20/5/14

Indigno, indecente, repugnante: Pasqual Maragall, expresidente socialista y enfermo de alzheimer, utilizado en el mitin central de campaña de ERC



"ERC utilizó ayer la figura de Pasqual Maragall, un hombre enfermo, desubicado y desorientado –basta ver las fotos- para su campaña electoral. Lo de Oriol Junqueras no tiene nombre, simplemente es indigno, pero lo realmente indecente y repugnante lo protagonizan dos personas: su hermano Ernest Maragall y su esposa Diana Garrigosa.

Sin ningún tipo de pudor, utilizaron su figura para satisfacer sus propios fines políticos. (...)

En septiembre de 2011, Diana Garrigosa, decía en Antena 3 que Pasqual desde 2007 "ya no es el que era". En lugar de protegerlo y cuidarlo –al estilo de la familia Suárez o Reagan- no duda en pasearlo para que sea un figurante de Jordi Martí, candidato independentista derrotado en las primarias del PSC de Barcelona, al que acompaña a votar, o que sea un figurante en un mitin independentista.

 

 La coherencia de esta señora no tiene límites. Abandonó el PSC en septiembre de 2006 porque su marido no era de nuevo candidato en las autonómicas por los socialistas. Argumentó, con el apoyo de determinada prensa, que Maragall fue descabalgado por el "malvado" aparato del PSC.

Lo realmente cierto es que no podía encabezar de nuevo la candidatura socialista porque ya estaba enfermo siendo presidente de la Generalidad, como atestiguaron los médicos que le atendían en España y en EEUU. En su estilo, sin parangón, decía en noviembre de 2012, en un programa de TV3 presentado por el periodista Albert Om, "quiero ir a un mitin de un partido que sé seguro que no votaré". Fue a un mitin de Esquerra Republicana. (...)

La coherencia también es un síntoma en Ernest Maragall. (...) El 8 de julio de 2011 decía alto y claro que no abandonaría el PSC para crear otro partido. Su proclama duró hasta el 25 de diciembre de 2012 fecha en la que presentó Nueva Izquierda Catalana. Desde entonces toda una carrera meteórica.

Se presenta con ERC en las europeas, negocia con ICV para las municipales y se autoerige hombre de Mas en Bruselas. Con estos antecedentes, es lógico que sean capaces de utilizar la figura de su hermano y marido de forma indigna, indecente y repugnante. Una pena y una vergüenza."       (Toni Bolaño, Crónica Global, Lunes, 19 de mayo de 2014)


"Al censor Toni Comín

(...)  Antoni Comín, aquel que se pasó al PSC porque si seguía en Ciutadans pel Canvi tenía que dejar el acta de diputado, aquel que negociaba con ERC entrar en las listas al tiempo que pedía el voto para Jordi Martí en las primarias del PSC de Barcelona, se ha erigido hoy en censor de la república estelada. 

En la tertulia de RAC1 de Jordi Basté, el señor Comín ha considerado que un servidor, el que viste y calza, debe ser expulsado de los medios de comunicación públicos por mis opiniones.

 Seguramente, este alarde democrático –que le ha salido desde las entrañas- debe venir a cuento de mis opiniones sobre –repito- la indigna, indecente y repugnante actuación de Ernest Maragall y Diana Garrigosa. Es la horma democrática del zapato de algunos independentistas. La opinión disidente es silenciada, y punto. Y luego hablan de democracia.

Para que se me entienda. El presidente autonómico Maragall en 2006 no se encontraba bien. Muchos de los que estábamos a su alrededor ya veíamos que alguna cosa no estaba en orden. En 2006, fue al médico y le diagnosticaron esa puñetera enfermedad de apellido alemán. En 2006, antes del verano, el president Maragall quiso una segunda opinión. Fue a EEUU y le confirmaron el diagnóstico: alzheimer.

A la vuelta de su viaje, en 2006, antes del verano –repito para que los indocumentados no se pierdan- el presidente Maragall reunió a un grupo de colaboradores y amigos. Les comunicó que padecía, de forma incipiente, la enfermedad. Se valoró si debía seguir o no, hasta que el propio president dijo "¿A mí me podrían inhabilitar?". Silencio. La respuesta fue evidente.

En esas fechas, el president enfermo –aún ocupaba el Palacio de la Generalidad- convocó elecciones anticipadas. Se dijo, lo dijo la señora Garrigosa, que el aparato lo había descabezado. Si eso es cierto, lamento la bajeza moral y política de Ernest Maragall por aceptar la oferta del president Montilla de figurar en las listas electorales del PSC en 2006, y por aceptar su oferta de ser consejero de Enseñanza.

 ¿Si Montilla hubiera ungido un golpe contra el president Maragall le hubiera ofrecido una salida al entonces desubicado –Ernest- Maragall? ¿Si hubiera orquestado un golpe de estado hubiera recuperado a Geli, Nadal, Tura y varias decenas de colaboradores del ex president en cargos de mucha responsabilidad? Seguramente no.

Para que se me entienda. Por muchos insultos, descalificaciones, improperios y censuras públicas como la de este señor –no ofende quien quiere sino quien puede, y éste no puede- seguiré defendiendo mis opiniones y denunciaré a aquellos que utilizan al presidente autonómico Maragall de forma indigna, indecente y repugnante.

 Dice la musa de la libertad, la señora Rahola –la que miente más que habla y no dimite- que tengo el alma negra. Al menos, yo no tengo roña ni tiña."           (Toni Bolaño, Crónica Global,Jueves, 22 de mayo de 2014)


"Pasqual Maragall acudió el domingo a un mitin de Esquerra Republicana.

 Respecto de la actitud del partido, al alentarlo o al permitirlo, hay poco que añadir a lo que ha dicho el filósofo joven Bernat Dedéu: «Buscadme un país donde un ex presidente enfermo de Alzheimer haga campaña por un partido.»

La presencia de Maragall sólo confirma el sesgo catatónico que ha adquirido la política en España. Y, por si hiciera falta, la imposibilidad de que Cataluña pueda ser independiente.

 Para ser una nación independiente primero hay que ser nación; y serlo implica un consenso y un respeto hacia las instituciones incompatible con el hecho de pasear a un enfermo mental por la plaza pública.

Es verdad que la sospecha colectiva de la enfermedad de Adolfo Suárez se produjo durante un mitin del Partido Popular. Pero no hay comparación posible. En este caso no puede irónicamente verificarse la inconsistencia del hecho diferencial catalán: la enfermedad de Suárez no estaba entonces ni siquiera diagnosticada.

La responsabilidad de Esquerra no es la única. Está la de la familia. No es la primera vez que pasean al enfermo. Antes lo sacaron para que apoyara a un candidato Martí que se presentaba a unas elecciones primarias de los socialistas.

 En los dos casos se advierte el interés de la familia de combatir a la dirección del PSC, a la que hacen responsable no sólo de traiciones políticas, sino también personales: la esposa está convencida de que miembros de ese aparato dirigente filtraron para su conveniencia estratégica la noticia de la enfermedad. A la seca inmoralidad de utilizar un enfermo para las venganzas se añade, en este caso, su carácter público.

 Maragall no es, ni será nunca, una persona privada y lo primero que lo demuestra es el hecho de que su enfermedad apareciera en los medios. Ese carácter público obliga a la familia a extremar su cuidado, porque la exigencia de responsabilidades puede ir mucho más allá del estricto círculo familiar y amical. Algo que parece no comprender bien su mujer Diana Garrigosa.

Ayer mismo habló ante los micrófonos de Catalunya Ràdio para exculpar a Esquerra y asegurar que la decisión fue de su esposo y de ella misma. No percibe en qué patético punto sitúa las cosas la evidencia de que el propio Maragall ya no pueda dar por sí mismo cuenta razonada de sus actos."             (EL MUNDO 20/05/14, ARCADI ESPADA, en Fundación para la Libertad)

 
 "El expresidente de la Generalitat Pasqual Maragall ha asistido este domingo al mitin central de la campaña de ERC, en el Pabellón de la Vall d'Hebron ante 1.500 personas.

El también exmilitante y exdirigente del PSC ha llegado minutos antes de empezar el acto acompañado de su esposa, Diana Garrigosa, y ha sido recibido con un caluroso aplauso y algún grito de 'presidente, presidente'.

Su hermano, el exconseller y exmilitante del PSC Ernest Maragall (NECat), es el número dos de la candidatura de ERC, que lidera el filósofo Josep Maria Terricabras.

El expresidente socialista padece alzheimer desde 2007 y desde entonces sus apariciones públicas han sido muy limitadas e incluso alguna marcada por la polémica, como cuando concedió en 2010 una entrevista para la revista de CDC meses antes de las elecciones autonómicas.

Con la presencia de Maragall los republicanos buscan lanzar un guiño definitivo a una parte del electorado socialista descontento porque considera que el PSC se ha alejado de los postulados catalanistas por su posición contraria a la consulta convocada el 9N.

No es el primer gesto de ERC en esta línea, ya que ya incorporó a Ernest Maragall a su lista con el mismo propósito, igual que también hay miembros en la candidatura de la plataforma Socialisme Catalunya i Llibertat, formada por críticos del PSC con y sin carné socialista.

La secretaria general del partido, Marta Rovira, ha dicho que decidieron hacer esta "candidatura tan fantástica" con sectores que provienen del socialismo como NECat y la plataforma Socialisme, Catalunya y Llibertat porque quiere ensanchar la mayoría social que apoya la consulta y la independencia. (...)

Ernest Maragall se ha referido al PSC sin citarlo explícitamente como el "socialismo excatalanista" porque, a su juicio, legítimanete ha apostado por una tercer vía como el federalismo encadenándose al PSOE y renunciando a la voluntad mayoritaria de los ciudadanos que es la consulta del 9-N, ha alegado.

El exconseller socialista ha defendido que la coalición de su partido NECat y ERC tiene y tendrá sentido en el futuro, y ha dicho que es una "suma inteligente de republicanismo, socialismo e independentismo indentificables con lo que es hoy la sociedad catalana. (...)"                  (La Voz Libre, 18/05/2014)

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