31/12/13

Mas: déjennos votar y seremos aliados. Que si no... me enfado

"(...) Artur Mas, cuya intervención ante las cámaras de TV3 en el mensaje de fin de año parecía la de un político con diez años menos y dos kilos más.

En general, son más interesantes las intervenciones plásticas de las mujeres, pero el fenómeno, con otras características, también es propio de los varones. Si a Jorge Javier Vázquez le diera por repasar el nuevo look de Mas encontraría al menos siete diferencias con respecto al hombre que balbuceaba en el Parlamento autonómico sobre los espías propios.

 Tupé algo más chafado, canas cero (desaparecidas en combate), mayor elasticidad en las expresiones faciales, menos arrugas, párpados deshinchados, cejas perfiladas, etc, etc. Niquelao, un punto redondito de cara. En el caso de los varones, tampoco hace falta rajarse la piel tras las orejas para darse un repaso.

A lo mejor influye también el aparente buen rollo que intenta transmitir de cuatro días acá, después de ponerse wagneriano ante la tumba de Macià y en el Palau de la Música. Los cuatro diarios editados en Barcelona lo asoman a la portada con los dos argumentos de fuerza: Déjennos votar y seremos aliados. 

La Vanguardia opta por un titular entre conciliador e informativo: "Mas pide la consulta, pero admite que provoca división". En El Periódico encabezan con un entrecomillado: "Mas: 'Que el Estado no nos vea como un enemigo'". En El Punt Avui: "Que se nos deje votar". En Ara "Mas: 'Pido al Estado que no levante muros'".

 En la coctelería Cataluña, nada es previsible, pero el último discurso de Mas antes del año de la independencia (o no) tiene pocos flecos sobre los que sostener una noticia. Es más de valoración, de humor político, de lectura estética, de corbata gris y gafas montadas al aire, antireflejos, por supuesto. (...)"           (Pablo Planas, Cronica Global, Martes, 31 de diciembre de 2013)

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