"El sueño de la desconexión económica de Cataluña respecto al resto de España, que con frecuencia invoca el presidente de la Generalidad, Artur Mas (CiU), como uno de los pilares de su “transición nacional”, tendrá que esperar, si llega algún día.
A pesar de las muestras de alegría que ha exteriorizado Mas, este
miércoles, en el Parlamento autonómico, al subrayar que, según las
últimas cifras de exportaciones, “dependemos cada vez más de lo que pasa
en el mundo y cada vez menos de lo que pasa en [el resto de] España” y de calificarlo como “un dato muy positivo”, no es oro todo lo que reluce.
El presidente autonómico ha destacado que “el año pasado, por primera vez, las exportaciones catalanas al extranjero superaron a las ventas de Cataluña al resto de España, lo que no había pasado nunca”. Y no le falta parte de razón al líder nacionalista, pero oculta alguna información relevante.
Según datos provisionales publicados esta semana por C-Intereg Ceprede,
la economía catalana cada vez vende proporcionalmente más bienes en el
extranjero que en el resto de España. Desde 1995, cuando la relación era
del 64% frente al 36% (31.387 millones de euros en ventas al resto de
España y 17.711 millones al resto del mundo), esta proporción ha ido
evolucionando hasta nivelarse e, incluso, inclinarse ligeramente a favor de las exportaciones al exterior,
como ha ocurrido en el año 2011 (49.389 millones de euros en ventas al
resto de España y 55.525 millones al resto del mundo, esto es, 47%
frente a 53%).
Sin embargo, si tenemos en cuenta los saldos de las balanzas comerciales de bienes (esto es, ventas menos compras), la dependencia del resto de España todavía sigue siendo muy alta,
puesto que la balanza comercial con el extranjero mantiene un fuerte
déficit que solo es compensado con el amplio superávit que registra la
relación comercial con el resto de España.
En concreto, durante el año 2011, la economía catalana vendió 22.684 millones de euros
más de los que compró al resto de España (el mayor superávit comercial
de la historia de Cataluña), mientras que compró 15.325 millones más de
los que vendió al resto del mundo (un déficit comercial similar al de
2009).
Es decir, gracias a la provechosa relación con el resto de
España, el saldo global de la balanza comercial de bienes ha arrojado un
resultado positivo de 7.359 millones de euros.
Y todo ello a pesar de que, desde que comenzó la crisis económica, las ventas al resto de España siempre se han situado por debajo de los 52.579 millones
de euros alcanzados en 2007 -que marcaron la cifra máxima de la serie
histórica-, y de que este 2011 ha sido el año récord de exportaciones,
con los 55.525 millones de euros anteriormente citados.
Sorprendentemente, la nota de prensa emitida por la Consejería de Economía y Conocimiento de la Generalidad no hace ninguna referencia a esta dependencia comercial del mercado nacional, imprescindible para poder compensar la balanza comercial de bienes, y se limita a destacar el aumento de las exportaciones.
La Consejería sí destaca, en cambio, el buen comportamiento del
sector servicios. De forma que, durante estos años de crisis, y por
primera vez desde que se tienen registros, los servicios también han sido capaces de compensar el déficit comercial exterior generado por la compra-venta de bienes.
Esto se ha debido fundamentalmente a la fortaleza del turismo,
que ha mantenido su crecimiento en los últimos años. Así, el consumo de
los extranjeros en Cataluña ha pasado de 8.731 millones de euros en
2009, a 9.871 millones en 2011. Mientras que el consumo en el extranjero
por parte de los residentes en Cataluña ha descendido desde los 2.706
millones de euro sen 2008, a 2.001 millones en 2011." (lavozdebarcelona.com, 05/06/2012)
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