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22/11/23

Joan Coscubiela: Hace ya algún tiempo que me asalta con cierta frecuencia una sensación extraña... En algunos momentos me he visto transportado en el tiempo al pasado... la llamada de Aznar a la rebelión de los aparatos del Estado, “el que pueda hacer que haga”, me resuena como si fuera el eco del “apreteu, apreteu, feu bé en apretar” de Quim Torra... Escuchar a alguien hablar de Gifré el Pelós como fundador de la nación catalana, o establecer un hilo conductor entre el Decreto de Nueva Planta con la realidad del siglo XXI, me produce la misma sensación que oír a alguien reivindicar el carácter ancestral de la nación española nacida en Covadonga, o las arengas de Aznar alertando del riesgo de nueva invasión de España por el islam... ¿se han fijado en cómo se confunden los esperpénticos personajes que brotan de las manifestaciones contra la amnistía, y los hiperventilados CDR de las manis indepes? Parecen sacados de la misma factoría y hechos con la misma horma... como cuando el PP defendía reformar el reglamento del Senado para salvaguardar la democracia... como cuando los grupos independentistas aprobaron la reforma del Reglamento del Parlament de Catalunya, también en nombre de la democracia.

 "Este es de esos artículos que te hacen perder amistades por doquier, a pesar de que les aseguro que he intentado ponerle el máximo de tacto, incluso algo de cariño.

A nadie le gusta –a mí tampoco– que le pongan ante el espejo y salir poco favorecido. Si además el espejito te devuelve el perfil como si fuera el de tu adversario, en ocasiones enemigo –que palabra tan fea–, la cosa ya cabrea. Lo comprendo.

Hace ya algún tiempo que me asalta con cierta frecuencia una sensación extraña. Cuando escucho las cada vez más crispadas arengas patrióticas o veo en medios y redes los exabruptos que las acompañan se me cruzan los cables y me cuesta identificar al emisor.

Esta percepción se ha desbordado a raíz de los pronunciamientos –en su acepción más literal de alzamiento– que frecuentan la derecha extremosa y la extrema derecha, con el argumento-excusa de la amnistía. En algunos momentos me he visto transportado en el tiempo al pasado cercano de los CDR independentistas, a raíz de la conversión de la revolució dels somriures en la reacció dels enrrabiats.

En el trasfondo de la escena, la llamada de Aznar a la rebelión de los aparatos del Estado, “el que pueda hacer que haga”, me resuena como si fuera el eco del “apreteu, apreteu, feu bé en apretar” de Quim Torra.

No se trata solo de que los discursos nacionalistas se parezcan mucho unos a otros. Ya lo dice Jorge Drexler en su preciosa milonga del moro judío: “No hay pueblo que no se haya creído el pueblo elegido” También constato que las formas con las que se defienden son en ocasiones clónicas e indistinguibles.

Por supuesto no pretendo decir que todos son iguales –me desagrada profundamente esta descalificación de brocha gorda–. Pero tampoco se trata ahora de abrir una disquisición sobre diferentes tipos de nacionalismos. Entre otras cosas porque en ocasiones se difumina la frontera y se llegan a confundir.

La mía es una reflexión más modesta. Escuchar a alguien hablar de Gifré el Pelós como fundador de la nación catalana o establecer un hilo conductor entre el Decreto de Nueva Planta con la realidad del siglo XXI me produce la misma sensación que oír a alguien reivindicar el carácter ancestral de la nación española nacida en Covadonga o las arengas de Aznar alertando del riesgo de nueva invasión de España por el islam.

Además, estoy convencido de que eso mismo les sucede a los que construyen estos marcos mentales. A unos les parece anacrónico que los tirios hablen de los tiempos de Felipe V y a otros escuchar de los troyanos referencias a las esencias de la hispanidad y cristianización de América.

Los nacionalistas excluyentes, como sucede con los intolerantes y los que promueven la crispación, siempre son los otros. Y solo se indignan frente a las salidas de tono ajenas. Quizás porque con el nacionalismo pasa como con el fútbol. Los que se comportan como hooligans fanáticos siempre son los del equipo contrario. Los nuestros, son entusiastas y fervorosos defensores de nuestros colores o de nuestra patria –cada uno la suya por supuesto–.

Y si en algún momento nos asalta alguna duda, para eso están las respectivas divisiones acorazadas mediáticas, para disiparlas. Del papel de la comunicación en la hooliganizacion del clima social ya hablaremos otro día, que si lo hago en el mismo artículo no podré ni salir a la calle.

Hablando de hooligans, ¿se han fijado en cómo se confunden los esperpénticos personajes que brotan de las manifestaciones contra la amnistía y los hiperventilados CDR de las manis indepes? Parecen sacados de la misma factoría y hechos con la misma horma.

Ambos nacionalismos coinciden hasta en lo de construir estereotipos de los otros. Yo siempre he creído que, afortunadamente, estas actitudes son minoritarias y no representan al conjunto de las ideas que defienden. Eso es lo que decían para defenderse los independentistas respecto a sus hiperventilados, mientras que a algunos de sus críticos les encantaba presentarlos como la expresión colectiva del independentismo. Exactamente igual, pero a la inversa, a lo que ahora sucede con los enfervorizados nacionalistas españoles disfrazados de constitucionalistas.

Todas estas reflexiones me daban vueltas por la cabeza de manera desordenada hasta que cogieron forma al escuchar el debate sobre la reforma del Reglamento del Senado. El portavoz del PP la defendía para salvaguardar la democracia y el portavoz de Junts la descalificó, con acierto pero con poca auctoritas, como filibusterismo parlamentario.

De golpe, se me aparecieron las imágenes del verano del 2017, cuando los grupos independentistas presentaron y consiguieron aprobar una reforma del Reglamento del Parlament de Catalunya, por cierto también en nombre de la democracia.

En aquel momento, hace seis años, se usó la astucia para sostener la ficción de la declaración unilateral de independencia. En su ingenuidad creyeron que así podían burlar los mecanismos de control del Estado, entre ellos los del Tribunal Constitucional.

La cosa tiene su gracia, vista desde hoy, claro, cuando ya se han calmado los ánimos por estos lares. Modificaron el calendario del período de sesiones para comenzar el 16 de agosto en vez del 1 de septiembre porque pensaban que así podían acelerar los procedimientos parlamentarios y llegar a tiempo del ya anunciado 1 de octubre –pónganle ustedes el nombre que quieran a lo que se hizo ese día–.

Luego no pudieron utilizar esa trampa para acelerar la tramitación parlamentaria porque no había acuerdo entre ellos sobre quién debía correr con el riesgo de desobedecer las resoluciones del Tribunal Constitucional.

Al final, como ni tan siquiera les servía la reforma exprés del reglamento, tiraron campo a través, se inventaron un reglamento que nunca existió para dar apariencia de legalidad a la aprobación de las antidemocráticas leyes de desconexión en los nefastos plenos del 6 y 7 de septiembre 2017.

Ahora la historia se repite en el Senado, aunque los protagonistas sean el PP intentando atrasar la aprobación de la ley de amnistía y Vox exigiendo su bloqueo. 

 Resulta curioso comprobar cómo ambos nacionalismos usan el filibusterismo parlamentario de manera clónica. Unos y otros –no solo ellos– aún no han entendido que en democracia las formas son también el fondo de su esencia. Y que modificar las reglas y procedimientos de las instituciones para imponer sus posiciones es una manera de degradar la democracia.

Por supuesto no se me ocurre pensar que unos y otros sean lo mismo. Aunque no solo les une el filibusterismo parlamentario. Constato que piensan y actúan de la misma manera cuando se trata de defender la nación en contra de la democracia"         ( Joan Coscubiela , eldiario.es, 19/11/23)

14/6/23

Siempre ha existido una extrema derecha catalanista... La extranjerización del fascismo que se ha hecho en Catalunya, atribuía a España y a los españoles su exclusiva en Catalunya. El fascismo viene de fuera, decían... en Catalunya existe una parte de la sociedad que no tiene ninguna identificación política más allá del independentismo, como si esta fuese ya de por si una ideología. Esta carcasa supuestamente vacía de ideología ha sido el contenedor en el que se ha colado esta extrema derecha

 "Catalunya, año 2011. Dos mujeres jóvenes saltan a la comba en una plaza de un pueblo al ritmo de una canción tradicional catalana. De repente, las protagonistas se transforman y aparecen cubiertas por un burka, saltando igual que las anteriores, pero con una música árabe de fondo. Esta sería la Catalunya de 2025, según este anuncio electoral de la ultraderechista Plataforma per Catalunya (PxC), liderada por Josep Anglada. Esta formación logró aquel año 67 concejales y estuvo a punto de entrar al Parlament de Catalunya, con una campaña que se resumía en dos frases: ‘primero los de casa y ‘no al islam’. Aunque Anglada era un viejo fascista españolista, ex miembro de la Fuerza Nueva de Blas Piñar, en su pueblo, en Vic, ya había cosechado cierto éxito entre sus vecinos con sus discursos contra las personas migrantes y bajo otra marca, la Plataforma Vigatana, con la que ya había sido concejal.

Anglada supo no entrar en conflicto sobre a qué casa se refería. No metió en la ecuación hasta pasados unos años el nombre de España, y supo así ganarse a una parte del electorado de Vic y de otras ciudades catalanas, con un prejuicio transversal que comparten ámbitos tanto catalanistas como españolistas, algunas izquierdas y no pocas derechas: el racismo y la islamofobia, que son hoy el nuevo antisemitismo, como decía el historiador italiano Enzo Traverso. Esta fórmula había sido probada ya con éxito en otros países años atrás, y el propio Anglada gozaba de muy buenas conexiones internacionales en Europa, con pesos pesados de la ultraderecha como el Frente Nacional francés o el FPÖ austríaco, además de con un multimillonario sueco que financiaba a gran parte de estos partidos, Patrick Brinkmann. Anglada obtuvo el mejor resultado electoral que había obtenido nunca un partido de extrema derecha en España desde la marcha de Blas Piñar a mediados de los años 80.

La historia del ascenso y la caída posterior de PxC podría ser material de una serie cinematográfica. El partido acabaría despeñándose los años sucesivos a su mayor éxito debido a múltiples escándalos, deserciones y hasta supuestos intentos de asesinato de algunos miembros del partido contra su líder. El activismo antifascista hizo también una gran labor pedagógica pueblo por pueblo, y los periodistas hicieron su trabajo, retratando constantemente las falsedades de sus discursos y la verdadera cara de sus candidatos, algunos de ellos abiertamente neonazis. Aunque el caso de PxC fue anecdótico e inédito en el conjunto del Estado español antes de la entrada de Vox años después, el aviso era evidente: había una parte de la sociedad que estaba dispuesta a comprar el discurso del odio de la extrema derecha.

Las últimas elecciones municipales han permitido a la ultraderecha española de Vox asentarse todavía más en España, y también en Catalunya, donde ha pasado de tres a ciento veinticuatro concejales. El voto españolista y de extrema derecha en Catalunya siempre ha existido, pero también el racismo, la xenofobia y la islamofobia. Siempre ha existido una extrema derecha catalanista, pero hasta ahora había sido muy marginal, hasta el punto en el que se la ha echado en no pocas ocasiones de los actos y las conmemoraciones más importantes de Catalunya por parte de otros grupos independentistas. Hasta ahora. (...)

Es el caso de los dos partidos ultraderechistas que acaban de irrumpir en varios municipios catalanes, y que se han convertido en objeto de polémica estos días: Aliança Catalana (AC) en Ripoll y en otras dos localidades y el Front Nacional de Catalunya (FNC) en Manresa y en La Masó. Especialmente la primera, con un lema idéntico al que usó PxC en 2011, ‘primer, els ripollesos’, y sin mencionar en ningún momento el marco nacional: ninguna alusión ni a Catalunya ni a España. Ni siquiera a la independencia. La de esta formación lideresa lleva tiempo popularizándose en redes sociales con discursos calcados al resto de extremas derechas contra migrantes y musulmanes, y con el especial ingrediente del desencanto tras el procés, que se ha convertido en una cantera de la antipolítica y en un caladero para mesías, salvapatrias y chamanes varios, sirviendo, además, de ariete contra la izquierda y contra el independentismo existente.

Desde las pasadas elecciones, Silvia Orriols, la candidata de AC por Ripoll, que ha ganado las elecciones con seis concejales de diecisiete, ha conseguido ser el foco del debate. Ha recibido el apoyo de otros independentistas popularizados por su histrionismo tras el procés y que comparten sus fobias contra determinadas comunidades, ha sido entrevistada por Pilar Rahola en 8TV, acompañada por otros políticos y periodistas, y legitimada por líderes como la ex presidenta del Parlament, Laura Borràs, que sugirió en Twitter que se la dejara gobernar y matizó posteriormente tras un alud de críticas.

 La normalidad con la que ha entrado este nuevo actor político en Catalunya viene en parte al haber extendido el mantra de que no puede ser de extrema derecha si se llama independentista, como si esto fuese una especie de vacuna. Como si los países que también sufrieron el fascismo, como Francia, Italia o Alemania, no hubiesen sufrido igual el ascenso y la normalización de aquellas viejas ideas que nunca se fueron. La extranjerización del fascismo que se ha hecho en Catalunya, atribuía a España y a los españoles su exclusiva en Catalunya. El fascismo viene de fuera, decían. Como si los habitantes de una nación sin estado no pudiesen ser racistas, o como si no pudiesen decir exactamente lo mismo que la ultraderecha española sobre el feminismo, los derechos LGTBI, las personas migrantes, los judíos, los gitanos o los musulmanes, y enarbolar, como ya hacen abiertamente, teorías de la conspiración sobre un supuesto plan para reemplazar a la población autóctona por migrantes y poco a poco islamizar Occidente. Las extremas derechas españolas y catalanas comparten enemigos comunes (...)

Hay que tener en cuenta que en Catalunya existe una parte de la sociedad que no tiene ninguna identificación política más allá del independentismo, como si esta fuese ya de por si una ideología. Esta carcasa supuestamente vacía de ideología ha sido el contenedor en el que se ha colado esta extrema derecha, que ha sabido navegar en aguas turbulentas en un momento clave: la normalización de las ideas de extrema derecha en todo el mundo y el contexto catalán de desafección política. A todos los ingredientes clásicos de la ultraderecha contra determinados colectivos, a los que pretende quitar derechos, hay que sumar el discurso antipolítico, la supuesta traición de los partidos y líderes del procés, y toda la épica y el mesianismo propio del populismo identitario que dice representar al pueblo y que promete hacer lo que los demás no han hecho, envolviéndose en banderas e himnos y arrogándose la representatividad del auténtico patriotismo.

Estos días han sido principalmente otros independentistas quienes han denunciado la banalización de esta extrema derecha por parte de personas del mismo entorno, alertando de que nada, excepto el idioma y el marco nacional, la diferencia del resto de ultraderechas. Marc Ferrer, un bombero catalán, hizo un excelente hilo en Twitter mostrando las coincidencias de esta extrema derecha catalana con el resto de extremas derechas, adjuntando capturas de las declaraciones calcadas de los diferentes líderes, de cuyo mensaje tan solo se diferencia el idioma. También periodistas que llevan años siguiendo a la extrema derecha por toda Europa, como Jordi Borràs o Alba Sidera, han puesto en bandeja numerosas evidencias para quienes todavía hoy niegan que esto encaje en la extrema derecha, o sencillamente lo acepten como otra opción política respetable. La respuesta ha sido en muchos casos el insulto, la descalificación, la etiqueta de traidores y hasta la amenaza.

No hay que obviar en estos análisis las características propias de las localidades donde ha anidado y han tenido éxito estas formaciones, y buscar también en qué han fallado las políticas públicas para que haya germinado la semilla del odio. Qué problemas existen en el municipio, qué respuestas institucionales se les ha dado y qué se podría hacer mejor. Qué ha hecho la izquierda y el resto de la sociedad ante los problemas y ante la proliferación de los discursos de odio. Y qué ha fallado en el independentismo para que haya dejado de ilusionar a una parte de la ciudadanía, que se ha lanzado en brazos del trumpismo catalán. Aunque este fracaso no pueda ser excusa para aceptar las consignas y las fórmulas mágicas que promete siempre la ultraderecha para solucionar problemas complejos, ni tampoco para que, ante el éxito de estos discursos, el resto de los partidos copien o avalen estos discursos.

Es lo que ha pasado con la normalización de Vox en España, y lo que está pasando ahora en Catalunya cuando líderes de otros partidos y medios de comunicación dan la bienvenida a esta otra ultraderecha. Y es que no hay que desligar lo que sucede en Catalunya hoy con lo que viene sucediendo en el resto de países de Europa desde hace años, y es por ello que, aunque busquemos respuestas locales a este fenómeno, no hay que obviar que la ola reaccionaria es global, y que existen múltiples canales por donde estas ideas van calando en una parte de la población. (...)

Esta infección es quizás el mayor éxito de quienes siempre han tratado de vincular este movimiento con el supremacismo, y les va como anillo al dedo para presentarlo como racista y excluyente. (...)"                 (MIquel Ramos, Público, 13/06/23)

16/11/22

Parece que Borràs, a la hora de intentar salirse de rositas, no le hace ascos a tener de abogado a un terrorista independentista colaborador de ETA, y de perito judicial a un militante de Fuerza Nueva que participó en el secuestro, tortura y asesinato de una chica de 19 llamada Yolanda González... Dios los da y ellos se juntan

 "Supongo que, una vez has elegido como tu abogado de referencia a un facineroso como Gonzalo Boye, ya te parece de lo más normal aumentar tu equipo legal con el fichaje de un perito judicial que, tiempo atrás, perteneció a Fuerza Nueva y participó en el secuestro, tortura y asesinato de una chica de 19 llamada Yolanda González tras confundirla con un miembro de la banda terrorista ETA. Eso es lo que ha hecho Laura Borràs ante la que se le viene encima por sus presuntas corruptelas cuando estaba al frente de la ILC y le hacía favores en forma de contratos otorgados a dedo a su amigo Isaías Herrero, pícaro contemporáneo y narcotraficante en sus ratos libres (conocido por el cariñoso sobrenombre de El Camello de Convergencia).

 El fichaje atiende por Luis Enrique Hellín (aunque en realidad se llama Emilio) y tiene un historial que, en principio, debería poner en fuga a una independentista de piedra picada como la Geganta del Pi: en 1980 se cargó a la tal Yolanda, en 1982 le cayeron 43 años a la sombra, en 1987 se dio el piro al Paraguay aprovechando un permiso carcelario, en 1989 fue detenido por la Interpol y devuelto a España, donde volvió al talego unos añitos más. Cuando salió, fundó Net Computer Forensics (a medias con su hermano Juan José y su sobrino Jonathan, que actualmente no quieren saber nada de él) y llegó a impartir cursos forenses a los Mossos d’Esquadra, la Ertzaintza, la Policía Nacional y la Guardia Civil (¡Dios les conserve la vista a todos esos cuerpos!), así como a prestar sus servicios en países como Perú, Venezuela y Marruecos. Y aún le quedó tiempo para echarles una manita a Cristina Cifuentes y al cuñado de Rita Barberá.

Parece que Borràs, a la hora de intentar salirse de rositas, no le hace ascos a un militante de Fuerza Nueva que participó en un asesinato. Hasta Boye, dando muestras de una extraña solidaridad entre delincuentes, ha salido en defensa de Hellín, diciendo que ya pagó su deuda con la sociedad y puede, por consiguiente, ganarse la vida como mejor le parezca. Por parte de Borràs, el fichaje de Hellín da cuenta de su catadura moral, digamos, discutible: Boye es un expresidiario que colaboró con ETA, se sacó la carrera de Derecho en el trullo y encontró, como abogado, la manera ideal de seguir ejerciendo de enemigo del Estado, que es, al parecer, lo que más le gusta en el mundo; pero Boye, que se sepa, no secuestró ni torturó ni asesinó personalmente a nadie, mientras que el tal Luis Enrique tiene las manos manchadas de sangre, motivo por el que la fiscalía pretende apartarlo del juicio al que se va a enfrentar en breve la Geganta del Pi.

Laura Borràs considera que todo le está permitido porque todo lo hace bien y siempre tiene razón. Otro se lo hubiera pensado dos veces antes de incluir en su equipo legal a un asesino confeso y convicto, pues la reinserción social tiene sus límites y, a efectos prácticos, semejante fichaje es obvio que no iba a ser del agrado de los jueces. Pero nuestra Laura es de las que creen que el fin justifica los medios, y si hay alguien que puede arrojar dudas sobre los incriminadores correos electrónicos de su amigo el camello, bienvenido sea, aunque se trate de un sujeto de extrema derecha con delitos de sangre. Desde la trinchera opuesta, Boye le ha dado la bienvenida al club, mientras Borràs, cosa rara en ella, mantiene un pertinaz silencio: si se libra de lo que se le viene encima, como si es gracias a los esfuerzos conjuntos de Jack el Destripador y Charles Manson.

El fichaje del perito asesino es un paso adelante en la tendencia al matonismo de la señora Borràs, a la que acabamos de ver en acción al salir en defensa de su querido secuaz y guardaespaldas, Francesc de Dalmases​​​​​​​, defensa que ha incluido hasta berridos para Magda Oranich, la responsable del informe sobre su bully de referencia. Además de un matón, ahora Laura cuenta entre sus íntimos con un asesino de extrema derecha. Me pregunto qué será lo próximo. Y Turull y sus aturullados, a todo esto, sin decir ni pío, demostrando que no pintan tanto como aparentan en ese club de fans de Puchi que atiende por Junts x Cat y al que las encuestas auguran un futuro cada vez más negro. Un líder auténtico se desharía de gente como Borràs y Dalmases a la voz de ya, pero Turull es incapaz de hacerlo porque el cargo le va grande: lo suyo sería, a lo sumo, una alcaldía lazi en algún pueblo de la Cataluña profunda.

Emilio (o Luis Enrique) Hellín tiene fama de ser un lince con sus peritajes y eso es lo único que le interesa a la Geganta del Pi. ¿Que el sujeto era un facha, torturador y asesino? Pues ya lo dice Boye: hay que dar a la gente una segunda oportunidad, como se la dieron a él en vez de deportarlo, que es lo que se merecía y sigue mereciéndose. Es evidente que los extremos se tocan: de ahí la solidaridad entre un colaborador de ETA y un criminal de Fuerza Nueva, entre bomberos no hay que pisarse la manguera. Y mientras tanto, Laura Borràs a lo suyo: intentar sobrevivir a un juicio que puede acabar dando con sus huesos en la cárcel, aunque sea recurriendo a lo peor de cada casa. Se me ocurren pocos personajes más tóxicos en la política catalana que la Geganta del Pi y reconozco que no veo la hora de librarme de ella. Y no soy el único."               (Ramón de España , Crónica Global, 15/11/22)

30/11/21

El miserable fascismo de Vox ('Almudena, con odio has vivido'), y el miserable fascismo del nacionalismo catalán ('Almudena, ñorda catalanófoba') el mismo miserable fascismo es...

 "Insultos de indepes a Junqueras por el pésame por Almudena Grandes.

 El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha recibido insultos por parte de muchos independentistas indignados en respuesta a un tuit de pésame por la muerte de la escritora Almudena Grandes, a quien consideran "catalanófoba" y le desean “el infierno”.

“Escritora luchadora, combativa y comprometida para dar voz a los vencidos. Descansa en paz, Almudena Grandes”, fue el escrito que dejó ayer Junqueras en las redes sociales.

“Venga chico, ve a mamarla”; “imbécil”; "Siempre comiendo el culo a los enemigos de Cataluña"; “mermado”; “payaso”; “cura”; “lameculos”; “das vergüenza ajena”; “zopenco”; "botifler" o “sinvergüenza” son algunos de los descalificativos que le dedican al líder de ERC.

También “ciérrate en casa con tus hijos y no salgas”; "eres escoria"; "amigo de los fascistas"; “tonto; "deja las drogas"; "cínico"; “tú también irás al infierno, desgraciado”; “asqueroso”; "bandarra"; "mala persona"; "cobarde"; "monstruo de mierda"; "burro", "inmundicia humana", "babosa", "gilipollas"; “dass asco” o “gusano viscoso”.

La fallecida Almudena Grandes también recibe insultos como “malnacida”, “mujer mala”, “fascista de manual”; "que le den por el culo en el infierno con un pie de cerdo"; "nazi"; "miserable”, “racista", "mala persona"; "nyorda catalanófoba"; "española de mierda" o "ella descansa, yo más"."           (e-notícies, 29/11/21)

 "El indignante tuit de Vox sobre la muerte de Almudena Grandes: "Con odio has muerto".

(...)   El partido político Vox ha sido centro de una polémica en medio del luto por Almudena a causa de un tweet publicado por la cuenta oficial de la formación de ultraderecha en Vicálvaro. 

"Con odio has vivido y con odio has muerto", escribieron desde la formación. Este comentario levantó críticas y respuestas negativas de varios usuarios en Twitter que se indignaron con el mensaje. Finalmente, el tweet fue borrado pero no consiguió calmar el enfado provocado. (...)"           (SER, 28/11/21)

17/5/21

Rufián equipara a JxCat con Vox... "La ultraderecha española a veces coincide con la derecha independentista"... algo evidente para todos... acaba de caer del burro

 "El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha equiparado a Junts per Catalunyna con Vox y PP durante la sesión de control al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en el Congreso. "La ultraderecha y la derecha española a veces coinciden en sus acusaciones con la derecha independentista", ha sentenciado.

Rufián ha criticado que ni la "ultraderecha española" ni el "independentismo catalán de derechas" sepan entender la relación que los republicanos catalanes mantienen con el Gobierno español. "Nosotros no es que queramos dialogar y hacer política con ustedes porque seamos lo mismo, sino porque somos lo contrario a ustedes", ha remarcado.

El líder de ERC en Madrid ha defendido que "nosotros no creemos en ustedes, creemos en el momento histórico que nos ha tocado vivir a todos". No creo en su voluntad, creo en su necesidad", ha remachado el portavoz de Esquerra.

Finalmente, ha recordado a Pedro Sánchez que "en Madrid les ganó la izquierda a su izquierda y espero que tome nota, tanto usted como sus rapsodas de Moncloa". "Lo que no hagan ahora no lo va a hacer con un Gobierno de PP y Vox", ha advertido."                (e-notícies, 12/05/21)

7/5/21

Vox, hijo del 'procés'... el éxito electoral del partido de Abascal no llegaría hasta finales de 2018, en las elecciones andaluzas. Y eso cronológicamente ocurre tras el otoño del procés. Esa crisis secesionista lo cambió todo en España... la ultraderecha es hija del procés

 "Al independentismo le gusta mucho estos días regocijarse en la crispada campaña madrileña y en la amenaza que supone Vox, partido al que se presenta como la encarnación del fascismo español o del franquismo sociológico que pervive en las estructuras del Estado, desde el Ministerio del Interior hasta la prensa conservadora, pasando por la judicatura y, claro está, la monarquía. Es lo que escribió Toni Soler en el diario Ara el pasado domingo (...)
 
Según el profesor de la Universidad de Kent Carles Ferreira en un estudio sobre la ideología de Vox, publicado en la Revista Española de Ciencia Política (núm. 51, 2019), sus elementos definitorios son: nacionalismo, nativismo, autoritarismo y defensa de los valores tradicionales. Su agenda socioeconómica es neoliberal, por lo que el discurso populista es solo un factor complementario y siempre subordinado a la retórica nacionalista (por ejemplo, supresión de las autonomías) (...)
 
Por tanto, estamos ante una formación de derecha radical, que combina nacionalismo y xenofobia, que apela a la soberanía nacional frente a la federalización europea, con una concepción autoritaria de la sociedad que descansa en valores tradicionales (antifeminismo), y cuyo modelo económico es neoliberal, lo cual la aleja del populismo antiglobalización que practican formaciones homólogas en Europa. Es cierto que cataloga como “enemigos de España” tanto a las izquierdas como a los separatistas, (...)
 
Curiosamente, en el Parlamento Europeo, Vox no se sienta junto a Le Pen y Salvini, sino en el grupo de los Conservadores y Reformistas, donde están los ultracatólicos polacos de Ley y Justicia, al lado también del partido que en Bélgica apoya a Carles Puigdemont, los flamencos nacionalistas de N-VA. (...)
 
 Los sorprendentes resultados de la formación ultraderechista en Andalucía se explican como reacción nacionalista a la tensión vivida un año antes en Cataluña, cuyo desafío cuanto menos retórico seguía en pie con la presidencia vicaria de Quim Torra, con Puigdemont fugado de la justicia y Oriol Junqueras en la cárcel acusado de rebelión. Y no olvidemos que pocos meses después Vox iba a ejercer de acusación popular en el juicio del procés.
 
Es cierto que no solo es un partido nacionalista, y que otros elementos de su ideología como la xenofobia pesan cada vez más, como estamos viendo en la campaña de Madrid, pero el despegue en votos se produjo principalmente en esa clave, como consecuencia del descrédito del Gobierno Rajoy por blando e incompetente frente a los independentistas.
 
 En definitiva, la ultraderecha es hija del procés, de la tensión secesionista que se activó a partir de 2012 con el pacto entre CiU y ERC para investir a Artur Mas a cambio de 
una consulta soberanista. Aunque en las europeas de 2014 Vidal-Quadras se quedó cerca de obtener representación, a Vox le cuesta arrancar. Si bien en 2015 y 2016 la tensión en Cataluña iba in crescendo, fue ignorada mayormente por la opinión pública española, que estaba en otros temas.
 
 También porque el Gobierno del PP se esforzó por trasladar el mensaje de que el desafío no iría a ninguna parte y que en ningún caso habría referéndum. Pero 2017, lo cambió todo. Y tras la moción de censura que desalojó a Rajoy en mayo de 2018 y hundió electoralmente al PP, Vox se lanzó a recoger el voto del hombre cabreado, de la derecha españolista que ya antes había explotado con el procés."                (   Joaquim Coll, Crónica Global, 28/04/21)

2/2/21

Un extraordinario vídeo, (de Ciudadanos, sí)... debería tener una autoría de izquierdas, pero en fin... dónde ilumina la comparación entre el asalto al Capitolio instigado por Trump, y el asalto al Parlament instigado por Torra

 " En octubre de 2018 los radicales intentaron asaltar el Parlament de Cataluña. En enero de 2020 los radicales consiguieron asaltar el Capitolio de Estados Unidos. La comparación entre ambos populismos nacionalistas es obvia. No podemos olvidar para que NO se repitan estos acontecimientos lamentables."     (Ciudadanos)

 "Intento de asalto al Parlament tras el aval de Torra a los CDR"         (Àlex Tort, La Vanguardia, 02/10/18)

"Asalto al Capitolio de los Estados Unidos de 2021"   (Wikipedia)

6/8/20

Las clases altas, ¿la garantía del éxito de Puigdemont? Las rentas más elevadas se han identificado con el independentismo durante el 'procés' y pueden decantarse por JxCat

"La trampa separatista y el síndrome catalán” son dos expresiones de Thomas Piketty, el economista francés autor de Capital e ideología. En su libro, Piketty se refiere al caso catalán como paradigmático de la apuesta de los “más favorecidos” por el separatismo, que identifica como un movimiento insolidario. 

Ante la inminencia ahora de las elecciones catalanas, la suerte de Carles Puigdemont dependerá de que esas clases altas vuelvan a apostar por el independentismo y dejen en la estacada, otra vez, a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).


¿Hay indicios de ello? El politólogo Oriol Bartomeus destaca la “enorme incertidumbre” a la que se enfrentan ahora todos los expertos en demoscopia, pero sí indica hay algunos parámetros que pueden ser decisivos. El primero, y el más importante, es que la crisis provocada por el Covid no afecta a toda la población por igual, y los ciudadanos con rentas medias altas y altas se han visto menos afectados. En el otro lado están los ciudadanos que, en localidades como Barcelona, apostaron por ERC y pueden ahora castigar al partido por los errores del Govern de la Generalitat, cuyas carteras sociales están en manos de los republicanos.

¿Como el barrio de Salamanca de Madrid?


El fenómeno ocurrido en el barrio de Salamanca de Madrid, donde las clases más acomodadas, apoyadas por Vox, se manifestaron en contra del Gobierno de Pedro Sánchez durante el estado de alarma, se identifica en Cataluña con el independentismo, el que abraza las tesis de Puigdemont, dispuesto a mantener “el conflicto con el Estado”. Y ese movimiento podría favorecer a Junts per Catalunya (JxCat), como apunta Bartomeus, en detrimento de ERC, que ha apostado por la capacidad de gestión justo cuando esa gestión está haciendo aguas con nuevos e importantes rebrotes del Covid en Lleida y Barcelona.

Influencia en Barcelona


Piketty lo ha señalado en su libro: “Es extremadamente chocante comprobar que el nacionalismo catalán es mucho más acusado entre las categorías sociales más favorecidas que entre las más modestas”. En los estudios que cruzan esas variables, los del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat (CEO) y los que ha manejado Piketty se plasma esa apuesta: “El apoyo a la idea nacionalista (lo señala como sinónimo de independentismo) alcanza el 80% entre el 10% de las personas consultadas con mayor renta y nivel de estudios, frente a apenas el 40%-50% de apoyo entre el 50% inferior”.


Los resultados de las elecciones autonómicas de 2017 en la ciudad de Barcelona fueron significativos: Ciudadanos, que ganó los comicios, se impuso en distritos de menor y de mayor renta, como Nou Barris, Les Corts y Sarrià-Sant Gervasi. Pero Junts per Catalunya, con el estandarte de Puigdemont, fue predominante en el Eixample, y superó a ERC y a Ciudadanos en Gràcia, Sant Martí, Poble Nou, Vallvidrera, el Tibidabo y Les Planes. (...)"               (Manel Manchón, Crónica Global, 17/07/20)

19/11/19

Europa lo tiene más claro... Europa considera que el proyecto independentista es un fenómeno de la extrema derecha ultranacionalista, como la Liga de Matteo Salvini en Italia, el partido de Víktor Orbán en Hungría, la extrema derecha de Polonia, los impulsores del Brexit en Gran Bretaña, los ultras escandinavos, suizos o flamencos, y los grupos que sostienen a Donald Trump en EEUU...




"La Unión Europea (UE) mantiene su postura de oposición total al intento del independentismo catalán de separar a Catalunya de España, tras la sentencia contra los principales impulsores de esa tentativa. La Comisión de la UE ha dicho que “sigue siendo un asunto interno de España, que tiene que ser resuelto en línea con su orden constitucional”.  Y el Parlamento Europeo ha rechazado celebrar un debate sobre el asunto, además de prohibir el acceso a sus instalaciones al ex presidente Puigdemont.

Fuentes del europarlamento dicen que Europa no sólo no ha cambiado de posición respecto al proceso catalán, sino que es muy difícil que pueda cambiar su postura en el futuro, porque la aparición de la violenca independentista ha encendido todas las alarmas en Bruselas. Los responsables de la Unión han visto con una gran preocupación los graves disturbios provocados por activistas del independentismo para protestar contra la sentencia.

Además, según las mismas fuentes, este hecho ha ratificado la opinión, mayoritaria en los órganos de dirección de la UE, en el sentido de que el proyecto catalán debe ser analizado en el marco de la emergencia de movimientos ultraderechistas como la Liga de Matteo Salvini en Italia, el partido de Víktor Orbán en Hungría, la extrema derecha de Polonia, los impulsores del Brexit en Gran Bretaña, los ultras escandinavos, suizos o flamencos, y los grupos que sostienen a Donald Trump en EEUU. Es decir, Europa considera el proyecto independentista es un fenómeno de la extrema derecha ultranacionalista."                      (e-notícies, 29/10/19)

28/6/19

¿De izquierdas? ¿El independentismo es progresista? El independentismo catalán está parcialmente liderado por fuerzas de la burguesía reaccionaria y corrupta de Catalunya, lo que explica el apoyo de formaciones ultranacionalistas de la extrema derecha europea y de figuras cercanas al Tea Party de EEUU... porque el brote independentista catalán iniciado hace años fue el reflejo en Catalunya de la reacción ultraderechista en el conjunto de Europa frente a las consecuencias de la última crisis económica global...

"Las negociaciones sobre el futuro control de la alcaldía de Barcelona han provocado que los dirigentes independentistas, muy interesados en conseguir el apoyo de los comunes de Ada Colau, hayan reanudado sus proclamaciones sobre un pretendido carácter progresista y de izquierdas de las posiciones ideológicas de los independentistas. 

Esta tesis, con el correspondiente apoyo de los potentes altavoces mediáticos afines, parte de una supuesta realidad que, según los independentistas, es indiscutible: el independentismo catalán es de izquierdas.

Este planteamiento encuentra un cierto apoyo en la izquierda catalana y española que, entre otras cuestiones, procede del hecho histórico de que la izquierda y los nacionalistas compartieron algunos objetivos comunes contra el franquismo.

Esta inercia ha provocado que, después de la transición hacia un sistema democrático en el Estado, se haya mantenido un cierto complejo en la izquierda, en el sentido de intentar evitar actuaciones que pudieran generar acusaciones de traición desde el independentismo.

Sin embargo, el brote independentista catalán iniciado hace años fue el reflejo en Catalunya de la reacción ultraderechista en el conjunto de Europa frente a las consecuencias de la última crisis económica global.

El independentismo catalán, algunos de cuyos dirigentes han escrito textos xenófobos, racistas y supremacistas, está parcialmente liderado por fuerzas de la burguesía reaccionaria y corrupta de Catalunya, un hecho que explica el apoyo al proyecto independentista catalán de formaciones y dirigentes ultranacionalistas de la extrema derecha europea y de figuras cercanas al Tea Party de EEUU. A pesar de todo, el independentismo catalán pretende que es de izquierdas y progresista."              (e-notícies, 07/06/19)

21/6/19

Nicolas Klein: “La Generalitat se parece mucho a un Estado de rasgos fascistas”... cierres arbitrarios del Parlamento regional y violación de la ley de la minoría parlamentaria; Constitución progresiva de una fuerza policial política que respondería solo a las órdenes del presidente de la Generalitat (Mossos d'Esquadra); constitución de vastas categorías de traidores (botiflers y otros charnegos), que se atreven a ser desfavorables para la independencia de Cataluña; la acción de las organizaciones y asociaciones (ANC Òmnium Cultural, Diplocat CDR) más o menos con el apoyo de la Generalitat y cuya acción es a menudo ilegal, cuando no se limita vierte en la violencia contra las "sindicalistas"; discurso xenófobo por parte de muchos líderes políticos independientes (incluido el presidente de la Generalitat, Joaquim Torra); Múltiples presiones en todas las áreas para transmitir solo el mensaje de independencia, incluso en áreas que deben permanecer neutrales (como la educación pública o la justicia), etc... Si hay fascismo en España, es el de los secesionistas, y no el del estado central...

"FM: Actualmente se celebra en el Photobastei en Zurich una exposición fotográfica acompañada de debates, todos organizados por el periodista Jordi Borràs y el ANC Suiza sobre el tema del "fascismo en España". ¿De qué trata realmente el fascismo en España?

Nicolas Klein: Siempre es difícil responder a estas preguntas ya que las etiquetas políticas tienen diferentes significados para diferentes personas o corrientes de pensamiento. Sin embargo, creo que podríamos estar de acuerdo con la idea de que el término "fascismo" se usa hoy de manera incorrecta y en todas partes.

Por lo tanto, es necesario acordar una definición al menos que permita ser clara y precisa. 

El fascismo es, creo, una mezcla de varios componentes políticos e ideológicos: el autoritarismo estatal; el deseo de controlar todos los aspectos de la sociedad, incluidas las conciencias y la intimidad (lo que lo convierte en un totalitarismo); la existencia de policía política y la constante intimidación a través de organizaciones más o menos patrocinadas por el estado y movimientos espontáneos que se adhieren a la ideología oficial; el reinado de la arbitrariedad, especialmente en la justicia; el rechazo al parlamentarismo y las elecciones representativas; la constante apelación al pueblo como un todo monolítico que sería el único depositario de legitimidad ... siempre que sea debidamente interpretado por las autoridades en su lugar; la creación de vastas categorías de "traidores" a la patria e ideología oficial; el auge de la xenofobia.

 Por desgracia para los separatistas catalanes, las principales organizaciones internacionales y la inmensa mayoría de las clasificaciones establecidas por las agencias globales independientes muestran que España está muy lejos del fascismo y parece incluso entre las democracias más avanzadas del mundo y más respetuosas de los derechos individuales. Solo sus seguidores interesados ​​y los ingenuos los siguen en este discurso.

 Sin embargo, la Generalitat de Cataluña dirigido por separatistas se parece mucho a un estado con rasgos fascistas: cierres arbitrarios del Parlamento regional y violación de la ley de la minoría parlamentaria; Constitución progresiva de una fuerza policial política que respondería solo a las órdenes del presidente de la Generalitat (Mossos d'Esquadra); constitución de vastas categorías de traidores (botiflers y otros charnegos), que se atreven a ser desfavorables para la independencia de Cataluña; la acción de las organizaciones y asociaciones (ANC Òmnium Cultural, Diplocat CDR) más o menos con el apoyo de la Generalitat y cuya acción es a menudo ilegal, cuando no se limita vierte en la violencia contra las "sindicalistas"; discurso xenófobo por parte de muchos líderes políticos independientes (incluido el presidente de la Generalitat, Joaquim Torra); Múltiples presiones en todas las áreas para transmitir solo el mensaje de independencia, incluso en áreas que deben permanecer neutrales (como la educación pública o la justicia), etc.

Si hay fascismo en España, es el de los secesionistas, y no el del estado central.

 FM: ¿Y qué podemos decir de la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC), en general y como instrumento de propaganda?

Nicolas Klein: Es una de las muchas organizaciones parapolíticas que hoy sirven a la causa separatista. Creada en abril de 2011, dirigida por Elisenda Paluzie, está a medio camino entre el movimiento social adecuadamente instrumentado por el poder político y el lobby. Organiza numerosos actos pro separatistas sobre los fondos públicos (que constituyen al menos una ruptura de la neutralidad de la administración pública y, en el peor de los casos, un claro desvío de dinero).

Sirve para la propaganda de la independencia en todo momento y debe transmitir, tanto en Cataluña como en el extranjero, la idea de la unanimidad de los catalanes detrás del mensaje secesionista (que, como todos sabemos con seguridad, es una mentira). De hecho, actúa con impunidad en el territorio español y más allá de las fronteras de nuestro vecino ibérico, organizando manifestaciones, exposiciones y otras conferencias con partidarios del poder separatista, sin aceptar nunca la contradicción o el enfoque científico.

 FM: ¿Cómo se articulan la ANC, Omnium Cultural y el Diplocat de la Generalitat la matriz de la manipulación de las masas en la escena internacional?

Nicolas Klein: Como dije anteriormente, todas estas organizaciones se financian con fondos públicos (incluidos, por lo tanto, la mayoría de los "unionistas" catalanes y los españoles que no residen en Cataluña) y cuentan con el apoyo directo del poder. o indirectamente.

Se coordinan a través de la Generalidad, que define una hoja de ruta general y acuerda subsidiarlos. En realidad, la radio-televisión pública catalana opera hoy en el mismo modo, ya que solo transmite un punto de vista único (el del separatismo), incluso si se trata de distorsionar considerablemente la realidad.

 FM: ¿Cuál es la respuesta de España o incluso de la autonomía catalana a estos ataques repetidos en forma de denigración y falsas acusaciones?

Nicolas Klein: Esta respuesta ha sido, hasta ahora, bastante débil. Entre octubre de 2017 y mayo de 2018, en el contexto de la suspensión temporal de la autonomía catalana, las cuentas de la Generalitat fueron supervisadas por el Estado central, que tenía que garantizar, en particular, la legalidad del uso de este dinero.

Pero al igual que la suspensión de la autonomía, esta supervisión se levantó rápidamente y la Generalitat de Cataluña reanudó de inmediato sus actividades dudosas. En este momento, la organización España Global y el Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell, están tratando de coordinar una forma de respuesta mediática, cultural y diplomática a esta propaganda descarada en el Extraño, pero sigue siendo una respuesta tímida."           (Entrevista con Nicolas Klein, François Meylan, blog, 18/06/19)

El nacionalismo flamenco que apoya Puigdemont acaba en el mismo grupo que Vox en el Parlamento europeo... fascismo llama a fascismo

"Vox compartirá grupo en el Parlamento Europeo con los nacionalistas flamencos que apoyan al ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Los tres eurodiputados del partido que lidera Santiago Abascal han pedido formalmente el ingreso en el Grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), que lideran los ultracatólicos polacos de Ley y Justicia.

Los nacionalistas de la Nueva Alianza Flamenca (N-VA), que han ganado las últimas elecciones en Bélgica, invitaron Puigdemont al Parlamento Europeo para que diera una conferencia que finalmente no se celebró.

La llegada del partido de Santiago Abascal incomoda a los secesionistas flamencos, que reivindican su apoyo a Carles Puigdemont, por lo que estudiaron un cambio de grupo o la creación de uno propio. Para hacerlo es necesario como mínimo 25 diputados de siete países. Ante las dificultades para conseguirlo, han decidido compartir grupo con Vox."                   (e-notícies, 20/06/19)

7/5/19

No es tergiversación, exageración ni licencia poética hablar del separatismo catalán como supremacista y totalitario... Las imágenes de los Escamots desfilando por Torregrosa (Lérida) el domingo 28 de abril, hablan por sí solas...



"No es tergiversación, exageración ni licencia poética hablar del separatismo catalán como supremacista y totalitario, con formas y simbología semejantes al del nacionalsocialismo de Hitler.

Las imágenes de los Escamots desfilando por Torregrosa (Lérida) el domingo 28 de abril, hablan por sí solas.

Uniformado como los camisas pardas de las juventudes hitlerianas, abanderado y aguerrido, ha resucitado en 2019 el grupo paramilitar creado por el partido Estat Català en 1922. 

Grupo comandado por el pistolero rompehuelgas Miquel Badía, “Capità Collons”, admirador de Mussolini y patriota admirable para Torra.

 A Badía lo mataron los mismos anarquistas contra los que él atentó mortalmente.

16/4/19

Burgaya, ex-concejar del PSC de Vic: En la Cataluña interior quedas excluido si no compartes el movimiento. Vives en el ostracismo ... el independentismo mantiene similitudes con movimientos como el de Bolsonaro. Acabo de llegar de Brasil y lo he visto...

"(...)  --Usted ha sido concejal en Vic y ha visto la evolución del nacionalismo hacia el independentismo. ¿Pudo haber sido diferente en una ciudad que se ha convertido en el corazón de ese movimiento?

--Difícilmente, porque ha habido una red de propaganda, con un pujolismo corregido y aumentado, con redes de dependencia enormes, con sueldos que dependen de esa influencia. Pero también se depende socialmente de ello. 

En la Cataluña interior quedas excluido si no compartes el movimiento. Vives en el ostracismo y la gente se deja llevar por el unanimismo, porque se prefiere estar con la mayoría, con el que está en primer lugar. Pero que no hablen de la revolución de las sonrisas, porque se han roto muchas cosas. 

En algunos aspectos, con todas las salvedades, se produce un clima similar al que dibuja Aramburu con Patria. Lo que ha pasado con los lazos amarillos… 

Mi generación ya no se creerá nunca más el Parlament, se ha creado una distancia enorme con nuestras propias instituciones. Y creo que el independentismo no ve cómo mantiene similitudes con movimientos, como decía, similares a fenómenos como el de Bolsonaro. Acabo de llegar de Brasil y lo he visto.

--¿Se puede decir que el catalanismo ha muerto definitivamente?

--El catalanismo histórico deberá hibernar una temporada. Creo que se puede llegar a un punto de encuentro a partir del federalismo, con un acuerdo sobre valores y no sobre sentimentalidades. Ese catalanismo ya no sirve, porque a partir de ahora se deberá hablar con mucha más claridad.

(Entrevista a Josep Burgaya, ex-concejar del PSC de Vic, Manel Manchón, Crónica Global, 31/03/19)

3/4/19

¿Los dirigentes independentistas catalanes considerarían legítimo que una futura mayoría parlamentaria del Congreso de los Diputados, argumentando disponer de un “mandato democrático” porque figuraba en sus programas electorales, decidiera que la Administración central recuperara unilateralmente competencias transferidas a las comunidades autónomas, vulnerando lo establecido en la Constitución?

"De camino hacia unas elecciones generales, ¿los dirigentes independentistas catalanes considerarían legítimo que una futura mayoría parlamentaria del Congreso de los Diputados, argumentando disponer de un “mandato democrático” porque figuraba en sus programas electorales, decidiera que la Administración central recuperara unilateralmente competencias transferidas a las comunidades autónomas, vulnerando lo establecido en la Constitución y en los estatutos de autonomía? 

 ¿Considerarían un ataque a la democracia y a los derechos fundamentales que el Tribunal Constitucional anulara tal legislación? 

Y si, pese a ello, se intentara imponer transgrediendo la legalidad y desobedeciendo a los tribunales, ¿considerarían que no existirían responsabilidades de quienes así obraran?"               (Pere Ysàs Solanes, Barcelona, El País, Cartas a la directora, 12/03/19)

2/4/19

El Foro de Profesores denuncia a Torra ante la Universidad de Cambridge

“El etno-nacionalismo del tipo que predican los invitados de ustedes se halla detrás de algunos de los peores períodos de la historia de Europa”. 

Esta contundente denuncia forma parte de la Carta Abierta dirigida el pasado 18 de marzo por el Foro de Profesores al vicecanciller de la Universidad de Cambridge, al que expresan su “decepción” por haber autorizado la prestigiosa institución docente británica la celebración de una conferencia del todavía presidente de la Generalidad de Cataluña, Quim Torra, y Aamer Anwar, Rector de la Universidad escocesa de Glasgow y abogado de Clara Ponsatí, la ex consejera de Educación de dicha comunidad autónoma, procesada y fugada de la justicia española.

Unos días antes de la fecha programada para tal conferencia, Aamer Anwar había afirmado en otra intervención en Cambrige – denunciada, a su vez, por estudiantes españoles en aquella universidad- que, cuando concluyese la vista oral ante el Tribunal Supremo de los dirigentes secesionistas procesados por el golpe de Estado de 2017, “España debería ser juzgada en La Haya por crímenes contra la Humanidad”.
 
En dicha Carta Abierta, el Foro de Profesores– del que forman parte más de 200 docentes y profesionales españoles, residentes en doce países- subrayan que “los señores Anwar y Torra forman parte de una campaña internacional dirigida a cuestionar el Estado de derecho, la separación de poderes y los propios pilares de la coexistencia pacífica en el seno de la democracia española” y que “su principal acusación de que el juicio que se está llevando a cabo actualmente ante el Tribunal Supremo español es un simulacro de juicio, dirigido contra prisioneros políticos, no se tiene en pie ante un examen político mínimamente riguroso: el propio señor Torra constituye un ejemplo perfecto del hecho de que las ideas políticas, incluso las que apuntan contra la propia existencia de Estado español, pueden defenderse con plena libertad en el marco de la democracia española”.

Frente a las graves manipulaciones de la realidad española que el presidente de la Comunidad Autónoma catalana y los secesionistas están divulgando internacionalmente con fondos públicos de todos los españoles, el Foro de Profesores recuerda al vicecanciller de la Universidad de Cambridge que “España es una de las 20 “plenas democracias” existentes en el mundo, a tenor de los criterios objetivos establecidos por The Economist Intelligence Unit”, que “su sistema judicial posee uno de los porcentajes más bajos de recursos admitidos ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos” y que, asimismo, “la transparencia de su sistema basado en el derecho se pone aún más de manifiesto mediante la televisión en directo del juicio ante el Tribunal Supremo”.

Para ilustrar con claridad a la Universidad de Cambridge acerca de la personalidad del presidente de la Generalidad de Cataluña, el Foro de Profesores pone de relieve que “el señor Torra posee una larga historia de opiniones xenófobas que están totalmente reñidas con la ética de su venerable institución”.  

Y, tras recordar su papel de orador principal en el homenaje tributado a Daniel Cardona, dirigente del grupo secesionista Nosaltres sols! (¡Nosotros solos!), “que escribió palabras de este calibre: “Un cráneo de Ávila nunca se parecerá a uno de Vic”; “los coeficientes intelectuales de catalanes y españoles muestran una clara ventaja a favor de los primeros”, reproduce textualmente palabras escritas por el propio Torra, que muestran con absoluta nitidez el supremacismo que preside y sustenta tanto su discurso como su acción política. 

Y, así, dice: “El propio señor Torra ha escrito lo siguiente: “Aquí, en Cataluña, el pueblo (…) oye el habla de las bestias (los oradores españoles). Son gente que escudriña en los basureros, víboras, hienas, bestias con cuerpos humanos, ahogándose en el odio. Un odio inquietante y vomitivo (…); hay algo de freudiano en estas bestias: quizá un fallo en su cadena de DNA”; “el PP, Ciudadanos y otros protofascistas no son nada, son un vacío total, carecen de civismo y de respeto hacia el país en el que viven. Son insignificantes, criaturas descerebradas que no paran de gritar y amenazar“.

Más adelante, aclara al vicecanciller de la Universidad de Cambridge que “la denominada “Constitución catalana” que el señor Torra y sus aliados intentaron aprobar ilegalmente para reemplazar el orden democrático de España y de Cataluña buscaba, entre otras medidas totalitarias, negar la ciudadanía a un número significante de gente, incluidos todos los funcionarios civiles del Estado”, y agrega que, “en el momento presente, a los niños que hablan español se les prohíbe estudiar en su lengua materna en Cataluña, perpetuando la marginación de algunos de los más vulnerables segmentos de la sociedad catalana” y que “los políticos y los ciudadanos corrientes padecen igualmente una atmósfera envenenada de violencia de bajo nivel, y de aislamiento social, impuestos por los CDR (Comités de Defensa de la República), grupos violentos a los que el propio señor Torra ha animado recientemente a “seguir apretando”.

Y, concluye su Carta Abierta requiriendo a la institución docente británica que “se desvincule de los objetivos y las posiciones que estos acontecimientos unilaterales es probable que aireen y diseminen” y apunta que le “gustaría tener una oportunidad para presentar con todo respeto las posiciones de aquellos catalanes que han sido silenciados por la maquinaria oficial de la Generalitat y sus numerosas ramificaciones, en Cataluña, en España y en el extranjero”.  (...)

Carta abierta al vicecanciller de la Universidad de Cambridge

18 de marzo de 2019

Estimado profesor Stephen Toope:

Los firmantes de esta carta observamos con decepción que su institución ha programado y publicitado recientemente conferencias sobre la política catalana, a cargo de los señores Aamer Anwar, jurista y rector de la Universidad de Glasgow, y Quim Torra, Presidente de la Generalitat de Cataluña. Si bien reconocemos y respetamos plenamente el derecho que ampara a su institución a suministrar un foro abierto y libre para la discusión de ideas legítimas, nos gustaría someter a su atención los siguientes aspectos:
  • Los señores Anwar y Torra forman parte de una campaña internacional dirigida a cuestionar el estado de derecho, la separación de poderes y los propios pilares de la coexistencia pacífica en el seno de la democracia española. 

    Su principal acusación de que el juicio que se está llevando a cabo actualmente ante el Tribunal Supremo español es un simulacro de juicio, dirigido contra prisioneros políticos, no se tiene en pie ante un examen político mínimamente riguroso: el propio señor Torra constituye un ejemplo perfecto del hecho de que las ideas políticas, incluso las que apuntan contra la propia existencia de Estado español, pueden defenderse con plena libertad en el marco de la democracia española.
  • El cliente del señor Anwar y el resto de los que comparecen ante el Tribunal Supremo español están acusados de actos criminales derivados de ignorar sistemáticamente decisiones judiciales del Tribunal Constitucional, del Estatuto de Autonomía de Cataluña e incluso las advertencias de los propios letrados del parlamento de Cataluña, al menos desde 2014. 

    A lo largo del proceso, los acusados aprobaron también una Ley Habilitadora (la llamada “Ley de Transitoriedad”) para derrocar el sistema legal y político, y proclamaron una Declaración Unilateral de Independencia (DUI). Al actuar así, precipitaron una crisis que ha hecho que muchos catalanes vean violados sus derechos y amenazado su sustento, con gran número de ellos, así como miles de negocios, abandonando la región como consecuencia de los acontecimientos que tuvieron lugar en el otoño de 2017.
España es una de las 20 “plenas democracias” existentes en el mundo, a tenor de los criterios objetivos establecidos por The Economist Intelligence Unit, y su sistema judicial posee uno de los porcentajes más bajos de recursos admitidos ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. La transparencia de su sistema basado en el derecho se pone aún más de manifiesto mediante la televisión en directo del juicio ante el Tribunal Supremo.
  • Las conferencias de los señores Anwar y Torra han sido promovidas, entre otras entidades, por la Anglo-Catalan Society, una entidad con fines benéficos domiciliada en el Reino Unido. Como saben ustedes, según la “Guía para la actividad y campañas de las entidades benéficas” vigente en el Reino Unido, “una entidad benéfica no puede tener un objetivo político”, y asimismo, ”una entidad benéfica no puede tener una actividad política como uno de sus objetivos”. 

    En su promoción de las conferencias que han programado ustedes, la Anglo-Catalan Society distribuye símbolos con carga política, tales como los lazos amarillos, y se refiere falsamente a “individuos en el exilio, en prisión y esperando juicio por motivos políticos”. En nuestra opinión, al participar en esta flagrante distorsión de la realidad, su institución es cómplice del desarrollo de una propaganda dañina. 

    Más aún, cualesquiera fondos que se reciban del Institut Ramon Llull o de la Anglo-Catalan Society con objetivos que no guarden ninguna relación con sus fines declarados (promoción del idioma y la cultura, y actividades benéficas respectivamente) pueden acarrear dilemas éticos y responsabilidades legales.
  • El señor Torra posee una larga historia de opiniones xenófobas que están totalmente reñidas con la ética de su venerable institución. Por ejemplo, ha sido recientemente el orador fundamental en un homenaje tributado a Daniel Cardona, dirigente del grupo secesionista Nosaltres sols! (¡Nosotros solos!), que escribió palabras de este calibre: 

    “Un cráneo de Ávila nunca se parecerá a uno de Vic”; “los coeficientes intelectuales de catalanes y españoles muestran una clara ventaja a favor de los primeros”; “la degradación progresiva de España puede extenderse fácilmente a Cataluña por medio de la inmigración”; “el carácter europeo y laborioso de los catalanes contrasta con la naturaleza de los perezosos y africanizados españoles”; “la configuración racial de Cataluña es más blanca, y por lo tanto superior a la de España”.
  • El propio señor Torra ha escrito lo siguiente: “Aquí, en Cataluña, el pueblo ya ha tenido bastante, y lucha por sus ideas y por su país. Esta gente ya no dirige su mirada hacia el sur: mira hacia el norte, donde la gente es limpia, noble, libre, culta y feliz”; “dirige su mirada hacia vuestro país y oye el habla de las bestias (los oradores españoles). 

    Son gente que escudriña en los basureros, víboras, hienas, bestias con cuerpos humanos, ahogándose en el odio. Un odio inquietante y vomitivo (…); hay algo de freudiano en estas bestias: quizá un fallo en su cadena de DNA”; “en Barcelona oigo a menudo a grupos de niños hablando español; y nada les queda de la tierra de vuestros padres, de vuestros abuelos: el español se extiende, veloz y voraz”; “carecemos de aliados, y el esfuerzo que se requiere será titánico. 

    Deseo que nos invadan los tanques españoles: ello nos haría ganar simpatías”; “el PP, Ciudadanos y otros protofascistas no son nada, son un vacío total, carecen de civismo y de respeto hacia el país en el que viven. Son insignificantes, criaturas descerebradas que no paran de gritar y amenazar; ¿puede usted dar el nombre de uno solo de estos españoles que haya contribuido a la historia y al progreso de la humanidad?”; “nuestra nación corre el riesgo de disolverse como un terrón de azúcar en la leche, constreñida por una avalancha de migrantes (…)”.
  • El etno-nacionalismo del tipo que predican los invitados de ustedes se halla detrás de algunos de los peores períodos de la historia de Europa. La denominada “Constitución catalana” que el señor Torra y sus aliados intentaron aprobar ilegalmente para reemplazar el orden democrático de España y de Cataluña buscaba, entre otras medidas totalitarias, negar la ciudadanía a un número significante de gente, incluidos todos los funcionarios civiles del Estado.
En el momento presente, a los niños que hablan español se les prohíbe estudiar en su lengua materna en Cataluña, perpetuando la marginación de algunos de los más vulnerables segmentos de la sociedad catalana. La Generalitat impone sistemáticamente multas a los pequeños empresarios por utilizar la lengua española (el catalán, el árabe o el chino, por ejemplo, pueden usarse sin perjuicio alguno). 

Los políticos y los ciudadanos corrientes padecen igualmente una atmósfera envenenada de violencia de bajo nivel, y de aislamiento social, impuestos por los CDR (Comités de Defensa de la República), grupos violentos a los que el propio señor Torra ha animado recientemente a “seguir apretando”.

Por las razones expuestas y otras muchas, requerimos respetuosamente a su institución que se desvincule de los objetivos y las posiciones que estos acontecimientos unilaterales es probable que aireen y diseminen. Asimismo, nos gustaría tener una oportunidad para presentar con todo respeto las posiciones de aquellos catalanes que han sido silenciados por la maquinaria oficial de la Generalitat y sus numerosas ramificaciones, en Cataluña, en España y en el extranjero"                          Open Letter University of Cambridge