«La política penitenciaria no debe convertirse en una medida de gracia», explica el texto, que rechaza las «soluciones colectivas para el colectivo de presos etarras». La reinserción de los terroristas encarcelados debe ser personalizada y desde una doble vertiente, privada y pública.

En la privada, la reinserción debe pasar por una triple condición: reconocimiento del daño causado, la asunción de responsabilidades pecuniarias por indemnizaciones y colaboración con los tribunales para esclarecer otros crímenes.

La parte pública contempla la condena de la violencia y de los fines totalitarios que persiguen los etarras. Para las víctimas «la reinserción significa volverse a integrar en aquello que el delito ha roto».

Siempre en el plano penitenciario, los colectivos consideraron imprescindible que el Ejecutivo abra un «cauce de información» para mantener a las víctimas informadas sobre la situación de los presos.

Batasuna y su hipotética vuelta a las instituciones aparece en el documento conjunto como otra de las grandes preocupaciones. La receta de las víctimas es «tolerancia cero» con esas «identidades asesinas».

Los damnificados denuncian que el «mundo de Batasuna pide una pista de aterrizaje» cuando ni siquiera ETA ha abandonado todavía las armas y advierten de que la coalición ilegalizada va a tratar de estar presente en las próximas elecciones municipales porque ese mundo se «asfixia fuera de las instituciones». Batasuna, alertan las víctimas, hará de todo para llegar a las urnas: «Marcas blancas», «adornos semánticos», «maniobras ambiguas», «tongos» o «engaños». (...)

EL DECÁLOGO DE LAS ASOCIACIONES

1. Respeto y sensibilidad con las víctimas en la opinión pública, evitando inferir un nuevo dolor añadido, evitando asimismo una susceptibilidad justificada entre quienes tienen las heridas más sensibles.

2. Unas reglas de juego claras, comprensibles para todos, evitando capítulos de confusión pública.

3. Es imprescindible resistir a la tentación de impunidad judicial o histórica para blindarnos contra cualquier táctica engañosa promocionada por el mundo de Batasuna o ETA.

4. Antes del fin de ETA: no a la impunidad.

5. Durante el fin de ETA: no a la impunidad.

6. Tras el fin de ETA: no a la impunidad.

7. Exigencia a ETA, Batasuna y al resto de su entramado político de la necesaria condena de la historia de ETA para volver a jugar en la política democrática, a fin de evitar una nueva tentativa de banalización, relativización y legitimación a posteriori de la misma.

8. La política penitenciaria no debe convertirse en una política de gracia, porque no lo indica la ley y porque una aplicación laxa de la progresión de grados, supondría una forma de impunidad.

9. Para la reinserción de presos de ETA, hay que tener en cuenta las vertientes pública y privada. La vertiente privada exige el reconocimiento del daño personal causado, la asunción de responsabilidades pecuniarias y la colaboración, en lo posible, con la justicia para aclarar y resolver los cientos de casos de asesinatos aún no esclarecidos y pendientes de juicio. La vertiente pública exige la denuncia pública del reinsertado de la violencia terrorista, lo cual lleva a exigirle que acepte el Estado de Derecho, así como la condena de los fines totalitarios que radican en la acción terrorista para favorecer la deslegitimación del terrorismo entre los niños y jóvenes que legitiman todavía tales prácticas.

10. Las víctimas del terrorismo creemos que el hipotético final de ETA debe hacer posible el esclarecimiento de todos los atentados que están sin resolver y que suman centenares de asesinados, heridos, secuestrados y extorsionados sin autor conocido." (Fundación para la Democracia, citando a EL CORREO, 25/11/2010
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Principios rectores para un modelo de fin de ETA sin impunidad

Documento firmado por la práctica totalidad de asociaciones de víctimas del terrorismo, en el que marcan los principios que deben regir un final de ETA con «ley y justicia». Exigen a la banda y a Batasuna «la condena de la historia del terror», una «condición democrática básica» para que esa coalición pueda participar en unas elecciones.Asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo.
DOCUMENTO DE BASES

PRINCIPIOS RECTORES PARA UN MODELO DE FIN DE ETA SIN IMPUNIDAD

REUNIÓN DE ASOCIACIONES Y FUNDACIONES DE VICTIMAS DEL TERRORISMO

MADRID, 23 DE NOVIEMBRE DE 2010

1. INTRODUCCIÓN

En primer lugar deseamos mostrar nuestro reconocimiento a todas las víctimas de distintos grupos terroristas que han actuado en España, aunque en este documento nos centraremos en el caso de ETA.

Después de 50 años de terrorismo de ETA, la situación de debilidad que vive la organización terrorista hace suponer que podemos empezar a ver su final, aunque su decadencia puede ser aún larga y causar daño.

La debilidad de la banda no es fruto de la casualidad, sino de la actuación decidida del Estado de Derecho en la lucha antiterrorista, de los acuerdos entre los partidos democráticos, de la colaboración internacional y del hastío mayoritario con la violencia en Euskadi y Navarra, así como el compromiso decidido del resto de España. En consecuencia, es fruto de las políticas de tolerancia cero con el terrorismo y de deslegitimación del mismo puestas en marcha por los gobiernos central y vasco.

La posibilidad real del fin de ETA debe ser manejada, en todo caso, desde los principios que inspiran el Estado de Derecho.

Debe ser manejada, además, desde la perspectiva de que también se juega la fijación o no de los principios de la Verdad, la Memoria, la Justicia y la Dignidad de las víctimas de ETA, tanto de los asesinados, como de los heridos, como de los familiares de todos ellos. Y de toda la sociedad en cuanto que toda ella ha sido atacada por el fanatismo identitario de ETA.

Debemos atrevernos a escribir que los fanáticos de la identidad nacionalista han buscado durante largos años destruir la complejidad de la sociedad vasca y navarra para el cumplimiento de su sueño, mediante complejos mecanismos de control comunitario, adobado con procesos de intenso amedrentamiento y propaganda.

Por todo lo anterior, el futuro político de la sociedad vasca no puede escribirse sobre el proyecto político de ETA, aunque sea sin ETA y sin su violencia, porque de otra forma no habrá verdad en la Memoria, ni Dignidad, ni Justicia para sus víctimas que fueron asesinadas con el objetivo de favorecer la implantación del proyecto político de ETA.

No se trata de arrogarse de competencias ajenas, pero no cabe invocar la razón de estado para eludir un debate público, en su caso, sobre los principios rectores reales que van a regir el modelo del fin de ETA.

2. LOS PRINCIPIOS RECTORES DEL MODELO DEL FIN DE ETA

Las víctimas del terrorismo no tenemos competencia para diseñar ni ejecutar las políticas de los gobiernos, pero como cada ciudadano tenemos todo el derecho a exigir:

LA APUESTA POR LA CLARIDAD Y LA FRANQUEZA

Esto significa unos principios sobre el modelo del fin del terrorismo de ETA que incluyan:

- unas reglas de juego claras, comprensibles para todos.
- la cláusula explícita de resistirse a la impunidad judicial o histórica.
- que se evite caer en el juego semántico de ETA y Batasuna, siempre plagado de palabras torticeras, tacticismos maltintencionados y dobles sentidos para engañar.

LA APUESTA POR LA SENSIBILIDAD CON LAS VÍCTIMAS

Resulta especialmente pertinente que los poderes públicos, agentes políticos y grandes poderes y agentes mediáticos actúen con cierto autocontrol en cuanto a los usos propagandísticos del lenguaje en esta cuestión, para no inferir un dolor añadido, ni favorecer una extrema susceptibilidad entre quienes tienen las heridas más sensibles.

3. NOTAS BASICAS DE UN MODELO DE FIN DE ETA SIN
IMPUNIDAD

Las víctimas de ETA no tenemos competencia para diseñar ni ejecutar las políticas de los gobiernos, pero tenemos una especial cualificación para ejercitar nuestro derecho específico a la justicia y la dignidad debidas, así como para tener voz respecto a todo ello.

Ha de considerarse asimismo que las víctimas de ETA no nos hemos vengado y no hemos reclamado justicia privada. Nos hemos sometido a la ley en todo momento, lo cual tiene un valor extraordinariamente pedagógico respecto a la calidad democrática de nuestro futuro común. Nuestra sociedad no debería olvidar que en un Estado de Derecho el derecho a la justicia real no es negociable, ni relativo.

Si se permite algún tipo de impunidad, muchas de las víctimas no podrán completar su duelo. Resulta necesario un modelo de fin del terrorismo con ley y justicia. Precisamente por ello, y con todo el respeto, estamos cualificados para realizar una aportación que ayude a establecer los mínimos (formales y semánticos) que deben guiar a los diferentes actores que intervengan en este trayecto final.

3.1. No a la impunidad en el discurso o evitar la impunidad histórica. La necesaria reprobación de la historia de ETA es una exigencia y condición democrática básica.

Los asesinatos de ETA y toda su historia de acoso y coacción para la consecución de su proyecto político poseen, más allá de la dimensión del daño causado, una dimensión pública innegable. Porque no debemos olvidar que las víctimas de ETA lo fueron para la consecución de un fin político de los terroristas.

Su derrota pasa irremediablemente por no privatizar el daño, por no esconder la dimensión pública de lo que, en las personas asesinadas, quisieron destruir.

Por todo ello, creemos que lo primero que se debe exigir a ETA, a Batasuna y, en general, el entramado político de ETA, es la condena de la historia de terror de ETA, de toda esa historia, para garantizar que no nos encontramos con una de sus habituales jugadas puramente tácticas.

De no hacerse así, uno de sus objetivos clave para el futuro será seguir utilizando su depurada capacidad propagandística para establecer que esa historia del terror ha sido una historia legítima, y volverán a ofender gravemente a tantas familias rotas que ellos han provocado.

Si los responsables del daño causado no asumen su responsabilidad y no denuncian la historia del terror pretenderán relativizar nuestra memoria y verdad, como si fuera una opción más. Como si la sociedad democrática fuera un supermercado de las ideas, y la identidad asesina una opción más, banalizando una vez más, el mal y la historia de su terror.

Existe en la actualidad la tentación de banalizar lo que debemos exigir a ese mundo, precisamente por ello, es preciso tener muy claro que una narrativa que justifique a posteriori el terror de ETA significa tanto como justificar cada uno de los asesinatos que componen esa historia de terror. Significa tanto como decir que cada uno de esos asesinatos estaba bien, que había que cometerlo o que cometerlo no tiene valor. Sería tanto como volver a asesinar a cada una de las víctimas asesinadas.

Puede existir en la sociedad la tentación de establecer directamente un paréntesis, como si nada hubiera ocurrido, siguiendo la tendencia de una parte de la sociedad vasca y navarra que ha vivido así, de espaldas a la violencia fanática, neutral con esta grave y pertinaz vulneración de los derechos humanos contra una parte de sus vecinos. Sería conveniente evitar el establecimiento de un nuevo gran tabú comunitario: el de la repugnancia a escuchar la verdad del horror y sus ramificaciones en forma de violencia de persecución, la extorsión, los miles de niños que crecieron con un silencio obligado por la amenaza de muerte de sus padres....Los asesinatos son sólo la punta del iceberg de una trama completa de horror muchas veces consentido y difuso a la que debemos asomarnos colectivamente.

Es siempre eficaz socialmente enterrar bien a los muertos. Simbólicamente exige plasmar que fueron asesinados, y que lo fueron, ya lo hemos indicado, porque eran tenidos por los asesinos como un obstáculo para conseguir su fin político. Esa verdad tiene que traslucir con claridad en la narrativa que se escriba del pasado de ETA. De no ser así, construiremos el futuro sobre un engaño a sabiendas. (1)

3.2. Compromiso contra la impunidad jurídica

La historia de terror de ETA no tiene ninguna legitimación posible, debe ser condenada. Y esa condena debe ser exigida, mayoritariamente de forma pública, como pública es la estrategia terrorista.

Tal condena debe ser exigida como uno de los mínimos, sin cuyo cumplimiento no es posible ni reinserción particular alguna, ni participación alguna en el juego democrático. El mínimo, el primer límite, está en la condena de la historia de terror de ETA.

Hay mucha gente temerosa de exigir esto a ETA, como si fuera imposible. Pues bien, creemos que ya es hora de sacudirse los miedos y hasta el último gramo de tolerancia hacia una estrategia cruel y asesina.

3.3. Tolerancia cero con las identidades asesinas

Los representantes de la identidad asesina de ETA se asfixian fuera de las instituciones. La intención de Batasuna o de cualquier otra “marca blanca” del entramado político de ETA de presentarse a las elecciones municipales que se celebrarán el año próximo están trufadas de adornos semánticos y maniobras ambiguas que hacen imposible comprobar que no haya tongo o engaño, como ha sido habitual en todos estos años.

En el contexto político actual, existe una necesidad urgente de evaluar correctamente las pretensiones de ETA y Batasuna respecto a las elecciones locales y forales que se celebrarán en el año 2011. (2)

3.4. La política penitenciaria no debe convertirse en una política de gracia.

Un derecho inherente e irrenunciable a la condición de víctima del terrorismo, en cuanto ciudadanos con derechos completos, es el derecho a la Justicia.

La política penitenciaria sobre el colectivo de presos de ETA no debe considerarse como un instrumento de futura utilización para equivaler a políticas de gracia, porque las leyes no lo indican así.

Una política penitenciaria que llegara a basarse en la excarcelación anticipada de presos juzgados y sentenciados, enmascarándolo en una aplicación laxa de la progresión de grados, supondría una forma de impunidad.

Existe en la opinión pública española la tentación de pedir a las víctimas del terrorismo “generosidad”, instándoles a que sacrifiquen sus legítimas reclamaciones y renuncien a su justa reivindicación de justicia. Esta petición es una forma de chantaje moral, especialmente injusta teniendo en cuenta la naturaleza de los delitos y de la naturaleza de su duelo, todavía en parte pendiente y dependiente de un fin de la violencia sin impunidad.

3.5. El cumplimiento íntegro de las penas y de la ley

La Constitución de 1978, la ley General Penitenciaria, el Código Penal y el Reglamento Penitenciario suponen nuestra referencia en esta cuestión. Debe quedar claro que la reinserción significa, precisamente, el cumplimiento íntegro de las penas conforme a la ley.

No debemos olvidar que la reinserción social no es una finalidad absoluta de las penas privativas de libertad, sino que se trata de una orientación armonizable con otras finalidades de la pena y con la exigencia de justicia prevista en el art. 1 de la Constitución Española.

Para los casos que nos ocupan, la reinserción debe implicar un trabajo de asunción subjetiva de la responsabilidad con respecto al daño causado y una vertiente pública. Lógicamente se trata de casos individualizados porque no serían aceptables soluciones colectivas para el colectivo de presos etarras.

La experiencia comparada nos indica que resulta mucho más fácil para un terrorista dejar el terrorismo que profundizar realmente en el significado de su responsabilidad personal, profunda, con respecto a las víctimas que ha provocado.

Pero incluso reducir la exigencia a los terroristas que estén dispuestos a romper con la organización terrorista ETA al plano de actuaciones relevantes en el ámbito privado: escribir una petición de perdón, escribir el reconocimiento del daños personal causado o el pago de indemnizaciones pendientes no es suficiente, porque los asesinatos perpetrados por ETA para la consecución de su proyecto político poseen, además, una dimensión pública innegable .

La reinserción significa volverse a integrar en aquello que el delito ha roto. Lo que ha roto el delito terrorista de los miembros de ETA, además de la vida de familias enteras, son las reglas fundamentales de la convivencia aprobadas en derecho, atentando contra el Estado de Derecho y la Democracia basada en el pluralismo.

Los delitos de terrorismo tienen una dimensión pública, política, y es necesario que exista una satisfacción pública, política, del daño causado. Y esa satisfacción se puede dar si:

a) el arrepentido da un paso firme en pro de su reinserción, no un mero desenganche de la banda a la que pertenecía sin cuestionar nada de lo hecho ni plantearse realmente que ha supuesto su vida para él y sobre todo para sus víctimas.

b) El terrorista denuncia públicamente la violencia, los fines totalitarios que están en el núcleo de acción de toda organización terrorista, y a ser posible, colabora activamente con las autoridades para el esclarecimiento de los varios cientos de crímenes pendientes de resolver.

c) Todo ello conduce a que deben expresar su aceptación del Estado de Derecho.

La reinserción pública se convierte en un instrumento más de la deslegitimación del terrorismo, especialmente en los lugares donde todavía existen niños que justifican este tipo de asesinatos.

Consideramos además necesario establecer un cauce de información sobre la situación procesal de los delitos terroristas.

3.6. Contra la banalizacion del mal en la comunicación publica

Para los terroristas resulta relevante que las víctimas resulten irrelevantes para la sociedad. De hecho los terroristas etarras han utilizado toda su capacidad de influencia para que las víctimas y sus familias resultaran estigmatizadas y marginadas en sus entornos comunitarios durante años. Muchas de ellas se vieron forzadas a marcharse de sus hogares a lo largo de varias décadas y todavía hay focos comunitarios donde la estigmatización se mantiene casi intacta.

Un comunitarismo mal entendido y el poder del miedo generó un régimen de tolerancia hacia los propagadores de la identidad asesina en muchos rincones del País Vasco y Navarra, sin apenas resistencia, con enorme autocensura y miedo para ejercitar la crítica a los asesinos. La banalización comunitaria de los actos de los fanáticos permitió echar profundas raíces a esta subcultura de la violencia terrrorista.

Cualquier eventual exención de responsabilidades por la banalización de las palabras y los conceptos relativos al modelo de fin del terrorismo siempre supondrá una desvalorización de los humanos atacados, una banalización de los derechos humanos vulnerados de las víctimas.

La banalidad y frivolidad a la hora de utilizar algunos de los conceptos claves sobre los que pivota la definición de un modelo sobre el fin de ETA afecta profundamente a la sensibilidad de los más afectados por los efectos del terrorismo. En especial, sus siguientes manifestaciones:

-La invitación al perdón de la víctima como excusa para saltarse el derecho a la justicia, especialmente ofensivo cuando lo proclaman laicistas declarados. Un ejemplo paradigmático de la separación del plano legal y el moral, es que el Papa Juan Pablo II perdonó a Ali Agca, pero el preso siguió cumpliendo su pena.

-El recurso a la palabra “conflicto” para eludir la responsabilidad por la historia asesina de ETA.

-Los espacios imaginarios de equidistancia entre víctimas y victimarios para evitar sacar conclusiones que comprometen a la comunidad en las políticas de justicia y reparación.

-La predisposición de ciertos sectores de la opinión pública a juzgar con dureza extrema las palabras de las víctimas del terrorismo y con extrema indulgencia las de los asesinos y la organización terrorista.

4. ¿Y SI SE DIERA UN MODELO CON IMPUNIDAD?

En ese caso, las víctimas no podrían desarrollar un papel de deslegitimación ética, social y política que necesitará muy especialmente la sociedad vasca y navarra tras el fin de ETA, puesto que la aplicación de cualquier tipo de impunidad forzaría a elaborar un tipo de discurso en el que se diluyera el fondo de verdad objetiva de las víctimas.

La colaboración en el ejercicio público de memoria no resultaría coherente puesto que cualquier iniciativa institucional de investigación y preservación de la memoria se vería contaminada sustancialmente por el fondo de impunidad y necesitaría subterfugios eufemísticos. La reparación de las secuelas del terrorismo sería, como la culminación del duelo, una tarea incoherente y contradictoria.

En un modelo que tolerara dosis de impunidad, el pretendido apoyo a las víctimas del terrorismo se convertiría en un grotesco sarcasmo, por mucho que se utilizasen con éxito fórmulas retóricas, propagandísticas y de control mediático que lo enmascarase.

5. EPILOGO

El mundo de Batasuna pide una pista de aterrizaje. La piden con derecho a la impunidad, llamando a las excarcelaciones cuestión técnica y se suponen con derecho a legitimar un relato de la historia del terrorismo. Y antes y después, mesas y negociaciones políticas para defender, como mínimo, su propia esencia. El mundo de ETA, por otra parte, no ha renunciado a volver a su estrategia clásica del terror.

La victoria sobre ETA significa la victoria del Estado de Derecho sobre el totalitarismo, el fanatismo y la exclusión que supone el modelo de ETA y su mundo. La victoria sobre ETA debe evitar la legitimación de la historia del terrorismo y permitir cerrar en buena parte, y en paz, el duelo personal y comunitario de tantas heridas y tanto horror.

Suscrito por: Fundación Fernando Buesa, Fundación Miguel Ángel Blanco, Fundación Gregorio Ordoñez, Fundación Alberto Jiménez Becerril, Fundación Tomás Caballero, Fundación Víctimas del Terrorismo, Fundación de Victimología
Federación de Asociaciones de Víctimas del Terrorismo de España, Covite, Asociación Víctimas del Terrorismo, Asociación Andaluza de Víctimas del Terrorismo, Asociación Murciana de Víctimas del Terrorismo, Asociación Valenciana de Víctimas del Terrorismo, Avocación Gallega de Víctimas del Terrorismo, Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo, Asociación Extremeña de Víctimas del Terrorismo, Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas, Asociación de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Víctimas del Terrorismo, Asociación de Ayuda a Víctimas del Terrorismo y Pro Derechos Humanos, Asociación Dignidad y Justicia, Asociación Ayuda 11M
Asociación 11M Afectados

NOTAS:
(1) "...los que hoy son terroristas puede que mañana no lo sean, siempre y cuando ganen la batalla política". Pernando Barrena. 2007.

(2) "Hay más razones que nunca para la lucha armada, pero menos condiciones objetivas y subjetivas que nunca". Tasio Erkizia. 2010. Una de la condiciones a las que hace referencia es volver a entrar en las instituciones democráticas.

Asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo, 24/11/2010 (Fundación para la Libertad)