"Ninguno de los dirigentes independentistas que impulsaron la declaración
de la independencia de Catalunya el 27 de octubre de 2017, y que
participaron en aquellos hechos, ha asumido responsabilidades políticas
por el retroceso que aquel importante fracaso implicó para la situación
social, política y económica de Catalunya.
Los que están en la cárcel o
fugados mantienen su representación política, y si alguien ha dejado el
cargo que ocupaba entonces, lo ha hecho en el marco del funcionamiento
normal de las entidades e instituciones catalanas, no como una dimisión
por aquel fiasco.
Fuentes no independentistas resaltan que es sorprendente que un desastre político de estas proporciones no haya producido ni dimisiones ni destituciones. Lo que ha ocurrido ha sido todo lo contrario. Los responsables del tremendo fracaso del proyecto independentista son considerados casi como unos héroes del independentismo, y nadie del ámbito independentista ha impulsado una iniciativa dirigida a que los responsables del asunto asuman responsabilidades políticas.
Y no se trata sólo de que la declaración de independencia fuese un fracaso que osciló entre el esperpento y el ridículo, sino de que aquellas actuaciones han provocado un perjuicio muy importante para la imagen de Catalunya y para su desarrollo político, social y económico. Además, es probable que, cuando se estabilice la situación política en Madrid, se produzca una fuerte ofensiva contra el actual nivel del autogobierno catalán. Es decir, que podría haber un retroceso." (e-notícies, 17/09/19)
Fuentes no independentistas resaltan que es sorprendente que un desastre político de estas proporciones no haya producido ni dimisiones ni destituciones. Lo que ha ocurrido ha sido todo lo contrario. Los responsables del tremendo fracaso del proyecto independentista son considerados casi como unos héroes del independentismo, y nadie del ámbito independentista ha impulsado una iniciativa dirigida a que los responsables del asunto asuman responsabilidades políticas.
Y no se trata sólo de que la declaración de independencia fuese un fracaso que osciló entre el esperpento y el ridículo, sino de que aquellas actuaciones han provocado un perjuicio muy importante para la imagen de Catalunya y para su desarrollo político, social y económico. Además, es probable que, cuando se estabilice la situación política en Madrid, se produzca una fuerte ofensiva contra el actual nivel del autogobierno catalán. Es decir, que podría haber un retroceso." (e-notícies, 17/09/19)
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