"(...) El PSC sostiene que lo procedente es negociar, negociar y negociar antes
de formalizar propuestas condenadas al fracaso. Mantiene todavía que si
tiene que haber consulta a los ciudadanos debe ser legal y previamente
acordada con el Gobierno central.
Los socialistas saben, sin embargo,
que frente al PP de Mariano Rajoy está opción será también inútil, por
lo que su posición implica, en la práctica, esperar a que el PP pierda
la mayoría absoluta en las Cortes. Es decir, hasta 2016 en el mejor de
los casos. (...)
Otra cosa es, además, la opinión del entorno social y el amplio espacio
electoral eventualmente socialista. Lo que se sabe de ellos no es muy
alentador porque muestra también una división.
Los sondeos de finales de
2013 indicaban que el electorado socialista de Cataluña está partido en
una proporción ligeramente superior a la mitad a favor de la consulta. O
sea, que la dirección de Pere Navarro controla el partido, pero rema
contra corriente fuera de él. (...)
A medida que pasan los meses, sin embargo, lo que hace poco era
presentado por sus promotores como un imparable y urgente proceso hacia
la independencia se convierte en un camino de obstáculos que cada vez
parecen más grandes, llámense ausencia de aliados internacionales o
renuencia de los medios empresariales, pérdida de apoyos como el del
propio PSC o división en las filas de ICV entre federalistas e
independentistas.
Y así lo que se pretendía que fuera un proceso rápido, empujado por
la ilusión de sus promotores, va derivando poco a poco en un prosaico
forcejeo que, en el mejor de los casos, va para largo. Hemos entrado en
un ciclo electoral en el que el lío de la consulta catalana será un
elemento más.
Ya se verá a favor de quien, pues nada está muy claro.
Sigue siendo muy improbable que haya un referéndum en noviembre de 2014,
puesto que depende de que lo autorice el Gobierno de Mariano Rajoy,
pero sí es seguro que antes, en mayo, habrá elecciones al Parlamento
Europeo. Habrá elecciones municipales en 2015 y legislativas en 2016. Y
al Parlamento catalán en un momento ahora impreciso, quizá en 2014.
A la izquierda, y en particular a los socialistas, les conviene
recuperar la iniciativa política y el primer paso para ello es
clarificar un proceso en el que se confunde y se solapa interesadamente
el hecho de convocar una consulta con una campaña independentista. Y,
desde luego, evitar que la presión de la mayoría parlamentaria
nacionalista la divida." (
Enric Company
, El País , 15 ENE 2014 )
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