"El Gobierno del Reino Unido ha destacado este miércoles las
diferencias entre el proceso independentista de Escocia y el proyecto
secesionista del presidente de la Generalidad de Cataluña, Artur Mas.
En un encuentro con periodistas extranjeros, el ministro para Escocia
del Gobierno británico, Alistair Carmichael, ha asegurado que no se
puede comparar el caso escocés con la situación en Cataluña debido a las
diferencias entre las legislaciones del Reino Unido y de España.
"El esquema constitucional es muy diferente en cada caso", ha
señalado, ya que "en España, la decisión [sobre la hipotética secesión
de un territorio] correspondería a todo el país", mientras que en el
Reino Unido la posible independencia de Escocia "es un aspecto que han
de decidir los propios escoceses". (...)
Por otra parte, Carmichael -escocés de nacimiento y recientemente
nombrado como ministro para Escocia- ha acusado a los independentistas
escoceses de "deshonestos" por pretender abandonar el Reino Unido, pero
no sus ventajas, como la libra esterlina, el Banco de Inglaterra y los
astilleros militares de Glasgow.
Además, ha destacado que una Escocia independiente registraría un
"importante déficit en su economía", lo que la obligaría a realizar un
ajuste fiscal en sus presupuestos, y ha recordado que la secesión les
dejaría fuera de la Unión Europea.
Sin embargo, y a pesar de que las encuestas dan una clara ventaja a
los partidarios de que Escocia siga en el Reino Unido, el alto
porcentaje de indecisos (cerca de un 20%) lleva a Carmichael a advertir
de que "todo puede cambiar" y "es posible" de que los independentistas
puedan ganar el referéndum, por lo que "nada se puede dar por hecho". (Crónica Global, 20/11/2013)
No hay comentarios:
Publicar un comentario