5/10/12

En realidad el Parlamento catalán ya tiene la mayoría necesaria para convocar un referéndum. Pero Artur Mas no eligió esta vía. Lo que vemos en Catalunya es un intento de las derechas nacionalistas de liderar este proceso de cambio, a base de hacer olvidar al pueblo catalán los recortes

"Cualquier persona de sensibilidad democrática debería estar de acuerdo con el derecho de la población catalana a votar si quiere ser independiente, si quiere tener un Estado propio, si quiere estar confederada o federada, o si quiere continuar como ahora. Muchos se oponen a la realización de tal referéndum.

 Y mientras que los predecibles opositores de fuera de Catalunya ya han aparecido con toda intensidad, los opositores dentro de Catalunya aparecen más sutilmente. Y entre ellos está una amalgama de intereses que, paradójicamente, se presentan como las fuerzas democráticas, justificando sus exigencias de elecciones ahora en este momento en base a su supuesto compromiso democrático.

 Entre ellos está el partido conservador liberal, CiU, que gobierna la Generalitat de Catalunya, que en teoría está exigiendo que se respete el derecho a decidir (derecho que yo pedí mucho antes que él o que CiU lo pidiera) sin especificar la naturaleza y temática de tal referéndum.

En realidad el Parlamento catalán ya tiene la mayoría necesaria para convocar un referéndum a fin de preguntarle abiertamente al pueblo catalán qué es lo que desea (independientemente que sea legal o no). Pero CiU no eligió esta vía. 

En su lugar, el partido gobernante decidió canalizarlo a través de los partidos, convocando elecciones que, deliberadamente, se presentan como constituyentes (pues asumen que la independencia seria el resultado de tal referéndum), con el objetivo de votar a los partidos según su relación con la independencia de Catalunya, identificando al presidente (que será un candidato y que paradójicamente nunca cita independencia) como el líder de tal movimiento.

 En realidad, el propio presidente Mas lo dijo muy claro en el Parlament sin ocultar tal manipulación. Indicó que aquéllos que defendían un referéndum (supuestamente, aunque nunca claro, sobre la independencia) tenían que apoyarle a él, pues le reforzaría cara a sus opositores (españoles).

El partido gobernante, CiU, que estaba entrando en una bajada de popularidad debido a sus enormes políticas de austeridad y crecientes casos de corrupción, jugó exitosamente la baza nacionalista, detrás de la cual hay unas políticas sociales reaccionarias que desaparecen del debate al centrarse en el tema independentista.

 Esta estrategia, que es obvia, les está funcionando debido en parte a la bochornosa utilización de los medios públicos de la Generalitat (Catalunya Ràdio y TV3). La evidencia de tal manipulación es abrumadora. Pero es un enorme error que esta realidad se interprete fuera de Catalunya como que el movimiento independentista es simplemente un instrumento de CiU. 

Tal movimiento parte de la sociedad civil y está basado en un hartazgo que he también anunciado y documentado en artículos recientes (“¿Qué ocurre en Catalunya, y en España?”, Público. 20.09.12, y “Las consecuencias de la transición inmodélica”, El Plural. 24.09.12). 

Está claro, sin embargo, que CiU apoyó, y sus medios alentaron, tal movilización. Después de todo, otras manifestaciones, sin ser tan numerosas, alcanzaron dimensiones también enormes (la organizada en Barcelona por el 15-M por ejemplo), y no tuvieron ninguna, repito, ninguna visibilidad mediática. (...)

Lo que vemos en Catalunya es un intento de las derechas nacionalistas de liderar este proceso de cambio, a base de hacer olvidar al pueblo catalán que habiendo sido el partido gobernante durante la mayoría de años desde que Catalunya y España han tenido democracia (desde 1978), comparte responsabilidades por el enorme retraso social de Catalunya, pues el déficit fiscal (llamado “expolio” en su lenguaje belicista) -que existe y debe corregirse- es insuficiente para explicar tal retraso.

 Ha sido su apoyo en las Cortes Españolas a las fuerzas conservadoras que también han dominado la vida política de España y de las Cortes Españolas, votando conjuntamente las políticas regresivas fiscales y ahora los recortes que son la causa del enorme, (sí, hay que enfatizar lo de enorme) retraso social de Catalunya y de España."           (Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 1 de octubre de 2012, en www.vnavarro.org, 02/10/2012)

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