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25/8/23

Yo soy español de origen cubano con vecindad catalana... nosotros sabemos detectar el autoritarismo, tenga el color que tenga... Un fatídico día descubrí que, para algunos, hablar catalán no era símbolo de riqueza cultural, sino de posicionamiento político y superioridad étnica, con la que hacer inferiores a otros como yo que veníamos de Hispanoamérica. Aprender catalán –y no generalizo– era simplemente que el servicio hablara el idioma de los amos... A los nacional regionalistas no les gustan los hispanos porque ponemos de manifiesto la gran mentira que es todo su montaje ideológico, y a nosotros no nos pueden contar sandeces como que Cervantes y Colón eran catalanes... El problema de Adrián no es con Cataluña, ni con el catalán, de hecho deja muchos amiguitos aquí, el problema de Adrián porque le viene de galgo, es con el autoritarismo... Me duele que estos nuevos españoles con vecindad catalana se hayan ido de Cataluña porque unos señores feudales han secuestrado la riqueza cultural de esta región

 "El problema de Adrián no es con Cataluña, es con el autoritarismo.

 Yo soy español de origen cubano con vecindad catalana, de los más de veinte años que llevo en España, la mayoría del tiempo he vivido en Cataluña, incluso cuando a voy a otros lugares de España, o al extranjero, extraño mi segunda patria, y particularmente a Cataluña. En serio, no saben el alivio que me da bajarme del tren en la estación de Sants, el Prat, o entrar por la Junquera. Este es mi nuevo país, España, y Cataluña es mi casa. Aprendí catalán rápidamente por aquello que denominan ósmosis; es imposible que no aprendas, todo absolutamente todo está en catalán. Un día allá por el dos mil cuatro, dos años después de llegar a Cataluña, me descubrí en Zaragoza inconscientemente traduciendo los carteles de la calle al catalán. La cosa fue tan fuerte que incluso hice tres discos en idioma catalán. En uno de ellos, hasta musicalicé un poema del premio Cervantes Joan Margarit, que, por cierto, era vecino mío.

Me convertí en un embajador de la catalanidad, que no es más que una característica de la españolidad. Tengo una bisabuela catalana de apellido Soler, que es la castellanización del apellido catalán Solé. Lo mío con esta tierra es tan curioso que vivo en la plaza Joan Maragall, que es otro poeta español de esta región. Yo soy más catalán que la crema catalana y la sardana, cosas que, por cierto, una es de Andalucía y la otra francesa. Esa es la prueba viviente de que Cataluña, y particularmente Barcelona, Gerona y Tarragona, han sido puerto de cosmopolitismo. La cosa es tan puñetera para algunos resentidos que lo que se denomina como marca hispánica comenzó aquí en Cataluña con reyes godos.

Un fatídico día descubrí que, para algunos, hablar catalán no era símbolo de riqueza cultural, sino de posicionamiento político y superioridad étnica, con la que hacer inferiores a otros como yo que veníamos de Hispanoamérica. Aprender catalán –y no generalizo– era simplemente que el servicio hablara el idioma de los amos, para ser humillados en esa lengua. Ya en mi segundo disco incluí una frase que decía: «Oye asere, no te preocupes del idioma, fuera los conflictos, convivencia». Mientras entonaba un poema de Joan Salvat. Algún día contaré cómo mi arte fue asesinado por aquellos que no soportaron que fuera de derechas y me opusiera al nacional regionalismo catalán.

En una ocasión, mientras hacía el trabajo de poner subtítulos a videos en un colegio de niños con deficiencias auditivas, descubrí algo de lo que ya me habían hablado, las famosas aulas de apartheid en Cataluña. Allí, en aquel edificio, había una persona responsable comarcal de aquellas aulas «especiales» donde iban a parar niños hispanos y de otras nacionalidades. Ya no eran importantes las matemáticas, la física, o la biología, lo cardinal, como dije en mi tribuna: «España y la batalla que tenemos que dar por su libertad»

Era la ideología, y con la lengua lo que están haciendo no es impartir cultura, es doctrina para hacer catalanes de primera y de segunda, y ese lugar lo determina tu pensamiento.

Yo conozco a Adrián y a su papá Ahmed Rodríguez. Sí, el caso de la familia cubana que ha tenido que dejar Cataluña:

Lo que no contó Ahmed Rodríguez es que fue preso político en Cuba, y solicitante de asilo político en España. ¿Su delito? Tener ideas similares a las de Elon Musk, creador de Paypal. De hecho, sigue creando soluciones informáticas para que los cubanos no tengan que depender de un sistema bancario, que los esquilma como buenos señores feudales que son. Adrián es un niño con en el que en muchas ocasiones conversé, porque le apasiona la libertad de su patria de nacimiento. Recuerdo cómo me hablaba de sus sentimientos contra aquellos que habían encarcelado a su padre por nada. Desde muy niño conoció las imposiciones de la dictadura. Por eso rápidamente nosotros sabemos detectar el autoritarismo, tenga el color que tenga.

Me duele que estos nuevos españoles con vecindad catalana se hayan ido de Cataluña porque unos señores feudales han secuestrado la riqueza cultural de esta región, incumpliendo de forma reiterada los pactos que tienen como representación del estado en el territorio, y no respetando los derechos civiles por los que ellos dicen tanto abogar, y que están por encima de cualquier lengua, incluida la que ellos mismo están asesinando. A los nacional regionalistas no les gustan los hispanos porque ponemos de manifiesto la gran mentira que es todo su montaje ideológico, y a nosotros no nos pueden contar sandeces como que Cervantes y Colón eran catalanes. Espero que Adrián con mi artículo pueda ayudar a otros niños que están pasando por lo mismo. De hecho, creo que Adrián sí habla y comprende el catalán perfectamente, pero en algún momento de su formación alguien le dijo que era inferior si no hablaba esa lengua, y no pudo evitar acordarse de que en Cuba si no eres comunista eres un ciudadano de segunda que hasta puedes ir a prisión. El problema de Adrián no es con Cataluña, ni con el catalán, de hecho deja muchos amiguitos aquí, el problema de Adrián porque le viene de galgo, es con el autoritarismo. I els gossos intolerants supremacistes que estan a internet assetjant un nen autista, que us bombin a tots.

Sayde Chaling-Chong García es periodista hispano-cubano."            

(Revista de prensa, 15/07/23; Este artículo se publicó originalmente en El Debate)

3/1/22

Hay un intento del nacionalismo catalán de transmitir a través de la escuela, la idea de que el castellano es una lengua hostil, extranjera, indebida, y que, por tanto, los castellanohablantes son sospechosos o ciudadanos de segunda... No se sabe muy bien si son catalanes, o si son colonos, o si son castellanos que viven en Cataluña... Y esa jerarquía lingüística apunta a una jerarquía social en la que los catalanohablantes merecen una preponderancia social, que están más en su país que los otros. Y eso me parece profundamente injusto, y hasta supremacista o xenófobo

 "(...) De una entrevista reciente a la escritora Laura Freixas (Barcelona, 1958):
Se le pregunta: “Es inevitable preguntarle, usted que es trilingüe, porque también domina el francés, qué opina sobre el debate sobre la inmersión, la resistencia al bilingüismo.”  

LF: Me parece sintomático de algo que pasando también en otros temas, que es una pérdida de democracia.. CaEn cuanto al tema de la lengua en la escuela, se están mezclando dos cuestiones, por un lado formar al alumnado para que salga de la escuela dominando perfectamente el catalán y el castellano. Yo creo que eso no se está consiguiendo. 

Pero por otro lado, hay un intento del nacionalismo catalán de transmitir a través de la escuela la idea de que el castellano es una lengua hostil, extranjera, indebida, y que, por tanto, los castellanohablantes son sospechosos o ciudadanos de segunda.

 No se sabe muy bien si son catalanes, o si son colonos, o si son castellanos que viven en Cataluña. Y esa jerarquía lingüística apunta a una jerarquía social en la que los catalanohablantes merecen una preponderancia social, que están más en su país que los otros. Y eso me parece profundamente injusto, y hasta supremacista o xenófobo. 

 La escuela debe transmitir el amor al catalán y al castellano. Y la certeza de que catalanohablantes y castellanohablantes estamos en nuestro país.da vez cuesta más debatir con datos y argumentos sobre determinadas cuestiones, y cada vez se recurre más a acusar al discrepante de odio, de fobia.

Comenta en el libro que en Cataluña hay mucho de “nosotros y los otros”. ¿Haber vivido fuera da distancia para apreciar determinadas cosas?

LF: Yo he vivido un par de años en Francia, otro par de años en Inglaterra. Y desde 1991 vivo básicamente en Madrid. Quiero mucho a Cataluña, tengo muchas amistades y vínculos. Viviendo en Madrid soy consciente de lo bonita que es Barcelona, de su historia y su personalidad, que echo de menos, pero también soy consciente de que es una ciudad donde siguen viviendo 300 o 400 familias que manejan el país y están muy relacionadas entre sí. 

Siempre hago la broma de que cuando conozco a una persona catalana, a los cinco minutos nos estamos preguntando a qué colegio hemos ido y donde veranea nuestra familia. Y con eso ya nos hemos situado. 

Eso no pasa en Madrid, y no digamos en París, eso no pasa. Son ciudades mucho más anónimas, lo cual quizá sea una pena, pero tiene la ventaja de que lo que cuenta es tu aportación, tu trabajo, tus ideas, tu currículum, y no si has ido al Liceo Francés o tu familia veranea en Cadaqués.” (...)"                   (Salvadro López Arnal, blog, 23/12/21)

30/12/21

Silvia Carrasco, antropóloga y presidenta de Feministes de Catalunya: "la estratificación étnica" en los centros docentes catalanes funciona así: los centros cuentan con tres lenguas: catalana, castellana y extranjera. Pero el mensaje que se envía es jerárquico... el de que hay unas lenguas mejores que otras, con mayor prestigio social, que tienen realmente su lugar dentro de la escuela y otras que no... Hay un implícito en el que tiene más prestigio tener unos orígenes que otros

 "(...) Usted se ha mostrado muy crítica con el nacionalismo catalán y con el proceso independentista. Ha criticado en particular lo que llama "la estratificación étnica" en los centros docentes. ¿Podría explicarnos el significado de ese concepto?

 Voy a poner el ejemplo de la lengua, que ya sé que es muy polémico, pero también más fácil de entender. Yo soy catalanohablante, hablando de una lengua minoritaria y en riesgo, que sí creo que está en riesgo, sobre todo porque se la protege muy mal, de forma errónea. Los centros docentes cuentan con tres lenguas: catalana, castellana y extranjera. 

Pero el mensaje que se envía es jerárquico. Es que hay unas lenguas mejores que otras, con mayor prestigio social, que tienen realmente su lugar dentro de la escuela y otras que no. Claro, esto forma parte del currículum oculto. Esto no puede transmitirse a las escuelas. Esto hace mucho tiempo que es así. Mis hijos tienen más de 30 años, pero cuando estaban en primaria ya veíamos que esta presentación jerárquica de la pertenencia y del origen de fuera de Cataluña o de otros lugares del Estado ya estaba allí. 

Había un implícito en el que tenía más prestigio tener unos orígenes que otros. Las escuelas no hacían nada para resolver esto y revertirlo de forma activa. Cuando llega el alumnado extranjero de todo el mundo, en Cataluña y España realmente la inmigración es diversa e internacional, en estas jerarquías se mantienen y agudizan. Esto no puede ser, en modo alguno. 

Necesitamos las bases de una ciudadanía plural y democrática. Las escuelas no pueden estar priorizando unos orígenes sobre otros si pretenden que el alumnado se identifique con la institución escolar, con la sociedad receptora, y sienta que pertenece con el mismo derecho que pertenecen todos los demás. A esto le digo estratificación étnica, de hecho ya está ahí si no hacemos nada. (...)"

 (Entrevista a Sílvia Carrasco, antropòloga social, Antonio Santamaria , iSabadell, 28/11/21)

20/12/21

El consejero de Educación catalán Josep González-Cambray (ERC) no predica con el ejemplo... lleva a sus hijos a una escuela donde se enseña en cuatro idiomas... los padres de Canet de Mar sólo piden que a sus hijos se les enseñe en dos (vamos, algo mas baratito)... así que, ¿por qué Cambray se enfada con ellos? Quieren lo mismo que él

 "El consejero de Educación catalán, Josep González-Cambray (ERC), lleva a sus hijas al colegio Frederic Mistral de Barcelona, según informa El Confidencial. En su página web se indica un  modelo de plurilingüismo, introduciendo el inglés y una segunda lengua extranjera, en detrimento del catalán. Así, se dan cuatro idiomas: catalán, castellano, inglés y francés o alemán, a escoger por los padres.

Con las tres primeras, además de las clases específicas, se van haciendo asignaturas en inglés, por ejemplo, un año, Matemáticas y el siguiente Sociales, el otro Naturales. Pasa lo mismo con el castellano. Por ejemplo, en 1º de ESO, se imparten Matemáticas en castellano y Sociales en inglés y el resto todas en catalán. Pero eso supone asumir el 25% de castellano.

Según la última memoria de la Fundación Collserola, que gestiona la escuela, la del año 2019-20, el resultado de competencias básicas en la Frederic Mistral en cuarto de secundaria es alto o medio alto en un 68% del alumnado, mientras que en catalán es del 65,1%."    
           (e-notícies, 17/12/21)

2/12/21

Un repartidor se lleva el paquete porque no entiende el catalán y el cliente tampoco acepta pasarse al castellano

 "Un repartidor se ha negado a entregar un paquete porque el cliente le da el DNI en catalán. Así lo ha denunciado un ciudadano de Palafrugell (Girona), que ha colgado en su cuenta de Twitter el vídeo grabado por el aparato de timbre de la puerta del cliente, que era su padre.

El cliente, como puede verse en el vídeo, le dice su número de DNI en catalán al repartidor para que le entregue el paquete. A continuación, el repartidor le dice: "Dígamelo en castellano, por favor", pero el cliente se niega y el repartidor le dice: "Vale, pues nada. Le pongo rechazado".

 "No, perdona, yo te lo estoy diciendo y te lo estoy diciendo en catalán", le contesta el cliente. Mientras le explica esto, el repartidor se sube a la furgoneta y se va con el paquete del cliente. "Que mi padre, jubilado, pueda esforzarse en entender a ese maleducado no quiere decir que esté obligado a usar una lengua que nunca habla", ha defendido el hijo en una respuesta en Twitter.

El hijo, que ha calificado al repartidor de "racista" y "catalanófobo", ha expuesto que "ha violado un derecho constitucional al intentar que mi padre no utilizara una lengua oficial en Cataluña". "Y eso que mi padre ha respetado el derecho del agresor a hablar otra lengua también oficial aquí. Es una violación de los derechos fundamentales", ha denunciado."             (e-notícies, 30/11/21)

 

 

6/3/20

Laura Borràs ve un gesto de "colonización" pasarse al castellano

"La diputada de JxCat, Laura Borràs, ha pedido no pasarse al castellano cuando alumnos lo pidan al considerar esta petición una "falta de respeto" y un gesto de "colonización". Lo ha dicho en un acto en la la Universitat Pompeu Fabra organizado por la Federación Nacional de Estudiantes de Cataluña (FNEC), que recoge El Món, y donde también han participado la traductora Diana Corominas y el ex profressor Josep Maria Virgili, todos ellos del grupo Koiné.

La exconsellera ha reclamado a los alumnos catalanohablantes "quitarse de encima la actitud de sumisión y colonización" respecto al castellano. "Nos tenemos que hacer fuertes con ello, es de justicia, porque si no lo hacemos nosotros, no lo hará nadie más", ha remarcado.

También ha explicado que cuando ella era profesora en la UB se negaba a cambiar al castellano cuando se lo pedían con el argumento de que "estaban vulnerando los derechos del resto porque se habían matriculado sabiendo que la clase era impartida en catalán". "No ven que sea una falta de respeto porque no respetan los derechos lingüísticos. Esta actitud de sumisión y colonización nos la tenemos que sacar de encima", ha manifestado.

A su lado, Josep Maria Virgili, ha defendido que es "falso" que el castellano sea "la lengua común" de los ciudadanos del Estado español. "En vez de decir esto, que es falso porque no es verdad, deberían decir que es la lengua de una parte de los ciudadanos del Estado español, una lengua de imposición a otra parte, a los que hablan catalán, vasco o galaicoportuguès. Deberían pedir disculpas por esta imposición, pero esto lejos de la realidad, no lo harán".

Virgili ha considerado que las instituciones catalanas no tienen políticas lingüísticas más decididas porque "saben que si hacen algo a favor del catalán hay Cs y el PP que montarán un follón". "Entonces vamos con estos pies de plomo y no tocamos nada y no hablamos y la lengua acaba siendo un problema que se esconde: tenemos que decir basta, se acabó lo que se daba, qué significa esta subordinación lingüística constante al castellano?", ha preguntado.

También ha dicho que los catalanohablantes deben persuadir que "dentro de los Países Catalanes no debemos hablar otra lengua si no es el catalán, y si es un recién llegado que hace dos días que ha llegado, que me lo diga y le hablaré en castellano o la lengua que yo sepa". El ex profesor se preguntó "en qué mundo vivimos y en qué cabeza cabe eso de ir cambiando sistemáticamente de lengua". "Si no cambiamos de actitud el catalán desaparecerá", ha sentenciado."                   (e-notícies, 04/03/20)

24/2/20

e-notícies: Por narices... buscan imponer el catalán contra el castellano para mantener en el futuro la tensión independentista y el enfrentamiento con el Estado...

"La lengua catalana es uno de los ejes del proceso independentista, y algunas recientes polémicas sobre la convivencia entre el catalán y el castellano en Catalunya indican que el independentismo, después de que su proyecto político e institucional haya fracasado ya totalmente, pretende utilizar el escenario lingüístico como un método para mantener en el futuro la tensión independentista y el enfrentamiento con el Estado.

Esta línea es la que refleja el planteamiento de la diputada en el Parlament de Junts per Catalunya y alcaldesa de Vic, Anna Erra, en el sentido de incitar a los ciudadanos a que no hablen en castellano, sino en catalán, incluso cuando se dirijan a “personas que, por su aspecto físico o por su nombre, no parecen catalanes”. Esta posición ha sido avalada por la consejera de Cultura de la Generalitat, Mariàngela Vilallonga, que ha puesto en marcha el programa No cambies de lengua, y por la directora general de política lingüística, Ester Franquesa

Se trata de un intento de prescindir de la realidad multilingüística de Catalunya, para imponer un totalitarismo idiomático basado en la utilización exclusiva de la lengua catalana. Estos planteamientos de supremacismo lingüístico están contenidos en el manifiesto del denominado grupo Koiné que, entre otras cuestiones, defiende que en una Catalunya eventualmente independiente la única lengua oficial debería ser el catalán, obviando la realidad lingüística catalana."              (e-notícies, 19/02/20)

21/2/20

Ya se sabe que los pobres del mundo no vienen a Cataluña a ganarse la vida, sino a aprender la lengua de Verdaguer. Así pues, ¿cómo les vamos a maltratar pasándonos al idioma del Estado opresor? Ante esta muestra de supremacismo camuflado de admirable humanismo de la alcaldesa de Vic, la consejera de cultura ha insistido en que, además, bailen la sardana...

"En el firmamento nacionalista catalán brillan desde ayer dos nuevas estrellas, Anna Erra (¡qué apellido tan adecuado!), alcaldesa de Vic y diputada de Junts x Puchi en el parlament, y Mariàngela Vilallonga, consejera de cultura (...)

La primera habló en sede parlamentaria de las claras diferencias físicas entre quienes tenemos la dicha de ser catalanes y los que no disfrutan de esa bendición divina. No es la primera supremacista catalana que se expresa en esos términos: ya el beato Junqueras afirmó hace años que los catalanes nos parecemos más a los franceses que a los españoles, obteniendo a cambio un memorable meme en la red en el que se le daba la razón mostrando una foto suya junto a una de Alain Delon: escalofriante, aunque no precisamente por el parecido.


Según la señora Erra, hay que hablarle en catalán a todo el mundo, aunque intuyamos que quien tenemos delante igual no lo entiende. No se trata de amargarle la vida al desgraciado que nos dirige la palabra, claro está, sino de tratarle como a un igual para que nuestro paternalismo no le haga sentir extranjero en la tierra en que ha elegido vivir: ya se sabe que los pobres del mundo no vienen a Cataluña a ganarse la vida, sino a aprender la lengua de Verdaguer. Así pues, ¿cómo les vamos a maltratar pasándonos al idioma del Estado opresor?


Ante esta muestra de supremacismo camuflado de admirable humanismo, la oposición ha puesto el grito en el cielo y le ha recordado a la señora Erra, por si lo había olvidado, que es una racista. 

Menos mal que ha salido en su defensa la consellera de cultura, Mariángela Vilallonga --según me comentó Salvador Oliva durante la presentación del libro de Albert Soler en Banyoles, una de las personas más tontas con las que se ha cruzado en su vida: ¡pensar que me alegré cuando leí que había traducido a Rilke al idioma local!--, quien ya había declarado la existencia de la raza catalana: quedo a la espera del meme con una foto suya junto a otra de Brigitte Bardot.


Vilallonga también cree que hay que darle al mono hasta que hable catalán, y ha asegurado que la sardana --la danza más aburrida de totes les que es fan i desfan-- representa a la perfección la raza catalana, esa entelequia que se ha sacado de la manga para ganar puntos ante sus jefes y porque, aunque resulte pasmoso, es capaz de creerlo sinceramente.


Que Vic esté en manos de la señora Erra y la cultura catalana en las de la señora Vilallonga solo son dos muestras más de esa broma pesada que es el prusés. En un país normal habrían sido cesadas hace tiempo, pero en este paisito sin estadito de nuestras entretelas concitan la admiración de los que piensan (bueno, pensar, pensar, lo que se dice pensar…) como ellas, que son muchos e ignoran, entre muchas otras cosas, el significado de la palabra raciocinio.

Ya lo saben, amigos, a partir de ahora, no se pasen al castellano con su asistenta sudamericana, pues ella se muere de ganas de aprender catalán y ustedes no son nadie para interponerse en su camino al conocimiento y a la dignidad humana. 

 Aunque la fámula nunca llegue a pertenecer a la raza catalana, tampoco se debe contribuir a que llegue a la desoladora conclusión de que forma parte de una etnia inferior. Seamos humanos, solidarios y didácticos. Sobre todo, didácticos: todo es por el bien de la maldita india que ha venido a comerse nuestro pan, aunque no se lo merezca la muy colonialista."             (Ramón de España; 13/02/20)

Director de e-notícies: el 'procés' es... racista

"Han bastado dos intervenciones para comprobar la deriva supremacista del independentismo.

Una la de la exconsejera Clara Ponsatí en el Parlamento Europeo. Menudo estreno.

En apenas minuto y medio ha dejado el proceso en cueros. No me extraña que no los quieran ni los Verdes. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, Ponsatí lo ha mezclado todo. Los Reyes Católicos, la expulsión de los judíos, el antisemitismo, Adolf Hitler, la fundación Francisco Franco, los jueces españoles, los heroicos “Catalan teachers”. 

Al final será verdad que hay adoctrinamiento en las escuelas. ¡Era la titular de Enseñanza!

Daban tanta vergüenza ajena que TV3 evitó recoger las afirmaciones más polémicas. Luego Toni Cruanyes va dando lecciones. No sea que salte echa pedazos la imagen de Catalunya como una pueblo adulto, maduro y transveral. Y de paso de la de un sol poble. Porque lo que quería Clara Ponsatí era poner el proceso a la altura del Holocausto.

Sin embargo olvida algunos detalles.

Primero, que nos pese o no -fue el primer Trastámara- Fernando el Católico era el monarca de la Corona de Aragón.

Segundo, que los ingleses expulsaron a los judíos casi dos siglos antes que los españoles. Eduardo I firmó el decreto de expulsión en 1290.

Su intervención trasluce además la idea de que los catalanes íbamos por el mundo meando colonia.

Quizá recordar que Jaume I masacró a todos los habitantes de Mallorca tras la conquista de la isla. Que en L’Alguer se habla catalán porque fue uno de los primeros espisodios de limpieza étnica de la historia. Mientas que en Grecia todavía dicen a los niños que el hombre del sacó era catalán como consecuencia de las tropelías de los Almogávares.

Y eso que, en teoría, Clara Ponsatí era una de las eminencias grises del proceso junto a otros economistas como Carles Boix, Núria Bosch o Germà Bel. De hecho integraban junto a Salvador Cardús, Ferran Requejo, Àngel Castiñeira o Pilar Rahola aquel think tank puesto en marcha por Artur Mas -el Consell Assessor per a la Transició Nacional (CATN)- que tenía que llevarnos a la independencia en 18 meses y sin efectos secundarios.

 La otra es la de la alcaldesa de Vic y diputada de JxCat, Anna Erra.

Quizá recordar, de entrada, que encabeza aquel ayuntamiento que llamaba a la población a través de altavoces a no normalizar "la situación" de los presos ni “desviarse de nuestro objetivo: la independencia de Catalunya”. En otra ocasión llenaron la Plaza del Mercado de cruces amarillas. Un conductor la emprendió un día contra ellas. Y en otra  inauguraron una campaña en la que te podías meter dentro de una cárcel figurada durante 24 horas para ver qué sentían los presos. Yo mismo la vi en la localidad de Prats de Lluçanès (Osona) y me pregunté cómo hacían las necesidades más urgentes porque no vislumbré retrete alguno. Supongo que la experiencia era tan incómoda que acabaron por acortar la estancia. Primero a tres horas. Luego a treinta mintuos. Sospecho que la iniciativa -otra de las ideas geniales del procés- ha pasado ya a mejor vida.  No me consta, en todo caso, que en Vic alcance la Tramontana ni el vendaval Gloria para explicar efectos tan devastadores.

 Pero la alcaldesa -¡que tambén es maestra!- ha superado todas las expectativas. Ha hecho buena incluso Marta Madrenas o Aurora Madaula. Ha dejado atrás incluso Laura Borràs.  

Tanto que luego se ha apresurado a pedir disculpas. Da igual. El daño ya está hecho. No sólo a la imagen de los indepes en particular sino -lo que es peor- de los catalanes en general.

En una pregunta al Govern ha afirmado que “un defecto de los catalanohablantes es cambiar de lengua”.

“Pasarse directamente al castellano cuando el interlocutor que tienes delante es extranjero o simplemente no habla catalán”. “Piensan que dirigirse a alguien en castellano es un acto de respeto y no es así”. “Hemos de concienciar a los catalanes autóctonos -ha insistido- que hay gente nacida fuera de Catalunya que quiere y tiene que aprender el catalán”.

Curiosa ya la contradicción entre "quiere" y "tiene que".

“Hay que poner fin al costumbre muy presente en determinadas zonas del país de hablar en castellano con cualquier persona que por su aspecto fisico o por su nombre no parece catalana”. Lo de "determinadas zonas del país" es una velada alusión a Barcelona y el área metropolitana.

Torra ya proclamó en su día que había abdicado de su capitalidad y que la nueva capital era Gerona.
Los barceloneses no son de fiar. No han abrazado nunca el proceso con entusiasmo. Ernest Maragall no ha llegado a alcalde. Ni siquiera con las siglas de ERC. Y el Ayuntamiento tampoco ha podido ingresar nunca en la AMI (Associació de Municipis per a la Independència) porque faltaban los votos necesarios.

¡Herejes!

No voy a entrar en todo caso en el debate de cambiar de lengua. Cada cual que haga lo que quiera.
Éste es un país libre.

Felizmente en Catalunya todos somos bilingües. El bilingüismo es una bendición. A pesar del manifiesto Koiné, que firmó la citada Laura Borràs y la consejera de Cultura, Mariàngela Vilallonga.
Te permite leer a Vargos Llosa o a García Márquez en el original. 

Ojalá fuéramos hasta trilingües. Dominar por igual el inglés. Por no olvidar el francés -por proximidad geográfica- o el alemán -por su potencial en los negocios-. 

Yo contesto como me da la gana. Sólo faltaría. Aunque si veo que es un turista o no entiende el catalán rápidamente cambio de lengua.

Lo que es increíble es que, con la que está cayendo, los de JxCat conviertan esto en una cuestión parlamentaria. ¡El día que se suspende el Mobile éstos preocupados por temas como éste!

Porque subrayar que era una pregunta del partido en el gobierno. Estaba todo pactado. Son aquellas que se plantean para lucimiento de la diputada o del Govern. La propia Anna Erra había pasado desapercibida hasta ayer en la cámara catalana. La consejera -incluso sonreía- ni siquiera la matizó. Al contrario, ventiló el tema expresando su apoyo a la campaña -no en vano la puso en macha su departamento- y dando algunos datos estadísticos sobre los cursos de catalán. Y los diputados de JxCat -no sé si sumaron los de Esquerra y la CUP- aplaudieron al final de la intervención.

 Lo mejor fue la cara del presidente del PPC, Alejandro Fernández, que estaba justo detrás de la diputada. Los ojos le iban en todas direcciones.   

Y lo peor que Anna Erra pedía “seducir nuevos hablantes”.

Al contrario. Van a conseguir que el catalán se convierta en antipático. Que genere incluso anticuerpos entre una parte de la población.

Recuerdo que en el 2016 Carod llamó a “despolitizar” el catalán. Es lo más assenyat -juicioso- que ha dicho el exvicepresidente en mucho tiempo lo cual tampoco es difícil. Tenía, en efecto, toda la razón del mundo.

Pero conseguirán justo el efecto contrario.

Los que tanto dicen amar el catalán lo acabaran hundiendo a este paso. El proceso se lo ha cargado todo: los Mossos, TV3, la escuela catalana, la función pública.

Ya sólo falta la lengua catalana."                   (Xavier Rius, director de e-notícies, 13/02/20)

17/2/20

Cuando la señora Erra habla de «personas que no parecen catalanas» está queriendo decir pobres... es una cuestión de racismo, sí, pero, sobre todo, es una cuestión de clasismo... lo importante es señalar y mantener la diferencia. Con el lazo, con la cara, con el idioma, con el dinero y, ante todo, con el pensamiento...

"Césare Lombroso fue uno de los precursores del positivismo criminológico, por allá por el s. XIX. Para resumir mucho su teoría, venía a decir que, según tenías la cara, era más o menos probable que fueras un delincuente.  (...)

Pues esta semana, y gracias a la alcaldesa de Vic (Barcelona), hemos hecho un rapidísimo viaje en el tiempo que nos ha teletransportado a lo más negro de ese pensamiento racista y mojigato, y nos ha dejado vislumbrar con toda claridad lo que realmente quieren decir algunos cuando dicen lo que dicen. 


Concretamente, la alcaldesa de Vic, Anna Erra, nos ha venido a advertir a los catalanes autóctonos que no debemos caer en la tentación de hablar en castellano a aquellos que, por su cara o por su pinta, no nos parezcan catalanes de ocho apellidos catalanes, sino que debemos salvaguardar el honor patrio y dirigirnos en catalán a todos aquellos que nos parezcan nacidos más allá de nuestros 32.000 km cuadrados. 

Claro que la señora Erra no se refería a todos esos miles de turistas muy rubios y muy altos, móvil en mano, disparando 50 selfis por minuto, que nos paran a los lugareños por el Paseo de Gracia para preguntarnos por tal parada de metro o por cual edificio de Gaudí, no.

Cuando la señora Erra habla de «personas que no parecen catalanas», en realidad está queriendo decir «personas inmigrantes y, por ende, pobres, que tengan la necesidad de integrarse porque, en comparación con nosotros los catalanes, seres maravillosos de luz, se encuentran en una situación clara de inferioridad y debemos aprovechar esa ventaja para perpetuar la supremacía de nuestra sociedad catalana». 

Lo más malvado de este pensamiento no es su clasismo y racismo apabullante, sino que, en realidad, las personas a las que Erra se dirige y exhorta a no utilizar el castellano, no quieren integrar a ningún inmigrante.

Pero su intransigencia por los otros inmigrantes, los inmigrantes españoles, los charnegos, los que vinieron de cualquier otro lugar de fuera de Catalunya, pero dentro de España, y su ya anquilosada obsesión por tratarnos como seres de segunda, les hace intentar engañarse a sí mismos con un falso intento de acoger a los que ellos llaman «nouvinguts» (es difícil encontrar una palabra más hiriente que ésta), pero que en realidad quieren decir pobres, y así quieren que sigan siendo. 

Porque, nadie se engañe, es una cuestión de racismo, sí, pero, sobre todo, es una cuestión de clasismo. La señora Erra y sus correligionarios hasta se han autoestigmatizado con distintivos de colores para diferenciarse del resto, de a los que se les habla en castellano; de los pobres (en su cabeza) y que nunca deberían dejar de serlo. 

Ya aguantan a demasiadas hijas e hijos de obrero no catalán con estudios universitarios, como para que, con los que vienen de más lejos, les pase lo mismo. Porque sí, es cierto que los inmigrantes reciben cuantos cursos de catalán gratis quieran, pero si a lo que aspiran es a ir a la universidad en Catalunya, se van a encontrar con las tasas más altas de España, tasas que con sus trabajos precarios —pero en catalán— nunca van a poder pagar.

Ese es su modelo de integración, que las chachas hablen catalán, pero que sigan siendo chachas, como siempre ha sido.  

Y se autoestigmatizan ellos porque, aunque en realidad lo que les gustaría es señalar al resto, eso queda aun demasiado feo. Pero lo importante es señalar y mantener la diferencia. Con el lazo, con la cara, con el idioma, con el dinero y, ante todo, con el pensamiento.

Bajo este pensamiento tan decadente, lo que subyace es un grupo minoritario de personas igual de decadente y deprimente, que ve como han perdido su otrora poder económico y social dentro de Catalunya. Todos aquellos a los que se llevó por delante la muerte del ‹pujolismo›, cuya principal abanderada es Marta Ferrusola, y de los que ahora se erige como digna heredera de posvictorianismo amarillo, Anna Erra, alcadesa de Vic y fisonomista y etóloga en sus ratos libres."            (Núria González, el taquígrafo, 14/02/20)

14/2/20

Daniel Bernabé: más allá de su intención de quiebra social, de utilización del lenguaje como arma política y su supremacismo sin paliativos -ni Vox va tan lejos-... cabe preguntarse qué hubiera pasado con la población que no tuviera "aspecto catalán" de haber conseguido sus objetivos...

Lo peor de esta propuesta y declaraciones, más allá de su intención de quiebra social, de utilización del lenguaje como arma política y su supremacismo sin paliativos -ni Vox va tan lejos-, es que nos hacen preguntarnos cuánta gente piensa así dentro del independentismo catalán.

3:27 p. m. · 12 feb. 2020Twitter Web App

Les recuerdo que en el 2017 parte del independentismo catalán presumía de no ser ni siquiera nacionalista. Pues ya ven. Cabe preguntarse qué hubiera pasado con la población que no tuviera "aspecto catalán" de haber conseguido sus objetivos.
Es bo que els Comuns vagin veient què és el nacionalisme lingüístic i allò al q inevitablement porta al que porta. Mestissatge, bilingüisme i pluralitat són imcompatibles amb la política lingüística actual.
En respuesta a @diasasaigonados
Creo que es una interpretación errónea fruto de no conocer directamente la realidad lingüística catalana. Muchas personas con lengua materna catalana cambian de idioma hacia el castellano cuando hablan con personas racializadas (o que no parecen catalanas, como dice la noticia)
Fascismo lingüístico del siglo XXI
En respuesta a @diasasaigonados
A ver... VOX si va tan lejos. No jodamos. 
Con la que está cayendo (Mobile, coronovirus, etc) y se preocupan de esto politica.e-noticies.es/jxcat-cuestion
@enoticiescat

 Joan@joanbs
El MWC se cancela después de que cientos de miles de personas que físicamente no parecen catalanes autóctonos se harten de que les hablen castellano por las calles de Barcelona.

9:31 p. m. · 12 feb. 2020Twitter Web App
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"Yo comprendo perfectamente a esta consejera del gobierno de la Generalidad que recomienda dirigirse en catalán a quien no lo parezca. Es simétrico a lo que hago yo desde hace bastante tiempo: dirigirme en castellano a todo aquel que parezca catalán. Y, por supuesto, a todo aquel que no lo parezca. A los primeros por coraje. A los segundos por placer."                  (Arcadi Espada, El Mundo, 12/02/20)

Según Erra, hay gente que por su aspecto físico no parece catalana. Entiendo su preocupación... porque hay catalanes de verdad que a esta subespecie les hablan en castellano ya que es la lengua en que la gente como Erra suele dirigirse a los inferiores... pide que le hagamos un regalo a los de aspecto no catalán, el del sonido celestial del catalán

"En un viaje a Estados Unidos, Julio Camba pudo ver personalmente la segregación racial, incluso en los autobuses. Escribió un artículo, resaltando la inutilidad de separar negros y blancos, ya que a primera vista se distinguen unos de otros. Si todo el mundo tiene claro quiénes son los blancos y quienes son los negros, aunque estén mezclados no hay confusión posible, venía a decir el columnista gallego. 

Según él, más útil sería separar los sabios de los estúpidos o los honrados los delincuentes, que estos sí pueden confundir. Un siglo después, en Cataluña conseguimos ir un paso más allá, y somos capaces de distinguir por su aspecto los que no son catalanes.

La diputada Anna Erra insiste, erre que erre, en demostrar que la raza catalana no es sólo una raza de asnos -por más que cada vez que abre la boca, muestre al mundo que ella misma es un magnífico ejemplar- sino que somos una raza humana diferente, y dejen que me incluya porque así lo permite mi árbol genealógico. Diferente significa superior, porque ya me dirán qué interés tiene proclamarse diferente si no es para insinuar que somos mejores.

Según Erra, hay gente que por su aspecto físico no parece catalana. Entiendo su preocupación, porque de entrada, y eso ya es grave, hay catalanes de verdad -con su marcado aspecto de catalanes -que a esta subespecie les hablan en castellano, algo hasta cierto punto natural, ya que es la lengua en que la gente como Erra suele dirigirse a los inferiores. 

La diputada y alcaldesa de Vic quiere que esto cambie, y que aunque los catalanes como ella y yo vemos claramente -su aspecto no engaña- que nuestro interlocutor no pertenece a nuestra raza superior, nos le dirigimos en la lengua catalana de los nuestros ancestros. 

Está pidiendo que le hagamos un regalo a los de aspecto no catalán porque su oído, que hasta ahora sólo ha sentido sonidos guturales y las onomatopeyas más básicas, disfrutan del sonido celestial del catalán.

La cosa no es sencilla. Anna Erra está acostumbrada a distinguir a la primera los no catalanes. Es de Vic, allí educan la gente con megafonía patriótica y deben tener a mano distinguir a los impuros, pero no todos los lacistas han desarrollado tales habilidades. Y no tienen la suerte de los nazis, que para distinguir un judío les era suficiente con mirarle la cigala y si estaba circuncidado lo enviaban a un campo de vacaciones. 

A los no catalanes les bajas los calzoncillos y nada los diferencia de los catalanes, al menos hasta que no surja una nueva teoría diciendo que nosotros la tenemos más grande. Hacen falta soluciones. 

Aprovechando que Erra y el resto de diputados de Juntos por nosequé, de esto entienden -no de cigalas, sino de diferenciar los catalanes de los impuros-, podrían apostarse a las puertas de autobuses, aseos públicos, cafeterías y escuelas , y aplicar una estricta segregación. 

Seguro que si la republiqueta que nos querían endosar ya estuviera en marcha, ya viviríamos en este estado de tranquilidad. Si hacer de centinela es demasiado trabajo -estamos hablando de diputados y su amor por el trabajo es lo que es- se podría obligar a los no catalanes a lucir una estrella cosida en la manga, no por nada, sólo para saber que les tenemos que hablar en catalán.

Hemos empezado con Camba y para no irse de Estados Unidos, podemos terminar asegurando de Anna Erra lo mismo que la columnista Molly Ivins dijo de un político republicano: si perdiera tan sólo una neurona más, tendríamos que regarle dos veces al día."                  (Albert Soler, Diari de Girona, 14/02/20)

13/2/20

Soy colombiano y vivo hace 11 años en Barcelona... polémicas como la de hoy con Anna Erra a mí me duelen personalmente... Porque en el fondo te da la sensación que no es solo una cosa de lengua... ¿Cuál es el aspecto físico catalán? Estas campañas no dejan de esconder cierto tufillo que a mi me asusta (a fascismo, supongo)

Soy colombiano y vivo hace 11 años en Barcelona. El primer día de becario en El País Quico Valls me preguntó que si sabía catalán. Le dije que entendía bastante (no es japonés) pero que igual quería aprender. ¡Molt bé!, me respondió. (Hilo)
8:58 p. m. · 12 feb. 2020Twitter Web App 
No ha sido fácil ni barato aprender catalán. Pagué clases particulares de mi bolsillo (de becario) porque en las oficiales me dio la sensación que la gente estaba más por el certificado de nivel que por gusto. Y sigo aprendiendo cada día.
 
Nunca me importó que la gente me respondiera directamente en catalán. Eso ayuda, sí, pero porque hay una voluntad pedagógica. Y sí, hubo algún político que también lo usaba como “arma” ante la insistencia en ciertas preguntas. “Se lo digo en castellano para que lo entienda”…

Me costó mucho dejar el miedo y usar el catalán en mi trabajo diario, especialmente en las ruedas de prensa. Supongo que Pompeu Fabra se revuelca en su tumba cada vez que hablo, pero hago lo que puedo. Escribir aún no me atrevo. Ni en la intimidad.

Creo que en general hay cierto desconocimiento sobre cómo los inmigrantes nos enfrentamos al catalán. Conozco muchos catalanoparlantes que dan la batalla de ser didácticos. Pero polémicas como la de hoy con Anna Erra, que ya pidió disculpas, a mí me duelen personalmente.

Porque en el fondo te da la sensación que no es solo una cosa de lengua. “Posar fi al de parlar sempre en castellà amb qualsevol persona que pel seu aspecte físic o pel seu nom no sembla catalana”. ¿Cuál es el aspecto físico catalán? ¡Hay catalanes que se apellidan Martínez!

Ampliar la base lingüística del catalán tiene que ser un asunto de seducción no de campañas que no dejan de esconder cierto tufillo que a mi me asusta. No dudo que el catalán tiene enemigos, muchos, muy poderosos. Y a veces también está en casa.

En respuesta a@camilo_baquero
Camilo, gracias por tu esfuerzo. Hay gente que nunca te lo valorará, como la alcaldesa de Vic. Pero esa gente no debe importarte a ti. Solo te equivocas en una cosa. Para esa gente los que se apellidan Martínez NO son catalanes. Y muchos somos colonos: twitter.com/goslum/status/

En respuesta a @camilo_baquero
¿Pero por q nos tienen q decir en q idioma tenemos q hablar? A los inmigrantes, a nuestros hijos...Han conseguido que yo no hable catalán de inicio con la adm. ni desconocidos.Además,Erra confunde ser catalán con ser catalanoparlante. Se puede ser catalán sin saber hablar catalán