24/8/11

Que ETA mate catalanes, es 'más que un error'... luego, que mate gallegos, es 'menos que un error'. ¿Existe un derecho vasco a matar gallegos?

"Los asesinatos de ETA en Cataluña fueron "más que un error", según el diputado general de Guipúzkoa, Martín Garitano. El dirigente de Bildu ha remarcado la equivocación en una conferencia realizada esta tarde en la Universidad Catalana de Verano, en la localidad francesa de Prada de Conflent.

Uno de los asistentes le recordó los atentados de ETA que más golpearan a la sociedad catalana: los 21 muertos de Hipercor en 1987, los 9 de Vic en 1991 y el asesinato del exministro socialista Ernest Lluch en 2000.

Garitano no esquivó la respuesta. "Estamos en Cataluña, y todos tenemos memoria histórica. Lo que pasó fue más que un error", dijo. El dirigente de Bildu diferenció las víctimas catalanas de las del resto de España, y se refirió, aunque sin citarlo, al atentado en Hipercor.

"Los vascos debemos respeto en especial a las víctimas en Cataluña. [Hipercor] sucedió en un momento en el que los vascos habían recibido mucho de Cataluña".

ETA hizo explotar el supermercado barcelonés solo nueve días después de que Herri Batasuna lograra un eurodiputado gracias a los votos logrados fuera de Euskadi y Navarra, la mayoría de ellos en Cataluña." (El País, 19/08/2011)


"Si los crímenes cometidos por la banda terrorista ETA en Cataluña son "más que un error" y "los vascos debemos respeto especial a las víctimas de Cataluña, porque la sociedad vasca había recibido (40.000 votos a HB en las elecciones europeas de 1987) mucho apoyo de los catalanes", como sostiene Martín Garitano, ¿qué tiene que decir el diputado general de Gipuzkoa ante las 311 víctimas mortales provocadas por ETA en la provincia que gobierna, donde su coalición, Bildu, acaba de obtener 119.084 votos en las últimas elecciones a juntas generales?

Si las críticas a los asesinatos se hacen al peso, como parece proponer Garitano, y en función de los votos y los muertos por cada zona -como si no hubiera una única decisión inmoral y repugnante que siembra de cadáveres el país-, está claro que en Gipuzkoa la banda ha asesinado a muchos más -102 víctimas mortales, solo en San Sebastián- que en Cataluña, donde ETA ha matado a 54 personas, 28 de ellas después de 1987, la fecha de referencia.

Esta contabilidad sangrienta, esta comparativa entre personas como si fueran mercancías, esta disonancia cognitiva de Garitano es la consecuencia directa de pretender fragmentar los ataques a la libertad, de evitar la decencia que supone condenar el terror pasado y de pretender dar a entender que ha dado igual asesinar que ser asesinado y que no es relevante detenerse en distinguir entre quienes jalearon cómodamente los crímenes y quienes se jugaron la vida, y a veces la perdieron, por combatirlos y evitarlos. (...)

ETA está derrotada. Derrotada, mal que les pese a los que han apoyado al terrorismo durante años y mal que les pese a quienes parecen lamentar que se acabe el terrorismo sin estar ellos en el poder.

Se trata ahora de establecer el relato de lo que realmente ha ocurrido, antes de que nos pretendan contar una película que no hemos visto y antes de que la euforia sorprendida de quienes no esperaban tamaño resultado electoral nos cuente lo que no ha pasado o pretenda cerrar una sangría de 40 años en empate sin goles.

Es importante fijar ese relato para que sobre él se diriman las responsabilidades políticas de cada uno, por acción y por omisión, y para que a partir de este momento se pueda ventilar la habitación, empiecen a salir los odios y podamos construir una convivencia civilizada entre distintos, sin la tentación de volver a las andadas del asesinato como forma de abordar las diferencias políticas. (...)

La banda ha asesinado a todo tipo de personas: guardias civiles, policías, militares, cargos políticos del PSOE, del PP, de la UCD, jueces, empresarios, civiles, gente que pasaba por allí, jóvenes, mayores, mujeres embarazadas, niños; de todo.

A pesar de haber apilado los asesinatos en estratos, de haber atentado de manera estratégica -en elecciones, en referéndum, en vísperas de los Juegos Olímpicos-, la banda no ha derrotado al Estado y no ha conseguido que las víctimas le respondieran con la misma moneda. (...)

La democracia ha ganado y para que se hagan demócratas quienes han jaleado los asesinatos durante años, tienen que empezar por reconocer el error, el horror y el terror que han causado en toda España." (JOSÉ MARÍA CALLEJA: La derrota de ETA y las condenas por territorios. El País, ed. Galicia, 24/08/2011, p. 25)

3/8/11

La extorsión económica de ETA ha sido un chantaje permanente con un tétrico balance: 40 empresarios asesinados y 50 secuestrados

"Fue consciente en todo momento de la importancia de la carta que tenía en sus manos, de que aquella misiva podía suponer, con toda la cautela del mundo, un antes y un después en la historia del terrorismo. (...)

Con aquellas letras, la organización terrorista anunciaba la cancelación de la extorsión con la que durante décadas ha sembrado el terror bajo amenazas a la clase empresarial navarra y vasca a través del denominado impuesto revolucionario. (...)

Desde entonces, la CEN no tiene constancia de nuevas cartas, pero Sarría sigue siendo prudente. "No hay que lanzar ya las campanas al vuelo", sostiene.

En este sentido, reconoce que los empresarios "duermen ahora más tranquilos", pero lamenta la presencia de Bildu en pueblos de Navarra, porque desconoce la relación que tendrán con los dirigentes de esos consistorios, "fundamental para autorizaciones, para desarrollar proyectos como el AVE".

Esto también es "terrorismo de baja intensidad, te piden que hagas donaciones para determinadas causas, aparecen pintadas en sus casas o miradas de odio en los bares". (...)

Sarría conoce de cerca el sufrimiento de estos empresarios.... De hecho, muchos han optado por abandonar la comunidad cuando la amenaza llegaba a toda la familia, ya que en muchas ocasiones ETA enviaba también las cartas a la mujer e hijos, para extender el miedo y que fueran ellos quienes presionaran al padre para que cediera.

"Es un sinvivir y así durante demasiado años". La extorsión económica de la organización terrorista ha sido un chantaje permanente con un tétrico balance: 40 empresarios asesinados y 50 secuestrados.

Con todo, Sarría reconoce que el fin de ETA está más cerca, por su debilidad, pero no por el fin de la extorsión como fuente de financiación. "Si suprimen esa fuente pueden buscar otras; y mientras ETA exista, existe la posibilidad de volver a las andadas" (El País, ed. Galicia, 02/08/2011, última)


Comentario:

Pero esa fuente, el que los empresarios pagasen la extorsión de ETA, es la que financió la muerte y el secuestro de cientos de personas, y el exilio de otras decenas de miles. Hubiera sido mejor que ETA se hubiese buscado otra fuente de ingresos.

Se hubiese evitado la miseria moral de que los empresarios pagasen el asesinato de empresarios (y no empresarios).

1/8/11

"¿Cómo fue posible que en una sociedad desarrollada y culta como la vasca pudo perdurar y reproducirse un fenómeno violento como ETA tanto tiempo?"

"Existe una palabra en alemán -para no nativos más o menos impronunciable- que, debido a su popularidad en los últimos años, incluso ha entrado en los diccionarios coloquiales de otros idiomas. Se trata de Vergangenheitsbewältigung.

Describe ese largo proceso de confrontación pública sin tabúes con el pasado nacionalsocialista que, desde finales de la década de los sesenta, acabó con ese tiempo de silencio autoimpuesto que, tras el fin de la guerra, había permitido a los sobrevivientes de la catástrofe alemana reconstruir el país en medio de un artificial ambiente de normalidad y crecimiento económico. (...)

Obviamente, las diferencias históricas son abismales, pero sigo pensando que en estos momentos en los que estamos vislumbrando en el País Vasco, por primera vez desde hace cuatro décadas, una posibilidad real y tangible, no solo basada en un piadoso wishful thinking, de entrar en una nueva etapa pos-ETA, ha llegado la hora para un gran debate -no solo académico- sobre la que para mí es la pregunta básica:

¿cómo fue posible que en una sociedad desarrollada y culta como la vasca pudo perdurar y reproducirse un fenómeno violento como ETA durante tanto tiempo? (...)

Y es que hay preguntas incómodas para todos. Todas las fuerzas democráticas deberían preguntarse si sus tentaciones de instrumentalizar el fenómeno del terrorismo -para presionar a Madrid o para asegurarse mayorías políticas, o para ganar votos en el resto del Estado- ha sido uno de los factores que han alargado tanto el ciclo vital de ETA.

Los diferentes sectores de la sociedad civil no tendrán fácil encontrar una respuesta a la pregunta de si a lo largo de los años realmente han realizado un esfuerzo suficiente para combatir a la violencia y sus aliados, o si no ha ocurrido más bien lo contrario. (...)

Con todo, serán la izquierda abertzale y sus herederos los que tendrán que enfrentarse a las preguntas más comprometidas, muchas de ellas derivadas de experiencias dramáticas. No creo que ni para dicho colectivo, ni para la sociedad vasca en general, sea bueno abortar este necesario debate con la tan recurrente respuesta de que hay que mirar al futuro, y no al pasado. (...)

¿por qué tardaron más de 800 muertos hasta darse cuenta de que el ciclo de la violencia política se había acabado? ¿Quién es el responsable de la "pedofilia política" (X. Aierdi) que ha destruido la vida de tantos jóvenes que mataban creyéndose héroes de la patria?

Aquí ya no puede bastar la referencia al contencioso entre Euskal Herria y España que habría generado la violencia como si de un inevitable fenómeno climatológico se tratara.

La respuesta a estos interrogantes debería, al contrario, adentrarse en el análisis de la exitosa construcción de una microsociedad paralela funcionando como una religión civil, en la que Dios era sustituido por la nación, el sacerdote por la vanguardia armada y los mártires por los gudaris caídos.

No será fácil que unos jóvenes que durante años han mamado la idea de que un terrorista que mata está dando un supremo ejemplo de abnegación y amor a la patria lleguen a la conclusión de que en democracia no hay patria y bandera por la que merezca la pena matar o morir. (...)

Tras décadas de existencia subalterna bajo el mando de un grupo armado, esta transformación de la izquierda abertzale en un partido/movimiento nacionalista secularizado, democrático y respetuoso con el pluralismo vasco, no se producirá de un día para otro." (LUDGER MEES: La digestión del pasado vasco. El País, ed. Galicia, 20/08/2011, p. 25)