23/4/19

Biopsia del tejido vasco en Rentería... ¿hay aún sitios en el País Vasco donde un partido no puede ir en campaña? La convivencia es frágil. Aquí hay gente que a la primera de cambio se quita la piel de cordero. No me lo esperaba. En Rentería hay un grupo de irreductibles que siguen allí... Dejaron de perseguirnos, pero siguen ahí. Si mañana hubiera una involución saldrían inmediatamente a la calle, lo tengo clarísimo. En Rentería solo te hacen recibimientos si eres etarra... el miedo sigue existiendo

"(...) Los incidentes del mitin del pasado domingo de Albert Rivera en Rentería, a 15 minutos de San Sebastián, abrieron una incisión inesperada en una comunidad muy castigada por la violencia en el pasado y que lleva años en un laborioso y encomiable proceso de curación. Es el municipio español que más gasta en servicios sociales

En este periódico protagonizó un reportaje, en julio de 2017, como "el ejemplo de la otra cara de Alsasua", al ser el primer Ayuntamiento de EH Bildu que hacía un homenaje a víctimas de ETA. A la viuda de José Luis Caso y a la hija de Manuel Zamarreño, dos concejales del PP. Pero ahora sienten que algo no va bien. Merece una biopsia detenida. El pueblo está incómodo, se hace preguntas, se examina.

En Rentería están hartos de la etiqueta de la Belfast vasca, y creían haberse librado de ella. Piensan que no es justo, por 200 o 300 personas que fueron a insultar a Rivera, y a golpear cacerolas mientras hablaba, en un pueblo de 39.000 vecinos. En la terraza del bar de la Casa del Pueblo del PSOE había este viernes un anciano tomando un vino al sol, algo impensable hace unos años: esta sede la quemaron 28 veces. 

Hay un centro extremeño y dos andaluces. Señoras con velo por la calle. Tiendas chinas que hacen las uñas de gel con francesa a 30 euros. Es una nueva sociedad, nacida sobre un pasado tenebroso: 21 asesinatos de ETA, dos de grupos parapoliciales, cinco por disparos policiales en la Transición y cientos de denuncias de torturas.

 No obstante, la cuestión que incomoda a un pueblo en paz tras el suceso del domingo es evidente: ¿hay aún sitios en el País Vasco donde no un partido no puede ir en campaña? Muchos acusan a Rivera de haber ido a provocar. Todos añaden de inmediato que tenía todo el derecho a ir a decir lo que quisiera, pero… En los peros está en el País Vasco la clave de todos los problemas. El fastidio en Rentería también viene de algo más profundo: creían que estaban mejor. 

"Llevo ocho años con esto, de trabajo discreto, para que cambien las cosas, me he sentado a calzón quitado con gente que me ha querido matar, esto como te lo digo. Ni sé los años que estuve con escolta, aquí hemos vivido como en un búnker. Y ahora al primer envite que ha habido hay gente que no ha sabido aguantarlo", cuenta José Ángel Rodriguez, candidato del PSOE a la alcaldía en las elecciones del mes que viene. "Ha sido una pequeña decepción.

 La convivencia es frágil. Aquí hay gente que a la primera de cambio se quita la piel de cordero. Seguiremos trabajando. No me lo esperaba, pero tampoco que vinieran en ese plan". Critica a Ciudadanos. Los socialistas, que han gobernado el pueblo 28 de los 40 años de democracia, se sienten ofendidos de que alguien llegue a dar lecciones de plantar cara al nacionalismo.

Charlando el viernes, habla de la otra parte del problema: "Aquello no fue espontáneo, de eso nada. Los lazos amarillos colgados en las fachadas no se improvisan. En Rentería hay un grupo de irreductibles que siguen allí, unas veces duermen y otras salen. Nadie se hace bueno por decreto. Dejaron de perseguirnos, pero siguen ahí. Si mañana hubiera una involución saldrían inmediatamente a la calle, lo tengo clarísimo. Sigue habiendo un rescoldo. El incendio está controlado, pero los bomberos tienen que seguir allí. 

Los partidos, la sociedad, vigilando, para que no prenda de nuevo". Tres de los cuatro jóvenes detenidos por el insólito brote de kale borroka en Pamplona en marzo de 2017, uno de ellos menor, eran de Rentería. Fueron condenados a dos años de cárcel en 2018.
Entonces, ¿por qué Ciudadanos eligió ir a Rentería? "¿Te das cuenta de la pregunta, no? Es como decirle a la mujer violada por qué se puso la minifalda", responde la eurodiputada Maite Pagazaurtundua, que en el mitin pronunció un emotivo discurso, porque pasó su infancia en ese pueblo.

 "Es una inversión absoluta de responsabilidades, esto no es nuevo, y la equidistancia entre acoso y acosador es mezquina. ¿El nuevo tabú es que no podemos ir? ¿Antes no y ahora tampoco? En Rentería solo te hacen recibimientos si eres etarra. Los hacen los que para nada se han arrepentido. Eso no causa escándalo en Euskadi. No se consentirían homenajes al maltratador de un perro, por ejemplo". 

Afirma que el miedo sigue existiendo, que la gente que piensa como ellos en Rentería no puede decirlo. Asegura que no todos los vecinos de los edificios donde se colgaron lazos amarillos gigantes estaban de acuerdo en ponerlos, pero no se atrevieron a negarse. "No conozco bien el trabajo del alcalde de Rentería, quizá tenga la mejor intención, pero la estrategia de su partido desde luego no va por ahí, juega a otra cosa. Al llamarnos fascistas siguen con la deshumanización de las personas y además se reinventan".  (...)

El alcalde de la localidad, Julen Mendoza, de EH Bildu, que ha pilotado la distensión desde 2011, no ha querido hablar con este periódico y se remite a otro artículo que publicó el jueves: Carta abierta a Albert Rivera. En ella, reprocha al líder de Ciudadanos: "Hay demasiadas personas haciendo un enorme esfuerzo, incluso emocional, demasiadas horas dedicadas, para que echemos a perder todo lo construido", explicaba. 

Le invitaba a ir fuera de la campaña electoral. El escritor y filósofo Fernando Savater, también presente en el acto, solo lo comenta con una frase: "A quien tiene que escribir es a los energúmenos que pretendían boicotear el acto, no a Albert Rivera".

En la carta del alcalde no hay mensajes a quienes fueron a reventar el mitin, aunque en EH Bildu si se deslizó algo de autocrítica. Un destacado exponente de la formación abertzale admite que "lo más sensato políticamente habría sido no entrar al trapo y dejarles hacer lo que les diera la gana, y ese es el llamamiento que el alcalde hizo en los días previos". Apunta que fuera de Euskadi es difícil de entender que "EH Bildu no es lo más radical en el País Vasco, hay otras fuerzas y de hecho piden la abstención en las elecciones".  (...)

Lejos del centro del pueblo, es difícil encontrar un lugar importante de la historia reciente de Rentería, el lugar del último atentado de ETA en 1998. La calle donde mataron a Manuel Zamarreño es obscenamente anónima y sin importancia, siendo un héroe de la democracia: asumió el cargo de concejal tras el asesinato de su compañero José Manuel Caso, sabiendo casi con seguridad que le iban a matar. Era calderero en paro y duró 34 días en el cargo. No hay una placa, nada. Es uno de los muchos casos de ETA sin resolver

 El terrorista que apretó el mando a distancia de la bomba estaba en una colina próxima, un parque donde hay un grupo de adolescentes. Al preguntarles, no saben dónde fue el atentado. Dicen que es mejor preguntar a unas señoras mayores, que juegan a las cartas. Pero también lo ignoran, exclaman que eso fue ya hace muchos años. Unos ya no lo recuerdan, otros nunca lo han sabido."                            (Iñigo Domínguez, El País, 21/05/19)

¡¡ Andalusa !!... el nuevo insulto xenófobo del independentismo

"La cabeza de lista de Ciudadanos por Barcelona, Inés Arrimadas, ha sido abucheada este domingo mientras daba un paseo por la localidad de Torroella de Montgrí (Girona), localidad natal de la 'exconsellera' Dolors Bassa, en prisión provisional por el 'procés'.

Una cuarentena de vecinos esperaban a Arrimadas en la plaza del 1 de Octubre, antes plaza de España, gritándole "fuera fascistas", "puta, vete a tu casa", "provocadores" o "andaluza".

El corto paseo de 15 minutos de Arrimadas hasta el Cine Petit, lugar donde estaba programado el acto de Cs, ha transcurrido con total tranquilidad hasta llegar a la plaza donde un grupo de vecinos ha proferido insultos contra la candidata naranja y contra su partido y en favor de los "presos políticos".

Arrimadas iba acompañada por la candidata europea Maite Pagazaurtundua, que estuvo también en el acto de Cs de Rentería (Guipúzcoa) donde hace una semana los militantes y simpatizantes fueron acosados por la izquierda aberzale.  (...)

Cuando la comitiva de Cs ha entrado en la plaza, los manifestantes han gritado consignas como 'Fuera fascistas de nuestros barrios' o 'Libertad presos políticos". Arrimadas y su comitiva han respondido con aplausos y gritos de "Libertad". (...)"               (El Periódico, 21/04/19)

Los filósofos catalanes o con muchos años de vida en Barcelona que han escrito una gran parte de su obra en castellano (también en catalán en algunos casos y en inglés), ¿son o no son parte de la cultura catalana?

"La cuestión de fondo de Otra Cataluña desde una perspectiva filosófica (que ciertamente no es el punto de vista ni la temática central de este libro) puede ser dicha así: Manuel Sacristán, Antoni Domènech, Miguel Candel, Francisco Fernández Buey, María José Aubet, Félix Ovejero, Jesús Mosterín, Juan-Ramón Capella, Santiago López Petit, José Daniel Quesada, Antoni Beltrán, Manuel García-Carpintero, Ramon Jansana, José Romo, etc., todos ellos filósofos catalanes o con muchos años de vida en Barcelona que han escrito una gran parte de su obra en castellano (también en catalán en algunos casos y en inglés), ¿son o no son parte de la cultura catalana?  

La obra puede leerse como un intento de refutación, conseguido en mi opinión, de la siguiente reflexión de Jordi Carbonell (1924-2016), uno de los intelectuales orgánicos más reconocidos e influyentes y admirados (en su ámbito) del nacionalismo independentista (participó en la Diada de 1976, la de Sant Boi), publicada en Taula de canvi, la revista de Alfonso Carlos Comín, en su número de julio-agosto de 1977: “El castellano es la lengua que el poder opresor ha procurado imponer en un intento de genocidio cultural que era consecuencia de una política imperialista”. Más aún: los escritores catalanes en castellano “constituyen un fenómeno cultural inimaginable sin la victoria del fascismo”. Conclusión: “si la cultura catalana sigue su ritmo histórico tenderán a desaparecer por sí solos”. De hecho, Montserrat Roig, en la misma encuesta de la revista, apuntaba tres categorías: los escritores botiflers que habían cambiado de lengua en 1939 con la victoria franquista; los escritos nacidos en Cataluña que no tuvieron acceso a la cultura catalana (Vázquez Montalbán, Candel, ambos citados por MR), y las élites surgidas a partir de los años cincuenta del siglo XX que consideraban la cultura catalana localista y habían caído en la trampa política del franquismo al escribir en castellano). 

No salían bien parados estos últimos, tampoco los primeros por supuesto.

La anécdota que según explicación del propio autor desencadenó todo: 23 de abril de 1997, Sergio Vila-Sanjuán recorrió varias librerías para escribir su crónica sobre el día de Sant Jordi para La Vanguardia. Se encontró en una de ellas, “Ona” es su nombre, con el entonces presidente de la Generalitat, Jordi Pujol. 

Sergio Vila-Sanjuán le preguntó por sus lecturas y sus planes para la jornada. La respuesta del “molt honorable manipulador”: era un buen momento para comprar novelas porque el nivel de la narrativa catalana estaba muy alto. El gran patriarca enumeró una serie de autores de primera categoría en lengua catalana. 

Como no había señalado ningún escritor en castellano, Sergio Vila-Sanjuán le recordó que “un peso pesado de la narrativa barcelonesa, Eduardo Mendoza, había publicado hacía muy poco Una comedia ligera, una de sus obras más notables”. La respuesta del “honorable defraudador” fue: “No és el mateix”, y pasó a otro tema. 

Sergio Vila-Sanjuán intenta dar sentido y respuesta, desde una perspectiva crítica, a ese “no es lo mismo” pujolista.

Algunas de sus tesis y aportaciones (tomo pie básicamente en las conclusiones de Otra Cataluña, pp. 357-359): 
(...)

3. La producción cultural catalana en castellano de los siglos XIX y XX tuvo un protagonismo importante en la cultura española.

4. La utilización del castellano en Cataluña como lengua de cultura, en opinión de Sergio Vila-Sanjuán, se debe, a lo largo de los siglos, “a tantos motivos diferentes que resulta imposible una teoría de conjunto”. Las razones son diversas.

5. El uso del castellano fue hecho en momentos de condiciones restrictivas para el catalán pero también en condiciones de total libertad.

6. Algunos de estos escritores en castellano se les puede tildar de conservadores; a muchos otros no, en absoluto.

7. No puede atribuirse al franquismo la existencia de la tradición cultural castellana ni tampoco al Decreto de Nueva Planta. No fue así, no ha sido así, digan lo que digan los ensayistas nacionalistas.

8. Considerar cultura catalana a solo una parte, la escrita en catalán, es confundir la parte con el todo.

9. Los actuales usos antroponímicos instan a referirnos a Pau Piferrer, Francesc Pi i Margall, Francesc Ferrer i Guàrdia. No eran esos los nombres con los que ellos firmaban. (...)"               

(Reseña de Otra Cataluña. Seis siglos de cultura catalana en castellano, de Sergio Vila-Sanjuán. Una razonable e informada respuesta a un comentario de Jordi Pujol sobre Eduardo Mendoza.  Salvador López Arnal , Rebelión, 22/03/19; fuente: El Viejo Topo, diciembre de 2018)

Un alto cargo del Govern afirma que “todos los malditos anuncios de juguetes del Club Súper 3 están en castellano”



"Un alto cargo de la Generalitat, el responsable de Derechos Civiles y Políticos Adam se quejó en redes sociales que el canal infantil de TV3, el Club Súper 3, emitiera “todos los anuncios de juguetes” en castellano.

En un tuit que mandó en noviembre de 2018, cuando ya había tomado posesión del cargo que teóricamente se creó para proteger los derechos civiles y políticos de todos los catalanes, ironizó sobre el conocimiento de la lengua castellana de los niños catalanes.

Dijo que “se ve que los niños y niñas catalanes no saben castellano…”. Y añadió, como ejemplo que “por eso todos los malditos anuncios de juguetes del Club Súper 3 son en esta lengua“, dejando entrever, por la virulencia de la expresión, su malestar porque dichos anuncios no fueran en catalán. (...)

Majó es el director de la Oficina de Derechos Civiles y Políticos de la Generalitat, que depende de la Vicepresidencia de Economía y Hacienda que dirige el ‘número 2’ del Govern, Pere Aragonés (ERC). (...)"                 (El Catalán.es, 10/04/19)

22/4/19

Niños, como escudos humanos... la miseria moral del 'procés'

"Hubo quien el 1-O utilizó a niños y viejos como escudos humanos. ¿Para qué?: para “proteger” las urnas e impedir que las policías las requisaran, en cumplimiento de lo que les ordenó el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Esto sucedió así, según testificaron varios agentes del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), a menos que una —improbable— prueba documental videográfica lo desmienta.

En la Escola Oficial d’Idiomes de Lleida se formó una treintena de filas de votantes y amigos, “entrelazados” para taponar la puerta y evitar el acceso de los uniformados.
Y en la primera de ellas se colocó a “personas de avanzada edad y mujeres con niños de cuatro a ocho años”, aseguró ayer el agente 87688.

De la Escola Verd, en Girona, tras formarse un pasillo policial una vez que ya se había requisado el material, “salían niños del interior, los interponían” entre los congregados y los polis, relató el número 66.175.

En el colegio Projecte, de la zona alta barcelonesa, en la barrera humana que bloqueaba el acceso a la sala de las urnas “había ancianos y jóvenes, uno de ellos con síndrome de Down”, relató el agente 119763.

“Había muchos ancianos sentados en el patio, los retiramos cuidadosamente”, precisó a preguntas de la defensa de Oriol Junqueras.

“¡Estaban ahi, gritando, entre ellos el chico del síndrome de Down: hubo que retirarlo más cuidadosamente si cabe”, añadió, con idéntica expresión, el inspector 087588.
¿Fueron casos aislados? ¿O icebergs de una estrategia precalculada? El comandante 29100, segundo del teniente coronel Baena, dijo anteayer que un mensaje al presidente de Òmnium, de una tal Yolanda, le hablaba de llevar a los coles a chavales y ancianos.

No fue exacto. El texto decía que convenía garantizar “la presencia [en los colegios] de mucha gente de todas las edades”, precisó luego. Pero ¿por qué esa pasión plurigeneracional? Verde y con asas.
Antes, el secretario de Estado José Antonio Nieto, y el delegado del Gobierno, Enric Millo (4 y 5 de marzo) declararon que el major Josep Lluís Trapero aseguró que la presencia de niños y ancianos sería una línea roja para la intervención de los Mossos. 

Y trataron de responsabilizarle por ello.

Trapero explicó su línea roja: que no había prohibido a los suyos el uso de la fuerza, pero que la emplearían en caso “de violencia contra un agente” (14 de marzo).

El asunto de fondo es trascendente. Y sangra tanto, que merita toda la frialdad."           (Xavier Vidal-Folch, El País, 17/04/19)

La Generalitat de Torra considera “un problema” que una dependienta atienda en español en Barcelona

"El ensayista y dramaturgo Pau Guix ha denunciado en redes sociales un caso de persecución lingüística contra una hispanohablante en Barcelona (España).

Un tuitero nacionalista ha difundido en esta red social que una tienda en Barcelona (España) de la cadena de comida preparada “Nostrum” una dependienta le había atendido en español (...)

A pesar del evidente derecho de la dependienta en usar una de las dos lenguas oficiales en Cataluña, de la misma forma que el cliente tiene también el derecho en hablar en la otra lengua oficial en Cataluña, este tuitero difunde este caso como un motivo de “cabreo”.

La Dirección General de Política Lingüística de la Generalitat ha comentado este caso en Twitter y ha definido como “problema” que una dependienta utilice la lengua española en Barcelona (España).
Dicho organismo ha contestado que contactará con la empresa Nostrum “para tratar del problema”, en un evidente caso de persecución lingüística."                    (El Catalán.es, 19/04/19)

La Generalitat esconde que los Mossos eran 'botiflers'. La publicidad institucional obvia que fueron creados para reprimir a los austracistas

"La Generalitat publica hoy una página entera de publicidad institucional en varios diarios -con el título 300 años de Mossos d'Esquadra -en el que explica que los "Mossos se crearon en 1719 bajo el nombre de Esquadres de Paisans Armats en Catalunya, alejándose de las funciones del ejército".
La publicidad oculta, sin embargo, que fueron fundados por Pere Anton Veciana para reprimir la guerrilla austriacista tras la derrota de la Generalitat en 1714.

La campaña también da la idea de que los Mossos han estado en servicio durante los últimos 300 años aunque explica que "en 1868 se disolvieron por orden del general Prim y fueron sustituidos por la Guardia Civil".

"En 1877 -continúa- se recuperaron y desplegar en Barcelona, y en 1932, durante la Segunda República, el presidente Francesc Macià cambió el nombre del cuerpo por el de Esquadres de Catalunya".

Disueltos en 1939, fueron recuperados en 1952 como cuerpo de seguridad de la Diputación de Barcelona y traspasados ??a la Generalitat provisional tras el regreso del presidente Tarradellas, pero tuvieron un papel sólo simbólico hasta el acuerdo entre los gobiernos de Jordi Pujol y el de Felipe González a mediados de los 90 para su desarrollo como policía judicial. Dicho despliegue no se completó hasta el año 2008 con Joan Saura, de Iniciativa, de consejero de Interior.

La publicidad llega en plena polémica por su actuación durante el referéndum del 1 de octubre y las acusaciones de "pasividad policial" durante las declaraciones de policías y guardias civiles en el Supremo."                 (e-notícies, 10/04/19)

Graupera, alcaldable independentista en Barcelona: Si ahora saliera un partido político de los que hicieron el 1-O diciendo 'haremos un referéndum', ¿quien les creería? Cuando ERC sale diciendo que 'si nos votáis, volveremos', ¿volveremos a hacer qué? ¿A hacer un referéndum sin consecuencias? Si ahora saliera un político catalán diciendo que hará una declaración unilateral de independencia, ¿cuánta gente se lo creería?

"El alcaldable de Barcelona es capital - Primarias, Jordi Graupera, Jordi Graupera, ha manifestado que los partidos soberanistas aprovaron las leyes de desonexión en el Parlament "sabiendo que no las cumplirían" y ha señalado que tanto antes, durante como después del 1 de octubre, lo que se discutía "en el estado mayor era como y cuando convocar elecciones".

"Así fueron arrastrando los días después del 1-O sin saber exactamente qué hacer. Hicieron una suspensión de la autonomía el 10 de octubre sin declararla, firmaron una declaración de independencia en el patio de luces, después la declararon el 27 sin los mínimos requerimientos parlamentarios... Es peor que todo esto, aprobaron unas leyes sabiendo que no las cumplirían", ha denunciado en un vídeo publicado en la cuenta oficial de la candidatura a Twitter.

 
En resposta a la pregunta sobre els fets d'octubre del 2017. Jordi Graupera deixa clar que tant abans, durant, com després de l’1O, allò que es discutia era com i quan convocar eleccions. La fixació era poder acusar de traïdor a l’altre.

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El alcaldable independentista ha añadido que "socavaron la propia autoridad y legitimidad del Parlament para proteger un relato que no llevaba a ninguna parte". "En este país se declaró la independencia para proteger un espacio electoral", ha apuntado. Jordi Graupera también ha acusado a los responsables del proceso de "pervertir hasta su versión más cutre" el referéndum y la declaración de independencia.

"Si ahora saliera un partido político de los que hicieron el 1-O diciendo 'haremos un referéndum', ¿quien les creería? Cuando ERC sale diciendo que 'si nos votáis, volveremos', ¿volveremos a hacer qué? ¿A hacer un referéndum sin consecuencias? Si ahora saliera un político catalán diciendo que hará una declaración unilateral de independencia, ¿cuánta gente se lo creería?", se ha preguntado.
Finalmente, el alcaldable soberanista ha expuesto que "la erosión de la legitimidad de nuestro espacio político es un problema grave si no recuperamos esta autoridad a partir de la participación y la profundización democrática"."                   (e-notícies, 01/04/19)

17/4/19

“Jo també soc xarnego, i què!”... Con 17 fuimos a un pub en Barcelona dos amigas y yo y al bajar un grupo de chicos dijeron: 'Apartaos, que vienen las xarnegues de Hospitalet', y nosotros no habíamos abierto la boca...

"Entre la década de los años cincuenta y setenta Cataluña recibió oleadas de inmigrantes procedentes del resto de España. Sobre todo andaluces, pero también murcianos, extremeños y gallegos. Todos vinieron a trabajar con la intención de volver a su tierra después de haber remontado la situación económica o social. 

Pero la gran mayoría se quedaron a vivir para siempre en este lugar que los había acogido. Ellos y sus hijos son los charnegos, un término nacido no se sabe cuándo ni por quién pero creado para calificar de forma despectiva todas estas personas que no hablaban catalán y tenían unas costumbres diferentes. 

Un adjetivo que parecía muerto y enterrado pero que está muy vivo como pudo verse este sábado en la Fabra i Coats de Barcelona, ​​que acogió el primer Festival de Cultura Txarnegö comisariado por la escritora y activista Brigitte Vasallo, dentro del programa de la primavera Republicana. En la sala donde Vasallo realizó su pregón no cabía ni una aguja. Más de 200 personas, de todas las edades, ocuparon los pasillos y el suelo, participaron activamente y emocionaron con sus historias personales, pero que tenían mucho que ver con la de las personas que estaban a su lado.

 "A todos los que participamos nos han llamado en alguna vez xarnegues. No una, sino varias veces. Por este motivo nos identificamos, no con un hecho que no es nuestro, porque nosotros no emigramos, pero la migración es algo que se hereda. La sociedad te la hace heredar ", explica Vasallo momentos antes del arranque del festival mientras varias personas aportan fotografías que hablan de su llegada o sus primeros años en Cataluña.

 "Personalmente creo en las identidades estratégicas. El festival se ha creado para juntarnos y contarnos cosas privadas y colectivas, porque no hemos tenido hasta ahora espacios para hacerlo. Queremos hacer memoria histórica y hacer archivo de esta memoria histórica ", explica Vasallo, más relajada que hace unos días, después de las críticas que le llovieron al lapidario digital que son las redes tras anunciarse el festival y que la llevó a abandonarlas por unos días.

 "A las cosas que no han sido nombradas cuando se hicieron por primera vez hay sectores que chirrían. Lo mismo que ha pasado con el feminismo, que hay sectores que lo niegan. Pero la respuesta que estamos teniendo nos demuestra que no nos hemos inventado el tema, sino que nunca había habido un espacio donde poder hablar ".

Vasallo, catalana hija de migrantes de gallegos, es categórica: "El término es un concepto político. Las personas xarnegues hemos sido peones de los partidos políticos que cuando les interesa nos llevan de un lado a otro, que intentan capitalizarnos. Hemos cargado con una especie de autovergonya impuesta, pero en una sola generación estamos haciendo festivales de cultura y es algo para celebrar".

 En la sala, un buen número de personas, micrófono en mano, se arrancan a explicar parte de sus historias: "Nací en Lugo. Llegué a Cataluña en 1965 con cinco años y un gran enfado porque no quería venir. Mi primera amiga catalana la tuve a partir de los 30. Antes todas eran de Murcia y de Granada ", comenta Lola, que asegura, en un perfecto catalán, que no viaja a su Galicia natal, porque allí nada ni nadie la reclama, mientras cuelga en una cuerda con pinzas algunas de sus imágenes. 

"Con 17 fuimos a un pub en Barcelona dos amigas y yo y al bajar un grupo de chicos dijeron: 'Apartaos, que vienen las xarnegues de Hospitalet', y nosotros no habíamos abierto la boca. Sin duda también es un tema social ".

 Rocío, nacida en Sevilla, explica a todos como su familia se trasladó a Barcelona huyendo de los efectos de la guerra. "Mi abuelo era militar y socialista. Mi hermana y yo descubrimos hace poco que en vez de hijas de un butanero podríamos haber sido nietas de un político. No todo fue migración por miseria, hubo otras razones ". 

Mientras que otra mujer hace reír a todos cuando explica que el pueblo en el que se instaló su familia, de apenas 3.000 habitantes, en la Cataluña interior, "yo era independentista cuando nadie lo era". Y remata, para mostrar su integración catalana: "Mi primera regla la tuve un 11 de septiembre".

 "Se nos ha pedido identificarnos con la tierra que hemos nacido o con la que nos ha acogido, pero en realidad tenemos una historia diferente. Cuando se hace una historia de Cataluña, por ejemplo, quiero que nuestra historia esté reflejada y no se quede en un tren [el sevillano] en una estación, con la llegada de nuestra gente, sino que se explique qué hemos aportado a la cultura catalana ".

"Es un concepto negativo y categórico, pero si nos reapropiamos de la palabra y la convertimos en un hecho festivo ya no pueden utilizarla contra nosotros", remacha Vassallo, que lanza la frase: "Yo soy charnega, y qué!".                 (José Ángel Montañés, 14/04/19)

Regina Farré, ex-corresponsal de TV3: he decidido dejar definitivamente la tierra de mis padres y mis abuelos porque me siento muy incómoda hoy aquí. Veo odio y creo que TV3 tiene una gran responsabilidad en el tema

"Yo todavía me acuerdo de cuando Regina Farré salía en antena como corresponsal de TV3 en Andalucía. Curtida en mil batallas, pasó por TVE y asistió, como periodista, al desmoronamiento del grupo Mundo a finales de los 70 del entonces todopoderoso Sebastián Auger. En la cadena catalana trabajó siete años junto a Mónica Terribas. Hay evoluciones personales y profesionales que no se entienden. Y no lo digo por ella.
- ¿Me han dicho que se va de Cataluña?

Sí, he decidido dejar definitivamente la tierra de mis padres y mis abuelos porque me siento muy incómoda hoy aquí.

- ¿Pero por motivos políticos?

Por supuesto, exclusivamente. No quiero que la parte de mis impuestos autonómicos sirvan para seguir financiando operaciones golpistas y porque unos cobardes vivan como Dios en Bélgica.

- Yo no ví el programa, pero me han dicho también que el otro día la 'lió' en Espejo Público, el programa de Susana Griso en Antena 3.

Me preguntaron por el procesamiento de los directores de TV3 y Catalunya Ràdio y dije que me alegraba pero esperaba más procesamientos y al pedirme un ejemplo di el de Mónica Terribas.

-¿Pedir el procesamiento de Mònica Terribas no es muy heavy? Usted ha trabajado con ella.

Sí, siete años en "la Nit al Dia" y viví cosas muy desagradables: las reiteradas entrevistas con "historiadores" que argumentan que desde Colón hasta Santa Teresa de Jesús pasando por Cervantes eran catalanes. Entrevistas amables a miembros de Terra Lliure con muertos en la espalda. Trato privilegiado a Otegui con el que después la Terribas y parte de su equipo se iban a tomar copas mientras a Rosa Diez, por ejemplo, casi ni se le hablaba.

Recuerdo que un día me pidió Mònica que hablara con una amiga mía de la Tolerancia para pedirle que fuera al programa la hermana de Joseba Pagazaurtundua. Maite, que conocía el programa, nunca quiso ir. Es el precio de moverte por ideología separatista y no admitir que una televisión pública debe ser plural.

- Griso la defendía.

Griso supongo que pensó que "perro estrella no muerde a perro estrella". Pero dijo algo para mí muy grave "en un medio público un presentador o obedece o lo sustituyen" esto es lógico en las televisiones privadas pero ¿en las públicas?

- Más allá de eso: ¿qué le ha pasado a Mònica Terribas? ¿era una buena profesional?

Le ha pasado que su padre ya era amigo de Pujol y que ella yo creo que se cree que "hace patria".

- Recuerdo que, en la presentación del libro de Sergi Fidalgo sobre TV3, usted dijo que había un 80% de trabajadores de la cadena a favor del proceso.

Sí, porque desde la creación de TV3 en 1983 ya había un personal, sobre todo ligado a Convergencia, como cargos altos y medios, poco a poco se amplió el abanico y el momento de máxima penetración fue con el tripartito donde ERC se puso las botas. Desde que yo no estoy allí -me fui el año 2013 con un ERE- han entrado muchos más sobre todo jóvenes afines al régimen.

- El 20% restante calla.

Sí, la mayoría son de mi generación y han sido desplazados online donde no tienen ningún margen de nada, ni siquiera de opinar sobre cómo se hacen las cosas.

- ¿Afuera hace mucho frío?

Mucho, la mayoría de periodistas trabajan dentro de una precariedad absoluta y en la tele los periodistas están bien pagados, eso sí a cambio de no discrepar.

- ¿Habría proceso sin TV3?

Evidentemente ha sido una herramienta indispensable para conformar esta idea de país que quiere ser independiente y la gotita de cada día sobre todo cayendo sobre las comarcas del interior ha llevado a conseguir que unos dos millones de personas crean incluso a un payaso como Puigdemont o un supremacista como Torra. Las agresiones a guardias civiles en los pueblos para mí eran impensables en mi país pequeño del poeta del Vallès. Veo odio y creo que TV3 tiene una gran responsabilidad en el tema.

- Todavía recuerdo aquella pancarta con el lema "Democracia" en los estudios de Sant Joan Despí.

Deberíamos distinguir entre democracia y pasarse la ley por el forro que es lo que llevan haciendo en la Generalitat y en TV3.

- ¿El proceso iba de democracia o de independencia?

El proceso ha servido para ocultar el 3% y juicios como el del Palau o el de las trampas del señor Pujol. Como ya ocurrió en el caso Banca Catalana se vende como un ataque a los catalanes, ve tirando del hilo y llegamos a la situación actual donde cuando los CDRs actúan lo hacen como un acto de "democracia" cuando los constitucionalistas nos manifestamos es fascismo.

- Entonces ¿por qué asumen el lenguaje del proceso?

El Síndrome de Estocolmo hace milagros y los estómagos llenos lo ven todo del color que quiere el dueño.

- ¿Por qué se fue de TV3?

Entré en 1985 y después de cinco años como corresponsal de TV3 en Andalucía, mi época más feliz porque estaba a mil kilómetros del centro de poder. A partir de mi vuelta comenzaron las discrepancias. Recuerdo que un compañero al que todos llamaban "el patriota" me dijo una y mil veces "el que trabaja en TV3 ya sabe lo que hay si no te gusta te vas". Él vino del gabinete de prensa de Palau.

Pasaron los años y cada vez todo era más insoportable para mí aproveché un ERE aunque me acogí a él con 58 años y por lo tanto he perdido mucho dinero pero al final era "la bolsa o la vida".

- ¿Hay una tele con casi 2.000 trabajadores?

Es verdad con esta plantilla ni entienden las productoras ni, por ejemplo, la contratación de servicios de las empresas de Jaume Roures-él también trabajó allí- y lo aprovechó bien para luego montarse en el dólar.

- ¿Por qué recurren a productoras con una plantilla de 2.000 personas? Toni Soler, Buenafuente...

Mire Sr. Rius hace más de siete años -incluso antes de partir de allí- que no veo TV3, nunca vi el FAQS pero seguro que hay algún listo detrás.

- Para programas de autor todavía, ¿pero para hacer un FAQS hay una productora?

El proceso ha dado de comer a mucha gente y si no tengo un espacio para ti te contrato con productora ...

-Recuerdo que La Vanguardia publicó que el sueldo medio de la cadena era de 62.000 euros. Es mucho dinero para ser el sueldo medio.

No sé si es muy exagerado. Cuando me fui, una redactora pelada como yo, pero con varios trienios, cobraba 2.200 euros por 15 pagas y media, se lo digo de memoria pero los redactores éramos la segunda categoría por arriba de la casa. Allí trabaja mucha gente con sueldos bajos.

-¿Si fuera directora de TV3 que haría?

Imposible, nunca lo sería por lo que hay, por mi perfil y quizá también porque pienso que no estoy capacitada para un trabajo de tanta responsabilidad. A mí lo que me gustaba era hacer videos, sin censura.

- ¿Vicent Sanchis ha puesto toda la carne en el asador?

Tengo la peor opinión sobre este sujeto, al que conozco desde que estaba en el Observador. Siempre en la 'mamella' de los convergentes.

- ¿TV3 tiene solución?

Soy muy pesimista.

- Repasar los perfiles en twitter de algunos periodistas de la CCMA y ahí es nada.

Los que están allí cobran una pasta y no se mojan ni que caiga un diluvio. Es muy práctico.

- Déjeme hacer una pregunta en peruano: "Cuando se jodió el periodismo en Catalunya?"

Cuando Pujol comenzó a decir aquello de "això no toca".

- ¿Y TV3?

Cuando la garra del delincuente Pujol se multiplicó.

- Presunto delincuente, de momento. O delincuente confeso. / Una entrevista de Xavier Rius."                 (Xavier Rius, director de e-notícies, 16/04/19)

Director de e-notícies: La próxima Guerra Civil parece inevitable... en Cataluña. Ahora ya no es un sol poble. Ahora son dos comunidades irreconciliables, impermeables y enfrentadas... Hay un sector del independentismo que cree que la independencia bien vale una guerra corta. A veces parece que quieran un muerto para poder echarle la culpa al contrario...

"La Guerra Civil en Catalunya parece inevitable. Al menos si no se le pone remedio. No quiero ser alarmista.

Y ojalá me equivoque. 

Si fuese budista me quemaría a lo bonzo en medio de la Plaza Sant Jaume. Como aquellos monjes que protestaban contra la Guerra de Vietnam. Por suerte soy agnóstico. Estoy seguro de que alguno hasta encendería con gusto la cerilla.

Pero cada vez estoy más pesimista. 
No es que sea yo la alegría de la huerta. Ya tengo una vena existencial que ustedes habrán percibido a través de mis escritos. Pero es que Catalunya se ha ido a la mierda.

A veces tengo la sensación de que estamos sentados en un barril de pólvora.

Lo de siempre: ¿qué pasará cuando lazos y anti-lazos se encuentren en una calle desierta en una noche oscura? De hecho ya ha habido agresiones y momentos de tensión. Recuerden que a Pere Navarro, la agredieron a la salida de una iglesia. El independentismo tomó el asunto con escepticisimo, incluso con incredulidad. Leías las crónicas de alguna prensa digital y parecía que el entonces primer secretario del PSC se lo había inventado o se había agredido a sí mismo.
Estas cosas no pasan en la Catalunya actual, decían.

Y, en la manifestación contra la sentencia del Estatut, el entonces pesidente de la Generalitat, José Montilla, tuvo que salir escoltado por la agresividad de algunos manifestantes. Han sido indicios. Señales de alarma. La opción menos mala no es un conflicto abierto sino enquistado.

Como en Irlanda del Norte, por ejemplo. Han avanzado mucho desde la primera que estuve a finales de los 80. Se siguen odiando intensamente pero al menos ya no se matan por las calles.

¿Es eso lo que queremos?

Porque, en el fondo, lo del oasis catalán es un mito. Estamos jugando con fuego. Catalunya ha sido con frecuencia tierra de guerras, revueltas y conflictos. Incluso de guerras civiles aunque ahora nos parezcan lejanas y remotas. Es casi una tradición. Como la crema catalana.  (...)

Y, sin ir más lejos, en el siglo XIX hubo tres guerras civiles: las guerras carlistas.
Sin olvidar que la Guerra 1714, en el fondo, también fue una guerra civil. Había catalans en los dos bandos.  (...)

El historiador Carles Puigferrat se preguntaba en una entrevista en El 9 Nou el año pasado: “¿Qué tendencia tenemos los catalanes? Hermos sido unos violentos de cuidado” (2).
Y Vicens-Vives, en su clásico “Noticia de Catalunya·”, revela que ha habido más guerras y revoluciones en Catalunya que en Castilla, Francia, Países Bajos o Inglaterra (3).
Catalunya ya no es un pueblo, como decía. Ahora son dos.

Los indepes han vuelto a empezar. Sin apenas autocrítica. Y convencidos de que defienden una “causa justa”. “Estamos en el lado correcto de la historia”, ha afirmado en más de una ocasión el presidente Torra.

Mientras que los no indepes están hartos de que los culpen de todos los males, incluido el 155.
Al fin y al cabo -dicen- quién ha puesto a los dirigentes independentista en la cárcel no ha sido el PSC, el PP o Ciudadanos sino un juez por mucho que estas fuerzas políticas votaran a favor de la aplicación del citado artículo de la Constitución.

Sí, ya sé que hablar de guerra civil en Catalunya puede parecer descabellado. Incluso una temeridad.
Pero las guerras se saben cómo acaban -generalmente por agotamiento- pero no cómo empiezan.
Y ya sé que aquí presumimos de oasis, de ser superdemócratas, de madurez democrática.
Pero Sarajevo celebró unos Juegos Olímpicos de Invierno en 1984. Apenas ocho años antes de que empezaran a matarse.

El diplomático español Enrique Criado (Madrid, 1981), que acaba de publicar un libro sobre su experiencia en los Balcanes, recuerda que Yugoslavia era "un portentoso ejemplo de convivencia" antes de la guerra.

Incluso menciona una familia croata emigrada que tras regresar a su país desde Alemania poco antes el conflicto, les pregunta por qué volvieron y contestan: "No nos podíamos imagianr todo lo que ocurriría después. Era impensable. Impensable." (4)

 Percibo, por otra parte, demasiados coqueteos con la violencia. Las palabras de Torra sobre Eslovenia. La polémica de los muertos de Marta Rovira.

Hace años, en un acto independentista, ya me encontré a un periodista digital que me dijo que íbamos hacia una guerra civil. Me quedé atónito. Cuando le pregunté si se refería a una nueva guerra civil española me aclaró para mi sorpesa que no, que entre catalanes. 

Hay un sector del independentismo que cree que la independencia bien vale una guerra corta. Hace unos meses un padre que conozco -de buena posición económica y prejubilado de una entidad bancaria- me dijo que esto se arreglaba con treinta mossos muertos. De nuevo me quedé pasmado. Tuve que preguntarle qué pasaría si uno de los muertos era su hijo. No contestó.

Lo único que me consuela saber -y que felizmente podrían dar al traste con tan dramáticas previsiones- es lo que he dicho otras veces: las revoluciones las hacen los sans culottes, los hambrientos, los que no tienen nada que perder.

No gente que veranea en la Cerdaña o en Cadaqués. Ya lo dijo aquel consejero de la Generalitat antes de ser cesado fulminantemente: “el patrimonio que no me lo toquen”. 

Toquemos madera. Nunca mejor dicho valga la redundancia. 

A veces parece que quieran un muerto para poder echarle la culpa al contrario."                        (Xavier Rius, director de e-notícies, 15/04/19)

La deslealtad de los secesionistas vascos y catalanes a la II República

"Un año antes de que se realizara La retirada, la marcha hacia el exilio de cientos de miles de españoles republicanos de la que se cumplen ahora 80 años, tuvieron lugar unos hechos realizados por los separatistas vascos y catalanes que, desgraciada y lamentablemente, enlazan a la perfección con el problema político más grave de nuestros días. 

Sin duda alguna, el más grave al que se ha enfrentado España desde que, tras la Transición, el pueblo español recobrara las libertades y derechos democráticos: el golpe de Estado de los secesionistas catalanes perpetrado en septiembre de 2017 y en torno al cual se está celebrando la vista oral ante la sala de lo Penal del Tribunal Supremo.

 Los hechos se conocieron en marzo de 1938 y dejaban a las claras la baja catadura moral y política de los secesionistas. Mientras el Gobierno legítimo de la II República, presidido por don Juan Negrín, mantenía la defensa de la República contra el golpe de Estado de Franco y los militares- – “resistir, resistir y resistir” había pedido el presidente Negrín-, los separatistas vascos y catalanes desarrollaban gestiones secretas y al margen del Gobierno en pro de la mediación de Gran Bretaña para la paz por separado para el País Vasco y Cataluña.  (...)

Unos hechos, en fin, que provocaron ya entonces una contundente denuncia de la deslealtad del secesionismo, en la misma línea que en 2017 se pronunciara el Jefe del Estado, el Rey Felipe VI, cuando rechazó “la inadmisible deslealtad” de los independistas catalanes, en un discurso que supuso un fuerte aldabonazo en la conciencia de los millones de españoles constitucionalistas.

 En los años treinta del pasado siglo, uno de los políticos de más valía del socialismo español, Indalecio Prieto, había clamado contra ese proceder de los independentistas catalanes en plena República española. Y, pocos años después, el presidente del Gobierno republicano, Juan Negrín, manifestaba encolerizado su absoluto rechazo de las graves maniobras de los independentistas, realizadas, además, en los momentos cruciales de la guerra civil. (...)

El tercer acto de la deslealtad secesionista con la II República, tuvo lugar, como indico el comienzo de estas líneas, en 1938. Lo relata el historiador Enrique Moradiellos, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura y autor de la más amplia y rigurosa obra sobre el presidente de Gobierno de la II República, el doctor Juan Negrín (5) y de otros trabajos anteriores sobre la posición que mantuvo Gran Bretaña en relación con la guerra civil española en general y con los secesionistas catalanes en particular (6).

La operación secesionista en Gran Bretaña comenzó a finales de abril de dicho año, cuando, Josep María Baptista i Roca, que se titulaba “amigo personal del presidente Companys, Jefe del Estado de Cataluña” (sic), se presentó al Foreign Office “para saber si había alguna posibilidad de concertar un armisticio en España”, aunque, en realidad, su pretensión, tal como confesó al subsecretario de Exteriores británico, sir Alexander Cardogan, era “salvar a Cataluña”. A partir de este momento, Baptista i Roca continuó sus entrevistas en el Foreign Office, con el apoyo del gobierno autónomo vasco y acompañado personalmente por José F. de Lizaso, representante personal en Londres del lendakari del Gobierno Provisional Vasco, el peneuvista José Antonio Aguirre (7).

Un año antes, en mayo de 1937, en vísperas de la caída de Bilbao ante las tropas franquistas, Lizaso había empezado por su cuenta una gestión unilateral con Gran Bretaña, poniendo como condición de la mediación británica el reconocimiento del “derecho de autodeterminación de los pueblos” y anunciando al mismo tiempo que las tropas vascas no seguirían luchando fuera de Vizcaya, puesto que España “era un país extranjero y hostil”. Prácticamente, los mismos términos en que se expresaba un memorándum suscrito por los gobiernos catalán y vasco, en junio de 1938, que condicionaban la mediación británica a que tanto Cataluña como Euzkadi estuvieran representadas “directamente” en cualquier conferencia de paz (8). 

Todas estas gestiones, tanto la de los secesionistas vascos como las de los catalanes, primero cada uno por su lado y luego conjuntamente, fueron hechas al margen por completo de la embajada en Londres de la II República, cuyo titular era entonces Pablo de Azcárate, padre del que fue dirigente del PCE, Manolo Azcárate y reconocido diplomático e historiador, que había dejado su puesto de Secretario general adjunto de la Sociedad de Naciones para desempeñar aquel cargo en la capital británica. 

Su antecesor en la embajada había sido el escritor asturiano Ramón Pérez de Ayala que, después de haber formado parte de la Agrupación al Servicio de la República, y tomado posesión del cargo de embajador en 1932, terminó inclinándose a favor del bando franquista, por lo que presentó su dimisión.

Sin embargo, a pesar de estar hechas de espaldas a la embajada española, llegaron a oídos del presidente Negrín. Según subraya Enrique Moradiellos, la información le pudo haber llegado a través de los espías británicos conocidos muchos años después como “los cinco de Cambridge”: un potente grupo de altos funcionarios de los servicios de inteligencia de Gran Bretaña que, al tiempo, servían a la URSS como agentes de la KGB debido a sus firmes convicciones comunistas y del que formaban parte desde el periodista Kim Philby al historiador del arte y asesor artístico personal de la Reina de Inglaterra, Anthony Blunt que lo nombró sir de la Corona Real y. muchos años después, en 1979, fue destituido de su cargo de conservador de las colecciones reales, por la premier conservadora Margaret Thacher, la “dama de hierro”. 

Resulta altamente probable que miembros de este grupo fueran la fuente que informó al Gobierno de la II República. Durante los años de la guerra civil española, uno de integrantes de “los cinco de Cambridge”, Donald D. Maclean, era precisamente uno de los funcionarios del Foreign Office encargados de tramitar y analizar las gestiones de los catalanes y vascos, mientras que el considerado como responsable de este equipo de espías de la KGB, el periodista Kim Philby, se encontraba en España, en la zona franquista, como corresponsal del prestigioso The Times (9), lo que le permitía moverse en España con suma facilidad y contactar, si así lo precisaba su trabajo de inteligencia, y aunque tuviera que ser a través de personas interpuestas, con miembros del Gobierno republicano.

Como quiera que fuere, el presidente Negrín conoció los turbios manejos de los secesionistas catalanes y vascos y, reflexionando con profunda amargura sobre lo que estaba ocurriendo en Londres, pronunció entonces unas palabras escasamente conocidas todavía hoy en día pero que ponen en evidencia tanto su frontal rechazo de los nacionalismos independentistas como el amor a España de un estadista de profundas convicciones socialistas como él. Un político que, además, fue uno de los mejores científicos y catedráticos que tuvo nunca la Universidad española, formado en Alemania y que, dotado de una gran altura intelectual y políglota, podía hablar en su idioma – como lo hizo- con los grandes estadistas de su tiempo:

No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo estúpido y pueblerino. De ninguna manera. Estoy haciendo la guerra por España y para España. Por su grandeza y para su grandeza. Se equivocan los que otra cosa supongan. No hay más que una nación: España. No se puede consentir esta sorda y persistente campaña separatista y tiene que ser cortada de raíz si se quiere que continúe siendo ministro de Defensa y dirigiendo la política del Gobierno, que es una política nacional.

Nadie se interesa tanto como yo por las peculiaridades de su tierra nativa: amo entrañablemente todas las que se refieren a Canarias y no desprecio, sino que exalto las que poseen otras regiones, pero por encima de todas esas peculiaridades, España.

El que estorbe esa política nacional debe ser desplazado de su puesto. Antes de consentir campañas nacionalistas que nos lleven a desmembraciones, que de ningún modo admito, cedería el paso a Franco, sin otra condición que se desprendiese de alemanes e italianos. 

En punto a la integridad de España soy irreductible y la defenderé de los de afuera y de los de adentro. Mi posición es absoluta y no consiente disminución” (10).

La pertinencia y actualidad de estas palabras de Negrín sobrecogen todavía hoy. Al menos a mí. Y no cabe duda alguna de su autenticidad. Las recogió de sus labios, directamente, uno de sus colaboradores más cercanos, otro socialista de la primera hora, el periodista Julián Zugazagoitia, que fue director de El Socialista, ministro dos veces de la II República, primero de Hacienda y después de Gobernación y, finalmente, secretario general de Defensa, cartera que Negrín aunaba con la presidencia del Gobierno. Un socialista muy próximo a Indalecio Prieto primero y a Juan Negrín después, al lado del cual permaneció hasta el último momento de la guerra civil.

Zugazagoitia – que en su prólogo a esta memorable obra, había escrito “no hay peor enemigo del español- y de lo español- que el español mismo”(11)- murió fusilado en las tapias del Cementerio del Este de Madrid el 9 de noviembre de 1940, tras haber sido condenado a muerte en Consejo de Guerra celebrado en julio de dicho año, tal como recuerda el historiador Santos Juliá en un texto biográfico de Zugazagoitia de gran valor (12). Se había exiliado a Francia y en París fue detenido por la Gestapo, que lo entregó a la policía franquista junto a Companys y el anarquista Joan Peiró, ex ministro de Industria de la República. 

Zuga, así lo llamaban sus compañeros de partido, reprodujo estas palabras de Juan Negrín en su libro Historia de la guerra en España, que escribió en París, entre 1939 y 1940, cuando todavía estaban muy frescos los recuerdos de la incivil contienda, teniendo, además, a la vista las notas que tomaba día a día a lo largo de una dilatada vida política. Su Historia de la guerra en España fue editada por primera vez en la Argentina, en 1940, con ese título y, posteriormente, en 1968, en París, por la editorial Librería Española, fundada por el republicano español Antonio Soriano, como Guerra y vicisitudes los españoles, con un prólogo espléndido de Roberto Mesa, catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid y vicerrector de la UCM con el socialista Francisco Bustelo como Rector, que escribió otro prólogo para la edición de esta obra editada por Ediciones Éxito en 1978 (13). Posteriormente, fue editada varias veces por otras editoriales, entre ellas Crítica y Tusquets.

En su libro, Zugazagoitia apostilla las palabras de Negrín con el siguiente comentario: “El propio Azaña no se hubiera pronunciado con más vehemencia. En este tema, los dos presidentes eran correligionarios”    

  (Rodrigo Vázquez de Prada y Grande. Director de Crónica Popular, Crónica Popular, 13/04/19)

16/4/19

Burgaya, ex-concejar del PSC de Vic: En la Cataluña interior quedas excluido si no compartes el movimiento. Vives en el ostracismo ... el independentismo mantiene similitudes con movimientos como el de Bolsonaro. Acabo de llegar de Brasil y lo he visto...

"(...)  --Usted ha sido concejal en Vic y ha visto la evolución del nacionalismo hacia el independentismo. ¿Pudo haber sido diferente en una ciudad que se ha convertido en el corazón de ese movimiento?

--Difícilmente, porque ha habido una red de propaganda, con un pujolismo corregido y aumentado, con redes de dependencia enormes, con sueldos que dependen de esa influencia. Pero también se depende socialmente de ello. 

En la Cataluña interior quedas excluido si no compartes el movimiento. Vives en el ostracismo y la gente se deja llevar por el unanimismo, porque se prefiere estar con la mayoría, con el que está en primer lugar. Pero que no hablen de la revolución de las sonrisas, porque se han roto muchas cosas. 

En algunos aspectos, con todas las salvedades, se produce un clima similar al que dibuja Aramburu con Patria. Lo que ha pasado con los lazos amarillos… 

Mi generación ya no se creerá nunca más el Parlament, se ha creado una distancia enorme con nuestras propias instituciones. Y creo que el independentismo no ve cómo mantiene similitudes con movimientos, como decía, similares a fenómenos como el de Bolsonaro. Acabo de llegar de Brasil y lo he visto.

--¿Se puede decir que el catalanismo ha muerto definitivamente?

--El catalanismo histórico deberá hibernar una temporada. Creo que se puede llegar a un punto de encuentro a partir del federalismo, con un acuerdo sobre valores y no sobre sentimentalidades. Ese catalanismo ya no sirve, porque a partir de ahora se deberá hablar con mucha más claridad.

(Entrevista a Josep Burgaya, ex-concejar del PSC de Vic, Manel Manchón, Crónica Global, 31/03/19)

Entrevista a Antoni Bayona, ex-letrado mayor del Parlament: En el Parlament hay diputados que no se saludan. Eso no había pasado nunca, pero han entrado en una dinámica del bueno y el malo, el que tiene sentimientos y el que no. Y esa dinámica es mala pues todos los diputados representan a los ciudadanos. La situación es muy extrema...

"(...) -¿Persona de su círculo de amistades o familiares le han reprochado su postura durante el procés?

-Sí, aunque no lo veo como algo fuera de lo normal. Hemos atravesado situaciones muy críticas. A veces es muy fácil criticar cuando no se está en el lugar de uno. En el ámbito parlamentario, el procés ha pasado factura no solo a mí, sino a todos, las emociones están a flor de piel y relaciones que antes eran más fluidas, ahora se han enfriado e incluso algunas han desaparecido. Pero eso también ha pasado en el ámbito social. Pero esto es un peaje que hay que pagar. Yo intento racionalizarlo.

-¿Cree entonces que hay fractura social?

-Sí lo creo, yo tengo un entorno abierto en mi familia, pero tengo amigos que han tenido problemas y no pueden tocar ese tema. Tampoco ha llegado la sangre al río. Hay que convivir con ello y aprender de lo que ha pasado. Esperar a que el juicio salga bien y hacer un reset, porque tampoco podemos mantener tanta tensión. 

También depende de quién gobierne en Madrid, pues ahora hay unas elecciones. No creo que el independentismo tenga que renunciar a nada, pero sí hacer una reflexión porque, según están admitiendo, aquello no era lo que se pretendía que fuera.

-En el Parlament hay diputados que no se saludan.

-Eso no había pasado nunca, pero han entrado en una dinámica del bueno y el malo, el que tiene sentimientos y el que no. Y esa dinámica es mala pues todos los diputados representan a los ciudadanos. La situación es muy extrema, pero las relaciones en el Parlament está muy deteriorada.

-Usted decide renunciar a ser letrado mayor ¿se va porque ya no puede más, o porque le invitan a irse?

-No hubo una invitación directa, pero uno sí percibe claramente cuando hay confianza y cuando no. No quise irme antes de que acabara el proceso, no es bueno dimitir en mitad del lío. Esperé a la nueva legislatura, pero al formarse una nueva mayoría independentista, vi que al nuevo presidente del Parlament (Roger Torrent) ya le iba bien que yo me fuera y yo necesitaba irme, estaba quemado y ya había hecho mi papel."

(Entrevista a Antoni Bayona, ex-letrado mayor del Parlament, María jesús Cañizares, Crónica Global, 28/02/19)

El patriotismo constitucional: ¿es esta la solución?

"(...) El patriotismo constitucional: ¿es esta la solución?

Un elemento clave en aquella política de desnazificación fue el establecimiento de una Constitución, con clara orientación democrática, en la que quedaron fijados los derechos políticos, sociales y laborales que garantizarían el bienestar de la ciudadanía alemana, estructurando el Estado como una federación democrática y social.

 El establecimiento de dicha Constitución era parte de un proyecto para dar origen a un “patriotismo constitucional” que sustituyera al patriotismo fascista (basado en características étnicas, raciales y supremacistas), enfatizando la democracia basada en la justicia social y en el reconocimiento de la diversidad, dentro de la unidad que constata tal documento.

Esta victoria de las fuerzas democráticas en Alemania y su vocación transformadora fue limitada más tarde, sin embargo, como consecuencia de la aparición de la Guerra Fría, que afectó a Alemania de una manera central

 A partir de 1948 la desnazificación fue puesta en segundo lugar, para dar promoción al anticomunismo, que diluyó el compromiso del Estado en contra del fascismo. En realidad, la derecha alemana, dirigida por Adenauer, reintegró a más de 300.000 funcionarios del régimen nazi a la administración pública. 

Como siempre ha ocurrido, el “anticomunismo” ha sido la excusa para reavivar el fascismo. Esto es, en parte, lo que está ocurriendo en España. El fascismo está siendo reavivado por las estructuras del poder para parar las fuerzas progresistas del país, utilizando, como así hicieron en 1936, el argumento de la defensa de la unidad de España para mantenerse en el poder.

En Alemania se inició a partir de la Guerra Fría un pacto de silencio con el que se intentó olvidar el pasado, iniciándose una nueva etapa en la que la historia del país comenzaba solo a partir de la aprobación de la nueva Constitución, promoviéndose el ya citado patriotismo constitucional, que debía sustituir al patriotismo nazi.

 Algo semejante se ha intentado en España al aprobar la Constitución, ignorando, sin embargo, la gran diferencia con lo ocurrido en Alemania. En esta última, la nueva Constitución fue resultado de la victoria de los aliados en la II Guerra Mundial sobre el nazismo (nazismo que había sido apoyado por la gran mayoría de la población alemana).

 No así en España, donde la Constitución se aprobó en un contexto en el que los herederos del régimen fascista continuaban teniendo un enorme poder sobre el Estado, mientras que las fuerzas democráticas acababan de salir de la clandestinidad. Ni que decir tiene que las movilizaciones antifascistas (y muy en particular, las del movimiento obrero) tuvieron también un gran impacto, incluyendo elementos muy progresistas en dicha constitución.

 Pero tales componentes, a pesar de su narrativa progresista, tienen escaso valor normativo, además de ser defendidos por un Tribunal Constitucional profundamente conservador. Ahora bien, en Alemania, a pesar de las limitaciones que se dieron a partir de la Guerra Fría, la desnazificación institucional se ha mantenido en su mayoría, lo cual explica que muchos actos todavía permitidos en España (como negar el holocausto o los homenajes al dictador) serían actos prohibidos y punibles en Alemania.(...)"                   (Vicenç Navarro, Público, 08/04/19)

Sardá: Pues bien, he decidido estar complacido. He mirado a derecha y a izquierda y he notado algo parecido a una cierta ilusión. Sí, reivindico el derecho a manifestar el afecto a mi país, a mi gente y a mis ideales progresistas. Estoy contento porque no soy independentista y creo que nos lo estáis poniendo a huevo. Da igual el resultado electoral que obtengáis porque vuestra torpeza y vuestra negligencia son inconmensurables... reivindico la libertad para denunciar vuestras torpezas y vindicar el admirable sosiego de los que os hemos tenido que soportar. ¿Fachas, decís?... si vosotros sois la Liga Norte disfrazados de 'bons nois'.

"Estoy harto de la ilusión que le ponen algunos a las posibilidades, alternativas y dilemas del 'procés'. Es como si lo que sucede, positivo o negativo, dependiese solo de los entusiastas del camino hacia la independencia. Los errores son siempre de los otros, incluso cuando hablan de los suyos propios. 

Tengo que decirles, amigos independentistas, que producen ustedes perplejidad. La cosa no puede irles peor, pero siguen siendo los protagonistas. Los demás no existimos. Somos la excrecencia de su metabolización del país.

Pues bien, he decidido estar complacido. He mirado a derecha y a izquierda y he notado algo parecido a una cierta ilusión. Primero no me he atrevido a comentarlo porque ni yo mismo sabia por qué estaba jubiloso. He necesitado un par de horas. Estoy contento porque no soy independentista y porque también tengo derecho a reivindicar la pasión por otro proyecto. Si ustedes lo están, digo yo que también tengo derecho a estar esperanzado y optimista.

 Sí, reivindico el derecho a manifestar el afecto a mi país, a mi gente y a mis ideales progresistas. Estoy contento porque no soy independentista y creo que nos lo estáis poniendo a huevo. Da igual el resultado electoral que obtengáis porque vuestra torpeza y vuestra negligencia son inconmensurables. Basta de observaros.

A partir de hoy, otros manifestamos a los cuatro vientos que nos sentimos esperanzados en que Catalunya no embarranque en su 'brexit', y esperanzados en que la convivencia es posible gracias a las opciones solidarias y progresistas.

Sois temibles por lo mal que habéis llevado todo esto. Es el miedo por lo que habría podido ser. Reivindico la misma pasión para escribir este artículo que la que destiláis los del 'procés'. Basta de historias y de cuentos. Para conseguir lo que habéis prometido a la gente, hace falta mucho mas que palabras. Hoy estoy satisfecho y reivindico la libertad para denunciar vuestras torpezas y vindicar el admirable sosiego de los que os hemos tenido que soportar. ¿Fachas, decís?... si vosotros sois la Liga Norte disfrazados de 'bons nois'.

Mal que os pese, Joan Maragall escribió en 1908: "Viva España. Ahora seremos nosotros los primeros en gritárselo a todo aquel que se nos acerque: así le pediremos el santo y seña. No como antes, cuando muchos nos lo querían hacer gritar como un inri, porque España quería decir ellos. Ahora podemos demostrar lo que gritamos; porque 'viva España' ya no es el grito trágico, ya no es un eco en el vacío, ya no es un símbolo de políticas funestas; sino que nuestro 'viva España' quiere decir que España viva.

¿Era Maragall un facha? No, pero por si acaso, basta de 'vivas' y de 'visques'. Un abrazo a los tolerantes y progresistas de este país."                (Xavier Sardà, El Periódico, 13/04/19)

15/4/19

Nos encontramos a parte de la izquierda catalana formando un bloque común con la oligarquía catalana que la explota, ha privatizado y permitido la degradación de servicios sociales...

"El secretario general del PCE, Enrique Santiago (Madrid, 1964), será el candidato de Unidas Podemos de IU por la circunscripción de Madrid. (...)

— Cayo Lara, hace unos días, hizo unas declaraciones en Andalucía asegurando que si Catalunya se independizaba no se podría pagar el PER. ¿Qué valoración hace?

(...) Creo que es un gran problema para que avance un proyecto de izquierdas en todo el Estado el punto de confrontación al que ha llegado el conflicto territorial. La sustitución del eje entre capital y trabajo por españolismo e independentismo es lo peor que le puede haber pasado a las clases trabajadoras de Catalunya y del resto de España. 

Nos encontramos a parte de la izquierda catalana formando un bloque común con la oligarquía catalana que la explota, ha privatizado y permitido la degradación de servicios sociales. Hace falta mejorar las condiciones de vida del pueblo catalán volviendo a la confrontación capital-trabajo, un bloque de fuerzas de izquierdas soberanistas, federalistas e, incluso, españolistas. Nuestro modelo de Estado es el republicano y federal.

— Comunistes participará en una candidatura conjunta junto a ERC, el PCE lo ha criticado. ¿Hasta qué punto esta decisión puede perjudicar al trabajo conjunto entre dos fuerzas hermanas después de las elecciones?


— El PCE está dispuesto, y siempre lo hemos estado y lo estaremos, a tener vías abiertas y de colaboración con todas las fuerzas políticas democráticas, federalistas, españolistas e independentistas. Lo importante es salvaguardar un sistema democrático y un modelo que garantice cada vez más derechos a los trabajadores. 

Dicho esto, nos parece que ha sido un grandísimo error el paso que se ha dado. Un error en dos sentidos. En primer lugar, no nos parece que personas que se indentifican como comunistas puedan hacer prevalecer un proyecto nacional sobre un proyecto federal e internacionalista.

En segundo lugar, no creemos que responda a una estrategia, ha sido un movimiento tacticista que debilita el proceso de construcción de un espacio referente de la izquierda en Catalunya, concretamente los comunes. Además, ha generado un problema en el espacio hermano de IU, EUiA.

Hay que ser coherente. Para dejar abiertos puentes para garantizar una relación futura de colaboración y de trabajo, no se puede tener como rehén a EUiA. Aquellas personas que han optado por concurrir a las elecciones con otra fuerza política, deben tener la lealtad y coherencia para abandonar las responsabilidades en EUiA. 

Ahora hay una situación de indefinición en EUiA donde estas personas siguen ocupando puestos de dirección y se bloquea que EUiA parezca claramente trabajando en el espacio de En Comú y de Unidas Podemos-IU.  (...)"                   (Entrevista a Enrique Santiago, Sato Díaz, Cuarto Poder, 05/04/19)

El juicio es la traca final de un proceso de reescritura de la historia que el independentismo puso en marcha en noviembre de 2017 tras un breve instante de desfallecimiento. Desde entonces la máquina se ha puesto en marcha, el juicio no es a políticos que en ejercicio de su cargo cometieron graves delitos; es a España... Esa España que odia a Cataluña y los catalanes y publicó un decreto para que las empresas se fueran porque sí....

"(...) Lo que sucede dentro del edificio del Tribunal Supremo en realidad da absolutamente igual. El juicio es la traca final de un proceso de reescritura de la historia que el independentismo puso en marcha en noviembre de 2017 tras un breve instante de desfallecimiento.

Desde entonces la máquina se ha puesto en marcha. Saben hacerlo y lo han vuelto a hacer: el juicio no es a políticos que en ejercicio de su cargo cometieron, presuntamente, graves delitos; es a España.
En otoño de 2017 no pasó nada, acaso lo que sucedió fue culpa de España. Esa España que odia a Cataluña y los catalanes y publicó un decreto para que las empresas se fueran porque sí. Una España que odia a los catalanes y envío porque sí a 6.000 policías.

Una España que odia a Cataluña y le exigió a todos y cada uno de los países del mundo que no reconocieran la declaración de la independencia. Una España que odia a Cataluña y le puso a Carles Puigdemont el billete de avión y el casoplón belga para que dejara tirados a sus colegas de aventura.

Desde noviembre de 2017, medios de comunicación públicos y afines, organizaciones sociales independentistas o dirigidas por separatistas, tertulianos, partidos, políticos de aquí y podemitas y nacionalistas del resto de España decidieron que una minoría de catalanes, a pesar de haber liado un pifostio de padre y señor mío, que solo se evitó por la cobardía de unos y la aplicación del 155 de otros, tenían derecho a conseguir su objetivo y que la independencia era un derecho natural irrefrenable.

El juicio no está siendo tal para las personas procesadas por un presunto delito de rebelión, sedición o malversación de fondos. El juicio es un juicio a los catalanes no independentistas, que ya estamos condenados por nuestra nada presunta y sí contrastada falta de piedad con los presuntos delincuentes que tienen derecho a todo porque ellos son independentistas.

El juicio no está analizando si hubo rebelión o sedición. La sentencia, el separatismo ya la tiene dictada: nadie tiene derecho a juzgarles porque su derecho a la autodeterminación emana del mas allá como de allí venía el poder del Rey Sol en la Francia prerrevolucionaria.

Todas y cada una de las sesiones se convierten, dentro de la sala, en un juicio a España por su nada presunta y sí efectivamente constatada falta de democracia y actitud represiva.

Fuera de la sala, diariamente, una catarata de tópicos sobre la España de Puerto Hurraco. Cada sesión es un mitin en el que nadie se da cuenta de la pobreza léxica en el uso de la lengua española de la que casi todos los imputados y los testigos convocados por sus defensas hacen gala.

De martes a jueves asistimos a un ataque furibundo y desatado a España y sobre todo a todos aquellos catalanes no indepes que creemos que aquí no hay presos políticos y que los únicos que estamos presos somos los que no creemos que el barco del Piolin viniera a reprimir nada sino a defendernos.
El juicio es un resumen de lo que llevamos una vida viviendo pero ahora en versión canal Gran Hermano VIP 24 Horas: nos da igual lo que digáis, no da igual lo que penséis, nos da igual cuantos seáis, nosotros seguiremos y seguiremos.

Todos los que no compartáis nuestros objetivos no son dignos dado que no son demócratas. Todos los que no estén determinados a seguir la “lucha” hasta conseguirlo, vivan donde vivan, se llamen como se llamen, son algo terrible: son españoles."                 (Joan López Alegre, Economía Digital, 03/03/19)

Antoni Bayona, ex-letrado mayor del Parlament: “El 155 se gestionó bien, España no es un país autoritario”

"(...) Antoni Bayona era letrado mayor por esas fechas y en su libro No todo vale (Península) recuerda aquellas sesiones en las advirtió reiteradamente a los dirigentes independentistas de que estaban incumpliendo las resoluciones del Tribunal Constitucional.  (...)

-Empecemos por el principio. ¿Cómo recuerda aquellos días 6 y 7 de septiembre?

-Buscando el efectismo, lo reconozco, hago un paralelismo con un discurso del presidente Roosevelt, en el que habló de los “días de la infamia”. Puede ser muy contundente. Pero visto por un letrado del Parlament que trabaja para una institución que es plural, lo que pretendí es que se aplicara el reglamento y se defendieran los derechos de la mayoría, pero sobre todo de la minoría. 

Mi sensación como profesional y trabajador del Parlament fue una sensación amarga, se tomaron decisiones que no fueron precisamente delicadas con los derechos de las minorías. Se concentró en ese pleno, de forma precipitada y sin trámites previos, la aprobación de dos leyes que podían dar un cambio jurídico y político.

-Es grave que no se haga caso a los letrados, pero las normas del Parlament indican que sus resoluciones no son vinculantes.

-Nosotros no éramos los protagonistas, solo trasladábamos un mensaje que venía del Tribunal Constitucional (TC). Estábamos advirtiendo de una advertencia. El problema no era tanto hacernos caso a nosotros, porque efectivamente no tenemos funciones decisorias; como asesores estábamos advirtiendo de que el TC había adoptado muchas resoluciones que avisaban a la Mesa del Parlament de que no aprobaran resoluciones o apoyaran el procés. El problema de fondo estaba ahí.

-Entonces cabe preguntarse ¿para qué sirven esas instituciones si luego los partidos hacen lo que les da la gana?

-Es la pregunta que nos hacemos todos. Tampoco se hizo caso de un órgano como el Consejo de Garantías Estatutarias que se creó para velar por el cumplimiento del Estatuto y la Constitución.-
-¿Cómo eran las reuniones, eran tensas?

-Tuvo dos escenarios. El Pleno, que se interrumpía constantemente para reunir la Mesa y de la Junta de Portavoces, que daban lugar a impugnaciones de las decisiones. El secretario general y yo nos repartimos el trabajo. Él se encargó de estar en el Pleno y yo en la Mesa.

 El ambiente ahí era muy crispado, pero quizá por la situación crítica que hubo, he de decir que nadie perdió los papeles, que es mucho decir. Pero la tensión era enorme. Yo he calificado esos días como los peores de mi vida.

-Se comentó que alguien le mandó callar.

-Ha habido constancia de eso, sí. Los letrados estábamos sometidos a una doble presión, lo cual no critico porque hasta cierto punto es normal. Por un lado, los grupos parlamentarios, que querían que nosotros hiciéramos de jueces e impidieran que se hicieran cosas, sin que tuviéramos esas funciones. 

Y otros que esperaban que no dijéramos nada, aunque se nos interpelaba constantemente. Fue una situación muy incómoda. Yo iba a intervenir en una cosa que no era de las más esenciales y no se me dio la palabra, pero no le di mayor trascendencia. Formaba parte de la tensión y lo que tenía que decir no era tan esencial (ríe)

-Hay personas que creen que el artículo 155 se tuvo que aplicar esos días, y no tras el referéndum…

-Es una buena pregunta. Entendiendo la lógica que hay detrás del 155 y un poco la posición del Estado, pudo haber motivo cuando ya se habían aprobado unas leyes. Hasta entonces se habían aprobado resoluciones y declaraciones. Pero una ley es una ley y, por tanto, es un mandato imperativo y es imposible decir que no tiene efectos jurídicos. Visto de esta manera, se pudo considerar que no hubo que esperar al 27 de octubre (aprobación de la DUI). Pero yo creo que el Estado no tenía la certeza de si el referéndum se celebraría el 1 de octubre y quería evitar que se le acusara de actuar antes de tiempo.

-¿Le pareció bien que se aplicara ese 155?

-El 155 es un mecanismo de garantía de la Constitución, no supone una anormalidad democrática. Todos los países democráticas tienen mecanismos de garantía ante situaciones extremas. Estoy convencido de que muchos profesores, si tenemos que explicar un ejemplo de aplicación del artículo 155 de la Constitución podíamos pensar en un caso como éste, que es bastante evidente. 

Discutir si dada la naturaleza del artículo se podía aplicar o no es difícil. Otra cosa es la envergadura. Hubo mucha discusión sobre las medidas que se podían aplicar, pues la doctrina da un amplio margen de discusión. Pero creo que hay una cosa muy importante a destacar. La decisión de disolver inmediatamente el Parlament y dar la palabra a los ciudadanos en unas elecciones le daba un carácter claramente transitorio al 155 y eso debe ser valorado frente a una situación inicial, que contemplaba una duración mayor.

 Incluso hubo un voto particular del PSOE en el que se decía que si se convocaban elecciones, no se aplicaría, pensando en el famoso día 26. Creo que se gestionó razonablemente bien. (...)"               

(Entrevista a Antoni Bayona, ex-letrado mayor del Parlament, María jesús Cañizares, Crónica Global, 28/02/19)