"La fotografía resulta engañosa.
Como tantas de las cosas que ocurren en
la política catalana desde hace meses, la imagen con la que la semana
pasada los políticos independentistas encarcelados comparecieron juntos
—los siete hombres, no las dos mujeres, que se encuentran separadas en prisiones diferentes— ofrecía una imagen de unidad que dista mucho de la realidad.(...)
Si el independentismo lleva años haciendo de una supuesta unidad de
acción su principal baza, sus diferentes partidos —y buena parte de los
presos— están hoy más lejos que nunca de esta lucha unitaria. La huelga de hambre que cuatro de ellos empezaron hace nueve
días no ha hecho más que ampliar esta distancia. Las vías de
comunicación reales entre los dos grandes partidos están prácticamente
rotas.
Y es que la protesta de los presos, una de las más drásticas que
un encarcelado puede llevar a cabo, se entremezcla con una lucha
fratricida para liderar el espacio independentista que muchos, y
particularmente Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) viven
particularmente mal.
“La huelga de hambre, que respetamos pero no
compartimos, es la última estrategia que se han sacado de la manga para
presionarnos a sumarnos a una única candidatura en las elecciones que
vienen; no lo lograrán”. Quien lo afirma es un dirigente de ERC muy
próximo al presidente del partido, Oriol Junqueras.
Los que protagonizan
esta protestas son los miembros de Junts per Catalunya Jordi Sànchez,
Jordi Turull, Josep Rull y Quim Forn. En cambio, no la secunda nadie de
Esquerra Republicana, comenzando por Junqueras y acabando por Carme
Forcadell, Dolors Bassa y Raül Romeva. Esquerra considera poco más que
inútil esta acción, y sobre todo la ve “extemporánea”.
“Ni es el momento
oportuno para hacer una acción de tal calibre ni tendrá el efecto que
buscan sobre el Tribunal Constitucional”, explica otra fuente de ERC, en
este caso uno de los dirigentes procesados también en la causa del procés.
El motivo oficial que los impulsores de la huelga de hambre han dado para llevarla a cabo es el de denunciar la demora del Constitucional en resolver los diferentes recursos de amparo que los presos formalizaron meses atrás para pedir su libertad. (...)
Fuera de las paredes de la prisión, esta protesta ha tomado un cariz de
lucha política entre independentistas. La huelga llega en un momento de
máxima debilidad del espacio que un día ocupó Convergència Democràtica,
que después heredó Junts per Catalunya y que ahora el expresidente
Carles Puigdemont quiere para La Crida, su embrión de partido político
que aspira a aglutinar todo el independentismo. Esquerra Republicana,
que pretende lo mismo y a la que las encuestas electorales le sonríen,
se resiste como gato panza arriba.(...)
La huelga de hambre también está presente en estas estrategias.
Un grupo de diputados fieles a Torra y Puigdemont, unidos bajo el sello
Junts per la República, publicaba esta semana un comunicado que pedía
sin ambages el sometimiento de todo el independentismo a la estrategia
del expresidente huido en Bruselas. (...)
Esquerra resiste a la presión. Al menos de momento. Y sus dirigentes se
muestran firmes en su rechazo a repetir candidaturas conjuntas con los
convergentes y sus herederos. “Ya lo hicimos en su día y los resultados
dan para lo que dan”, reflexiona un miembro de la ejecutiva del partido. (...)
Fuentes penitenciarias se muestran críticas con la decisión de los
cuatro líderes independentistas, que ponen en riesgo su integridad
física y juegan una baza definitiva ante una circunstancia que ni de
lejos es la más grave en la causa del procés:
el supuesto bloqueo del Tribunal Constitucional, que les impide acceder a
la justicia europea. El TC ya ha anunciado que verá los recursos en
enero, pero las mismas fuentes ponen en duda que los presos puedan
aguantar hasta entonces.
Una de las preocupaciones de Sànchez y del
resto de presos en huelga es esa, explica Calvo: que parte de la
ciudadanía piensa que están “banalizando” una medida de tanto calado y
con tantas consecuencias físicas y mentales." (Miquel Noguer, El País, 09/12/18)
"Una huelga de hambre inútil. Las elecciones andaluzas y la irrupción de Vox han eclipsado la protesta.
Jordi Sánchez, Jordi Turull, Joaquim Forn y Josep Rull dan por
terminada, este jueves, la huelga de hambre con la que han denunciado lo
que consideraban que es la obstrucción de su causa por parte el
Tribunal Constitucional. Turull y Sánchez la Vancar comenzó el pasado 1
de diciembre un día antes de las elecciones andaluzas, que dieron doce
diputados a Vox.
El anuncio lo ha hecho este mediodía en Barcelona, en rueda de
prensa, la periodista Pilar Calvo, portavoz de los cuatro presos. Calvo
ha afirmado que "hoy es un día feliz para el independentismo, han puesto
punto y final a la huelga". (...)" (e-notícies, 20/12/18)
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