19/1/17

¿Han votado los afiliados de CCOO o los de UGT sobre si querían que sus sindicatos dedicaran el grueso de sus esfuerzos a apoyar un proyecto encabezado por la burguesía catalana? NO

"(...) Y el tensionamiento territorial, ¿forma parte de la lucha sindical? Pues, en principio, participar de las pugnas entre burguesías para sacar ventaja unas frente a las otras no parece que tenga que ser espacio de intervención sindical. 

Sí sería su espacio si desde el poder público se hicieran normas o no se prestaran servicios o inversión en un territorio de forma que los trabajadores de ese territorio se vieran forzados a una tasa de emigración económica claramente superior a la del resto de territorios bajo ese mismo poder público. En España, la tasa de emigración de jóvenes con formación es similar en todo el territorio y, en todo caso, más alta allá donde los niveles de renta per cápita son menores.

¿Qué están haciendo nuestros sindicatos? Pues lo que vivimos en Catalunya es que tanto CCOO como UGT han sido parte activa y motivada en el Pacte Nacional pel Referèndum, así como, hace un par de años, fueron igualmente parte activa y motivada en el Pacte Nacional pel Dret a Decidir. (...)

Todo ello, por supuesto, con el conocimiento y apoyo de los Secretarios Generales de ambos sindicatos, aunque nunca han explicado qué aporta todo esto a la lucha sindical.

Es verdad que el argumento “se debe permitir que la gente vote“ tiene fuerza. Pero ¿Han votado los afiliados de CCOO o los de UGT sobre si querían que sus sindicatos dedicaran el grueso de sus esfuerzos a apoyar un proyecto encabezado por la burguesía catalana? NO.

NO, lectores, NO. NO han votado porque los dirigentes de esos mismos sindicatos que reclaman que la ciudadanía pueda votar y que es antidemocrático no dejarles NIEGAN a sus afiliados ese derecho. ¿Quien impide consultar a la militancia? ¿El PP? ¿Rajoy? NO, son los señores Joan Carles Gallego y Josep Maria Álvarez (desde hace pocos meses, Camil Ros) los que NO convocan esa consulta.

Sólo se reclama el derecho a votar para aquello para lo que no se tiene el poder de imponer. Y eso vale para Rajoy y su PP, como también vale para CDC (ahora PDEcat), ERC, Junts pel Sí, Municipis per la Independència (hay centenares de municipios apuntados y en ninguno se ha votado si la gente quería incorporarse o no, el gasto sí lo han de hacer, etc, etc…).

¿Cómo hemos llegado a esta participación ciega y convencida, ignorando incluso a los propios afiliados, que son la presencia real de los sindicatos? (...)

No sé Uds. pero yo veo personas que se organizan en familias, lo de las relaciones unívocas nación-territorio las veo menos. Lógicamente, las familias tienen sus trayectorias culturales, lingüísticas, etc… En Catalunya, todos Uds. lo saben, casi la mitad de las familias tienen como lengua de relación el catalán y, lógicamente, reclaman de los poderes públicos protección.

CCOO y UGT, como los demás sindicatos, tienen todo el derecho del mundo, en defensa de las condiciones de vida de esas familias, de reclamar esa protección y denunciar en qué puntos o aspectos no se está ejerciendo. Pero también tienen la obligación de ser coherentes.

Ambos sindicatos se declaran federales pero no recuerdo ninguna intervención en el ámbito federal que haya sido en lengua distinta al castellano. Ser federal se demuestra con el ejemplo en casa, no cacareando en la calle. (...)

Casi la mitad de las familias de Catalunya tenemos como lengua de relación el castellano: ya está bien de negar nuestra realidad. Eso no es sindicalismo, es otra cosa. Muy en sintonía con lo que se va imponiendo en Europa, sí, pero otra cosa."                (Pedro Fernández , Crónica Popular, en Rebelión, 12/01/17)

El escarmiento provocado por la secesión británica respecto a la Unión Europea frena toda perspectiva de apoyo europeo a nuevos referendos separatistas

"Hay un denominador bastante común a los tres territorios donde se están planteando iniciativas secesionistas en Europa o se ha hecho recientemente. Tanto Cataluña como Baviera o el Véneto cuentan con sensibilidades nacionalistas y comparten el sentimiento de haber contribuido excesivamente a las arcas de sus respectivos Estados.

También es común la negativa de estos a concederles el derecho a convocar referendos independentistas o de autodeterminación, y de ahí el interés suscitado por la reciente decisión del Tribunal Constitucional alemán, que ha cerrado el paso a una petición para convocar un referéndum sobre la independencia planteada. Las autoridades de Baviera no la apoyaban.

No se trata de una sentencia, sino de una resolución por la que el Constitucional alemán se niega a admitir la demanda presentada, con el contundente argumento —advertencia para cada uno de los 16 Estados federados— de que los länder “no son dueños de la Constitución”. 

La decisión alemana se suma a otra del tribunal equivalente de Italia, que ya denegó un referéndum para el Véneto. El plato fuerte de ambas es que la soberanía corresponde al conjunto de los habitantes de cada Estado y no solo a los de un territorio concreto. A Mariano Rajoy deben haberle sonado bien estos razonamientos.

Está muy claro el escaso calor que se desprende de otras partes de Europa hacia los intentos de separación. El apoyo es tan gélido como la ola de frío polar que se abate sobre el continente. Europa está llena de problemas y el escarmiento provocado por la secesión aprobada por los británicos respecto a la Unión Europea —precedida del tenso y fracasado referéndum de independencia de Escocia— frenan toda perspectiva de apoyo europeo. (...)"              (Joaquín Prieto, El País, 10/01/17)

18/1/17

La carta que Puigdemont ha remitido a Rajoy tiene faltas de ortografía... ¿independencia ortográfica? No, provocación... muestra desprecio a Rajoy y a todos los catalanes que tenemos el castellano como lengua materna. Que quede claro que es una lengua extraña a Cataluña

 

"La carta que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha remitido al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, para reclamar-le una relación bilateral contiene, según informa el Abc, al menos tres faltas de ortografía. (...)"              (e-notícies, 17/01/17)

"Puigdemont dirige una carta a Rajoy con varios errores gramaticales y ortográficos.

 La noticia está circulando la mañana en que escribo esto y algunos aprovechan para señalar la falsedad de la reiterada afirmación según la cual el sistema denominado de "inmersión" en catalán que se sigue en la escuela catalana permite que el conocimiento del castellano en Cataluña sea tan bueno como en cualquier parte de España. (...)

No, el problema es que en este caso los errores no responden -es mi impresión- a la falta de capacidad, sino al deseo de provocar y despreciar.
Me extrañaría que en una organización como la Generalitat no haya personas con conocimientos suficientes de español como para no redactar correctamente la carta que nos ocupa (y que, aparte de los errores, muestra un estilo poco elegante, así por ejemplo lo de "su Gobierno se ha negado a afrontar de manera verdadera, más de anuncios"). El problema es otro.
Los errores y las torpezas en la redacción se explican a partir del relato según el cual el español es una lengua extraña a Cataluña que podemos conocer, pero que no es nuestra, que no apreciamos y de la que nos gustaría desprendernos (puede comprobarse esta última afirmación aquí).
El problema no es la falta de competencia, sino que la carta y sus faltas muestran un desprecio que no solo va dirigido a Rajoy, sino también a todos los catalanes que tenemos el castellano como lengua materna y que no comulgamos con la mitología nacionalista que pretende que nuestra lengua es un injerto indeseable en la Cataluña (falsamente) milenaria que pretenden los nacionalistas.
Quien redactó la carta originalmente lo hizo -me parece evidente- de forma descuidada. Y después se eludió la precaución de que alguien con cierto conocimiento la revisara. Sorprende esta falta de atención cuando cualquier texto en catalán que produzcan las administraciones catalanas y tenga carácter oficial es cuidadosamente revisado lingüísticamente.
El mensaje que se traslada con este desinterés por la corrección del texto es el de que no se da especial valor a lo que se dirige al Presidente del Gobierno de todos los españoles y que tampoco es motivo de vergüenza que en lo que se escribe en castellano se cometan errores gramaticales u ortográficos. 
A algunos he conocido que a propósito empeoran su español para aparentar despego por una lengua que tanto les molesta. Como digo, aunque sorprenda a quienes no conozcan de primera mano lo que se vive en Cataluña, la voluntad de empobrecernos limitando el conocimiento del castellano llega a estos extremos.
Es por esto por lo que me indigna esta carta. No caigamos en el error de burlarnos; porque lo que denota no es motivo de burla, sino de irritación."                 (El jardín de las hipótesis inconclusas, 17/01/17)

La CUP: no ha querido modificar el impuesto de sucesiones, no se están revirtiendo recortes y privatizaciones,... pero nosotras somos tan rojas que votamos SI. ¿Lo entienden?

"(...) Un ejemplo concreto de esa neolengua secesionista. Palabras de una diputada de la CUP (¡la izquierda, se autodenominan, radical y transformadora de los “Países Catalanes”!), Eulàlia Reguant, para justificar el voto a favor de su grupo para que continúe la tramitación de los presupuestos elaborados por el gobierno de Junts pel sí: “Nos cuesta ver que se estén revirtiendo los recortes y las privatizaciones… 

El gobierno no ha querido modificar el IRPF y los impuestos de sucesiones y patrimonios para conseguir una fiscalidad más redistributiva… No se puede pretender mantener los privilegios de algunos y ganar el referéndum y estamos aquí para eso”. 

¿No se puede pretender mantener los privilegios de algunos y ganar el referéndum? No se ha querido modificar el IRPF, no se ha querido modificar el impuesto de sucesiones, no se están revirtiendo recortes y privatizaciones,... pero nosotras somos tan rojas que votamos SI.

 ¿Lo entienden? La razón de fondo: la Patria por encima de cualquier cosa, el ideario central de toda fuerza nacionalista-secesionisa por mucho que se cubra de ropajes de “ruptura”. 

¿Se imaginan un espectáculo parecido, unas alianzas de clase similares, ante unos presupuestos presentados por el PP con el apoyo de Ciudadanos? ¿Se lo han imaginado? ¡Claro! La CUP juega el mismo papel en. Cat que el PSOE en el conjunto de España. Me pongo bíblico: por las obras les reconoceréis. (...)"               (Salvador López Arnal ,  Rebelión, 24/12/16)

17/1/17

La cosa va de generar cultura identitaria, valores identitarios, lenguaje nacionalista, cosmovisión catalana-molt catalana... contra las personas que viven entre nosotros y tienen otros orígenes geográficos. El adjetivo “xarnego”, que yo mismo he sufrido, no es en absoluto inocente

"(...) Algo más sobre lenguaje, falsedad y secesión. 

¿Qué se nos dijo hace unos cinco o seis años? Que la cosa iba del dret de decidir. ¿Qué dret es ese preguntamos? Un dret que tienen todos los pueblos del mundo se nos respondió y luego se nos invitaba a ir a manifestaciones no nacionalistas, eso nos decían, estrictamente democráticas. Democracia es votar, se añadía, y nosotros no podemos votar, repetían. 

Algunos, incluso, fueron a rodear La Caixa, a ello nos convocaban, para demostrar, mostrar o construir una punta anticapitalista en el movimiento. La ingenuidad, demostrado está, no tiene límites. Muchos cayeron en la trampa.

Luego, al cabo de poco, vimos que la cosa no iba de votaciones ni de decisiones ni de mandangas. 

Que la cosa iba de secesión (no se usa casi nunca la expresión derecho de autodeterminación, demasiada marxista y sin condiciones para su concreción en el caso de Cataluña) y de antiespañolismo y, sobre todo, de generar -poco a poco, granito a granito, por TV3, mar y aire- cultura identitaria, valores identitarios, lenguaje nacionalista, cosmovisión catalana-molt catalana, fuertemente antiespañola, arremetiendo incluso, si “tocaba”, contra las personas que viven entre nosotros y tienen otros orígenes geográficos (se les ha llegado a llamar colonos o colonizadores lingüísticos; no es la primera vez [1]. El adjetivo “xarnego”, que yo mismo he sufrido, no es en absoluto inocente).

Poco después, pancartas hasta entonces escondidas y manifestaciones sin ropajes encubridores lo dejaron claro: “Cataluña un nuevo Estado de Europa”. Y a seguir, a generar divisiones en el pueblo catalán y a taparlo todo (sus principales políticas antipopulares) con lo mismo. Conocemos la historia. 

Mientras tanto, la tesis esencial: el ADN genético-memético catalán (pensado siempre sin diversidad, una marca inalterable en el espacio-tiempo) es inconmensurable con el español (pensado también como conjunto unitario y uniforme, siempre imperial y fachoso).

Esta semana tenemos otro ejemplo. La reunión del 23 se anuncia como un encuentro por la democracia. ¿Por la democracia? Sí, sí por la democracia, de tal forma que, en esa lógica, su ilógica lógica, las gentes que no somos secesionistas ni soberanistas excluyentes ni partidarios hoy de un imposible derecho de autodeterminación al no ser Cataluña ni colonia ni país oprimido ni nada parecido, seríamos entonces antidemócratas. 

Somos cómplices de los que no les dejan votar a pesar de haberlo hecho en siete u ocho ocasiones en los últimos años. Se vota cuando ellos -cuidadito, cuidadito- dicen que se ha votado.

Y de hecho, si lo pensamos sin miedo y hablamos con claridad, son ellos, las fuerzas políticas secesionistas, los antidemócratas. Hablan de votar y ya votamos el 27S y todo el mundo conoce el resultado: el secesionismo perdió la apuesta plebiscitaria que ellos mismos organizaron. Pero no, no fue suficiente.

A pesar de reconocer la derrota (Antonio Baños, David Fernàndez) la misma noche electoral, luego cambiaron de opinión y siguen adelante con un Parlamento colaborador, con truco de escaños, que nos quiere y tal vez nos lleve a un escenario de enfrentamientos (de los de abajo y entre los de abajo; ellos y ellas, que se las saben todas, estarán a cubierto). (...)"                           (Salvador López Arnal,  Rebelión, 24/12/16)

Los presos de ETA cada vez importan menos a todo el mundo... Son 350, muchos más que los linces ibéricos que quedan en libertad

" Pues que no. Que los presos de ETA no quieren arrepentirse públicamente ni tampoco pedir perdón a sus víctimas. Bueno, algunos sí quieren, pero no son mayoría. Lo de pedir perdón y arrepentirse es un trámite que la ley española exige para que este tipo de asesinos obtenga beneficios penitenciarios.


Los presos asesinos quieren tener acceso a esos beneficios sin tener que decir ni “perdón” ni “me equivoqué”, lo que equivale a enviar a las víctimas un mensaje cristalino: “Lo volvería a hacer”.
Dicho con otras palabras, los presos dicen: “Volvería a volar el cuartel de Vic con sus niños dentro, a hacer la matanza masiva de República Dominicana en Madrid, a disparar a bocajarro a Joseba Pagaza o a dar un tiro en la nuca a José Luis López de la Calle”.

La verdad es que es difícil estar al lado de quienes piden que se tenga más piedad con esta gente. Yo creo que la ley penitenciaria española es bastante buena para los castigados por terrorismo. Y si nos dicen que lo volverían a hacer, ¿cómo apiadarse de estos desalmados?

Son 350, muchos más que los linces ibéricos que quedan en libertad, y nos cuestan mucho más dinero que los felinos en trance de extinción. Pero conviene tenerles encerrados mientras no digan que no lo van a volver a hacer.
Hay quien dice que la estabilidad política de Euskadi depende de que cambie la política penitenciaria.

Yo creo que los presos de la banda cada vez importan menos a todo el mundo. Llegará un día en que las familias les obliguen a cambiar su forma de reivindicarse, y a aceptar, de una vez por todas, que han perdido la guerra, que sus jefes tienen que entregar las armas, y que ellos nos tienen que decir que se equivocaron. Esto no es una venganza, es una mínima precaución.

 ¿Por qué vamos a dejar en libertad a alguien que ha demostrado que puede matar de esa manera y ha sido condenado por un tribunal, con todas las garantías de defensa? También hay que preguntarse si no tienen derecho, el mismo derecho, los pederastas asesinos de niños o los violadores.

La estabilidad política y social del País Vasco ya no depende en absoluto de los presos de ETA, ya no depende nada de ETA.

El terrorismo ha perdido una guerra que declaró contra la democracia española. Solo le queda reconocer su derrota.

Cuando lo haga, la democracia española volverá a ser generosa como ha sido siempre. Empiecen por decir “perdón”.              (Jorge M. Reverte, El País , 30/12/16)

16/1/17

Tribunal Constitucional alemán: la soberanía recae en la totalidad del pueblo alemán y ningún land es autónomo y competente para decidir su independencia... nada que no diga el Tribunal Constitucional español, italiano, estadounidense...

"A lo largo de estos días se ha difundido el dictamen del Tribunal Constitucional alemán por el que se desestima el recurso presentado por el partido independentista de Baviera sobre la posibilidad de someter a referéndum la independencia de este land.

 Los argumentos en los que se fundamenta el dictamen son de sobra conocidos en nuestro país, ya que se identifican milimétricamente con los utilizados por el Tribunal Constitucional español respecto a la posibilidad de realizar una consulta para la independencia de Cataluña. 

Según la carta magna germánica –afirma el tribunal- la soberanía recae en la totalidad del pueblo alemán y ningún land es autónomo y competente para decidir su independencia. En la Constitución alemana no hay espacio para el secesionismo.

Para que el parecido con España sea completo, Florian Weber, líder del partido independentista, manifestó vía Facebook algo similar a lo que nos tienen acostumbrados los separatistas catalanes: “La independencia de Baviera no la decidirá un tribunal, sino el pueblo de Baviera”.

El dictamen del Tribunal Constitucional alemán representa un duro golpe a las aspiraciones secesionistas de los independentistas catalanes. A partir de ahora les va a resultar difícil convencer a los incautos de que “el proceso” va a contar con apoyo internacional en su hipotética declaración unilateral de independencia y de que, si esta al fin se llevase a cabo, sería compatible con mantenerse dentro de la Unión Europea. 

El golpe es tanto mayor cuanto que los distintos mandatarios europeos ya vieron con enorme recelo el referéndum de la independencia de Escocia, considerando la decisión de Cameron un enorme error. Ello a pesar de que el caso de Gran Bretaña es sustancialmente diferente del de otros países europeos, ya que no goza de una constitución escrita y, que Escocia fue Estado independiente hasta que en 1707 se firmó el Acta de Unión por la que se creaba el reino de Gran Bretaña.

 Tanto Francia como Italia han optado recientemente por ponerse la venda antes que la herida y cortar de raíz toda posible veleidad secesionista realizando sendas reformas administrativas que imposibilitan cualquier conato separatista. Ahora es el Tribunal Constitucional alemán el que deja meridianamente claro que en las constituciones europeas no hay espacio para la autodeterminación de ninguna región.

No es de extrañar que tras el dictamen del Tribunal Constitucional alemán, el nacionalismo catalán y alguno de sus fervientes, aunque disimulados, seguidores de la Vanguardia como Enric Juliana se hayan apresurado a intentar convencernos de que el caso de Baviera no es asimilable al de Cataluña, ya que en los momentos actuales, según las encuestas realizadas, los partidarios de la independencia en el land alemán alcanzan el 23%, mientras que en Cataluña se acercan al 50%. Pero, puestos a buscar diferencias, habría que fijarse más bien en otras. 

Baviera fue independiente hasta 1879, fecha en la que se incorporó a Alemania (momento de la unificación de este país) e incluso entonces fueron muchas las voces que optaron por la integración  en la católica Austria más en consonancia con la religión que se practica mayoritariamente en el ahora land alemán; y de hecho no dejó de ser reino para incorporarse plenamente a Alemania hasta 1918. Cataluña, por mucho que los secesionistas quieran engañarse y engañarnos, no ha sido independiente nunca.

Pero todas esas diferencias, tanto las señaladas por unos como por otros, son irrelevantes a la hora de enjuiciar el contenido del dictamen del Tribunal Constitucional alemán. Ninguna de esas razones son las que motivan el fallo. 

El alto tribunal alemán, al igual que el español, no se fija en si son muchos o pocos los partidarios de la independencia, número por otra parte bastante cambiante, y dependiente de un sinfín de circunstancias, entre otras las ligerezas y debilidades de los distintos gobiernos en conceder prebendas y beneficios a los nacionalistas y que estos aprovechan rápidamente para incrementar su proselitismo. 

El razonamiento del Tribunal parte de un presupuesto anterior, definir el sujeto de la soberanía. Según la carta magna del país germánico, los competentes para decidir sobre cualquier modificación territorial son todos los alemanes. Por lo visto, las altas instancias alemanas también “judicializan” la política.

Entre Baviera y Cataluña existe sí una semejanza esencial. Las dos regiones son las más ricas de sus respectivos países. El descontento de bávaros y catalanes, traducido o no al independentismo, se fundamenta en las fuertes transferencias de recursos que estas regiones, como consecuencia de una Hacienda Pública común, están obligadas a realizar a favor de otras de menor renta. Lo que subyace en ambos casos es la creencia de que España o Alemania “nos roban”. 

En Baviera, especialmente a partir de la reunificación alemana e integración de los länder del Este; en Cataluña, no se puede olvidar que la conversión de la antigua Convergencia a la independencia se produce cuando el Gobierno español se opone a la pretensión de Artur Mas de obtener la misma situación de privilegio que otorga nuestra Constitución al País Vasco, lo que llaman el pacto fiscal. Contra lo que ambas regiones se rebelan es, en definitiva, contra la política redistributiva del Estado.

Por ello cuesta tanto entender la postura adoptada por una gran parte de la izquierda, no solo de la catalana, reclamando el derecho a decidir. Es cierto que en muchos casos detrás de esta pretensión no se esconde un convencimiento ideológico, sino tan solo un oportunismo electoral tendente a conseguir buenos resultados en aquellas Autonomías proclives al nacionalismo. Pero estos planteamientos puramente electoralistas se terminan pagando.

Especial tristeza produce -por lo menos en aquellos que en otros tiempos defendimos a los sindicatos y tanto colaboramos con ellos- escuchar al actual secretario general de UGT abogar por el derecho a decidir de las regiones ricas para librarse de la política redistributiva.

 ¿Defenderíamos el derecho a decidir de los banqueros o de las empresas del IBEX acerca del montante de impuestos con los que deben contribuir a la Hacienda Pública? En honor de la verdad hay que decir que lo que José María Álvarez tiene es un buen cacao mental. Lo demostró el otro día en la entrevista que le hizo Alfredo Menéndez en “Las mañanas de Radio Nacional”. 

Al tiempo que se reafirmaba en su postura a favor del derecho a decidir, negaba que propugnase el derecho de autodeterminación. Y cuando uno de los tertulianos, Paulino Guerra,  le señalaba la contradicción que tal postura implicaba, salía por peteneras poniendo como ejemplo que se había negado el derecho a decidir a los catalanes cuando, tras haber aprobado en referéndum el Estatuto, algunos de sus artículos fueron anulados por el Tribunal Constitucional.

El derecho a decidir es tan solo un eufemismo empleado por los nacionalistas para evitar referirse directamente al derecho de autodeterminación -en realidad, derecho a la secesión- al ser conscientes de que la ONU restringe tal derecho a los territorios coloniales o a aquellos que formando parte de un Estado no democrático son explotados política y económicamente.

 Es difícil tener como no democráticos a Alemania o a España (al menos con los cánones que hoy rigen en Occidente y con los principios sancionados por la ONU), pero mucho más considerar que Baviera o Cataluña son regiones oprimidas.

En sentido estricto, todos tenemos derecho a decidir en muchos asuntos pero nos está vedado, de manera individual o  colectiva, en otros si la persona o el colectivo no tienen competencia para hacerlo. 

Y ello de ninguna manera significa falta de democracia o de libertad. Por ejemplo, individualmente no puedo decidir aquellas cuestiones que pertenecen a mi comunidad de vecinos o incluso las que se refieren en exclusiva a mi piso pero pueden perjudicar al resto del vecindario.

 Los residentes de la Gran Vía de Madrid no les es dado prohibir o permitir el tráfico en esta calle, al igual que a los empadronados en la ciudad de Zaragoza disponer acerca de si se debe o no consentir el paso del AVE por su término municipal, ni a los ciudadanos de Tarragona si quieren separarse de la Comunidad de Cataluña.

En un Estado democrático cada individuo y cada colectivo tienen derecho a decidir de acuerdo con el ámbito de sus competencias definidas por el marco legal, pero no tienen derecho a establecer aquellas cosas que corresponden al derecho a decidir de un ámbito superior. La sentencia del Tribunal Constitucional anulando algunos artículos del Estatuto catalán (y que tanto preocupaba al secretario general de la UGT) en absoluto violó el derecho a decidir de los catalanes.

 El Tribunal definió tan solo en el ejercicio de sus funciones aquello que podía acordar unilateralmente Cataluña y aquello que, por pertenecer al ámbito de decisión de todos los españoles (incluyendo a los catalanes), no podía establecer en solitario. En especial, las que implican un cambio constitucional.

De existir una postura antidemocrática no está en la sentencia del Tribunal Constitucional ni en el de aquellos que interpusieron el recurso, sino en el de los políticos que condujeron a la sociedad catalana a votar un texto inconstitucional y sobre el que, por tanto, no podía decidir, puesto que la decisión corresponde a todos los españoles, y no de cualquier manera, sino siguiendo los cauces que la propia Constitución determina. 

El Tribunal Constitucional alemán mantiene ahora -como no podía ser de otro modo- la misma doctrina aplicada a Baviera. Por lo visto, Alemania también judicializa la política."                      (Juan Francisco Martín Seco, República.com, 12/01/17)

Francisco Frutos: A mí lo que me preocupa y crispa es ver a los teóricos representantes de la izquierda sindical y política lamer las botas de los amos independentistas

"(...)Catalunya está actualmente en manos de los ladrones y cómplices para hacer un referéndum de independencia que libere definitivamente a "sus ladrones", de la ley.

 La reunión del 23 no era para analizar la situación social de millones de catalanes que han visto como se reducían sus salarios y servicios, no porque España les robaba, sino porque les robaban sus gobernantes privatizando empresas y servicios sociales y recortando derechos. 

La reunión tampoco era para poner en marcha la recuperación de los miles de millones robados por la mafia pujolista durante años, e iniciar un proceso de mejora de las condiciones de vida hasta que los niños puedan comer helado diariamente. Ni para luchar contra las políticas neoliberales en España, impulsadas por los poderes económicos, en las cuales los gobiernos de Catalunya habían sido pioneros. 

Y mucho menos para hablar de la muerte y destrucción que generan las guerras, de los inmensos recursos que se gasta en ellas y de la responsabilidad del PDC, (antigua CDC-CiU), o de ERC, que comparten toda la política de la OTAN y de sus aliados sionistas de Israel.

 La reunión para unos era ver cómo un referéndum por la independencia les daba derecho de pernada sin oposición para continuar las mismas políticas neoliberales y de pasada hacerse una fortunita, y para que los de la "izquierda sindical y política conservadora" que no paran de lamer las botas independentistas tengan un papel auxiliar subalterno y cuatro cosas secundarias de carácter social.

A mí lo que hacen las derechas catalanas y españolas no me quita el sueño porque es la política de la derecha de siempre, que se debe combatir y arrancarle todas las mejoras posibles en las condiciones de vida y de trabajo, hasta que algún día un pueblo más sabio y valiente que el actual, los mande definitivamente al carajo de la economía, de la política y de la historia. 

A mí lo que me preocupa y crispa es ver a los teóricos representantes de la izquierda sindical y política lamer las botas de los amos independentistas, por el hecho de que son los amos que tienen poder y dan las subvenciones y porque ellos ya no mantienen ningún rescoldo de la ética y dignidad de antaño. 

Cuesta entender tanta subordinación moral y política de los Domènech, Colau, Rabell o Nuet. Y tanta subordinación a este mal aquelarre por parte de las direcciones del PCE y de IU, al sercicio de Nuet, Domènech, Rabell o Colau. "               (Blog de Francisco Frutos, 25/12/16)

12/1/17

Los 'mossos' tendrán que “escoger entre la legalidad española y la catalana”... igual que jueces, fiscales, inspectores de hacienda, alcaldes y secretarios de ayuntamiento, rectores de universidades, directores de hospitales públicos, gestores de grandes infraestructuras...

"(...) Aquí no se engaña a nadie y siempre se explican las cosas como son. Por ejemplo: en su momento, cuando llegue “la desconexión”, no habrá ningún tipo de vacío legal y los ciudadanos no se verán obligados a elegir entre legalidades. Sencillamente, la española será sustituida por la nueva legalidad catalana que emergerá de la futura “ley de transitoriedad jurídica”. 

Se pasará, en nuevo feliz hallazgo de los creativos del procés, inspirados ahora por un episodio de la Transición, “de la ley a la ley”. No haría falta demasiado esfuerzo para desmontar la falacia que se esconde detrás de ese argumento, y no lo voy a hacer. (...)

Ese angelical paso “de la ley a la ley” es otro ejemplo de los mundos de Yupi que los líderes independentistas venden sistemáticamente a su clientela, y que se resumen en que esto de la independencia está a la vuelta de la esquina, no hay quien lo pare, será indoloro y nos costará menos que hacer una tortilla (aunque algunos avisan de que para ello hará falta romper algunos huevos). 

Que las cosas no serán tan sencillas lo puso de relieve el último enfrentamiento intraindependentista, provocado por la actuación de los mossos al identificar y luego detener a diversos incineradores de constituciones y fotos soberanas.

La CUP se preguntó de inmediato si con estos mossos se podrá hacer un referéndum que el Constitucional no tardará ni un minuto en declarar ilegal. El conseller Jordi Jané contestó que los mossos siempre estarán del lado de la ley y de Cataluña, lo que no es que aclarase gran cosa. 

Cabría pensar que no habrá problema alguno: como iremos “de la ley a la ley”, los mossos actuarán bajo la nueva legislación catalana y el referéndum se celebrará sin mayores contratiempos. Pues no, señoras y señores: como ha señalado un lúcido opinador independentista [Mossos i referéndum, NacióDigital, 14/12/2016], en cuanto el Tribunal Constitucional suspenda la ley de transitoriedad jurídica, los mossos tendrán que “escoger entre la legalidad española y la catalana”.

¿Hace falta añadir que lo mismo ocurrirá con jueces, fiscales, inspectores de hacienda y todos los demás funcionarios? Y no solo ellos: también con los alcaldes y secretarios de ayuntamiento, rectores de universidades, directores de hospitales públicos, gestores de grandes infraestructuras…, y con los responsables de empresas e instituciones, que tendrán que decidir a quién desobedecen cuando toque ingresar las retenciones del IRPF de sus trabajadores (en la hacienda española o en la catalana), con las consecuencias que de ello, inevitablemente, se derivarán. 

Estos ya no son los mundos de Yupi, sino la cruda realidad que se nos viene encima y que quienes manejan la barca intentarán ocultar al pasaje durante todo el tiempo que les sea posible.

Algunos independentistas son más claros y eso les honra. Así, un combativo articulista del, digamos, sector resolutivo sostiene que hay que tomar medidas ya, conformando una policía fiable para el choque que se avecina. 

Hay, afirma, que “desactivar grupos de agentes y mandos que actúan con criterios que no tienen nada que ver con el mandato democrático del 27 de septiembre” [Aquest és l’origen dels problemes dels independentistes, Vilaweb, 14/12/2016] ¿Depuración política de funcionarios? No, hombre, no: la revuelta de las sonrisas, segunda parte."             (Francisco Valente Valero, profesor de Historia Contemporánea en la UAB, El País, 08/01/17)

Tras las sentencias de Alemania e Italia, no se puede acusar de "no demócrata" a los que no defienden el referéndum secesionista. La legalidad importa...

"La resolución del Tribunal Constitucional (TC) alemán que rechaza que los estados federados organicen referéndums secesionistas ha sido recibida por algunos medios independentistas catalanes con las habituales falsedades y medias verdades con que reaccionan cuando un argumento no abona el proceso soberanista.

En síntesis, el TC con sede en Karlsruhe niega a Baviera la posibilidad de celebrar el referéndum con el siguiente razonamiento: “En la República Federal de Alemania, como estado nacional cuyo poder constituyente reside en el pueblo alemán, los estados federados no son dueños de la Constitución, No hay por lo tanto espacio para aspiraciones secesionistas de un Estado federado en el marco de la Constitución. Violan el orden constitucional”.

Esta resolución es similar a la adoptada en abril del 2015 por el TC italiano, que negó a la región del Véneto la posibilidad de organizar un referéndum consultivo sobre la independencia porque es “radicalmente incompatible con los principios fundamentales de la unidad e indivisibilidad de la República”. En Italia, este principio ni siquiera puede someterse a la  reforma de la Constitución, lo que no ocurre en España.

Pues bien, medios independentistas han intentado minimizar la resolución del TC germano con tres argumentos: no es una sentencia, no entra en el fondo del asunto y la petición era de un único ciudadano, no de millones en la calle como pasa en Catalunya.

ARGUMENTOS FALACES

Los dos primeros son falaces: no es una sentencia, naturalmente, sino una providencia de inadmisión y no se pronuncia sobre el fondo porque la petición no es admitida a trámite. Así, en lugar de destacar que el TC ni siquiera admite la posibilidad de entrar a debatir la cuestión, se le da tramposamente la vuelta al remarcar que el tribunal no ha estudiado el fondo del asunto. Una falacia porque el TC lo que establece en realidad es un doble rechazo: no puede abordar el fondo porque ni siquiera es posible admitir la demanda.

En cuanto a la tercera objeción, jurídicamente es irrelevante que lo pida un único ciudadano o dos millones, pero políticamente no lo es. Por esta razón, si dos millones de ciudadanos piden un referéndum nos hallamos ante un problema político al que hay que dar una respuesta no solo jurídica. Esta es la diferencia entre Baviera y Catalunya. 

La mejor encuesta, las últimas elecciones autonómicas, indica que 2.323.842 catalanes votaron a partidos favorables a un referéndum (102.870 más si se incluye a Unió), sin entrar en el dilema de si la consulta debe ser pactada o unilateral.

El líder del independentista Partido de Baviera (2% de los votos en las últimas regionales), Florian Weber, ha declarado que “la lucha por la independencia no será decidida por un tribunal, sino por la voluntad de los bávaros”. Lo mismo aseguran los dirigentes independentistas catalanes.

 Tienen derecho a decirlo y a trabajar para conseguirlo. A lo que no tienen derecho, como reafirman las resoluciones alemana e italiana, es a denunciar falta de democracia y a acusar de “no demócratas” a los que no defienden el referéndum secesionista."                   (José A. Sorolla, El Periódico, 09701/17)

11/1/17

Apoyar el referéndum separatista desde la izquierda en aras de que es muy democrático, es cómo si las feministas apoyaran un referéndum en contra del aborto porque también es democrático

"(...) Sobre  el tan cacareado 70 u 80% de la sociedad catalana que reclama el “derecho a decidir” (soberanismo) a la luz de las votaciones del 26J/2016 no parecen cuadrar mucho. Ahí si que podríamos sumar los votos de En Comú Podem.

 Tal suma haría un total de 1.959.659 ciudadanos pro-referéndum, es decir un 56,59% de votantes, lo que representa tan solo un 36,88% de la población mayor de edad de Cataluña. Siendo magnánimos podríamos incluir los votos del PSC como soberanistas, aunque dudo que sus votantes lo sean, lo que elevaría los porcentajes al 72,71% de los votantes y al 47,38% del censo. Muy lejos de esa tercera parte que el nacionalismo se empeña en vendernos como soberanistas.

Si se quiere ver los valores del soberanismo en el seudo-referéndum del 27S sumaremos a los votos de JxSi (ERC+CDC) y la CUP los de CatSíqueesPot, alter ego de En Comú Podem, los votos representaron el 56,68%, no llegaron al 44% del censo electoral, menos de la mitad. 

Aquí no cabe sumar a los votantes del PSC ya que durante esas elecciones hicieron campaña contra el referéndum.
¿Sobre que datos se sigue manteniendo que la tercera parte de los catalanes somos soberanistas? ¿Encuestas, más o menos cocinadas, o elecciones reales?

 ¿A que juegan los medios de comunicación españoles, no solo los de Cataluña, dando pábulo a dicha falsedad? ¿Por qué el gobierno ha de negociar o dialogar solo con los independentistas, que son minoría, o con los soberanistas, que también son minoría? ¿Cuándo va hablar con los que no somos nacionalistas, que somos mayoría?

Para mí, hoy, desde un punto de vista de izquierda, lo más democrático es negar que el “derecho a decidir” exista. Porque es un constructo falso y demagógico. Me parece magnífico el símil de Domènec: “apoyar el referéndum separatista desde la izquierda en aras de que es muy democrático, es cómo si las feministas apoyaran un referéndum en contra del aborto porque también es democrático”. Y añado: si estamos en contra de la pena de muerte, no se nos ocurrirá trabajar para que haya un referéndum por si alguien quiere instaurarla… No, ¿verdad?"               (Vicente Serrano, Alternativa Ciudadana Progresista, 09/01/17)

La iniciativa de llevar farolillos con estelada en la cabalgata de Reyes de Vic... le haría gracia a Franco. ¿Se imaginan que dirían si se hiciera un llamamiento a recibir a los Reyes Magos con banderas españolas?

 "Comunicado Asamblea Social de la Izquierda de Cataluña (5.01.2017): Ante el llamamiento de las entidades soberanistas a recibir a los Reyes Magos con “esteladas” y farolillos secesionistas

(...)  observamos con estupor el llamamiento realizado por las entidades soberanistas para recibir a los Reyes Magos con “esteladas” y farolillos secesionistas. ¿Seguimos dudando de qué concepto de pueblo, ciudadanía, barajan? ¿Se imaginan que dirían de nosotros si hiciéramos un llamamiento a recibir los Reyes Magos con banderas españolas (la actual o la republicana)?

¿Qué van a decir las fuerzas soberanistas que gobiernan el Ayuntamiento de Barcelona? ¿Libertad de expresión? Las máscaras van cayendo y lo que queda es un colectivo, ampliamente cubierto y abonado por instancias del gobierno y de las instituciones catalanas, al servicio de una causa que divide, divide y divide, sin importales nada más.

 Y la causa no lo olvidemos no es la ciudadanía de Cataluña sino su Patria, es decir, su poder y sus riquezas. Para ello, todo vale, todo, hasta poliizar, en el peor de los sentidos del término, a niños y niñas; retransmitiéndolo, a bombo y platillo, por televisión.

 ¡”La gran causa” exige todos los sacrificios, admite cualquier procedimiento; incluso la paradoja, el absurdo o la contradicción de pedir a unos Reyes Magos la llegada de una República escindida!"      (ASIEC/ASIC, 05/01/17)

"El asunto de los farolillos separatistas de Reyes tiene una lectura muy sencilla: ¿a qué clase de persona se le ocurre una idea tan lamentable?

Respuesta: a una persona (o varias) que seguramente puede ser tan decente y honesta como la que más, PERO… que está acostumbrada a que se imponga sin rechistar cualquier iniciativa nacionalista, por disparatada o chiflada que sea, al albur del ambiente imperante, que cree unánime, y donde cualquier discrepancia con el ideario separatista es automáticamente acallada.

Pero esto se acaba. O, al menos, ya no es como antes. Han bastado unas quejas en Internet, partidos políticos a los que habitualmente se ridiculiza, algunos artículos y editoriales en prensa, incluso ser objeto de noticia en la televisión, para que Òmnium recule.

 Y eso que una parte de los medios subvencionados apoyaban -con mayor o menor convicción- los farolillos, como Partal (
ahora mismo no se puede acceder al artículo), Salvador Cot, Nació Digital o, por descontado, José Antich (genial Antich escribiendo que el Cara al Sol era “mucho peor” que los farolillos separatistas, con lo que a la vez que los defiende afirma -pese a no darse cuenta- que tienen un aire dictatorial o fascista; yo, de verdad, no entiendo según qué defensas). 

Todos ellos  defendiendo los farolillos separatistas, todos ellos ahora deberán redactar un artículo diciendo “muy mal, Òmnium“, lo cual difícilmente harán porque se situarían en una posición inimaginable para un nacionalista: la sana crítica.

Dicho lo cual, si Òmnium rectifica, me parece bien. Y si argumenta que se ha sobredimensionado o sacado de contexto, me parecen las clásicas excusas del separatismo, para el que la culpa de todo siempre es de los demás. Querer inundar de propaganda separatista la cabalgata de los Reyes Magos será culpa mía. Y si me quejo, lo estoy sobredimensionando. Por favor.

CONCLUSIÓN. A lo que iba. Cuatro quejas, resonancia en los medios de comunicación y se diluyen, por lo menos en parte, iniciativas que sólo se pueden entender surgidas del unanimismo. Un poco de oposición contra ese unanimismo y nuestros separatistas, tan acostumbrados a imponerse sin oposición, se retiran. La lección de los farolillos."              (Cita Falsa, 05/01/17)

"La iniciativa de llevar farolillos con estelada en la cabalgata de Reyes de Vic ha provocado discrepancias en el seno el soberanismo. 

El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, se ha sumado a las críticas que este miércoles manifestó el diputado de ERC en el Congreso, Gabierl Rufián, quien aseguró que “a algunos de nosotros nos chirría” y “yo no lo haría”.

A pesar de que la delegación de Òmnium Cultural en Osona, junto con la de la ANC, es una de las impulsoras de los farolillos independentistas, Cuixart ha enviado una carta a los presidentes territoriales de la organización en la que pide que eviten “hacer o colaborar en cualquier acción no propia” de la entidad.

Cuixart ha remarcado que “este tipo de acciones no concuerdan ni con el plan de trabajo de la entidad ni con la campaña nacional que ahora mismo centra buena parte de los esfuerzos de la entidad”. “Tampoco concuerdan con nuestra voluntad de seguir trabajando para normalizar el imaginario colectivo de país donde todo el mundo se sienta representado”, ha escrito el presidente de Òmnium.

El presidente de la ANC, Jordi Sánchez, por su parte, no se ha desmarcado de la campaña, sino que ha enmarcado la presencia de farolillos con estrellada dentro de la "normalidad", alegando que hace cuatro años que se lleva a cabo. "No hay ningún intento de manipular o utilizar la fiesta", aseguró este martes Sánchez.

En cuanto a la prensa más cercana a los partidos soberanistas, la criticas de Cuixart y Rufián han pasado desapercibidas. De esta manera, el diario 'El Punt Avui' no dedica ningún espacio de la portada, ni ninguna página interior, a informar sobre las palabras de Cuixart o Rufián. El 'Ara' tampoco incluye esta noticia en su portada, en cambio, sí que informa con un breve en las páginas interiores, bajo el título 'Òmnium i Rufián es desmarquen dels fanaslets'."             (e-notícies, 05/01/17)

10/1/17

El Véneto tampoco tiene derecho a decidir... el Tribunal Constitucional italiano se lo impide... y punto

"(...)  Sí, este principio de año estepario ha helado la sonrisa indepe porque el Tribunal Constitucional alemán copia al español al declarar que no existe el derecho a decidir que solicitó el Partido de Baviera, porque los länder no pueden convocar un referéndum secesionista ya que es una soberanía del pueblo alemán, no sólo de una parte.

Baviera es el Estado alemán más rico. Esa propuesta no se le ocurría hacerla a los territorios pobres de la extinta Alemania comunista.

Al día siguiente de conocerse esta sentencia del TC alemán que deja al país germano al nivel de baja calidad democrática, según el discurso indepe, el digital E-notícies, que debe ser la quinta columna infiltrada en Cataluña del Reino de Mordor, recordaba que el TC italiano, en el 2015, había dictado esta misma resolución a la reclamación de la región del Véneto.

Vamos, que Alemania e Italia también son Estados del club europeo con una democracia bajo mínimos. (...)"             (Roberto Giménez Gracia, Crónica Global, 11/01/07)

 "El Véneto tampoco tiene derecho a decidir.

El Tribunal Constitucional de Italia rechazó que el Véneto celebrara un referéndum soberanista asegurando que la República italiana es “una e indivisible”. “La unidad de la República es un elemento tan esencial que debe ser protegido, incluso los poderes de reforma constitucional”, sentenció el Alto Tribunal italiano el 29 de abril de 2015.

La máxima instancia judicial del país, a pesar de reconocer la diversidad del país, aseguró que “el pluralismo y la autonomía no permiten a la se regiones calificarse en términos de soberanía, ni tampoco permiten a sus respectivos gobiernos a ser tratados como si fueran representativos de una nación”.

“Es jurídicamente erróneo afirmar que un referéndum consultivo es equivalente a cualquier otro ejercicio espontáneo de la libertad de expresión de los ciudadanos”, argumentó el TC italiano, quien también remarcó que “el referéndum es un instrumento para la interacción entre las personas y las instituciones representativas, y por lo tanto implica siempre la totalidad del censo”.

De esta manera el Tribunal Constitucional dio la razón al Gobierno de Matteo Renzi, que había recurrido ante el Alto Tribunal una ley de la Asamblea regional del Véneto sobre referendos consultivos, con la que pretendía preguntar “si querían que el Véneto se convirtiera en una República independiente”.      (e-notícies, 06/01/17)

"Esta semana hemos sabido que el Tribunal Constitucional alemán acaba de decretar que los estados alemanes no pueden aspirar a la independencia, por ser inconstitucional. 

Este dictamen es idéntico al del Tribunal Constitucional italiano del año pasado. 

En el 2014, el gobernador Luca Zaia, que había arrasado en las elecciones previas con más del 60% del voto, lideró la aprobación de una ley en el Parlamento del Véneto para organizar un referéndum de independencia.

 El Tribunal Constitucional lo prohibió justificando meramente su inconstitucionalidad. ¿Es posible que los tribunales constitucionales de Alemania e Italia no se hayan enterado de que existe un derecho, el de autodeterminación, que está por encima de lo que diga la Constitución de sus países? Que pregunten por aquí.

Por otro lado, la revista 'The Economist' dice que los políticos catalanes independentistas son como los políticos partidarios del 'brexit': vendedores de una solución en la que solo hay ventajas para librarse de algo que solo tiene inconvenientes. (...)"               (Xavier Sardà , El Periódico,07/01/17)

Cuando se politiza la cotidiano, y se converte una Cabalgata de Reyes Magos en un acto de militancia, significa que ya no hay espacio para el humor ni para la ilusión

"Yo la vi. Una anciana bien conservada, segura de sí misma. De esas personas que tienen razón desde que nacieron, y que eran nacionalistas catalanes ya en el vientre de su madre e independentistas aún antes de hacer la primera comunión. Lo lleva, o eso cree ella, en la sangre.

En una sociedad más permeable que la nuestra y por tanto con mayor sentido del humor, el gesto de la abuela de Vic daría para más chistes que una reunión de borrachos. A la abuela de Vic se le ha ocurrido regalarle a su nieto –desconozco la edad del churumbel- un farolillo con la “estelada”, la bandera de todo radical independentista posmoderno.

El efecto fue tan fulminante que hasta las fuerzas más radicales del independentismo consideraron este gesto como lo que es, una manifestación de neofascismo que trata de romper una de las tradiciones más hermosas e inocuas de una sociedad como la nuestra; la ilusión de los niños ante un hermoso engaño.

Los Reyes Magos es la única mentira social que ningún adulto sería capaz de desvelar sin adquirir la categoría de canalla. Los Reyes Magos, son unos republicanos buenos que en una sociedad sórdida y difícil suministraban dosis ingentes de ilusión. Pedías una bicicleta y te traían unos calcetines; escribías tu deseo de un balón y aparecía una colección de lapiceros de colores marca Alpino. 

Pero lo aceptabas sin acritud, porque era un regalo y porque éramos tantos los niños en aquella España que se concedía la amnistía por una noche, que un error, por grande que fuera, se perdonaba.

Abuela bruja

Viví, como tantos, el franquismo más brutal y a nadie se le ocurrió regalar banderitas roja y gualda, ni cangrejos de falange, ni disfraces de balilla, a la italiana. Y ahora viene una bruja, impune ante la libertad que le consiguieron los demás, y quiere que su nieto se vuelva un neofascista de la independencia en ocasión tan señalada como la Cabalgata de los Reyes Magos.  

Esa vieja pendenjo debería aspirar a un asilo y a seguir rezando rosarios, como hizo toda su vida, y si es posible con el nieto haciendo de segunda voz.

Gente como ella son los que después se excusan diciendo, yo nunca hice nada malo, fui una abuela modelo amante de mis nietos. ¡Eso sí, imbuyéndoles las ideas para que fueran patriotas y supieran diferenciar a uno de los nuestros, sobre la canalla que invadió nuestro país, y que tan rico hizo a nuestro abuelo, pero nos quitaron las esencias!

Cuando se politiza la cotidiano, entramos en el terreno de la dictadura, del dogma, de las diferencias. Ahí se demuestra que no todos somos iguales, porque hay la intención de no serlo. Convertir el gesto gozoso de una Cabalgata con unos Reyes Magos de pega, en un acto de militancia, significa que ya no hay espacio para el humor ni para la ilusión. 

Bastaría relatar, hacer una leve crónica, de lo que eran aquellas humildes sesiones de Reyes Magos de antaño comparadas a estas anodinas reuniones de niños solos, que juegan solos y que ni siquiera sueñan solos, porque se limitan a abrir cajas y sentarse a teclear hasta que les ardan los dedos y descubran que hay una máquina mucho más sofisticada que habrán que pedir a los Reyes el año que viene.

El papel de ciudadanos

La abuela de Vic es un resto del basurero de la historia. Algún día el nieto se quedará perplejo, como a quien le han regalado un encaje de bolillos para que dispare perdigones cuando se aburra. Una paradoja para fanáticos de ayer, de hoy y ¡ay, posiblemente de mañana mientras les dé el aliento! 

Morirán quejándose y confiarán en que el nieto logre lo que todo su fanatismo y su cobardía fueron incapaces de exhibir cuando eso tenía un valor y no un festejo para payasos con fronteras. Habría de crearse un asilo para ancianos frustrados por la política, porque los otros, que no tuvieron suerte en la vida, siempre tendrán a su favor la dignidad de no envenenar a nadie y asumir su papel de ciudadanos con escasa fortuna."                  (Gregorio Morán, Bez, en Rebelión, 09/101/17)

9/1/17

El Tribunal Constitucional alemán niega a Baviera un referéndum independentista... igual que el Constitucional español se lo niega a Cataluña... y por los mismos motivos democráticos: la Ley Fundamental impide a los 'länder' separarse de Alemania, y a Cataluña de España...

 "El Tribunal Constitucional de Alemania ha sentenciado que Baviera no tiene derecho a celebrar un referéndum independentista argumentando que “la soberanía recae en el pueblo alemán”. 

De esta manera el Alto Tribunal alemán desestima la petición del Partido de Baviera de celebrar una referéndum secesionista excluyendo al resto de los 'länder'.      (e-notícies, 05/01/17)

“En la República Federal Alemana, que es un Estado-nación basado en el poder constituyente del pueblo alemán, los estados federados no son los dueños de la constitución. 

Por lo tanto, no hay espacio bajo la Constitución para que los 'länder' intenten separarse. Esto viola el orden constitucional”, asegura el dictamen del TC alemán.

"El Tribunal Constitucional alemán ha dictaminado que el 'land' de Baviera no tiene derecho a celebrar un referéndum de independencia porque su secesión vulneraría la Ley Fundamental de Alemania.

 Los magistrados emitieron el pasado lunes una providencia de inadmisión a raíz de la petición de un ciudadano bávaro que había preguntado a la máxima instancia judicial germana si sería legal la convocatoria de una consulta de autodeterminación.

"En la República Federal de Alemania, que es un Estado-nación basado en el poder constituyente del pueblo alemán, los estados no son dueños de la constitución. Por lo tanto, no hay espacio bajo la Constitución para que los estados individuales intenten separarse. Esto viola el orden constitucional", sostiene el dictamen del alto tribunal germano.

Pese a esta resolución, el Partido de Baviera, principal formación independentista bávara (aunque minoritaria, pues obtuvo el 2 % de los votos en las últimas elecciones regionales y no cuenta con representación parlamentaria), ha asegurado en Facebook que seguirá luchando por la secesión del estado. "La lucha por la independencia de Baviera no será decidida por un tribunal, sino más bien por la voluntad de los bávaros", ha afirmado el líder del partido, Florian Weber.

CARTA MAGNA DE 1949

Según recuerda el diario 'Frankfurter Allgemeine Zeitung', la expresión "dueños de la Constitución" fue utilizada por la Corte Constitucional de Baviera ya en 1991 ante las aspiraciones del Partido de Baviera. Esta fuerza reclamaba que se reconociera la autonomía de Baviera como estado al considerar que, tras la reunificación de Alemania, la Constitución aprobada en 1949 había cumplido ya su función como ley fundamental "provisional".

La Corte bávara recordó entonces que Baviera no era un estado independiente en 1949, por lo que si no se había adherido a la República Federal, tampoco podía abandonarla."             (El Periódico, 04/01/17)

Breve historia del proceso independentista catalán


"¿Quién quería en 2006 que Catalunya fuera un Estado independiente? Pues muy pocos, la verdad, si tenemos en cuenta los datos del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) comparados con los episodios más relevantes de los últimos años. 

Por aquel entonces, con el Tripartit en la Generalitat y Zapatero en la Moncloa, la mayoría de los catalanes apostaban por seguir siendo una comunidad autónoma dentro de España (38,2%) y, los más atrevidos, querían ser un Estado dentro de una España federal (33,4%). El Estado independiente era una quimera que perseguían el 13,9 por ciento de la población. Y para el 8,1% era suficiente con que Catalunya fuera una región dentro de España.(...)

Las cosas se mantuvieron más o menos imperturbables durante los siguientes meses. Las cosas se movían, aunque eran temblores más o menos controlados. El PP ya hacía tiempo que había empezado su campaña contra la reforma del Estatut y fue en julio de 2006 cuando los populares presentaron su recurso de inconstitucionalidad ante el TC. (...)

Aún así, Catalunya siguió viviendo en su particular oasis hasta bien entrado 2009, cuando la crisis económica era un huracán que amenazaba con hacer saltar todo el sistema por los aires. (...)

El CEO registró en aquel momento el primer repunte de los partidarios del Estado Independiente, que alcanzaron ya el 21,6 por ciento. Caían los defensores del Estado dentro de una España federal (29,9%) y aguantaban el tirón los que apostaban por seguir como comunidad autónoma (37%). La tendencia empezaba a cambiar, aunque aún faltaban tres años para el punto de inflexión.

Mientras empezaban a calentar los motores de la campaña electoral en Catalunya, el Tribunal Constitucional resolvió el recurso del PP. El 28 de junio de 2010, los magistrados declararon inconstitucionales 14 artículos, impusieron una interpretación determinada a otros 27 y afirmaron que el término “nación” del preámbulo no tenía “ninguna validez jurídica”. (...)

En octubre de ese año, un mes antes de que Artur Mas alcanzara la presidencia del Govern, las encuestas del Centre d’Estudis d’Opinió reflejaban un aumento significativo entre los catalanes en pro del Estado Independiente (25,2%). Esa no fue una legislatura fácil, con una crisis económica que comportó grandes recortes sociales. (...)

La situación se estaba precipitando hacia un punto de no retorno. El año 2012 amaneció con más recortes y acabó con centenares de miles de personas manifestándose durante la Diada para reclamar que Catalunya fuera “un nuevo Estado de Europa”. Esa concentración finalizó su marcha ante el Parlament reclamando la independencia de Catalunya.

Y, entre medias, llegó el punto de inflexión, cuando los defensores del Estado independiente eran ya el 29% y los partidarios del Estado Federal y de seguir siendo una comunidad autónoma habían caído hasta el 30,8 y el 27,8 por ciento, respectivamente  (...)

De ahí la desesperada e infructuosa reunión de Artur Mas con Mariano Rajoy en La Moncloa a finales de septiembre. El presidente catalán reclamó un pacto fiscal y otras 22 medidas para dar aire a Catalunya y el mandatario español le respondió que no podía tomar decisiones de ese calado porque era “un simple diputado más”.

 Mas regresó a Barcelona en una situación difícil y trató de capitalizar el creciente fervor independentista. Convocó unas elecciones de urgencia, que se celebraron el 25 de noviembre, y apostó por una mayoría absoluta que nunca llegó. CiU pasó de 62 a 50 diputados mientras la ERC de Oriol Junqueras escalaba hasta los 21 parlamentarios. (...)

Según las encuestas del CEO, el 34% de los catalanes se decantaba por esta opción en junio de 2012, ya eran el 44,3% en octubre de ese mismo año, crecieron hasta el 46,4% en febrero de 2013, subieron un poco más (47%) en junio y alcanzaron su máximo histórico (48,5%) en noviembre de 2013.

En ese momento de euforia independentista se comenzó a fraguar la consulta del 9N de 2014 en la que participaron más de 2.300.000 votantes (de los cuales casi el 81% votó a favor de la independencia) y que ha llevado a Artur Mas, Joana ortega, Irene Rigau y Francesc Homs al juzgado.
Las desavenencias entre partidos políticos (CiU y ERC, principalmente) a la hora de resolver el conflicto con el Estado y la irrupción de los “comunes” provocaron pérdidas en las filas de los partidarios del Estado Independiente, que sufrieron un duro golpe al pasar del 45,3 hasta el 36,2% de octubre a diciembre de 2014. En ese preciso momento, según el CEO, los partidarios del Estado federal -opción defendida por Ada Colau y los suyos- crecieron seis puntos (del 22,2 al 28,2%).

Desde entonces, las distintas opciones de organización planteadas por el Centre d’Estudis d’Opinió para Catalunya se han mantenido estables, aunque ha habido un ligero trasvase entre los que quieren mantenerse como comunidad autónoma y los que prefieren una España federal.

El Estado independiente sigue siendo la opción mayoritaria con repuntes que han alcanzado el 41,1% en octubre de 2015 tras las elecciones del 27S o el 41,6 por ciento en junio de 2016 -poco después de que el Parlament aprobara una moción reivindicando la vigencia de la declaración independentista del 9N anulada por el TC.

La tensiones entre Junts pel Sí y la CUP que acabaron mandando a Artur Mas “a la papelera de la historia”, según los cuperos, hicieron mella en marzo de 2016 (38,8% de partidarios del Estado independiente) y el choque cada vez más evidente con el Estado español han hecho bajar ligeramente el número de catalanes que optan por la independencia de Catalunya. 

Pasaron a ser el 38,9% en noviembre y del 36,1 este diciembre, coincidiendo con la declaración de Carme Forcadell en el TSJC. Coincide este bajón con cierta recuperación de los que optan por un Estado dentro de una España federal. Aunque nunca hay que olvidar que el CEO asume que sus encuestas tienen un margen de error del 3%.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que ante la pregunta más concreta y con respuesta binaria (sí/no) de “¿Quiere que Catalunya se convierta en un Estado independiente?” las diferencias son mínimas entre los partidarios de romper con España y los proclives a mantener la vinculación con el Estado. Los últimos datos de diciembre de 2016 señalan que el no se impone por 46,8% a 45,3%.

Además, el director del CEO, Jordi Argelaguet, calcula que una gran parte de los que aseguran “no saber” (4,6%) o “no contestar”(3,2%) irían al no y solo una pequeña proporción al sí. ”La gente que quiere la independencia lo manifiesta sin matices, en cambio, los que no la quieren muestran más oscilaciones, no se atreve a decirlo, y menos en una encuesta telefónica”, afirma. (...)"              (La Vanguardia, 30/12/16)

5/1/17

'Politico' considera que Puigdemont es un riesgo para el 2017... junto con Beppe Grillo, el presidente polaco o los hackers rusos

"La edición europea de la revista estadounidense 'Politico' ha incluido el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, entre las personalidad que “probablemente arruinarán en 2017”. 

Bajo el título, 'Una docena de personas que harán que te quedes en la cama y te cubras la cabeza con la colcha', la revista explica que el presidente catalán “está intentando hacer un referéndum sobre la independencia de España el próximo año” que situarán la Generalitat y el Gobierno central “en un rumbo de colisión”.

“El impulso para la autodeterminación sitúa al gobierno de Madrid y la Administración catalana en un rumbo de colisión tan espectacular como cualquier enfrentamiento entre el Real Madrid y el Barça”, considera la revista, que también advierte que “esto obligará las instituciones y europeas y otros gobiernos europeos a tomar partido”.

'Politico' también considera que “dados los numerosos aspirantes separatistas en todo el continente, es dudoso que algún país miembro de la UE tome parte por los catalanes”. 

El artículo señala, por otra parte, que el Gobierno español y el Tribunal Constitucional insisten en que un referéndum independentista “sería jurídicamente inadmisible, porque los asuntos que afectan a todos los españoles sólo pueden ser decididos por todos los españoles y no sólo por una parte”.

Puigdemont comparte la lista de 'Politico' con Beppe Grillo, líder del partido italiano Movimiento 5 Estrellas; el presidente de Polonia, Jaroslaw Kaczynski; o los hackers rusos."                (e-notícies, 02/01/17)

Una izquierda en proceso de desintegración nos condena a una España balcanizada en manos de las derechas

"Andan todos revueltos por las declaraciones de Fernando Trueba sobre sus cuatro minutos de sentimiento español. Hasta Évole ha salido al paso del supuesto boicot a la película, tan nominalmente española y monárquica, “La Reina de España”. (...) 

Sin embargo, Fernando, al igual que la izquierda española en general, sufre de un estrabismo político, digamos que no mira de frente a su propio ser y se pierde por sus sentimientos y por sus complejos. Me explico. 

Cuando Trueba dijo aquello de que no se había sentido ni cinco minutos español confundió el culo con las témporas. Y es que el PP no es España, ni España es el PP; en todo caso una parte, importante, sí, pero no más del 33% del voto ni más del 22% del censo.

Aprovecho para introducir un inciso. Es como cuando Puigdemont y todos los secesionistas catalanes -incluidos los de la CUP- hablan como si fueran ellos toda Cataluña cuando solo son el 48% del voto y menos del 36% del censo. Salvando las distancias de que antes hablábamos de un partido y en este caso de un proyecto, y además de que los porcentajes no son comparables, pues en las generales el nacionalismo cayó varios puntos.

La cosa era incidir en el estrabismo de la sociedad en temas como el sentimiento de pertenencia –que ni es bueno ni es malo, salvo si quieres imponerlo al resto del mundo– y la realidad, entre el sentir y el ser.

Si el socialismo utópico se superó por el socialismo científico, parece que ahora estamos en una nueva fase: el socialismo estrábico. ¡Al menos en España! Que se caracteriza por confundir la parte con el todo y de renunciar, sobre todo de renunciar, a pensar en el todo. 

España es algo más que el franquismo, que históricamente parece que todavía tiene acomplejada a la izquierda, tanto que no se reconoce como española. Se puede reconocer como catalana, andaluza, vasca, gallega, etc., pero, ¿española? ¡Vade retro Satanás!

Y ¿que le pasa a Évole? También confunde el culo con las témporas. Trueba negó a España tres veces –Ahora lleva una campaña de cariño que sonroja–, en cambio Pérez Andújar nunca negó a Cataluña. Andújar no es estrábico, es catalán y se siente catalán y reclama poder sentirse catalán como le venga en gana, y denuncia la pretensión del nacionalismo de homogenizarnos a todos.

El problema es que, como Andújar, somos mayoría los que sentimos a Cataluña diferente de como la sienten, e intentan imponer, los separatistas. Y siendo, como somos, mayoría, la izquierda española –y más concretamente la catalana, la misma que le invitó a ser pregonero en las fiestas de la Merced de Barcelona– no se entera o no se quiere enterar.

Y así andamos con una izquierda en proceso de desintegración, como bien apuntaba Juan Francisco Martín Seco, condenándonos a una España balcanizada en manos de las derechas nacionalistas o a una España derechizada en manos del PP. En todo caso, sea junta o a trozos, el futuro parece neoliberal. Gracias Pedro, gracias Pablo, gracias Ada.

En Nou Barris, Barcelona a 07 de diciembre de 2016, Vicente Serrano, Presidente de Alternativa Ciudadana Progresista"                    (Alternativa Ciudadana Progresista, 16/12/16)

4/1/17

La elección terminológica 'estado español', 'madritt', nunca España, siempre echando porquería a los otros y felices de sentirse molt però que molt de aquí

"Podemos es la única formación de izquierdas que emplea la palabra “patria” sin complejos. ¿Es una estrategia para contrarrestar el uso que le da la ultraderecha?

  R [Pablo Iglesias, 2016]: Absolutamente. En nuestro país tuvimos la desgracia de perder una Guerra civil, con lo cual determinados significantes quedaron en manos del adversario político. Palabras como “España” o “patria”. 

Una de las cosas que aprendimos de cómo se debe hacer política a partir de América Latina fue lo fundamentales que son los movimientos nacional-populares. Todas las revoluciones de izquierdas se han hecho en última instancia desde la construcción de lo nacional y de lo popular. (...)

Sí señalo que la respuesta de Pablo Iglesias -en cuya veracidad y acierto político no entro [1]- pide-exige a gritos una nueva pregunta: ¿ha hecho algo la izquierda para que una de las palabras citadas -España- no se siga guardando, de manera excluyente y en propiedad y con éxitos innegables político-culturales, en la mochila de la derecha española? Aquí, en .Cat, sabido es, nada de nada; más bien lo contrario.

 Los nacionalistas, incluidos los de los Países Catalanes menos Andorra, se ríen a carcajadas. Su triunfo político-lingüístico es aplastante... y duele a cualquier persona nacionalmente no cegada. 

Seguimos hablando de “Estado español” porque la palabra “España” -la de Machado, Lorca, Hernández. Ibárruri, Matilde Landa y Teresa Pàmies por ejemplo- es propia, dicen y repiten, de fascistas, reaccionarios y botiflers.

 Lo nuestro, dicen -la izquierda que ahora se dice soberanista incluidísima-, es otra cosa. Suena así: Catalunya, Catalunya y Catalunya -con “ny”, nunca con eñe aunque se escriba castellano- versus España (aquí sí), el “Estado español”, “Madrid o incluso “Reino de España”.

 La elección terminológica según convenga pero siempre echando porquería a los otros y contemplando, extasiados, maravillados, felices de conocerse a sí mismo y de sentirse molt però que molt de aquí,, la historia mágico-fraternal en el ombligo catalán-catalanista. (...)"          (Salvador López Arnal , Rebelión,  31/12/16)

Empresario venezolano: "Me voy a Madrid porque dan más facilidades para montar un negocio".,, “la obligatoriedad del catalán en las escuelas también es un problema”

"El empresario venezolano Sigfredo Ladrón de Guevara, de 46 años, estaba planeando abrir una franquicia de restauración de una conocida marca internacional en Barcelona. Tras esperar en vano los permisos ha decidido irse a Madrid, donde no le han puesto menos pegas. Nieto de Domingo Ladrón de Guevara Sánchez, delegado sindical de la CNT en Telefónica durante la Guerra Civil, sus padres pasaron por el campo de Argelès antes de recalar en Venezuela.

- Usted ya conocía Barcelona

Sí. Nosotros vivimos aquí entre 1999 al 2004. Mi esposa hizo un master y luego un doctorado en turismo en la Universidad Antonio Nebrija de Madrid, ella iba y venía pero nosotros vivíamos en Barcelona. (...)

- Ahora quería abrir un restaurante de comida rápida en Barcelona

Sí, establecimos un contacto con una franquicia de bocadillos que aún no se conoce mucho en España pero es la mayor del mundo. La idea era implantarnos aquí, porque aquí hay mucho turismo como residentes de países que conocen la marca como en Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, EU, Canadá.
- Pero …
Estuvimos durante cuatro o cinco meses tratando de encontrar un local en distritos con mucho turismo como Ciutat Vella o Gràcia. Pero no dan más licencias de restauración por una supuesta saturación

- ¿Cuándo la pidió?

Llevo desde junio/julio esperando

- ¿Lleva seis meses esperando que le den una licencia de restauración?

Sí, bueno, también buscando un local porque en esos distritos no dan licencias. ¿Qué tienes qué hacer en este caso? Buscar una licencia que exista y que te la vendan. O buscar un local que cuente con ella y comprarle el traspaso. Pero traspaso te puede subir a 200.000 euros y 60.000 la licencia. Estamos hablando de 250.000 ó 300.000 euros en zonas turísticas. A estos costos es imposible.

- ¿Y ahora se va a Madrid?

Sí, aunque era reacio porque estábamos instalados aquí y mis hijas están en edad escolar. Pero ya tenemos fecha para irnos, tenemos un piso alquilado y en Madrid conseguimos un local tremendo de tres pisos sin pagar la licencia y comenzamos las obras hace un par de semanas.  (...)

Hombre, también está el tema de la obligatoriedad del catalán en el colegio para los niños, es un tema que le puede afectar a mucha gente porque vienen de países donde no se habla catalán, que son unos cuantos. Un padre con un niño escolarizado se lo tiene que pensar porque además del cambio de cultura, de nuevos amigos, de nuevas costumbres está el tema de la lengua

- Pero si va usted a Inglaterra le harán aprender inglés en la escuela

Claro, eso sí. Lo que pasa es que el inglés se utiliza en todo el mundo como idioma importante. En Catalunya -¡ojo, sin desprestigiar el catalán!: el bilingüismo me parece cojonudo- el idioma es un plus para los niños. Lo que no veo bien es la imposición del catalán

- ¿Usted cree que hay imposición del catalán en las escuelas?

¡Por supuesto! aquí no pueden estudiar español los niños. Ahora lo estoy viviendo, mis hijas estudian en catalán y este primer año les están dando ciertos privilegios de poder hablar y de responder su examen en castellano pero a partir del año que viene tiene que ser todo en catalán. ¡Ojo! repito, no está mal, lo que no veo bien es la imposición y la desventaja hacia el español. (...)"           (e-notícies, 21/12/16)

3/1/17

Cataluña tiene un rating cuatro escalones por debajo del bono basura, dos escalones por debajo de Portugal y tan sólo dos escalones por encima de Grecia... y las agencias reconocen la independencia como el principal riesgo de impago al no poder hacer frente a los vencimiento de bonos hasta 2023. Las agencias le han subido el rating a Andalucía que hoy ya tiene grado de inversión y podría emitir bonos en los mercados

"(...) Pero el mensaje del Gobierno de Generalitat no es el mismo en Cataluña que en Madrid y que en Londres. Te adjunto (aquí) el documento (publicado en El Confidencial que ha enviado el Gobierno de la Generalitat a los inversores internacionales, firmado por un departamento que depende del vicepresidente Junqueras, líder de ERC. (...)

España no aparece hasta la diapositiva 9 para remarcar que el peso de las exportaciones catalanas al resto de comunidades autónomas han pasado de ser el 60% en el año 2000 al 37% en 2015. Un cambio estructural tan brutal en la composición de exportaciones es muy poco habitual en la historia económica mundial. 

Más aún teniendo en cuenta el efecto China e India que han explicado la mayor parte del crecimiento de las exportaciones mundiales desde entonces. Y más aún cuando, a pesar de la crisis, España es el país que más ha crecido y más empleo ha creado de los grandes países de la eurozona desde que nació el euro.

En otro gráfico en la diapositiva 9 explican la variación de las cuotas de exportación de Cataluña por países y áreas. El resto de España supuestamente ha reducido casi 20 puntos su cuota y la cuota fuera de la UE ha subido tan sólo 8 puntos, ha subido un punto con China y ha bajado con EEUU, y la cuota de exportaciones catalanas a Alemania, Francia, Italia y Reino Unido han caído. Por lo tanto, faltan 12 puntos de cuota de exportación.

Sólo hay tres posibilidades: o la versión de excel de la Generalitat tiene un problema, o debe mejorar la calidad de las personas que elaboran sus estadísticas o alguien las está manipulando para conseguir la independencia de Catalunya.

Pero como lleva anticipando desde 2012 este economista observador la independencia de Cataluña dentro del euro y con elevada deuda externa no es viable. Por eso no iniciaron el proceso en 2014, ni en 2015, ni en 2016, ni tampoco lo van a iniciar en 2017, ni en 2018, ni en 2025.

Recientemente, el lendakari Urkullu ha coincidido con este economista observador afirmando que la independencia de Euskadi dentro de la UE no es viable, argumento que sirve también para Cataluña, Baviera, Lombardíao o Córcega, regiones donde hay sentimiento independentista.

Los defensores de la independencia de Cataluña deben explicar a los catalanes (y al resto de ciudadanos españoles que pagamos sus sueldos con nuestros impuestos) cómo piensan financiar los vencimientos promedio de 7.000 millones de euros hasta 2023 que reconoce la Generalitat en la diapositiva 25.

Este economista observador tiene renta alta, paga muchos impuestos y también tiene una balanza fiscal negativa. Pero cuando pago los impuestos pienso que he ganado más dinero y que con mi contribución devuelvo al Estado todo lo me dio. Yo estudié en una universidad pública con una beca pública y todo lo que he conseguido se lo debo a la solidaridad intergenaracional y a un modelo socialdemócrata que ni el PP ha podido cambiar cuando ha gobernado, aunque lo haya degradado y necesite regenerarse.

Cataluña tiene un rating cuatro escalones por debajo del bono basura, dos escalones por debajo de Portugal y tan sólo dos escalones por encima de Grecia. Las agencias mantienen a Cataluña en perspectiva negativa. Por lo tanto, el rating es susceptible de empeorar. Y reconocen la independencia como el principal riesgo de impago al no poder hacer frente a los vencimiento de bonos hasta 2023. Una opción es negar la credibilidad de las agencias, pero los grandes fondos de pensiones y soberanos no compran bonos basura.

En el mismo periodo que la Generalitat ha optado por el proceso independentista, otras comunidades autónomas como Andalucía se han dedicado a gestionar los verdaderos problemas de los ciudadanos y han aprovechado el crecimiento del empleo y de los ingresos para reducir su déficit y estabilizar la deuda que es la mitad que la de Catalunya.

Las agencias les han subido el rating, Andalucía hoy ya tiene grado de inversión y podría emitir bonos en los mercados, algo que para Cataluña ni está, ni se le espera.

Los independentistas dirán que los catalanes pagan la sanidad a los andaluces, algo en lo que coinciden con el nacionalismo madrileño de Cifuentes. Pero Andalucía tiene un ratio de suficiencia de ingresos del 98% y está infrafinanciada por el sistema de financiación autonómica.

Para reducir el miedo de los inversores al impago de la Generalitat en la diapositiva 29 la Generalitat les dice que accederá al FLA y les devolverá el 100% de su dinero en los bonos y créditos que vencen. Les falta decir que sin el FLA no tendrían dinero para pagar a los funcionarios, la sanidad y la educación. Les falta decir que el FLA es un fondo que articuló el Gobierno central en 2012 incumpliendo la ley de CCAA que impedía el rescate financiero.

Les falta decir que Rajoy y Montoro se enfrentaron al ala neocon del PP representada por Faes y Aznar que pedía duras condiciones de ajuste como el ESM en Grecia. Guindos, representante de Faes, amenazó explícitamente con la intervención en enero de 2012 en Financial Times. (...)

Al final, el informe Junqueras dice que Cataluña no tiene un problema financiero. Sólo tienen que refinanciar 7.000 millones anuales hasta 2023 y tienen 100% dependencia del FLA. Los independentistas apelarán al Espanya ens roba que magistralmente desmontaron Pep Borrell y Joan Llorach en su libro Las Cuentas y los Cuentos de la Independencia.

Claro que Catalunya tiene un problema financiero, igual que el resto de España y como es lógico tras una crisis por sobreendeudamiento primero privado y ahora también público tras ocho años de crisis. Pero la crisis económica ha provocado una crisis institucional en Cataluña. Y ahora la crisis institucional condiciona la solución de la crisis financiera y económica.

Esquerra y Convergència seguirán diciendo una cosa a los catalanes y otra a los inversores internacionales. El PP seguirá diciendo una cosa en Madrid y otra a Catalunya, donde ha quedado como una fuerza marginal y sin ningún interés para Rajoy en clave orgánica, ni en su grupo parlamentario. Colau y Podemos seguirán con el derecho a decidir ocultando a los catalanes que el referéndum que piden es inconstitucional y que no se puede modificar la Constitución sin el apoyo del PP. (...)"                    (José Carlos díez, Crónica Global, 27/12/16)