23/2/17

Cuando en los años 70, se quiso separar una comarca (Jura) de un cantón (Berna), se hizo un referéndum a nivel de todo el pueblo suizo

"(...) ► CONSTITUCIÓN DE FINLANDIA. Art. 4. El territorio nacional. "El territorio de Finlandia es indivisible.” 

► CONSTITUCIÓN DE ITALIA: Art. 5. “La República, una e indivisible, reconoce y promoverá las autonomías …” 

► CONSTITUCIÓN DE NORUEGA: Artículo 1: ‘’El Reino de Noruega es un Estado libre, independiente, indivisible e inalienable”. 

► CONSTITUCIÓN DE FRANCIA. Artículo 1: “Francia es una República indivisible, laica, democrática y social." Artículo 89, "Ningún procedimiento de revisión puede ser iniciado o llevado adelante cuando se refiera a la integridad del territorio." 

► CONSTITUCIÓN DE SUIZA: Art. 53: “Toda modificación del número de cantones se someterá a la aprobación del electorado y de los cantones afectados, así como al voto del pueblo y de todos los cantones” 

(Cuando en los años 70, se quiso separar una comarca (Jura) de un cantón (Berna), se hizo un referéndum a nivel de todo el pueblo suizo). 

No sólo la CE78 habla de indivisibilidad. Si la CE78 es neofranquista por esta consideración, muchas otras están en el mismo saco. (...)"              (Salvador López Arnal , Rebelión, 18/02/17)


No era, no es, un odio cualquiera, sino un odio político que sirve para construir un sistema político... el antiespañolismo fanático y antidemocrático no se ha afrontado en el País Vasco y Navarra

"El extraordinario poema “La casa de mi padre” de Francisco Javier Irazoki comienza así: «Desde la casa / primero se veía el miedo / y después, / el color verde del paisaje».

Les ruego que sigan el hilo de tres historias que, en el fondo, siguen siendo la misma.

Cuando el 8 de agosto de 2002 más de 30 miembros de Batasuna se acercaron a la Casa del Pueblo de Andoain, para precintarla, se encontraron a dos hombres dentro: uno era el concejal socialista Estanis Amutxastegi y el otro, mi hermano, Joxeba Pagazaurtundúa. Los de Batasuna, pese a gobernar el municipio, también utilizaban técnicas mafiosas en sus campañas de propaganda. Jugaban a doblegar a los partidos constitucionalistas. El miedo era intenso y una mayoría se resignaba.

Los dos hombres de esta historia real y otro puñado de socialistas mantenían una mínima actividad en aquella sede, pese al peligro cierto que se cernía sobre todos ellos. Sabían que abrir la persiana todos los días, aunque fuera un rato, era un importante acto de resistencia civil.

Habían sido acosados antes. Quemaron antes y después sus viviendas y coches. Ese día, los dos hombres fueron insultados y amenazados. Y uno de ellos, Koldo Otamendi, al que Joxeba pudo reconocer perfectamente, se alejó después de golpearle con un palo al grito de «ya te pillaremos». «¡Españoles, fascistas!». 

A Joxeba, seis meses más tarde, un etarra le descerrajó varios tiros en la cabeza. Poco tiempo después, el agresor, que ni se presentó en el Juzgado de Tolosa donde se vio el asunto, fue condenado a 350 euros de multa.

La frase de que había que matar a todos los españoles la solíamos escuchar al descuido, cuando pasábamos de día junto a una txozna durante las fiestas patronales, un suponer. De noche el riesgo de una agresión física era mucho más intenso. El odio antiespañol se combinaba con la búsqueda de la expulsión física o la eliminación. No ser nacionalista vasco como ellos suponía, en su jerga, ser fascista y esta consideración suponía levantar la veda para todo lo demás.

No era, no es, un odio cualquiera, sino un odio político que sirve para construir un sistema político fuera de España. Los nacionalistas que no mataban, duros de corazón, estaban a otras cosas. En mi opinión el antiespañolismo fanático y antidemocrático no se ha afrontado en el País Vasco y Navarra de forma clara y sin tapujos. Nuestra vida privada ha mejorado, pero hay un tipo de microviolencia moral en muchos espacios que no se quiere evaluar.

El 15 de octubre de 2016 un grupo de jóvenes del entorno nacionalista heredero de Batasuna reconoció en un bar de Alsasua –Navarra–, por la noche, a dos guardias civiles y sus parejas. Los insultos dieron paso a una agresión brutal que sólo terminó cuando llegó la policía foral y disolvió a la jauría. Les gritaron cosas como «hijos de puta, putos pikoletos, txakurras, fuera de aquí (…) Esto os pasa por venir aquí, tenéis lo que os merecéis».

Las campañas de acoso a la Guardia Civil y sus familias en Alsasua contienen todos los elementos tradicionales de la estrategia política antidemocrática de Batasuna.

 Han hecho el vacío a la chica de Alsasua, pareja del teniente de la Guardia Civil, por serlo. Las vejaciones son continuas. A las mujeres de los guardias llegan a escupirles a la cara; les estigmatizan para que todo el pueblo sepa que quien está con ellos correrá la misma suerte. (...)

La tercera historia empieza en el momento en que desaconsejaron a Consuelo Ordóñez, la presidenta del Colectivo de Víctimas del País Vasco, que se acercara a Alsasua el día 22 de octubre de 2016, porque se esperaba una concentración multitudinaria en favor de los agresores de los guardias y sus parejas. 

El odio se mostró en cuanto simplemente se colocaron ante ellos. «Fascistas». «Asquerosa». «Fuera de aquí». «Vosotros odiáis», «vete a tu pueblo»… fueron algunos de los insultos. Son la muestra del mismo tipo de intolerancia y odio político que identifica como fascista a todo aquello que no se somete a la hegemonía del nacionalismo.

Si Covite no lo hubiera denunciado, no se habría incoado el procedimiento sobre las responsabilidades judiciales de la agresión y esto, una vez más, muestra la debilidad del Estado. Sin Covite no se habría conocido la verdadera dimensión del odio, pero además las agresiones habrían quedado impunes.  (...)

El poema de Francisco Javier Irazoki es un canto a la superación de la tragedia del terrorismo nacionalista vasco cuando, algún día, «sólo veremos un clavo enfermo en el sitio donde estuvieron las frases de quien justificó el crimen político». 

Con la ponencia del Parlamento Vasco no será posible.
En opinión de mi familia, el clavo enfermo de nuestra sociedad sigue siendo el discurso del odio enmascarado y escondido en los prejuicios de los que nos persiguieron. Por eso no condenan su pasado. Por eso ensalzan a los asesinos. Por eso los ven como víctimas.

Lamentablemente hay resignación –una forma de consentimiento– de muchos otros a este estado de cosas que sigue siendo intolerable y debilita nuestro futuro."           (Maite Pagazaurtundúa, europarlamentaria. El Mundo, 04/02/17)

22/2/17

Cómo pasar del Referéndum a una "tercera vía", por Artur Mas y compañía

"En el marco de un master organizado por la Universidad Autónoma de Madrid, el expresident de la Generalitat, Artur Mas, planteó la necesidad de que el Estado elabore una propuesta que haga superar la tensión existente entre Catalunya y el Gobierno central.

Así respondió a la pregunta de uno de los participantes en el máster sobre una posible solución de “nuevo federalismo”: "hay dos esquemas posibles": "O nuestro Estado o quedarnos como estamos, con la autonomía en regresión"

Estas declaraciones publicadas con “titulares catástrofe y a cinco columnas”, son continuidad de la política de la antigua Convergència, continuada por el PDeCat. La política de Mas-Puigdemont es buscar algún tipo de negociación con el Gobierno central que les permita salir airosos (o al menos indemnes) de la situación actual que lleva a convocar un Referéndum de autodeterminación.

Este fin de semana ha habido un “gran debate” sobre si el Gobierno y la Generalitat mantienen negociaciones secretas o no. Enric Millo, delegado del Gobierno en Catalunya, sostenía que “El diálogo existe y estamos trabajando para encontrar un camino de salida, que no es el referéndum”. Y el President Puigdemont negaba negociación alguna “ni privada ni oficial”.  (...)

Mientras, el tiempo pasa y quedan solo siete meses para realizar el “Referéndum o referéndum”. En enero pasado el PDeCat debatió sobre quién puede liderar unas hipotéticas elecciones. En el medio de unas encuestas que vaticinan una caída abrumadora del partido, ningún dirigente de peso dio un paso adelante.

 Lo que llamó la atención es que en ese debate estaba ausente el Referéndum. ¿Para qué se preparan entonces? ¿Nuevas elecciones autonómicas? Junqueras se va a sí mismo como líder del bloque soberanista, pero, ¿y el referéndum? Ya se verá…

Lo cierto es que ninguna de las fuerzas que están en Junts pel Sí se preparan para realizar el Referéndum. Ya lo hicieron el 9N, devaluándolo lo más que pudieron para no desobedecer al TC. Hemos oído las defensas en el juicio de la vergüenza, demostrando que ellos no desobedecieron al TC. El Referéndum no será pactado… (...)"         (Guillermo Ferrari, Izquierda Diario, 20/02/17)

Los fascistas independentistas del Véneto se manifiestan a favor de los independentistas fascistas de Cataluña, obviamente


"La Liga Veneta Repubblica, una de las ligas que conforman la confederación de la Liga Norte, ha convocado una manifestación para el próximo día 25 de febrero en apoyo de la secesión de Cataluña y en contra del veto del Ejecutivo de Rajoy al referéndum separatista, tal y como publica 'La Vanguardia'.

La organización impulsora, que defiende la independencia de la región italiana, se caracteriza por el ultraderechismo xenófobo y no es la primera vez que muestran su complicidad con el proceso separatista. Ya en 2013, todos los diputados de la formación conservadora y nacionalista italiana Liga Norte, incluido su fundador y exlíder Umberto Bossi, lucieron con motivo del 11S camisetas con la 'estelada' catalana, en señal de “solidaridad a los catalanes que exigen el referéndum sobre la independencia”

La manifestación del día 25 se convoca bajo el lema “Cataluña llama y el Véneto responde” y se anuncia mediante un cartel en el que se indica que “damos apoyo a un pueblo hacia la libertad”. Según los organizadores, se trata de una manifestación “pacífica” que tendrá lugar en Verona, partirá de la Piazza Bra a las 14 horas y llegará hasta el consulado español que se encuentra en la Via Leoncino. “Quedan convocadas todas las fuerzas independentistas”, anuncia el cartel en el que se muestra la unión de los dos territorios con la estelada y la bandera del Véneto."       (La Voz Libre, 21/02/17)

21/2/17

Cataluña, ante el desafío secesionista El 75% de los catalanes defiende una educación trilingüe en Cataluña

"(...) preguntados sobre cómo debería ser la enseñanza en Cataluña, un 75,5% considera que trilingue (español, catalán e inglés), un 14% bilingüe (español y catalán) y un 8,8% exclusiva en catalán.

(...) según una encuesta encargada por la entidad Societat Civil Catalana (SCC). El sondeo, realizado por el gabinete de estudios sociales y opinión pública GESOP -en base a una encuesta a 1.600 personas de toda Cataluña- (...)"               (La Voz Libre, 15/02/17)


Sixte Cambra, el Arsenio Lupin del nacionalismo

"Sixte Cambra tiene un buen revés a mano cambiada y utiliza la otra de White collar (ladrón de guante blanco), aunque con menos percha que Matthew Bomer en la serie de éxito. Estaba cantado que metería el cazo (virtualmente) en el Puerto de Barcelona, el pellizco meridional que se disputan el capital chino y las segundas marcas de pantalán, controladas por Ferrovial, ACS, Comsa Emte y compañía. 

Pero ahora, los seisdedos del 3% acaban de recibir el impacto de la operación Pika en la que la Guardia Civil ha trincado a Cambra junto con Antoni Vives, exconcejal de Urbanismo de Barcelona en la etapa del alcalde convergente Xavier Trias, y a Francesc Sánchez, excoordinador de régimen interno de Convergència, la actual PDECat.

A la hora de organizar los fastos anuales del Trofeo Conde de Godó, Sixte ha sido el mejor presidente del Club de Tenis Barcelona, pero como jugador es uno de los pesados de fondo de pista que te lo devuelven todo, como el pequeño de los hermanos Arilla, aquel que hacía dobles en tierra batida con Manolo Santana en las eliminatorias de la Copa Davis.

Sixte supo un día que los proyectos del 3% anidan en las instituciones. En los Juegos del 92, fue nombrado director del Estadio Olímpico de Montjuïc, un cargo que le debe a Primo Nebiolo (IAFF), el de las mariposas en el estómago.

Pero Nebiolo se quedó clavado en su butaca del palco cuando los cachorros de la Joventut Nacional de Convergència (Pujol hijo; Prenafeta hijo; Felip, el ingeniero; Madí y tutti quanti) colgaron en la grada aquellas pancartas que invocaban la libertad nacional y que tanto increparon al cosmopolitismo olímpico de Pasqual Maragall, Leopoldo Rodés y Carlos Ferrer-Salat.

Ahora, desde el Puerto de Barcelona, impulsa el clúster náutico que quiere posicionar a la ciudad en la referencia de los puertos deportivos del mundo. Nadie le discute su networking, pero caer de nuevo en las licitaciones menores que han llegado sin necesidad de presentar plicas es un abuso; otro más antes del desfile final.

En los negocios de mediano volumen luce Convergència, una formación a punto de morir. Las maletas se hacen cachito a cachito y en la Bocana Nord o en Port Vell, los yates de recreo dejarán un buen margen, más la comisión.

Sixte aburre a las abejas sobre la pista de tierra, pero como hombre de negocios es un penco de manos largas desde el año en que se presentó a la presidencia del Barça para estrenarse en el sector negocios del pujolismo. Su carrerón empezó cuando Lluís Prenafeta trató de conquistar dos ciudadelas: el Barça y La Vanguardia.

El plan era el Barça para Sixte y La Vanguardia para Alfons Quintà. Al club de futbol tuvo que renunciar tras perder las elecciones ante el constructor Josep Lluís Núñez y a La Vanguardia le buscó un competidor, el diario El Observador, engendro casi non nato del periodismo por encargo. El Observador se fundió entre los dientes del atrabiliario Quintà, que salió del invento con un finiquito de 100 millones de las antiguas pesetas y un pisito de Les Corts, donde hace poco se voló los sesos después de matar a la dulce compañera.

Las infraestructuras navales son la cara oculta del negocio licitador. Mientras miramos tierra adentro, el litoral catalán es un bullicio de amarres en condiciones ínfimas. Arsenio Lupin se movió siempre entre las riberas del Sena y la catedral de Nuestra Señora. Como Sixte, siempre supo que el agua protege las valijas que flotan en las bocanas infectadas de poargos. Todo fluye como antes del malogrado Bauman."            (Josep María Cortés, Crónica Global, 02/02/17)

20/2/17

En vísperas, se les entregará un protocolo a todos los funcionarios de Catalunya, que no tendrán más que cumplirlo al día siguiente para que la independencia se haga realidad... sencillo, desde luego

"Si tenemos en cuenta que la mayoría de la ciudadanía de Catalunya está literalmente hasta los cojones, ovarios y demás partes pudendas de esta historia del referéndum, la separación o “desconexión”, que dicen los cultos, vengo a concluir que soy un idiota y que lo mejor que podía hacer es callarme y hacer como si no me entero. 

A la manera de aquellos alemanes o italianos que veían subir la marea y concluían que les importaba un carajo. Ya bajará. Evidente que va a ocurrir, pero no sabemos cómo. El secreto está en el cómo. (...)

No sé si alguien lleva la cuenta de todas las patochadas que llevamos oyendo desde hace un año, como mínimo: desde aquel “España nos roba”, que tuvo que corregir el conseller Mas-Colell, aunque apareciera en letra pequeñita, pasando por las genialidades de auténticos intelectuales áulicos como Vicent Partal, hasta llegar a la cima que apunta nada menos que a un juez que fue de tronío, Santiago Vidal.

 Hemos pasado por toda la gama de boberías dichas al tuntún y pronunciadas como mínimo en las 584 sedes –subvencionadas– del cuerpo uniformado de la Assemblea Nacional Catalana. (...)

A mí me hubieran internado, y con motivos, si hubiera osado, como el eminente intelectual Vicent Partal, en Bellaterra –¡aseguran que en una universidad!, ¿o fue en la estación, como Lenin en la de Finlandia de San Petersburgo?–, que la desconexión de Catalunya, es decir, de las autoridades separándose del Estado, se haría en un día, porque de vísperas se les entregaría un protocolo a todos los funcionarios de Catalunya y no tendrían más que cumplirlo al día siguiente. 

Si los bolcheviques tardaron diez días en cambiar el mundo, hete aquí a un cerebrito que lo tiene preparado para una sola jornada. Creo que la ovación al orador fue atronadora; al nivel mental de los oyentes. 

En principio y sin darle muchas vueltas, esto es un delito, o al menos motivo de que intervinieran los servicios psiquiátricos de la Generalitat. ¿Y si yo hubiera colocado el protocolo en el baño para usos íntimos, qué me hubiera pasado? ¡Traición y humillación al nuevo Estado!

Pero donde el listón se puso muy alto fue gracias al jurista Santiago Vidal, el payaso con fronteras más notable que ha desbancado de todos los circos de Catalunya a figuras que no voy a nombrar por autocensura. 

Decir que han robado documentos del Estado, que están en contacto con potencias extranjeras, ¿Kosovo, por ejemplo? Una eventualidad, después de que nuestro president Puigdemont –no elegido por la ciudadanía sino por la casta del 3%– hiciera el espantoso ridículo de ir a Bruselas para dictar doctrina ante 500 individuos, cuando podía haberlo hecho en el Pati dels Tarongers de la Generalitat; no fue ni un personaje que no estuviera inscrito al funcionariado y asimilados de Catalunya. No me imagino quién hubiera podido asistir. ¡Seguro que no echaron a los organizadores, pura casta de pata negra y cobro blanco!

Ítem más del ínclito Vidal. Al día siguiente de la independencia cada catalán recibiría 1.000 euros, que no es una gollería. ¡Que habían entrado en relación con la OTAN! Me desternillo pensando en la colla de la CUP, que acabarán de cobradores de impuestos de la Generalitat, una izquierda muy dada al casteller político, digámoslo en lenguaje de pueblo llano. 

Amén, los organizadores de la conjura habían sustraído 400 millones de euros para el referéndum, que no se celebrará nunca, de las arcas del Estado. O sea, que se los quedan. Ya dijo aquel talento político que no se merece este país, fuera de ser guardabosques o conservador de las estafas tributarias de su padre, ¡vaya pieza!, me refiero a Artur Mas, que iban a ser astutos frente al Estado. Seamos rotundos; astutos no, simple y sencillamente delincuentes.

Ahora bien, el meollo del asunto viene ahora. El sueño de Artur Mas, de intelectual tan comprometido en la lucha por la democracia como Vicent Partal, se reduce a que el Estado cometa un error. Por ejemplo, detener a un delincuente confeso como el exjuez Vidal, aforado o no aforado. Si sus palabras tuvieran algún valor serían de alta traición al Estado que le paga. 

Incluso redactó una lista de jueces, digna del Gobierno de Vichy –¿Pétain, se acuerdan?–, con fieles a la causa, dudosos y “quintacolumnistas”. (Los nuevos carlistas ahora asumen el lenguaje de los rojos; se han enternecido). 

Pero necesitan alguien para exhibir; es sabida la gran tradición religiosa: ¡Una víctima, por favor! Que no se limiten a llevarse a Madrid a la monjita Forcadell, con más miedo que una abadesa. Algo a lo bestia que justifique esa campaña de sobres y camisetas.

 Uno de los tipos más curiosos del independentismo es Miquel Sellarés, a quien conozco desde 1979 y de verdad, con almuerzos incluidos. Antiguo director de Seguretat Ciutadana de la Generalitat. No le confiaría yo ni un perro caniche para que me lo cuidara, no digamos una so­ciedad. Pero sin ser el más listo, es el más audaz y el que no tiene pelos en la lengua.

 Y él lo ha expresado. ¡Necesitamos 500 ­independentistas en la cárcel! Eso sí sería algo serio, y no tanto juez por aquí y tanta inhabilitación por allá. Un error del Estado y arrollamos. Como mi confianza en el Estado español y sus instituciones ­es nula, temo la incompetencia. Viene de ­lejos. (...)"               (Gregorio Morán, La Vanguardia, 04/02/17)

Una descripción muy sutil de la degradación moral que provoca ETA en una sociedad, corroyendo sus valores, enemistando y envileciendo a la gente, destruyendo las instituciones y las relaciones humanas

"Debo haber leído decenas de artículos sobre ETA, y muchos ensayos, pero sólo Patria (Tusquets Editores), la novela de Fernando Aramburu, me ha hecho vivir, desde adentro, no como testigo distante sino como un victimario y una víctima más, los años de sangre y horror que ha sufrido España con el terrorismo etarra. (...) 

La acción transcurre en un pueblecito innominado, cercano a San Sebastián, donde dos familias, hasta entonces muy unidas, se van enemistando, trastrocando la amistad en odio, por culpa de la política. Mejor dicho, de la violencia disfrazada de política.

 Al principio, se diría que todos los vecinos hacen causa común con la subversión; eso indicarían las pintas, las pancartas, las manifestaciones ante el Ayuntamiento pidiendo la liberación de los presos, los cupos revolucionarios que pagan los pudientes a Patxo, el patrón de la taberna, discreto responsable político de ETA, los insultos y el asco que inspiran los despreciables “españolistas”.

Pero, a medida que nos vamos acercando a la intimidad de las familias, y las escuchamos hablar en voz baja, sin testigos, comprendemos que la gran mayoría de los vecinos disfraza sus sentimientos porque tiene miedo, un pánico que los acompaña como su sombra. 

No es gratuito, porque la pandilla de los que sí creen, los convencidos, son unas temibles máquinas de matar, implacables cuando toman represalias y ahí están como prueba irrefutable los cadáveres que de tanto en tanto aparecen en las calles.

Que lo diga Txato, un empresario empeñoso y buena gente, que, además de su familia, adora jugar al mus y hacer dominicales travesías en su bicicleta. ETA le pide cada vez más dinero y él lo entrega, para llevar la fiesta en paz, pero las demandas son cada vez mayores y, pasado cierto límite, deja de hacerlo.

 Entonces, todas las paredes del lugar se llenan de inscripciones llamándolo traidor, vendido, cobarde y miserable. La gente deja de saludarlo; el repugnante párroco, don Serapio, le aconseja marcharse. Hasta que una tarde lluviosa le clavan cinco tiros por la espalda.

Su viuda, Bittori, irá al cementerio a conversar con su cadáver a lo largo de los años, a contarle los avatares de su destrozada familia y su angustiosa duda respecto al etarra que lo mató: ¿será Joxe Mari, el hijo de su ex íntima amiga Miren, al que de niño el pobre Txato enseñó a montar en bici y acostumbraba comprarle chocolates? Joxe Mari, personaje estremecedor, muchacho forzudo, inculto y un tanto bestia, se hace terrorista no por razones ideológicas —su información política no va más allá de creer que España explota a Euskal Herria y que sólo la lucha armada logrará la independencia— sino por amor al riesgo y una confusa fascinación por los violentos

. Seguimos muy de cerca su educación de terrorista, en la clandestinidad de Bretaña, su aburrimiento con la teoría y su excitación con las prácticas donde le enseñan a fabricar bombas, preparar emboscadas y matar con rapidez. 

Estamos con él, dentro de él, cuando comete su primer asesinato, cuando la policía lo captura y es torturado, y durante los largos, lentos años de una cárcel de la que, acaso, nunca saldrá vivo.

Las gentes de Patria no son héroes epónimos ni grandes villanos, sino seres comunes y corrientes, pobres diablos algunos de ellos, que no tendrían el menor interés en otras circunstancias. 

Los más interesantes no lo son porque posean virtud excepcional alguna, sino por la ferocidad con que se abate sobre ellos la violencia física y moral, condenándolos a unas rutinas hechas de hipocresía y silencio en “este país de los callados”, y por la estoica resignación con que soportan su suerte, sin rebelarse, sometiéndose a ella como si se tratara de un terremoto o un ciclón, es decir, una tragedia natural inevitable. (...)

El libro, una historia tan infeliz como hechicera, es también una clara toma de posición, una rotunda condenación de la violencia, de los fanatismos e ignorancias que la suscitan. Y una descripción muy sutil de la degradación moral que ella provoca en una sociedad, corroyendo sus valores, enemistando y envileciendo a la gente, destruyendo las instituciones y las relaciones humanas. 

Pero evita, con buen tino, las disquisiciones ideológicas, limitándose a mostrar, a través de episodios escuetos y siempre seductores, cómo, sin quererlo ni saberlo, toda una sociedad de gentes sanas, sin misterio, va siendo arrastrada poco a poco, concesión tras concesión, a la complicidad y a veces a las peores vilezas.

Cuando Patria termina, ETA ha renunciado a la lucha armada y decidido actuar sólo en el campo político. Es un progreso, por supuesto. ¿Pero, se vislumbra alguna solución al problema de fondo, el condenado nacionalismo? El libro resulta más pesimista de lo que el autor quisiera. En la página final, las dos examigas, Miren, la madre del terrorista, y Bittori, la madre del asesinado, se abrazan, reconciliadas. Es el único episodio de esta hermosa novela que no me pareció la vida misma, sino una pura ficción."               (Mario Vargas Llosa, El País, 05/02/17)

15/2/17

Los costes de la independencia de Cataluña

"(...) Y están luego las consecuencias económicas. Me he referido a ellas en varias ocasiones y por ese motivo no entraré en demasiados detalles. Básicamente, lo que hay que decir es que sobre este asunto hay dos líneas argumentales contrapuestas. 

Una, la nacionalista, parte del supuesto de que Cataluña, aunque independiente, permanecerá vinculada a España a través de la Unión Europea; y como este es el aspecto institucional más relevante para las relaciones económicas y comerciales, al mantenerse incólume, nada cambiará de manera apreciable, seguirán los mismos intercambios de bienes y servicios, la misma moneda, la misma prima de riesgo, la misma garantía del Estado del Bienestar. 

Sólo cambiará una cosa: con la independencia los impuestos catalanes se quedarán en la Generalitat y no se repartirán con España. Los nacionalistas esperan sacar con eso unos 16.000 millones de euros y financiar así la felicidad de los nuevos ciudadanos catalanes, que, de ese modo, serán ricos sin hacer ningún esfuerzo adicional. O sea, Jauja.

La otra es más insidiosa y señala que sí se van a producir cambios institucionales, pues la independencia es incompatible con la permanencia de Cataluña en la Unión Europea. La secesión crea fronteras, y tras ellas se manifiesta todo un mundo de aranceles, regulaciones, inspecciones y cambios en las preferencias que levantan barreras al comercio, incrementan los costes y hacen caer la actividad económica.

 Cataluña puede perder en poco tiempo más del 16 por ciento de su PIB, con lo que su renta por habitante, bajo el supuesto de que la población no se mueva del territorio, caerá al nivel de dos décadas atrás. Además, habrá deslocalizaciones de empresas, que agravarán aún más las cosas. 

Todo ello repercutirá en la recaudación de impuestos, con lo que Jauja, la arcadia prometida, se desvanecerá al aparecer un déficit público insostenible del orden del 10 por ciento del PIB. Y ello sin contar con el respaldo financiero del Reino de España ni con el amparo interventor del Banco Central Europeo.

Para España también habrá costes económicos, aunque más moderados. El país se hará más pequeño y su mercado se reducirá, al ser menor su población y su renta. 

Además, el impacto comercial de la secesión catalana, salvo que se vea compensado en parte por las deslocalizaciones de empresas, puede llevarse por delante alrededor del tres por ciento del PIB, y ello hará que la renta per cápita de los españoles se sitúe en el mismo nivel que tenía hace una década, justo antes de la crisis financiera internacional.

En resumen, lo que la independencia arrebata es mucho. Lo es económicamente más para los catalanes que para el resto de los españoles, aunque en ambos casos está en juego el nivel de bienestar tan arduamente conseguido en las últimas décadas. 

Y lo es también políticamente, pues en un caso se llegará a una república aislada de su entorno, condenada al ostracismo internacional, y en el otro a un sistema constitucional puesto en cuestión, cuya fragilidad puede ser la antesala de la pérdida de la libertad."                 (Mikel Buesa, Libertad Digital, 26/12/16)

Los registradores demandarán a la Hacienda catalana y advierten de su colapso

"El Colegio de Registradores de la Propiedad anunció este miércoles que interpondrá una demanda a la Generalitat por haber incumplido el convenio por el que estos funcionarios se encargan de la liquidación de impuestos cedidos como Sucesiones y Donaciones y Transmisiones Patrimoniales.

 El Ejecutivo catalán quiere poner fin a ese acuerdo el 31 de agosto, dos meses antes de lo estipulado. Los registradores, además, advirtieron de que la “precipitación” del vicepresidente Oriol Junqueras para asumir toda la gestión de los impuestos puede llevar al “caos”. El decano de los registradores en Cataluña, Luis Suárez, afirmó que el primer traspaso a la Generalitat ya ha supuesto que ahora estén en el limbo expedientes que suman 1.200 millones.

El Departamento de Economía y Hacienda, que dirige Junqueras, no quiso replicar a los registradores, pero recordó que que denunció el convenio con los nueve meses de antelación preceptivos y se reafirmó en que la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) está preparada para asumir la gestión de todos sus tributos y pagos —por ejemplo, deudas— de su competencia el próximo 1 de septiembre.

 La fecha, sin embargo, se antoja imposible de cumplir para el cuerpo de funcionarios, que recordó que lleva 30 años realizando las liquidaciones para la Generalitat. “Han decidido llevar la nave contra las rocas. En ese camino no podemos seguirles y hemos decidido demandarlos”, señaló Suárez, quien afirmó que en los próximos días presentarán un recurso contencioso-administrativo.
 
El Colegio de Registradores de la Propiedad anunció este miércoles que interpondrá una demanda a la Generalitat por haber incumplido el convenio por el que estos funcionarios se encargan de la liquidación de impuestos cedidos como Sucesiones y Donaciones y Transmisiones Patrimoniales. El Ejecutivo catalán quiere poner fin a ese acuerdo el 31 de agosto, dos meses antes de lo estipulado.

Los registradores, además, advirtieron de que la “precipitación” del vicepresidente Oriol Junqueras para asumir toda la gestión de los impuestos puede llevar al “caos”. El decano de los registradores en Cataluña, Luis Suárez, afirmó que el primer traspaso a la Generalitat ya ha supuesto que ahora estén en el limbo expedientes que suman 1.200 millones.

El Departamento de Economía y Hacienda, que dirige Junqueras, no quiso replicar a los registradores, pero recordó que que denunció el convenio con los nueve meses de antelación preceptivos y se reafirmó en que la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) está preparada para asumir la gestión de todos sus tributos y pagos —por ejemplo, deudas— de su competencia el próximo 1 de septiembre. La fecha, sin embargo, se antoja imposible de cumplir para el cuerpo de funcionarios, que recordó que lleva 30 años realizando las liquidaciones para la Generalitat.

 “Han decidido llevar la nave contra las rocas. En ese camino no podemos seguirles y hemos decidido demandarlos”, señaló Suárez, quien afirmó que en los próximos días presentarán un recurso contencioso-administrativo.

Suárez explicó que en las mesas técnicas creadas para hacer esa transición la Generalitat les ha exigido que el 31 de agosto se produzca lo que calificó como un “milagro científico”: que su sistema informático incorpore de golpe todos los expedientes en curso.

Los registradores adviertieron a los responsables de la Generalitat del “caos” que puede provocar ese calendario, puesto que consideran que se requeriría entre 18 y 24 meses para hacer un traspaso ordenado que no implique ningún perjuicio para las arcas catalanas. (...)

Suárez se mostró convencido en que el problema no es de dinero —dijo que el proyecto costará el doble de lo que ahora abona el Ejecutivo por sus honorarios— ni técnico, sino que en la decisión de prescindir de ellos han primado “otro tipo de consideraciones”. “La Generalitat quiere desarrollar su propia Hacienda y nos ven como un cuerpo extraño”, denunció el decano."      (Lluis Pellicer, El País, 08/02/17)

14/2/17

La Constitución permite, como mucho, una votación 'consultiva' sobre la independencia de Catalunya

"El Pacte Nacional pel Referèndum (PNR) ha aprobado un manifiesto que, a mi juicio, ha empezado a dar pie a un malentendido. Entre los comentarios que ha suscitado, se ha afirmado que muchos juristas están de acuerdo en que el actual marco constitucional permite un referéndum sobre la independencia de Catalunya

Como lo que se plantea por el PNR es un referéndum vinculante, me atrevo a expresar mi opinión como jurista. Una opinión que, evidentemente, se someterá a cualquier otra mejor fundada que la mía.


El malentendido surge cuando se hacen afirmaciones del tipo «existen juristas que afirman que el referéndum cabe dentro de la Constitución». Yo soy de los que opinan que la Constitución española permite un referéndum consultivo sobre la independencia de Catalunya, pero hasta ahora no conozco ningún constitucionalista que afirme que un referéndum vinculante sobre la secesión es compatible con la Constitución.

TRANSFORMAR DECISIONES POLÍTICAS EN JURÍDICAS


La viabilidad constitucional de un referéndum consultivo se puede defender tomando en cuenta el artículo 92 de la Constitución. En su apartado 1 se prevé que el Gobierno central pueda convocar referéndums consultivos sobre «decisiones políticas de especial trascendencia» con la autorización del Congreso. 

La Constitución no excluye ninguna materia, pero hay constitucionalistas que interpretan nuestra norma suprema de otra manera. Se sitúan en la misma línea que el Tribunal Constitucional (TC) en su sentencia 103/2008, donde se viene a decir que no puede haber referéndums consultivos, los convoque quien los convoque, en los que pudiera aflorar una opinión favorable a opciones cuya viabilidad exigiría un cambio constitucional.

 En otras palabras, no se puede preguntar sobre, por ejemplo, la opción entre monarquía o república o sobre la independencia de Catalunya. Tanto si responden todos los ciudadanos españoles o únicamente los catalanes. Solo puede preguntarse, dice el TC, en los referéndums vinculantes que forman parte de los procedimientos de reforma constitucional. 

Como se puede ver, los que discrepamos, y consideramos que es posible un referéndum consultivo sobre la independencia, tenemos en contra al máximo intérprete de la Constitución, además del criterio de respetables colegas.

Lo que me parece más difícil de defender, en términos jurídicos, es que la Constitución permita un referéndum vinculante de autodeterminación de un territorio integrado en el Reino de España. Si se llegara a realizar una consulta popular sobre la independencia de Catalunya, y venciera el sí, este resultado tendría una indudable repercusión política. 

Pero para que la mayoría de votos se transformara en decisiones jurídicamente válidas, habría que reformar la Constitución. Más concretamente, habría que modificar el artículo 2, que afirma la «indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles». Es decir, como mínimo habría que eliminar «indisoluble» e «indivisible» del precepto, que se encuentra en el título preliminar. 

Y por esa ubicación se requeriría emplear el procedimiento de reforma previsto en el artículo 168 de la Constitución, lo que conlleva una primera mayoría de dos tercios en el Congreso y en el Senado, seguida de unas elecciones generales. Las nuevas cámaras deberían ratificar por las mismas mayorías la propuesta de reforma, que, finalmente, debería ser aprobada por el voto favorable de la mayoría de los votantes en un referéndum. Este sí, vinculante.

NI ES INTOCABLE NI PERMITE CUALQUIER COSA


Es posible que esté equivocado, y que se presenten interpretaciones de la Constitución que me convenzan de que en ella encaja un referéndum vinculante sobre la independencia de Catalunya. Ahora, mientras tanto, me permito reclamar mayor precisión en las manifestaciones públicas que aluden al referéndum propuesto por el PNR. 

El inmovilismo del señor Rajoy es en gran parte responsable de que la crisis territorial haya llegado al punto en el que nos encontramos. Pero no se le puede pedir que actúe como si la Constitución no existiera, o pudiera saltársela mediante la lectura de un comunicado por televisión. (...)"                (Xavier Arbós, El Periódico, 07/02/17)

Independentistas radicales acosan e insultan a la fiscal jefe de Barcelona tras el juicio del 9N... será de los fiscales que se tengan que ir

Ana Magaldi

"Independentistas radicales insultaron a la fiscal jefe de Barcelona, Ana Magaldi, tras la última sesión del juicio al expresidente catalán Artur Mas, a la exvicepresidenta, Joana Ortega, y a la exconsejera Irene Rigau por la organización del 9N.

 La jefa del ministerio público barcelonés tuvo que salir escoltada el viernes del palacio de justicia de Barcelona por un agente de los Mossos d'Esquadra ante la avalancha de improperios que le lanzó un grupo de unos 40 separatistas. El suceso ha causado un gran malestar entre el colectivo de fiscales.

Según ha podido conocer Crónica Global de fuentes judiciales, Magaldi salía de la sede del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña tras finalizar la última vista cuando se le acercaron y la acorralaron una cuarentena de independentistas.

El grupo empezó a insultarla a gritos de fascista, vete a la mierda e hija de puta. Aunque no llegaron a tocarla, el nivel de violencia verbal fue tal que obligó a intervenir a uno de los policías de los Mossos d'Esquadra que vigilan y gestionan el control de accesos del palacio de justicia.

El agente acompañó a Magaldi y a otro compañero --no era Emilio Sánchez Ulled, fiscal de la acusación en el proceso-- hasta la esquina del edificio, donde la pareja pudo finalmente zafarse de los acosadores.

Fuentes judiciales han subrayado el profundo malestar en la fiscalía de Barcelona por el suceso, del que han agregado que "hacía años que no se veía".

De hecho, las fuentes consultadas recuerdan que muchos de los miembros de carrera del ministerio público tuvieron que llevar escolta durante la larga campaña terrorista de ETA.
Ana Magaldi es la fiscal jefe de Barcelona y la tercera profesional en el jerarquía de la fiscalía de Cataluña.

Conocida por su carácter decidido, Magaldi es miembro de la Asociación de Fiscales, la entidad conservadora que agrupa a miembros de carrera del ministerio público."           (Crónica Global)


"El exjuez y exsenador de ERC Santi Vidal es un caso de manual de doble personalidad política. 

Por un lado, es hombre cercano, amable, parlanchín y chistoso. Por el otro, se dedica a observar el comportamiento de sus excolegas de cara a las purgas posteriores a la proclamación de independencia.

 Como se recordará, en un arrebato de chispeante sinceridad advirtió a los asistentes a una conferencia de su partido de que, en materia fiscal, todos los catalanes estaban fichados; y de que, en la ideológica, jueces, fiscales y los abogados más importantes, también.

Marta Pascal, la coordinadora general del PDEcat (la nueva Convergencia o Pedocat, según los críticos), también viene con dos versiones de serie: la diputada joven y modosita con vocación de reconstruir la virginidad moral del partido del 3% y la vocera que considera que llamar “puta”, “hija de puta” y “fascista” a la fiscal jefe de Barcelona, Ana Magaldi, es libertad de expresión. (...)

Magnífico. Llegará lejos esta individua. De momento, ya ha superado al poste de normalizar que a una mujer se le escupa “puta” a la cara siempre que la aludida no sea de su cuerda. Cabe recordar, por ejemplo, el caso de Anna Gabriel, que a separatista no la gana nadie, pero que recibió ese insulto y otros más por parte de la parte convergente de las redes sociales cuando vetó con éxito que Mas fuera designado de nuevo presidente de la Generalidad.

Uno de los mantras del catalanismo, excepto la CUP, es que el proceso separatista es “cívico, pacífico y festivo”, pero lo cierto es que menudean las excepciones. (...)"            (Pablo Planas, Libertad digital, 14/02/17, en Fundación para la libertad)

13/2/17

¿Y todo quedará en convocar elecciones para que Mas sea candidato otra vez?

"Este proceso es el preludio del anunciado choque de trenes entre los gobiernos central y autonómico y marcará un punto de inflexión en el proceso soberanista que, en su actual formato, encara su recta final. 

El movimiento secesionista estaba atravesando uno de sus momentos más bajos derivado de las dificultades para aprobar los Presupuestos, la polémica por los farolillos de Vic, donde se intentó movilizar a la infancia en la mejor tradición de los regímenes autoritarios o el fracaso de Puigdemont en Bruselas. 

Una serie de reveses que tocaron fondo con las declaraciones del exjuez Santiago Vidal y por la reactivación del caso del tres por ciento en la víspera del juicio del 9N. Todo ello entre la creciente confusión y escepticismo respecto a las dificultades de celebrar el prometido referéndum de autodeterminación ante el imposible acuerdo con el Estado y la previsible falta de reconocimiento internacional a la consulta.

(...)  el juicio contra el expresident de la Generalitat, la exvicepresidenta Ortega y la exconsellera de Educación Rigau ha sido aprovechado para relanzar el proceso soberanista acudiendo al consabido recurso del victimismo y con una movilización impresionante de los medios afines a la secesión como, sólo por poner un ejemplo, pudo verse en el reportaje de 8TV, del grupo Godó, donde Josep Cuní, su periodista estrella, pasó la víspera del juicio con la familia de Artur Mas.

El eje de la campaña ha consistido en acusar al gobierno del PP de despreciar la democracia para, a través de un manipulado Tribunal Constitucional, sentar en el banquillo a unos dirigentes políticos por el mero hecho de “poner las urnas” con el propósito de conocer la opinión de la población.

 Una campaña que ignora el acuerdo político “secreto” entre los gobiernos español y catalán mediante el cual el ejecutivo central haría la vista gorda ante el 9N siempre que la Generalitat no capitalizase el eventual éxito de la consulta. Un pacto inconfesable que fue roto por Artur Mas cuando en la noche electoral se atribuyó el éxito del proceso participativo, lo cual puso en marcha la respuesta punitiva del ejecutivo central.

El comportamiento de Mas ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya se caracterizó por la contradicción entre su condición de héroe y mártir de la causa soberanista, amplificado por los medios afines y los miles de manifestantes que lo arroparon, y el intento de evitar la inhabilitación descargando su responsabilidad sobre los voluntarios.

 Las respuestas del expresident de la Generalitat oscilaron entre el papel de víctima de un juicio político, que asume las consecuencias de sus actos por sus convicciones políticas, al estilo de Fidel Castro y su famoso discurso “la historia me absolverá” –un registro donde reconoció ser el último responsable del 9N– y sus afirmaciones sobre que, una vez emitida la resolución del Tribunal Constitucional, la Generalitat se inhibió del tema, dejándolo todo en manos de los voluntarios.

En esta contradicción, típica del catalanismo conservador, se dejó entrever su temor a ser inhabilitado, lo cual frustraría sus expectativas de encabezar la candidatura de la antigua Convergència, ahora PDeCat, cuando Puigdemont se ha descartado para optar a la reelección. (...)

Para el gobierno del PP, apoyado por PSOE y Ciudadanos, la democracia se basa en el respeto a las leyes y sólo cuando éstas se modifiquen por los cauces establecidos podrá plantearse una consulta de autodeterminación que no está contemplada en el ordenamiento constitucional español. Unas tesis que coinciden con las resoluciones de los altos tribunales alemán e italiano respecto a las pretensiones semejantes planteadas en Baviera y Véneto.

 Una argumentación impecable desde el punto de vista jurídico-institucional, pero que elude el fondo político de asunto. A saber, que casi la mitad de la ciudadanía apoya la secesión y que muchos más contemplan el referéndum como la salida democrática del conflicto 

Para el bloque secesionista, la voluntad del pueblo está por encima de las leyes consideradas injustas. Además, consideran que les asiste el mandato popular, fundamentado en la mayoría parlamentaria, para consultar a la ciudadanía frente a un ordenamiento político-jurídico, en su opinión escasamente democrático, que lo impide.

 Ahora bien, esta posición elide el hecho de que la celebración de un referéndum exige un acuerdo con el Estado y que ello resulta imposible por la vía exprés y unilateral emprendida por el movimiento secesionista catalán. 

Tanto es así que han desoído los consejos del escocés Alex Salmond, nada sospechoso de unitarismo, en el sentido de que conseguir este objetivo exige un proceso largo, sustentado en el tiempo por una amplia mayoría en votos y escaños, circunstancia que se dio y se da en Escocia, pero no en Catalunya.

En Canadá, las recurrentes mayorías independentistas en Quebec, que actualmente han desaparecido, plantearon un grave problema político e institucional que se resolvió mediante la Ley de la Claridad, que establece las condiciones para convocar un referéndum de autodeterminación con las imprescindibles garantías democráticas y que tampoco concurren ahora en Catalunya.

Lamentablemente, ni las formaciones constitucionalistas, ni las independentistas han planteado una adaptación al Estado español de una posibilidad semejante. Para los partidos constitucionalistas significaría abrir una especie de caja de Pandora que no parecen dispuestos a asumir.

 Tampoco los secesionistas se muestran entusiasmados por acordar con el Estado unas reglas de juego que harían sumamente difícil lograr la independencia, dado que se requería un quórum de participación y una mayoría cualificada de las que actualmente no dispone el movimiento secesionista.

En este panorama el choque de trenes parece inevitable. Cuando dos posiciones irreconciliables se enfrentan y no se atisban mediaciones, los conflictos se resuelven por la fuerza. Una fuerza que no implica necesariamente la represión policial o militar, que en las condiciones actuales se inclina a favor del gobierno central.

Esta tesitura parece abocar a que el gobierno de la Generalitat convoque el referéndum, pero que, a la vista de las insalvables dificultades para realizarlo, disuelva el Parlament y convoque elecciones anticipadas. Ello esperando que la campaña victimista en torno al “no nos han dejado votar” les procure reeditar una improbable mayoría soberanista en la Cámara catalana. (...)"          (El Viejo Topo,  9 febrero, 2017 Antonio Santamaría)

De 40.000 a una veintena de simpatizantes... los recibimientos a Mas a las puertas del tribunal



"El ex presidente de la Generalitat Artur Mas, la ex vicepresidenta Joana Ortega y la ex consejera Irene Rigau, han sido recibidos a las puertas del TSJC por el presidente de la ANC, Jordi Sánchez, y entre aplausos de una veintena de soberanistas que había en las puertas del edificio.

La cifra contrasta con los 40.000 soberanistas que, según los organizadores, los apoyaron el primer día de juicio. La expresidenta del Parlament, Nuria de Gispert, que también declara como testigo, fue acompañada por una treintena de miembros de Demòcrates de Catalunya.

El pasado martes la directora del Instituto de Hospitalet que no abrió el 9N, a su llegada al TSJC, para declarar como testigo, también tuvo el apoyo de una veintena de personas."            (e-notícies, 10/02/17)

9/2/17

Lidia Falcón: de cómo los nacionalistas se han apropiado del discurso de la Izquierda... el 'España nos roba', esas perversas reclamaciones, organizadas por las mafias de los Pujol y los Mas, han sido adoptadas por los representantes de la antaño izquierda catalana. Resulta patético...

"Es enormemente decepcionante comprobar que la izquierda está apoyando la conspiración independentista que la burguesía lidera en Catalunya, en contra de su propio pueblo con discursos falaces que enfrentan a los catalanes con el resto de los trabajadores de los restantes pueblos de España.

 Como decía Marx, los nacionalismos son un invento de la burguesía para dividir a los trabajadores. Invento de la nacionalidad y de la identidad, que la oligarquía catalana difunde desde el siglo XIX cuando las crisis económicas, y la pérdida de las colonias, ponían en dificultades sus negocios.

Resultó patético e indignante el discurso de Joan Tardá en la sesión de investidura del gobierno en el Parlamento, en otoño pasado, cuando se apropió de la representación de la izquierda y se erigió en adalid de todas las reclamaciones y denuncias del pueblo expoliado por el fascismo y las oligarquías españolas

Y después de un extenso relato de tales conductas, que remontó a muchos años atrás, aportó como solución la separación de Catalunya de España. Ese Joan Tardá que había sido militante del PSUC, y que como tal habría defendido el internacionalismo proletario, la unión de los trabajadores contra las clases dominantes y la República Federal española que en 1932 aprobó el Estatut de Catalunya.

Sólo hace unos días un veterano camarada de ese mismo partido se mostraba entusiasmado con el “procés”, ese bolero de Ravel que los independentistas llevan cantando seis años. 

Él, que había sido apaleado y encarcelado por defender los derechos de tantos trabajadores que en Catalunya son andaluces y extremeños y murcianos, estaba encantado con entregarle el poder y el dinero –que ya los tienen- a los burgueses que hicieron sus negocios al pairo de la complicidad con el franquismo y que siguen esquilmando a su pueblo.

Un discurso aparentemente democrático que pide un referéndum para decidir que Catalunya se separe de España, que se hace viral cuando la oligarquía catalana, esa que ha gobernado el país desde hace 150 años, ante la crisis económica que la asusta y que amenaza con provocar un renacimiento del Movimiento Obrero y de los movimientos ciudadanos, decide acusar a “España” de todos los males de los catalanes.

 Excitando las peores mezquindades entre los pueblos, con esa consigna de “España nos roba”, pretende que los campesinos murcianos y los obreros extremeños y las limpiadoras andaluzas aporten más sudor y lágrimas de sus esfuerzos para pagarles a los señoritos catalanes ese déficit fiscal del que tanto hablan.

Lo más desdichado es que esas perversas reclamaciones, organizadas y dirigidas por las mafias burguesas de los Pujol y los Mas, han sido adoptadas por los representantes de la antaño izquierda catalana. Resulta patético escuchar a Joan Coscubiela y ahora a la nueva líder comunera, Ada Colau, que desde la supuesta defensa de los trabajadores exigen un referéndum en razón de un inexistente derecho de autodeterminación.

 Con el que argumentan un discurso que nos retrotrae a la Renaxenxa, cuando la burguesía, perdidas las colonias españolas, reclamaba aranceles a las importaciones y subvenciones al Estado para mantener sus beneficios.

Un capítulo más del drama shakesperiano catalán se ha escrito estos días con la detención de algunos capitostes del extinto partido Convergencia Democrática de Catalunya, acusados de haber cobrado comisiones del 3% sobre las obras que se encomendaban a diversas empresas. E inmediatamente los voceros del gobierno catalán, y muchos de sus acólitos que esperan rendimiento de tal fidelidad, han afirmado que esta es otra operación contra el independentismo.

Pascual Maragall, en la sesión de investidura del que iba a ser President de la Generalitat de Catalunya, en 2003, se atrevió a espetarle al jefe de la oposición Artur Mas, de Convergencia Democrática, que había gobernado Catalunya desde 1980, es decir 23 años, ininterrumpidamente, que “tenían un problema, y era el 3%”. El 3% de comisión que cobraba el gobierno de Convergencia a través de sus consellers y gerentes y socios y directores, por todas las obras públicas y privadas que se realizaban en el país.

Y desde entonces, desde 2003, es decir hace 14 años, se están investigando las mordidas, comisiones, peajes, favores y desfalcos que ese partido y las empresas relacionadas con él, han cometido contra su pueblo en una cadena de corrupciones realizadas y hasta confesadas con absoluta desfachatez. Hasta el molt Honorable Jordi Pujol tiene que explicar cómo ha reunido su fortuna en Andorra, y con él sus siete hijos y su esposa y sus socios y fundadores de aquella Convergencia que reinaba en el país.

Y a esos dirigentes políticos, corruptos, esquilmadores de los trabajadores, que basan en mentiras sus mendaces discursos, los que deberían ser la oposición de izquierda le están entregando la autoridad de ser los héroes de la independencia. 

No sólo mantienen ese discurso perverso de un supuesto derecho democrático a decidir, sin que puedan explicar en qué fundamentos ni legales ni éticos se apoyan, para difundir el cual el gobierno está empleando fortunas que no invierte en ningunas de las estructuras y servicios que necesita su pueblo, sino que han salido a la calle a manifestarse a favor de Artur Mas, representante de esa casta corrupta que les gobierna desde hace más de un siglo.

¿Cómo la izquierda pretende serlo defendiendo la división de países?, en imitación de la ofensiva que llevaron a cabo las grandes oligarquías del mundo para destrozar la Unión Soviética y Yugoslavia y Checoslovaquia, atomizando Europa en minúsculas porciones de territorio para hacer más débiles a sus pueblos y a sus trabajadores.

Ciertamente, si los internacionalistas del mundo que acudieron a España en 1936 para defender la unión de los proletarios contra el fascismo resucitaran, se escandalizarían al ver cómo la izquierda catalana –y alguna parte de la del resto de España- ha caído presa del Síndrome de Estocolmo."              (Lidia Falcón O’Neill, Presidenta del Partido Feminista de España, Diario 16. 05/02/2017)

Artur Mas encriptó su móvil para hablar con el "núcleo duro del 3%"

"La operación Pika, última actuación judicial por el 3%, es un torpedo a la línea de flotación del ‘expresidentArtur Mas: su círculo íntimo, aquel en que Mas confiaba ciegamente, ha sido dinamitado. 

Tanto sus amigos personales como sus colaboradores políticos de confianza están implicados en la nueva fase de la operación 3%, que dirige el juez de El Vendrell, Josep Bosch. Los nuevos imputados se encuentran demasiado cerca del ‘expresident’, quien, en un momento determinado, llegó a instalar dos programas de encriptación en su móvil para hablar con ese círculo íntimo, puesto que tenía pánico a que grabasen sus conversaciones.

Ahora, aparecen indicios de que puede haber graves irregularidades en la adjudicación de obras públicas, entre ellas la del túnel de Glòries, el Mirador de les Aigües, la construcción del Dique Este del puerto, la ampliación de este dique, la pavimentación de la avenida Paralelo, la estación de Sabadell, el mantenimiento de varias escuelas de Barcelona y de Manresa, los accesos al puerto, la construcción de un carril bici y la reurbanización de dos calles barcelonesas. Las acusaciones van desde prevaricación hasta cohecho, pasando por tráfico de influencias, malversación de fondos, falsedad documental y blanqueo de capitales.

La 'corte del rey Artur'

Uno de los nombres más importantes que afloran es el de Antoni Vives, antigua mano derecha de Artur Mas y hombre con poder de decisión en la Administración hasta hace poco más de un año. Vives fue secretario general de Artur Mas cuando este era ‘conseller en cap’ (consejero jefe), y su ascendencia sobre Mas es innegable. Se trata de uno de los principales personajes que forman parte del círculo político de confianza de Artur Mas.

 También volvió a pasar por el mal trago de la detención, aunque fuese casi 'en la intimidad', Andreu Viloca, extesorero de Convergència y de su fundación, la CatDem, ya detenido en noviembre de 2015. 

Viloca también gozaba de la confianza de Mas —por algo llevaba las finanzas del partido— y sucedió en el cargo a Daniel Osàcar, que incluso había sido secretario particular de Artur Mas. La función del tesorero era llevar el control de las adjudicaciones públicas. Luego, se encontraron documentos que desglosaban un porcentaje de esas adjudicaciones que acababan en la fundación de Convergència.

Otra de las personas que han sido imputadas ayer es Francesc Sánchez, responsable de régimen interno, de comunicación, de la asesoría jurídica y de las finanzas de Convergència en los últimos años. Sánchez fue asumiendo paulatinamente más responsabilidades (de hecho, el tema de las finanzas fue el último del que se hizo cargo) y, al final, Artur Mas le encomendó pilotar la transición de Convergència hacia el Partit Demócrata Europeu (PDeCAT).

 Este encargo también denotaba la confianza que el ‘president’ había depositado en él. Pero en cuanto se constituyó la nueva formación, Sánchez abandonó la política y volvió a su trabajo de abogado en un bufete de Barcelona.

El círculo personal: Cambra y Arqués

Sin embargo, a nivel personal, hay otros implicados que ejercen una influencia incluso mayor que la de los citados sobre el ‘expresident’: el presidente del Puerto de Barcelona, Sixte Cambra, y el empresario Joan Albert Arqués, directivo de Benito Arnó e Hijos.

Cambra y Arqués forman parte del selecto grupo —junto con el exsecretario general de Presidencia Jordi Vilajoana— que tiene el privilegio de compartir veladas de fin de semana con el matrimonio Mas-Rakosnik. Los matrimonios también se van de vacaciones juntos en muchas ocasiones. 

Esta pequeña ‘corte’ del entonces ‘president’ era el único núcleo en el que confiaba ciegamente Artur Mas, hasta el punto de que se había hecho instalar el programa Redphone en su móvil para poder hablar tranquilamente con ellos, ya que dicho programa dispone de comunicaciones encriptadas (utiliza el sistema de protección SRTP). También utilizaba la aplicación Viber para mantener con ellos conversaciones telefónicas seguras.

“Arqués y Cambra son amigos de Mas por encima de intereses partidistas”, dice a El Confidencial una persona cercana al grupo. Otra señala que “los matrimonios se ven muchos fines de semana y se han ido juntos en cientos de ocasiones de fin de semana a la Costa Brava o a las Baleares en verano. Incluso van al cine o quedan a comer juntos”, explica otra persona que les conoce desde hace años. 

Cuando ayer a primera hora de la mañana los agentes de la Guardia Civil llegaron a sus despachos, les notificaron que estaban detenidos e imputados, quedando inmediatamente en libertad. La calificación concreta de esta forma de proceder fue la de “detención administrativa”, debido a que, según fuentes cercanas a la investigación, “lo que no se quería hacer es un circo mediático ni un escarnio público”.

La adjudicación de la ampliación del puerto

Arqués y Cambra también coinciden en otra cosa: en las obras de ampliación del Dique Este en el Puerto de Barcelona. Cambra es presidente de la institución portuaria, mientras que Arqué fue uno de los adjudicatarios de la obra, a la que su empresa concurría en una unión temporal de empresas (UTE). Se trataba de la mejora del Dique Este del puerto, una obra adjudicada en 29.674.631,92 euros a la UTE formada por Benito Arnó e Hijos, Acsa, Comsa y Copisa.

 La adjudicación se hizo en marzo del 2012. Concurrieron 14 ofertas y en su resolución, el consejo de administración del puerto señalaba que se trataba de la oferta más ventajosa “no solo económicamente”. Así consta en la documentación de la Plataforma de Contratación del Estado fechada en mayo de aquel año. 

Pero, en realidad, había al menos ocho ofertas que eran más baratas, realizadas por compañías potentes del sector de la construcción que concurrían casi siempre en diferentes UTE. No deja de ser curioso, pues, que Cambra —que llevaba poco más de un año en el cargo de presidente del Puerto— adjudicase la voluminosa obra a una empresa de su amigo personal. Y, lo que era más importante, también amigo personal del ‘president’."                   (El Confidencial, 03/02/17)

8/2/17

Artur se pliega ante el tribunal 'español'... busca escaquearse... ¿Cataluña no merecía una respuesta más desafiante?

 "Llega Artur Mas al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña con media hora de retraso y con burla al Tribunal, rodeado de los de siempre (...) y con aires chulescos y de héroe de cartón hasta que se sentó en el banquillo y entonces comenzó a mentir sin rubor, a echar las culpas a los voluntarios y a recular sin gallardía y con cobardía.

Lleva años diciendo que no reconoce ni acatará la legalidad española (él, su gobierno y su partido) y ahora, ante el juez (que lo puede inhabilitar), afirma que no tuvo intención de violar la legalidad, que el Tribunal Constitucional no le advirtió de las consecuencias de la consulta del 9-N, que todo eso fue una especie de fiesta ‘participativa’ de los ‘los voluntarios’, que él solo asumió la iniciativa política y que sus consejeras, imputadas y en el banquillo, solo han obedecido sus órdenes, lo que tampoco las exime de su responsabilidad.

Mas ha violentado la legalidad a sabiendas, desobedeció al TC, conocía las posibles consecuencias de sus actos -el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento y consecuencias-, fue quien organizó y lideró la consulta ilegal del 9-N (que además perdió y donde no hubo garantías y si trampas) y lo hizo desde la Generalitat y utilizando la institución y fondos públicos.

Pero Mas es incapaz de decir ante el juez aquello de Tarradellas de ‘ja soc aquí’, de contar la verdad y reconocer los hechos y su dolo e intencionalidad para dar un paso al frente.

 Mas no quiere ser inhabilitado por el Tribunal lo que además es una contradicción flagrante porque ¿qué le importa a él la sentencia que dicte en su contra la Justicia española que dice no reconocer? ¿Acaso Mas y todos los compañeros independentistas no han anunciado otro referéndum tras el que van a declarar la independencia de Cataluña y que todo eso está al llegar?

Pues si eso es así cuando sean independientes (que según dicen ellos será pronto) Mas ya no estará inhabilitado y podrá presentarse a las elecciones e incluso gobernar. Pero él sabe que no habrá referéndum ni independencia y por ello está acobardado como se acobardó cuando la CUP pidió su cabeza a él y a Convergencia y la entregaron sin rechistar.  (...)"             (Pablo sebastián, República.com, 07/02/17)

"(...) Mas, que tuvo que dimitir de Presidente de la Generalitat por exigencias de la Cup (Candidatura de Unidad Popular), en pleno escándalo de las cuentas en Suiza de su protector, Jordi Pujol i Solei y de sus hijos, y en el terremoto del 3%, ha aprovechado el inicio del Juicio por el intento de Referéndum del 9 de Noviembre de 2014, propiciado, montado, publicitado y financiado por él y su Gobierno, especialmente por los consejeros Homs, Ortega y Rigau, para reivindicar a su Gobierno y reivindicarse a sí mismo.

 Hasta el punto de que pretende utilizar el Juicio para acelerar el proceso independentista y volver a presentarse de candidato a unas nuevas elecciones autonómicas, Mas, el Renacido.

El actual presidente, Carles Puigdemont, ha anunciado que no se presenta a unas próximas elecciones, algo que pretende aprovechar Mas para repetir candidatura, sobre todo, para impedir que el que barra, sea el dirigente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Oriol Junqueras, actual vicepresidente de la Generalitat, gracias al acuerdo de la Coalición Junts Pel Si.

 Mas quiere jugar con los plazos para el caso de que el Tribunal que ha empezado hoy la vista, dicte una sanción condenatoria de inhabilitación.

 Tendría entonces dos años para esperar el recurso ante el Tribunal Supremo. Y, después, otro tanto, para el recurso ante el Tribunal Europeo de Estrasburgo. Es decir que le da tiempo, según su planteamiento, para volver, para Renacer, a menos que se entienda que los recursos no invalidan la entrada en vigor de la sentencia y que solo una decisión del propio Tribunal de una suspensión cautelar impediría la inhabilitación.

Esa ansiada resurrección política la ha intentado articular el Renacido hoy, con el baño de masas con el que se ha investido, en un intento también de presionar al Tribunal, con el mensaje indirecto de que no se está juzgando a tres o cuatro políticos, sino a todo un país, que se ha echado a la calle, como en otras ocasiones, para defender la independencia, y la necesidad de un Referéndum que el Gobierno no puede aceptar porque va contra la propia Constitución, a la que ha jurado defender.

Apoyándose en esa misma Constitución, Mas ha querido sostener que estamos ante un “proceso político” en el que no hay separación de poderes, y toda su estrategia (y la de sus consejeras) ha sido insistir en que el Constitucional no les advirtió por escrito de las consecuencias que podrían derivarse del no cumplimiento de sus sentencias y, en el criterio de la Junta de Fiscales de Cataluña, que no vio delito en los actos del 9 N, aunque si, la Fiscalía General del Estado.

 En un momento determinado el señor Mas ha reconocido, a instancias del Presidente del Tribunal, ha reconocido que el responsable de todo el proceso del 9N es él. (...)"                    (José Oneto, República.com, 06/02/17)

SCC rebaja la asistencia al cortejo de Artur Mas en 16.000 personas, no 40.000

 

"Sociedad Civil Catalana ha insistido en que el número de asistentes a la concentración que apoyó a Mas, Ortega y Rigau este lunes ante el TSJC fue de poco más de 16.000 personas. La entidad ha explicado cuál es el método que ha utilizado para hacer el cálculo y ha asegurado que la mitad de la superficie donde tuvo lugar la protesta registró una densidad baja o muy baja.

SCC ha explicado que el área ocupada en el "momento de máxima concentración" con "la llegada de los encausados ??al TSJC" fue de 14.200 m2. Una vez eliminada la superficie que no se ocupó (como el Arco de Triunfo o los parterres), el espacio máximo ocupado fue de 12.508 m2, según datos obtenidos del Instituto Cartográfico y Geológico de Catalunya.

La entidad ha analizado imágenes de TV3 para estimar la densidad en cada área y concluye que "la inmensa mayoría de los asistentes podían moverse sin dificultades". "Sólo en la zona más cercana a la entrada al TSJC podía observarse una concentración alta no superior a 2,5 personas por metro cuadrado", ha remachado.

El estudio concluye que el 10% de la zona ocupada tuvo una densidad muy alta y estiman unos 3.000 ocupantes en esta área. Un 20% tuvo una densidad alta (una ocupación máxima de dos personas por metro cuadrado) por lo que estiman poco más de 4.800 ciudadanos. Otro 20% del área tuvo una densidad media (máximo un 1,5 de personas por m2), un 30% una densidad baja (con un máximo de una persona por m2) y un 20% de densidad muy baja (con una media de 0,5 personas por metro cuadrado)."                 (e-notícies, 08/02/17)

7/2/17

Un modelo para el referéndum, el de Vilodomat... Votaron el 37% de las 362 personas mayores de 16 años... pues ya les vale el referándum...

"(...) 5. Más sobre el tema-monotema. Los vecinos de Viladomat, un pequeño pueblo de la comarca de l’Alt Empordà, en Gerona, que vale la pena visitar, decidieron el pasado domingo 29 de enero sobre si debía ondear o no la bandera española en el edificio consistorial.

 La bandera española refiere a la bicolor pero seguramente (es decir, con seguridad) hubiera sido lo mismo si habláramos de la republicana. Es española también; punto y aparte para ellos. El alcalde, de la CUP, avisó que el resultado sería vinculante y añadió que llevaría la decisión hasta sus últimas consecuencias jurídicas y políticas.

Votaron el 37% de las 362 mayores que viven en el pueblo mayores de 16 años (se pueden imaginar la participación -¡en masa!- de los jóvenes de 16 a 18, educados en el marco, permanente y sin discusión, del nacional-secesionismo).

 De los votantes, el 91,7% se inclinaron por retirar la bandera. Es decir, que aproximadamente un 33% de los vecinos de más de 16 años votaron a favor de la retirada de la bandera. Pues ya está, ya es suficiente.

Este es un ejemplo, entre cien más, del “radicalismo democrático” del secesionismo catalana. Recuerdo de nuevo que, en su día, David Fernández señaló que en asuntos independentistas un buen porcentaje era el 55%. Ahora, con 22 puntos menos, un 40%, ya es suficiente. (...)"             ( Salvador López Arnal , Rebelión, 04/02/17)

Artur Mas busca que los voluntarios del 9-N le salven de la inhabilitación... que no de la cadena perpetua

Mas, llegando a declarar como investigado en octubre de 2015 (SANDRA LÁZARO)... un empujoncito y toma el Palacio de Invierno, o lo que se le ponga por delante

"Somos la avanzadilla de lo que vendrá". Así se expresaba Artur Mas el pasado viernes sobre el juicio por la consulta simbólica del 9-N. El expresident se ha encargado de calentar el arranque del juicio enmarcándolo en una escalada represiva del Estado contra el proceso soberanista.

 Mas y las exconselleres Irene Rigau y Joana Ortega se enfrentan a diez y nueve años de inhabilitación por los presuntos delitos de desobediencia y prevaricación por haber continuado con el 9-N pese a la suspensión del Tribunal Constitucional. Los tres declararán este lunes. (...)

Lo hizo, para la acusación pública, "intencionadamente y sin otro amparo que su mera voluntad". Por contra, la defensa de Mas argumenta que el expresident obedeció en todo momento al TC, y descarga en los voluntarios toda responsabilidad en la ejecución del 9-N desde su suspensión.

Con este argumento, Mas vuelve a usar a los voluntarios de la consulta, en este caso para intentar salvarse de una condena penal. Antes lo hizo para capitalizar en exclusiva el éxito de movilización que fue el 9-N. Logró lo que deseaba y ERC se avino a formar la lista de Junts pel Sí. No está nada claro que ahora repita victoria: la misma estrategia no impidió que fuera procesado tras la fase de instrucción.

"Cumplimiento absoluto" con el TC

Según su defensa, el expresident interrumpió la gestión y organización del 9-N a partir de la providencia del TC. Una actuación de "cumplimiento absoluto" con el Alto Tribunal. Y ahí aparecen los más de 40.000 voluntarios que sostuvieron la votación. 

El escrito de defensa dice que "nunca se convocó oficialmente" a la ciudadanía a votar desde la Generalitat, sino que "se dio la oportunidad a los ciudadanos de organizar un proceso participativo".

Las acusaciones, por contra, creen que Mas, Rigau y Ortega "generaron la apariencia" de que paralizaban la preparación de la consulta desde el 4 de noviembre hasta el momento de la votación, "cuando en realidad no era así". (...)"                 (eldiario.es, 04/02/17)