"Marçal Sintes,
periodista y próximo director del Centro de Cultura Contemporánea de
Barcelona (CCCB), en un artículo publicado este martes en El Periódico: (...)
Desde su exilio en Saint-Martin-le-Beau, Josep Tarradellas se ocupó
de proyectar una imagen de lo que él representaba que trascendía su
precaria posición, la cual quedaba restringida casi a un tampón y un sello con el escudo de la Generalidad.
Al volver a Cataluña, continuó comportándose como si el autogobierno fuera mucho más de lo que era.
Jordi Pujol -a pesar de su falta de sintonía con Tarradellas- actuó
de forma parecida. La Generalidad de Tarradellas -en el exilio y la
restaurada- y la Generalidad de los primeros años de Pujol era una
Generalidad mucho más simbólica que real. Tanto Tarradellas como Pujol
eran conscientes de que los símbolos no solo simbolizan, sino que hacen, producen realidad. El truco funcionó.
Tanto es así que Pujol nunca abandonaría esta apuesta por generar una
cierta ficción –de una especie de Estado dentro del Estado–, como
tampoco, a pesar de las dificultades, quisieron hacerlo los presidentes
Maragall y Montilla. (...)
El Gobierno [autonómico], el Parlamento [autonómico] y todos los
catalanes deberíamos ser conscientes del peligro. Y conjurarnos para
evitar que el Estado español, ayudado por la crueldad de la crisis,
convierta la Generalidad en un mero ente territorial.
Deberíamos evitar la provincialización del autogobierno.
No se puede olvidar que los símbolos, como decían antes, tienen el
extraño poder de transformar la realidad, de hacerla diferente de lo que
es; para agrandar y fortalecer, pero también para empequeñecer y
debilitar’." (lavozdebarcelona.com, 27/12/2011)
28/12/11
27/12/11
“Ahora [Madrid] es cosmopolita, una ciudad plenamente anónima, cosa que hoy no ocurre en Barcelona por ejemplo, donde rápidamente te preguntan de qué familia eres y donde veraneas y te hacen el retrato”
"Laura Freixas, escritora y columnista en La Vanguardia, en una entrevista en el diario del grupo Godó, este martes:
[...] En su novela está reflejado algo muy cierto y que cambió luego de forma sensible: Madrid por entonces era muy rural, una especie de agregación de gente de pueblos. Casi la antítesis de lo que ocurre ahora.
Es cierto sí, efectivamente, y ahora es cosmopolita, una ciudad plenamente anónima, cosa que hoy no ocurre en Barcelona por ejemplo, donde rápidamente te preguntan de qué familia eres y donde veraneas y te hacen el retrato, algo que a mí me agobiaba un poco. El Madrid de los setenta era un Madrid que era muy pueblo, se notaba que había mucha gente que venía del pueblo y que mentalmente todavía estaba en el pueblo.
Es un tipo de gente que todavía se ven en Madrid, aunque hoy sea efectivamente la única ciudad realmente anónima y cosmopolita de la península; sobre todo los viejos, es un tipo de viejo que no ves en Barcelona. Aquí ves viejas de luto, viejos con alpargatas y con boina sentados en los parques que serán de pueblo toda su vida.
Eso en los setenta se notaba mucho, entonces la narradora de mi libro aunque haya nacido en Madrid se siente muy pueblerina en comparación con los elegantes y cultos catalanes.(...)
Y el estar en mitad de Castilla, que es un espacio despoblado y llano. Eso se nota más en el sur de Madrid, porque el norte está limitado por la sierra.
Es un poco el Far West, vas por el llano y ahí se levanta de pronto Madrid. Barcelona por eso me sigue pareciendo una ciudad mucho más bonita y elegante y más refinada, pero Madrid se ha beneficiado de ese crecimiento y hoy tiene una oferta cultural espléndida. Yo no [me] voy a mover de Madrid entre otras cosas por eso, aparte de razones más personales.
Y en cambio Barcelona ha conservado una característica muy ambivalente, que tiene bueno y tiene malo: no se ha borrado la distinción entre nosotros y los otros. Eso lo sé muy bien porque en mi familia hay las dos.
Una parte de mi familia es claramente nosotros, los catalanes de toda la vida que nunca nos hemos movido de aquí y siempre hemos sido de ciudad. Y los otros, que son los que han llegado de fuera con una mano delante y otra detrás, que es mi familia materna, que son castellanos muertos de hambre." (lavozdebarcelona.com, 27/12/2011)
[...] En su novela está reflejado algo muy cierto y que cambió luego de forma sensible: Madrid por entonces era muy rural, una especie de agregación de gente de pueblos. Casi la antítesis de lo que ocurre ahora.
Es cierto sí, efectivamente, y ahora es cosmopolita, una ciudad plenamente anónima, cosa que hoy no ocurre en Barcelona por ejemplo, donde rápidamente te preguntan de qué familia eres y donde veraneas y te hacen el retrato, algo que a mí me agobiaba un poco. El Madrid de los setenta era un Madrid que era muy pueblo, se notaba que había mucha gente que venía del pueblo y que mentalmente todavía estaba en el pueblo.
Es un tipo de gente que todavía se ven en Madrid, aunque hoy sea efectivamente la única ciudad realmente anónima y cosmopolita de la península; sobre todo los viejos, es un tipo de viejo que no ves en Barcelona. Aquí ves viejas de luto, viejos con alpargatas y con boina sentados en los parques que serán de pueblo toda su vida.
Eso en los setenta se notaba mucho, entonces la narradora de mi libro aunque haya nacido en Madrid se siente muy pueblerina en comparación con los elegantes y cultos catalanes.(...)
Y el estar en mitad de Castilla, que es un espacio despoblado y llano. Eso se nota más en el sur de Madrid, porque el norte está limitado por la sierra.
Es un poco el Far West, vas por el llano y ahí se levanta de pronto Madrid. Barcelona por eso me sigue pareciendo una ciudad mucho más bonita y elegante y más refinada, pero Madrid se ha beneficiado de ese crecimiento y hoy tiene una oferta cultural espléndida. Yo no [me] voy a mover de Madrid entre otras cosas por eso, aparte de razones más personales.
Y en cambio Barcelona ha conservado una característica muy ambivalente, que tiene bueno y tiene malo: no se ha borrado la distinción entre nosotros y los otros. Eso lo sé muy bien porque en mi familia hay las dos.
Una parte de mi familia es claramente nosotros, los catalanes de toda la vida que nunca nos hemos movido de aquí y siempre hemos sido de ciudad. Y los otros, que son los que han llegado de fuera con una mano delante y otra detrás, que es mi familia materna, que son castellanos muertos de hambre." (lavozdebarcelona.com, 27/12/2011)
El Ayuntamiento de Mollet cierra un taller teatral infantil por ser en español
"Poner en marcha un taller de teatro para niños cuyas actividades se realicen en castellano no es tarea fácil en Cataluña.
Prueba de ello es la experiencia vivida por Manuel Aguilella,
secretario de Acción Sindical de SiPcte-USOC de Correos, que en enero de
2009 fundó la Asociación teatral de las artes escénicas y culturales
Cataplân.
Aunque es residente en Barcelona, poco después de crear Cataplân -una entidad sin animo de lucro-, Aguilella consiguió que el Ayuntamiento de Mollet (Barcelona), entonces gobiernado por el PSC en solitario, le cediese durante tres horas a la semana un espacio en un centro cívico municipal para realizar talleres de teatro para niños, mayoritariamente en castellano, pero también en catalán. (...)
Entre la quincena de niños que solían asistir -con edades comprendidas entre los 8 y los 15 años-, Aguilella acogía tanto a españoles como a hijos de inmigrantes magrebíes, chinos y sudamericanos, muchos de cuyos padres querían que los niños realizasen actividades en español, lengua habitualmente tratada como extranjera en las escuelas públicas de Cataluña. Posteriormente, la oferta se amplió y también incluyó talleres teatrales para adultos.
El primer problema con el que Aguilella se encontró tuvo lugar en mayo de 2009, cuando los niños representaron la obra Los tres cerditos y el lobo durante un festival municipal al aire libre. Entonces, desde la agrupación local de ERC surgieron las primeras críticas por el hecho de que el castellano fuese la lengua elegida para interpretar el tradicional cuento infantil.
El responsable del taller tuvo que dar explicaciones ante el Ayuntamiento, que, sin embargo, le trasladó su apoyo. A pesar de ello, decició no volver a hacer representaciones en público para evitar nuevas quejas. (...)
Aprovechando que el PSC de Mollet perdió la mayoría absoluta en las municipales de mayo -desde entonces gobierna mediante pactos puntuales con CiU y con ERC-, López Mayolas planteó en un pleno de octubre pasado que el Ayuntamiento debería anular el convenio firmado con Cataplân (que incluye una subvención de 300 euros anuales), por el que le cedía el uso del teatro municipal, debido a los vínculos de su director con organizaciones supuestamente “falangistas” y a las presuntas quejas de algunos padres.
‘Hemos destapado un curso de teatro hecho por falangistas en un equipamiento municipal de Mollet’, llegaron a indicar en el perfil de Facbook de la sección local de ERC, mensaje que posteriormente retiraron. Algunos medios locales de tendencia nacionalista, como Contrapunt o El 9 nou, tambien avalaron las acusaciones de ERC." (lavozdebarcelona.com, 27/12/2011)
Aunque es residente en Barcelona, poco después de crear Cataplân -una entidad sin animo de lucro-, Aguilella consiguió que el Ayuntamiento de Mollet (Barcelona), entonces gobiernado por el PSC en solitario, le cediese durante tres horas a la semana un espacio en un centro cívico municipal para realizar talleres de teatro para niños, mayoritariamente en castellano, pero también en catalán. (...)
Entre la quincena de niños que solían asistir -con edades comprendidas entre los 8 y los 15 años-, Aguilella acogía tanto a españoles como a hijos de inmigrantes magrebíes, chinos y sudamericanos, muchos de cuyos padres querían que los niños realizasen actividades en español, lengua habitualmente tratada como extranjera en las escuelas públicas de Cataluña. Posteriormente, la oferta se amplió y también incluyó talleres teatrales para adultos.
El primer problema con el que Aguilella se encontró tuvo lugar en mayo de 2009, cuando los niños representaron la obra Los tres cerditos y el lobo durante un festival municipal al aire libre. Entonces, desde la agrupación local de ERC surgieron las primeras críticas por el hecho de que el castellano fuese la lengua elegida para interpretar el tradicional cuento infantil.
El responsable del taller tuvo que dar explicaciones ante el Ayuntamiento, que, sin embargo, le trasladó su apoyo. A pesar de ello, decició no volver a hacer representaciones en público para evitar nuevas quejas. (...)
Aprovechando que el PSC de Mollet perdió la mayoría absoluta en las municipales de mayo -desde entonces gobierna mediante pactos puntuales con CiU y con ERC-, López Mayolas planteó en un pleno de octubre pasado que el Ayuntamiento debería anular el convenio firmado con Cataplân (que incluye una subvención de 300 euros anuales), por el que le cedía el uso del teatro municipal, debido a los vínculos de su director con organizaciones supuestamente “falangistas” y a las presuntas quejas de algunos padres.
‘Hemos destapado un curso de teatro hecho por falangistas en un equipamiento municipal de Mollet’, llegaron a indicar en el perfil de Facbook de la sección local de ERC, mensaje que posteriormente retiraron. Algunos medios locales de tendencia nacionalista, como Contrapunt o El 9 nou, tambien avalaron las acusaciones de ERC." (lavozdebarcelona.com, 27/12/2011)
26/12/11
“El nacionalismo sabe que necesita generar odio contra España”
"Javier Barraycoa
es un profesor universitario barcelonés que ha puesto negro sobre
blanco las contradicciones del nacionalismo actual en un libro que
desmonta los mitos defendidos por el catalanismo político a nivel
histórico.
En realidad, Barraycoa destapa historias, desde la anécdota a la categoría, que no se conocen ni se divulgan en Cataluña. No, al menos, en los libros escolares, ni en los foros políticos. El libro está siendo un éxito de ventas. Se lee cómodamente y está enfocado a la divulgación de la historia.
Historias ocultadas del nacionalismo catalán (Libros Libres, 2011) no será libro de cabecera de los políticos nacionalistas, pero lo leerán. El vicerrector de la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona y profesor en la Universidad de Barcelona, autor de varios libros desmitificadores de dogmas de la sociedad actual, plantea en esta obra más de 200 historias ocultadas por el establishment catalán.
Desde la financiación de Mussolini a Macià para invadir Cataluña, al apoyo político y económico de destacados nacionalistas para que Franco ganara la Guerra Civil, pasando por la historia del presidente de la Generalidad Lluís Companys, que pasó buena parte de su vida con absoluta carencia del sentimiento nacionalista. (...)
Cuando se refiere al nacionalismo, ¿se refiere al actual? ¿El nacionalismo actual marca distancias con la historia?
Actualmente, es un discurso que funciona solo, es como un autómata. Es una ideología que pone en marcha, curiosamente, un círculo conservador en Cataluña liderado por Prat de la Riba, porque el catalanismo previo a este no era nacionalista y, de hecho, originariamente la palabra catalanista servía para definir a un historiador de lo catalán: gente muy tradicional, gente muy sensata, gente que se sentía española… y los catalanistas de izquierdas consideraban, todos, que la nación era España.
El primero que crea la idea de nacionalismo es un conservador de derechas y pone en marcha una ideología que con el tiempo ni siquiera ellos mismos pueden controlar. El paso de la Lliga a la aparición de ERC es el paso del catalanismo conservador político a un catalanismo que ya se les ha escapado de las manos y es otra ideología que la toma la izquierda. Y actualmente pasa lo mismo.
Macià, Companys y Tarradellas, por ejemplo, ¿son mitos vistos desde 2011?
Sí, hay una clara mitología sobre estos personajes. Todo nacionalismo necesita crear un imaginario colectivo y necesita crear unos ídolos. Muy pocos catalanistas o nacionalistas saben que Macià había sido un militar españolista y monárquico, que cambia de actitud… esto pasa en muchos catalanistas de los primeros años, que no eran nacionalistas, pero de golpe cambian de opción en muchas veces por cuestiones personales.
En el libro defiendo que hay algo de psicológico en el catalanismo. Muchos catalanistas, después, se pasan al españolismo, como Eugeni d’Ors, Valls-Taberner… es una especie de religión, conversos, herejes, separaciones, peleas…
Cuando habla del tema psicológico, ¿se refiere a la obra de Oliver Brachfeld Los sentimientos de inferioridad, que cita en su libro?
Sí, hay una contradicción en el discurso nacionalista, que un autor como Brachfeld lo pone incluso como ejemplo de la psicología del perfil del complejo de inferioridad, que muchas veces necesita manifestarse como mucho más de lo que es.
Esto genera, en el discurso catalanista, una contradicción muy fuerte: Cataluña -y todos los catalanistas al principio políticos hacen este discurso- somos una raza superior casi aria, de orígenes arios, nos conectamos más con Europa que con el resto de España que son moros, son semitas, etc., por lo tanto somos los más avanzados, somos los mejores, pero siempre hemos estado dominados por Castilla. ¿Cómo resuelves la contradicción: si somos mejores, cómo nos dominan los inferiores? De aquí el complejo de inferioridad. (...)
¿Qué papel juega la cultura en el nacionalismo catalán?
Es fundamental. En el libro lo explico. Algunos catalanistas se dieron cuenta -incluso Prat de la Riba lo dice- de que la lengua es un arma política pero tenían conciencia de que ni el catalán se iba a perder ni hicieron muchos esfuerzos en publicar en catalán. En cambio, con el tiempo, dentro de la creación del mito, la lengua y la cultura han tomado fuerza.
Es algo muy potente porque la lengua es el puente entre el catalanismo ideológico racista y el catalanismo actual. Me explico: durante 30 años defendieron el discurso racista potente, tenemos un hueso en la cabeza especial (doctor Robert), pero hay un momento en el que este discurso deja de funcionar, tras la II Guerra Mundial, ya que se hunde el discurso racista en toda Europa. Y defienden que, ya que no son raza, se han de definir por el idioma.
Esto es lo que pregona Jordi Pujol: si conseguimos que la gente hable en catalán los haremos catalanistas. Ya no es salvar la lengua por salvarla sino que se convierte en un instrumento político incluso de transformación mental. (...)
Es decir, ¿se puede ser nacionalista y de izquierdas?
Ahora sí, pero en su época era contradictorio. Incluso en los manifiestos fundacionales de la banda terrorista Terra Lliure se expone que la independencia para ellos no era el fin, no era una finalidad política, sino que era un instrumento para una revolución internacional.
En los discursos de izquierdas siempre primaba la idea del internacionalismo, y el nacionalismo era una característica ideológica burguesa. Esta es la perversión del nacionalismo actual, la fusión de conceptos contradictorios.
¿Y serán mitos Maragall y Montilla?
No. A Montilla ya le están llegando los puyazos para que no lo sea: le acusan de traidor por ir al Senado de España. Y Maragall, al contrario que Pujol, no tuvo claro nunca lo que quería.
Ha sido un personaje demasiado contradictorio y poco coherente. No pasará a la historia. De hecho, se acaba de celebrar el centenario del aniversario del nacimiento de su abuelo, el poeta Maragall, y aquí nadie ha dicho nada. Se ha vivido un silencio sepulcral.
¿Por qué permite el Estado que se creen estos mitos que son, en principio, contra el Estado y fomentan el odio contra este? ¿Ocurre esto en otros países?
El modelo nacionalista catalán se puede dar en varios sitios. Pero la diferencia es que en España el Estado ha sido débil comparativamente y la burguesía catalana ha sido muy potente. Esto le ha permitido enfrentarse al Estado. Ya lo dice Prat de la Riba cuando escribe la historia del nacionalismo, que viene a decir: teníamos una dualidad, una contradicción, sentirnos catalanes y españoles, pero para seguir avanzando en el catalanismo tuvimos que aprender a odiar lo español, a odiar a España.
El propio nacionalismo sabe que necesita generar odio y este es el leitmotiv. Lo que en un principio era un amor a Cataluña se transformó en odiar a España.
En el libro apunta que la especialidad del nacionalismo es crear el problema para, luego, dar la solución. ¿Es lo que practica CiU en el Congreso? ¿Es el hilo conductor del nacionalismo desde sus inicios?
Sí. Hay varios analistas del nacionalismo de principios del siglo XX que ya descubren esta táctica. La primera mentira era hacer creer a los catalanes que los castellanos nos odiaban, y así, nosotros odiaríamos a los castellanos.
Era crear la dialéctica del odio. Pero Cambó era muy consciente -lo explica en sus memorias- de que esto era una forma de conseguir una serie de beneficios para Cataluña, y de hecho no se lo creían mucho. La Lliga, que no se llama catalanista porque no le gustaba a nadie, reúne a muchos empresarios y burgueses del textil y se convierte en un instrumento político de presión, pero no se creían el catalanismo.
Como mucho un pequeño grupo de jóvenes reunidos en el Centre Escolar Catalanista, que van creando la ideología del nacionalismo, eso sí, con el dinero de la burguesía.
Sin embargo, durante el franquismo la burguesía catalanista colabora con el Estado, y actualmente CiU es un apoyo a cualquier Gobierno, ya sea del PP o del PSOE.
Cuando la Lliga se veía en la tesitura de tener que escoger entre ser de derechas o catalanista, prefería ser de derechas. Hay bombas, atentados… prefieren el orden, prefieren a Primo de Rivera, prefieren a Franco, lo que sea. Hay algo en el catalanismo actual que todavía piensa así y se mueve en estos parámetros, pero no todo. El día que sean más nacionalistas que conservadores promoverán una ruptura.
¿Cree posible una ruptura de Cataluña del resto de España?
Sería la ruina absoluta de Cataluña, sería una desgracia. Lo saben. Tienen estudios. Lo ha dicho Mas hace poco recordando que le gustaría que la dependencia al resto de España fuera solo del 5%, pero actualmente es del 80%. Saben que en la situación actual una ruptura sería un fracaso.
Sueñan con lo que han definido como un divorcio amistoso: estamos en el espacio europeo, tenemos el euro, libre comercio, frontera abierta, España nos acepta en Europa… pero claro, esto no ocurriría nunca. El Gobierno no permitiría que Cataluña entrara en el euro, y tendríamos que volver a la peseta. Sería una situación agónica. Además, en Europa no hay nadie que quiera romper las fronteras.
Aunque, otra cosa sería que estallara Europa, ya que los nacionalismos siempre surgen tras las guerras, por ejemplo. Pero en el escenario actual, Europa no está para aventuras secesionistas.
¿Qué libros recomienda para conocer más la realidad histórica de Cataluña y entender lo que es la Comunidad?
Un libro que muy pocos catalanistas o nacionalistas han leído es el de Torras i Bages: La tradició catalana. ¿Por qué? Porque da una visión de lo que tiene que ser Cataluña, con sus más y sus menos, porque Torras i Bages cuando lo escribe es muy joven. Es un libro en el que, por ejemplo, critica a los que cantan canciones en castellano pero, salvo en algunas cosas muy circunstanciales, el resto del libro es una reflexión muy profunda sobre la esencia de Cataluña.
También hay que leer La nacionalitat catalana, de Prat de la Riba. La gente se llevaría muchas sorpresas cuando Prat de la Riba acaba la obra afirmando que España es un Estado, compuesto de muchas nacionalidades, y que Cataluña ha de liderar estas nacionalidades para construir un imperio y llegar al progreso. Es una proclama de un imperio español.
Quiere reconstruir el imperio español que finaliza en 1898, y surge de una frustración de la fallida del imperio. Lo curioso es que este libro sea el punto fundacional del nacionalismo catalán.
¿Qué personajes olvidados y no mitificados destacaría de la historia de Cataluña?
Hombre, clarísimamente Eugeni d’Ors y Josep Pla, por ejemplo. Gente que son catalanistas, conservadores y de derechas, pero que ven el catalanismo como una expresión del regionalismo. Cuando se dieron cuenta de que el catalanismo se estaba convirtiendo en un monstruo se desdicieron. Otro personaje fundamental es Antonio María Alcover.
Es el gran filólogo catalán que es traicionado por Prat de la Riba para imponer el catalán artificial y falso de Pompeyo Fabra. Sí, Pompeyo, porque nunca firmó como Pompeu, y siempre lo hizo como Pompeyo. Otro sería Duran y Bas, que tiene una obra regionalista y, sin embargo, se cree que es una obra nacionalista. Hay muchos autores interesantes pero no interesa que se conozcan. No son mitos para los nacionalistas.
Acabamos. ¿La publicación del libro le ha supuesto algún problema profesional en Cataluña?
Cara a cara, no. Pero indirectamente, sí. Se me ha acusado de ser un catalán traidor, un botifler, pero la táctica del nacionalismo siempre es, primero, ocultar, silenciar… de momento estamos en esta etapa. Lo que pasa es que mi libro está teniendo un éxito de ventas indudable. Por otro lado, estoy teniendo mucho apoyo de entidades cívicas y de muchos lectores. Curiosamente, muchas felicitaciones me están llegando de Valencia." (lavozdebarcelonal.com, 24/12/2011)
En realidad, Barraycoa destapa historias, desde la anécdota a la categoría, que no se conocen ni se divulgan en Cataluña. No, al menos, en los libros escolares, ni en los foros políticos. El libro está siendo un éxito de ventas. Se lee cómodamente y está enfocado a la divulgación de la historia.
Historias ocultadas del nacionalismo catalán (Libros Libres, 2011) no será libro de cabecera de los políticos nacionalistas, pero lo leerán. El vicerrector de la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona y profesor en la Universidad de Barcelona, autor de varios libros desmitificadores de dogmas de la sociedad actual, plantea en esta obra más de 200 historias ocultadas por el establishment catalán.
Desde la financiación de Mussolini a Macià para invadir Cataluña, al apoyo político y económico de destacados nacionalistas para que Franco ganara la Guerra Civil, pasando por la historia del presidente de la Generalidad Lluís Companys, que pasó buena parte de su vida con absoluta carencia del sentimiento nacionalista. (...)
Cuando se refiere al nacionalismo, ¿se refiere al actual? ¿El nacionalismo actual marca distancias con la historia?
Actualmente, es un discurso que funciona solo, es como un autómata. Es una ideología que pone en marcha, curiosamente, un círculo conservador en Cataluña liderado por Prat de la Riba, porque el catalanismo previo a este no era nacionalista y, de hecho, originariamente la palabra catalanista servía para definir a un historiador de lo catalán: gente muy tradicional, gente muy sensata, gente que se sentía española… y los catalanistas de izquierdas consideraban, todos, que la nación era España.
El primero que crea la idea de nacionalismo es un conservador de derechas y pone en marcha una ideología que con el tiempo ni siquiera ellos mismos pueden controlar. El paso de la Lliga a la aparición de ERC es el paso del catalanismo conservador político a un catalanismo que ya se les ha escapado de las manos y es otra ideología que la toma la izquierda. Y actualmente pasa lo mismo.
Macià, Companys y Tarradellas, por ejemplo, ¿son mitos vistos desde 2011?
Sí, hay una clara mitología sobre estos personajes. Todo nacionalismo necesita crear un imaginario colectivo y necesita crear unos ídolos. Muy pocos catalanistas o nacionalistas saben que Macià había sido un militar españolista y monárquico, que cambia de actitud… esto pasa en muchos catalanistas de los primeros años, que no eran nacionalistas, pero de golpe cambian de opción en muchas veces por cuestiones personales.
En el libro defiendo que hay algo de psicológico en el catalanismo. Muchos catalanistas, después, se pasan al españolismo, como Eugeni d’Ors, Valls-Taberner… es una especie de religión, conversos, herejes, separaciones, peleas…
Cuando habla del tema psicológico, ¿se refiere a la obra de Oliver Brachfeld Los sentimientos de inferioridad, que cita en su libro?
Sí, hay una contradicción en el discurso nacionalista, que un autor como Brachfeld lo pone incluso como ejemplo de la psicología del perfil del complejo de inferioridad, que muchas veces necesita manifestarse como mucho más de lo que es.
Esto genera, en el discurso catalanista, una contradicción muy fuerte: Cataluña -y todos los catalanistas al principio políticos hacen este discurso- somos una raza superior casi aria, de orígenes arios, nos conectamos más con Europa que con el resto de España que son moros, son semitas, etc., por lo tanto somos los más avanzados, somos los mejores, pero siempre hemos estado dominados por Castilla. ¿Cómo resuelves la contradicción: si somos mejores, cómo nos dominan los inferiores? De aquí el complejo de inferioridad. (...)
¿Qué papel juega la cultura en el nacionalismo catalán?
Es fundamental. En el libro lo explico. Algunos catalanistas se dieron cuenta -incluso Prat de la Riba lo dice- de que la lengua es un arma política pero tenían conciencia de que ni el catalán se iba a perder ni hicieron muchos esfuerzos en publicar en catalán. En cambio, con el tiempo, dentro de la creación del mito, la lengua y la cultura han tomado fuerza.
Es algo muy potente porque la lengua es el puente entre el catalanismo ideológico racista y el catalanismo actual. Me explico: durante 30 años defendieron el discurso racista potente, tenemos un hueso en la cabeza especial (doctor Robert), pero hay un momento en el que este discurso deja de funcionar, tras la II Guerra Mundial, ya que se hunde el discurso racista en toda Europa. Y defienden que, ya que no son raza, se han de definir por el idioma.
Esto es lo que pregona Jordi Pujol: si conseguimos que la gente hable en catalán los haremos catalanistas. Ya no es salvar la lengua por salvarla sino que se convierte en un instrumento político incluso de transformación mental. (...)
Es decir, ¿se puede ser nacionalista y de izquierdas?
Ahora sí, pero en su época era contradictorio. Incluso en los manifiestos fundacionales de la banda terrorista Terra Lliure se expone que la independencia para ellos no era el fin, no era una finalidad política, sino que era un instrumento para una revolución internacional.
En los discursos de izquierdas siempre primaba la idea del internacionalismo, y el nacionalismo era una característica ideológica burguesa. Esta es la perversión del nacionalismo actual, la fusión de conceptos contradictorios.
¿Y serán mitos Maragall y Montilla?
No. A Montilla ya le están llegando los puyazos para que no lo sea: le acusan de traidor por ir al Senado de España. Y Maragall, al contrario que Pujol, no tuvo claro nunca lo que quería.
Ha sido un personaje demasiado contradictorio y poco coherente. No pasará a la historia. De hecho, se acaba de celebrar el centenario del aniversario del nacimiento de su abuelo, el poeta Maragall, y aquí nadie ha dicho nada. Se ha vivido un silencio sepulcral.
¿Por qué permite el Estado que se creen estos mitos que son, en principio, contra el Estado y fomentan el odio contra este? ¿Ocurre esto en otros países?
El modelo nacionalista catalán se puede dar en varios sitios. Pero la diferencia es que en España el Estado ha sido débil comparativamente y la burguesía catalana ha sido muy potente. Esto le ha permitido enfrentarse al Estado. Ya lo dice Prat de la Riba cuando escribe la historia del nacionalismo, que viene a decir: teníamos una dualidad, una contradicción, sentirnos catalanes y españoles, pero para seguir avanzando en el catalanismo tuvimos que aprender a odiar lo español, a odiar a España.
El propio nacionalismo sabe que necesita generar odio y este es el leitmotiv. Lo que en un principio era un amor a Cataluña se transformó en odiar a España.
En el libro apunta que la especialidad del nacionalismo es crear el problema para, luego, dar la solución. ¿Es lo que practica CiU en el Congreso? ¿Es el hilo conductor del nacionalismo desde sus inicios?
Sí. Hay varios analistas del nacionalismo de principios del siglo XX que ya descubren esta táctica. La primera mentira era hacer creer a los catalanes que los castellanos nos odiaban, y así, nosotros odiaríamos a los castellanos.
Era crear la dialéctica del odio. Pero Cambó era muy consciente -lo explica en sus memorias- de que esto era una forma de conseguir una serie de beneficios para Cataluña, y de hecho no se lo creían mucho. La Lliga, que no se llama catalanista porque no le gustaba a nadie, reúne a muchos empresarios y burgueses del textil y se convierte en un instrumento político de presión, pero no se creían el catalanismo.
Como mucho un pequeño grupo de jóvenes reunidos en el Centre Escolar Catalanista, que van creando la ideología del nacionalismo, eso sí, con el dinero de la burguesía.
Sin embargo, durante el franquismo la burguesía catalanista colabora con el Estado, y actualmente CiU es un apoyo a cualquier Gobierno, ya sea del PP o del PSOE.
Cuando la Lliga se veía en la tesitura de tener que escoger entre ser de derechas o catalanista, prefería ser de derechas. Hay bombas, atentados… prefieren el orden, prefieren a Primo de Rivera, prefieren a Franco, lo que sea. Hay algo en el catalanismo actual que todavía piensa así y se mueve en estos parámetros, pero no todo. El día que sean más nacionalistas que conservadores promoverán una ruptura.
¿Cree posible una ruptura de Cataluña del resto de España?
Sería la ruina absoluta de Cataluña, sería una desgracia. Lo saben. Tienen estudios. Lo ha dicho Mas hace poco recordando que le gustaría que la dependencia al resto de España fuera solo del 5%, pero actualmente es del 80%. Saben que en la situación actual una ruptura sería un fracaso.
Sueñan con lo que han definido como un divorcio amistoso: estamos en el espacio europeo, tenemos el euro, libre comercio, frontera abierta, España nos acepta en Europa… pero claro, esto no ocurriría nunca. El Gobierno no permitiría que Cataluña entrara en el euro, y tendríamos que volver a la peseta. Sería una situación agónica. Además, en Europa no hay nadie que quiera romper las fronteras.
Aunque, otra cosa sería que estallara Europa, ya que los nacionalismos siempre surgen tras las guerras, por ejemplo. Pero en el escenario actual, Europa no está para aventuras secesionistas.
¿Qué libros recomienda para conocer más la realidad histórica de Cataluña y entender lo que es la Comunidad?
Un libro que muy pocos catalanistas o nacionalistas han leído es el de Torras i Bages: La tradició catalana. ¿Por qué? Porque da una visión de lo que tiene que ser Cataluña, con sus más y sus menos, porque Torras i Bages cuando lo escribe es muy joven. Es un libro en el que, por ejemplo, critica a los que cantan canciones en castellano pero, salvo en algunas cosas muy circunstanciales, el resto del libro es una reflexión muy profunda sobre la esencia de Cataluña.
También hay que leer La nacionalitat catalana, de Prat de la Riba. La gente se llevaría muchas sorpresas cuando Prat de la Riba acaba la obra afirmando que España es un Estado, compuesto de muchas nacionalidades, y que Cataluña ha de liderar estas nacionalidades para construir un imperio y llegar al progreso. Es una proclama de un imperio español.
Quiere reconstruir el imperio español que finaliza en 1898, y surge de una frustración de la fallida del imperio. Lo curioso es que este libro sea el punto fundacional del nacionalismo catalán.
¿Qué personajes olvidados y no mitificados destacaría de la historia de Cataluña?
Hombre, clarísimamente Eugeni d’Ors y Josep Pla, por ejemplo. Gente que son catalanistas, conservadores y de derechas, pero que ven el catalanismo como una expresión del regionalismo. Cuando se dieron cuenta de que el catalanismo se estaba convirtiendo en un monstruo se desdicieron. Otro personaje fundamental es Antonio María Alcover.
Es el gran filólogo catalán que es traicionado por Prat de la Riba para imponer el catalán artificial y falso de Pompeyo Fabra. Sí, Pompeyo, porque nunca firmó como Pompeu, y siempre lo hizo como Pompeyo. Otro sería Duran y Bas, que tiene una obra regionalista y, sin embargo, se cree que es una obra nacionalista. Hay muchos autores interesantes pero no interesa que se conozcan. No son mitos para los nacionalistas.
Acabamos. ¿La publicación del libro le ha supuesto algún problema profesional en Cataluña?
Cara a cara, no. Pero indirectamente, sí. Se me ha acusado de ser un catalán traidor, un botifler, pero la táctica del nacionalismo siempre es, primero, ocultar, silenciar… de momento estamos en esta etapa. Lo que pasa es que mi libro está teniendo un éxito de ventas indudable. Por otro lado, estoy teniendo mucho apoyo de entidades cívicas y de muchos lectores. Curiosamente, muchas felicitaciones me están llegando de Valencia." (lavozdebarcelonal.com, 24/12/2011)
La exclusión del español en las señales de tráfico permite no pagar las multas del Ayuntamiento de Barcelona
"LA VOZ DE BARCELONA ha tenido acceso a un expediente sancionador
completo. Se confirma que el Consistorio sigue prefiriendo no cobrar las
multas de aparcamiento de aquellos ciudadanos que deciden recurrirlas
antes que rotular las señales en las dos lenguas oficiales de Cataluña.
La noticia de que esta situación se estaba produciendo saltó hace dos años, cuando diversos medios recogieron el caso de un ciudadano que aseguraba que el Consistorio le había retirado varias sanciones tras impugnarlas porque las indicaciones de los rótulos señalizadores de la zona azul o de prohición excepcional de aparcamiento estaban escritos únicamente en catalán.
LA VOZ DE BARCELONA ha tenido acceso a un expediente completo que confirma dicha información y que demuestra que el Ayuntamiento continúa actuando de la misma forma.
Un ciudadano que responde a las iniciales JRG, a principios de 2009, aparcó su vehículo en una zona señalizada con un rótulo de prohibido parar y estacionar acompañado de un texto, exclusivamente en catalán, que indicaba ‘Senyalització Excepcional per obres. Gràcies per la seva col.laboració’ y añadía la fecha en la que entraba en vigor la prohibición.
Al día siguiente, su coche fue multado y retirado por la grúa municipal a un depósito. Tres días después, JRG recogió su coche de las instalaciones muncipales, previo pago de 225 euros correspondientes a la tasa de grúa y al coste de la estancia en el depósito.
Meses más tarde, decidió acudir a una oficina de distrito del Consistorio para interponer un recurso (adjuntando dos fotos de la señal) en el que solicitaba la anulación de la sanción. El motivo alegado fue el siguiente:
Cuál fue su sorpresa cuando, hace unas semanas, recibió en su domicilio una resolución del Ayuntamiento en la que se le notifica que ‘efectuadas las comprobaciones oportunas, se ha procedido a anular la sanción impuesta por infracción en los preceptos de la Legislación sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial’.
Además, se le indicaba que ‘si las multas han sido pagadas’ debía comunicar el número de cuenta donde quiere que se le realice la transferencia correspondiente, cosa que ya ha realizado y está a la espera de que se le reembolse el importe de la multa y de la grúa." (lavozdebarcelona.com, 23/12/2011)
La noticia de que esta situación se estaba produciendo saltó hace dos años, cuando diversos medios recogieron el caso de un ciudadano que aseguraba que el Consistorio le había retirado varias sanciones tras impugnarlas porque las indicaciones de los rótulos señalizadores de la zona azul o de prohición excepcional de aparcamiento estaban escritos únicamente en catalán.
LA VOZ DE BARCELONA ha tenido acceso a un expediente completo que confirma dicha información y que demuestra que el Ayuntamiento continúa actuando de la misma forma.
Un ciudadano que responde a las iniciales JRG, a principios de 2009, aparcó su vehículo en una zona señalizada con un rótulo de prohibido parar y estacionar acompañado de un texto, exclusivamente en catalán, que indicaba ‘Senyalització Excepcional per obres. Gràcies per la seva col.laboració’ y añadía la fecha en la que entraba en vigor la prohibición.
Al día siguiente, su coche fue multado y retirado por la grúa municipal a un depósito. Tres días después, JRG recogió su coche de las instalaciones muncipales, previo pago de 225 euros correspondientes a la tasa de grúa y al coste de la estancia en el depósito.
Meses más tarde, decidió acudir a una oficina de distrito del Consistorio para interponer un recurso (adjuntando dos fotos de la señal) en el que solicitaba la anulación de la sanción. El motivo alegado fue el siguiente:
La señal del Ayuntamiento de Barcelona en la que se indicaba que no se podía estacionar el vehículo estaba escrita exclusivamente en catalán, incumpliendo el artículo 56 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, que establece que ‘las indicaciones escritas de las señales se expresarán al menos en el idioma español oficial del Estado’; también incumple el artículo 138 del Reglamento General de Circulación, que indica que ‘las indicaciones escritas que se incluyan o acompañen a los paneles de señalización de las vías públicas, e inscripciones, figurarán en idioma castellano y, además, en la lengua oficial de la comunidad autónoma reconocida en el respectivo estatuto de autonomía, cuando la señal esté ubicada en el ámbito territorial de dicha comunidad’.Sin embargo, su recurso, al no haberse realizado en los 15 días posteriores a la notificación de la sanción, no paralizó el proceso, y a mediados de 2010 le fue embargada la cuenta corriente por 110 euros, correspondientes al importe de la sanción.
Cuál fue su sorpresa cuando, hace unas semanas, recibió en su domicilio una resolución del Ayuntamiento en la que se le notifica que ‘efectuadas las comprobaciones oportunas, se ha procedido a anular la sanción impuesta por infracción en los preceptos de la Legislación sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial’.
Además, se le indicaba que ‘si las multas han sido pagadas’ debía comunicar el número de cuenta donde quiere que se le realice la transferencia correspondiente, cosa que ya ha realizado y está a la espera de que se le reembolse el importe de la multa y de la grúa." (lavozdebarcelona.com, 23/12/2011)
Una asesora del gobierno sueco critica la immersión en catalán. "Está quitándole oportunidades a los jóvenes"
"La catedrática y asesora del gobierno sueco, Inger Enkvist, -que fue invitada al Parlament- critica la
immersión lingüística en La Contra de La Vanguardia por considerar que
"la educación no debería de ser una cuestión política".
"Catalunya debería permitir a la familia elegir entre el castellano y el
catalán como lengua vehicular si lo que queremos priorizar es el
dominio del lenguaje", añade, además de considerar que "lo más
importante es que los niños tengan vocabulario y conocimientos, y para
eso escuela y padres deben estar de acuerdo y fortalecer la lengua
materna, así es más fácil aprender el otro idioma, pero como materia. En
mi país se dan tres clases por semana en sueco y todo el mundo habla
sueco. La lengua es un instrumento, no una meta".
"Entre mi universidad y la catalana había un acuerdo de intercambio de
estudiantes, pero no quieren venir por la cuestión del idioma, ellos han
estudiado español y quieren perfeccionarlo. Si una sociedad se cierra
está quitándole oportunidades a sus jóvenes", concluye." (e-notícies, 23/12/2011)
14/12/11
¡Galicia nos roba!
"Manuel Trallero, periodista y escritor, en un apunte en su blog este martes:
‘Finalmente la expresión “Espanya ens roba” ha sido perfectamente aceptada por el Parlamento [autonómico] de Cataluña en boca de la presidenta que se disfraza de hada madrina para hacer honor al cargo que ostenta.
Teniendo en cuenta que yo tengo un DNI y un pasaporte de una cosa que se llama España/Espanya es evidente que yo a pesar de haber nacido y vivido toda mi vida en Catalunya/Cataluña soy un ladrón.
No es que esta condición me moleste en absoluto, habida cuenta de que distinguidas personalidades de Cataluña/Catalunya o/ y Espanya/España han alcanzado tan elevada distinción, espero ser admitido en tan prestigioso club. O sea que yo soy un ladrón que se roba a sí mismo. Esto es peor que jugar al póquer y ganar. Da más gusto’. (lavozdebarcelona.com, 14/12/2011)
13/12/11
Puesta en marcha de un "meldpunt" (punto de denuncia) invitando a la población a delatar a toda persona que utilice otra lengua distinta al neerlandés en un espacio público y en los comercios
"¿Se puede considerar delito hablar francés en una comunidad
flamenca? La eurodiputada Frédérique Ries ha pedido a la Comisión
Europea que reaccione contra la puesta en marcha de por parte de las
autoridades de CD&V (partido cristiano demócrata) de Grimbergen de
un "meldpunt" (punto de denuncia) invitando a la población a delatar a
toda persona que utilice otra lengua distinta al neerlandés en un
espacio público y en los comercios.
La política liberal belga, según informa Le Soir, argumenta que esta “invitación a la delación” contraviene la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y la propia Constitución belga.
La política liberal belga, según informa Le Soir, argumenta que esta “invitación a la delación” contraviene la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y la propia Constitución belga.
Le Soir evoca el enfado de algunos políticos francófonos, que denuncian:
“Si voy a Valonia, compro hablando francés. Es lo mismo que pasa en Flandes. Es como un ejercicio de idiomas, la gente puede practicar el neerlandés y así facilitar su integración”. (13 diciembre 2011, Presseurop)
“la intransigencia lingüística de las autoridades flamencas (Grimbergen está lejos de ser la única en liza) de la periferia de Bruselas. Las autoridades que, para intentar oponerse al fenómeno de “desneerlandización” de los ayuntamientos del entorno de Bruselas, recurren a prácticas anticonstitucionales: el artículo 30 de la Constitución estipula que el uso de lenguas es facultativo, excepto para los actos de autoridad pública y de los asuntos judiciales”.La mayoría de los miembros del Parlamento regional de Flandes apoyan esta medida puesta en marcha por Marleen Mertens, la alcaldesa del CD&V en Grimbergen, que asegura, en una entrevista concedida a Le Soir, que la medida es “totalmente normal”:
“Si voy a Valonia, compro hablando francés. Es lo mismo que pasa en Flandes. Es como un ejercicio de idiomas, la gente puede practicar el neerlandés y así facilitar su integración”. (13 diciembre 2011, Presseurop)
12/12/11
«Soy un exiliado de Cataluña en Madrid»... No quiero que me suceda como a un amigo cuando su hijo de 8 años le preguntó: «Papá, ¿nosotros qué somos: catalanes o fachas?»
"Félix de Azúa está del lado donde mejor se mira. (...) Su testa de prior
benedictino guarda un fondo de individualismo, un rumor de ironía
inflamable. También un mosqueo irreparable: aquel que le ha llevado a
abandonar Cataluña e instalarse en Madrid.
El que le desata todo aquello que tiene que ver con la cutrez festoneada de los nacionalismos. Con ese plateresco de patria chica, tan autocompasivo, tan centrifugador de diferencias, tan escaso.
- No soy el único. Son muchos los catalanes que estarían deseando poder salir para escapar de ese monólogo constante del nacionalismo catalán...(...)
- ¿El cerco del nacionalismo te ha traído a vivir hace poco a Madrid?
- Sí. Voy a ser padre en unos días y eso me llevó a pensar que el egoísmo está de más. No queremos que nuestra hija sea educada en Cataluña. No deseo que la eduquen unos ideólogos que la van a derivar hacia una situación indeseable con el resto de los españoles.
No quiero que me suceda como a un amigo cuando su hijo de 8 años le preguntó: «Papá, ¿nosotros qué somos: catalanes o fachas?». Ésa es la ideología imperante en los colegios y en las universidades a través de la vigilancia extrema de los comisarios políticos del nacionalismo.
- ¿Se trata de un exilio?
- Absolutamente. En Cataluña se da un totalitarismo blando parecido al peronismo en Argentina.
Queda un aparente poso de devastación en el discurso, pero no es tal. Hay quienes le asumen como un apocalíptico, incluso un reaccionario... «¡Pero si me da la impresión de que soy el único que queda de izquierdas en mi generación!», aúlla con una sonrisa que busca batalla... Se dibuja como un optimista febril. Hasta que se le pide diagnóstico para la cultura. (...)
Félix de Azúa es otro de los intelectuales catalanes que han abandonado Cataluña para instalarse en Madrid, hartos del nacionalismo. "No soy el único. Son muchos los catalanes que estarían deseado poder salir para escapar de ese monólogo constante del nacionalismo catalán", dice en una entrevista en El Mundo uno de los articulistas estrella del El País.
Y es que Félix de Azúa se considera un "exiliado" en Madrid. "En Cataluña se da un totalitarismo blando parecido al peronismo en Argentina". "Voy a ser padre en unos días y eso me llevó a pensar que el egoísmo está de más. No queremos que nuestra hija sea educada en Cataluña.
No deseo que la eduquen unos ideólogos que la van a derivar hacia una situación indeseable con el resto de los españoles." (No sé si me explico)
El que le desata todo aquello que tiene que ver con la cutrez festoneada de los nacionalismos. Con ese plateresco de patria chica, tan autocompasivo, tan centrifugador de diferencias, tan escaso.
- No soy el único. Son muchos los catalanes que estarían deseando poder salir para escapar de ese monólogo constante del nacionalismo catalán...(...)
- ¿El cerco del nacionalismo te ha traído a vivir hace poco a Madrid?
- Sí. Voy a ser padre en unos días y eso me llevó a pensar que el egoísmo está de más. No queremos que nuestra hija sea educada en Cataluña. No deseo que la eduquen unos ideólogos que la van a derivar hacia una situación indeseable con el resto de los españoles.
No quiero que me suceda como a un amigo cuando su hijo de 8 años le preguntó: «Papá, ¿nosotros qué somos: catalanes o fachas?». Ésa es la ideología imperante en los colegios y en las universidades a través de la vigilancia extrema de los comisarios políticos del nacionalismo.
- ¿Se trata de un exilio?
- Absolutamente. En Cataluña se da un totalitarismo blando parecido al peronismo en Argentina.
Queda un aparente poso de devastación en el discurso, pero no es tal. Hay quienes le asumen como un apocalíptico, incluso un reaccionario... «¡Pero si me da la impresión de que soy el único que queda de izquierdas en mi generación!», aúlla con una sonrisa que busca batalla... Se dibuja como un optimista febril. Hasta que se le pide diagnóstico para la cultura. (...)
Félix de Azúa es otro de los intelectuales catalanes que han abandonado Cataluña para instalarse en Madrid, hartos del nacionalismo. "No soy el único. Son muchos los catalanes que estarían deseado poder salir para escapar de ese monólogo constante del nacionalismo catalán", dice en una entrevista en El Mundo uno de los articulistas estrella del El País.
Y es que Félix de Azúa se considera un "exiliado" en Madrid. "En Cataluña se da un totalitarismo blando parecido al peronismo en Argentina". "Voy a ser padre en unos días y eso me llevó a pensar que el egoísmo está de más. No queremos que nuestra hija sea educada en Cataluña.
No deseo que la eduquen unos ideólogos que la van a derivar hacia una situación indeseable con el resto de los españoles." (No sé si me explico)
06/12/11
La responsabilidad de la Iglesia es grande... la de su implicación en la ideologización de unos jóvenes que acabarían empuñando las armas
"Pregunta. Nació en 1959 el mismo año que ETA. En Años lentos habla del papel de los curas de barrio en el origen de todo aquello.
Respuesta. Desde pequeño me he confrontado con el fenómeno de ETA. Los curas de barrio de los que hablo, trasunto de otros que he conocido, aprovechaban su poder sobre las conciencias de los vecinos para introducir ciertas semillas políticas que germinaban en determinados chavales.(...)
P. ¿La Iglesia es responsable de lo que vino después?
R. La responsabilidad de la Iglesia es grande. Hay una tarea de esclarecimiento y de explicación por hacer. La Iglesia tiene una pregunta pendiente que aún no ha respondido, la de su implicación en la ideologización de unos jóvenes que acabarían empuñando las armas.
P. ¿Cómo eran los sicarios, como se dice aquí en México, de ETA?
R. Había dos tipos diferenciados. El primero es el independentista de casa, al que su familia alienta el odio hacia lo español desde pequeño y está imbuido de la idea de que el pueblo vasco es una víctima.
Pero hay otro tipo de sicario que es el inmigrante o hijo de inmigrante que trata de integrarse mediante la militancia. Hay muchos de estos: basta con ver la nómina de ETA. (...)
P. Al recibir el premio ha dicho que los escritores vascos nos son libres. ¿Por qué?
R. No lo son porque están subvencionados, forman parte de la campaña de promoción del idioma... A Bernardo Atxaga le tengo un gran afecto, es una excelente persona, pero ha tocado el tema de ETA de manera metafórica, sin nombrar lo evidente: el sufrimiento y la sangre. No es un hombre libre y trata de complacer a unos y a otros.
P. Años lentos coincide con el final de lucha armada anunciado por ETA.
R. ETA es una organización creada para ejercer la violencia. Esa violencia perdura aunque no actúe. Ahora se nos pide que tengamos confianza en personas que han matado a 800 seres humanos, y yo me niego. ETA no se disuelve porque es su única carta para presionar por la liberación de los reclusos. Disolución a cambio de presos es la clave del final.
P. ¿Cree necesario una especie de proceso de desnazificación en el País Vasco?
R. Sería útil, pero difícil porque primero hay que derrotar a ETA y eso aún no ha ocurrido. Ahora parece que la izquierda abertxale quiere participar en el juego democrático, lo que es un paso en esa desnazificación." ("Los escritores vascos no son libres, están subvencionados", de Fernando Aramburu. El País, ed. Galicia, 01/12/2011, p. 38)
Respuesta. Desde pequeño me he confrontado con el fenómeno de ETA. Los curas de barrio de los que hablo, trasunto de otros que he conocido, aprovechaban su poder sobre las conciencias de los vecinos para introducir ciertas semillas políticas que germinaban en determinados chavales.(...)
P. ¿La Iglesia es responsable de lo que vino después?
R. La responsabilidad de la Iglesia es grande. Hay una tarea de esclarecimiento y de explicación por hacer. La Iglesia tiene una pregunta pendiente que aún no ha respondido, la de su implicación en la ideologización de unos jóvenes que acabarían empuñando las armas.
P. ¿Cómo eran los sicarios, como se dice aquí en México, de ETA?
R. Había dos tipos diferenciados. El primero es el independentista de casa, al que su familia alienta el odio hacia lo español desde pequeño y está imbuido de la idea de que el pueblo vasco es una víctima.
Pero hay otro tipo de sicario que es el inmigrante o hijo de inmigrante que trata de integrarse mediante la militancia. Hay muchos de estos: basta con ver la nómina de ETA. (...)
P. Al recibir el premio ha dicho que los escritores vascos nos son libres. ¿Por qué?
R. No lo son porque están subvencionados, forman parte de la campaña de promoción del idioma... A Bernardo Atxaga le tengo un gran afecto, es una excelente persona, pero ha tocado el tema de ETA de manera metafórica, sin nombrar lo evidente: el sufrimiento y la sangre. No es un hombre libre y trata de complacer a unos y a otros.
P. Años lentos coincide con el final de lucha armada anunciado por ETA.
R. ETA es una organización creada para ejercer la violencia. Esa violencia perdura aunque no actúe. Ahora se nos pide que tengamos confianza en personas que han matado a 800 seres humanos, y yo me niego. ETA no se disuelve porque es su única carta para presionar por la liberación de los reclusos. Disolución a cambio de presos es la clave del final.
P. ¿Cree necesario una especie de proceso de desnazificación en el País Vasco?
R. Sería útil, pero difícil porque primero hay que derrotar a ETA y eso aún no ha ocurrido. Ahora parece que la izquierda abertxale quiere participar en el juego democrático, lo que es un paso en esa desnazificación." ("Los escritores vascos no son libres, están subvencionados", de Fernando Aramburu. El País, ed. Galicia, 01/12/2011, p. 38)
Estancamiento electoral del nacionalismo catalán desde 1977
Comparativa del voto total entre los partidos nacionalistas y los partidos constitucionalistas desde 1977 a 2011 (gráfico: LVdB).Comparación de los porcentajes de voto obtenido sobre el total emitido entre los partidos nacionalistas y los partidos constitucionalistas desde 1977 a 2011 (gráfico: LVdB).
Reparto de escaños al Congreso obtenidos en Cataluña por la suma de partidos nacionalistas y partidos constitucionalistas desde 1977 a 2011 (gráfico: LVdB).
"La mejor y más valiosa encuesta -y la única con valor real- es el voto en la urna. Las elecciones generales demuestran que el nacionalismo catalán está estancado en los mismos resultados desde 1977 y ese parece ser su tope máximo. Tras 33 años de Constitución y 31 de Generalidad democráticas, el nacionalismo catalán sigue instalado en los mismos porcentajes de apoyo electoral. (...)
Desde la primera vez que la población acudió a votar tras casi 40 años de dictadura, en 1977, hasta la última, en 2011, los ciudadanos han mantenido la misma tendencia en el voto, con altibajos, pese a las múltiples manifestaciones mediáticas que afirman que el independentismo es más numeroso que nunca en Cataluña. (...)
Es decir, los altibajos entre las fuerzas nacionalistas y constitucionalistas varían siempre entre picos de 14 y 22 escaños (mínimos/máximos) para las formaciones nacionalistas y 25 y 33 (mínimos/máximos) para la suma de escaños constitucionalistas. O, lo que es lo mismo, siempre ha habido en el Congreso más representantes de Cataluña constitucionalistas que nacionalistas. (...)
De hecho, comparando los apoyos a partidos nacionalistas y constitucionalistas en porcentaje de voto emitido, los segundos nunca han bajado del 47,34% (obtenido en 2011) y los nacionalistas nunca han superado el resultado de 1977: 45,58%.
Y en apoyo absoluto, el peor resultado de los partidos constitucionalistas, en 1977, con el respaldo de 1.493.988 personas, solo ha sido superado (pese a subir el censo electoral) en cuatro ocasiones (1993, 1996, 2004 y 2011) de las once votaciones.
Con estos resultados encima de la mesa, la independencia de Cataluña no solo no está cerca sino que sigue siendo una imaginación de los grupos minoritarios secesionistas que incluso han perdido apoyo en el Parlamento autonómico en los últimos años." (lavozdebarcelona.com, 06/12/2011)
02/12/11
No es expolio fiscal... es expolio de clase. Las fuerzas nacionalistas mueven las banderas para ocultar la enorme injusticia social
"Un dogma ampliamente promovido por el establishment catalán de
sensibilidad nacionalista conservadora (reproducido por gran parte de
los medios públicos de información de la Generalitat) es que el gran
retraso del gasto público en Catalunya (Catalunya tiene el gasto público
(incluyendo la social) más bajo de la UE-15 (el grupo de países más
desarrollados de la UE) se debe al déficit fiscal, que algunos definen
como “el expolio a Cataluña por parte de España”.
Esto constantemente se reproduce en artículos, tertulias, conferencias y otros foros mal llamados debates. Los datos, en cambio, muestran que el gran retraso social de Cataluña no se debe primordialmente al expolio nacional, sino a otro tipo de expolio del que deliberadamente ese establishment no quiere ni oír hablar. Esta otra causa no aparece ni en los medios de mayor difusión, ni en las tertulias, ni en TV3 o Catalunya Ràdio.
En cambio, el gasto público social por habitante, que cubre todas las transferencias y servicios públicos del estado del bienestar catalán, tales como sanidad, educación, servicios de ayuda a las personas con dependencia, guarderías, vivienda social y otros, es el más bajo de la Unión Europea del quince, junto con España, y es sólo el 74% del promedio de la Unión Europea de los quince.
Si en lugar de ser el 74% fuera el 110%, Cataluña se gastaría el 29% del PIB en gasto público social. Esto quiere decir que tenemos un déficit del 12% del PIB, ya que ahora se gasta el 17% del PIB y debería gastarse el 29% del PIB, según le corresponde por su nivel de riqueza.(...)
Cataluña está dividida en clases sociales. La mayoría de la población adulta trabaja. Pues bien, los catalanes que trabajan y están en nómina ya pagan en impuestos unos porcentajes similares a los que pagan sus homólogos en la Unión Europea del quince (es ligeramente inferior, pero no mucho más).
En cambio, lo que pagan las grandes fortunas, las grandes empresas que ganan más de 150 millones de euros al año (que representan menos del 0.12% de todas las empresas) y la banca, es mucho menos que lo que pagan los sus homólogos en la Unión Europea de los 15. Y lo mismo pasa con el 3% superior de las rentas del país, que obtienen sus ingresos de las rentas del capital y no del trabajo.
La diferencia entre la declaración de renta nominal y la real es enorme, porque el número de deducciones, oportunidades legales y otras ilegales de dejar de pagar impuestos, es muy grande en Cataluña y en España. Estos grupos no utilizan los servicios públicos del estado del bienestar (envían a sus hijos a las escuelas privadas y utilizan la sanidad privada) y el hecho de que no paguen al estado y a la Generalitat lo que deberían pagar, hace que el estado del bienestar de la mayoría de los catalanes esté muy poco desarrollado.
Esto es lo que se solía denominar como expolio de clase, del que nadie ahora habla. La Generalitat tiene los medios para resolver estos temas, tanto a nivel de Cataluña como a nivel de España.
Las fuerzas nacionalistas, que debido al control que ejercen sobre los medios son hegemónicas en Cataluña, mueven las banderas para ocultar la enorme injusticia social, una situación en la que las clases populares (la clase trabajadora -término que casi no se utiliza en el lenguaje político y mediático del país- y la mayoría de las clases medias) no reciben los servicios públicos que se merecen debido a que las rentas del capital no pagan lo que deberían pagar y la burguesía, pequeña burguesía y clase media profesional de renta alta no contribuyen en la misma medida en que lo hacen sus homólogos del centro y el norte de Europa." (www.vnavarro.org, 15/11/2011, Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLIC, 13 de noviembre de 2011)
Esto constantemente se reproduce en artículos, tertulias, conferencias y otros foros mal llamados debates. Los datos, en cambio, muestran que el gran retraso social de Cataluña no se debe primordialmente al expolio nacional, sino a otro tipo de expolio del que deliberadamente ese establishment no quiere ni oír hablar. Esta otra causa no aparece ni en los medios de mayor difusión, ni en las tertulias, ni en TV3 o Catalunya Ràdio.
Pero vayamos por partes y veamos primero
si los datos confirman ver si este retraso se debe al déficit fiscal.
Según las propias cifras provistas por el nuevo gobierno de la
Generalitat, este déficit fiscal representa aproximadamente un 9% del
PIB de Cataluña, lo que es un porcentaje muy elevado y que representa un
resto de recursos disponibles para Cataluña.
Ahora bien, según las cifras del mismo gobierno la aportación de Cataluña en España para pagar los gastos comunes, así como el correspondiente a la solidaridad con otras partes de España, debería ser alrededor del 4% del PIB.
El déficit fiscal neto, por lo tanto, sería de 5 puntos del PIB (9-4). Esta es, entonces, la cifra real del déficit fiscal. Miremos ahora cuál es el déficit social de Catalunya.
Cataluña no es un país pobre. Al
contrario, es más rico que el promedio de la Unión Europea de los quince
(el PIB per cápita catalán es el 110% del PIB per cápita de la UE-15).Ahora bien, según las cifras del mismo gobierno la aportación de Cataluña en España para pagar los gastos comunes, así como el correspondiente a la solidaridad con otras partes de España, debería ser alrededor del 4% del PIB.
El déficit fiscal neto, por lo tanto, sería de 5 puntos del PIB (9-4). Esta es, entonces, la cifra real del déficit fiscal. Miremos ahora cuál es el déficit social de Catalunya.
En cambio, el gasto público social por habitante, que cubre todas las transferencias y servicios públicos del estado del bienestar catalán, tales como sanidad, educación, servicios de ayuda a las personas con dependencia, guarderías, vivienda social y otros, es el más bajo de la Unión Europea del quince, junto con España, y es sólo el 74% del promedio de la Unión Europea de los quince.
Si en lugar de ser el 74% fuera el 110%, Cataluña se gastaría el 29% del PIB en gasto público social. Esto quiere decir que tenemos un déficit del 12% del PIB, ya que ahora se gasta el 17% del PIB y debería gastarse el 29% del PIB, según le corresponde por su nivel de riqueza.(...)
Cataluña está dividida en clases sociales. La mayoría de la población adulta trabaja. Pues bien, los catalanes que trabajan y están en nómina ya pagan en impuestos unos porcentajes similares a los que pagan sus homólogos en la Unión Europea del quince (es ligeramente inferior, pero no mucho más).
En cambio, lo que pagan las grandes fortunas, las grandes empresas que ganan más de 150 millones de euros al año (que representan menos del 0.12% de todas las empresas) y la banca, es mucho menos que lo que pagan los sus homólogos en la Unión Europea de los 15. Y lo mismo pasa con el 3% superior de las rentas del país, que obtienen sus ingresos de las rentas del capital y no del trabajo.
La diferencia entre la declaración de renta nominal y la real es enorme, porque el número de deducciones, oportunidades legales y otras ilegales de dejar de pagar impuestos, es muy grande en Cataluña y en España. Estos grupos no utilizan los servicios públicos del estado del bienestar (envían a sus hijos a las escuelas privadas y utilizan la sanidad privada) y el hecho de que no paguen al estado y a la Generalitat lo que deberían pagar, hace que el estado del bienestar de la mayoría de los catalanes esté muy poco desarrollado.
Esto es lo que se solía denominar como expolio de clase, del que nadie ahora habla. La Generalitat tiene los medios para resolver estos temas, tanto a nivel de Cataluña como a nivel de España.
Las fuerzas nacionalistas, que debido al control que ejercen sobre los medios son hegemónicas en Cataluña, mueven las banderas para ocultar la enorme injusticia social, una situación en la que las clases populares (la clase trabajadora -término que casi no se utiliza en el lenguaje político y mediático del país- y la mayoría de las clases medias) no reciben los servicios públicos que se merecen debido a que las rentas del capital no pagan lo que deberían pagar y la burguesía, pequeña burguesía y clase media profesional de renta alta no contribuyen en la misma medida en que lo hacen sus homólogos del centro y el norte de Europa." (www.vnavarro.org, 15/11/2011, Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLIC, 13 de noviembre de 2011)
“España nos roba” - “Grecia nos roba” - "Galicia nos roba"... ¿Por qué siempre son los pobres los que roban a los ricos? ¿Cuestión genética?
"Los diputados autonómicos de Alfons López Tena y Uriel Bertran, ambos
de Solidaritat Catalana, dicen en sede parlamentaria que “España nos
roba”. Jordi Cañas (Ciudadanos) critica que se normalicen ese tipo de expresiones.
Y, finalmente, la presidenta del Parlamento autonómico, Núria de
Gispert (CiU), alerta que como la mayoría de diputados autonómicos no
están de acuerdo con esa inoportuna expresión, no las va a admitir.
Probablemente, decir que “España nos roba” no tan solo no se corresponde con la realidad, como cuando se habla de “expolio fiscal” en vez de “déficit fiscal” (aunque sean cifras desorbitadas), sino que, además, roza (o incluso algunos piensen que traspasa) algunos límites que se deberían reconsiderar. (...)
Decir con naturalidad que “España nos roba” es tan peligroso, y me produce la misma sensación, que la que me provocaría un diputado alemán que dijera en su parlamento que “Grecia nos roba”, fomentando así un conflicto con antecedentes históricos más bien recientes. Ahora bien, ¿prohibiendo el uso de la expresión qué se soluciona?
Las horas siguientes a la polémica, que sin serlo es de apariencia puramente anecdótica, López Tena -hábil, pero, maleducado e hiriente- se ha dedicado a injuriar y descalificar (“mamarracha”, ha llegado a decir) a la presidenta de una institución (catalana, por cierto).
¿Por quSin embargo, algunas cosas que nos deberíamos plantear son: ¿la libertad de expresión de un diputado puede limitarse con esa argumentación? ¿Soluciona, o al contrario, agrava el problema prohibir el uso de determinadas expresiones? ¿Por qué no se habla del problema de fondo? ¿Qué limites debería tener la solidaridad entre territorios? ¿Qué precedentes marca la polémica de ayer?" (lavozdebarcelona.com, 02/11/2011)
Probablemente, decir que “España nos roba” no tan solo no se corresponde con la realidad, como cuando se habla de “expolio fiscal” en vez de “déficit fiscal” (aunque sean cifras desorbitadas), sino que, además, roza (o incluso algunos piensen que traspasa) algunos límites que se deberían reconsiderar. (...)
Decir con naturalidad que “España nos roba” es tan peligroso, y me produce la misma sensación, que la que me provocaría un diputado alemán que dijera en su parlamento que “Grecia nos roba”, fomentando así un conflicto con antecedentes históricos más bien recientes. Ahora bien, ¿prohibiendo el uso de la expresión qué se soluciona?
Las horas siguientes a la polémica, que sin serlo es de apariencia puramente anecdótica, López Tena -hábil, pero, maleducado e hiriente- se ha dedicado a injuriar y descalificar (“mamarracha”, ha llegado a decir) a la presidenta de una institución (catalana, por cierto).
¿Por quSin embargo, algunas cosas que nos deberíamos plantear son: ¿la libertad de expresión de un diputado puede limitarse con esa argumentación? ¿Soluciona, o al contrario, agrava el problema prohibir el uso de determinadas expresiones? ¿Por qué no se habla del problema de fondo? ¿Qué limites debería tener la solidaridad entre territorios? ¿Qué precedentes marca la polémica de ayer?" (lavozdebarcelona.com, 02/11/2011)
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