21/7/17

Carta abierta a Pau Llonch: de catalán (charnego) a catalán... soy de Badalona, hijo de un granadino y de una albaceteña, he conocido el clasismo y el racismo xenófobo... y precisamente porque la alta burguesía no está interesada, no va a haber independencia en Cataluña; no, mientras eso no cambie. Eso, y no la eventualidad de un referéndum, es lo más importante

"Querido Pau Llonch: 

No nos conocemos, pero me vas a permitir que me sienta interpelado por el contenido de tu carta al coordinador de IU: soy de Badalona, hijo de un granadino y de una albaceteña; en los últimos años he vivido consecutivamente en tres pueblos del Maresme, comarca donde finalmente resido con mi mujer y mi hija. 

Licenciado en la UdG, he conocido el clasismo y el racismo xenófobo de unos y otros, tanto en el área metropolitana de Barcelona como en las comarcas gerundenses, y unos y otros me han afeado, por poner un ejemplo ilustrativo, que cambie de nombre según dónde y con quién me encuentre (Javier para castellanoparlantes, Xavier para catalanoparlantes); cuando lo cierto es que la primera vez que alguien me lo tradujo fue en la EGB: mi profesora y tutora de mi colegio público de barrio periférico (mis padres me pusieron Francisco Javier pero, francamente, nunca me ha importado; para mí no es más que una etiqueta con la que nunca, en ninguno de los dos casos, he de sentirme incómodo). 

Dicho esto, Pau, me gustaría hacer algunas precisiones al texto que diriges como una invectiva (y está siendo costumbre en estos días de absoluta falta de estrategia) a Alberto Garzón, a quien tampoco conozco pero también he leído y por quien asimismo siento una considerable simpatía.

 Si no te importa, iré replicando uno a uno los seis puntos de tu escrito, por lo demás, argumentado, cosa que se agradece precisamente por inusual. Así, aunque no lleguemos a ponernos de acuerdo, y aunque yo limite mi réplica aquí a unos simples fogonazos, al menos unos y otros dejaremos de atribuirnos falazmente posiciones que no defendemos.
  1. Precisamente porque la alta burguesía no está interesada, no va a haber independencia en Cataluña; no, mientras eso no cambie. Eso, y no la eventualidad de un referéndum, es lo más importante.

    El referéndum de octubre no lo es, porque un referéndum unilateral no existe (para hacerlo, se te presupone soberanía; en caso contrario tienes otro 9-N con las consiguientes elecciones “plebiscitarias” que son igual de farsa pero más garantistas pero no resuelven nada porque no son referéndum, y etcétera).

    Saberlo y aun así defenderlo es simplemente expresión de la voluntad de ganar posiciones políticas de cara al próximo envite electoral. Muy legítimo, por supuesto, pero poco honesto si se presenta como ejercicio democrático: no lo es, porque no es lo que se pretende; porque no existe el referéndum unilateral.

    Lo importante es, como digo, esclarecer si acaso es posible la independencia de Cataluña, actualmente Comunidad Autónoma. Eso es lo importante: si quieres la independencia, gánala en la calle y cambia las instituciones, pero no participes del circo que se han montado unos y otros para salvar el pellejo (en realidad, Jorge Moruno ha agotado con verdadera pedagogía este asunto).
  1. Como enseñaba el injustamente desdeñado Trotsky, en política los tiempos son fundamentales: vuestras prisas, que se han alimentado durante décadas de un falso victimismo (“Cataluña, colonia de España”), son ahora pueriles; como decía Lenin, tales prisas son típicas de la enfermedad mental del izquierdismo: sin aliados, nada.

    Y ojo, es falso que ahora no se mantenga el tal argumentario. Como te decía, soy de Badalona y licenciado en la UdG, y sé que el racismo xenófobo es recurrente, algo más que latente (no voy a ser yo el equidistante en esto: lo del proto-fascista Albiol, por cierto catalán y muy votado, no tiene parangón, pero la inquina contra la Barcelona “xava” una vez pasada la “frontera” del Maresme-La Selva es impresentable; seguro que estarás de acuerdo conmigo).

     También sé que en estos días de todo o nada (los de la CUP lo queríais todo e hicisteis una gran astracanada) lo poco que llevo dicho sonará a españolismo rancio. No importa, de verdad, algunos estamos acostumbrados; pero es irritante que encabeces tu artículo con una cita que habla de opresión para referirte al, si quieres, fallido Estado de las Autonomías; repito: opresión (voy a dejar de lado las mil abstracciones de contexto que cometes con ello).
  1. El carril central del proceso es institucional-mediático, no nacional-popular; en todo caso, si tiene algo de lo segundo, ha sido construido por arriba, puesto que la burguesía convergente ha sabido hacer concesiones (como la burguesía y nobleza británicas que explican Engels y Marx en sus textos políticos; puestos a hablar de lecturas, te sugiero a Antoine Artous, “Marx, el Estado y la política”, del que podríamos aprender un poco todos); burguesía que ha sabido hacer concesiones, decía, para no perder su control hegemónico en el proceso.

     No darse cuenta de esto (pretender que las instituciones catalanas no son gobernadas por burgueses y aun por antiguos nobles terratenientes) es, otra vez, enfermedad infantil: en cuanto termine la inmensa cortina de humo que algunos honestamente habéis abrazado sin advertir su insustancialidad, los Mossos nos seguirán persiguiendo, a ti y a mí, mandados por el Saura o el Felip Puig (poco importa) de turno.
  1. La única alternativa que le queda a un proyecto que debiera purgar de su pasado el victimismo (y las prisas que esto alienta) es seguir peleando hasta lograr alianzas; pelead, si queréis, y no sólo institucionalmente, para cambiar la correlación de fuerzas.

    Y por cierto, dejad de soñar con ERC: son el verdadero PSOE catalán. Arrastradlo, si podéis, pero no fantaseéis con un Junqueras que sólo quiere verse president (autonómico, por supuesto).
  1. Rápido te ventilas la infumable consulta-movimiento sin garantías jurídicas; remito a este texto y subsano con ello las afirmaciones de mi punto 1 que pudieran parecer lapidarias.
  1. Lo que clarifica Delgado es el maniqueísmo del conmigo o contra mí; lo más opuesto al pensamiento crítico (pensamiento crítico, coincidirás conmigo, bastante proscrito en los principales medios catalanes de Cataluña si lo que se critica es el procesismo y sobre todo si se lo critica desde la izquierda; coincidirás, digo, si tienes la deferencia de no serme abstracto en esto).

    Decía Delgado en una entrevista con Albano Dante en La Klau (cómo echo de menos al Dante de Cafè amb llet…) que el encabezado de la pregunta “La República del 48%?” era tendencioso, pues hacía monárquicos al resto... Bueno, podrían comentarse muchas cosas, pero digamos simplemente que lo que seguramente sabía Delgado y no quiso decir es que el encabezado señalaba, por encima de todo, que no tenéis suficientes aliados y que así no se construye nada.

     La concreción es justamente no ignorar, como sí hace Arregui en su breve libelo, que en Cataluña también hay fascistas catalanes, que hay xenofobia, que te cuestionan porque un día decides hablarle también en castellano a tu hija porque sabes que los libros de texto en castellano son basura y que vas a tener que complementar rigurosamente su enseñanza; lo abstracto es olvidar que eso no es minoritario, olvidar que protestar ante eso (y ni se te ocurra cuestionar la inmersión lingüística obligatoria en catalán) es exponerse a que te tilden de fascista o españolazo (supongo que nunca te encontrarás en esa miserable tesitura porque se te presupone catalanidad; no así a los hijos de los venidos del sur, que no podemos permitirnos según qué coqueteos; un botón: el otro día me confiaron que se criticaba a Sopa de Cabra porque habían cantado un par de canciones en castellano… uno de los mejores grupos de rock en catalán… ); abstracto es también olvidar al carpetovetónico ciudadano de la Cataluña interior, etc. etc. etc.
Mi querido Pau, construyes una abstracción y adornas así tu posición. Esto es típico de quien no sabe abordar, en efecto, la cuestión nacional. Y además disparando contra tus aliados… Piensa que el “lo quiero todo y lo quiero ya” es un capricho muy liberal-burgués, piensa, si quieres, que la crítica no es arrogancia, perdonavidas, ni expresión de una cínica superioridad moral.

 Es, sencillamente, que los tiempos son los que son, que están los aliados que están, que los adversarios son como son, y que hacer caso omiso de todo ello es una inmensa abstracción; de la peor, de la que es, con o sin Pujol, sencillamente irreal."

Deutsche Bank: los territorios con pulsiones secesionistas significativas son invariablemente regiones relativamente ricas dentro de sus estados

"(...) Uno de los argumentos esgrimidos por los independentistas es que sólo con la independencia podría Cataluña revertir el coste del saldo fiscal negativo con el conjunto de España. 

Un estudio (2) de febrero de 2015 de tres investigadores del Deutsche Bank (Frank Zipfel, Steffan Vetter y Daniel Pietzker), analizando las pulsiones secesionistas en algunos territorios de la Unión Europea, examina de forma ponderada los argumentos a favor y en contra de la secesión de distintas comunidades, incluyendo el País Vasco y Cataluña en España, centrándose desde el punto de vista cuantitativo en la cuestión del saldo (déficito superávit) fiscal. 

Este trabajo constata que los territorios con pulsiones secesionistas significativas son invariablemente regiones relativamente ricas dentro de sus estados (...), cuya posición relativa ha sido persistente en el tiempo.   

Esta persistencia, junto con la constatación de que existen estados-miembro de la Unión Europea de menor tamaño demográfico y económico que estas regiones, sumado a la existencia de movimientos nacionalistas, explican a juicio de estos autores la pujanza de fuerzas secesionistas. 

 En el caso de Cataluña, un factor adicional de agravio es que el déficit fiscal de Cataluña, aunque menor que el de Madrid o Baleares, coexiste con la presencia del régimen foral del País Vasco y Navarra, que permite a estas comunidades, también con una elevada renta per cápita relativa, financiar con más recursos por persona (en comparación con el restode comunidades, llamadas de régimen común) sus servicios públicos.   

La cifra que estos autores dan por buena del déficit fiscal (4,35% del PIB catalán en 2012, que no es excesivo teniendo en cuenta el carácter redistributivo de la labor del Estado) surge de calcular el mismo aproximadamente por el principio correcto, el de la carga beneficio, donde el gasto público se aproxima por el beneficio que las personas de un territorio obtienen de una determinada partida de gasto: por ejemplo, lo que el estado gasta en defensa en Cataluñano es el coste de los dos cuarteles en esta comunidad, sino la parte del gasto militar total español que corresponde al porcentaje de población en Cataluña, dado que el ejército español y las alianzas militares españolas defienden por igual (bien o mal) a todos los ciudadanos sean de la comunidad que sean.

Por supuesto, los autores no se comprometen con una cifra (algo imposible) sobre los beneficios o costes netos de la independencia de Cataluña u otros territorios. Acaban reconociendo que la cuestión de las balanzas fiscales en España tiene difícil (sobre todo, si sepretende contentar a todas las partes) pero no imposible solución. 

Tiene margen de mejora por su opacidad y la asimetría entre régimen común y foral. Y además no es la única cuestión importante. En un escenario de independencia de alguno de los territorios que analizan, los autores argumentan que habría que tener en cuenta también por lo menos la mayor prima de riesgo de la financiación, el volumen de endeudamiento de los nuevos estados y los efectos comerciales negativos debidos al establecimiento de nuevas fronterasy al alejamiento social de los hasta hace poco principales clientes. (...)"                (Francesc Trillas, L'Opinió, 17/07/17)

(2)-Ver https://www.dbresearch.com/PROD/DBR_INTERNET_EN-PROD/PROD0000000000350394/Bet-ter+off+on+their+own%3F+Economic+aspects+of+regio.pdf

Libération compara Lluís Llach con el franquismo por su "resentimiento" contra España que recuerda "a sus antiguos censores"

"El diario Libération critica, en una crónica de su corresponsal en París, la "metamorfosis" de Lluís Llach. Para el rotativo más emblemático de la izquierda francesa ha pasado de ser "el icono de la protesta de Catalunya desde la época de Franco" a un diputado de Junts pel Sí que "amenaza" a funcionarios.

Libératicon recuerda que "fue uno de los oradores que anunciaron las modalidades del referéndum" el pasado martes en el acto en el TNC y explica que "lo que fue el autor de himnos de resistencia cultural de esta región tan nacionalista, incluyendo la Estaca "se encontró" en abril en medio de una controversia en la que ya no aparecía como un cantautor anarquista y insurgente, sino como un censor de proporcionar instrucciones a seguir en situación de riesgo para los delincuentes, "sanciones" impuestas por el futuro (e hipotético) Estado catalán”.

"Es en este contexto -continúa- que Lluís Llach profirió palabras incendiarias:" Cuando la legislación catalana esté en vigor, los funcionarios que viven y trabajan aquí deben obedecer nuestras leyes [más que las de España]. Deben tener cuidado porque cuando tenemos un estado independiente, [...] cada uno tendrá que responder de sus actos y podrá ser castigado por el estado catalán".

"Desde la perspectiva de los secesionistas -insiste el diario-, estas declaraciones tienen su significado. El Parlament catalán aprobará legislación para 'desconectar' con España, que permite la creación de estructuras (fiscales, de salud, sociales, diplomáticas) no obedientes a la autoridad central, aunque la justicia española ha asegurado que se opone ".

También recuerda que "entre 1970 y 1975, cuando la muerte del Caudillo, se prohibió conciertos regularmente en España y se vio obligado a exiliarse en París. En 1985 se dio un concierto histórico en el estadio Camp Nou del FC Barcelona, ante 120.000 espectadores. Independentista visceral, que refleja un resentimiento contra el Estado español que, paradójicamente, traiciona un mimetismo con sus antiguos censores ".            (e-notícies, 06/07/17)

20/7/17

Isabel Coixet: Por miedo a que nos llamaran fascistas o españolistas, unionistas o peperos hemos acabado de comparsas de un espectáculo lamentable y peligroso

"(...) Explicar lo ocurrido en los últimos tiempos en esta parte de España es tan difícil como explicar las mareas a alguien que nunca ha visto el mar, y por eso no voy siquiera a intentarlo.

 Pero sí quiero explicar cómo nos sentimos aquellos que no compartimos esa aspiración de tener un Estado propio (¡con la que está cayendo en Europa y en el mundo!), los que nos sabemos y sentimos catalanes pero no tenemos ninguna necesidad de poner una bandera en el balcón, los que estamos siendo barridos, silenciados y eliminados del espacio público porque no nos sumamos a esa corriente que amenaza con enquistarse en un estado de malestar sin fin.

Una de las razones por las que aquellos que no vemos por ningún lado la necesidad de la independencia --me atrevería a decir que más de la mitad de la población de Cataluña-- no nos hemos pronunciado es porque nunca creímos que este debate fuera a llegar muy lejos y confiamos en que unos pactos razonables se llevarían a cabo aunque fuera a trancas y barrancas. 

Pero nos hemos quedado atrapados entre los desafíos soberanistas encaminados indefectiblemente a buscar el martirologio y la sordera del Gobierno central. Nuestro silencio ha sido interpretado equivocadamente como un consentimiento tácito.

 Hoy somos súbditos de un Govern que tiene planes que no cuenta para romper con un Estado del que legítimamente forma parte y nuestro silencio está henchido de estupor, pena y enfado: somos rehenes de lo que la politóloga Elisabeth Noelle-Neumann llamó la "teoría de la espiral del silencio”. 

Nos hemos visto arrastrados por una corriente de opinión que no compartíamos, transmitida machaconamente por los medios de comunicación y, si me apuran, desde la escuela, y no supimos manifestar a tiempo lo que sentíamos y pensábamos. ¿Cómo acabará todo esto?, nos preguntamos.

¿Debimos hablar alto y claro antes? Por miedo a que nos llamaran fascistas o españolistas, unionistas o peperos hemos acabado de comparsas de un espectáculo lamentable y peligroso. Estamos en el entreacto, y quién sabe lo que nos deparará el segundo acto. Que pasen un feliz verano."             (Isabel Coixet  , Crónica Global, 11/07/17)

¿Se imagina la izquierda del resto de España el trato que recibirían muchos ciudadanos catalanes no nacionalistas en una Cataluña con estado propio y a su aire?

"(...) 1.3.¿Tan difícil es asumir para la izquierda soberanista catalana un eslogan como el siguiente: “¿Referéndum secesionista? No al derecho a dividir”? ¿Y para el resto de la izquierda española?

2. Digan lo que digan cuando toca quedar bien en ambientes-territorios comanches para ellos, el movimiento secesionista catalán, en sus sectores más hegemónicos, es profundamente antiespañol. Basta escuchar algunas de las “reflexiones” de Forcadell o las del anterior presidente del Òmnium Cultural, Joaquim Torrà. 

Hay muchos más ejemplos. España, para ellos, es una cárcel de pueblos y la guerra civil, tesis de alguno de sus historiadores, una guerra contra Cataluña. En el fondo, García Lorca (si se le conoce) es igual (exagero un poco) que Queipo de Llano. Ambos españoles.

2.1. ¿Cuántas veces ha denunciado esta barbaridad, plantando cara, de frente, las fuerzas de izquierdas de Cataluña? ¿Cómo podemos oír eso de que “los españoles son unos cazurros”, como ha dicho un insigne catedrático de la UPF, y no levantarnos en pie de rabia e indignación? (...)

3. El secesionismo catalán construye falsamente una línea de demarcación imposible de aceptar por la izquierda que no haya perdido sentido y orientación básica: quien no está con nosotros es un traidor, un botifler y un españolista (en ocasiones, fascista, neofranquista o profundamente reaccionario-carcamal).

 ¿Se imagina la izquierda del resto de España el trato que recibirían muchos ciudadanos catalanes no nacionalistas en una Cataluña con estado propio y a su aire? No es broma, no es broma, no exagero estúpidamente para crear mal clima. La inversa, por supuesto, no es cierta. En general, nadie atropella a nadie por defender sus sentimientos de catalanidad.

4. Toda voz crítica contraria al nacionalismo es marginada en Cataluña y tildada inmediatamente de cualquier manera despectiva. A los federalistas nos llaman unionistas, no apelando a la historia de Estados Unidos del XIX sino a la relación Irlanda del Norte-Inglaterra.

 Nos insultan simplemente con la designación que nos otorgan. Las redes están llenas de descalificaciones. Algunas, que no son pocas, vomitan odio. Es así, no me paso de la raya.

5. Todos los medios de comunicación-intoxicación catalanes, todos sin excepción, están al servicio de la gran causa. Incluso en sus exitosos programas de humor, Polònia es un ejemplo (¿divertido?), su sectarismo es manifiesto. Las voces críticas o no existen o tienen una presencia testimonial (para aparentar diversidad y pluralismo). 

No hace falta comparar. No se trata de decir, como a veces se ha dicho, que la Televisión de Aguirre fue peor. Tal vez sí. Pero está no es neutral, ni equilibrada, ni sosegada ni nada de eso. Alimenta con toda su fuerza y programas la cosmovisión separatista, venga o no venga a cuento.

6. La cultura catalana, para ellos, para el mundo secesionista, excluye cualquier manifestación en castellano. Núria Feliu, por supuesto, es parte de esa cultura (ningún problema); no lo es, en cambio, Miguel Poveda. Gil de Biedma, Carlos Barral, Juan Marsé, Manuel Sacristán o Francisco Fernández Buey, en opinión de muchos de ellos, no digo de todos por miedo a equivocarme, no forman parte de la cultura catalana. Son cultura española, sin más matices.

7. Han cambiado la bandera del país: para ellos ya es la estelada, la bandera secesionista. La senyera es de federalistas, trasnochados o de gentes que no se enteran de nada. Ya no vale. Rige la primera. Algunos pueblos de Cataluña la muestran a la entrada. No por votación popular. Lo ha decidido el consistorio. Por sus narices, por su identidad sobrecargada y excluyente.

8.“España” es palabra prohibida en el lenguaje secesionista. Plou en Vic y nieva en el Estado español, se dice en los informativos. Los sectores de izquierda soberanista hablan del mismo modo; también, incomprensiblemente, líderes y cuadros de izquierda en numerosas ocasiones, especialmente cuando intervienen aquí y se dirigen a los ciudadanos de Cataluña. 

No hablan de España sino de Madrid o del Estado español, sabiendo que no son, desde luego, uno y lo mismo. ¿Cómo iban a serlo? No importa. Machacan y machacan una y mil veces. Jamás hablarían del mismo modo refiriéndose a Cataluña.

8.1. ¿Una izquierda española que se dice federal no ve con eso con fuerte desasiego? (...)

11. Se está dejando a la derecha vieja y nueva la defensa de las posiciones, sentimientos, creencias y vindicaciones de una parte muy importante, y ampliamente mayoritaria, de las clases populares y trabajadoras catalanas que, desde luego, no están por la ruptura de nuestro demos común, y a las que no se les puede tildar, sin más, como se hace una y mil veces, de reaccionarias o de españolistas (de mierda en ocasiones).
 
11.1.¿No es este, no debería ser éste un asunto central para la izquierda del resto de España? ¿No recuerda Pablo Iglesias la que le cayó encima cuando en la campaña de septiembre de 1975 hizo referencia a algo tan básico, tan elemental, tan esencial como los orígenes familiares o propios de muchos trabajadores catalanes? (...)

14. ¿Hay alguna duda de que durante el tricentenario, el mundo secesionista, con la ayuda de algunos reconocidos e intocables intelectuales orgánicos de izquierda, que jamás pueden ser criticados sin correr el riesgo de excomunión, intentó transformar una guerra de sucesión dinástica -¡dinástica!, ¡de realeza!- en una guerra de secesión (España versus Cataluña, Cataluña versus España)? Si no la hay, y es difícil que pueda haberla, ¿por qué no extraer conclusiones?  (...)

18. La izquierda ha interiorizado, crecientemente, valores y formas de decir del mundo nacionalista. Un ejemplo: 31 de mayo, 19:30, concentración en Barcelona a favor de la revolución bolivariana y en contra de la injerencia (la contra venezolana, acechado muy cerca). 

Encuentro con un compañero-amigo sindicalista, activista de largo recorrido en un sindicato de los no mayoritarios. Lleva una camiseta con un lema. El lema: “Yo no escogí nacer catalán. Tuve esta suerte”. ¿Cómo le llamamos a eso? ¿Cómo se les ha quedado la cara?  (...)

En síntesis: ¿qué idea de España tiene la izquierda del resto de España y la izquierda catalana? ¿Estamos o no estamos por un demos común? ¿Lo rechazamos porque lo apoyan PP, PSOE o Ciudadanos? ¿Esa es la posición? ¿Vale hablar de España cuando se está en Sevilla pero no queda bien hacerlo cuando se está en Barcelona o Gerona? ¿No se habló de Patria común el pasado sábado 20 de mayo en el mitin de Madrid organizado por Podemos? ¿En qué quedamos?  (...)

 La pregunta sigue abierta: ¿por qué la izquierda del resto de España no escucha ni atiende a estas consideraciones de una izquierda a la que debería sentirse muy unida? ¿Por qué se alimenta en exclusiva del decir y pensar secesionista o nacionalista de colectivos de la izquierda soberanista catalana? Algunas conjeturas: 

1. Por las dificultades para revisar un principio -considerado un axioma no revisable- tal central como el derecho de autodeterminación. 

2. Por la facilidad con que solemos pensar vía negación (si el PP dice A, no-A es verdadero). 

3. Por las alianzas políticas con el mundo soberanista catalán, lleno de ambigüedades y, también, de mucha voluntad de poder. Quieren mandar en Cataluña, lo más pronto posible; lo han dicho ellos, no lo digo yo. 

4. Por el peso de los grandes líderes, precisamente cuando se habla de nuevo de “nueva política” o de “nuevas formas de hacer política”. 

5. Por el manifiesto olvido de la tradición republicana española. 

6. Por los 40 años de dominio hegemónico cultural nacionalista sin apenas resistencia. 

7. Por la marginación de las voces disidentes en la izquierda. 

8. Por la narrativa que se ha ido imponiendo en estos últimos años. Podemos seguir, lo dejamos aquí.  (...)"                    (Salvador López Arnal , Rebelión, 03/06/17)

A los españoles no les interesa el “procés”...

"A los españoles no les interesa el “procés”, esa vía a la independencia a través de una insistencia llevada hasta la náusea y el aburrimiento, basada en escapar de la justicia por corrupción masiva, el complejo de superioridad etnocultural y un psicosomático victimismo. 

Es el discurso de la supuesta civilización esencialista catalana frente a la presunta barbarie hispánica, pero no interesa. Lo dice el CIS y punto. “Que negocien”, y sanseacabó. (...)"               (Jorge Vilches, Vox Populi, 06/07/17)

Ha llamado mucho la atención que el alcalde socialista de Blanes dijera con toda claridad lo que otros socialistas catalanes dicen con la boca pequeña. La superioridad de los socialistas de Blanes sobre los de Granada

"Ha llamado mucho la atención que el alcalde socialista de Blanes dijera con toda claridad lo que otros socialistas catalanes dicen con la boca pequeña. La superioridad de Cataluña sobre el resto de España es, para ellos, una evidencia. Como la de Dinamarca sobre el Magreb. Lástima que los territorios sean todos igualmente afásicos y duros de mollera, pura tierra. 

A lo que se refieren, en realidad, es a la superioridad de los socialistas de Blanes sobre los de Granada, digamos. Una superioridad apodíctica o decretada por Dios. Que eso lo afirmara un granadino lo hace aún más gracioso. Relean ustedes lo que Marx y Engels decían sobre los criados de los reyes: son lo peor de la casa.

Recuerdo perfectamente al grupo de técnicos del Ayuntamiento de Maragall que asesoró a la Junta andaluza durante la Exposición de Sevilla. Volvían de allí con una sonrisa de suficiencia y se compadecían “de aquella pobre gente” a la que tenían que ayudar “a atarse los zapatos”. 

Lo decían con cariño, con fraternidad socialista, como si le dieran unas palmaditas en la espalda al limpiabotas. Algunos de ellos eran hijos de emigrantes, como ese pobre tipo de Blanes o como el inolvidable Montilla.

Sin embargo, no es eso lo más vil. Los judíos tenían una formación cultural imbatible. Ser o no ser racista no depende de la capacidad técnica o intelectual de la víctima, sino de la convicción de que todos los ciudadanos somos iguales, o no, ante la ley. 

Para sentirse superior, el racista elige una víctima a la que cree débil y la pone fuera de la ley. La convierte en extranjera. Como sabemos, algunos socialistas catalanes (y todos los separatistas) no consideran que seamos iguales a ellos, sino magrebíes invasores de Cataluña. Y se dicen de izquierdas…"           ( , El País, 11/07/17) 

19/7/17

No creo que el 'procés' sea un proceso de autodeterminación. O no lo parece. Parece un proceso de reagrupación del catalanismo en el contexto de una crisis de Régimen. Española. Parece un proceso electoral

"1-- Una sociedad del primer mundo puede acceder a la independencia mediante dos vías. 

A) Pactando la cosa con el Estado matriz, o por 

B) hegemonía, a través de una mayoría social llamativa --¿60%? ¿70%?-- que plantee por sí sola la vigencia de las leyes. 

El Procés no puede ser A) --el Estado, por aquí abajo, se mueve menos que una señora del Opus en el trance de reproducirse--, ni B). No existe una mayoría social indepe apabullante, si bien sí llamativa. Puede haberla en, pongamos, 20 años. Lo que sería un éxito del Procés. 

En el caso, claro, de que el Procés fuera, en efecto, un proceso de autodeterminación. El Procés, en todo caso, no es ni A) ni B). Debe ser, por tanto, C). Vete a saber lo que es C).

2-- El interés periodístico del Procés es describirlo y fiscalizarlo. De manera que se vaya sabiendo qué es C). No creo que C) sea un proceso de autodeterminación. O no lo parece. Parece un proceso de reagrupación del catalanismo en el contexto de una crisis de Régimen. Española. Parece un proceso electoral. 

Ha paliado, de hecho, el descenso y desaparición del catalanismo conservador, hasta las cejas de Régimen del 78.  

3-- El otro interés periodístico es describir y fiscalizar cómo el Estado se enfrenta a C). Hasta la fecha lo ha hecho a través de una guerra sucia policial-periodística. Y a través de la penalización de la política. Con, hasta ahora, penas benignas.  (...)

4-- La sensación es que, no obstante, no asistimos a un combate entre dos ideas de democracia. Sino, más bien, entre dos ideas similares de gubernalización de la democracia.  (...)"               (Guillem Martínez  , CTXT, 12/07/17)

Una carta de Pau Llonch a Alberto Garzón,,, o las ensoñaciones de la izquierda secesionista catalana: no debemos permitir que el pueblo español (el más pobre) oprima al pueblo catalán (el más rico)

"(...) Pau Llonch -se presenta como miembro del seminario de Economía Crítica Taifa y militante de las PAH y la CUP- ha escrito, dice, una carta abierta al “apreciado Alberto Garzón” que inicia con una cita de Marx: “El pueblo que oprime a otro no puede ser libre”.

 ¿Qué debemos inferir de la cita? Probablemente una advertencia: si somos marxistas, no debemos permitir que el pueblo español oprima al pueblo catalán. La sugerencia, si no está errada, es casi un insulto: el pueblo español o los otros pueblos españoles jamás han oprimido al pueblo catalán (la dicotomía pueblo catalán-pueblo español es profundamente secesionista, es su lenguaje usual). 

Para eso, para oprimir y explotar al pueblo catalán, se han bastado el fascismo y la propia burguesía catalana que anda desde hace siglos montada en el dólar, en el euro y en lo que haga falta y en la explotación de gentes como nuestros padres en el pasado y como nuestros hijos o sobrinas en el presente. Nosotras somos dos viejitas jubiladas que vivimos muy tensas -o tensionadas como se dice ahora- y contamos muy poco. 

Escribe Llonch, al final de su nota, cosas como las siguientes: “este Estado de podredumbre que es España”. ¿No es para ponerse un poco de los nervios nerviosos? ¿España es para los secesionistas catalanes un Estado de podredumbre? ¿Esa España a la que alude incluye Cataluña? 

 Y su dolça Cataluña, pàtria del seu cor, ¿qué es entonces? ¿No ha tenido un presidente y una madre Superiora responsables de mil desmanes, diez mil ronos y quince mil manipulaciones? ¿De qué podredumbre habla Pau Llonch? ¿De la de casa? 

Hay luego afirmaciones que causan sonrojo. Esta por ejemplo: el liderazgo en el ámbito institucional en esta fase del proceso de autodeterminación siga en manos del PDeCAT, “es responsabilidad de todos, pero sobre todo de una izquierda extraviada en su naufragio tacticista, electoralista e idealista, que podría estar liderándolo sin muchos problemas”. 

A no ser que sean ellos, los de la CUP, esa izquierda extraviada, la afirmación no tiene nombre: ¿qué fuerza política lleva dos años sosteniendo el gobierno neolibral de Junts pel sí liderado por el PDeCat? Efectivamente, el partido de Llonch, la CUP (¿Por qué escribirán PDeCAT, con tantas mayúsculas por cierto?) . 

Para las personas no muy informadas recordamos, para la comprensión de las “justas críticas” de Llonch, que Alberto Garzón es coordinador de IU, miembro del PCE y uno de los responsables de Unidos Podemos, y que las tres fuerzas, IU, PCE y Unidos Podemos, incomprensiblemente en nuestra opinión, un error de errores que dirían algunas , defienden el inexistente derecho a decidir de Cataluña.

 Un extravío político, en nuestra opinión, a la que son adictos. Por muchos razonamientos que se apunten, no hay posibilidad de enmienda. Lo dicho en la tradición está dicho en la tradición. 

 Veamos la carta del miembro de la CUP. Llonch inicia su escrito con varios elogios, incluido el de ¡fulgor teórico!, y una crítica. Con sus palabras:    (...)
1. Empecemos por las clases, claro. La burguesía catalana en su práctica totalidad es contraria al ejercicio del derecho de autodeterminación, al referéndum de octubre y (eso es menos importante) a la independencia (...) Pues bien, ¿dónde queda esa complejidad cuando calificas el referéndum con “ir con los pujoles”? Realidad concreta: en Catalunya, el Círculo de Economía, Fomento de Trabajo, La Caixa, el Banco de Sabadell, La Vanguardia… nadie relevante de las tres primeras fracciones de la burguesía que describes en tu artículo (capitalistas parasitarios, de capital ficticio y proveedores de fondos) apoya el proceso democrático catalán, y solamente una parte de los capitalistas activos —parte la pequeña y mediana burguesía— lo apoya.
Lo de que la burguesía catalana es contraria en su “práctica totalidad” al ejercicio del derecho de autodeterminación es una ensoñación de Llonch y de sus compañeros. Le interesa decir lo que afirma para dar un sentido de clase no burgués al movimiento del que forman parte de forma entusiasta y bastante acrítica. Si pensamos en algunos de los representantes del “proceso”: Artur Mas, Andreu Mas-Colell, Felip Puig, Jordi Pujol, Marta Ferrusola, Boi Ruiz,… el carácter marcadamente burgués del movimiento es más que evidente. 

Si pensamos en sus prácticas: Eurovegas, PIRMI, destrucción de la sanidad y educación públicas,... la duda se desvanece en el aire. Si pensamos en sus valores centrales (Cataluña, Cataluña, Cataluña, nosotros, nosotros, nosotros), la conclusión se impone. Que otras sectores de la burguesía catalana pongan huevos en otras cestas es usual. 

Lo normal y elemental querido Watson-Llonch. No apuestan sólo a una única opción; nunca pierden de este modo. En todo caso, insistimos, los valores del movimiento son profundamente burgueses: construir una Dinamarca en el Mediterráneo, máxima modernidad (neoliberalismo), más dinero para nosotros y sólo para nosotros. 

En síntesis: la filosofía económica de Xavier Sala i Martin. Los pobres, el Sur, su propio Sur, les molestan, les molestamos. Se han reído en sede parlamentario de los niños andaluces y gallegos, de nuestros sobrinos pequeños por ejemplo, por no hablar bien el castellano, sin que la CUP les haya montado un cirio de tres pares de narices. Lo que se merecían.

Se trata indudablemente (¿indudablemente?), afirma Llonch, de “un movimiento nacional-popular, que es interclasista como ocurre siempre en todas las revoluciones democráticas realmente existentes”. Que sea interclasista, sin apenas presencia de la clase obrera, es una cosa; que sea nacional-popular es otra muy distinta. 

De eso nada; Gramsci se pondría de los nervios. Tatiana y Julia también y se subirían a las paredes. Y las revoluciones democráticas, las que podemos tener todos en la cabeza (la rusa, la china, la cubana, la mexicana, la sandinista, la chilena, la portuguesa si se quiere, la venezolana, la boliviana...) tienen muy poco que ver con lo que está sucediendo en Cataluña. Nada. Por valores y por protagonistas. 

¿Alguien se imagina en algunas de esas revoluciones al partido dirigente o a uno de sus máximos representantes estableciendo relaciones de amistad y colaboración con el propietario de EuroVegas, con la derecha anticastrista progolpista o con dirigentes de la Liga del Norte? 

Y, sin embargo, añade Llonch, “desde organizaciones libertarias como Embat, pasando por Revolta Global y la izquierda socialista de liberación nacional hasta la socialdemocracia (cada vez más socioliberal en Catalunya, eso sí) de ERC, apoyan el referéndum sin matices”. 

Llamarle socialdemocracia ERC (una formación supremacista con tintes xenófobos en ocasiones) es de una generosidad que apabulla. Pero, más allá de eso, Llonch tiene razón en este punto, ¡ay! que diría Lorca, la conclusión real es la inversa de la que él concluye: ¡qué desgracia, qué horror, qué barbaridad que una parte de la izquierda de Cataluña, tan catalana ella (¿no éramos internacionalista por cierto?), apoyen, como dice Llonch, “el referéndum sin matices”. ¿Qué referéndum? ¿La nueva jornada nacionalista excluyente del 1-O? Nacionalismo en estado puro. Como el 9N. ¿En eso debe participar una izquierda digna de su nombre?  (...)

Viene ahora el punto 3. El carril central del movimiento soberanista, que no define, pero que tal vez sea el mayoritario más la CUP, aspira
[…] a la conquista de derechos sociales y políticos, y los elementos chovinistas e identitarios son completamente residuales. Supongo que cuesta entenderlo, pero la hegemonía en este país ha ido virando lentamente a la izquierda desde el inicio del proceso, si uno atiende a la realidad de los hechos y los discursos en la calle y el Parlament y no a los prejuicios de la izquierda jacobina española. Sobran los ejemplos: hasta el mismo Puigdemont afirmó ayer en el Parlament no haber utilizado jamás la funesta expresión “España nos roba”, desterrada del imaginario y argumentario mayoritario colectivo; la entidad soberanista de referencia en esta fase (Òmnium) ha presentado recientemente una campaña llamada Libres (de exclusión, de pobreza y de desigualdad) ideada por nuestra estimado David Fernández (anticapitalista y diputado mejor valorado de la pasada legislatura, hecho curioso en un país supuestamente engañado por las élites burguesas convergentes) de la mano de todo el tejido cooperativista vinculado a la principal banca ética y cooperativa del país.
Todo lo anterior es un cuento, otro cuento, ensoñación más bien, que nos suelen contar desde las filas nacionalistas. Nada que ver con la realidad. Lo real, que diría nuestra escritora favorita Belén Gopegui, transita por este sendero: la aspiración a derechos sociales y políticos es una creencia de algunos pero en absoluto representa las fuerzas que dirigen el proceso (profundamente nacionalistas como seña de identidad central, es decir, con partitura etnicista y en ocasiones supremacista); el país no ha virado a la izquierda: basta pensar en los resultados del 27S (un 65% o más votó por opciones neoliberales); lo de la izquierda jacobina española es, además de un insulto (¿qué problema hay con el jacobinismo?), una enorme falsedad.

 ¿Una izquierda que erróneamente apoya el derecho a decidir es jacobina, es decir, centralista como sostiene Llonch? Lo de la “España nos roba”, lo dijera o no Puigdemont, es una lema que han machacado durante años y años hasta penetrar en lo más hondo de la cosmovisión nacionalista. Y en fin, la referencia a Òmnium cultural y a David Fernández, el de los abrazos con Mas, produce vergüenza ajena. 

¿De verdad que David Fernández, que debe ser muy amigo de Llonch, se dedica a esas cosas? ¡Pues qué cosa! ¿Alguien duda del carácter profundamente conservador de Òmnium cultural, ahora dirigido por un empresario, y antes, después de la muerte de Muriel Casals, por un hooligang antiespañol cegado ante todo tipo de razones y matices? ¿En cuántas manifestaciones obreras ha hecho acto de presencia OC en sus casi 60 años? ¿Cuántas causas sociales de avance ha defendido?

 ¿Por qué un dirigente de la llamada izquierda transformadora apoya su intento de lavarse la cara y reconstruir su pasado? Lo de “mejor valorado de la pasada legislatura” parece lo del mejor de la clase y sí, efectivamente, es un hecho no curioso sino muy significativo que en un país netamente engañado por las élites burguesas convergentes -Pujol, Ferrusola, etc, Fernández con acento abierto obtenga esa calificación.

Definitivamente viven en un mundo de sueños no einsteinanos. Confunden sus deseos, muchos de ellos distópicos además, con la realidad. (...)
Tres pilares fundamentaron la Constitución del 78: el capitalismo como modo de producción, el sistema monárquico y la negación del derecho de autodeterminación de los pueblos del Estado. Después de 18 peticiones formales para celebrar este referéndum, después de siete años de movilizaciones masivas sostenidas, después de haber reconducido —desde el sentido común de la CUP— la absurda hoja de ruta del bloque de Junts pel Sí hasta consolidar el referéndum de octubre como punto de encuentro y solución, no existe alternativa alguna al ejercicio de nuestro inalienable derecho de autodeterminación en base a nuestra capacidad de resistencia y lucha.
Insistimos: no existe ese no-inalienable derecho de autodeterminación en el caso de .Cat y el capitalismo es también el sistema de producción y civilizatorio de Cataluña (en plena forma por lo demás) Mas y Millet se lo pueden explicar con detalle.

 Navarro ha escrito un artículo sobre la situación social catalana hace pocos días. Y el que llama referñendum del 1-O no es un punto de encuentro y solución sino todo lo contrario: una jornada, si se celebra, de más división y separación.(...)

 ¿Defiende Llonch el derecho de autodeterminación de todos los pueblos por cierto? ¿De todos sea cual sea su situación? ¿Tenemos derecho a la autodeterminación los ciudadanos del pueblo barcelonés, de la ciudadanía de la corporación barcelonesa, y quien se quiera apuntar? Si fuera así, el 8 de octubre un referéndum con una pregunta: ¿quieres usted vincularse con el resto de España? Los de la corporación y aliados es posible que digamos que sí. ¿Algún problema? Supongo que no siguiendo la lógica llonchista.  (...)

 En síntesis: Llonch, y muchos activistas de la CUP, es casi atributo general, tienden a ver pajitas en el ojo ajeno y no ven, porque no quieren ver, el inmenso pajar que tienen en el propio. Mientras tanto, eso sí, y como prueba de clarividencia, cogidos de la mano, se les ve por el jardín donde mandan a sus anchas los de Junts pel sí, lo más revolucionario-democrático de lo democráticamente revolucionario. (...)"                (Rosa Guevara Landa , Rebelión, 18/07/17)

Coordinadora Estatal de Recortes Cero: ¡No al referéndum unilateral y antidemocrático! ¡No queremos muros ni de Trump, ni de Puigdemont! Por la Unidad del Pueblo Trabajador ¡No a la Independencia!




"En primer lugar que el referéndum anunciado para el 1 de octubre es una estafa a los ciudadanos de Cataluña. Puigdemont y el gobierno de la Generalitat que se han presentado como adalides del “derecho a decidir” preponen una ley de referéndum sin el más mínimo requisito democrático; sin tiempo  ni medios de comunicación para abordar un debate que permita poder expresarse a todas las opciones y a cada ciudadano decidir conscientemente.

Lo convocan en nombre de la inmensa mayoría de la sociedad catalana. Pero Junts Pel Si y las CUP solo tienen el apoyo del 36,8% del censo, y los municipios independentistas solo representan el 43% de la población. Las grandes ciudades y capitales de Cataluña se han posicionado en contra.

 La sociedad catalana es plural y diversa;  esta convocatoria es unilateral y no tiene por tanto legitimidad . Han cambiado los reglamentos para marginar al Parlament y al resto de fuerzas políticas incumpliendo el Estatuto, están utilizando su exigua mayoría parlamentaria para imponer un proyecto a la mayoría social catalana que lo rechaza.
Es una estafa porque proponen la celebración de un referéndum, pero su objetivo es crear las condiciones para una declaración unilateral de independencia. Así lo corroboran los hechos: las “leyes de desconexión”, la convocatoria del referéndum unilateral para el 1-O y la “ley de referéndum” que acaban de presentar.

 Todas ellas encaminadas a declarar “la independencia” unilateral exprés, sin que haya siquiera un mínimo exigible de participación y aunque haya un solo voto de diferencia en 48 horas.
Su estrategia está dirigida a forzar una respuesta dura del gobierno que les permita presentarse como víctimas de un “Estado español autoritario” y utilizarlo para atraer y encuadrar a una parte de la sociedad catalana que se resiste a seguir su camino.
Recortes Cero defendemos la unidad del pueblo de las nacionalidades y regiones de España, frente a quienes defienden la división y el enfrentamiento de los catalanes con el resto de españoles y de los catalanes entre sí. Los Puigdemont y Mas se presentan como progresistas, pero el PdeCat (la antigua CIU) ha sido un aventajado ejecutor de los recortes en sanidad, educación, dependencia… 

Y en el Congreso  ha apoyado las propuestas más reaccionarias, el rescate bancario, la reforma laboral, la reforma de las pensiones o el encuadramiento en los planes de la OTAN. Estos son sus hechos, buscan dividirnos y levantar muros entre el pueblo trabajador para aumentar sus privilegios y su dominio sobre nosotros.

Llamamos a la movilización social de la izquierda, partidos, sindicatos, organizaciones sociales y personas progresistas para defender la unidad solidaria del pueblo trabajador de las nacionalidades y regiones de España. Defender la unidad del pueblo trabajador es un valor de las izquierda, de los anarquistas, socialistas,de los comunistas y librepensadores…Catalanes, andaluces, gallegos, canarios, vascos, madrileños…. hemos luchado juntos por las libertades contra el franquismo, contra la OTAN, contra la guerra de Irak…. 

Llamamos a denunciar los muros que nos quieren imponer para dividirnos y debilitar la lucha contra nuestros enemigos comunes. Solo unidos podremos hacer frente a un futuro más justo y de progreso, que reduzca las desigualdades, redistribuya la riqueza y regenere la política.

Por eso llamamos especialmente a la izquierda a no participar en este referéndum y a manifestar públicamente, con todo tipo de acciones y manifiestos, su apoyo a la unidad del pueblo trabajador y a decir:

¡No al referéndum unilateral y antidemocrático!

¡No queremos muros ni de Trump, ni de Puigdemont!

Por la Unidad del Pueblo Trabajador ¡No a la Independencia!

 - - -

(Alternativa Ciudadana Progresista, 16/07/17)

18/7/17

El sindicato de funcionarios instruye sobre cómo actuar ante el 1-O. “Cuando recibas una orden que te provoque dudas, pídela por escrito a tu superior lo antes posible. De esta manera te cubres las espaldas”

"La Central Sindical Independiente de Funcionarios de Catalunya (CSIF), sindicato que cuenta con unos 8.000 afiliados y su mayor representación está en la Administración de Justicia y prisiones, ha editado un folleto explicativo que se ha empezado a difundir entre los trabajadores públicos de la Generalitat en el que ofrecen consejos para evitar cualquier "orden ilegal" que puedan recibir por parte del Govern cara a la celebración del referéndum unilateral anunciado para el 1 de octubre.


En un comunicado, el sindicato explica que el panfleto se ha elaborado con el fin de "proteger a los empleados públicos" mediante un modelo de "pregunta-respuesta" que les ayuden a resolver las dudas que, según dicen, ya "está generando este proceso".

 El título del folleto es '¿Cómo actuar ante una orden ilegal?', haciendo alusión a la consulta. Algunas de las preguntas a las que pretenden dar respuesta son cómo identificar una orden "manifiestamente ilegal", qué hacer en esa situación o cómo actuar si un superior insiste en que se cumpla.


Un ejemplo: “¿Cómo identifico una orden manifiestamente ilegal?” se pregunta el folleto, en un folio que consta de tres preguntas y datos de contacto. “Empieza a sospechar cuando haya contradicciones entre el criterio del Gobierno central y el de la Generalitat”, responde el texto. “Cuando recibas una orden que te provoque dudas, pídela por escrito a tu superior lo antes posible. De esta manera te cubres las espaldas”, recomienda CSIF.  (...)

Además, ha insistido en que todo funcionario, al hacerse cargo del puesto, tiene que "jurar y prometer la Constitución". A su juicio, es una "desfachatez" que la Generalitat haya declarado ante el Tribunal de Cuentas que los funcionarios apoyarán el 9-N: "Si esta es la manera de defendernos, mejor que no nos defiendan", ha zanjado.

CATAC TAMBIÉN


La guía llega casi una semana después de que otro sindicato de funcionarios, CATAC, mayoritario en el sector de la enseñanza, enviara una circular similar a sus afiliados en la que se les invitaba a recurrir a la fiscalía si se recibe una orden que pueda ir contra la ley. El sindicato emitió esta circular después de que la Guardia Civil interrogara a varios funcionarios.


En paralelo, UGT y CCOO también han lanzado esta semana un toque de alerta a la Generalitat por el blindaje de los funcionarios ante el 1-O. Ambos sindicatos quieren que la 'consellera' de Governació, Meritxell Borràs, convoque el Consell de la Funció Pública para que explique oficialmente la protección prevista para los trabajadores públicos. Desde UGT no ven “garantías ni seguridad jurídica” en la ley del referéndum."                  (El Periódico, 12/07/17)

Más de 200 'comunes' llaman en un manifiesto a no participar en el referéndum. "La consulta no tiene la legalidad, pero tampoco la legitimidad"

"Más de doscientas personas inscritas en Catalunya en Comú han firmado un manifiesto donde anuncian que no acudirán a votar en el referéndum independentista anunciado para el 1 de octubre. En el texto se asegura que "la consulta no tiene la legalidad, pero tampoco la legitimidad de representar a la mayoría".

Los firmantes, entre los que se encuentra el ex diputado Joan Boada o la exconcejal Euàlia Vintró, asseguren que el 1-O "en ningún caso será la consulta que quieren las tres cuartas partes de los catalanes, sino una maniobra para hacer como el 9-N, pasar en falso la pantalla del referéndum y avivar el conflicto con el Estado para polarizar el voto en las próximas elecciones catalanas ". Por este motivo proponen "no participar en el 1-O ni llamar a la participación". (...)"          (e-notícies, 15/07/17)

El 1-O NO IREMOS

Un grupo de personas inscritas en Cataluña en Común, gente común que confluimos desde diferentes sensibilidades políticas, hemos promovido un manifiesto sobre el 1-O, que ha recogido 214 adhesiones, para hacer sentir una voz presente, no sólo en la pluralidad de nuestro espacio político, sino también en la diversidad de nuestros votantes. 

Queremos contribuir a la cohesión de nuestra política aportando una sensibilidad que se encuentra  en la Cataluña real de nuestros barrios, pueblos y ciudades. Entre las personas que nos han apoyado electoral y para las cuales la aparición de los comunes ha supuesto una nueva esperanza para construir una alternativa entre el processisme y el inmovilismo. 

Este manifiesto se presenta a la reunión decisoria del día 8 de julio de Cataluña encomún. Con la voluntad de que aportara al debate una voz colectiva que recogiera el espíritu mayoritario de las intervenciones de nuestra gente común dn las asambleas territoriales sobre el 1-O.

El manifiesto no se puso finalmente a votación porque compartíamos los aspectos principales del documento aprobado, como considerar que el 1-O "es una huida hacia adelante del gobierno de Junt pel Sí ","que este no es el referéndum que Cataluña merece y necesita "y que "una parte significativa de la población catalana no se siente invitoa a participar en el 1-0 de octubre". 

Las personas promotoras y adheridas aestos manifiesto no nos sentimos invitadas y creemos que este es el sentimiento mayoritario que se respira en muchos barrios populares donde En Comú ganó las últimas elecciones. 

Este manifiesto, redactado durante la última semana de junio, ha recogido adhesiones de inscritos y simpatizantes, nace desde abajo, con todo el respeto a la pluralidad de opciones en relación a la participación, y plantea:

No participar en el 1-O ni llamar a la participación:

Porque la consulta del 1-O no es el referéndum democrático y efectivo que reclaman las tres cuartas partes de la sociedad catalana.

Porque la consulta del 1-O no cumple ninguna de las condiciones de la Asamblea Constituyente de un País en Común: no es efectivo, no interpela la pluralidad de la sociedad catalana y no tiene reconocimientos internacionales ni garantías democráticas.

Pprque el planteamiento del 1-O degrada el significado de un instrumento democrático pensado para resolver problemas.

Porque el referéndum que queremos no forma parte del conflicto sino de la solución y ha de estar dirigido al conjunto de la ciudadanía de Cataluña para decidir su futuro, que no pasa exclusivamente por sí o el no a la independencia.

Manifiesto sobre la convocatoria del 1 de octubre, y 214 firmas:

1.-En la asamblea de un País en Comú se establecieron las condiciones de los comunes para apoyar un referéndum: un referéndum efectivo, que interpele a toda la sociedad catalana y su pluralidad de posicionamientos, con reconocimientos internacionales y garantías democráticas. La convocatoria del 1-O, tal como pasara el 9-N, no reúne ninguna de estas condiciones.

2.-Cualquier votación impulsada por un gobierno en un país democrático exige unas garantías que aquí no se dan, como son: una ley reguladora conocida con anticipación para la ciudadanía y debatida ampliamente por las fuerzas políticas; una administración electoral para garantizar la igualdad, la objetividad y la transparencia de todo el proceso, desde el inicio hasta el escrutinio; un censo electoral; unas mesas electorales con miembros elegidos aleatoriamente entre el censo electoral, y unos medios públicos respetuosos con la pluralidad de opciones.

3.-La convocatoria no tiene el reconocimiento internacionalel que no reúne las condiciones para su homologación democrática por la Comisión de Venecia, órgano consultivo del Consejo de Europa.   

De hecho, tampoco tiene el reconocimiento nacional, ya que el Pacte Nacional pel Referèndum impulsado por el Govern mismo, no la avala ni reconoce como tal.

4.-Tampoco puede ser un referéndum efectivo con resultado vinculante, entre otras razones, porque no interpela a toda la sociedad catalana y su pluralidad de posicionamientos, sino que es una propuesta unilateral dirigida a votantes de una mayoría de gobierno, Junt pel Sí y la CUP, que no obtuvo la mayoría de votos en las últimas elecciones autonómicas, aunque aseguraban que eran plebiscitarias.

5.-El referéndum tiene un interés secundario para el gobierno de la Generalitat, como lo demuestra el hecho de que el partido de su presidente, el PDeCAT, no va a votar a favor de Pablo Iglesias, el primer candidato a presidente de España que defiende un referéndum para decidir el futuro de Cataluña, al abstenerse en la moción de censura a MarianoRajoy.

6.-La consulta del 1-O no tiene la legalidad, pero tampoco la legitimidad de representar a la mayoría, y en ningún caso será la consulta que quieren las tres cuartas partes de los catalanes y catalanas, sino una maniobra para hacer como el 9-N, pasar en falso la pantalla del referéndum y avivar el conflicto con el Estado para polarizar el voto en las próxima selecciones catalanas.

7.-Catalunya en Comú defiende los derechos de aquellas personas que se sientan llamadas a participar en el 1-0, sin tolerar ninguna medida de fuerza del gobierno del PP para impedirlo. Con la misma coherencia no puede llamar a la participación ni participar en una consulta que pretende ser un referéndum sin cumplir ninguna de las condicionesde lo que debería ser el referéndum democrático y efectivo que necesitamos.

8.-Catalunya en Comú no puede avalar la convocatoria y celebración de una consulta ni ninguna movilización sustitutoria que, además de no ser un referéndum real, degrada el significado de un instrumento democrático pensado para resolver problemas dando la voz y el votoa toda la ciudadanía.

9.-El referéndum que aprobamos en la asamblea de los comunes no forma parte del conflicto sino de la solución. Es el instrumento que debe permitir que sea la ciudadanía de Cataluña quien decida su futuro encaje con el resto de España,que no pasa exclusivamente por sí o el no a la independencia.

10.-La propuesta de los comunes, además de defender un referéndum efectivo, con garantías y reconocimiento, es lograr un Estado plurinacional sustentado en la fraternidad de los pueblos y en la capacidad de generar alianzas y tejer complicidades con las fuerzas políticasdel Estado y de Europa."

17/7/17

Almudena Grandes: Me resulta muy fácil ponerme en el lugar de Neus Munté y comprender su preocupación por el futuro de sus hijas... me sorprende que Puigdemont no haya calculado la cantidad de madres y de padres que hay en Cataluña, y su preocupación por el turbio porvenir que divisan en el horizonte

"Soy madre desde hace 32 años, pero últimamente he opinado más que nunca desde esa condición. 

Lo más curioso es que los motivos no han sido autobiográficos. Hoy tampoco lo son, porque el hecho que ha vuelto a colocar el filtro de la maternidad ante mis ojos ha sido el abandono de Neus Munté. 

Aunque Puigdemont no haya tenido la sinceridad, o el coraje, de explicar los motivos de su relevo, ha trascendido que la consellera de Presidencia de la Generalitat no estaba dispuesta a asumir las consecuencias penales que la convocatoria de un referéndum como el del 1 de octubre podrían desarrollar sobre su libertad y su patrimonio. 

Me resulta muy fácil ponerme en su lugar, comprender su preocupación por el futuro de sus hijas, atribuirle la ilusión con la que cualquier madre piensa en su ingreso en la universidad, la paz que todas experimentamos cuando vemos a los niños y niñas de antaño convertidos en hombres y mujeres hechas y derechas. 

Lo que me sorprende es que, al aceptar sus motivos, su jefe no haya calculado la cantidad de madres, y de padres, que hay en Cataluña, su preocupación generalizada por el futuro, la inquietud por el turbio porvenir que divisan en el horizonte y les vincula fraternalmente con todos los padres y madres de cualquier rincón del Estado español. 

Si Munté, que ha sido uno de los rostros más visibles del anhelo independentista, abandona el barco antes de tiempo, ¿cómo espera el Govern convencer a los catalanes de a pie de las bondades y ventajas de un proceso que inspira desconfianza en sus propios promotores? Las iniciales de la fecha del referéndum catalán se asemejan mucho al resultado de un partido de fútbol, que parece perdido antes de comenzar. Me pregunto si tiene sentido salir a jugarlo."                    ( , El País, 17/07/17) 

Que Puigdemont nos convoque a un referéndum para el que no hay censo, ni junta electoral, ni fun­cionarios, ni locales, ni urnas, ¿no da risa?

"Que nuestro president nos convoque a un referéndum para el que no hay censo, ni junta electoral, ni fun­cionarios, ni locales, ni urnas, ¿no da risa?

Que presida el Gobierno un señor que no se presentó para ese cargo, y su proyecto estrella sea uno que no figuraba en el programa, ¿no es como para llorar?

Que un Gobierno adopte una iniciativa de inmensa trascendencia… con el evidente fin de que otro Gobierno la prohíba, ¿no parece una broma?

Que nos digan que una decisión traumá­tica e irreversible se podrá tomar por un voto, sin umbral mínimo de participación, ¿no es alarmante?

Que la voluntad de todos aquellos que en esas condiciones nos negamos a votar (el 9-N fuimos el 63%) no cuente para nada, ¿no es motivo de furia?

Que nos anuncien que han preparado una ley importantísima para el caso de que gane el sí, pero no nos dejen verla, ¿no es un ­chiste?

Que llevemos cinco años hablando de una sola cosa: si proclamamos o no un Estado independiente, pero que nadie sepa en qué consistiría, porque los proyectos o no se conocen, o son irrealizables, o incompatibles entre sí (¿qué país pueden construir juntos Junts pel Sí y la CUP?), ¿no es un disparate?

Que el president exprese complacido que “damos miedo, y más miedo que daremos”, ¿debería provocarnos carcajadas o sudores fríos?

Que para el caso de que no se celebre el referéndum, quienes lo han convocado no tengan ningún plan, ¿no es terrorífico? Cuando todo esto se vaya a pique, como de un modo u otro se va a ir, ¿qué piensa hacer el Govern? ¿Atrincherarse en el castillo de Montjuïc, con cianuro y revólveres? ¿En el túnel del terror del Tibidabo, con sombreros de cucurucho y escobas? ¿O salir al balcón de la plaza Sant Jaume a tirar monigotes de papel y polvos picapica gritando: ¡inocentes, inocentes!, ¡os creísteis lo de la independencia!… y de paso, revelar que los Reyes son los padres?

Yo no sé si debo reír (¿de miedo?) o llorar (¿de risa?). O afligirme al comprobar que cada día que pasa estamos más divididos y enfrentados. O comprar palomitas y sentarme a contemplar el espectáculo. O preparar pañuelos y abrazos para quienes se van a quedar huérfanos, o tomates podridos para quienes les engañaron. Lo que sé es que, por favor, por favor, por favor, ¡quiero poder pensar en otra cosa!"                              (LAURA FREIXAS, LA VANGUARDIA, 13.07.17)

Beiras: aunque los procesos independentistas en Catalunya sean liderados por las clases dominantes hay que hacerlos “pase lo que pase”... ¿con cambiar los 'bárcenas' por los 'pujoles' ya es suficiente? Algo va mal...

"(...) Xosé Manuel Beiras considera que en España no hay una monarquía parlamentaria sino una monarquía constitucional, resultado de un pacto con el franquismo que estamos pagando todavía ahora. La Constitución salió mal parada en su intervención.

 “El título octavo es un engendro”, sentenció. Del Congreso dijo que “legisla contra los ciudadanos” y de la clase política que está desacreditada. Así las cosas, Beiras considera que la lucha de clases y los movimientos emancipatorios tienen que coincidir para “romper los diques de contención del actual Estado español”.

Aunque se mostró firme partidario de los referendos de autodeterminación en Catalunya o Galicia, advirtió del riesgo de que los procesos independentistas sean liderados por las clases dominantes. 

Insistió, sin embargo, en que hay que hacerlos “pase lo que pase” porque, a su entender, “son una hostia monumental al régimen autoritario vigente.

El video completo puede verse en https://www.youtube.com/watch?v=ls-WaAXynTQ

Juncker: una Cataluña independiente saldría automáticamente de la UE

"Enésimo mensaje cifrado de la Comisión Juncker a Cataluña a 75 días escasos del supuesto referéndum. El presidente de la Comisión Europea, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, ha reiterado en una respuesta parlamentaria que una Cataluña independiente saldría automáticamente de la Unión Europea

Juncker confirma punto por punto los dos mantras de Bruselas respecto al procés. Uno: "Es un asunto de organización interna relacionado con los acuerdos constitucionales", dice el presidente de la Comisión. Y dos: en caso de secesión, se aplica la denominada doctrina Prodi, que Juncker cita expresamente en esa respuesta por carta.

"Cuando un territorio de un Estado miembro deja de formar parte de ese Estado, porque se convierte en un Estado independiente, los tratados dejarán de aplicarse a ese Estado", dijo el expresidente del brazo Ejecutivo de la UE, Romano Prodi, allá por 2004. José Manuel Barroso no se apartó de esa línea. 

Y Juncker cita esa respuesta de Prodi en una misiva a la eurodiputada liberal Beatriz Becerra datada el pasado 7 de julio. Becerra buscaba que Juncker se posicionara claramente sobre el procés. Pero el presidente de la Comisión evita entrar al trapo. Juncker prefiere seguir quedándose al margen y aferrarse a los mensajes que viene trasladando el brazo ejecutivo de la Unión.

En esa carta, Juncker se agarra al resto de la doctrina Prodi. A saber: una vez declarada la independencia, para volver a formar parte de la UE sería de aplicación el artículo 49 del Tratado de la Unión Europea.

 "Una solicitud de este tipo requiere, si el Consejo la acepta unánimemente, una negociación para un acuerdo entre el Estado solicitante y los Estados Miembros acerca de las condiciones de admisión y de las adaptaciones de los tratados que tal admisión implica", dijo en su día el expresidente italiano de la Comisión. "La Comisión recuerda que el proceso de acceso de Estados a la UE debe estar totalmente en línea con las reglas y procedimientos previstos por los Tratados", abunda Juncker en su carta.

 Juncker, que ha rechazado verse con el presidente catalán Carles Puigdemont en sus últimas visitas a la capital europea, agrega que una separación de una parte de un Estado miembro o la creación de un nuevo Estado "no sería neutral con relación a los Tratados". El presidente de la Comisión ya se había expresado en la misma línea en una respuesta al eurodiputado del PP Santiago Fisas en 2015.
 (...)"                   (Claudi Pérez, El País,  14/07/17)

14/7/17

Los independentistas no están dispuestos a arriesgar su patrimonio. Ha bastado que se filtraran informaciones de las investigaciones del Tribunal de cuentas sobre la devolución de lo gastado, para que el pánico se haya apoderado de los defensores (ricos) del derecho a decidir

"Hasta ahora nada ha impedido que los independentistas sigan adelante con el referéndum, que han convocado para el próximo 1 de octubre. Ni las sentencias y advertencias del Tribunal Constitucional; ni la posible aplicación del artículo 155 de la Constitución que permite que el Gobierno central asuma determinadas competencia del Gobierno de la Generalitat; ni las condenas por parte del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de quienes tuvieron responsabilidades en la organización del Referéndum del 9 de Noviembre de 2014 (Artur Mas, expresident de la Generalitat, la ex vicepresidenta, Joana Ortega, y la exconsellera Irene Rigau condenados a dos años de inhabilitación por desobediencia al Constitucional y Francesc Homs condenado a un año y un mes igualmente por desobediencia), ni siquiera la posibilidad de poner en marcha la ley de Defensa Nacional para preservar el orden constitucional…

Nada ha servido para frenar las ansias independentistas de quienes han convocado el referéndum del 1 de octubre, como el inicio del llamado Proceso de ruptura con España y la posible declaración, cuarenta y ocho horas después del referéndum, en caso del triunfo del Sí, de la Republica catalana. 

Ha bastado que se filtraran las primeras informaciones de las investigaciones del Tribunal de cuentas sobre la devolución de lo gastado en el referéndum en caso de llevarse a cabo, para que el pánico se haya apoderado de los defensores del derecho a decidir y hayan aparecido las primeras grietas en el Govern y en los partidos políticos que defienden el referéndum de Octubre.

El que abrió la primera grieta fue Jordi Baiget, conseller de Empresa i Coneixement, al expresar públicamente sus dudas sobre la celebración del Referéndum, algo que provocó la ira de la CUP que le exigió el cese al presidente de la Generalitat en el plazo de horas.

 Tras admitir esas dudas, Beiget afirmaba que no pueden cerrarse “otras alternativas” para que los ciudadanos puedan pronunciarse en el caso de que el Estado vete ese referéndum. Pero lo más importante es que decía que estaba dispuesto a ir a prisión, pero no, a comprometer su patrimonio, y el de su familia, enfrentándose con el Estado.

Fue, en cierto modo, el pistoletazo de salida porque, poco a poco, el ejemplo de Baiget parece haber cundido y son varios los diputados que han expresado sus dudas sobre las consecuencias que para su patrimonio puede tener la petición de la fiscalía al Tribunal de Cuentas de apertura de una investigación para que Artur Mas, Irene Rigau, Francesc Homs y Joana Ortega reintegren los 5,12 millones de euros de dinero público que se considera probado que salieron de la Generalitat para la consulta del 9N.

Al juego del ratón y al gato que durante meses está llevando el gobierno de Carles Puigdemont con el Gobierno central, intentando por todos los medios, que no haya ningún papel escrito para evitar el correspondiente recurso ante el Tribunal Constitucional se añade, ahora, el temor a tener,que pagar lo que cueste ese referéndum al que, por otra parte, según han anunciado los sindicatos, los funcionarios no están dispuestos a contribuir y han manifestado ya su voluntad de permanecer fieles a lo que dice la Constitución Española.

El ultimo capitulo lo escribía el martes el vicepresidente Oriol Junqueras, el hombre encargado de dirigir la consulta, que no parece dispuesto a asumir solo las responsabilidades que eso conlleva, por lo que ha exigido al presidente Puigdemont que todos los consejeros del PDeCAT firmen con responsabilidad compartida o, en caso contrario, que sean destituidos de sus consejerías. O sea, o todo o ninguno y… el Patrimonio de todos."                  (José Oneto, República.com, 12/07/17)

El concejal de HB Ibon Muñoa facilitó la información de los nombres, domicilios, vehículos y horarios de Ramón Sánchez o Regina Otaola, entre otros, para facilitar sus asesinatos

"(...) Yo no sé si el concejal de HB Ibon Muñoa cumple o no condena todavía. Fue colaborador y cómplice para el secuestro y asesinato de su compañero de consistorio Miguel Ángel Blanco, pero pasó datos también del resto de concejales que les estorbaban.

 Ibon Muñoa facilitó la información de los nombres, domicilios, vehículos y horarios de Ramón Sánchez o Regina Otaola, entre otros, para facilitar los asesinatos como ha descrito estos días el gran periodista J. M Zuloaga en el diario La 

Razón. Ibon Muñoa era un agente voluntarioso que también dobló matrículas para ocultar las pistas de los coches que utilizaban los asesinos y los acogió en su casa todo el tiempo que necesitaron. Esto es parte de lo que se sabe y está probado judicialmente.

No es el único caso. Son muchos los concejales de Herri Batasuna que complementaban sus labores de alcaldes o concejales con las de colaboración con ETA. En algunos casos se incorporaban totalmente a la organización terrorista también como asesinos.

 Los líderes de aquel partido Herri Batasuna lo son del legalizado actual, EH Bildu. Arnaldo Otegi y el resto de dirigentes no dan la cara estos días, porque la impostura de las palabras que aparentan avances no colarían ante la imagen del mal absoluto representado en aquellos días que recordamos inevitablemente veinte años más tarde, porque han quedado en la retina de varias generaciones de personas y porque necesitamos contar a los más jóvenes la crueldad calculada con la que se golpeó y debilitó la libertad de conciencia en el País vasco y Navarra. (...)

 Los líderes de la actual formación lobista de ETA no se han jubilado de la política y es por ello que justo estos días son los que deberían haber sido catárticos para hablar por fin. Para afrontar con claridad ante todos los ciudadanos que ellos colaboraron activamente y diseñaron la estrategia de persecución hacia los que no pensábamos como ellos y nos atrevíamos a decirlo en voz alta. (...)

 Deberían hablar con claridad de lo que acordaron hace más de 20 años en las sedes de su partido. Lo llamaron «estrategia de socialización del sufrimiento» para destrozar a los partidos constitucionalistas matando concejales, entre otros. El objetivo era someter y ablandar a los partidos constitucionales para que aceptasen sus palabras tramposas y sus marcos de debate como si fueran legítimas las imposiciones políticas para el fin del acoso. (...)

Pernando Barrena, para evitar la cárcel, reconoció en 2016 su subordinación a ETA en el pasado. No se ha desdicho sin embargo del fondo de su estrategia para el posterrorismo. Señaló en 2007 que «los que hoy son considerados terroristas puede que mañana no lo sean. Depende de quien gane la batalla política». Hasier Arraiz, más recientemente, indicó: «No estamos dispuestos a rechazar y revisar nada de aquello. Reivindicamos lo que fuimos y lo que somos, lo que hemos hecho y lo que hacemos, como no puede ser de otra manera».

 Y añadió: «Lo que hay que combatir es que tengamos que reconocer que nuestra trayectoria ha sido una enorme equivocación, que ellos tenían razón y que nos integramos en el juego democrático que rechazamos hace 35 años».
Éste es el secreto veneno que sigue intoxicando la política vasca. Desenmascararlo sin edulcorar y dárselo a conocer a los jóvenes es un deber que no debería caducar.(...)"                ( EL MUNDO  13/07/17, MAITE PAGAZAURTUNDÚA)

Los secretarios e interventores catalanes piden respetar la ley

"Los secretarios, interventores y tesoreros de la Administración local catalana se posicionaron ayer sobre una eventual celebración de un referéndum independentista en octubre

El consejo que agrupa a los cuatro colegios profesionales del ramo envió una nota en la que pide a sus colegiados “permanecer siempre fieles al espíritu y al texto de la Constitución Española, a la normativa autonómica y europea”.

Ésta es la definición de legalidad que incluye el código ético del consejo, redactado en 2005. “Un enunciado claro que no admite interpretaciones”, según el comunicado, que fue aprobado por unanimidad en una reunión el pasado lunes.

 Los encargados del control interno, la gestión económico financiera y el asesoramiento legal de los municipios explican que su actividad se rige por los principios de “la defensa de los valores democráticos, de legalidad, lealtad, de neutralidad y de imparcialidad política”. Y afean que el anuncio del referéndum les ha dado “un protagonismo que no corresponde”. 

Se trata de una queja que ya habían manifestado sindicatos como CC OO, UGT o CATAC, que si bien apoyan que se haga un referéndum pactado con el Estado aún tienen dudas sobre cuál será el cobijo legal que tendrán frente a a la convocatoria del 1 de octubre.  (...)

El posicionamiento de los secretarios e interventores llega una semana después de que el número dos de la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, Roberto Bermúdez de Castro, enviara una carta a los secretarios e interventores de las Administraciones catalanas. La misiva les recordaba su obligación de cumplir con la Constitución y advertía de la ilegalidad de colaborar en los preparativos del referéndum.

Los sindicatos que defienden la consulta unilateral y apoyan la independencia ven una intención clara de intimidación. (...)"                  (El País, 11/07/17)

13/7/17

Sr. Junqueras: ¿Pertenecemos los catalanes a una colonia? ¿Somos los catalanes una minoría sojuzgada? No, por tanto, el derecho de autodeterminación no es aplicable a Cataluña. España, en consecuencia, no incumple sus obligaciones con relación al Derecho Internacional

"Sostiene Junqueras que la ONU le obliga a poner en marcha el derecho de autodeterminación del pueblo de Cataluña. Que, de no hacerlo, incumpliría, como hace España, los mandatos más sagrados de las Naciones Unidas. (...)

Sostiene Junqueras que todo ello se fundamenta en dos tratados internacionales ratificados por España, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales, los cuales, ciertamente, al igual que la Carta de las Naciones Unidas, reconocen genéricamente el derecho de los pueblos a la autodeterminación, que ha de ejercerse según las regulaciones que tiene al respecto el Derecho Internacional. (...)

Sostiene, en fin, Junqueras, que la supuesta legalidad española no goza de tal condición legal por ser contraria a los mandatos del Derecho Internacional.

Pero resulta que, de acuerdo con las normas del Derecho Internacional y con los criterios de interpretación jurídica aplicados en los Estados democráticos, lo que sostiene Junqueras es jurídicamente insostenible.

Vayamos por partes.

El derecho a la autodeterminación es un derecho fundamental reconocido en el ordenamiento internacional que, como tal, debe ser configurado a partir de lo que se establece en la doctrina jurídica consagrada en el Derecho internacional y en el Derecho de los Estados democráticos. (...)

¿Quiénes son, pues, los titulares del derecho a la autodeterminación? La doctrina jurídica internacional se ha ocupado profusamente de analizarlo. Desde Carrillo Salcedo, Calvo, Abellán, Pons, Castellá, Guarino, Guilhaudis, Joanet, entre otros, se hacen eco de la evolución y aplicación que ha tenido el principio, medieval, de las nacionalidades acuñado por Wilson al finalizar la Primera Guerra Mundial, sobre la base de diferenciar entre el derecho de los pueblos a la libre determinación y el derecho al gobierno propio (este último dirigido a otorgar un derecho a la autonomía en la administración interna de un país).

Desde tales perspectivas, se ha venido configurando el derecho a la libre determinación, existiendo unanimidad doctrinal acerca de su aplicación a los pueblos coloniales, a los que han pasado por una guerra de liberación, a través de procedimientos que, además de poder también ser plasmados mediante la adopción de un pacto o acuerdo, en la mayor parte de los casos incluyen la realización de un referéndum.

Mayor discusión apareció en torno a si la autodeterminación podía, o no, incluir un derecho de secesión, es decir, si sus titulares podían serlo no sólo los pueblos coloniales, sino una parte de la población de un Estado pretendiendo segregarse de éste para formar otro Estado, porque, en principio, la autodeterminación es una institución jurídica mientras que la secesión es otra institución distinta.

Sobre ello, existe también unanimidad doctrinal acerca de que, en principio, la secesión constituye una excepción al principio general de respeto a la integridad territorial de los Estados, que constituye asimismo un límite al derecho de autodeterminación.

Siendo, pues, la secesión, una excepción, ello implica que en determinados casos puede ser admitida y, en la doctrina jurídica, se considera que ello puede ser así en los casos de persecución sistemática de un pueblo o de una minoría dentro de un Estado.

Esa persecución sistemática debe presentar factores demostrativos, tales como una imposición cultural uniforme que prohíbe las manifestaciones culturales de la comunidad no mayoritaria o la lengua propia de esta última fuera del ámbito puramente familiar, la adopción de medidas encaminadas a la desaparición de todo tipo de particularismo o localismo en la organización política o social, la discriminación jurídica de la minoría atribuyéndole menores derechos o menor protección legal que a la mayoría o la discriminaciones de hecho flagrantes, descriptibles e identificables sobre todos los componentes del grupo afectado. (...)

Cuando se da alguna de estas circunstancias, la comunidad afectada, puede ser titular del derecho a la secesión.

Evidentemente, también se puede ser titular del derecho a la autodeterminación o del derecho a la secesión cuando así lo reconozca el ordenamiento jurídico de los Estados en cuyo interior se encuentre el grupo o comunidad que pretende ejercerlo.

¿Nos encontramos, pues, ante lo que Junqueras sostiene como derecho a la autodeterminación, impuesto por el sistema jurídico de Naciones Unidas? Sitúo el caso en el Derecho Internacional porque es de todos conocido que ni tal derecho, ni el de secesión, se encuentran reconocidos por la Constitución española, similar en este punto a la del resto de Estados de la Unión Europea. (...)

En Derecho interno no existe base jurídica alguna para incluir el derecho de autodeterminación ni el derecho de secesión. En Derecho Internacional, habremos de tener en cuenta si Cataluña puede ser titular de la institución jurídica derecho de autodeterminación, tal como sostiene Junqueras.

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, es obvio que, para que Cataluña pueda ser considerada como titular del derecho de autodeterminación o de secesión, hemos de tener en cuenta que según todos los textos internacionales (tratados y sentencias) los titulares del derecho de autodeterminación pueden ser dos: las personas pertenecientes a territorios por descolonizar y las personas pertenecientes a minorías sojuzgadas.

¿Pertenecemos los catalanes a una colonia? Es evidente que no “gozamos” de estatuto colonial alguno, puesto que somos miembros de una Comunidad Autónoma integrada en un Estado democrático, cuyo Presidente, por expreso mandato constitucional, es el representante ordinario del Estado en la propia Comunidad.

¿Somos los catalanes una minoría sojuzgada? Cuesta creerlo cuando tenemos Parlamento elegido, Gobierno que emana del Parlamento, policía propia, sistema judicial que culmina el orden jurisdiccional del Derecho propio en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña; tenemos, además, un Síndic de Greuges elegido por el Parlamento catalán, Derecho civil propio, Derecho público propio en el marco de las competencias constitucionales....

El propio Secretario General de Naciones Unidas declaró el año pasado que el derecho de autodeterminación no era aplicable al caso de Cataluña, fundamentando su afirmación en la legislación de Naciones Unidas y la jurisprudencia del Tribunal Internacional de Justicia, lo que excluye que pueda ser aplicable al caso el Dictamen relativo al Kosovo.

España, en consecuencia, no incumple sus obligaciones con relación al Derecho Internacional. Más bien se sitúa estrictamente en el contexto de su cumplimiento.

Y si Cataluña no puede ser, conforme al Derecho Internacional, titular del derecho de autodeterminación, es evidente que lo que sostiene Junqueras no tiene base jurídica alguna.(...)" (Teresa Freixes, Economía Digital, 07/07/17)