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20/7/16

En su huida hacia adelante, Artur Mas se ha cargado CiU, CDC, Junts pel Sí, Òmnium Cultural o la Assemblea Nacional Catalana... porque no tenía previsto que sus cálculos de movilización social y de adhesión masiva pudieran fallar

"En su huida hacia adelante, Artur Mas ha generado un efecto dominó por el que piezas tan conspicuas y heterogéneas como Junts pel Sí, Òmnium Cultural o la Assemblea Nacional Catalana han caído, por no hablar de la cruenta desaparición de Convergència y, en otro registro, un efecto colateral que ha dejado al pairo la incógnita futurible de Unió, tan tardíamente desvinculada de su aliado habitual.

En una fase tan azarosa para la gobernabilidad de España, el catalanismo ha perdido su peso en las Cortes Generales porque, siendo cierto que con la desconexión estar o no estar parecía importar poco, lo que queda de Convergència deja de tener margen de maniobra y negociación en Madrid (...)

Empeñados en la idea de una Cataluña independizada ya de España, los secesionistas cayeron bajo fuego amigo, al no distinguir lo probable de lo imposible, como le ha ocurrido a Artur Mas, hoy en vía muerta.

 De ahí un efecto dominó que ha debilitado los vínculos entre la ciudadanía de Cataluña y la representatividad institucional, mientras que de forma indirecta vaciaba el molde catalanista, con el propósito fallido de que el maximalismo acabase de una vez por todas con el método posibilista. A estas alturas, es posible que se redimensionen, de forma explícita, las tendencias contrapuestas que representan Barcelona y una Cataluña profunda que pierde potencia. 

Con cierto morbo, hay quien se pregunta qué van a decir ahora aquellos que han aparecido hasta ahora como el soporte intelectual y mediático del proceso. Dando por descartada la autocrítica o el reconocimiento de los errores políticos del secesionismo, ¿qué van a decirnos quienes anunciaban para pasado mañana el amanecer de una Cataluña fuera de España y por tanto de la Unión Europea?
La política de la irrealidad siempre tiene un coste pero no está escrito que deban pagarlo quienes la han sustentado.  (...)

En realidad, la sociedad catalana no está dividida en términos tectónicos sino que ha pasado un largo tiempo reflejando de modo directo o indirecto, a favor o en contra, la idea de una independencia que iba a caer del cielo.  (...)

Lo más asombroso es que el secesionismo no tenía previsto que sus cálculos de movilización social y de adhesión masiva pudieran fallar. Algún día se sabrá por qué razones el secesionismo no consideraba la eventualidad de que sus metas y los ritmos sociales no coincidieran, que todo el proceso quedase atascado y la sociedad catalana se viese en la perplejidad."                 (Valentí Puig, El País, 17/07/16)

6/7/16

Los nacionalismos burgueses... fracasados

"(...) Los nacionalistas vascos han sido batidos el 26-J por Podemos de manera rotunda. Los morados obtuvieron seis diputados por cinco del PNV. Con una circunstancia especialmente dolorosa para los peneuvistas: Podemos fue la primera fuerza política en los tres territorios forales vascos. 

Incluso en el bastión vizcaíno, los de Iglesias obtuvieron 4.000 votos más. Impensable en otras circunstancias. Al tiempo, los podemitas postergaban a la izquierda 'abertzale' al cuarto puesto del 'ranking' de fuerzas políticas, por detrás del PSE y a menos de 5.000 votos del PP. 

Según la extrapolación de estos resultados en el futuro Parlamento de Vitoria (75 escaños en total), realizada por Mikel M. Murga en el semanario 'Ahora', Podemos ganaría las autonómicas de octubre con 27 diputados, seguido del PNV con 18, el PSE con 11 y PP y EH Bildu con 10 cada uno.  (...)

Es cierto que es una extrapolación forzada porque los comportamientos electorales en el País Vasco varían sustancialmente según de qué elección se trate, pero el PNV tiene en cuenta el dato de que quizá para seguir gobernando no le bastaría el concurso del PSE y precisaría también el del PP.  (...)

El caso de los convergentes es todavía peor. En Cataluña también ganó ECP, aunque perdiera 80.000 sufragios respecto del 20-D (en el País Vasco, sin embargo, ganó 16.000 votos) y les sobrepasó muy holgadamente ERC (casi 150.000 votos). 

CDC ha sido la tercera fuerza política -quinta en la provincia de Barcelona- y a solo 96.000 votos del PP, que aumentó sus efectivos allí el 26-J en un diputado y 50.000 votos. Técnicamente, no podría constituir grupo parlamentario, al no haber alcanzado el 15% en todas las circunscripciones catalanas. El partido de Mas se encuentra en fase de refundación. 

Cambiará probablemente de nombre mezclando el soberanismo con el centrismo social. Una combinación complicada. Iglesias-Colau-Domènech pueden hacerle una pinza con Oriol Junqueras y ERC y tumbar definitivamente a la formación de la burguesía catalana, que ya viene experimentando una fuerte sangría electoral desde 2012. (...)"             (José Antonio Zarzalejos, El Confidencial, 05/07/16)

7/1/16

Los partidarios de apoyar la investidura de Mas, muy influyentes, perdieron el control de la situación interna de la CUP

" El alma urbana de la CUP se impuso a la rural. Los votos de Barcelona, Baix Llobregat y Vallès Occidental, las áreas duras de la crisis en Cataluña, se pronunciaron mayoritariamente en contra de la investidura de Artur Mas en sus respectivas asambleas territoriales.

A ellas se sumó el sector más izquierdista de la formación. Quien más ha sufrido el peso de la crisis se ha rebelado —como sucede con cualquier electorado europeo— ante la eventualidad de que el líder que durante los últimos años ha multiplicado los recortes en sanidad, educación y servicios sociales, el gran apologeta de la doctrina business-friendly,encabezara el movimiento hacia esa máxima expresión de la justicia social que, según sus valedores, pretende ser la independencia.

 La bandera, en este caso, no ha tapado lo que escondía debajo. (...)"             (   , El País,  4 ENE 2016)

"La decisión de no facilitar la investidura de Artur Mas por parte de la Candidatura de Unidad Popular (CUP) ha sido el resultado inevitable de una situación: la pérdida de control de la dirección de la organización sobre el proceso interno de decisión. (...)

La pregunta es: ¿calibraron Mas y sus colaboradores la información que iba viniendo de la CUP de manera voluntarista?

  ¿Quién les iba radiando las posibilidades de que el president en funciones sería finalmente investido?

   Las informaciones coinciden en señalar que el diputado Antonio Baños (en la foto con Mas y Oriol Junqueras) era partidario de la investidura de Mas porque suponía impulsar finalmente el proceso soberanista convirtiendo la investidura en una cuestión menor, accidental. 

El ex diputado David Fernández, una personalidad muy influyente, aunque fuera del Consell, había escrito, parafraseando a Alexander Pope, que la CUP debía hacer bien su parte, y que solo en eso reside el honor.  (...)

Esta fracción de la CUP estimaba los resultados del 27-S como demasiado importantes para profundizar el camino de la independencia y, al tiempo, correr el riesgo de la marcha atrás a través del bloqueo a la investidura, ergo, a la formación del Govern. Por ello, impulsaron la veloz declaración de desconexión del 9 de noviembre. 

Era como si los dirigentes de la CUP partidarios de que Mas fuera president iban poniéndose los puntos de no retorno. 

   Pero, también, pensaban, unas nuevas elecciones suponían otro riesgo difícil de asumir. Por el cansancio y la confusión de los electores.

   Y last but not least existía otro factor: el virtual vacío político resultante de una encrucijada en la que Mariano Rajoy no podría garantizar su investidura ni el PSOE asegurar la formación de una alternativa. Un flamante Govern en Cataluña podía reanudar la ofensiva abortada por la acción del Tribunal Constitucional y la Audiencia Nacional. 

Al menos este cuadro seducía a los partidarios del sí a la investidura de Mas en la CUP. Dos meses de maniobra ante el panorama políticamente desértico en Madrid y la posible convocatoria de elecciones anticipadas.

   Los inputs que Mas y probablemente Forcadell, muy vinculada al president en funciones, fueron recibiendo eran ciertos, pero reflejo de unas fuentes que eran las partidarias de la investidura. Estas no iban de farol. No alardeaban, ni eran impostores. Creían poder controlar el proceso interno.

   Y al final no lo han conseguido. (...)

El problema es que para las bases de la CUP, que votaron en su mayoría por un independentismo izquierdista radical, la hoja de servicios de Mas y la corrupción de Convergencia Democrática de Cataluña, amén del caso de la familia Pujol, convertían en indigerible el respaldo a la investidura. 

También para muchos votantes que querían independencia y que no pagaron el precio de votar a Mas o a ERC. La portavoz, por así decir, de estos sectores ha sido la corriente Endavant, liderada por la diputada Anna Gabriel.

   Quizá si la aritmética parlamentaria se limitase a una abstención podía haber resultado más digerible. Pero no, se necesitaban dos cosas: el apoyo de dos diputados y la abstención de los restantes ocho.  (...)

   Los partidarios de apoyar la investidura, muy influyentes, perdieron el control de la situación interna de la CUP.  (...)

Mas tiene ahora la posibilidad de poner a prueba su coherencia. Ello le llevaría a decir: he sido el número 4 de la lista de Junts Pel Si y hay otras personas que pueden poner en marcha el procés. Esto sería lo que podríamos llamar el renunciamiento. La otra es dejar vencer los plazos y proceder a convocar nuevas elecciones autonómicas para el mes de marzo. 

   ¿Acudirá Mas a ellas con la nueva CDC, una nave cuyas vías de agua son como torrentes?   (...)"                      (Ernesto Ekaizer, El País, 03/01/16)

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4/1/16

Artur Mas tendrá que convocar elecciones salvo que encuentre dos pardillos que se presten a un tamayazo

 "Vuelta a la casilla de salida. Artur Mas, ese pedazo de presidente en funciones de la Generalidad, tendrá que convocar elecciones salvo que encuentre dos pardillos que se presten a un tamayazo. Harto improbable, aunque nunca descartable. 

Cataluña volverá a las urnas para unas autonómicas, las cuartas desde 2010, un récord estrafalario, un signo de decadencia, un carajo sin vela, un truño fenomenal, el efecto del masismo. 

En la órbita nacionalista están que trinan. Jordi Sánchez, el preboste de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) pide perdón en el twitter por haber instado a votar a cualquier partido independentista y no a "Junts pel Sí".

 Rahola ve la larga mano del CNI en el "no" de la CUP. Desolación total, decepción absoluta, domingo negro y nueva jornada histórica, 3 de enero, el día en que a Mas le arrojaron del guindo. En la ANC planean encadenarse en las puertas de la sede de la CUP, ayunos voluntarios, dietas o "huelgas de hambre", que todo vale. (...)"           (Pablo Planas, Crónica Global, Lunes, 4 de enero de 2016)


" Salvo la entrega de su alma al Diablo, Artur Mas y Gavarró, ha estado dispuesto a todo para complacer a la CUP (Candidatura de Unidad Popular) para que le prestasen dos votos y los ocho restantes diputados se abstuviesen. 

No ha servido de nada porque le han vuelto a humillar y por 38 votos a favor, 22 en contra y seis abstenciones, le han cerrado la puerta para ser el Presidente de la Generalitat que iba a dar paso a esa Cataluña independiente de España, dirigida precisamente por Artur Mas.

 De esta forma el hombre dispuesto a todo, a pasar por todo, incluso por la humillación de esperar tres meses, decenas de reuniones, multitud de votaciones populares y asamblearias, y firmar incluso un plan social que va en contra de toda la política desarrollada por la Generalitat durante los últimos años de recortes y sacrificios, ha quedado en la cuneta malherido pensando si merece la pena presentarse o no a las nuevas elecciones que posiblemente se celebrarán el próximo 6 de Marzo. (...)

Esa corrupción que ha hecho de la familia del expresidente Jordi Pujol todo un símbolo de lo que es el enriquecimiento desde el poder, el cobro de comisiones para amasar una increíble fortuna, mientras se lanzaba el mensaje de que España estaba robando a Cataluña y se predicaba la independencia para, definitivamente, escapar de la justicia, creando una justicia acorde con una nueva situación.

 Las consecuencias han sido el final de la dinastía Pujol, el desprestigio de su Hereu político, Artur Mas y la desaparición del partido desde donde se ha venido robando en nombre de un “nuevo país”. El “Hereu” ha aguantado porque se lo habían pedido, Ahora todo el tinglado se ha venido abajo.

Como sostenía este cronista hace unos días “Mas termina hasta con la CUP” (ver republica.com Mas termina con la Cup para ser Presidente). No ha terminado pero con lo de este domingo la ha dejado profundamente herida."                (José Oneto, República.com, 04/01/16/)


"Después de varias semanas de negociaciones, asambleas y debates internos, la CUP acordó finalmente este domingp que sus diez diputados no votarán a favor de la investidura de Artur Mas.
El veto a la continuidad del presidente de la Generalitat se impuso por 36 votos a favor, 30 en contra y una abstención y precipita la celebración de nuevas elecciones en Cataluña, excepto en el caso muy improbable de que Junts pel Sí proponga un candidato alternativo, que es lo que reclamó ayer la formación anticapitalista. La decisión deja muy tocado el proceso independentista y abre un interrogante sobre el futuro político de Mas. (...)

 “Hemos dicho no a quien teníamos que decir que no. Nosotros ya hemos movido ficha y ellos no, y esa ficha se llama Artur Mas”, aseguró la diputada de la CUP Gabriela Serra. Convergència Democràtica, el partido de Mas y uno de los integrantes de Junts pel Sí se apresuró a anunciar que “no hay un candidato alternativo” porque “no es una cuestión de personas, es lo que representa”.  (...)

Antonio Baños, el cabeza de lista de la CUP en las pasadas elecciones, podría realizar un gesto simbólico en los próximos días y renunciar al escaño. David Fernández, el que fuera canidato de la CUP en las elecciones de 2013 y partidario, como Baños, de la investidura de Mas, no acudió a la reunión de ayer.  (...)

La votación de la CUP acaba con el bloqueo político que se vivía en Cataluña, una situación insólita desde que hay democracia y que se podría repetir en España ante la falta de una mayoría suficiente para investir presidente del Gobierno.  (...)

Artur Mas ha anunciado también su deseo de repetir como candidato si no fuera investido presidente y queda por ver cómo se concretan nuevas alianzas electorales.

Un sector de la CUP contrario a investir a Mas aboga por una gran coalición con Podemos y apoyada por la alcaldesa Ada Colau, que en las últimas elecciones catalanas no se implicó para nada en la campaña de Catalunya sí que es Pot, a diferencia de lo que sí ocurrió en las generales con la lista En Comú Podem. (...)"            (   , El País, Barcelona 4 ENE 2016)

Cae Mas... sube Junqueras

 "(...) Menudo final el de Artur Mas y el de su ‘padrino’ Jordi Pujol y familia. 

Y a ver si la burguesía nacionalista catalana, que amparó a este par de temerarios y sospechosos personajes, aprende la lección y rectifica de una vez por todas, porque jugó temerariamente con el fuego del ataque a España y a la justa verdad histórica, económica y cultural de relación de Cataluña con el resto de los españoles y el Estado, y colaboró con la profunda fractura de la sociedad catalana, una herida que poco a poco habrá que curar.

 Al tiempo que esta burguesía le ha entregado el poder político a la izquierda radical de ERC, CUP y Podemos, que se anuncia como el próximo tripartito catalán.

¿Qué va a ocurrir ahora? Pues ahora quien tiene el control máximo de la situación es ERC y su líder Oriol Junqueras -otro que fracasó el 27-S- que son los que decidirán si hay o no nuevas elecciones autonómicas en marzo (serían las cuartas en los últimos seis años), diga lo que diga Mas. (...)"              (Pablo Sebastián, 04/01/16)

" Artur Mas quiso que la independencia fuera el nuevo proyecto de la burguesía catalana. 

 Como ya había sucedido con el catalanismo, al proyecto podían (y debían) incorporarse otros sectores sociales. Los comunistas, por ejemplo, siempre fueron catalanistas.

Aunque, obviamente, era esencial que la dirección del proyecto estuviera en manos burguesas. No fue suficiente con el conde de Godó y su mísera genuflexión periódica: el proyecto fracasó el pasado 27 de septiembre cuando la mayoría burguesa a favor de la independencia se mostró insuficiente para asumir las tareas de gobierno.

Ciudadanos, el Partido Socialista, el Partido Popular y Unió Democràtica recibieron gran número de votos de la burguesía estupefacta. Y así el proyecto independentista quedó en manos de una fracción burguesa y de una asambleísmo transversal y en buena parte anticapitalista. (...)"          (EL MUNDO 04/01/16, ARCADI ESPADA)

"La caída al averno de Artur Mas es más que un desplome individual. De repente envejece y ya no marca tendencia una ingente cohorte de espabilados salvapatrias.

 De ellos, Carme Forcadell, la flamante presidenta del Parlament —al que degradó con sus tontas ilegalidades— es epítome. Ella y otros políticamente asténicos quizá busquen amparo a su rutilante pero efímera carrera en otros meandros. Quizá los de Esquerra (...)

Junqueras ha exhibido hasta hoy un alicorto discurso monocorde, monotemático y unidimensional: el independentismo de abecedario de guardería. A saber: todo va mal porque dependemos de España, todo irá bien cuando seamos independientes. 

Pero era una retórica defensiva, destinada a evitar que el Astut le robara el monopolio de la radicalidad, al compás de cómo le hurtaba la cartera a cada distinto episodio del fracasado prusés.

Junqueras deberá demostrar ahora que la astucia táctica de Mas era una nadería en comparación con su propia inteligencia estratégica. Pero si la conserva —y solía tenerla— aprenderá a leer en el fiasco de su defenestrado socio, ese que fue prometedor gran yerno de todas las tietes catalanas, y un fracaso siempre anunciado.

Sabrá aprender Junqueras que el 27-S fue una derrota, que el 20-D no fue una victoria, y que la mayoría de catalanes quiere votar, y muchas veces, pero que no tejerán una mayoría contra esa España que forma parte de su extraña, superpuesta, múltiple y sorprendente identidad.

Si Junqueras opta a un liderazgo serio (y parece que sí, pues lo ha anunciado en sordina a banqueros y embajadores), deberá desterrar sus propios demonios.  (...)

Junqueras es el último asidero para un nuevo nacionalismo que sepa renunciar a la práctica del secesionismo —solo puede hacerlo quien cree en él— y abraza de verdad el pactismo. Tendrá una ocasión de oro. Pero si no la agarra al vuelo, la historia también le arrumbará. En pocos meses."                  (   , El País , 4 ENE 2016)

21/12/15

Homs: confiesa que si el 20-D no ganan se acaba el prusés

"Esto es lo que ha dicho el Metternich de Vic sobre para qué se presenta el partido de Mas y los Pujol a las elecciones generales:

“Vamos a Madrid a decir que estamos dispuestos a negociar, que es el mandat que tenemos. Vamos en son de paz, con voluntad de pacto. Ahora, si ellos no quieren negociar, si lo entretienen y no se dedican, lo haremos igualmente.

 La única condición que necesitamos para tirar adelante laindependència es tener una mayoría delante, detrás o al lado. Este prusés lo fía todo a las urnas”. (...)"      (Dolça Catalunya, 16/12/15)

3/12/15

En una asamblea de una verdadera izquierda, Artur Mas nunca conseguiría el 25% de los votos, como sucedió en la de la CUP... por tanto, la CUP no es verdadera izquierda

"Resultados de votos #DebatNacionalCUP: 

1. Alternativa a Mas: 823 votos
2. Aceptar Mas: 434 votos
3. Esperar después del 20 D: 139 votos
4. Ir a nuevas elecciones: 574 votos   (elnacionalcat)

Diez sugerencias (innecesarias) sobre apoyos a candidatos (profunda y convencidamente neoliberales) presidenciales desde la perspectiva de una izquierda no nacionalista ni secesionista [IZEDEC]  (...) 

4. La IZEDEC recordaría que, hasta el momento, el único candidato propuesto (públicamente) por la coalición Junts pel Sí es el diputado Artur Mas.

4.1. La IZEDEC señalaría, destacadamente, las diversas conexiones empresariales del candidato propuesto.

4.2. Por ejemplo: con el gran financiero de la familia Pujol-Ferrusola, don Jordi Pujol Ferrusola.

5. La IZEDEC señalaría que no se trata sólo de un nombre y un político profesional asociado a una política de corrupción y expropiación de bienes sociales comunes sino, como es de toda evidencia, de una coalición que ha sido diseñada en beneficio suyo y de los grupos sociales que tan fielmente siguen representando. Por el momento.

5.1. La IZEDEC remarcaría el singular caso histórico de un candidato que acude a unas elecciones enmascarado en la posición cuarta de una lista.

5.1.1. Recordaría además los nuevos disfraces electorales de CDC, el eje central vertebrador del país hasta hace apenas cinco días..

5.2. Con el consentimiento del resto de candidatos, incluidos supuestos “independientes”, y fuerzas políticas algunas de ellas denominadas de izquierda (quin riure, quin riure!).

6. La IZEDEC no aceptaría ningún otro candidato propuesto por una coalición de esas características político-económicas y culturales.

6.1. Más (con acento y sin é) de lo mismo.

6.2. La IZEDEC manifestaría su extrañeza ante el hecho de que en una asamblea de una supuesta extrema izquierda revolucionaria de los Países Catalanes, la opción de votar a Mas haya conseguido el 25% de los votos.

6.3. Lo mismo de que la opción “alternativa a Mas”, que incluye el apoyo a Junts pel Sí, haya sido la opción más votada.

6.4. Entre ambas, que navegan en el fondo en la misma dirección, casi el 70% de los votos asambleísticos.

7. La IZEDEC destacaría, pedagógicamente, que una izquierda que se precie nunca votaría a favor de Mariano Rajoy pero tampoco a favor de alternativas a Rajoy como Esperanza Aguirre, Soraya S de Santamaría, Esperanza Aguirre o cualquier otro personaje situado en las proximidades de ese entramado político-económico neoliberal y corrupto.

7.1. Luego, por tanto, en el caso de Junts pel Sí y .Cat…

8. La IZEDEC informaría sobre el currículum, de todo el currículum, el conocido y el escondido, de Raül Romeva, el cabeza de lista de la coalición Junts pel secesionismo, presentado en ocasiones como una alma pura, socialmente muy sensible e incorruptible.

8.1. Recordaría por ejemplo la estafa política que cometió en dos ocasiones consiguiendo votos en la esfera de Izquierda Unida-ICV y ubicándose al día siguiente, y sin ninguna explicación, en el grupo parlamentario europeo verde, burlándose, riéndose, traicionando el deseo de sus propios votantes.

8.2. También de sus conexiones con determinados y poderosos grupos de presión, en .Cat y en otros territorios europeos.

9. La IZEDEC sugeriría a la izquierda catalana-nacionalista que acaso sus aliados naturales no están ubicados en las cercanías de Junts pel sí sino en las fuerzas que en el conjunto de España están luchando por una transformación democrática y social de la situación.  (...)"          (Rosa Guevara Landa , Rebelión, 01/11/15)

1/12/15

"Lo pagareis con sangre". Amenazas e insultos a la CUP después del no a Mas

"La decisión de la asamblea de la CUP de decir no a la presidencia de Artur Mas ha provocado todo tipo de insultos hacia la formación antisistema. En este sentido, los más repetidos son "hijos de puta" y "traidores". Algunos, incluso, amenazan "con sangre".

"Los hijos de puta de la CUP nos han jodido. Ya lo decía Aznar; nos romperemos nosotros solos sin que ellos tengan que hacer nada. Qué vergüenza", dice uno. "Bolcheviques de mierda, sectarios hijos de puta. Traidores, lo pagareis con sangre #PutaCUP", añade otro. "Id a la mierda CUP traidores a Catalunya. Hijos de puta!", se puede leer también.

Hay quien lamenta que lo "que no ha podido el PP lo ha hecho la puta CUP y perdonad los que los votaron engañados". "¿Está puteando a los que llevamos llevamos años dedicados a trabajar por la independencia. Sois unos traidores!"; "Y mientras la CUP tocando los cojones. Gracias, guapos: ahora os veo como traidores!".

También "traidores colaboracionistas unionistas CUP"; "Son unos putos traidores. Peor que cualquier fascista ahora mismo... Si tengo amigos que votan a la CUP han dejado de ser amigos"; "La CUP son traidores, traidores y fascistas. Aquí está el verdadero problema. Sólo les importa el quién".

Alguien, como el usuario TròpicEden (Javaproube) amenaza los cupaires y advierte que "ahora hijos de putas, os pasaremos por encima". A un cupaire que replica le espeta que "te pisaría la puta cara de la rabia que tengo, y tengo herramientas de sobra, no me toques la moral, botiflerot de mierda". "A Gabriel le hace falta un tiro en la ...", escribe.

"Tú quieres destruir el proceso con la excusa del Mas. yo quiero la independencia, ya partir de ahora, como todos, destruir sesión", añade". "Sois la mierda de Catalunya, haremos limpio, hijos de puta, id llamando a los mossos" o "y si ningún hijo de puta se mete en medio, que se prepare, porque habrá sangre si es necesario".             (e-notícies, 30/11/15)

27/11/15

Artur Mas ama tanto a la Generalitat, que prefiere que tenga cuatro presidentes... o, de la parodia a la payasada

"(...) Artur Mas amaba tanto a la Generalitat, y a su presidencia, que prefería tener cuatro presidentes. El caso era, obsesivamente, seguir figurando entre ellos. A razón de un cuarto de presidente, aunque no se sabe si con derecho a solo un cuarto de sueldo, chófer, pensión y despacho pospresidencial. 

Así se lo ofrecía a la muchachada de la CUP, que reclamaba una presidencia “coral” —lo contrario de una presidencia— para no tener que investirle y sonrojarse de la vecindad a pujolerías y tresporcientos.

Pero esta respondió con más seriedad a la increíble payasada institucional (¿por qué no 3,14 presidentes, como el número pi; o 41, uno por comarca; o siete millones y medio, tantos como catalanes?) exigiendo no solo el trato protocolario de presidente para el cuarteto (que juzgan cosmético) y poderes de taifas para cada uno de sus miembros, sino repartir las muy potentes competencias clave del president: firmar decretos, nombrar consellers, disolver la Cámara. Y Mas pareció rilarse.

Empecinado en hundir —amb il.lusió— todo lo que toca, desde la empresa de ascensores de papá a la de curtidos de los excelsos Prenafeta, pasando por la federación CiU, el nacionalismo moderado, la tradicional unidad cívica de la ciudadanía catalana, el universalismo de la senyera por la que tantos sufrieron (ahora vilipendiada con añadidos facciosos), el imperio de la ley, la capacidad catalana de atraer empresas en vez de expulsarlas y hasta su propio partido, Sansón Mas se afana si conviene en explosionar lo que queda en pie de la Generalitat tras sus medios mandatos, de los que nada quedará, porque nada hizo ni emprendió ni propuso, más allá del agit-prop callejero.

El oficio de payaso y los demás circenses son cosa solvente.  (...)"          ( , El País, 27 NOV 2015)

"Mas amaga con una presidencia a cuatro para seducir a la CUP.

(...) La idea de Junts pel Sí es demostrar que el actual presidente en funciones no tendrá el poder absoluto en su Gobierno aunque mantenga la condición de líder.

Para visualizarlo, la coalición propuso a la CUP que hubiera cuatro presidentes de la Generalitat: Mas, que ostentaría el rango legal y se encargaría de la coordinación del Ejecutivo; la convergente Neus Munté, al frente del área de Bienestar; el que fuera cabeza de lista Raül Romeva, encargado de transparencia y exteriores; y el líder de Esquerra, Oriol Junqueras, gestionaría Economía.

Los cuatro presidentes, según el diario ARA, se coordinarían en un consejo de presidencia en el que se centrarían las decisiones más importantes del Gobierno.

Horas después de su publicación, la CUP ya dejó claro que ni así cedería en su pretensión inicial de no votar a Mas. Consideró que suponía solo un cambio cosmético respecto a la propuesta que Junts pel Sí les había ofrecido en el debate de investidura.

Como mucho, apuntaron fuentes de la formación anticapitalista, estarían dispuestos a votar a Mas si hubiera un cambio legal para que el líder de Convergència no tuviera dos prerrogativas básicas: firmar decretos y convocar elecciones anticipadas.

Desde que el dirigente nacionalista amenazó con no convocar el 27-S si Esquerra no se unía a él, la obsesión de la CUP es quitarle ese privilegio. (...)"             ( /   , El País, Barcelona 27 NOV 2015)

26/11/15

La declaración de independencia fué un movimiento táctico de Artur Mas para conseguir el voto de la CUP a su investidura. Pero la enormidad de la resolución le hace perder el apoyo del gran empresariado, de los suyos

"Cada día que pasa es más evidente que la declaración rupturista del Parlamento catalán, aprobada por los 62 diputados de CiU y por los 10 de la CUP, ha sido un error fundamental del soberanismo -quizás inevitable, dada su “loca carrera hacia la independencia”, como la calificaba el ‘Financial Times’, pero que lo ha alejado de la media de la sociedad catalana-.

En la Unión Europea del siglo XXI, proclamar la desconexión con las leyes del Estado diciendo que solo se respetará la legalidad catalana y subrayar que el futuro Gobierno catalán -todavía no elegido- no debe tener en cuenta las resoluciones del Tribunal Constitucional es un desafío al orden jurídico no solo español sino también europeo. 

Máxime cuando el gran argumento es que el 47,8% de los catalanes ha votado a dos formaciones que quieren la independencia de Cataluña. Pero que no son capaces ni de elegir un Gobierno, la primera tarea de cualquier Parlamento.

En realidad, la declaración rupturista era un movimiento más bien táctico de Artur Mas para conseguir el visto bueno de la CUP a su investidura. Pero la enormidad de la resolución, al incitar al futuro Gobierno a no respetar el Estado de derecho, ha sido tal que ya se puede decir que hay un antes y un después del 9-N de 2015.  (...)

Este choque frontal con el Estado es grave en sí mismo pero sobre todo porque no es lo que desean ni sectores significativos del nacionalismo ni la sociedad catalana. 

La primera reacción a pecho descubierto -tras las críticas coincidentes por una vez de los dos grandes diarios barceloneses (‘La Vanguardia’ y ‘El Periódico’) y del ‘Financial Times’- fue la del propio Andreu Mas-Collell -independentista realista y poco visceral-, que asistió visiblemente incómodo tanto a la aprobación de la resolución rupturista -que junto con otros ‘consellers’ ya había criticado en una previa reunión del Gobierno catalán- como a las dos sesiones de la fallida investidura del mismo lunes 9 y del jueves 12, en que Artur Mas pidió a la CUP que le invistieran y llegó a ofrecer someterse a una moción de confianza al final del periodo de sesiones (en seis o nueve meses).

 Es decir, se prestó a ser despedido si la CUP no juzgaba suficiente su radicalidad en el enfrentamiento con el Estado.

Así, Mas-Collell -que ya debía imaginarse las reacciones que la declaración rupturista provocaría en el Estado y en el mundo empresarial- no dudó en escribir un artículo en el diario ‘Ara‘, que expresa el punto de vista del independentismo más cosmopolita, educadamente crítico pero de fondo duro. Decía Mas-Collell: “Las CUP ya han conseguido del Parlament, gratis, una declaración de soberanía previa a la formación del Gobierno, también determinar la estructura del futuro Gobierno y, todavía mas importante,garantizar mecanismos de control (la moción de confianza en 10 meses)”. Y concluía: ”De las CUP podemos aceptar dos votos para la investidura de Artur Mas como ‘president’ pero no sus condiciones”.

Ya sé que esto puede llevar a nuevas elecciones en el mes de marzo. Si es así, estoy convencido que el presidente Mas sabrá explicar en la nueva campaña electoral dónde estamos y que los catalanes sabrán decidir, con inteligencia,qué liderazgo desean para el ‘procés’. O sea, que Mas-Collell hacía una enmienda a la hoja de ruta de la declaración rupturista y de la negociación con la CUP en la que Artur Mas estaba inmerso.

Y todavía sigue inmerso. Dos días después se conocía la carta de dimisión de todos sus cargos directivos (pero no de la militancia) de Antoni Fernandez Teixidó, uno de los más experimentados dirigentes de CDC, ya que no solo fue ‘conseller’ de Industria de la Generalitat y era el presidente de la comisión económica del partido desde hacía años sino que con anterioridad fue secretario general del CDS de Adolfo Suárez. 

Y Teixidó no ocultó que la declaración rupturista y la búsqueda de la alianza con la CUP eran la gota final que no le permitía seguir avalando una hoja de ruta que pasó del pacto fiscal y del derecho a decidir para negociar con España a la voluntad de romper con el Estado.

Pero la reacción contra la declaración rupturista del Parlament se ha extendido a amplias capas de la sociedad catalana, que desde hace tiempo eranescépticas respecto al independentismo pero que exponían su opinión con prudencia y que nunca han deseado un enfrenamiento con la Generalitat. 

El mismo lunes 16 -el día que Mas-Collell publicó su artículo en el ‘Ara’-, la junta directiva mensual del Cercle d´Economía tuvo una concurrencia mayor a la habitual (23 de sus 25 miembros) y, por unanimidad de los que hablaron (aunque con algún silencio) y en un clima de cierta indignación, se decidió que el Cercle debía hacer públicos su disgusto y oposición a una declaración que implicaba la ruptura con la legalidad. Y que debía alertar sobre las negativas consecuencias que ello tendría para la economía catalana. 

El catedrático de Política Económica Antón Costas, discípulo de Fabian Estapé y presidente del Cercle desde hace dos años, redactó luego con rapidez una ‘Opinión de actualidad’, bastante mas corta y mucho mas contundente de las habituales, que fue consultada con los vicepresidentes y otros miembros de la junta y que el jueves 19 fue enviada a los medios de comunicación.

El texto dice que “la junta directiva del Cercle considera INDISPENSABLE y URGENTE (las mayúsculas son mías) corregir el rumbo que la política catalanaha iniciado con la aprobación por el Parlament de Catalunya, en su sesión constitutiva del pasado lunes 9 de noviembre, con el voto de los 72 diputados de Junts Pel Si y de la CUP”. 

Y sigue: “Dadas nuestras responsabilidades empresariales y vinculaciones al mundo económico y financiero, podemos afirmar que la ruptura de la legalidad que implica esta declaración ha tenido, desde el primer minuto de su aprobación, efectos negativos ciertos y objetivos en las decisiones empresariales de inversión, así como en la localización de las sedes corporativas en Cataluña. 

La inseguridad jurídica y la incertidumbre empresarial que crea esta declaración son sumamente perjudiciales para la fortaleza de la economía catalana, la creación de riqueza y la generación de empleo.

Pero estos efectos SE MAGNIFICARÍAN SI SE CONFIRMA LA FORMACIÓN DE UN GOBIERNO DE MAYORÍA INESTABLE, SOMETIDO A CONDICIONES DE PLAZO Y COMPROMETIDO CON POLÍTICAS Y REGULACIONES SUSCEPTIBLES DE CREAR UNA FUERTE INCERTIDUMBRE EN LAS EMPRESAS, LOS INVERSORES Y LOS AHORRADORES”.

El Círculo considera además que, al no existir una mayoría social sólida a favor de esta resolución, aumenta el riesgo de grave fractura social y pide “FORMAR UN GOBIERNO CON UNA MAYORÍA PARLAMENTARIA ESTABLE Y RESPETUOSA CON LA LEGALIDAD”. Caso de que esta mayoría no sea posible, aboga por nuevas elecciones. 

El Cercle recuerda después que en Cataluña hay un amplio malestar social con el funcionamiento actual del Estado de las autonomías, ya que de forma reiterada las encuestas señalan que cerca del 80% de los catalanes desea una reforma del modelo y que la mayoría muestra su preferencia por una reforma sin ruptura “QUE PERMITA EL ENCAJE DE LAS ASPIRACIONES A UN MEJOR AUTOGOBIERNO DE CATALUÑA DENTRO DE ESPAÑA”.

 Y subraya que el Gobierno de España y los partidos de ámbito estatal han sido reticentes a dar una respuesta política al malestar social, lo que no ha hecho sino incrementar el sentimiento de frustración.

 Finalmente, manifiesta su esperanza de que las elecciones de diciembre pongan en marcha una reforma política y territorial que permita conciliar el principio democrático con el de legalidad, y que por ello “DESDE EL MOMENTO DE APERTURA DE LA NUEVA LEGISLATURA ESPAÑOLA, SE DEBERÍA CREAR UNA COMISIÓN PARLAMENTARIA PARA LA REFORMA POLÍTICA. NO HACERLO SERÍA ALIMENTAR TODAVÍA MÁS LA FRUSTRACIÓN Y EL MALESTAR”.  (...)

Y por su reacción ayer contra las medidas de Montoro en relación con el FLA, parece claro que Artur Mas no va a atender ‘la corrección’ que le pide el Cercle sino que ha decidido subir otro escalón en la confrontación.

 La realidad interna catalana se va encrespando cuando estamos ya a pocos segundos del choque de trenes entre el independentismo catalán y el Gobierno del PP. ¿Permitirán los resultados del 20-D la rectificación que reclama el Cercle y que muchos catalanes desean?"           (JOAN TAPIA – EL CONFIDENCIAL – 26/11/15, en Fundación para la Libertad)

24/11/15

Artur Mas... un burócrata desmelenado

"Todo en orden y en su sitio, el tupé, la mandíbula bruñida con Agua Brava, la nariz recta en línea con la corbata, la raya del pantalón planchada, el traje entonado en grises oscuros, los zapatos tal vez con dos borlitas saltando sobre el empeine hechos a cualquier clase de moquetas burocráticas, así aparece Artur Mas cruzando un patio gótico cada mañana con una cartera en la mano camino de su despacho de President de la Generalitat. 

Pero su imagen te lleva también a imaginar que podría dirigirse igualmente a unos grandes almacenes donde es ese jefe de la planta de caballeros que se acerca al cliente dubitativo y le pregunta: ¿Le puedo ayudar en algo?

Su aspecto de correcto funcionario no inspiraría en absoluto a Delacroix como personaje principal, héroe romántico y despechugado, de su cuadro La libertad guiando al pueblo, pero se trata de dilucidar por qué en el cerebro de este burócrata, antaño lleno de buen sentido, se ha generado ahora esa turbulenta espiral política por la independencia de Cataluña, que amenaza con reventarle las costuras de su traje tan bien cortado.

Artur Mas es un vástago, el mayor de cuatro hermanos, de una familia del textil con ramificaciones en la metalurgia, que cumplía con todos los ritos de un nacionalismo burgués bien pensante acostumbrado a cubrir sus chanchullos financieros bajo una capa de cortesía, orden y buenas maneras. 

Tortel después de misa los domingos, palco en el liceo, tenis en Pedralbes y luego veraneo en Fornells de Menorca, velero en el club náutico de Platja d’Aro con aperitivos y sobremesas en el círculo de familias conocidas y amigos de toda la vida, una pijería catalana impenetrable para cualquier charnego.

Después de estudiar en el Liceo Francés y en el Aula Escuela Europea, Arturito Mas se licenció en Económicas en la Universidad de Barcelona para dedicarse a empresas del sector privado familiar y guiado por un par de cocodrilos, Prenafeta y Macià Alavedra, no se ahorró ningún fracaso. 

Al parecer no era lo suyo, pero metido en el negocio peletero de Tipel y luego en La Seda de Barcelona, su órbita mercantil y la del hijo mayor de Jordi Pujol, hoy coronado de pufos, entraron en contacto y de ahí vino que un día Arturito Mas aterrizara suavemente hasta sentarse a la mesa familiar del President de la Generalitat para tomar una escudilla y carn d’olla donde nuestro hombre ejercería, sin duda, todo su encanto. 

Oi que és maco i llest aquest noi? ¿Verdad que es guapo y listo este chico?, diría Marta Ferrusola. Y encima, dato importante, su alzada era pareja a la de su marido.

Sin duda, no habría sido nombrado heredero si hubiera medido un metro noventa de estatura. En efecto, Arturito, en adelante Artur, era un tipo listo, ordenado, medido, ambicioso, trabajador, voluntarioso y obediente, virtudes menores que pueden convertir a cualquiera en un alto funcionario, pero nunca en un aventurero dispuesto a lanzarse al vacío. 

A partir de entonces Artur Más fue absorbido por Jordi Pujol Soley y dentro ya de la política catalana recorrió todas las alfombras hasta convertirse en el heredero del gran patrón y alcanzar la presidencia de la Generalitat.

Pero he aquí que debajo de los zapatos de tafilete de este hombre correcto y funcionarial, hecho a la balanza de tendero, comenzó a temblar el suelo de Cataluña apenas iniciada su legislatura. Primero fue el rechazo por el Tribunal Constitucional del Estatut que había aprobado el Parlament y el pueblo catalán en referéndum. 

El PP había desplegado mesas petitorias por toda España en una campaña en contra y este hecho fue considerado una afrenta a Cataluña que desencadenó una sucesión de tormentas que no ha cesado. 

Diadas cada año más enardecidas hasta alcanzar un millón de banderas esteladas en la calle; el Nou Camp convertido en una olla de gritos de independencia en cada partido; el nivel de corrupción que ya inundaba a toda Convergència, un volcán que no paraba de echar lava, el 3% de la coima empresarial, la confesión del padre de la patria, Jordi Pujol, declarándose delincuente fiscal, todo un gancho en la mandíbula cuadrada de Artur Mas que lo dejó zombi en la lona del cuadrilátero.

Desde el fondo del fervor independentista surgió, de pronto, una mujer abanderada, Carme Forcadell, la versión catalana del cuadro La libertad guiando al pueblo, en este caso hacia un horizonte que es un cul de sac de la historia, y al mismo tiempo sobre la cabeza de Artur Mas comenzó a proyectarse la ofuscada luz de esa máquina de silogismos escolásticos, Oriol Junqueras, como el sueño imperturbable de la razón que engendra monstruos y a todo esto Mariano Rajoy, como un Don Tancredo enharinado, que le ponía de los nervios con su galbana.

 Y si un día Artur Mas tuvo que llegar al Parlament en helicóptero porque el edificio estaba rodeado por los jóvenes airados antisistema de la CUP, esos mismos rompe huevos le tienen ahora bloqueado con solo diez votos su futuro político como presidente. 

Puede que aquella sonrisa de conejo que produjo Mas en el palco del Nou Camp mientras todo el público silbaba al Rey y al himno nacional fuera el principio de la locura que lo envuelve en un oxímoron maldito. He aquí a un funcionario al borde del abismo, a un burócrata desmelenado, a un contable servicial al que la demencia colectiva le está obligando a soplar las nubes y a soñar tortillas. 

Puede que Artur Mas en el fondo no sea más que aquel pijo de club náutico, lleno de argucias de seductor, que está viendo ahora con horror cómo la locura independentista, que su ambición y torpeza han propiciado, le está deshaciendo el tupé, la raya del pantalón y el nudo de la corbata."                  (   , El País,  22 NOV 2015)

23/11/15

Mas 'entierra' a Convergència... y da el pistoletazo de salida para la creación de un nuevo partido. Sigue la parodia

"El líder de CDC, Artur Mas, ha dado hoy por 'enterrado' el partido en el acto de presentación de la candidatura de Democràcia i Catalunya -que incluye Convergència, Demócratas de Cataluña y Reagrupament- encapaçalada por Francesc Homs

Mas ha afirmado que un buen resultado de la candidatura debe ser la "semilla" para la creación de un nuevo partido. La formación estaba trabajando hasta ahora en la refundación -un proyecto que dirigía José Rull-, pero nadie nunca se había mostrado tan abierto en la necesidad de crear un nuevo partido.

El también presidente de la Generalitat ha insistido en que un buen resultado electoral -las encuestas, de momento, son adversas- es "la mejor semilla que podemos poner para que a principios del año que viene comience a florecer un árbol". "Un nuevo partido en el que lleguen a confluir liberales, social-cristianos y socialdemócratas haya o no investidura", ha añadido.

Nunca hasta ahora Mas se había mostrado tan franco pero ha insistido en que "para construir un país nuevo, necesitaré un partido nuevo". Incluso ha afirmado que "yo mismo me quiero implicar con un papel complementario" que ha sonado en salida política en caso de que abandone la presidencia de la Generalitat.

En su opinión, el nuevo partido debe coger "lo mejor que hemos acumulado hasta ahora", pero que "deje de lado lo que ya no sirve para hacer un país nuevo" en alusión, presuntamente, a los casos de corrupción. "Un buen resultado de una lista configurada así es una semilla", ha insistido.

A nadie se le escapa, sin embargo, que tras el caso Pujol y otros escándalos de corrupción que ha sufrido CDC las siglas del partido están quemadas."                (e-notícies, 21/11/15)



" Artur Mas oficializó ayer la defunción de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), 41 años después de su asamblea fundacional. 

El presidente catalán llamó a crear "un nuevo partido" que reúna las fortalezas de la formación que ha gobernado Cataluña durante 28 años desde 1980 "y deje de lado lo que ya no sirve".

Los casos de corrupción que salpican al partido, y singularmente la caída en desgracia de su fundador, Jordi Pujol, están detrás de la refundación, como también lo está el proceso soberanista, que en los últimos meses ha ido apartando de la sala de máquinas a los dirigentes más moderados.

Convergència trabajaba en su refundación desde hace un año y medio, cuando Jordi Pujol confesó ser un evasor fiscal y la corrupción salpicó a casi toda su familia. El partido no solo sufrió la pérdida política del gran referente histórico, sino que también tuvo que renunciar a Oriol Pujol, entonces secretario general y que estaba llamado a suceder a Artur Mas.

En los últimos meses la nueva eclosión del caso del 3%,con dos registros de la Guardia Civil dentro de la sede del partido incluidos, ha acabado de dinamitar la imagen de Convergència hasta el punto de no dejarle aparentemente otra vía que una voladura controlada. (...)

Además, el líder convergente quiere utilizar la idea del nuevo partido como anzuelo para captar votos con vistas a las elecciones generales del 20-D. Ello explica que el anuncio formal de la refundación se hiciera en un acto en el que en principio debía tener todo el protagonismo Francesc Homs, cabeza de cartel de Democràcia i Llibertat, la marca con la que CDC se presenta a estos comicios.

Mas dijo que Democràcia i Llibertat es la “mejor semilla” para que “a principios del próximo año comience a florecer un árbol en Cataluña en forma de partido político” que agrupe a liberales, democristianos y socialdemócratas. Y añadió que ello debe hacerse al margen de si hay o no investidura. Es decir, al margen de si hay nuevas elecciones autonómicas en Cataluña.  (...)

Pese a que muchos admiten cierta desorientación por la radicalización del proceso soberanista y especialmente por las cesiones que se están haciendo ante la CUP, en Convergència no hay un núcleo organizado que amenace el poder de Artur Mas. El propio Teixidó afirma que él era el único dirigente que se permitía expresar sus críticas en las reuniones de la ejecutiva.

De hecho, los pocos que han exteriorizado sus discrepancias por la actual situación están de salida. Consejeros como Felip Puig o Andreu Mas-Colell saben que no formarán parte del próximo Gobierno catalán y no han dudado en expresar públicamente los problemas que implicaría adoptar las políticas económicas anticapitalistas de la CUP.

La excepción entre los consejeros críticos con la radicalización del proceso soberanista es Santi Vila, que sí aspira a continuar en el Govern y en la dirección de CDC. Otros dirigentes confían en que la mutación permita reorientar algunas prioridades y no sea simplemente estética. Y esperan tener un papel relevante en este proceso.

El papel de Mas

Es el caso de Carles Campuzano, diputado en el Congreso y número dos de la lista de Democràcia i Llibertat, quien ha lanzado desde su blog una primera idea de lo que debe pasar a partir de ahora.

 “Lo que ha representado CDC necesita algo más que una refundación; se necesita una nueva convergencia que concentre todas las energías de los sectores que trabajan por un Estado propio para Cataluña, aspiran a profundizar en el proyecto europeo y piden una política abierta y nada sectaria y apuestan por las reformas necesarias para garantizar una sociedad más próspera”, ha escrito.

Entre las dudas que genera el nuevo partido está la de qué protagonismo se reservará Artur Mas. Ayer el president solo dijo que podría llegar a ejercer un “papel complementario”.         (   , El País, Barcelona 23 NOV 2015)

18/11/15

El lío catalán... que supera cualquier parodia anterior, explicado malamente

"En España, cualquier ciudadano inteligente puede pensar que está perdiendo facultades mentales porque cada vez entiende menos los sucesivos, rápidos y múltiples cambios de discurso de CDC, el partido fundado por Jordi Pujol y que -en base a un legendario pragmatismo- dominó la política catalana desde 1980 y contribuyó a estabilizar la española apoyando -en momentos complicados- a los gobiernos de Suárez, Calvo Sotelo, Felipe González, Aznar, Rodríguez Zapatero e incluso Mariano Rajoy (reforma laboral). Es decir, a todos los gobiernos democráticos.

Quien se siente así en Madrid no debe preocuparse excesivamente, porque a muchos catalanes (bastantes de los cuales han vuelto a votar a Mas porque no han encontrado alternativa válida) les pasa algo parecido. En los últimos tiempos, y especialmente tras las elecciones del 27 de septiembre, parece que en vez de estar ante la tradicional CDC estamos ante un partido cuya marca fuera la de Desconcierto o Divergencia.

El lunes de la semana pasada, CDC impulsaba una primera resolución del nuevo Parlament que proclamaba la soberanía catalana, la desobediencia a las leyes e instituciones del Estado de derecho (empezando por el Tribunal Constitucional), la desconexión con España y un camino sin retorno a la independencia en un plazo máximo de 18 meses.

 Y todos estos despropósitos se justiticaban en que las listas independentistas (Junts Pel Sí y la CUP) habían obtenido el 47,8% de los votos y una mayoría absoluta de diputados (72 sobre 135) si se unían los 62 de JxS y los 10 de la CUP.

Pero cuando se votó esa resolución ya se sabía que más de medio Gobierno catalan -con 'consellers' tan representativos de diversas sensibilidades de CDC como Andreu Mas-Colell (Economía), Felip Puig (líder tradicional del sector independentista), Germà Gordó (uno de los hombres más próximos a Artur Mas durante la travesía del desierto del tripartito) y Santi Vila (el 'conseller' que en los últimos años más ha apostado por el diálogo con Madrid)- no solo eran reticentes a esa resolución sino que estaban consternados tanto por el lenguaje insurreccional como por la alianza con un partido anticapitalista y asambleario situado en las antípodas de la CDC de orden.

Se sabía también que el 'president' se había irritado con esos 'consellers' y que les había reconvenido tanto por la posición -¿le estaban pidiendo el disparate de unas nuevas elecciones?- como porque las divergencias se hubieran filtrado a la prensa.

Pero pese a la divergencia de la mitad de su Gobierno, Artur Mas siguió adelante, y tanto el lunes 9, en la primera votación de investidura, como en especial el jueves 12, en la segunda, no frenó sus ansias de aproximarse a la CUP para que lo vieran como un compañero más en “la larga marcha” (perdón, corta) hacia la independencia. Hasta el punto de que el pasado jueves se comprometió a una moción de confianza al acabar el primer periodo de sesiones del Parlament (en seis o siete meses) para que los anticapitalistas pudieran despedirle en el caso de que les hubiera defraudado. 

Un relevante 'conseller', incondicional de Mas hasta la primavera, no vacilaba el viernes en comentar (eso sí, en la intimidad, como cuando Aznar hablaba catalán) que lo prometido por Mas el día anterior había sido indigno.

¿Estaba Artur Mas dispuesto a todo -a abogar por todo lo opuesto a su programa de gobierno de los últimos cinco años- para salir elegido la semana pasada con los votos de la CUP? Sí, ese era su diseño, porque sabe que si no es elegido antes de la campaña electoral española lo puede tener muy crudo. 

El futuro es siempre negro -sea 'president' gracias a la CUP o no lo sea-, pero Artur Mas prefiere afrontarlo desde el Palau de la Generalitat. Cree que desde allí todavía tendrá algún poder e impondrá más respeto. El 'president' de la Generalitat tiene una autoridad material y moral a la que Artur Mas -que careció de ella durante los siete años de oposición al tripartito- no quiere renunciar a ningún precio.

Aquí radica la primera divergencia. Hay un grupo diverso -diferente y nada compacto- de 'consellers' que piensan que casi todo -incluidas unas nuevas elecciones en marzo, dos meses después del plazo reglamentario de también dos meses tras la fallida elección de 'president'- es preferible a tener que gobernar hacia un fracaso seguro de mano de la CUP.

 Andreu Mas-Colell, el prestigioso 'conseller' de Economía que tiene grandes conexiones en el mundo intelectual americano (fue profesor en Harvard durante muchos años), expresó esta posición este lunes pasado en un artículo en el diario 'Ara', que acostumbra a expresar los puntos de vista de los sectores más cosmopolitas del independentismo.

Y de no ser por los brutales atentados de París, el artículo habría causado un terremoto político. Mas-Colell -y muchos dirigentes de CDC, no solo los moderados- cree que situarse al margen de la legalidad con el 47,8% de los votos es una garantía de fracaso y de desprestigio en Europa, y que no hay fondos -Cataluña tiene cerrados los mercados financieros y más de la mitad de su deuda está en manos del FLA, o sea, de Montoro- para las medidas de redistribución y gasto público -bastante insolvente por otra parte- que la CUP propone.

Pero el mismo lunes y martes hemos visto que el desconcierto y las divergencias no acaban en los 'consellers' moderados. En efecto, el recién nombrado número uno de la candidatura a Madrid -el poderoso Francesc Homs, también próximo como Germà Gordó y David Madí (hoy en los negocios privados) a Mas durante los años de oposición- ha expresado, el lunes en TV3 y el martes a Pepa Bueno en la Ser, una posición bastante distinta a la de Mas en sus discursos de investidura.

Homs no ha dudado en afirmar que con los resultados del 27-S el independentismo tiene legitimidad para iniciar el proceso de independencia pero no para finalizarlo. Cree que habrá que ver lo que pasa en las elecciones españolas del 20-D y si después se puede reemprender el diálogo y la negociación con un Gobierno del PSOE presidido por Pedro Sánchez, o incluso con un gobierno del PP sin mayoría absoluta.

 ¿Como con Aznar en el 96? Y las condiciones que fija Homs para ir adelante con la CUP -de lo que formalmente no reniega- son una enmienda a la totalidad de la resolución aprobada en el Parlament el lunes 9 con los aplausos del propio Homs.

Ocho días después, ha tenido tiempo para meditar y ahora dice que Cataluña debe tener un Gobierno fuerte con garantía de estabilidad (una bofetada solemne a la moción de confianza prometida por Artur Mas), debe haber seguridad jurídica para todos los empleados públicos (incompatible con la desobediencia a las instituciones españolas), un “compromiso inequívoco con los valores occidentales y europeos” (cuando la CUP es partidaria de salir de la UE) y voluntad de diálogo y pacto con el Estado. ¡Vivir para ver! No es extraño que la nueva portavoz del PSC en el Parlament, Eva Granados, reaccionara diciendo que CDC debía creer que los catalanes eran tontos

¿Qué está pasando realmente en CDC? Por una parte, sus dirigentes están desconcertados -más de lo que parece a primera vista- por el hundimiento moral de Jordi Pujol y su familia. Hablan de refundación y tras comprobar su relativa marginación en las municipales (en ciudades como L´Hospitalet, la segunda población catalana, Cornellá o Santa Coloma de Gramanet su presencia es mínima o inexistente) no se atreven a concurrir a los procesos electorales con sus siglas. 

A las autonómicas han ido bajo el paraguas de JxS, comprensible por la alianza con ERC, pero en las legislativas han optado por el paraguas de la coalición Democracia y Libertad, para lo que, en palabras de un veterano de CDC, “hemos tenido que reinventarnos el Reagrupament, el partido de Carretero, un escindido de ERC ya desaparecido de la vida política, para poder ir en coalición con alguien y no con nuestras siglas”.

Otra cosa que pasa es que Artur Mas ha fracasado por segunda vez en su gran apuesta (disolución anticipada para obtener una mayoría absoluta) y tras el batacazo todo el mundo toma posiciones. Artur Mas prioriza su reelección como 'president', pero los que le han acompañado en CDC -en la oposición al tripartito o en el Gobierno los últimos cinco años- se preocupan mas por la pervivencia de una fuerza catalanista de centro capaz de dirigir la política catalana. La independencia quizá no es para dentro de 18 meses y sin Artur Mas todo será más difícil pero…

Otro dato relevante es que en el futuro todo será más difícil si CDC (perdón, Democracia y Libertad) tiene un mal resultado en las elecciones del 20-D, y hay encuestas (de la propia CDC) que los sitúan por debajo de ERC y Ciudadanos, que aparecen empatados, y solo algo por delante del PSC. 

Hay que invertir esa tendencia e impedir la fuga a Duran i Lleida, a Ciudadanos o incluso al PSC, del tradicional votante moderado de CDC. Ok al discurso contemporizador con la CUP si así Artur Mas es elegido antes de que empiece la campaña electoral. En caso contrario, al 20-D hay que ir como un partido claramente de orden.

La señal es la incorporación como número cinco de la candidatura a Madrid, que encabeza el hasta hace poco portavoz y 'conseller' de Presidencia, Francesc Homs, de Miquel Puig, un liberal y templado economista que el sábado pasado -también en el diario 'Ara', del que es colaborador habitual- decía sin complejos que la resolución rupturista del Parlament dejaba fuera a la gente de orden, a los que piensan que el crecimiento y el empleo dependen de que se entiendan las necesidades de las empresas y de los emprendedores.

Artur Mas no puede estar en desacuerdo con el planteamiento de Homs y piensa que en todo caso -si no es elegido los próximos días, lo que parece difícil- siempre podrá volver a negociar con la CUP tras las elecciones españolas. No obstante, aparece ya cierta fisura entre Artur Mas y Francesc Homs.

 La prensa catalana -y los medios influyentes e 'informados' (o que se lo creen)- siempre ha creido que Artur Mas era un moderado sometido a las 'malas influencias' de independentistas radicales como David Madí, Francesc Homs o Germà Gordó. Y así debió ser en tiempos. 

Pero ahora Gordó y Homs, por otra parte seriamente enfrentados, parecen estar captando la realidad y las dificultades del independentismo exprés mientas que Artur Mas -frustrado por la coincidencia de su mandato con la mayoría absoluta de un PP insensible a sus demandas y embarcado en su papel ante la Historia con mayúscula- puede haber desconectado del mundo real.

Sí, CDC se ha convertido en un guirigay. Sus bases tradicionales están tan desorientadas como los 'consellers' moderados, mientras que un sector de sus dirigentes -quizá Josep Rull sea el mejor exponente- quiere competir con ERC por el electorado más nacionalista. Artur Mas y Francesc Homs tienen objetivos hasta cierto punto complementarios -que Mas sea presidente y que CDC sea la primera lista en las elecciones españolas- pero que también pueden ser contradictorios.

 Mas no ve otra salida para su reelección que el voto de la CUP y Homs sabe que presentarse a las legislativas como un candidato aliado a la extrema izquierda, que espanta a la “gente de orden” (en la terminología de Miquel Puig), es el beso de la muerte.

Lo que sucede es que la recuperación del centro catalanista del que habla Mas-Colell y que pretende Francesc Homs -cada uno por su parte- va a poner en dificultades tanto el bloque estratégico de Mas con la ANC (diseñado por su actual presidente, Jordi Sánchez, y David Madí) como la alianza con ERC, cuyo sustento en ambos casos es el independentismo exprés. Y como consecuencia, va a complicar todavía más cualquier apoyo de la CUP a la reelección de Mas.

El éxito de Homs en las elecciones españolas -nada fácil por otra parte- exige separarse de la CUP, y la reelección de Mas implica seducir a la CUP. Son objetivos contradictorios, al menos a corto. Por eso, el difícil consenso Mas-Homs es que la reelección tiene que ser o antes o después de la campaña electoral española. Lo que pasa es que Homs, que tiene tanta alergia al fracaso como Mas y que actúa como un tanque, ya ha empezado su campaña. Y Mas todavía no ha sido elegido."            (Joan Tapia, El Confidencial, 18/11/15)

13/11/15

Cataluña entra en el limbo institucional... después de la paródica humillación de Artur Mas

El Limbo...

"La negativa de la CUP a apoyar a Artur Mas en el segundo debate de investidura deja a la Generalitat en una situación de inquietante interinidad, tanto para las aspiraciones independentistas como para la gobernabilidad de Cataluña. (...)

La pregunta que inexorablemente surge es: ¿Y ahora qué? Ahora se pone en marcha la cuenta atrás para alcanzar algún tipo de acuerdo antes del 10 de enero. Será la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, la que decida cuándo convocar un nuevo debate y votación de investidura --o todos los que crea convenientes--. Si no hay pacto para elegir a un nuevo presidente autonómico --para lo que basta con una mayoría simple-- habrá nuevas elecciones en marzo.

Mientras tanto, la Generalitat y el Parlament tienen poco margen de maniobra. El Govern en funciones no puede presentar proyectos de ley --tampoco el de presupuestos-- ni dictar decretos legislativos, y solo puede dedicarse a la gestión ordinaria de los asuntos públicos.

Todo esto ocurre en un momento de grandes tensiones políticas y de gran inestabilidad --sustancialmente mayor que la que se vivió en Andalucía en la pasada primavera--. Falta poco más de un mes para las elecciones generales; no hay presupuesto de la Generalitat para 2016; la crisis económica y social no se ha superado; y el desafío independentista se encuentra en su punto álgido. (...)

En las próximas semanas se sabrá si el desencuentro es real o solo responde a una estrategia mediática. Mientras tanto, Cataluña seguirá en el limbo institucional."      (Crónica Global, 12/11/15)

La humillación... en La Vanguardia:

 "Los dos intentos de investidura de Artur Mas han fracasado, pues, esta semana. No puede asegurarse ahora que un tercero, si llegara a producirse, fracasaría también. Pero sí puede afirmarse, y así lo hacemos, que las concesiones que Junts pel Sí ha puesto en bandeja a la CUP nos han parecido disparatadas y, también, lesivas para la dignidad de las instituciones catalanas".         (Editorial La Vanguardia, 13/11/15)

"Se puede perder todo menos la dignidad. No se pueden permitir las instituciones, ni tampoco sus representantes, extraviarla. La dignidad es tan noble que compensa las pérdidas que causa, según un aforismo argentino. A veces, el afán por conseguir lo inalcanzable conduce a ceder lo imposible. Pero este es el camino equivocado, la ruta a ninguna parte. (...)

Estos días preocupa que Artur Mas, en su afán por alcanzar un acuerdo con la CUP, haya forzado tanto la negociación como para rebajar la entidad del cargo e incluso para ponerle fecha de caducidad.  (...)

Dignidad, divino tesoro -sobre todo de la política- que no puede subastarse ni ser puesto en almoneda. Ayer, el prestigioso Financial Times, que se ha mostrado favorable a una negociación en el contencioso catalán, se refería al camino emprendido como "el alocado sprint a la independencia" y pedía un paso atrás de Mas. Y recuperar la dignidad para este momento de la historia."              (Màrius Carol  , Director de La Vanguardia, 13/11/15)

Y en El País:

"(...) En vez de honores, Mas obtuvo una sangrante humillación para sí mismo y para la institución que encarna —tan decisiva para el autogobierno de los ciudadanos catalanes como simbólica para su sentimentalidad histórica— cada día que pasa con entereza decreciente. 

En su empeño por congraciarse con la formación antisistema CUP, el presidente saliente apuntó una oferta de trocear su futura presidencia en tres compartimentos estancos que supondrían sendos minigobiernos incomunicados entre sí, esa “presidencia coral” tan contraria a cualquier Gobierno que merezca ese nombre. Y la redondeó con la promesa de que encajaría, encantado, un contrato a tiempo parcial, a renovar a los 10 meses mediante la presentación de una moción de confianza voluntaria.

O sea: una Generalitat capitidisminuida y de carácter provisional, auténtica herejía para todo catalanista, algo impensable en dignatarios como Josep Tarradellas. Y pésimo desde el punto de vista de la responsabilidad de la gestión diaria ante los ciudadanos afectados por tales desatinos. 

Así se comporta Mas, arrastrando la ley, la dignidad del puesto y la institución de autogobierno con tal de repetir en el cargo: tan es así que de mantener los principios institucionales ya habría —para mejor o peor— otra persona ejerciendo la presidencia.

En este desquiciado viaje, el discípulo predilecto de Jordi Pujol no logró ayer convencer a nadie de que no seguiría rebajando el precio a la patética subasta de sí mismo; que la filosofía moderada que un día le inspiró era arqueología; que no tenía otro horizonte a ofrecer a los catalanes que la peligrosa ilegalidad, la ineficaz pérdida de tiempo y los esfuerzos inútiles. Todo eso mientras sus problemas reales siguen sin obtener un mínimo tratamiento. 

Preguntado insistentemente sobre si acataría la resolución del Tribunal Constitucional que suspendió la resolución de insurgencia política, desobediencia legal y desacato institucional, Mas hizo de Mas. 

 Mientras su vicepresidenta, Neus Munté, había prometido la víspera incurrir en conductas ilegales, el presidente saliente aseguró que actuaría como en el falso referéndum del 9-N, con la despreciable astucia de tirar la piedra y esconder la mano: asegurar su liderazgo político e imputar los actos presuntamente delictivos a los funcionarios. Un gran ejemplo ético.

Mas es políticamente un muerto viviente. (...)"              (Editorial de El País, 13/11/15)

Sólo necesitaba un voto más a favor que en contra. No pudo ser... y eso que Mas aceptó desvanecerse a sí mismo

"(...) Sólo necesitaba un voto más a favor que en contra. No pudo ser. Sólo lo apoyaron 62 parlamentarios (1.620.973 votantes). Volvieron a rechazarlo los mismos 73 diputados que ya lo habían repudiado el martes (2.408.432 votos).

 El rechazo a Artur Mas como presidente (58,52%) fue mayor en 787.459 votos que sus apoyos. No se envuelva en la estrellada, don Astut, que para estrellado ya está usted. Y por segunda vez en 48 horas. Le bastaba una mayoría simple de apoyo y volvió a obtener un rechazo de mayoría absoluta. ¿A qué espera para irse a su casa?

Son imbatibles. El candidato demediado citaba el Financial Times y toda la prensa internacional, «que de manera unánime ha condenado el inmovilismo del Gobierno español». Era empezar el credo por Poncio Pilatos.

 El titular del FT de la víspera rezaba: «La locura de la carrera de Cataluña hacia la independencia», y señalaba que, si bien el Gobierno ha convertido el reto político catalán en un impasse constitucional, él, Artur Mas, ha actuado chapuceramente una y otra vez y es a él a quien le corresponde dar un paso atrás para resolver la crisis. 

En razonamiento análogo, Forrest Gump diría que loco es el que hace locuras, pero creo que era una conclusión algo exagerada.

Mas había prometido a la CUP una Presidencia cada vez más corta, 18 meses, que rebajó a 10, al término de los cuales se sometería a una cuestión de confianza. Aceptó pulpo como animal de compañía y ofreció desvanecerse a sí mismo en una Presidencia colectiva, asamblearia, en la que él sería sólo un figurón asistido por tres vicepresidentes ejecutivos, vale decir tres iguales: Oriol Junqueras, Raül Romeva y Neus Munté, virgensanta, qué talentos.

Lo que pasa es que Baños ya le ha tomado la medida, como Groucho (o quizá Bernard Shaw, a quien también se le atribuye la anécdota) a una señora a quien le había ofrecido un millón de dólares por sus favores sexuales, y al aceptar ella le hizo una segunda oferta de un dólar –«¿por quién me toma?», preguntó ofendida–, recibiendo la respuesta que Mas ha obtenido de la CUP: lo que es usted está perfectamente claro. Ahora se trata de apretarle en la negociación del precio."                (SANTIAGO GONZÁLEZ – EL MUNDO – 13/11/15)

Semana trágica convertida en semana cómica... la semana de Artur Mas

"(...) Ooootra vez de Cataluña. Oooootra vez de los independentistas.

Pero esta vez, ya, como pasillo de comedias; nada de dramas, nada de desgarros, nada de alarmas sociales, nada de momentos finiseculares. Semana trágica convertida en semana cómica. 

La semana de futuro estudio en las escuelas de la Arcadia Feliz se ha convertido en semana de bochorno para las personas medianamente sensatas e, incluso, para los sandios dedicados a los proyectos de laboratorio del doctor bacterio.

 Algún día habrá que repasar los libros de texto y ver cómo se cuentan aquellos vertiginosos días en los que una pandilla de ridículos actores hicieron de su épica un chiste de teatro portátil. (...)

Entiendo perfectamente el desconcierto. No hemos hecho la guerra para esto, decían los antiguos; no hemos iniciado la revolución para este chiste, dicen los modernos. Lees a sus articulistas de cabecera y entiendes que haya algunos dispuestos a tirarse al Llobregat –que casi no lleva agua– con un fajo de periódicos atados al cuello.

 Ves sus programas de televisión, esos que tantas vidas han perdonado, y comprendes el rictus de desencanto de los que ayer mismo parecían soldados de la Tierra Media a punto de conquistar la Tierra Baja. O la Alta, que no tengo ni puñetera idea de Tolkien y no sé por qué me meto a hacer metáforas innecesarias.

Entiendo, digo, a los perplejos. ¿Para esto hemos salido en procesión, Diada tras Diada, tantos millones de criaturas a reclamar lo que sólo es nuestro y nada más que nuestro? ¿Hemos dedicado un día de fiesta a manifestarnos como si no hubiese mañana para que todo dependa de unos desarrapados con aspecto de batasunos demodés? 

Entiendo que el chiste sea malajón, que no tenga gracia, que se pregunten cómo hemos podido llegar hasta esto, que crean que del ridículo no se vuelve nunca, pero ¿qué se creían que era eso de chulear y desafiar a un Estado? ¿Creían de verdad que era decir «aixó s’acabat» y que con eso todo quedaba disuelto? ¿Creían que todo era juntar un puñado de votos heterogéneos y salir del edificio entre vítores de la familia del administrador?

Eugenio, aquél gran creador del estereotipo del catalán sin gracia que tenía, precisamente por eso, toda la gracia, lo definía en una frase que resume bien todo comienzo de «acudit»: «El saben aquel que diu?». Creo que Mas debería empezar así su próximo intento de investidura. Igual ablanda a los arapajoes de la CUP."                 (CARLOS HERRERA – ABC – 13/11/15, en Caffe Reggio)