17/10/18

Director de e-notícies: el procés ha sido en buena parte una operación orquestrada. Una obra de ingeniería social o de màrqueting político. La obra perfecta. ¿Pero entones por qué lo hicieron? Hay diversas versiones: para tapar la corrupción, para tapar los recortes. Mi teoría personal es que era para tapar su propia incompetencia. Mas cuando llegó a presidente tuvo que hacer tres planes de recortes en dos años y todavía le quedaba un cuarto de 4.000 millones. Entre echarse al monte y gobernar es más fácil echarse al monte y culpar a Madrid. El eterno enemigo...

"De todas las mentiras del proceso:

- Això va de democràcia
- El món ens mira
- Serà un win-win
- Tenim pressa
- Som un sol poble
- La UE ens rebrà amb els braços oberts
- Els bancs no marxaran
- El mandat democràtic

Quizá la más grande es que es cosa de la gente, de abajo a arriba, que los políticos no tuvieron nada que ver, simplemente se pusieron al frente.

No, es verdad. Ha sido en buena parte una operación orquestrada. Una obra de ingeniería social o de màrqueting político. La obra perfecta.

(...) Desde luego no es para ignorar la capacidad de movilización de la gente. O de la ANC.
Pero sin los partidos o TV3 tampoco hubiera salido adelante.

Convergencia presumía entonces de tener 50.000 militantes. La cadena lleva seis años dándole a la matraca.

Y todavía recuerdo a los directores de escuelas e institutos llevando las llaves a Palau antes del referéndum. En este caso me asalta una pregunta: ¿Qué les enseñan a los críos? ¿A fer país

Personalmente lo vi muy claro el día que Mas regresó de Madrid tras entrevistarse con Mariano Rajoy. Se fue de La Moncloa dando un portazo.

Era el 20 de septiembre del 2012. Venía embalado de la Diada, la primera multitudinaria. El lema era “Catalunya, nou Estat d’Europa”. Han pasado seis años

Entró para pedir el pacto fiscal. Salió indepe. Nunca en la historia hubo una conversión tan rápida.

Al regresar salió a la Plaza Sant Jaume. Cinco días después convocó elecciones anticipadas. Pensó que arrasaría.

Confundió la calle con un sondeo electoral. Así le fue. Perdió doce escaños de golpe. Ya nunca nada volvería a ser lo mismo.

Claro: ¿quién había en la Plaza Sant Jaume? Pues los suyos: Convergència, la JNC, los de Reagrupament.

A la sociedad civil los habían convocado, a golpe de teléfono, en la calle Sant Honorat a la espera de recibir instrucciones.

Ahí estaban Isona Passola, Ventura Pons, Salvador Giner, Xavier Rubert de Ventós, Lluís Juste de Nin, Ventura Pons, Jaume Sobrequés, Salvador Cardús. ¡Hasta Vicent Sanchis coló como sociedad civil!.

No soy el único en pensar así.

El pasado mes de agosto entevistaron en El País al que vuelve a ser director general de Tráfico, Pere Navarro, un superviviente nato. No confundir con el que fuera primer secretario del PSC aunque también sea socialista.

Me llamó la atención la última respuesta: “La Cataluña que leo en los periódicos no tiene nada que ver con la Cataluña en la que nací y crecí. Creo que se estudiará en las escuelas de marketing la comunicación que ha hecho el procés.”

Y Lluís Pasqual, recientemente dimitido del Lliure por no colgar un lazo amarillo en la fachada, dijo el otro día que “lo que ha habido en Catalunya es básicamente una agitación que ha conducido a la gente a la calle una y otra vez”.

“Nos han dicho que saliéramos, repetidamente, insistiéndonos en que la calle era la fuerza. Y no me parece justo. Eso se puede hacer una vez, pero no constantemente porque eso es secuestrar a la gente; secuestrarla en la calle”.

De hecho el Estatut ya fue una operación política. No había un clamor por la reforma del Estatut del 79.

!La prueba es que en el referéndum hubo un 51% de abstención!

Maragall quería llegar a presidente -en 1999 se quedó a las puertas- y pensó que lo mejor era desplazar a CiU del eje catalanista con una alianza con Esquerra.

De esos polvos vienen estos lodos.

¿Pero entones por qué lo hicieron?

Hay diversas versiones: para tapar la corrupción, para tapar los recortes.

Mi teoría personal es que era para tapar su propia incompetencia.

Mas cuando llegó a presidente tuvo que hacer tres planes de recortes en dos años y todavía le quedaba un cuarto de 4.000 millones.

Entre echarse al monte y gobernar es más fácil echarse al monte y culpar a Madrid. El eterno enemigo. (...)"                        (Xavier Rius, director de e-notícies, 14/10/18)

Isabel Coixet: la virulencia, el odio, la mala hostia y el asco con que esos colectivos, inundados de sonrisas y bonhomía e inspirados por Martin Luther King, Nelson Mandela, la Madre Teresa de Calcuta y, en momentos de debilidad, me imagino, Freddy Kruger, se dedican a insultar en la calle, en la prensa, en las redes y donde se tercie, a todos los incautos que, como yo, nos atrevemos a decir que ya estamos hasta el moño de su idea del mundo...

"(...) Pero lo que ocurre en Catalunya es un fenómeno que no sé si tiene parangón en ningún lugar del mundo. Un fenómeno único en Europa; qué digo: un fenómeno único en el globo terráqueo, en el planeta, en el universo

Sé que ustedes estarán pensando, tate, ya está esta individua con sus aburridas ideas equidistantes, botifleras, unionistas, españolistas. Ya está sentando cátedra sobre nuestro ínclito ‘Presidentorra’ (según la definición del gran Albert Soler) y su extraordinaria capacidad de azuzar y apalear al mismo colectivo simultáneamente, como si se tratara de Keanu Reeves en Matrix.

 O sobre los CDR y sus fascinantes conatos artísticos inspirados en los ancestrales ritos hindús que tanto han triunfado en los spots de Kodak. O sobre el incansable victimismo que, pase lo que pase, vayan las cosas bien, mal, regular o de puta madre, es el mindset (ya saben que si yo no suelto un palabro inglés no estoy tranquila) eterno del colectivo ‘indepe’. 

Tampoco me refiero a esa alucinante muestra artística que ocupa en este momento un centro de arte público donde 50 heroicos artistas –que, espero, obtengan todas las creus de Sant Jordi habidas y por haber y hasta alguna botella de ratafia autografiada por el mismísimo ‘Presidentorra’– han tuneado 55 hermosas urnas chinas que sobraron del referéndum (vintage, vaya), cedidas por el no menos heroico Comité de Salvación (¿o es ‘Redención’ o ‘Compasión’?) nacional de la Catalunya Nord. 

No, mi asombro no está motivado por las toneladas de plástico amarillo que inundan los edificios públicos y que todos los sufridos catalanes, querámoslo o no, pagamos con nuestros impuestos, ni por la cantidad de colectivos que dedican sus fines de semana a atar minuciosamente cualquier poste, valla, barrera, árbol, cruz o lo que se les ponga por delante con los susodichos lazos.

 Ni por la virulencia, el odio, la mala hostia y el asco con que esos mismos colectivos, inundados de sonrisas y bonhomía e inspirados por Martin Luther King, Nelson Mandela, la Madre Teresa de Calcuta y, en momentos de debilidad, me imagino, Freddy Kruger, se dedican a insultar implacablemente, en la calle, en la prensa, en las redes y donde se tercie, a todos los incautos que, como yo, nos atrevemos a decir, con toda la educación de la que somos capaces (aunque algunos ya estamos agotando las reservas de ella), que ya estamos hasta el moño de su idea del mundo.  (...)"              (Isabel Coixet, XL Semanal)

Los independentistas quebequeses jamás aceptaron la Ley de la Claridad canadiense... porque establece que si Canadá es divisible también lo podría ser Quebec tras un referéndum: las partes que hubieran votado en contra de la secesión podrían quedarse en Canadá (aplicándola a España, Barcelona seguiría siendo española si así lo votase, o Tarragona)

"(...) A menudo en España se afirma, tanto desde el independentismo como por parte de la izquierda equidistante, que Canadá ha sabido dar una “respuesta democrática” a la tensión secesionista con la llamada 'ley de la claridad' (2000). 

También se dice que la mejor manera de contener el problema es ofreciendo la posibilidad de votar la autodeterminación. Sin embargo, eso no es así. En realidad, Canadá y Quebec son más bien un contraejemplo, la demostración práctica de que no existe una solución política acordada, una fórmula para regular el derecho a la secesión, que pueda satisfacer a ambas partes.

Hay que recordar que los independentistas quebequeses jamás aceptaron dicha ley, impulsada por el liberal Stéphane Dion, que deja en manos del poder federal la determinación sobre qué se entiende por una mayoría clara. También establece que si Canadá es divisible también lo podría ser Quebec tras un hipotético referéndum: las partes que hubieran votado en contra de la secesión podrían quedarse. 

Como respuesta, los independentistas aprobaron en paralelo su propia ley, que fija una mayoría solo del 50+1 y la indivisibilidad de la provincia. Es cierto que no se ha vuelto a hacer otro referéndum desde 1995, pero no por falta de ganas de los políticos del PQ sino porque la sociedad quebequesa se ha cansado del asunto.

  Cuando lo han vuelto a plantear, les han retirado la confianza, como ocurrió en el 2014; y en estas últimas elecciones ni tan siquiera lo han propuesto. La otra formación independentista, Quebec Solidaire, nacida en 2006, de orientación izquierdista y que se ha convertido en la tercera fuerza parlamentaria, tampoco lo plantea.

En definitiva, es falso que Canadá haya sabido encontrar una solución acordada. No olvidemos que los referéndums de 1980 y 1995 fueron unilaterales. Además, el acta constitucional de 1982, que determinó la completa independencia de Canadá del Imperio Británico, no ha sido ratificada todavía por el Parlamento de Quebec: una anomalía que ahora no parece importar mucho pero que sumió a toda la federación en una crisis constitucional. 

Solo el paso del tiempo y el relevo generacional ha permitido entrar en una etapa post-soberanista. La sociedad quebequesa se ha cansado de la tensión referendaria y, como su identidad francófona está a salvo, ha decidido centrarse en otras cuestiones, como el debate sobre el medioambiente, la educación o la sanidad. 

Lo mismo ocurrirá en Catalunya en unos años porque el referéndum acordado tampoco es posible y la vía unilateral se ha demostrado impracticable. Como afirmó Dion, “democracia y secesión son difícilmente compatibles. A la frustración independentista, le sucederá una fase de normalización en la que lamentaremos el tiempo perdido."                   (Joaquim Coll, El Periódico, 12/10/18)

El independentismo es la última utopía en Cataluña. La independencia como solución a todo, incluida la rotura del ascensor social, como consecuencia de la crisis...

"(...) ¿Acaso, nunca vio Pujol que además de su Cataluña había otra?
 
Influenciado por personas como Candel, en algún momento Pujol echó una ojeada a la realidad social, pero nunca reconoció su pluralidad. En este terreno, la izquierda catalana ha confrontado poco con lo que significa el independentismo, en un momento en que los grandes problemas trascienden las fronteras. 

Son necesarias políticas comunes de seguridad, fiscales, medioambientales…, porque estas cuestiones no se resuelven en cada país. Sacar eso de ahí, vía nacionalismo, significa ser reaccionario.

¿Cómo el independentismo acaba convirtiéndose en panacea para muchos catalanes?

Dice Marina Subirats que, ante la falta de perspectivas sociales, el independentismo era la última utopía en Cataluña. La independencia como solución a todo, incluida la rotura del ascensor social, como consecuencia de la crisis.

¿Cómo ve la desembocadura de todo esto?

Muy complicada. En Cataluña hay una fractura social. Y hay riesgo de violencia ¿Qué mantiene vivo al “procesismo”? La razón no. Se mantienen vivos eslóganes falsos. Pero no hay mandato popular, España no es fascista, Franco no existe… ¿A pesar de esto, porqué hay gente que da su apoyo a partidos que están diciendo estas cosas? Porque hay una emoción, que va más allá de la política. Y lo que está pasando en Bélgica (Puigdemont, etc.) es patético y grotesco.

¿No resulta el federalismo la única vía posible para la superación del conflicto?

Eso significa un reconocimiento de la plurinacionalidad de España, cosa que el PP está muy lejos de hacer. Espero que algún día los líderes de la derecha española vean que el federalismo asegura la unidad, como así lo entiende medio mundo.

 Y en Cataluña, padecemos déficits democráticos que la corrupción los ha hecho estallar. A lo que hay que añadir la creación de una estructura institucional a medida de Pujol y de Convergencia."                (Entrevista a Joan Saura, ex-presidente de ICV, El Triangle, 07/10/18)

16/10/18

Creo que nunca olvidaré los días 20 y 21 de septiembre de 2017... Aquel día supe que estaba metido en medio de un golpe de estado y que la balanza podría decantarse para cualquier lado...

"Creo que nunca olvidaré los días 20 y 21 de septiembre de 2017. (...)

Los nacionalistas habían aprovechado su mayoría en el Parlamento para aprobar dos leyes que suponían la derogación de facto de la Constitución en Cataluña. (...)

En los días anteriores al 20, además, se nos había ido advirtiendo de que se estaba preparando "el mambo"; es decir, una insurrección callejera que apoyaría el golpe en las instituciones que ya se había perpetrado en el Parlamento y al que se había sumado el Gobierno de la Generalitat, quien mantenía que, pese a la prohibición del Tribunal Constitucional, se seguiría adelante con el referéndum convocado para el 1 de octubre.
Ese día 20 yo tenía clase a las ocho y media de la mañana. A las diez hacía un descanso y bajaba a tomar café. En las escaleras de entrada a la Facultad me cruce con un compañero que con una sonrisa en la cara me dijo "Ja ha començat el mambo". En aquel momento no sabía de qué me hablaba. 
Entonces me explicó que se estaba registrando la sede de la Conselleria de Economia y que comenzaría el jaleo. El runrún que percibía a mi alrededor era el de excitación; como si este fuera el momento en el que se iniciaba el enfrentamiento del que muchos se pensaban que saldrían triunfantes.
 Los comentarios que escuchaba obviaban las razones que explicaban la investigación judicial que había llevado a la Conselleria y se centraban en el ataque que suponía a la autonomía, en que resultaba intolerable (¡que una comisión judicial investigara la comisión de posibles delitos!) y, en el caso de los que se consideraban "moderados", en la llamada al diálogo, sin pararse en que se estaba pidiendo diálogo entre quienes eran investigados por los jueces y... ¿quién? ¿los propios jueces? ¿el gobierno de España para que éste presionara a los jueces?
A las doce me dirigí al Aula Magna de la Facultad, donde se inauguraría el curso. Estaba prevista la presencia de la Rectora; pero como me explicaban, con lo que estaba pasando no vendría la Rectora, así que quien acabó representando al equipo de gobierno fue la Secretaria General. Creo que ya resulta significativo que ante una investigación judicial la Rectora de una universidad pública tuviera "lío"; pero en Cataluña esto ya lo damos por descontado, así que ni entré a comentar lo absurdo del razonamiento.
Lo que sí fue nuevo es que en aquella ocasión la Secretaria General de la Universidad iniciara su intervención con una referencia a la situación extraordinaria que se vivía y a la necesidad de ser conscientes de ello o algo así. Eran palabras que recuerdo confusamente, pero que me transmitieron una profunda desazón, porque parecían anunciar que en aquella ocasión el equipo de gobierno y otros órganos de la Universidad se implicarían en el conflicto, y no solamente de tapadillo, sino de manera abierta.  (...)

No me equivocaba. Cuando volví a mi despacho me encontré con el siguiente correo electrónico:
2Tema: Concentració AVUI a les 13h davant l'edifici del Rectorat contra la repressió política.
 Enfront de l'actual situació d'involució democrática l'Equip de Gobern i les seccions sindicals de la UAB fan una crida a la comunitat universitària a concentrar-se avui dimecres 20de septembre a les 13h, davant de l'difici A-Rectorat, per expressar el rebuig a la repressió política de qualsevol forma i origen (...)"
 En el contexto de aquel día hablar de "involución democrática" no tenía mas que un sentido. Efectivamente, se hizo la concentración y parece ser que la Rectora se dirigió a los allí concentrados. La sala de prensa de la universidad tituló la noticia incluyendo la palabra "represión política"
Para mí aquello fue tan grave como el ataque a los coches de la Guardia Civil transmitido en directo por TV3
 
Sabía de la posibilidad de trasladar a la calle el enfrentamiento con el orden constitucional; pero me parecía más peligroso el giro de las instituciones y administraciones hacia el desafío nacionalista. Los órganos de gobierno de mi Universidad nada habían dicho cuando los días 6 y 7 de septiembre la Constitución, el Estatuto de Autonomía y los derechos de los parlamentarios fueron laminados por los nacionalistas. En cambio, calificaban de represión política una investigación judicial que se vinculaba a la defensa de la Constitución y a la garantía de los derechos de los catalanes.
Aquel día sentí que estaba personalmente afectado. Más incluso que cuando sufrí el acoso de los intolerantes nacionalistas en el campus, porque el día 20 quienes comenzaban a actuar al margen de lo que resultaba exigible por lealtad a la democracia y al marco constitucional de convivencia eran los órganos de gobierno de la institución para la que trabajaba y a la que había dedicado más de 20 años de mi vida; porque sentía que ahora la amenaza ya no venía de quienes actuaban fuera del marco institucional sino por quienes deberían hacer patente su adhesión a la Constitución y su rechazo de cualquier vía de hecho para modificarla.
Aquel día supe que estaba metido en medio de un golpe de estado y que la balanza podría decantarse para cualquier lado.
 Taipán del interior dijo... Comparto tus impresiones y sentimientos. También tus recuerdos. Ahora vamos a asistir a un endulzamiento mediático de aquellos días. En esto son mejores, hemos de admitirlo. Pero la preocupación y el miedo de amplias franjas de la población (de muchos independentistas cuando vieron que la cosa iba en serio) no acceden a los medios. 
Este defecto está ya instalado en el paisaje informativo y es otra de sus victorias. En realidad, perdieron en el último minuto, pero la impresión es que estaban a punto de rematar a puerta vacía. 
Sólo así se explica la huida de empresas y de fondos y el lujo de dos declaraciones de independencia (la primera sólo la puntita, de acuerdo) y sus leyes de desconexión y transitoriedades varias. ¿Alguien imagina esto en cualquier país europeo? (...)"            

Hola Rufián, mira lo que te envía tu primo de Jaén...


 En Estados Unidos el fenómeno de integrarse olvidando la cultura de padres y abuelos está muy estudiada... le llaman 'tíos Tom'. Empezó siendo un insulto... ahora es una descripción de un comportamiento.

"Los terralliures Goñi, Castellanos, Sastre, Villaescusa y Sánchez; les tietes Sánchez y Cuixart Navarro; los catabatasunos Anna Gabriel y David Fernández; los ercos Rufián y Reyes; la abuela Ruiz Toledo de Puigdemont… seguim? Sorprende la abundancia de nacionalistas que tienen de catalán lo que de campeón de maratón un mejillón de roca. 

Més ben dit: al dr. Freud no li sorprendria gaire: es un fenómeno llamado “la fe del converso”, un tipo de reducción de la disonancia cognitiva que consiste en crearse un discurso imaginario para lograr integrarse en un entorno en el que uno se siente extraño.

El resultat és una falsa integració caracteritzada pel fanatisme, y lo explica muy bien en una viñeta el Diario de Jaén. Por cierto, tierra de los abuelitos de Rufián.
Dolça i traumatitzada Catalunya…"                     (Dolça Catalunya, 13/10/18)

Se presenta Izquierda en Positivo, una formación desacomplejada contra el nacionalismo

"Aunque el partido se anunció hace meses, su puesta de largo era esperada por decenas de votantes huérfanos. Este lunes se presentó finalmente en sociedad Izquierda en Positivo, una formación que nace a partir de diversas asociaciones con un objetivo común: combatir el nacionalismo desde la izquierda.

Su portavoz, Pedro Mercado, ha recordado que Izquierda en Positivo nace con la intención de hacer política en toda España, teniendo como principios básicos el internacionalismo y la igualdad de clase frente al supremacismo identitario.

Asimismo, ha lamentado que una gran parte de la clase trabajadora se sienta desconectada y acabe encontrando refugio en los partidos de derechas.

Pilar González Pin ha criticado las políticas que se han llevado a cabo en Cataluña, poniendo como ejemplo las largas listas de espera que sufre la sanidad catalana. De igual manera ha criticado la inmersión lingüística, que no ha servido para evitar las desigualdades sociales o el fracaso social sino que “solo ha servido para que niños castellanohablantes sientan su propia lengua como de segunda categoría”.

Pilar asegura que la nueva izquierda liderada por Ada Colau “nos ha decepcionado”, por lo que se hace necesario que Izquierda en Positivo se presente a las próximas elecciones municipales en Barcelona.

Durante el acto ha intervenido José Rosiñol, presidente de Sociedad Civil Catalana, que ha mostrado su apoyo y entusiasmo al nacimiento de Izquierda en Positivo y ha agradecido el apoyo que el partido ha dado a SCC. 

El exdirigente de CCOO, Manuel Gómez Acosta, cree que “los sindicatos ha huido de hablar con los trabajadores y ha sido cómplice del nacionalismo, el gran enemigo de los trabajadores”. Ha advertido de que “cuando un sindicato de clase secunda una huelga de país es que ha perdido su razón de ser”.

Lluís Torrents, de Entesa Feferalista, ha asegurado que la sociedad necesita un partido como éste que defienda un “federalismo social” porque “los nacionalismos son de derechas”.

Hemos contado también con el apoyo de veteranos de la izquierda como Carlos Jiménez Villarejo, exfiscal anticorrupción, y Paco Frutos, exdirigente de IU. Jiménez Villarejo ha tildado de “cobarde y traicionera” a los actuales partidos de la izquierda, que han renunciado a defender los intereses sociales y de los trabajadores. Villarejo ha arremetido también contra la "complacencia de la izquierda con la burguesía catalana".

Paco Frutos ha asegurado que "en Cataluña estamos en una farsa permanente que se puede convertir en tragedia. Por eso, la izquierda debe estar alerta. Cuando en una familia dejas de hablar de un tema para evitar problemas, es una tragedia humana".              (CatalunyaPress, 09/10/18)

15/10/18

La conmemoración del 1-O ha provocado el efecto contrario al buscado por los partidos independentistas. Han debilitado al president de la Generalitat y están al borde de acabar con la legislatura entre fuertes divergencias entre ERC y Junts per Catalunya.

"La conmemoración del primer aniversario del 1-O había sido cuidadosamente programada por el gobierno de la Generalitat, partidos y entidades soberanistas y habían de culminar con el debate de Política General, los días 2, 3 y 4 de octubre. 

Para calentar el ambiente, durante más de una semana TV3 emitió incansablemente documentales, reportajes y entrevistas sobre esa jornada con un idéntico mensaje: la brutalidad policial de un Estado autoritario frente al civismo del pueblo catalán unido para conseguir su libertad.

Sin embargo, como en una de las inversiones hegelianas, se ha producido el efecto contrario. El programa de actos tan cuidadosamente preparado para unificar al movimiento independentista y encarar con fuerza el curso político, se volvía contra el gobierno de la Generalitat, debilitaba la autoridad del president Torra, ahondaba sus divisiones internas y han estado a punto de provocar la disolución del cámara y la convocatoria de elecciones anticipadas.

 Las cosas empezaron a torcerse el sábado 29 de septiembre cuando se produjeron las cargas policiales contra los manifestantes del sector más radical del movimiento secesionista, organizados en los Comités de Defensa de la República (CDR) que intentaron reventar la provocativa manifestación de policías en defensa de la actuación de los cuerpos estatales de seguridad en la infausta jornada del 1-O. 

Estas imágenes provocaron una enorme disonancia comunicativa con las escenas de las cargas policiales en los colegios electorales reiteradas hasta la saciedad por TV3. Ahora eran los Mossos d’Esquadra -nuestra policía- que se inhibió en aquella jornada, quien apaleaba a los independentistas. 

A los dirigentes de la CUP –de quien depende la mayoría parlamentaria del gobierno de la Generalitat- les faltó tiempo para denunciar la contradicción del president Torra que apela a la movilización permanente de las bases del independentismo, pero las reprime cuando lo hacen y exigieron a dimisión de Miquel Buch, titular de la conselleria de Interior del PDeCat. También se cuestionaba el mensaje, asimismo repetido hasta la extenuación, del carácter pacífico y no violento del movimiento independentista.

Los sucesos del sábado fueron un aperitivo. El lunes, 1 de octubre, mientras grupos de CDR realizaban algunos cortes de carreteras en distintos puntos del país y del AVE Girona-Figueras, el president Quim Torra, con la intención de salir al paso de las críticas por la actuación de los Mossos, animó a los “amigos” del CDR a que “apretasen” con sus movilizaciones. 

Los graves incidentes en Girona y sobre todo en Barcelona cuando, al final de la manifestación conmemorativa se produjo el intento de asalto al Parlament, provocaron que las palabras de Torra fueran interpretadas como una invitación a acciones de este tipo. El asalto fue evitado in extremis por las cargas de los Mossos. 

Según han denunciado los sindicatos policiales sus mandos políticos no realizaron el despliegue preventivo aconsejado, permitieron que los manifestantes rompieran el cordón policial y hasta el último momento impidieron disolver a los asaltantes, pues el 1-O, como finalmente sucedió, no podía concluir con las imágenes de los Mossos aporreando a independentistas.

Estas jornadas han mostrado que la dirección de las movilizaciones, que hasta ahora habían liderado y organizado la ANC y Ómnium Cultural, en el entorno de PDeCat y ERC, está pasando a los CDR del ámbito de la CUP. Ahora bien, lo que las movilizaciones ganan en intensidad pierden en cantidad. Así, el 1-O salvo las escasas acciones del CDR el país no paró, la vida laboral y comercial se desarrolló con normalidad. 

La frustración por el fracaso de la vía unilateral, los engaños de los líderes del procés y la ausencia de una alternativa estratégica explican esa radicalización, producto de la frustración y la impotencia política. Ahora bien, el intento de asalto al Parlament señaló una línea roja. Probablemente los dirigentes de PDeCAT y ERC no consentirán que se reproduzcan estas situaciones que dañan gravemente la imagen del independentismo y que no son del agrado de la base mesocrática del movimiento. (...)

En la manifestación conmemorativa del 1-O frente al Parlament se oyeron numerosas consignas y se exhibieron pancartas reclamando la dimisión de Miquel Buch, pero también del president Torra. No sólo por la actuación de los Mossos, sino por el incumplimiento de sus promesas de restituir a los líderes presos y en el extranjero y hacer efectiva la República. El sector más movilizado del independentismo no tolera ese doble lenguaje procesista donde la retórica no se corresponde con una acción de gobierno autonomista. (...)

Acaso los abucheos y la peticiones de dimisión de los sectores más movilizados de su base social, impulsaron a que el president Torra, con un discurso que parecía dirigido a los cuatro diputados de la CUP, a plantear un ultimátum al presidente Pedro Sánchez advirtiéndole con retirarle su apoyo parlamentario en noviembre si no aceptaba un referéndum de autodeterminación. También amenazó con que si el Tribunal Supremo dictaba una sentencia condenatoria no la acataría y reactivaría la vía unilateral.

Casi inmediatamente se vio que Torra jugaba de farol, por utilizar la expresión de la ex consellera Clara Ponsatí, actualmente refugiada en Escocia. Rotundamente ERC y más matizadamente los diputados del PDeCAT en Madrid, se desmarcaron de un ultimátum que sólo beneficiaba a Pablo Casado y Albert Rivera. Una desautorización que menoscaba gravemente su autoridad.

 La conducta de Torra fue extremadamente errática, primero envió a Sánchez una carta que no mencionaba ningún plazo, pero al comunicársele que La Moncloa consideraba que no se daban las condiciones para la entrevista, difundió un twitt en que se reafirmaba en su posición inicial, desde el más puro vacío político. Tampoco, a pesar de las preguntas de los grupos de la oposición, supo o quiso responder cómo concretaría su rechazo a la sentencia condenatoria en caso de producirse.

La profunda crisis social y política a que ha conducido el proceso soberanista exigiría un presidente de la Generalitat de una talla política extraordinaria. Por el contrario, nos hallamos ante un activista del secesionismo, sin altura de miras políticas y que opera como una especie de títere de Puigdemont.

El jueves 4 de octubre, Junts per Catalunya rompió con el acuerdo sobre la designación de sustitutos a sus diputados encausados por rebelión, probablemente a instancias de Puigdemont. Esto provocó un enorme malestar en ERC que amenazó con romper el pacto de gobierno y precipitar la disolución de la cámara. 

Bajo esta amenaza, los exconvergentes acordaron una solución que, según los letrados del Parlament, no se ajusta a los requerimientos de Llarena, lo cual provocó que el pleno fuera atrasado hasta el martes 10 de octubre. La maniobra de Junts per Catalunya se explica en el marco de su pugna con ERC para conseguir la hegemonía en el movimiento secesionista, haciéndolos aparecer ante sus bases sociales como pactistas que se pliegan a las exigencias del Estado español, frente a la firmeza de Junts pel Sí. Otra notable inversión de papeles, pues históricamente ERC era la formación consecuentemente independentista, frente a la tibieza autonomista de Convergència.

El president Torra y el vicepresident Pere Aragonés (ERC) comparecieron el viernes 5 de octubre en una desangelada rueda prensa para intentar convencer a la opinión pública que la crisis se había cerrado y que no peligraba la unidad del gobierno de coalición, al menos hasta la sentencia de los líderes acusados por rebelión. La reanudación del pleno, el 10 de octubre, confirmó que la crisis continuaba abierta y se agravaba.

La negativa de Junts per Catalunya a aceptar el dictamen de los letrados de la cámara sobre los diputados suspendidos, precipitó una decisión insólita. ERC y PSC unieron sus fuerzas en la mesa del Parlamente para que no se contabilizan los votos de Carles Puigdemont, Josep Rull, Jordi Turull y Jordi Sánchez.

 Por primera vez, ERC plantó cara a la estrategia legitimista y de enfrentamiento frontal con el Estado de Puigdemont, entre otras cosas para preservar la figura de Torrent. Esto, unido a que Toni Comín (ERC) tampoco puede votar pendiente de la resolución de recursos judiciales, provocó la pérdida de la mayoría independentista en la cámara.(...)

 En cualquier otra cámara legislativa, la clamorosa ruptura entre los partidos que apoyan al ejecutivo y la pérdida de la mayoría parlamentaria conduciría a la convocatoria de elecciones anticipadas. Sin embargo, en el mundo surreal del secesionismo, el ejecutivo podría intentarse mantenerse en unas condiciones difícilmente imaginables hasta la sentencia a los líderes independentistas, pues ésta es la única argamasa que mantiene la muy precaria cohesión del gobierno catalán. 

En este caso asistiríamos a una imparable degradación de las instituciones de autogobierno, justamente a manos de aquellos que aseguran ser sus más firmes defensores, en otra de las paradojas que recorren el proceso soberanista. 

El movimiento independentista aun no ha digerido el fracaso de la vía unilateral. Nadie osa a comunicárselo a sus bases ante el temor de ser tachados de mentirosos y traidores. Los dirigentes de ERC, con la boca pequeña, realizan declaraciones en esa dirección, como las de Joan Tardà, sobre la estupidez de querer imponer la secesión con la mitad de la población en contra, Gabriel Rufián sobre la necesidad de reventar la burbuja del independentismo mágico (que él mismo infló) o del portavoz parlamentario Sergi Sabrià sobre los falsos atajos a la independencia. 

Sin embargo, no se atreven a plantear claramente que debe iniciarse una nueva etapa tras el fracaso de la vía unilateral. El gesto de Torrent, al apoyarse en el PSC para desautorizar al grupo de Waterloo, indica que podría avanzar en esa dirección, aunque esto supondría el estallido del ejecutivo ante dos estrategias diametralmente opuestas.  (...)

Estas turbulencias políticas han provocado que haya pasado prácticamente desapercibida la operación contra la corrupción en la Diputación de Lleida que ha comportado la detención de sus presidente, que a su vez lo es de PDeCat en esta demarcación, así como de numerosos altos cargos públicos del partido.

Hasta el momento, las bases sociales del independentismo han aguantado estoicamente los bandazos y falsas promesas de sus líderes. Sin embargo, estas últimas convulsiones pueden provocar que sectores de sus bases acaben por desencantarse como ha advertido Òmnium Cultural. Esto generaría un escenario de frustración colectiva, cuyos síntomas empiezan a detectarse, de difícil gestión y donde no pueden excluirse las reacciones violentas."                (Antonio Santamaría , El Viejo Topo, 10/10/18)

Los jueces de los altos tribunales del nuevo Estado Catalán serán nombrados por el presidente de la Generalitat y todos aquellos que tuviesen cuentas pendientes con la justicia española y fueran “buenos catalanes” les quedarán anuladas y sobreseídas sus causas... El que toda la corrupción pujolista quedaría lavada es la causa de todo el frenesí indepe

"(...) El nacional-catalanismo lleva años alimentando un proceso que necesariamente ha de culminar en esa ambicionada independencia. No hay nacionalismo moderado y nacionalismo radical… todo es cuestión de velocidad.

El procés no se inicia con la sentencia el Constitucional sobre el Estatuto ¡Para nada! Se inicia tras las acciones de “Rodea el Parlament” que realizó el movimiento 15M en respuesta a los recortes que la Generalitat de Artur Mas impuso a la sociedad catalana. Antes de que a la sociedad española lo hiciera Rajoy.

Ese es el verdadero punto de inflexión que da inicio a este proceso secesionista, inesperado ya que el mismo catalanismo lo tenía previsto para más adelante. Fue un error de cálculo. Ciertamente, consiguieron desmovilizar a la sociedad catalana que reivindicaba justicia social, sustituyendo la reivindicación por la culpabilización de España de todos los males que sufría Cataluña, males, que por otro lado, también sufría el resto de España.  (...)

¿Es el proces un movimiento republicano? yo puedo afirmar y afirmo taxativamente que no. (...)

En los días 6 y 7 de septiembre del año 2017 el nacional-secesionismo pretendió acabar con la legalidad de la Constitución y en uno de sus articulados determinaba que los jueces de los altos tribunales del nuevo Estado Catalán serían nombrados directamente por el presidente de la Generalitat y que todos aquellos que tuviesen cuentas pendientes con la justicia española y fueran “buenos catalanes” quedarían anuladas y sobreseídas sus causas. A eso le podemos llamar “república de pandereta”. (...)"                      

(Vicente Serrano, Presidente de Alternativa Ciudadana Progresista y miembro del Grupo Promotor de IZQUIERDA EN POSITIVO. Crónica Popular, 29/08/18)

Del discurso del rey el 3-0 surge el levantamiento popular del 8 de octubre, con un millón de ciudadanos y cientos de banderas nacionales hasta entonces postergadas en Cataluña...

"La machada del 23-F no habría sobrevivido si hubiera triunfado, porque la sociedad entera y los políticos en pleno estaban en contra.

 La audacia y la malicia del secesionismo se alimentan precisamente de la fuerza que da haber logrado envenenar la mente de dos generaciones hasta lograr pervertir la interpretación de las palabras democracia y libertad y de borrar por completo la mala conciencia de semejante perversión. Tienen la calle y, sobre todo, el temor de quienes no comparten su delirio. Además de la ausencia del Estado.

Es ahí donde surge Felipe VI el 3-O, el jefe del Estado, el rey de la nación asediada, a sabiendas de que la cobardía del Gobierno y la equidistancia de la izquierda están poniendo en riesgo al Estado. Alguien tiene que apostar por un mensaje de autoridad, poner sobre la mesa la soberanía nacional y defender las instituciones y la Constitución. Y lo hace incluso contra la voluntad de un presidente que nos vendió prudencia para ocultar su cobardía.

Es ahí donde el valor del discurso impecablemente democrático supera con mucho el riesgo tomado por su padre. De él surge el levantamiento popular del 8 de octubre, con un millón de ciudadanos españoles y cientos de banderas nacionales hasta entonces postergadas en Cataluña. Por primera vez, el pueblo abandonado tiene quién le escriba.

Sabe que esos dos millones de catalanes que no respetan las leyes le odiarán, sabe que su acto de responsabilidad y coraje no borrará la rebelión, pero sabe, como sabemos todos, que estos políticos consentidos que nos han traído hasta aquí solo han dado muestras de debilidad cuando se ha aplicado la ley. 

Puede que la prisión preventiva no les guste, pero, por primera vez, el presidente del Parlamento, Roger Torrent, y el presidente de la Generalidad, Quim Torra, hablan mucho pero se cuidan de no pasar la línea roja que los llevaría a prisión. El Rey ni siquiera nombró el diálogo, sino el cumplimiento de la Ley."                   (Antonio Robles, Libertad Digital, 05/10/18)

11/10/18

¿Cuántos heridos hubo realmente en Cataluña el 1 de octubre? ¿Son lo mismo heridos que personas a las que ha atendido el servicio sanitario? ¿Es posible que esas 893 personas padecieran traumatismos? El Departamento de Salud catalán admitió que "mayoritariamente se han atendido contusiones, mareos y crisis de ansiedad". Es claro: que alguien acuda a un médico no quiere decir que esté herido o enfermo... simplemente, ansiedad, nerviosismo. Heridos ingresados hubo, siempre según la Generalitat, cuatro. Dos leves. Otros dos, graves

"La Generalitat  mantiene que 893 personas fueron heridas el pasado domingo como consecuencia de las cargas realizadas para intentar paralizar el referéndum de Cataluña. 

 El Departamento de Salud catalán, que gestiona la atención sanitaria en la comunidad autónoma, informa de que hay cuatro personas ingresadas, dos leves en los hospitales Sant Pau y de la Vall d’Hebron y las otras dos en "estado grave" en Calella y Manresa.  Esa cifra la han repetido el lunes una buena parte de los medios internacionales.

Esta abultada cifra le ha permitido al presidente de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sánchez, decir en una entrevista en La Sexta que "el balance de heridos no existe en Europa desde la II Guerra Mundial”.

No hace falta ahondar en exceso para demostrar que la afirmación de Sánchez es exagerada. Ha habido por ejemplo heridos de más consideración en disturbios de orden público y protestas contra el G20 en Hamburgo en mayo. Por no hablar de las guerras en la antigua Yugoslavia o las revueltas en Ucrania en 2014 y 2015.


¿Cuántos heridos hubo realmente en Cataluña el 1 de octubre? ¿Son lo mismo heridos que personas a las que ha atendido el servicio sanitario?

No hay duda de que hubo heridos en las cargas de la Policía Nacional y la Guardia Civil en Cataluña el 1 de octubre. Las imágenes dan fe de ello. Pero según Médicos Sin Fronteras, que cita el derecho humanitario internacional, los heridos son "uniformados o civiles que necesitan atención médica porque padecen traumatismos, enfermedad u otro desorden o discapacidad física o mental".

 Es importante recurrir a organizaciones y marcos legales internacionales dado que es a ellos a los que ahora apelan los independentistas para requerir una mediación que les lleve a romper definitivamente con el resto del país.



¿Es posible que esas 893 personas padecieran traumatismos o enfermedades? En diversas ocasiones a lo largo del domingo, la cuenta oficial de Twitter del Departamento de Salud catalán informó de cantidades de heridos en colegios y admitió que "mayoritariamente se han atendido contusiones, mareos y crisis de ansiedad".

De hecho, el lunes el propio servicio de Salud fue más preciso que los líderes independentistas. En varios documentos en catalán, francés e inglés, admitió que los más de 800 son en realidad personas "que han sido atendidos por los médicos". Es claro: que alguien acuda a un médico no quiere decir que esté herido o enfermo.

Heridos ingresados hay, siempre según la Generalitat, cuatro. Dos leves. Otros dos, graves. Uno porque le dio una pelota de goma en el ojo, lanzada con seguridad por la Guardia Civil o la Policía Nacional, pues los Mossos no disponen de ese material. El otro es un hombre que sufrió un infarto mientras se producía una de las intervenciones policiales.

Este martes se ha sabido por ejemplo que una mujer que dijo el domingo que había sufrido la rotura de varios dedos y que había sido acosada por los agentes de policía padeció una inflamación en un dedo, según ha admitido ella misma. Su denuncia, sin embargo llevó a Pep Guardiola, el entrenador del Manchester City, a decir el domingo: “¡A una chica le han roto los dedos! Han atacado a más de 700 personas por querer votar". Los médicos le han ordenado a esta joven tres días de reposo por su inflamación.

Es seguro que hay más casos similares, y que hay otras personas que tuvieron que recibir puntos por heridas o que padecieron roturas y fueron dados de alta, pero la información de la Generalitat es ambigua. No ha facilitado datos sobre cuántos de los atendidos por los servicios de emergencia habían sufrido heridas físicas, mareos o ataques de ansiedad.

Por su parte, Interior dijo el domingo que 39 policías y guardias civiles habían resultado heridos durante la jornada del referéndum suspendido. El lunes pasó a añadir a todos los heridos por contusiones, arañazos, patadas e incluso mordiscos, incrementando la cifra hasta los 431 heridos."                (El País, 03/10/17)

Isabel Coixet: en Cataluña todo continúa enrarecido y neblinoso... me siento atrapada en la sección de limpieza de un supermercado cuyo exterior está rodeado de muchos zombies

"(...) La directora Isabel Coixet cree que en Cataluña “todo continúa enrarecido y neblinoso”, lo que por otra parte, ha ironizado, a ella le ha venido “muy bien”, para “currar como nunca lo había hecho” en su vida. 

(...) la realizadora, acompañada por las dos protagonistas del filme, Natalia de Molina y Greta Fernández, ha hablado de su nuevo trabajo, rodado en blanco y negro, en el que se ha volcado, lo que le ha permitido abstraerse de la situación política catalana, que le “aburre”

“Cuando ruedas películas, el mundo no existe y, para las personas muy sensibles como yo, eso es bueno”, ha destacado Coixet.

No obstante, ha dicho sentirse a veces como en el filme La niebla, de Frank Darabont, “atrapada” en la sección de limpieza de un supermercado cuyo exterior está rodeado de “muchos zombies“, pero no solo por que le afecte la situación catalana: también le ocurre, por ejemplo, “con Donald Trump o Kim Jong-un”.

Para mí, el cine es la vida y todo lo demás es qüisqui barato“, ha señalado la realizadora barcelonesa (...) "                    (República.com, 25/09/18)

“Si quiere ganar algo de dignidad, creo que debería volver y encerrarse en la cárcel”... Sr. Puigdemont

"El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha pasado dificultades durante una entrevista en la cadena de televisión belga VRT NU, donde un periodista ha le ha reprochado falta de “dignidad” y “credibilidad” por encontrarse fuera de Catalunya en vez de estar en la cárcel con los exconsejeros.

“Si quiere ganar algo de dignidad, creo que debería volver y cerrarse en la cárcel. No puedo entender por qué está aquí, en el estudio, y no con sus amigos en Catalunya”, le ha espetado al periodista a Puigdemont. El expresidente del Govern le ha respondido que “si estuviera en la cárcel no podría ser en este estudio”.

Puigdemont ha añadido que “no creo en los mártires”, sino que “creo en la democracia y en la separación de poderes”. Entonces, el periodista belga le ha reprochado que “si no quería ser un mártir, no debería haber organizado un referéndum falso y sí uno real”. “Ha perdido credibilidad”, le ha espetado el tertuliano de la cadena belga. Puigdemont ha rechazado esta aseveración porque “el referéndum no fue falso. Fue real”.                  (e-notícies, 26/09/18)

10/10/18

Montserrat Caballé: “me dijo el conseller de Cultura que mi defecto era haberme casado con un extranjero” … aragonés. El Govern no va al velatorio de Montserrat Caballé porque se sentía española...




"La soprano también explicó que “en una cena muy importante en la Generalitat, estábamos cenando con el presidente Pujol y su esposa y el ‘ministro’ de Cultura -y no es que yo le odie- me dijo que yo era una catalana universal (…) y que mi único defecto era haberme casado con un extranjero. Me resultó patético. 

Me levanté de la mesa para irme, pero Marta Ferrusola me cogió la mano y me dijo ‘siéntate, hay gente que no sabe lo que dice'”.  (minuto 3,30 ss. del vídeo)             (Dolça Catalunya, 09/10/18)

" El presidente de la Generalitat, Quim Torra, no acudió ayer al tanatorio de Les Corts donde este mediodía se realizará el funeral de Montserrat Caballé, al que sí tiene previsto asistir. La consellera de Cultura, Laura Borrás, ni ningún otro representante del Govern tampoco asistieron para transmitir ayer las condolencias del Ejecutivo catalán a los familiares de la soprano.  (...)

En cambio, el ministro de Cultura vino ayer de Madrid para asistir al tanatorio de Les Corts, transmitir las condolencias del Gobierno español y anunciar que "hemos hablado con su hija Montserrat y le hemos propuesto desde el Ministerio de hacerle un doble homenaje nacional, uno en el Liceo de Barcelona y uno en Madrid".

La soprano barcelonesa siempre ha asegurado que se sentía igual de catalana que española. De hecho, firmó en 2008 el 'Manifiesto por la lengua común', en defensa de la lengua castellana, y el año 2013, dos días después de la cadena humana que el soberanismo celebró por la Diada, se posicionó en contra de la independencia.

Caballé apeló en esta ocasión a la unión de los pueblos, en contraposición a las fronteras que dividen y los ligan como "cadenas". "Estoy muy feliz de haber nacido en Barcelona, ??de haberme casado con un aragonés, que mi madre fuera de Valencia y que mis hijos hayan estudiado en España", explicó ante medio centenar de oyentes.

"Los pueblos del mundo debemos estar unidos, no separados. Las cadenas son por la esclavitud. Las cadenas pueden ser de hierro, oro y plata, pero deben ser buenas cadenas. No deben ser cadenas que separa y humillan", agregó, en alusión a la cadena humana. "Se ha dicho que ha habido un millón y medio de personas en esta cadena. ¿Dónde estaban los 7 millones restantes?".         (e-notícies, 08/10/18)

En el artículo 12 de esa Constitución de la segunda República dice que para aprobar un estatuto autonómico se precisa “por lo menos las dos terceras partes de los electores inscritos en el Censo de la región”... ¿Se imaginan que cuando, en 2006, se votó el nuevo Estatut de Catalunya se hubieran exigido los 2/3 del censo? Solo acudió a votar el 49% y de esos votaron sí el 73%, lo que representaba menos del 36% del censo, es decir poco más de 1/3

"(...) La Segunda Republica Española no fue nunca federalista. No soy un experto y seguramente Rodrigo Vázquez de Prada podría ilustrarnos al respecto, pero parece ser que hubo un fuerte rechazo en la sesiones del constituyente a hablar de federalismo. La fórmula que adopta la Constitución de la Segunda República es la de “un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones” (art. 1)

En el artículo 12 de esa Constitución de la segunda República dice que para aprobar un estatuto autonómico se precisa “por lo menos las dos terceras partes de los electores inscritos en el Censo de la región”. Texto que desaparece en el artículo 143 de la Constitución de 1978, reclamando los 2/3 de los ayuntamientos para la propuesta y en la aprobación del estatuto con tan solo la mayoría de votos válidamente emitidos por provincia (art. 151.2.4ºy 5º)

¿Se imaginan que cuando, en 2006, se votó el nuevo Estatut de Catalunya se hubieran exigido los 2/3 del censo? Solo acudió a votar el 49% y de esos votaron sí el 73%, lo que representaba menos del 36% del censo, es decir poco más de 1/3 ¿Se imaginan? Y era para un estatuto de autonomía. 

En las plebiscitarias de 2017 subieron un poquito, al 37,44% ¿Qué porcentaje del censo es necesario para considerar una independencia? Y eso siempre y cuando los españoles aceptaran una reforma constitucional que permitiera una consulta de esas características…

Siguiendo con el tema federal… El art. 13 de la Constitución de la segunda República y el 145.1 de la Constitución de 1978 prohíben la federación de autonomías. Sin más.

Es evidente que la Constitución del 78 copia y desarrolla de la de la segunda República la organización territorial de España en Autonomías (Comunidad es un concepto actual) pero rechaza la idea de federación, influidos, supongo por la experiencia de la Primera República.

Porque el problema es cuando hablamos de federalismo ¿De qué hablamos? Existe una mala costumbre en mezclar republicanismo y federalismo y, a la par, en asociar federalismo a derecho de autodeterminación, o, dicho de otra forma, de soberanías originarias. Que ganas de separar lo que ya está unido. 

Ese federalismo es inadmisible hoy en España. Ahora bien, a cerrar constitucionalmente el sistema territorial definiendo las competencias de cada administración: General, Autonómico y Municipal, a la par que enumerar la Comunidades existentes o las que en el proceso se generen por racionalización del sistema, podríamos llamarlo “federalismo de llegada” sin problemas.

(Vicente Serrano, Presidente de Alternativa Ciudadana Progresista y miembro del Grupo Promotor de IZQUIERDA EN POSITIVO. Crónica Popular, 29/08/18)

La mitad de los españoles a favor de una unión con Portugal, ¿qué pasaría?

"Según se desprende de una encuesta de ElectoPanel, la mitad de los españoles serían partidarios de emprender un proceso de unión con nuestra vecina Portugal. Los resultados de esta encuesta han sido los siguientes: Formar una confederación ibérica (48%), más colaboración pero independientes (28%), seguir igual (11%) y NS/NC (13%).

En primer lugar, debemos definir el término confederación. Una relación de esta índole mantiene la soberanía de los estados que la integran y la relación de su existencia viene dada por la persecución de ciertos fines comunes. Se acuerdan ciertas limitaciones en su libertad de acción y establecen un mecanismo conjunto de consulta o deliberación.

A partir de este punto, nos preguntamos qué sucedería en este tipo de relación política entre ambos países ¿Y si nos dirigimos hacia la Confederación Ibérica? ¿Cuáles serían los puntos a favor y en contra a partir de los actuales diseños de los respectivos países?

Para hacer un ejercicio de supuesta Confederación Ibérica podemos reflejarnos en el sistema político de Suiza y sus competencias que son tan altamente descentralizadas, o incluso más, que las de España. Suiza se forma por tres entidades político-administrativas: la Federación, 20 cantones y 6 semicantones, y unos 2.255 municipios, denominados “comunas”. En este caso la Confederación Ibérica estaría formada por dos cantones/estados: el Reino de España y la República Portuguesa.

 

La Confederación Ibérica y sus impuestos


La Constitución de Suiza confiere a los cantones plenos poderes en materia de impuestos, con excepción de aquellos casos que expresamente se reserva para la Federación. La Administración cantonal/estatal recauda los impuestos estatales y aquellos federales que les han sido encargados. Esta técnica se utiliza para todos los impuestos directos y para los impuestos federales sobre el consumo (IVA y otros), la Administración federal se ocupa de la recaudación y administración.

Adoptando este modelo, la Confederación Ibérica diseñaría y recaudaría los impuestos indirectos, especialmente el IVA, impuestos sobre gasolina, alcohol, tabaco, etc. En el caso del IVA, **los tipos generales para España y Portugal están fijados en el 21% y el 23% respectivamente. Los tipos reducidos y superreducido son para España del 10% y del 4% y para Portugal del 13% y del 6%.

Por lo tanto, para los españoles y con un sistema confederal equiparable a Suiza, cederían a la Confederación Ibérica el diseño de los tipos del IVA que se mantendrían igual o bien se incrementarían (en ningún supuesto se reduciría).

En relación a los impuestos directos, la competencia para recaudar impuestos directos es una competencia paralela. Tanto la Confederación como los cantones y las municipalidades tienen capacidad para recaudar impuestos directos sobre la renta, por lo que previsiblemente parte del IRPF y del Impuesto de Sociedades de los Presupuestos Generales del Estado iría a parar al presupuesto de la Confederación.

Es no significa que los actuales tipos del IRPF y el Impuesto de Sociedades se modificaran finalmente para el contribuyente. En Suiza, La Confederación puede percibir impuestos directos de una tasa máxima de 11,5% sobre los ingresos de las personas físicas y de una tasa máxima de 8,5% sobre el beneficio neto de las personas jurídicas, el resto está corresponde a los cantones y municipios.

Mirándonos en el espejo de Suiza, los tipos generales del Impuesto de Sociedades probablemente se mantendrían. Desde la Confederación podría establecerse un mínimo del 15% y un máximo del 30%. Hoy por hoy, ambos países tienen tipos generales superiores al 20%: España (25%) y Portugal (21% para empresas residentes y 25% para no residentes).
También se establecen tarifas, la Confederación toma en consideración la carga constituida por los impuestos directos de los cantones y municipios.

 

¿Cómo se utilizarían los dineros recaudados por la Confederación Ibérica?


Asimilando la relación descentralizada en Suiza, uno de los puntos más importantes es la compensación financiera vertical (Federal-Cantones) y horizontal (entre cantones). Se establecen reglas para las transferencias de la Federación a los Estados. En este caso los Cantones con pocos medios propios reciben importantes transferencias federales.

Estas transferencias tienen dos atribuciones: Compensación de cargas y compensación de recursos. Las transferencias por la compensación de cargas vienen dados por motivos sociodemográficos (edad de la población) y por motivos geográficos (Cantones con importantes regiones alpinas en sus territorios). La compensación de recursos básicamente se trata de distribución de la renta para reducir las desigualdades.

También hay otro ejemplo que puede ser una referencia a tener en cuenta. Con la reunificación de Alemania se emprendió una serie de transferencias desde la Alemania Occidental y la Alemania Oriental fruto del notable atraso económico por la implantación del modelo soviético y para su reconstrucción. Por esas razones, se puso en marcha el llamado Impuesto de Solidaridad, que supone un 5,5% del impuesto sobre la renta.

El nivel de salario en España y Portugal muestran un amplio diferencial. Atendiendo al coste laboral estimado de ambos países que refleja el Eurostat, el coste laboral hora sería 21,2 euros, mientras que la vecina Portugal mantiene sus costes laborales en 14,1 euros. La diferencia en términos absolutos es de 7,1 euros y en términos relativos un 50%.

Como hemos visto en los ejemplos, uno de los objetivos de la Confederación sería hacer frente a las diferencias existentes, la Confederación utilizaría su recaudación para realizar transferencias a Portugal y reducir la disparidad de rentas que puedan existir entre ambos países.

Si bien en la encuesta se refleja un apoyo a la Confederación con Portugal, probablemente si en este planteamiento se viera una pérdida importante de los ingresos en especie que realiza el Estado en forma de servicios públicos o bien un incremento notable de impuestos, quizá las percepciones se alterarían sobre los beneficios de la Confederación Ibérica frente el actual Reino de España.

 

España y Portugal ya se encuentran integradas dentro de una Confederación


A pesar de que pueda ser deseada por muchos, una confederación formada por España y Portugal se enfrentaría hoy a diversas dificultades para su formación, pues existe un marco superior, la Unión Europea. Por ello, los objetivos comunes no deberían presentar choques de legislaciones pues prevalece la legislación supranacional.

Actualmente tanto España como Portugal ya forman parte de una Confederación, la Unión Europea. Y ya han cedido un buen grado de soberanía dentro del marco europeo, que ha suscitado muchos recelos entre los socios y ha aupado los populismos en Europa

Con el inicio del euro, ambos países renunciaron a la soberanía monetaria en favor de las políticas diseñadas por el BCE, en favor de cumplir una estabilidad presupuestaria y unos límites en la relación deuda pública sobre PIB.
Todos esos objetivos que se han terminado incumpliendo y fruto de las tensiones presupuestarias se ha rescatado a Portugal e intervenido a España (sector bancario español) a cambio de ciertos cumplimientos de objetivo déficit y reformas estructurales.

Sobre la redistribución de renta comentada en una supuesta Confederación Ibérica, cabe recordar que desde Europa, ya existe una redistribución de la renta amplia. Por ejemplo, en el caso de España tiende a recibir más de lo que aporta. Según los datos de 2016, la contribución total de España al presupuesto de la UE es de 9.564 millones de euros, mientras que el gasto total de la UE en España es de 11.593 millones de euros.

De ponerse en marcha la Confederación, el PIB resultante sería de algo más de 1,3 billones de euros, España no mejoraría su posición política dentro de la UE, pues seguiría siendo el cuarto socio. Pero la Portugal integrada en esta nueva administración política tendría una mejor capacidad para los planteamientos políticos de la UE ya que actualmente es la decimocuarta economía de la UE."                (  , El blog salmón, 29/09/18)

9/10/18

Dos 'españolazos'... Torra y Jiménez Losantos... por comparar... por lo de las bestias carroñeras, víboras, hienas... tal para cual... cousas veredes...

"Agazapado en el Grupo Mixto, con sólo cuatro diputados y en el gallinero del hemiciclo; parece que el vencedor del reciente debate de política general del Parlament fue ... Alejandro Fernández, del PPC.

No lo digo yo, lo dijo el propio presidente de la Generalitat, Quim Torra, que en el turno de réplica lo destacó por encima del resto de contrincantes. Mientras Carles Riera, de la CUP, era “benvolgut amic”; el portavoz del PPC era sólo “el señor Alejandro Fernández”.  (...)

Desde luego el momento álgido fue cuando lo dijo al presidente Torra que, en el fondo, ambos eran un “par de españolazos”. “Ya sé que le duele, pero es que es usted muy español", remachó.

Torra se defendió como pudo e incluso tuvo alguna ocurrencia que aplaudió su bancada: “hacía tiempo que no escuchaba un discurso tan troglodita como el suyo”. “Esto es el Parlament de Catalunya, no es el Valle de los Caídos”, añadió.

Pero tras haber escrito aquello de bestias “carroñeras, víboras, hienas” mejor no correr riesgos. De hecho, el president cometió el error de entrar a saco en vez de ignorar al rival. (...)"        (Xavier Rius, director de e-notícies, 04/10/18)

Nicolás Sartorius: no soy partidario de un referéndum de independencia en Cataluña. Soy totalmente contrario. Primero, porque es ilegal. No cabe un referéndum. El derecho a la autodeterminación no existe. Es todo un engaño y una mentira. Lo han envuelto en el derecho a decidir, porque suena mejor. Pero sólo se da en situaciones coloniales, de opresión. Ni en España ni en ningún país de Europa existe...

"(...) P: ¿Es usted partidario de un referéndum de independencia en Cataluña?
 
R: No, no soy partidario. Soy totalmente contrario. Primero, porque es ilegal. No cabe un referéndum. El derecho a la autodeterminación no existe. Es todo un engaño y una mentira. Lo han envuelto en el derecho a decidir, porque suena mejor. Pero sólo se da en situaciones coloniales, de opresión. Ni en España ni en ningún país de Europa existe.

 Tampoco en Reino Unido. Lo digo porque se utiliza el caso de Escocia como ejemplo. Es mentira. Escocia hace un referéndum porque el Parlamento inglés se lo permite. Si fuera su derecho, no habrían pedido permiso. No tenían derecho a hacerlo. Pidieron permiso a Camaron, al que le interesaba y se lo dio. Pero no existe ese derecho.

P: ¿Usted sería partidario de que el Congreso autorizase un referéndum? Es una fórmula de difícil encaje, porque requeriría cambiar la Constitución.
 
R: ¡Es que no puede autorizarlo! Tendría que ser otra Constitución. Y ahí tendría que votar todo el pueblo español para reconocer otras soberanías. En España, con la Constitución actual, no es posible un referéndum para decidir si un territorio se separa o no. No es posible. 

 Hay quien dice que basándose en el artículo 92 podría hacerse un referéndum no vinculante legal y pactado. Es mentira. No sería legal ni pactado. No es legal porque no lo permite a Constitución, y no es pactado porque no se pacta nada, la pregunta es si se quieren ir o no.

P: ¿Le ha faltado al presidente Pedro Sánchez claridad a este respecto en sus declaraciones en Canadá?
 
R: Las declaraciones del presidente tienen dos partes. Dice que Canadá puede ser ejemplo por la búsqueda de solución política. Pero no a través de un referéndum, sino dentro del marco de la Constitución. Pues bien, dentro del marco de la Constitución no cabe de ninguna manera un referéndum para ver si un territorio se quiere ir o no. 

Habría que reformar la Constitución entera. Sería otra Constitución. No hay que crearle a la gente falsas expectativas. En España no se puede hacer un referéndum sobre si una parte del territorio se quiere desgajar o no. No existe. Tampoco existe en Europa.

P: Dice que sería necesaria "otra Constitución". ¿Por qué?
 
R: Porque en el momento en que un territorio puede decir si se va le reconoces la soberanía. Y el eje de la Constitución es que la soberanía reside en el pueblo español. Sería un proceso constituyente. El artículo que se coge como elemento para decir que se pueden hacer referéndums consultivos en asuntos políticos de trascendencia no está pensado para eso. 

No hay más que leerse los debates constitucionales, los que hemos estado ahí lo sabemos. Ese artículo no está pensado para ver si un territorio se quiere ir o no, está pensado por ejemplo para el referéndum de la OTAN y decisiones así. Y hay otra cosa que no se ha dicho. ¿Por qué es democrático que un parte de un país decida sobre una cuestión que afecta al conjunto? La independencia de Cataluña afecta a todo el Estado. 

Se dice que lo más democrático del mundo no es votar. Depende de qué se vote y cómo. ¿Que los ciudadanos de Huelva votaran que ya no pagan impuestos sería democrático? Esa frase de "no nos dejan votar"... No los dejan votar sólo a ellos porque es un tema que afecta a otros. (...)

P: Pero, ¿qué hacer si en Cataluña una gran mayoría demanda un referéndum?
 
R: ¿Y en Asturias? ¿Y en Andalucía? Todo el mundo quiere decidir.

P: ¿Hasta qué punto se puede invocar el marco institucional existente si una mayoría clara en un territorio quisiera cambiarlo?
 
R: Lo que tenemos que hacer es explica cómo seguimos juntos, no cómo separarnos. Es fácil decirle a la ciudadanía en Cataluña y donde sea: "¿Usted quiere decidir cómo quiere estar en España?". Pero eso hay que decidirlo entre todos. El mayor disparate es decir que cada territorio debe poder decidir cómo quiere relacionarse con el Estado. ¡Menuda catástrofe! Ahora uno quiere ser confederal, otro federal, otro unitario... Crearíamos un monstruo. Es absurdo. 

No se sostiene. Pero se convence a la gente. ¿Tú quieres decidir? Pues claro... Ante eso hay que hacer cosas inteligentes para convencer a una parte del independentismo, no a toda, de que es mejor estar en España y en Europa. Que es mucho mejor un régimen de tipo federal, con cosas comunes como exterior, defensa, seguridad, la caja única de la seguridad social. Hay que librar esa batalla. (...)"            (Entrevista a Nicolás Sartorius, Ángel Munárriz, InfoLibre, 29/09/18)

Cada uno de los municipios catalanes debe decidir si quiere independizarse o no, y disponer de las garantías para hacer efectivas sus decisiones... un estilo Tabarnia

 
En rosa, municipios partidarios de seguir siendo espoñoles, en blanco, municipios independentistas

"PROPUESTA DE UNA SOLUCIÓN DEMOCRÁTICA Y TERRITORIAL AL CONFLICTO CATALÁN

I- CATALUÑA: UNA SOCIEDAD DIVERSA
 
1- Paseamos unos días por Barcelona, una ciudad que nos encanta y que sentimos como nuestra, aunque hay que reconocer que zonas como el Born están convertidas en un festival del consumo con una tienda al lado de la otra, dirigidas a los guiris y a los catalanes de pasta, y que esto es parte del mismo problema que los pisos de alquiler, que son copados en forma masiva para los turistas, mientras que para el resto, catalanes e inmigrantes, son cada vez más caros y difíciles de acceder. 

2- Mientras tanto aquí, en el Montseny, un pájaro negro y blanco se posa sobre la parte más alta de la casa de enfrente. Debajo, una inscripción en rojo sobre fondo color arena dice “1896”, seguramente el año de construcción de la vivienda o de constitución del ayuntamiento, pues el edificio pertenece a este consistorio. Al lado, en un patio, ondea una sola bandera: la senyera.
 
3- En relación al procés, al menos al escuchar la opinión de la gente que conozco o que voy conociendo, hay dos posturas principales. En Barcelona, ciudad cosmopolita en la que vivimos durante años, percibo que muchos están hartos del procés y de todos sus protagonistas, tanto unionistas como independentistas. Veremos qué pasa en las elecciones municipales de 2019, donde la ciudad condal es una pieza clave de cara a los próximos acontecimientos. 

4- Aquí en el Montseny, donde también vivimos durante años, en la Cataluña profunda, muchos están hartos de España. Quieren irse de un país del que se sienten ajenos, o por lo menos muy distanciados. Hay banderas esteladas colgadas en todas las puertas y ventanas de las casas, lazos amarillos por la libertad de los presos políticos, locales partidarios sólo de las CUP y Esquerra, anuncios de xerradas y pintadas independentistas. 

5- Así como sucede en Barcelona y en el Montseny, seguramente se vivirán otras realidades también en el tradicional cinturón obrero a orillas del Llobregat, o en los grandes edificios de Sarrià, o las antiguas masías de la Cerdanya, por dar sólo algunos ejemplos. En cada sitio hay diversos marcos culturales de referencia y se profesa una opinión mayoritaria muy distinta acerca de los últimos acontecimientos políticos.  (...)

7- La autonomía catalana hoy posee 4 provincias, 41 comarcas y 947 municipios. Se puede apreciar su diversidad de aspiraciones simplemente con analizar los resultados electorales. Por dar un ejemplo: hay comarcas donde los partidos independentistas consiguen el 82% de los votos, como el Pla de l’Estany, en Girona. Si hilamos más fino, vemos por caso que el municipio Esterri de Cardós, en Pallars Sobirá, Lleida, tiene un 90% de habitantes que el 21-D votaron independentistas. Por el otro lado, en la comarca del Baix Llobregat, el 66% de sus electores vota a PP, PSOE, C’s o CeC. 

8- Ignorando esta realidad diversa, todas las soluciones esgrimidas hasta la fecha por los distintos actores políticos fueron de “todo o nada”, es decir, o toda Cataluña debería independizarse, o bien toda Cataluña debería quedar dentro de España. En síntesis: café con leche para todo el mundo.  (...)

II- LA DECISIÓN DE LOS MUNICIPIOS
 
14- El análisis de una posible solución para el conflicto catalán nos permite la opción de acercarnos a una forma de ejercer la democracia directa, anclada en las propias territorialidades de Cataluña. Si se me consultara cómo organizar un referéndum propondría tomar como única circunscripción al municipio, unidad mínima en la forma administrativa actual; es decir que en aquellos ayuntamientos en los que ganase la opción española, el municipio quedase para España, y que en donde triunfase la opción independentista, que el territorio que administra ese ayuntamiento pase a integrar una república catalana con los otros municipios que eligiesen la misma opción. En Barcelona, puesto que es un municipio tan poblado y mucho más grande que sus vecinos, se podría realizar la elección tomando como unidad de decisión a cada uno de sus 10 distritos.  (...)

18- No debería haber ningún inconveniente en que algunos municipios quedasen aislados, es decir zonas españolas rodeadas de territorio catalán o viceversa. En todo caso, a aquellos que quedaran en tal situación, se tratase de un municipio o un conjunto de ellos, podrían contar con la posibilidad de realizar una segunda elección para decidir si les parece bien ese nuevo encaje o si prefieren unirse al país que los rodea. Incluso podrían optar por independizarse tanto de España como de Cataluña. 

19- Nadie debería hacerse tanto problema porque el país al que pertenece o al que pertenecerá vaya a perder parte de su pretendido territorio, ni España a buena parte de la superficie de la Cataluña actual ni los catalanes a Arán o a una proyección realista de aquello que se dio en llamar Tabarnia. 

20- Si aplicamos este modelo habrían casi mil unidades autónomas de decisión: 946 municipios y 10 distritos. Así, cada unidad viviría a partir de entonces lo que quiere su propia mayoría y no lo que le imponen desde afuera. El tipo de solución que aquí planteamos considerando en primer lugar los anhelos políticos de cada municipio y distrito, podría servir para sorprendernos ante la diversidad catalana, aceptando con naturalidad que sean los propios vecinos de cada sitio quienes decidan las cuestiones vinculadas a su propio destino. 

21- Uno de los grandes errores del plebiscito del 1 de octubre, desde mi punto de vista, fue haber preguntado: “¿quiere que Cataluña sea un estado independiente en forma de república?”, cuando en realidad se debería haber interrogado: “¿quiere que su municipio forme parte de un estado independiente en forma de república?”. Esta pregunta, de hecho, se podría extender también a los municipios de Aragón, Euskadi, Navarra, Islas Baleares, País Valenciano, Galicia, o incluso a todo el territorio del actual estado español, lo que ha sido un reclamo constante de los unionistas.

III- TABARNIA COMO ARGUMENTO POR EL ABSURDO
 
22- Me tomé el trabajo de ver cuál de las dos opciones mayoritarias ganaría un referéndum en cada comarca y municipio catalán, sumando hacia un lado a JxC, ERC y CUP, mientras que para el otro a C’s, PSC, PP y los Comunes; aunque a decir verdad, no todos los votos de esta última plataforma se pueden igualar al españolismo. Gerardo Pisarello, número dos en el ayuntamiento de Barcelona, dijo acerca de Podem, partido clave al interior de la alianza de los Comunes: “somos un espacio político con una base social mayoritaria que no es independentista, y una minoría que sí lo es. Por eso respetamos ese pluralismo y defendemos la salida democrática”. No obstante, hasta que no se hagan efectivos los resultados de un referéndum con garantías, poner a CeC en este bloque es la única forma de aproximarse a unos posibles resultados. 

23- Yendo al grano: en 33 comarcas de las 41 existentes en Cataluña obtendría la mayoría de votos el independentismo y en las otras 8 el unionismo: Aran, El Vallès Oriental, El Vallès Occidental, El Barcelonés, El Baix Llobregat, El Garraf, El Alt Penedés y El Baix Camp. 

24- Este mapa de base comarcal coincide casi con el que sus ideólogos le atribuyen a Tabarnia en Wikipedia, si excluimos por razones geográficas a Aran. Digo “casi” porque curiosamente esta pretendida nueva comunidad autónoma de España cuenta para sí también a comarcas en las que el unionismo es minoritario: El Alt Penedès (62% de independentistas) y El Maresme (53%). 

25- Los planteamientos acerca de la creación de un nuevo país o comunidad autónoma llamado Tabarnia, en realidad no fueron realizados por sus creadores con el fin de explorar una posible solución de base territorial, sino para exponer una argumentación que llevase al separatismo catalán a la vía del absurdo: mostrar una imagen de que a partir de una Cataluña independiente se podrían separar de ella las provincias de Tarragona y Barcelona, donde el constitucionalismo es mayoritario; y que luego, de la provincia de Tarragona quisiera independizarse, por ejemplo, la comarca de Terra Alta (68% de independentistas); y que de esta comarca se separaría el municipio de Caseres, en la frontera aragonesa, donde los unionistas superan el 53%. Y así, ad infinitum.  (...)

 32- Para que deje de ser una operación mediática y se convierta en un paso hacia una solución posible, habría que definir, antes que nada, qué unidad territorial se utilizará para tomar las decisiones en un llamado electoral único, y no de una elección detrás de otra en unidades cada vez menores hasta llegar al absurdo, o bien al hastío.

33- Si España y Cataluña fuesen dos formaciones sociales verdaderamente democráticas ya estarían poniéndose de acuerdo en cuanto a los tres o cuatro puntos claves que hay que decidir entre todos antes de un gran llamado electoral: la fecha del referéndum, el porcentaje necesario de votos para independizarse, el plazo mínimo para una nueva elección similar y la cuestión de los municipios o conjuntos de municipios que quedarían rodeados por municipios del otro estado. 

34- Para analizar estos temas, como ya fue dicho, en este artículo tomo como referencia los resultados a nivel municipal del 21-D, atribuyendo a la suma de los votos de JxC, ERC y CUP el número de votantes a favor de la independencia de Cataluña, y a la suma de C’s, PSOE, PP y los Comunes el número de unionistas en un hipotético referéndum. 

35- Obviamente lo que se está planteando es que el referéndum se realice en forma efectiva, en fecha acordada por las partes, con largas rondas de debate previos, garantías de todo tipo, cierre de los padrones electorales, presencia de veedores internacionales, etcétera. Se toman estos datos simplemente porque hasta la fecha no tenemos otra opción mejor en la que basarnos para saber cómo podrían ser los resultados. 

36- Aquí se plantea que el porcentaje de votos necesario para que un municipio se independice debería rondar el 55% de los votos válidos, sin contar los blancos ni anulados. El porcentaje del 50,1% representa una mayoría muy volátil que podría cambiar fácilmente de una legislatura a la otra, mientras que un mínimo de diez puntos de diferencia significa una mayoría clara. No obstante, tanto en los referéndum de Escocia como de Quebec sólo se exigió un porcentaje superior al 50%, tanto a los que quería mantener su adscripción estatal como a los que querían modificarla. 

37- Como fue mencionado, la pregunta debería ser muy clara, del tipo: “¿quiere que su municipio forme parte de un estado independiente en forma de república? Si o No”. De este modo, nadie decidiría por los habitantes de los demás lugares. Este argumento coincide con quienes sostienen que el referéndum debería incluir a todo el estado español, aunque modifica el sujeto de la pregunta. Aquí describiré sólo los posibles resultados en municipios catalanes, aunque es posible que en otros de Navarra, el País Vasco o Aragón los votos por la independencia también superen el 55%. 

38- El plazo mínimo para un nuevo llamado electoral que permita una próxima modificación de la adscripción nacional de cada municipio debería rondar los 25 años, que es el tiempo aproximado en el que surge una nueva generación. Evidentemente, si un municipio necesita el 55% de los votos para modificar su afiliación, necesitaría luego la misma cifra en sentido contrario para revertir esta situación y volver a integrarse al país anterior. Si el referéndum se hace en el año 2025, por ejemplo, no podría realizarse otro hasta el año 2050.(...)"               (Federico Paz,blog)