13/3/17

Lo que estamos viviendo en Cataluña es terrible, tenemos un movimiento totalitario que quiere imponer un nuevo Estado sobre bases de insolidaridad y de un nacionalismo etnicista. Hay que Crear un espacio para la izquierda no nacionalista en Cataluña

"Lo que estamos viviendo en Cataluña es terrible. Al margen de las consecuencias devastadoras para los que vivimos en Cataluña de la fase actual del capitalismo y del gobierno del PP, aquí tenemos el problema añadido de un movimiento totalitario que quiere imponer un nuevo Estado sobre bases de insolidaridad y de un nacionalismo etnicista.

 La situación actual es dramática para los ciudadanos de izquierda que vivimos en Cataluña. Lo es porque los partidos de la izquierda catalana han entrado en el juego de los nacionalistas. El nuevo partido del comuns que se está construyendo en Cataluña (a partir de Barcelona encomú de Ada Colau, Podem, ICV y EUiA) está defendiendo un referéndum que legitima la voluntad de secesión bajo criterios identitarios y su discurso está impregnado de conceptos nacionalistas. 

Algunos de sus dirigentes, como el parlamentario y dirigente de EuiA Joan Josep Nuet han entrado además en el discurso del independentismo. El PSC se ha desmarcado del referéndum y está defendiendo el Estado de derecho, pero con muchas ambigüedades en su discurso y sin una autocrítica de sus responsabilidades en la creación del movimiento nacionalista en Cataluña.

 Podemos, en un ejercicio combinado de oportunismo y de miopía política, defiende el referéndum unilateral en Cataluña. Incluso Pedro Sánchez, que se presenta como la voz de la auténtica voz de la izquierda en el PSOE, coquetea con el tema. Lo mismo Alberto Garzón, de Izquierda Unida. 

Estos últimos años se ha creado un movimiento político ideológicamente transversal que es Societat Civil Catalana (SCC), que está realizando un trabajo necesario y que hoy está dirigido por personas claramente desvinculas de nacionalismo españolista o derechista. Ha aparecido también Concordia cívica, cuya cabeza visible, Teresa Freixes, una persona de larga trayectoria constitucionalista y de defensa de los derechos humanos. 

Pero dentro de estos movimientos transversales hace falta un espacio específico para la izquierda no nacionalista. Federalistes d´esquerra también ha jugado un papel positivo pero se mueve en una idea ambigua de federalismo, que incluye planteamientos asimétricos y de una supuesta tercera vía que en estos momentos no existe. (...)

La semana que va del sábado 25 de febrero al viernes 3 de marzo me parece que ha sido muy importante para el inicio de una dinámica de creación de este espacio político que debería tener la izquierda no nacionalista en Cataluña.  (...)

Lo más importante fue, a mi modo de ver, la elaboración de un documento, a iniciativa de miembros de ASEC-ASIC, contra la convocatoria unilateral del referéndum catalán. ASEC-ASIC son las siglas de l´Assemblea Social de l´Esquerra de Catalunya- La Asamblea Social de la Izquierda de Cataluña. Es un grupo de personas, la mayoría con una larga tradición de compromiso con la izquierda, que vimos la necesidad de potenciar este espacio para potenciar la confluencia de la izquierda no nacionalista. Lo que tenía de significativo es que los firmantes se definían explícitamente como de izquierdas. Esto es lo que decía el documento:

"MANIFIESTO en contra del referéndum unilateral, y por tanto antidemocrático, de Cataluña / MANIFEST en contra del referèndum unilateral, i per tant antidemocràtic, de Catalunya 

"Los abajo firmantes, ciudadanos y ciudadanas de izquierda que vivimos, mayoritariamente, en Cataluña, nos manifestamos en contra del referéndum unilateral y, por tanto, antidemocrático de Cataluña. Estamos en contra porque lo hace sin contar con la opinión de todos los posibles afectados en el conjunto de España, legitima el derecho a la secesión de una parte, con el objetivo de construir un nuevo Estado, y además sobre la base de un nacionalismo etnicista. 

Pensamos, por el contrario, que nuestra lucha pasa por conseguir un Estado de Derecho que garantice por igual los derechos civiles, políticos y sociales de toda la ciudadanía, incluida, por supuesto, la catalana. Sostenemos que las declaraciones de Podemos, en la línea de lo que plantean CSQP y el nuevo partido de los "comunes" en construcción, divide a los ciudadanos y a las ciudadanas en esta lucha común y hace el juego a los nacionalistas."   (...)

El documento ha generado en pocos días múltiples adhesiones. Entre ellas vale la pena mencionar la de figuras tan carismáticas como Félix Ovejero o Carlos Jiménez Villarejo. Y también la de dirigentes de Societat Civil Catalana y Concordia Cívica.  (...)

Miguel Candel realizó una brillante exposición en la que reflexionaba sobre las causas que habían llevado a enredar a la izquierda comunista en la trampa de aplicar el derecho de autodeterminación de una manera abstracta en un contexto totalmente diferente al que le daba un sentido. Este fue un eje de intervención en el que insistieron muchas aportaciones, algunas de ellas de militantes cuyos dirigentes habían caído en una deriva claramente nacionalista.

 También explicó la falacia de presentar como federalismo lo que era confederal, que implica una soberanía y una independencia previa seguida de la decisión de unirse. Igualmente la falsa comparación entre Escocia y Cataluña, ya que la primera parte de una unión histórica entre los dos reinos soberanos de Inglaterra y Escocia. 

Un asistente británico complementó este planteamiento señalando que la reivindicación soberanista en escocia estaba vinculada a las clases más desposeídas y estaba ligada a una reivindicación de derechos sociales.

Vicente Serrano, el otro ponente, puso de manifiesto la falacia que afirma que el 80% de los catalanes defienden el derecho a decidir. Lo argumentó de manera consistente, tomando como base sus estudios sobre el voto real en Cataluña. 

Vicente argumentó también como la participación de los contrarios al referéndum con un No lo que haría sería legitimar el llamado derecho a la secesión. Derecho que no es más que una artimaña retórica para esconder la voluntad de la secesión, que no se apoya, por otra parte, en ningún derecho reconocido.

La conclusión a la que se llegó es que la izquierda catalana ha interiorizado totalmente el discurso nacionalista. Que es absolutamente necesario una izquierda en Cataluña que plante cara al nacionalismo hegemónico y que defienda lo que realmente le corresponde, que el la igualdad y la justa redistribución de la riqueza. La pobreza, como se señaló en varias intervenciones, es un problema real en Cataluña.

 ¿Qué se puede hacer para construir esta izquierda no nacionalista? Pues potenciar las pequeñas organizaciones que, como ASEC-ASIC, han organizado el acto. 

Hay que continuar trabajando. Hay que fortalecer este movimiento de izquierda no nacionalista, que ha de participar además en este frente antinacionalista con grupos más transversales como SCC o CC. Hay que pasar de la resistencia a la ofensiva política. La manifestación que ha convocado Societat Civil Catalana será importante y lo será también que está izquierda esté presente en ella."         (Luis Roca Jusmet , Rebelión,  10/03/17)