13/12/19

Piketty: "Es espectacular el apoyo al independentismo entre las clases más altas"... asocia la "trampa separatista" a las élites catalanas. La crisis catalana se nos presenta como el síntoma de una Europa que descansa sobre una competitividad generalizada entre territorios y sobre una ausencia total de solidaridad fiscal...

"Después del éxito mundial de 'El Capital en el siglo XXI' (2013), el famoso economista francés Thomas Piketty ha publicado su nuevo volumen 'Capital e Ideología' (Deusto, 2019) en el que el autor propone una historia económica, social, intelectual y política de la desigualdad. (...)

En el libro, Piketty asocia "el repliegue identitario y xenófobo" en Europa al "el fracaso de la UE" a la hora de mitigar la desigualdad asociada al proceso de globlalización y en este contexto sitúa también la "trampa separatista" en Catalunya a raíz del referéndum ilegal del 2017.

"Es extremadamente chocante comprobar que el nacionalismo catalán es mucho más acusado entre las categorías sociales más favorecidas que entre las más modestas", reflexiona el economista francés. "Se constata que el apoyo es tanto más acusado cuanto más se asciende en la jerarquía de rentas y de nivel de estudios, con un apoyo a la idea nacionalista que alcanza el 80% entre el 10% de las personas consultadas con mayor renta y nivel de estudios", señala.

"El apoyo a la independencia proviene de manera espectacular de las categorías más favorecidas y, en concreto, de las rentas más altas". Visto así, el independentismo es observado por Piketty como un movimiento de las élites, "de arriba a abajo, y no al revés", según se ha puesto de manifiesto durante su rueda de prensa en Madrid.

Nacionalismo y desigualdad

El autor francés observa elementos culturales y lingüísticos en el sentimiento nacionalista catalán, pero comprueba que "el apoyo a la autodeterminación ha aumentado intensamente a raíz de la crisis económica, que afectó duramente a España".

Y es en este punto donde el autor realiza la conexión entre nacionalismo y desigualdad, tomando como punto de partida un sistema fiscal como el español --"uno de los más descentralizados del mundo"-- en el que el reparto al 50% del impuesto sobre la renta entre la administración central y la autonómica "daña la idea misma de solidaridad en el seno del país y termina por enfrentar a las regiones entre ellas"

"Tal vez España haya ido demasiado lejos (en la cesión del IRPF) y ahora se encuentre en una situación en la que una parte de los catalanes querrían, independizándose, conservar el cien por cien de sus ingresos", remata.

El tanto de culpa de la UE


"Europa también tiene una gran responsabilidad en esta crisis", avanza Piketty en el capítulo 'La trampa separatista y el síndrome catalán', al que dedica seis de las 1.247 páginas del libro.

Según el economista, desde hace décadas la Unión Europea promueve un modelo de desarrollo basado en la idea de que "es posible tenerlo todo" (integración en un gran mercado), sin verdaderas obligaciones de solidaridad y financiación.

"En estas condiciones, ¿por qué no probar haciendo de Catalunya un paraíso fiscal al estilo de Luxemburgo?", se pregunta Piketty de forma retórica. Como estado independiente, conservando todos sus ingresos, Catalunya se podría permitir reducir impuestos para atraer capital.

"No hay ninguna duda de que la politización de la cuestión catalana habría sido totalmente distinta si la Unión Europea contara con un presupuesto federal semejante al de Estados Unidos, financiado por impuestos progresivos sobre la renta y sobre las sucesiones"

'Cada uno por su cuenta'

Y añade: "La crisis catalana se nos presenta como el síntoma de una Europa que descansa sobre una competitividad generalizada entre territorios y sobre una ausencia total de solidaridad fiscal, que siempre contribuye a acrecentar la lógica del 'cada uno por su cuenta'. Constituye otro caso más de la estrecha relación entre el sistema político y las desigualdades, entre las fronteras y el régimen de propiedad". (Rosa María sánchez, El Periódico, 11/12/19)

Parece que los exiliados republicanos lo eran realmente para salvar la piel... ¿Vivían en un palacete y sin trabajar? No, no, lo pasaron bastante mal. La precariedad era absoluta, en 1939 incluso fueron todos a la vendimia...

"El escritor y político Escala Rafael Bruguera presenta el viernes (...) «Martí Rouret», la biografía del maestro y político republicano (...), gran amigo de Companys y subsecretario de la Presidencia (1936-1939), que murió en 1968 en el exilio, en México. (...)

Murió en México. Dios sabe como nos acogieron entonces y cómo acogemos ahora a los inmigrantes.

Es una gran paradoja, y una gran lección de la que deberíamos aprender. No sólo de México, pero sí especialmente, ya que siempre reconoció la legalidad republicana. De hecho, cuando en 1954 Tarradellas es elegido presidente en el exilio, se hace en la embajada española en México. O sea, Tarradellas fue elegido en territorio español.

Parece que los exiliados de aquellos años lo eran realmente para salvar la piel ...

(Ríe) Seguramente si lo pregunta a alguno de los actuales, también dirá que es para salvar la piel ... pero son pieles diferentes. Si en Rouret hubiera quedado en París con Companys, habría terminado como él. En marchó el día que entraban los nazis.

¿Aquellos exiliados vivían en un palacete y sin trabajar?

No, no, lo pasaron bastante mal. Quizás los que eran relevantes en el mundo de la cultura o la ciencia tenían privilegios, pero también tenían que trabajar. La precariedad era absoluta, en 1939 incluso fueron todos a la vendimia.

Ha cambiado mucho, el exilio.

Ha cambiado mucho, sí (ríe)."                         (Entrevista a Rafel Bruguera, Albert Soler, Diari de Girona, 11/12/19)

La corriente "rojos" recordará a la cúpula del PSC que Catalunya "no" es una nación... "el movimiento nacionalista en Catalunya, se tornó en independentista en 2012 para tapar su corrupción y su propio enriquecimiento personal, a costa de vaciar las arcas públicas"...

"El XIV Congreso del PSC tendrá lugar del 13 al 15 de diciembre en un momento de máxima expectación política. Todos los ojos estarán puestos en sus conclusiones que aparentemente nadan sobre una balsa de aceite. Pero nada más lejos de la realidad porque hay corrientes internas, como "rojos" que exigirán a sus dirigentes posicionamientos claros frente a temas de rabiosa actualidad.

Entre las consignas con las que llegan, quieren recordarle a su primer secretario, Miquel Iceta, que "Catalunya NO es una nación" y que hay que apostar por un modelo territorial estatal, federal y republicano, frente a posturas "plurinacionales".

De esta manera, el Congreso calienta motores con voces dispuestas a hacerse oír con fuerza. Porque siguen siendo muchas las "almas" que cohabitan en el PSC. Y algunas no tienen complejos a la hora de hablar de que SÍ se produce "un adoctrinamiento escolar" en Catalunya y que es necesario una "recentralización de la dependencia política de los Mossos". Además creen que este gobierno tiene que apostar claramente por el "laicismo" en su forma de actuar y que el PSC debe seguir impulsando Barcelona desde "un modelo de gobernanza metropolitano". (...)

EL INDEPENDENTISMO HA ENGAÑADO A LA GENTE

Frente al independentismo, muchas corrientes socialistas catalanas lo tienen claro: "Los movimientos secesionistas de las modernas naciones del siglo XX y XXI, están fundamentados en el egoísmo económico y en el supremacismo social. En la insolidaridad explícita entre las comunidades".

Es decir, para ellos, claramente "los movimientos secesionistas rompen la cohesión social y la convivencia pacífica entre los ciudadanos y los pueblos. Y precisamente por fidelidad a sus principios fundacionales, el Socialismo como ideología es contrario a todo movimiento político que pretenda la división entre los pueblos".

De hecho, hablan de que "el movimiento nacionalista en Catalunya, se tornó en independentista en 2012 para tapar su corrupción y su propio enriquecimiento personal, a costa de vaciar las arcas públicas". De hecho, afirman que "este movimiento secesionista en Catalunya ha conseguido paralizar la vida pública en España, imponiendo su agenda de conflicto social, desde hace 8 años".

Dejando incluso eclipsada "la clásica diferencia programática sobre políticas sociales entre las fuerzas de la derecha e izquierda política", porque "el foco desde entonces está centrado en cómo resolver el conflicto político provocado por la burguesía nacionalista catalana" que en algún momento "tendrá que acabar reconociendo su derrota, después de haber engañado y frustrado a una buena parte de los ciudadanos de Catalunya, con falsas promesas en el camino hacia una insolidaria e inexistente 'Tierra Prometida'".

LA DEFINICIÓN DE NACIÓN INDEPENDENTISTA NO ES LA ACEPTADA INTERNACIONALMENTE

Para esta parte del socialismo catalán "la visión que el nacionalismo tiene de la nación no permite en un mismo espacio la existencia de más de una nación. Y, desde la izquierda, no podemos seguir aceptando entrar en el paraguas de un marco mental nacionalista. Hay que definir bien las palabras y sus significados. Y en un mundo global, el término nación está reconocido cuando contiene 3 elementos jurídicos: territorio; población y soberanía. Si falta alguno de esos 3 elementos, la comunidad internacional no les puede reconocer como naciones”.

De ahí que reivindiquen con insistencia ante la cúpula del PSC que ha coqueteado públicamente con la "plurinacionalidad" que "Catalunya entendida como un territorio con población y soberanía no es una Nación porque no contiene estos 3 elementos jurídicos básicos"; por el que sí se reconocen los 194 países que conforman la ONU. (...)

ANTE EL INDEPENDENTISMO, FEDERALISMO

La receta frente al "independentismo" desde la izquierda, la centra ésta corriente interna del PSC, en la idea de que "no se puede permanecer al margen ni en posiciones tibias ante el gravísimo desafío democrático y político que supone el independentismo catalán. La estructura federal de facto que ya posee el Estado español debe consolidarse".

Porque "los nacionalismos periféricos no pueden seguir dividiendo la sociedad española en sus territorios de influencia y, al mismo tiempo, determinando la vida política de todo el Estado mediante chantajes en las Cortes Generales". (...)" (Purificación González, CatalunyaPress, 10/12/19)

Observo el debate sobre cuántas naciones hay en España (que si una, que si cuatro, que si ocho) y me dan ganas de llorar ante tanta tontería.

"(...) La palabra nación tiene dos significados muy diferentes:

La primera es la nación como una organización política soberana que comprende un territorio determinado. En esta acepción, España es una nación, Francia es una nación, etc.

La segunda (que algunos llaman nacionalidad) hace referencia a una realidad sociocultural: las afinidades lingüísticas, culturales, religiosas, económicas, etc que se producen en un determinado territorio.


Las naciones como entes políticos soberanos son objetivas, están definidas en las constituciones respectivas y, en contra de lo que sostienen los nacionalistas (que prefieren explicaciones más glamurosas), se han forjado – que nadie se llame a engaño – en los campos de batalla o acuerdos internacionales.


Las naciones como entes culturales son emocionalmente más potentes pero también subjetivas y complejas. La identidad nacional puede ser muy diferente entre personas que comparten el mismo rellano de la escalera: por eso hay en Barcelona fachadas en la que el del tercero C cuelga una bandera española, el del tercero A una estelada… y el del tercero B pasa de los otros dos porque se siente – con toda legitimidad – ciudadano del mundo.


Las identidades son una propiedad exclusiva y compleja de los ciudadanos y ningún político tiene derecho a explicarle a la gente lo que es y cómo se debe sentir.

Los políticos, en cambio, tienen la obligación de gestionar políticamente las demandas de la ciudadanía – incluyendo las que hacen referencia a la organización territorial del poder político – y, por supuesto, atendiendo a la voluntad política mayoritaria de dicha ciudadanía.


En el ámbito político, la Constitución española permite la segregación de una parte del territorio aunque sea con un procedimiento muy complejo y que exige una mayoría cualificada. El problema es que, en el caso de Catalunya, hemos tenido dos tipos de políticos particularmente nefastos: los conservadores españoles que, a partir de los 90, hicieron bandera de desoir las aspiraciones de mayor autogobierno de Catalunya para sacar votos en el resto del Estado y los políticos catalanes que, desde hace 4 años, buscan votos sobre la base de reclamar la independencia sin tener, ni siquiera, el apoyo del 50% de los catalanes."                      (grosske, la izquierda unida y más, 11/12/19)

Demagogia histórica: Cataluña no fue 'contaminada' por el islam pues el Ebro marcó la frontera de la cristiandad durante muchos siglos en los que España era musulmana y Cataluña francesa. La diferencia ha sido patente desde siempre como muestra el hecho de que Cataluña haya sido invadida por España hasta siete veces a sangre y fuego... El pueblo catalán a diferencia del español es inclusivo, amante del mestizaje, mira hacia fuera, tiende puentes...

"(...) Nos lo explica José Pérez Adán, catedrático de sociología en Valencia, quien tuvo que soportar a un guía lazi que les dio la tabarra durante todo el día de excursión a Montserrat. Éste es su testimonio:

“Tras 46 años, desde mis tiempos de estudiante en la antes denominada ciudad condal, me dispuse a visitar de nuevo la Moreneta de Monserrat así que reservé el tour de 4 horas y media de Julià Travel con salida y llegada en el centro de Barcelona. El autobús iba lleno con turistas de Alemania, Inglaterra, Canadá, Estados Unidos, Suecia, India, Japón, y de varios países de centro y Sudamérica, también íbamos una familia de Cádiz y yo mismo. 

La empresa es una multinacional catalano-andorrana con una amplia cobertura en muchas ciudades y países; en varias urbes monopoliza los llamados city-tours con guía. El nuestro se llamaba Nicolás, un hombre de unos 55 años, con pinta algo destartalada y aire de clérigo rebotado con deje instruido e intentos, no logrados a pesar del esfuerzo que ponía, de hacerse el simpático. No dejó de predicar a nuestros audífonos bilingües con afán proselitista durante todo el tour y de eso quería hablar en este texto.

Nicolás se remontó a los trogloditas, como él dijo, para ilustrarnos sobre los peculiares orígenes de Montserrat y muy pronto comenzó a olerse por los inalámbricos el tufillo a odio del discurso antiespañol que quería transmitir a su multinacional audiencia

 Su tesis general era que la singularidad de Monserrat es pareja a la singularidad catalana del mismo modo que la singularidad del monasterio del Valle de los Caídos es pareja a la singularidad española, ambas tan distintas en su origen, presencia, y simbolismo, aun siendo de la misma orden religiosa. Van de seguido otras perlas del panegírico sectario con que tuvimos que amenizar una visita, para mí religiosa, y para otros puede que cultural o simplemente turística.

Cataluña, según el bueno de Nicolás (en verdad creo que es buena persona), no fue contaminada por el islam pues el Ebro marcó la frontera de la cristiandad durante muchos siglos en los que España era musulmana y Cataluña francesa. La diferencia ha sido patente desde siempre como muestra el hecho de que Cataluña haya sido invadida por España hasta siete veces a sangre y fuego a lo largo de su historia y el esfuerzo continuo que han hecho los españoles por someter al catalán y a los catalanes. Así, la reina Isabel de Castilla envió como abad del mismo Monserrat al Cardenal Cisneros, que intentó prohibir el catalán como lengua del monasterio sin conseguirlo. 

Entre anécdotas e invenciones del mismo cariz llegamos a Felipe V que construyó la fortaleza de Montjuic con los cañones apuntando a Barcelona para impedir su autonomía y todavía hoy en la academia militar de Zaragoza se enseña que es bueno bombardear Barcelona cada 50 años más o menos para mantener la unidad del estado español.  

Primo de Rivera (el dictador que amparó el abuelo del corrupto rey Juan Carlos) mandó construir el Eixample, el ensanche barcelonés, para impedir que los trabajadores patriotas catalanes levantasen barricadas en sus revueltas y poder controlarlos con el ejército. Por cierto, incidió Nicolás, el rey Juan Carlos es un inmoral que se ha acostado con 5.000 mujeres y que ha hecho negocios sucios para su enriquecimiento personal con las oligarquías árabes.

No hay pueblo que sufriese más con Franco que el catalán, explicó prolijamente nuestro guía. El dictador prohibió que se hablase la lengua pero no consiguió someter a los monjes, en particular al abad Escarré, que se dirigió a él en un discurso en catalán simbolizando la unión del monasterio con Cataluña y no con las autoridades de España. 

Algo que perdura hoy, pues el monasterio no depende de la Conferencia Episcopal Española sino de la abadía de Montecasino y eso le salvó tanto de la desamortización decretada por los gobiernos de Madrid antes de Franco como de la sumisión de la iglesia española a Franco. 

No en vano la guerra civil la organizaron e iniciaron dos oligarquías, la terrateniente y la eclesiástica, que vieron desaparecer sus privilegios con la República y se sirvieron de los militares para mantenerlos. Por eso tras la guerra Franco, para obsequiar a la Iglesia, persiguió a las mujeres quitándoles las libertades republicanas: el voto, el divorcio y el aborto.

La verdad, seguía Nicolás, siempre ha sido así y lo es también hoy. Los españoles son imperiosos. La funesta y malvada inquisición española maniató las libertades catalanas durante muchos siglos, y cuando esta faltaba estaba la belicosidad civil del español medio, porque ustedes probablemente no lo sepan pero la mafia la inventaron los españoles en Sevilla y después la exportaron a Nápoles y Sicilia

 Ahora esto se ve en la intransigencia del trato a los presos políticos a quienes se ha privado de libertad con testimonios amañados de policías pagados por Madrid y a los que la presión política ha impedido incluso que les visite el arzobispo de Barcelona para atenderles espiritualmente. España nunca ha respetado los derechos civiles y humanos cuando ha ido en contra de su imperio. Muchos de ustedes en sus países también habrán sufrido por ello si se han enfrentado alguna vez a España.

El pueblo catalán a diferencia del español es inclusivo, amamos el mestizaje, miramos hacia fuera, tendemos puentes. Ello se refleja en el mismo deporte y por eso el Fútbol Club Barcelona es tan emblemático nuestro. A los españolistas esto no les gusta y por ello deportaron a su fundador, Joan Gamper, fuera de Barcelona. Y Nicolás seguía y seguía…mezclando batiburrillos de leyendas e historias del monasterio con el discurso político que promulga el secesionismo catalán.

En fin, según el mensaje del guía turístico, la historia de España, y de Cataluña su prisionera, es de llorar. Queremos y esperamos, decía Nicolás ya en el viaje de vuelta, que las cosas cambien y que por fin después de tantos siglos ambos pueblos puedan vivir en paz, cada uno por su lado. Por nosotros (los catalanes) no va a quedar.

Fueron cuatro horas de matraca ideológica de parte, que este señor repite todos los días a un autobús lleno de turistas que vienen a ver España. Es de carcajada que después de todo lo dicho el bueno de Nicolás se ofreciese a algunos para enseñarles Toledo y Madrid, dos ciudades, dijo para mi sorpresa, que conforman la nueva Jerusalén del arte cristiano. Se ve que la pela, como se decía antes por aquí, es la pela.

¿Y por qué les cuento esto? Para hacerles saber que jamás volveré a utilizar los servicios de Julià Travel para nada y sugerirles que si a ustedes les ha molestado alguna de las muchas tonterías que dijo Nicolás, hagan lo mismo.” (...)             (Dolça Catalunya, 11/12/19)

12/12/19

La consolidación de una mayoría clara del “No Independentismo”, dato principal del 10N en Cataluña... Así, pues, el problema radica en ¿cómo hacer hegemónica esa mayoría no independentista? La circunscripción única es la garantía de la proporcionalidad...

"(...) si bien el secesionismo siempre ha bajado en las elecciones generales, en las dos últimas, realizadas este año, ha conseguido sobrepasar el 30% del censo electoral. (...)

Los mejores resultados del secesionismo siempre se han dado en elecciones autonómicas, momento en el que la abstención se disparaba. Era la llamada abstención diferencial que consideraba que los “charnegos”, más proclives a la izquierda (PSC y PSUC/ICV) se abstenían ya que no se sentían conmovidos por dichas elecciones autonómicas. A partir de las autonómicas de 2015 la abstención diferencial desaparece y, contra pronóstico, el secesionismo sube. Alcanza su máximo en las autonómicas de 2017, también el abstencionismo mínimo. (...)

el independentismo (amarillo) ha conseguido por segunda vez superar el 30% del censo electoral en unas generales (ambas este año). Pero también se puede constatar que a partir de 2015 el “No Soberanismo” (...) aumenta y se consolida a costa, sobre todo, del “Soberanismo No Independentista” (...)

El “No Soberanismo” crece, especialmente, en las elecciones autonómicas dado el carácter plebiscitario de las últimas, mientras que en las generales, al priorizar los problemas sociales, la izquierda “Soberanista No Independentista” recupera a los votantes de clase obrera. Un juego que no podrá durar mucho tiempo: En ese contexto hay que ver la crisis de C’s. 

Se puede constatar que la repetición de elecciones generales este año ha desmovilizado al “No soberanismo”, incrementando un 5% la “Abstención”. El “Independentismo” mantiene los porcentajes a pesar de la incorporación de la CUP (secesionistas) en las elecciones de noviembre.  (...)

El independentismo se sitúa en torno al 60% de los votos emitidos en Gerona y Lérida, que son las provincias menos pobladas y más sobre-representadas (Ver Cuadro 2). A pesar de ello, no son mayoritarios socialmente, ya que no llegan a la mitad del censo. Ciertamente, son hegemónicos y la sensación de angustia y opresión que generan entre los constitucionalistas es altísima.

Por el contrario, con ligeras diferencias, las provincias de Barcelona y Tarragona, más industriales y obreras, más charnegas, y más pobladas, son las que establecen la media de Cataluña, donde si bien el independentismo es importante nunca ha superado el tercio de la población y se sitúa siempre por detrás del “No Independentismo” ( “No Soberanistas” + “Soberanistas No Independentistas”) 

Es importante en este caso recordar que la suma de “Independentistas” y “Soberanistas No Independentistas” nos daría el total de catalanes que defienden el, mal llamado, “Derecho a Decidir”. Dicha suma nos da el 41,58% del censo… lejos, muy lejos, de ese, inventado, 80% del que hablan Torra y toda la cohorte secesionista. (...)

Por otro lado, es necesario resaltar la discriminación que el sistema electoral produce a la provincia de Barcelona ya que representando prácticamente el 75% de la población catalana le otorga, tan solo, menos del 67% de los diputados: sufre una pérdida de representatividad del -11%. (...)

Corolario

Ciertamente, el independentismo ha consolidado posiciones llegando a sus máximos en las autonómicas de 2015 y 2017 gracias a un Procés fuertemente subvencionado y profusamente promocionado desde el poder de la Generalitat. También crece y consolida posiciones en las dos citas a elecciones generales de este año, no así en las citas de 2015 y 2016.

Frente al independentismo, desde 2015 se consolida y crece el no soberanismo también en las autonómicas y consolida sus posiciones en las dos generales de este año, flojeando algo en las segundas, ciertamente. Junto a ello, el soberanismo no independentista pierde fuelle, en beneficio del no soberanismo. 

Pero lo más importante es la consolidación de una mayoría clara del “No Independentismo”, desde el 2015, tanto en las autonómicas como en las generales.
 
La circunscripción única, garantía de la proporcionalidad

Así, pues, el problema radica en ¿cómo hacer hegemónica esa mayoría no independentista?
 
El gran escollo es el sistema electoral. Algunos pueden pensar que un sistema mayoritario facilitaría el cambio pero la realidad es que, tal como está configurada sociológicamente España, otorgaría mayor representación al nacionalismo. 

Solo un sistema electoral proporcional en circunscripción única garantizaría la correcta representación de todos sin discriminaciones. Todo ello unido a un sistema de elección del ejecutivo que garantice estabilidad y gobernabilidad que nos permitiría caminar hacia una solución a la severa crisis de Estado que sufre en estos momentos España (...)" 

El Síndic culpa a los españoles de las listas de espera catalanas... otro robo... pero, ¿No los paga el Fondo de Cohesión y la CCAA de origen?

Sergio del Molino Retwitteó Aquí, amb Josep Cuní

Además, señor Ribó, , lo que me quiere decir es que la independencia es deseable para que Cataluña se quite de encima a todos esos enfermos, leprosos y tullidos que vienen de España a quitarle las camas de hospital a los buenos catalanes, ¿no? Es acojonante.

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" Síndic de Greuges debe significar, en Cataluña, «persona que toma nota de todos los agravios que los malvados españoles cometen sobre los siempre pacíficos -y que no tiran papeles al suelo cuando se manifesten- catalanes».(...)

 Asegura el síndico que los problemas de la sanidad catalana no se deben a los recortes del Gobierno, que tiene prioridades patrióticas y reduce cada año el gasto en sanidad. Esto no tiene nada que ver, los médicos y personal sanitario se quejan por vicio, lo que pasa es que los enfermos españoles vienen a tratarse en Cataluña. 

Tanto da que en otras comunidades el tiempo de espera sea más corto, ellos vienen aquí aunque tengan que sufrir las morenas tres meses más o que tengan que aguantar un año con las arterias más obstruidas que la Meridiana al atardecer, no les importa , lo único que les importa es colapsar nuestro sistema sanitario.

 Al igual que en los años 60 Franco enviaba colonos -venían sin nada, con una simple maleta de cartón, para disimular su estatus colonitzador- a destruir lengua y cultura catalanas, ahora el rey o el Ibex o el CNI, envía enfermos a tratarse a Cataluña. 

Y digo enfermos en el supuesto de que lo sean, porque pronto el síndico nos revelará que están sanísimos y simulan quien sabe qué enfermedades, cuanto más extrañas mejor, para tener los médicos catalanes aún más tiempo entretenidos. Quien más quien menos, ha ido al médico y se ha encontrado un señor de Guadalajara con cáncer de colon, que hacía cola con tanta parsimonia como podía, el mal nacido.

 Eliminando -con perdón- los enfermos españoles, la sanidad catalana iría mejor. Y eliminando también los enfermos catalanes, aún mejor, un día lo propondrá en Ribó. Ahora bien, el sobrecoste que pueda sufrir la sanidad catalana, no es nada comparado con lo que tendría si los psiquiatras tratasen a todos nuestros políticos que lo necesitasen, empezando por el propio síndico."         (Albert Soler, Diari de Girona, 10/12/19)


Óscar GuardingoCuenta verificada @oguardingo 
Óscar Guardingo Retwitteó Aquí, amb Josep Cuní 

¿No lo paga el Fondo de Cohesión y la CCAA de origen??? Demasiados “viajes personales” pagados por los del 3% afectan a la objetividad que se espera de un síndic de greuges.

 

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"El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, en una entrevista al Aquí Cuní de la Cadena Ser, ha culpado del déficit de la sanidad catalana a los españoles del resto de comunidades autónomas que vienen a operarse a Cataluña.

 "La Sanidad de Cataluña es de una calidad excelente. Se lo puedo garantizar. La prueba es que vienen de otras comunidades autónomas a intervenir a Cataluña", ha dicho.

"Lo que le puedo garantizar es que uno de los déficits que tiene la sanidad en Cataluña es que tiene un sobrecoste con la gente que viene a intervenirse. ¿Por qué? Porque ha habido un modelo excelente, que si no lo mimamos se nos puede ir al traste", ha añadido. Ribó, sin embargo, también ha admitido que "falta inversión tecnológica" y ha recordado que "nos marcharon muchos médicos a lugar donde pagaban más, desde Gran Bretaña hasta otros lugares de Europa"."          (e-notícies, 09/12/19)

Inger Enkvist: "La inmersión lingüística es cruel, no tenemos derecho a hacerle eso a los niños"

"La educadora e hispanista sueca Inger Enkvist ha visitado Es la Mañana de Federico para hablar del fracaso del modelo educativo basado en la inclusión y cómo la inmersión en zonas como Cataluña es negativa para el alumno. Ha contado que, actualmente, hay una reflexión y que se están viendo los resultados tras años de implantación de este modelo que llegó a presentarse como científico.

 Cree que "la gente es consciente de que hay que hacer algo, hay un cambio mental, pero todavía no hay un cambio real", porque los pedagogos que impusieron ese modelo "siguen dominando y siguen estando cerca del poder".

Esas consecuencias son, por ejemplo, "un descenso del nivel de conocimientos" y que "estamos en una fase de transición". Enkvist, que se ha mostrado partidaria de "un cambio", ha dicho que éste no se produce porque "los pedagogos que impusieron estas reformas siguen en el poder dominando la formación docente y como consejeros de los gobiernos".


Sin embargo, "está habiendo una reacción por parte de algunos padres" unido a la "reflexión de numerosos colegas, pero hay miedo entre los profesores" quienes "no se atreven decir que eso de la inclusión tal como se acepta no funciona". Además cree que muchos de los responsables políticos piensan que es una cuestión de gasto por alumno. "La inversión es muy importante, pero falta algo", asegura Enkvist sobre la educación actual. En este sentido remarca que "hay algo autodestructivo" en el actual sistema educativo, y que "no es cuestión de dinero, hablan mucho de dinero pero no es cuestión de dinero". (...)


Una de las cosas que más ha criticado ha sido el sistema de inmersión que se lleva aplicando desde hace décadas en algunas zonas de España. En este sentido, Enkvist comenta que el asunto del bilingüismo en Cataluña tiene dos lados: "Uno es si Cataluña tiene derecho a imponer el catalán si no quieren, y luego está cómo funciona tanto para aprender los idiomas como en el aprendizaje en general". Ha recordado la experiencia en Canadá donde se hizo un programa similar, pero que éste era voluntario, "y eso cambia todo".


Cree que "imponer la inmersión a los alumnos con problemas de aprendizaje es cruel porque no aprenden bien ninguna de las dos lenguas ni tampoco los conocimientos en el resto de materias, no tenemos derecho a hacerles eso a los niños".


Además ha puesto el foco en una de las propuestas de partidos como Ciudadanos para intentar acabar con el problema que ha creado el bilingüismo: el trilingüismo. Para la educadora sueca "no tiene sentido la educación trilingüe, es pura política a costa de los niños". Asegura que los colegios con educación trilingüe son "los de élite" en los que se pueden permitir "clases de refuerzo", por lo que "imponer esto en un barrio que no corresponde es una locura y es cruel porque los niños se van a sentir fracasados"(...)"              (Libertad Digital, 01/02/19)

Cientos de miles de personas de origen ruso siguen sin acceso a la ciudadanía letona por no dominar el idioma...

"(...) En la pequeña república báltica, el idioma es todavía hoy uno de los factores que más fomenta divisiones entre la población letona y la comunidad que usa el ruso como lengua franca. Hace más de 25 años que las tropas soviéticas abandonaron los estados bálticos. Pero, en su mayoría, la población de habla rusa se quedó. 

Hoy, a medida que crece el conflicto latente entre los tres estados bálticos y Rusia, aumentan también las tensiones entre la población local y los cientos de miles de habitantes que se instalaron allí durante el dominio soviético y sus descendientes. Junto a la frontera con el gigante vecino, donde se concentra la minoría rusa, los temores de convulsiones al estilo de Ucrania son aún más evidentes.  (...)

A pesar de tener madre rusa, Kristina Kallas, la directora de la Facultad de Narva, se considera estoniana y, por eso, aquí es ella la minoría. De semblante serio, incluso cuando sonríe, la académica refiere como principal obstáculo a la convivencia la "segregación geográfica" que divide a las dos comunidades. Tanto en Estonia como en Letonia, la población rusa (alrededor del 30% de la población) está concentrada en las regiones este, junto a la frontera, mientras en las capitales –Tallinn y Riga– los ruso étnicos son prácticamente la mitad de la población.  

Kallas encabeza el recién creado partido Estonia 200, que se prepara para concurrir por primera vez a las elecciones legislativas que tendrán lugar el próximo año. Para fomentar la integración de las dos comunidades, no tiene dudas: “Es necesario abolir la división en las escuelas. Hoy los niños frecuentan una enseñanza diferente según la lengua que se habla en casa. Queremos acabar con esta separación”.   (...)

En Letonia, la sensación entre la comunidad ruso étnica es similar. “Estamos aislados dentro del país donde vivimos”, acusa Alexander Kuzmin, miembro de la Comisión de Derechos Humanos, que se dedica a la defensa de la minoría de origen ruso que reside en el país. Le preocupa en particular la situación de los llamados no ciudadanos: cientos de miles de personas que siguen sin acceso a la ciudadanía letona por no dominar el idioma. 

El trato dado a las minorías rusas en Estonia y Letonia es una de las principales armas arrojadizas utilizadas por los medios de comunicación con sede en Moscú contra los países vecinos, que acusan de rusofobia. Esta semana, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, recordó la situación de los apátridas en los Estados Bálticos, pocos días después de que Vladimir Putin volviera a manifestar todo hará para “proteger los derechos de los compatriotas que viven fuera de Rusia”.

 Desde que estalló el conflicto armado entre Ucrania y los rebeldes separatistas pro-rusos en el este del país, en los tres estados bálticos se propaga el temor de que un enfrentamiento semejante pueda alcanzar la región.   (...)

Sin embargo, el escenario junto al Mar Báltico es distinto del que se vive en Ucrania. “Los rusos de Estonia no tienen interés en unirse a Rusia”, cree Kristina Kallas. Asumiendo que las divisiones entre las dos comunidades son “aún mayores hoy que en los tiempos de la Unión Soviética”, la responsable considera que la minoría rusa en Estonia está principalmente interesada en “ganar poder y derechos”. Stefano Braghiroli, investigador de la Universidad de Tartu, en Estonia, también rechaza el carácter separatista de la comunidad: “La mayoría de los rusos que viven aquí piensan en Estonia como su casa. Pueden criticar al Gobierno, pero no quieren vivir en Rusia, porque los estándares de vida en los Estados bálticos son superiores”. El propio Alexander Kuzmin subraya que a pesar de que el “sentimiento de desánimo” dentro de la comunidad ruso étnica es fuerte, estos desean sobre todo ser tratados con “igualdad” dentro de una Letonia independiente.   (...)

En las tensiones entre las dos comunidades, la lectura del pasado sigue jugando un papel fundamental. Dependiendo de quién habla, el Ejército Rojo puede ser visto como libertador o como opresor. 

“Hay un negativismo en relación a la comunidad rusa porque esta comunidad fue creada durante la ocupación soviética y esos son los tiempos más negros que podemos recordar”, admite Kristina Kallas. La migración masiva ocurrida durante los casi 50 años de dominio soviético se ha sentido como un tsunami: “Los rusos pasaron de representar el 5% de la población al 35%”, señala, y añade que no logra vislumbrar aún una reconciliación entre las dos comunidades: “Será muy difícil porque los rusos que viven en Estonia no aceptan el relato de que el Ejército Rojo fue asesino porque ellos vinieron aquí con ese ejército. Sería admitir que ellos formaron parte de un régimen criminal y que su presencia es ilegal".


Para la comunidad ruso étnica la lectura de la historia reciente es bastante diferente. “El relato oficial dice que los países bálticos fueron ocupados por dos sistemas totalitarios, nazi y soviético. Pero no es correcto equiparar la represión de esos dos regímenes”, argumenta Alexander Kuzmin. En el período que siguió a la muerte de Stalin, hubo progreso: “Era un régimen no democrático, pero a un nivel diferente: muchas de las personas que fueron deportadas pudieron regresar”, señala el activista, lamentando que en Letonia se quiera olvidar todo el legado soviético. (...)"                 (Marïa Joao Morais, CTXT, 02/01/19)

Rosa María Sardá: en cuanto a los exiliados, hay mucha jeta y mucho victimismo. Dicen: “Vamos a proclamar la DIU”, y pasa un fin de semana y varios se escapan. No son víctimas de nada, han elegido su destino. Y los otros también lo eligieron

"(...) Después de estar con Rosa María Sardá (Barcelona, 1941), una no sabe si le gusta más reír o hacer reír. (...)

También ha logrado cabrear a unos cuantos no solo por no mostrarse como independentista catalana, lo que le ha valido insultos de todo tipo en las redes sociales, sino por alzar la voz como constitucionalista. (...)

 ¿Y cuándo mintió: al recoger la Creu de Sant Jordi y dar las gracias o cuando ha ido este año a la plaza de Sant Jaume y preguntó dónde se devolvía el galardón? Nunca quise esa distinción. Pero mis hermanos me dijeron que era más fácil recogerla que no hacerlo, y de paso ir a la fiesta que daban y divertirnos. Cuando salí de recogerla, en la plaza de Sant Jaume los guardias se me cuadraban. Como no daba crédito, volví a pasar varias veces, y siempre se cuadraban. Mis hermanos, que me esperaban fuera, se desternillaban.

¿Pero la ha devuelto porque quien se la entregó, el presidente Jordi Pujol, es un corrupto o para evitar que cuando fallezca le pongan esquelas en los periódicos? Porque el que me la entregó es un corrupto. Y porque, si no piensas como ellos, te consideran un mal catalán, y por tanto no creí que fuera digna de ese galardón. Y por lo de las esquelas. No quiero ninguna esquela en ningún sitio, son algo muy feo.  (...)

 ¿No olvida lo que está pasando en Cataluña? Ni un solo día. No pueden seguir usando eso de “seguimos el mandato del pueblo de Cataluña”, porque no es cierto. Así no vamos a implementar la república. Como dice mi hermano Javier, actúan como si dijeran: “Ahora en Cataluña no habrá ley de la gravedad, porque no nos gusta y lo hemos decidido”. ¿Y cómo van a hacer para que no haya ley de la gravedad? ¿Y la que dice: “Es que íbamos de farol”? ¿Nos han tomado el pelo o qué?

¿Y su opinión sobre los presos del procés? Estoy a favor de que salgan de la cárcel, pero si es un chantaje no, y ahora están chantajeando. Y en cuanto a los exiliados, hay mucha jeta y mucho victimismo. Dicen: “Vamos a proclamar la DIU”, y pasa un fin de semana y varios se escapan. No son víctimas de nada, han elegido su destino. Y los otros también lo eligieron cuando los días 6 y 7 de septiembre de 2017 hicieron lo que hicieron. Cometieron un delito, no sé si tan grave como el que se les imputa, pero lo que sí sé es que yo vomité porque me sentí totalmente violentada. El delito lo cometieron.

Hay mucha gente agotada con ese asunto. Yo estoy en un momento de mi vida en el que a veces pienso: que hagan lo que quieran, ya se apañarán. Seguiré peleando y haciendo lo que pueda, pero en el fondo siento que esto ya lo he vivido, aunque no algo tan absurdo como lo de querer poner fronteras. Las fronteras no deberían existir.

Está muy cabreada con los responsables del procés. No es para menos. Y además estoy asombrada. No dejo de pensar que en este asunto hay involucradas personas inteligentes, con estudios… Algunas muy creyentes, creen en Dios y esas cosas… ¡Pero cómo pueden pensar que pueden implementar una república si la mayoría del pueblo no quiere o no está por la labor! Eso se parece mucho al golpismo, aunque estas palabras están tan manoseadas… Me pasa lo mismo cuando veo a jóvenes que dicen: “¡Fuera los fascistas!”. No tienen ni idea de lo que están diciendo, no saben qué es la desgracia de vivir una dictadura. Mi generación y otras hemos aguantado una dictadura franquista, y luego la dictadura del señor Pujol. Porque si eso no era una dictadura, que baje Dios, ese Dios al que ellos van a adorar, y lo vea.

¿No aprendemos nada? Es incomprensible que no aprendamos de los errores anteriores. A mi abuelo paterno, mientras regaba la huerta, lo mataron de un tiro en la espalda con la Guerra Civil ya terminada. No es solo una anécdota. Desde que el hombre se puso de pie empezamos a cagarla. Y encima ahora los errores se magnifican con esto de las redes sociales, que son algo que proporciona impunidad. Es un fenómeno de cobardes.

Usted se ha convertido en una víctima de esas redes… Me cuentan que me ponen a parir a menudo. Lo hacen porque no me envuelvo en un lazo amarillo y no me interesa el independentismo.

El director Lluís Pasqual parece ser que ha sido otra víctima. Yo ya he dimitido del patronato del Teatre Lliure. Si ya no está él, no tengo ningún motivo para continuar. Un grupo de mujeres anónimas dijeron que se tenía que ir, y una actriz joven dijo que la humilló hace cuatro años. Yo la vi actuar y era para echarla del escenario. Ahora comentan que a Lluís tiene que sustituirlo una mujer, que sea joven, y no sé si han dicho que debe ser rubia o morena.

 No hace mucho usted escribió, con motivo de la dimisión de Lluís Pasqual al frente del Teatre Lliure, que se acordaba mucho de lo que profetizó Jean Genet en su obra El balcón, cuando dijo: “Cualquier día un demente dominará el mundo”. Afinó bastante, ¿verdad? En el Lliure, desde que lo fundaron Pasqual y Fabià Puigserver, se ha hecho teatro con las manos y con talento. No entiendo cómo, siendo Lluís uno de los más grandes directores de todos los tiempos y países, se ha permitido una cosa tan fea. Ha sido una persecución política porque no se ha pronunciado como independentista. Y eso que tampoco ha pedido a nadie que no lo fuera. Pero pedirle que haya lazos amarillos en un escenario… ¡Qué incultura!  (...)

¿Qué opina de que usted produzca repugnancia a Pilar Rahola? Me da lo mismo. Me importa un pedo.

A usted o la adoran o la insultan. Me llaman senil, enferma, vieja, borracha… Pensándolo bien, creo que casi lo admito todo. Pero, en cambio, sé perfectamente lo que digo y por qué. Está siendo muy doloroso todo esto.

¿Habla desde su republicanismo de izquierdas? Soy una niña de la posguerra, de padre muy republicano. Mi madre no lo era tanto, porque era una enfermera que lo que quería era sacar sus muchos hijos adelante. Ideológicamente, el que más me influyó fue mi ­padre, y yo soy radicalmente republicana. Creo en el federalismo y en el socialismo. 

A estos jóvenes, y no tan jóvenes, que salen a la calle les digo que los que ahora protestamos en la calle como pensionistas somos los mismos que en su día conseguimos muchas cosas con nuestra lucha contra el fascismo. Ellos, cuando reclaman lo que les quitan, no saben quién lo puso ahí. Pues fueron los socialistas, para bien y para mal. No puedo entender que no lo sepan. Todo esto hace que una se vaya encerrando…  (...)

En el franquismo era usted una activista en la clandestinidad. Yo era republicana y pensaba que los del Gobierno eran unos hijos de puta y que ese señor era un criminal, un asesino y un dictador. Me hice de un grupo que hacíamos pintadas, íbamos a las manifestaciones y con el PSC teníamos reuniones clandestinas. Lo hice junto con Mainat [su expareja, padre de su hijo y hoy un reconocido productor], que ahora es independentista. 

Y pasé miedo, con Joglars, corriendo delante de los caballos, saltando vallas… Creo que nunca he dejado de estar comprometida y durante muchos años creía que era comunista, pero un día me dijeron que no, que yo era socialista. No veía gran diferencia, pero sí, la hay, son matices importantes, luego lo comprendí.  (...)"                  

10/12/19

La mayor dificultad para la independencia catalana no es exterior, sino estrictamente interna de la sociedad catalana... ha aparecido una Cataluña catalana pero también española, que de ninguna manera quiere la secesión ni está dispuesta a seguir el camino trazado por un secesionismo al que considera desleal... que se siente engañada por la ruptura unilateral del consenso...

"La dificultad enorme, máxima, casi hasta la imposibilidad, radica en la secesión, no en la idea de independencia, a fin de cuentas tan eficaz en cuanto a bandera como abstracta e inconcreta en cuanto a concepto político. 

Lo saben los británicos y lo sabemos los españoles. Separar bruscamente, de un día para otro, lo que ha estado unido durante decenios e incluso siglos no es imposible, pero entraña una gran dificultad. 

Basta repasar la historia para darse cuenta de que la excepción es la secesión pacífica y la regla es la accidentada y costosa, violenta, a veces violentísima. Solo el hundimiento de los imperios, fruto inevitable en muchos casos de enormes guerras internacionales, o las guerras civiles, con frecuencia asociadas al hundimiento de las agregaciones imperiales, producen secesiones rápidas, claras, ineluctables, aunque casi siempre sangrientas.

El caso británico es ejemplar. El independentismo de los brexiters parte de una idealización del pasado imperial que nada tiene que ver con la realidad británica contemporánea. Los 46 años de permanencia en la Unión Europea han marcado a la sociedad británica y a sus instituciones de forma tan intensa que costará mucho tiempo, quizás tantos decenios de secesión como los hubo de unión, para que desaparezcan las trazas de la UE. Incluso es posible que la secesión sea imperfecta y la UE regrese por la ventana después de haber salido por la puerta: en cooperación policial, militar, de defensa y seguridad, por ejemplo.

En el caso español, la secesión catalana todavía es más quimérica. No tan solo por las evidentes dificultades institucionales y constitucionales internas, sino también por la aversión europea e incluso internacional a la centrifugación del poder, a los cambios de fronteras y a las disputas de soberanía. Las estructuras y conceptos que hay que romper se remontan a la Paz de Westphalia, hace nada menos que 370 años. Una dificultad añadida son los límites de su popularidad. Los catalanes no somos kurdos ni palestinos. En Europa la causa secesionista suscita simpatías desiguales. Inquieta, divide y se percibe como una secesión del bienestar, egoísta, capaz de suscitar solidaridades también en la extrema derecha.

Y un argumento más, el último. La mayor dificultad no es exterior, sino estrictamente interna de la sociedad catalana. Su ascenso rápido y enérgico, políticamente impresionante, ha roto súbitamente los viejos consensos culturales, fiscales y lingüísticos de los catalanes sobre los que se había construido un amplio autogobierno, el mayor de la historia de Cataluña y uno de los mejores de Europa, que es como decir del mundo. Como reacción, ha aparecido una Cataluña catalana pero también española, que de ninguna manera quiere la secesión ni está dispuesta a seguir el camino trazado por un secesionismo al que considera desleal: a la Constitución, al Estatuto asentado sobre la pluralidad catalana y a la mitad de la Cataluña que se siente engañada por la ruptura unilateral del consenso (el consentimiento, en expresión de Antón Costas).

La dificultad catalana inminente no gira alrededor del peligro secesionista, sino en la depresión catalanista y en la degradación de la democracia y del autogobierno, provocadas ante todo por el uso de las instituciones para una causa divisiva que no llega a movilizar ni tan solo la mitad de los catalanes. Si se quiere revitalizar y mantener el autogobierno, no digamos ya ampliarlo y profundizarlo, será imprescindible reconstruir aquellos amplios consensos catalanistas que el secesionismo aventurero e irresponsable rompió. No se hará, como es lógico, alrededor de la idea de ampliar la base del independentismo, tal y como predican los fabricantes de tópicos secesionistas, sino recuperando los consensos transversales, en Cataluña y en España.  (...)

La secesión se ha demostrado extremadamente difícil. No es el caso de la idea tan deslumbrante como abstracta de la independencia, si quienes la defienden son capaces de convertirla en acción política eficaz, en capacidad de transacción y de diálogo y en reconstrucción de la transversalidad democrática catalanista a partir de una voluntad reformista radical, pero siempre desde el respeto a la convivencia, a la Constitución, al Estatuto de Autonomía y a nuestros compromisos de integración europea."                         (Lluís Bassets, El País, 24/11/19)

La CUP, con la derecha... se ha alineado con las tesis de la derecha independentista -Junts per Catalunya (JxC) y Puigdemont- respecto a la investidura de Pedro Sánchez como presidente del futuro Gobierno español...

"La dirección de la CUP ha vuelto a dar prioridad, otra vez, al planteamiento identitario y nacionalista, frente a las posiciones sociales y de clase, y se ha alineado con las tesis de la derecha independentista -Junts per Catalunya (JxC) y el grupo de Waterloo, con Puigdemont como líder- respecto a la investidura de Pedro Sánchez como presidente del futuro Gobierno español.

En este sentido, la diputada de la CUP en el Congreso Mireia Vehí ha arremetido contra Esquerra por su negociación con el PSOE para la investidura, y ha acusado al partido que dirige Oriol Junqueras de “generar gobernabilidad a cambio de nada”. Es decir, los cupaires asumen las posiciones neoconvergentes frente a la postura de Esquerra.

Desde que se inició el proceso soberanista en Catalunya, la dirección de la CUP colocó sus reivindicaciones sobre políticas sociales en un segundo nivel, por debajo de sus planteamientos nacionalistas. Además, siempre ha hecho una especie de frente común con los sectores que proceden de la antigua Convergència, el tradicional instrumento político de la burguesía catalana."          (e-notícies, 05/12/19)

Albert Solé: "Es ofensivo que TV3 diga que no hay documentales de calidad no independentistas"

"Es profundamente ofensivo que TV3 asegure que no encuentra programas de calidad no independentistas”. Habla el periodista y realizador Albert Solé (Bucarest, 1962) y se refiere a los argumentos utilizados por la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) para justificar el sesgo ideológico de sus contenidos. 

En conversación con Crónica Global, Solé explica la situación del sector audiovisual en Cataluña, que siempre ha estado muy vinculado a la cadena autonómica, donde se favorece a determinadas productoras afines a la línea oficial. Ello ha provocado, dice, que determinadas empresas se hayan buscado la vida en Madrid, convertida “en el centro claro de negocio, pues las grandes plataformas –Netflix, HBO-- han abierto estudios allí”.


También se refiere a los programas que “se negocian en los despachos” de los medios públicos catalanes.

Solé es autor de Federal, un documental que nunca se ha estrenado en la televisión catalana y que, como su nombre indica, tiene como eje el federalismo como alternativa a la guerra de banderas y los proyectos identitarios. También es el realizador de Bucarest, la memoria perdida, ganador en 2009 de los premios Goya y Gaudí, dedicado a su padre, Jordi Solé Tura, uno de los padres de la Constitución española, fallecido hace diez años.


Federal, financiado mediante crowdfunding, es uno de los ejemplos que circularon en las redes sociales después de que este medio publicara los argumentos dados por la presidenta en funciones de la CCMA, Núria Llorach, para justificar la abundancia de programas centrados en el independentismo --1-O, Hola Europa! Adéu Espanya? y más recientemente Arenys, on comença tot--. “No siempre se encuentran en el mercado documentales que contemplen todos los puntos de vista y posicionamientos posibles sobre un determinado tema”, esgrimió

 Albert Solé discrepa completamente de esa visión que considera “profundamente ofensiva” y advierte de cómo el sector audiovisual languidece en Cataluña debido, entre otros factores, a esas "preferencias ideológicas (...) ".  (Entrevista a Albert Solé, María Jesús Cañizares, Crónica Global, 09/12/19)

Los expedientes sancionadores han aumentado hasta 33... los Mossos consideran que es una nueva demostración de las presiones que las autoridades políticas independentistas ejercen sobre la policía catalana

"Cuando el presidente Torra obligó al consejero de Interior, Miquel Buch, a investigar la actuación de los Mossos d’Esquadra cuando intentaban evitar los graves disturbios que activistas independentistas promovieron en Catalunya, como protesta contra la sentencia del juicio sobre los hechos del otoño de 2017, se dijo que se abrirían un total de quince expedientes.

Sin embargo, según una reciente información de Economía Digital, en estos momentos ese número de eventuales expedientes sancionadores ha aumentado hasta 33, es decir, más del doble de la cifra que se difundió inicialmente. Por tanto, resulta que más de 30 agentes de los Mossos podrían resultar sancionados por su actuación durante aquellos hechos.

Fuentes del Govern dicen que se ha detectado un gran malestar por esta situación en bastantes sectores de los Mossos, que consideran que este episodio es una nueva demostración de las presiones que las autoridades políticas independentistas ejercen sobre la policía catalana para que sus agentes actúan como cómplices de los activistas del independentismo."                (e-notícies, 10/12/19)

9/12/19

Xavier Rius, director de e-notícies: Han convertido TV3 en un coto privado de caza. No sólo las tertulias sino también los programas, los presentadores, las productoras, el equipo directivo...

"Una de las consecuencias más funestas del proceso es que se han apropiado de TV3. Pillemos por ejemplo el FAQS de este sábado. La presentadora Cristina Puig empezó con una pregunta a los periodistas presentes. Como en el resto de programas de debate de TV3 la proporción era de tres a favor del proceso y uno en contra. Cuatro si sumas la presentadora. Gemma Liñán, de El Nacional; Sergi Picazo, de El Crític; Ana Pardo de Vera, de Público; y Daniel Basteiro, de El Español. Supongo que para compensar.

“¿No habéis hecho puente por la Constitución?”, les preguntó de entrada. Claro que no, ahí estaban todos para dar el callo. Luego venía una encuesta: “¿Si hoy fuera el referéndum de la Constitución qué votarían?” Empezó Gemma Liñán, que no. Por supuesto.

Me pase al zapping. Y luego a youtube.

Antes todavía me dio tiempo de ver el anuncio de Cristina Puig de que iban a tener en el plató a tres “políticos soberanistas” especialistas en “negociar”: Iñaki Anasagasti, Joan Puigcercós y Felip Puig. ¡No iban a ser “unionistas” o “constitucionalistas”!. TV3 es la tele oficial del proceso. ¡Había que darse ánimos! Debía ser para dar consejos a Esquerra en estos dificiles momentos de si tragan o no.

Puigcercós hasta iba con lazo. A los otros dos ya no llegué.

También tenían a Mireia Vehí, de la CUP. El segundo debate fue entre ella y un senador de Més per Mallorca con chapa a favor de los presos en la americana. Todo muy plural. Y a un pacifista. Supongo que para habler de la industria militar española. Ya saben lo mala que es España. ¡Con el nombre que habían tenido las armas de Ripoll!

Debían acabar con Pilar Rahola, Quico Sallés y Maiol Roger.

Bueno, a Maiol Roger creo que lo han hecho subdirector del Planta Baixa.  Como al propio director del FAQS, Tian Riba. En abril del 2013 presentó su libro sobre el proceso: Camí sense retorn. “Nos dicen que teníamos que ser objetivos, pero los periodistas ahora sí que tenemos que posicionarnos”, afirmó durante el acto.

Toda una declaración de intenciones: “entre la falsa objetividad y la libertad, elijo la libertad”. O sea entre el periodismo y la independencia, la independencia.
Vale decir que se lo presentó Francesc Homs, entonces todopoderoso consejero de Presidencia. TV3 depende de Presidencia.

No me extraña. En la obra le  definía como “el estratega e ideólogo de todo”. Hasta lo ascendía “mariscal de campo” (pàgina 219). ¡Así hemos acabado! Bueno, no le ha ido mal a Tian Riba. Ahora es el director del programa. Ya estuvo antes de codirector y copresentador del Economia en colors junto a Sala i Martín. Yo le conocí cuando era un redactor ras i curt del Avui.

¿Pero, en serio, una cadena con 2.000 trabajadores tiene que fichar a gente de fuera para hacer un programa de debate?

Incluso coproducido con El Terrat. Por eso calla también Andreu Buenafuente. ¡Nosotros, el resto de la humanidad, también queremos un trozo del pastel! No puede ser que TV3 sea sólo de los suyos. O de todos o de ninguno.

¿Por qué no invitan también a Albert Soler, del Diari de Girona? Nos reiríamos un montón.
¿O Ramón de España o Ignacio Vidal-Folch? Son unionistas de pro pero acaso no son también catalanes. ¿O profesionales con el culo pelado de hacer periodismo como Manuel Trallero o Arturo San Agustín? ¿O por qué está siempre José Antich en las tertulias y han desaparecido en cambio Joan Tapia o Lluís Foix? ¿No son éstos últimos también exdirectores de La Vanguardia? Hasta han arrasado con la cuota progre. Los que salen -como Jordi Mercader- están a favor del derecho a decidir.

¿Por qué no van otros como Antonio Franco, Lluís Bassets o Xavier Vidal-Folch?
No pueden. Simplemente alguien que dijera la verdad: los han engañado. Y a la audiencia le daría un patatús.

Ya puestos que me inviten a mí. Pero no en un rincón como Jordi Barbeta o Ferran Casas. ¡Yo quiero un cara a cara con Rahola!

Imposible.

Una imagen vale más que mil palabras. Bueno, dos en este caso. La primera cuando colgaron antes del referéndum una pancarta gigante en los estudios de de Sant Joan Despí con el lema “Això va de democràcia”. No iba de democracia, iba de independencia. Lo sabía todo el mundo. Hasta ellos.

Y la segunda es la imagen de la candidata del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, entreteniéndose a sacar lazos amarillos en la escalera de acceso antes del último debate electoral. Algún trabajador o trabajadores de TV3 debieron pensar: pasaran por aquí, que se jodan.

Un par de consejeros del CAC -Carme Figueras y Daniel Sirera- han pedido que la cadena deje de utilizar las expresiones de “presos políticos” y “exiliados” también fuera de la campaña.
El consejo profesional -¡nada menos que el consejo profesional!- han dicho que es “censura”. Que se refieren a “polítcios y activistas que que han buscado refugio en el extranjero o que han sido encarcelados a raíz del proceso de independencia de Catalunya”.
No dicen nada de que incumplieron unas leyes, rompieron el Estado, proclamaron la República, abolieron la monarquía, se pasaron por el forro la Constitución y ¡hasta derogaron el Estatut!

Tarde o temprano alguien tendrá que meter mano en TV3. Porque económicamente es insostenible. Lo reconocía la propia presidenta en funciones, Núria Llorach, en una comparecencia parlamentaria. Y eso que la primera decisión del Govern Torra fue inyectarle 20 millones nada más tomar posesión. No se pueden morir de hambre, los pobres. Son los nuestros. ¡Pero si piden hasta la semana laboral de 35 horas!

TV3 está condenada. La han condenado los propios trabajadores con su silencio durante más de siete años de proceso. Luego que no se quejen."                          (Xavier Rius, director de e-notícies, 08/12/19)