"La rueda de prensa de la Generalitat del lunes me pareció de una bajeza moral absoluta. Solo superada por la de este martes. Vete a saber que nos deparará el mañana.
Como saben, la portavoz del Govern, Meritxell Budó, afirmó el lunes que “no es hora de envolverse en la bandera”. Y Miquel Buch que “no es hora de proclamas patrióticas”. La propia Meritxell Budó acabó diciendo que “no es hora de polemizar”.
¡Pero si no paran de hacerlo! Son los únicos que ponen palos a la rueda, que evitan cerrar filas, que van a la suya.
El lehendakari Urkullu ha expresado su “colaboración total”. Con matices pero absoluta. Hasta el presidente del PP, Pablo Casado, ha cambiado su discurso.
El gobierno catalán, no. Sigue en sus trece.
Torra fue el único que no firmó el documento de la conferencia de presidentes. Pero lo que decía: este martes se han superado.
Budó ha dicho poco menos que si el Gobierno español no aprueba el
confinamiento de Catalunya Pedro Sánchez será responsable de que haya
“más personas infectadas y más personas hospitalizadas". ¡Sólo falta echarle los muertos encima! Buch, que los han subordinado y que lo mejor habría sido solución “confederal o federal”.
¡Conseller, que estamos hablando de una emergencia sanitaria! ¡Que el estado de alarma es legal!
Porque mucho criticar al gobierno español pero ha habido aglomeraciones en el Metro. ¡Y el Metro es competencia de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona! Da igual, Buch seguía echando las culpas a Madrid.
Me recuerda aquella vez que hubo una avería general en Rodalies por la mañana. Montaron un pollo del copón. Hasta hubo una rueda de prensa conjunta
del consejero de Territorio, Santi Vila, y del teniente de alcalde de
Barcelona, Quim Forn, en la sede la consejería. Por la tarde se estropeó un convoy de Metro. Los pasajeros tuvieron
que salir andando a través del túnel hasta la próxima estación.
¡El Metro es competencia nuestra!
Bueno, y me dejaba la consejera Alba Vergés. Ayer dijo que “no ha fallado nada” en Igualada. De momento hay 88 positivos, seis de ellos graves, 14 fallecidos y 48 profesionales sanitarios afectados. Hoy le han preguntado cuántas camas de UCI hay en Catalunya y no ha sabido contestar. Un par veces ha dicho “centenares” pero eso no es una cifra exacta. Al menos haber dicho que no tenía el dato a mano pero que lo
facilitaría. O haber recurrido a alguno de sus asesores. Al fin y al
cabo era una rueda de prensa telemática. Ni eso. Espero que no se confirmen mis peores presagios con la titular de Salud.
Pero lo que no entiendo es la estrategia que siguen.
¿Qué quieren? ¿Echarle toda la mierda a Pedro Sánchez? ¿Preparar el terreno por si se dispara el número de casos como parece? Ya lo ha dicho Torra en su entrevista en TV3: "se nos mueren por horas".
¿Lo hacen por rentabilidad electoral? ¿Pensando en las próximas elecciones? Anunciadas pero no convocadas todavía oficialmente. ¿Por qué tanto empeño en pedir el confinamiento de Catalunya? ¿Para
sacar pecho? ¿Marcar paquete? ¡Pero si estamos ya todos confinados!
Al fin y al cabo en Igualada confinaron a todo el mundo y sin tener base legal. Por pura necesidad. Es cierto que el Gobierno español pecó de falta de reflejos ante la que se avecinaba. Tendría que haber prohibido las manifestaciones del 8-M. Supongo que
sucumbieron a las presiones de Podemos. Había que aprobar la Ley de
Igualdad en un guiño al electorado de la formación. Cuanta
inconsciencia.
También tendrían que haber confinado Madrid. Como Roma. Todos los madrileños yendo a la playa.
¿Pero y ellos? ¿Qué no pecaron también de optimismo? Además, los barceloneses también han aprovechado para irse a la Cerdaña o la Costa Brava. La propia Alba Vergés decía hace una semana que no estábamos “en zona de riesgo”. Y Meritxell Budó que lo tenían todo controlado.
¿Que no veían lo que estaba pasando en China? ¿Y en Italia, que está a tiro de piedra? Hasta lo vería un tuerto.
El procesismo ha vuelto a cometer un error de bulto: pensar que el coronavirus debilitará al Estado. Viendo algún tuit deben pensar ya que es una segunda oportunidad, que ahora o nunca, que esta vez sí. Han pasado del Espanya ens roba al Espanya ens infecta. No hacía falta mucha imaginación, la verdad.
De hecho, Puigdemont llamó a rebato el lunes: "El virus del centralismo", "su concepción del federalismo", "Antes infectada que rota". El resto sólo tenía que seguir instrucciones.
Pero se equivocan, el Estado saldrá reforzado de la crisis. Con la mayoría de la sociedad cerrando filas. Los que tienen la inmensa paciencia de seguirme -aquí o en youtube-
ya saben que soy muy escéptico con las encuestas pero según una de
Metroscopia solo en Catalunya la valoración del gobierno central es
superior a la del propio gobierno autonómico.
Es una estrategia suicida lo que están haciendo. No sólo política
sino comunicativamente. El coronavirus les pasará por encima. Con la
salud de la gente no se juega." (Xavier Rius, director de e-notícies, 17/03/20)
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