Mapa de Tabarnia
"Estos días de turrón y polvorones, ha proliferado en las redes sociales el vocablo Tabarnia.
De hecho, este martes se ha encaramado a los primeros puestos de la lista de tendencias en Twitter. Pero, al contrario de lo que pudiera parecer, no se trata de una región inventada para una novela fantástica tipo 'El señor de los anillos' o 'Las crónicas de Narnia'. ¿Qué es, pues, Tabarnia?
Se trata de un neologismo formado a partir de las palabras Tarragona y Barcelona y, según sus impulsores, que plantean que sea una nueva comunidad autónoma, integraría las comarcas donde los partidos constitucionalistas han sido mayoritariamente votados en las pasadas elecciones del 21-D.
La idea parte de la entidad Barcelona is not Catalonia, también llamada Plataforma por la Autonomía de Barcelona, que, según explica su página web, reúne a "más de un centenar de agrupaciones, asociaciones y empresas de todos los ámbitos de Barcelona" contrarios a la independencia, que consideran que la secesión es "profundamente negativa para los intereses de Catalunya en general y de los ciudadanos de Barcelona en particular".
La primera asamblea constituyente de esta asociación tuvo lugar en septiembre del 2012, y algunos de sus miembros optaron por escindirse y sumarse a las filas de Societat Civil Catalana, lo que provocó que la actividad de Barcelona is not Catalonia bajara en picado. Sin embargo, ahora ha resurgido con fuerza con su idea de Tabarnia.
¿Qué comarcas incluye?
Según la citada plataforma, Tabarnia estáría formada por "Barcelona, su área metropolitana y la franja de terreno que la une con Tarragona". "Esa es la Catalunya industrial, próspera y bilingüe contraria al separatismo que lucha sin conseguirlo por un trato fiscal justo con el gobierno de la Generalitat.Así, la propuesta de nueva comunidad autónoma integraría el Tarragonès, el Baix y el Alt Penedès, Garraf, Baix Llobregat, Barcelonès, Vallès Oriental y Occidental, y el Maresme.
Y aunque la plataforma admite que no hay consenso entre sus miembros sobre si la nueva comunidad autónoma de Barcelona debería incluir a Tarragona, asegura que esta opción "ha tenido una alta aceptación en la sociedad barcelonesa".
Un referéndum y bandera propia
Barcelona is not Catalonia cuenta también con un perfil en Twitter, en el que van difundiendo sus propuestas. Entre estas destaca la petición de un referéndum "como hizo Inglaterra con Escocia", un 'Tabarnexit', para poder demostrar que la "Catalunya interior, la que vota a Puigdemont, quiere una cosa y Tabarnia quiere otra".Asimismo, han ideado una bandera propia resultante de una mezcla de las enseñas de Tarragona y de Barcelona, e incluso han aclarado ya que los gentilicios para esta región serían "tabarnés o tabarnesa".
Bcnisnotcat @Bcnisnotcat_
Para no
llevar a equívocos: la bandera de Tabarnia es una mezcla entre las
banderas de Tarragona y Barcelona (por razones obvias). El día que toda
Tsbarnia las tenga en el balcón ¿te imaginas la cara que se les va a
quedar a los de la estelada? #Tabarnexit #Bcnisnotcat #Tabarnia
21:35 - 23 dic. 2017
Entre las reacciones a la propuesta destaca la del diputado de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, quien ha compartido en las redes una imagen de Arcadi Espada, Salvador Sostres, Juan Carlos Girauta y Carlos Herrera y el mensaje: "El Gobierno de Tabarnia te desa un feliz 1962". (El Periódico, 26/12/17)
"Demanen que el Comtat de Barcelona recuperi la seva independència.
Hoy entrevistamos a Carla Arrufat,
presidenta de la Plataforma per l’Autonomia de Barcelona, una nueva y
polémica organización que aboga por la segregación de Barcelona y
Tarragona de Cataluña. Dicen que es “el único medio legal para aislar a
ambas del desafío independentista”.
– Carla ¿puedes explicarnos qué es la Plataforma per l’Autonomia de Barcelona?
– La PAB es una organización que
defiende el derecho de Barcelona a gestionar sus propios recursos al
margen de la Generalitat. Somos una agrupación de ciudadanos, empresas y
organizaciones culturales y vecinales unidos con el objetivo de actuar
como lobby para que Barcelona evite las consecuencias nefastas de una
hipotética salida de Cataluña de España.
Venimos viendo con
mucha preocupación los actos de desacato que se están produciendo por
parte de políticos separatistas y creemos firmemente que la
independencia sería catastrófica para los intereses de Barcelona y del
área metropolitana. La única manera de que Barcelona y Tarragona se
aislen de toda esta amenaza es que recuperen una autonomía que, de
alguna manera, ya tuvieron en el pasado (con el condado de Barcelona), y
formen un nuevo territorio autónomo en la forma jurídica de comunidad
autónoma dentro de España.
– ¿A qué te refieres con “gestionar sus propios recursos”?
– Me refiero, entre otras cosas, a que
Barcelona pueda decidir libremente en qué quiere invertir los
recursos que genera, sin depender de la Generalitat de Cataluña. No
queremos que se siga utilizando a la ciudad condal como “banco” para sufragar el independentismo mientras, por ejemplo, nuestros farmacéuticos o nuestros funcionarios siguen sin cobrar.
– ¿Sin depender de la Generalitat de Cataluña?
– Sí. Actualmente Barcelona y su área
metropolitana aportan el 87% de los ingresos de la Generalitat y solo
reciben el 59%. Nos gustaría consultar democráticamente a la ciudadanía
si quiere seguir siendoexpoliada por la Generalitat o si quiere decidir en qué invierte sus impuestos. (...)
– ¿Y qué propone?
– Lo que se tendría que haber hecho con Barcelona en Cataluña es lo que se hizo con Madrid en Castilla la Nueva: Viendo que el peso económico y poblacional de Madrid era muy superior al del resto de la región se decidió separarlas, así es como nació por un lado la Comunidad de Madrid y por otro Castilla La-Mancha.
Las provincias españolas llevan sin modificar sus fronteras desde 1833, pero las comunidades autónomas solo existen desde la llegada de la democracia ¿por qué no va a poderse sumar alguna más?
– ¿Quieres decir que Barcelona debería ser una comunidad autónoma separada de Cataluña?
– Exactamente ¿por qué no? La Rioja se separó de Castilla la Vieja y formó su propia comunidad autónoma, lo mismo hizo Cantabria. Albacete se separó de Murcia y tampoco pasó nada, un caso parecido le ocurrió a la provincia de Las Palmas cuando se separó de Tenerife. Todo esto ha ocurrido hace no tantos años ¿por qué otros territorios españoles se han podido unir o separar a voluntad y el área metropolitana de Barcelona no va a poder hacerlo?.
Si se explicaran las cosas como son no tengo ninguna duda de que la población barcelonesa preferiría una Barcelona autónoma. Termine o no siendo Cataluña un país independiente a Barcelona le interesa separarse de Cataluña. Tenemos derecho a decidir. Barcelona y Tarragona (o Tabarnia, como le queramos llamar) no es más que Cataluña pero tampoco menos.
– ¿Pero eso supondría que Barcelona dejara de ser catalana?
– Depende de lo que se quiera entender por catalana. Por ejemplo las capitales provinciales de Burgos, Ciudad Real, Logroño y Madrid pertenecen a cuatro comunidades autónomas distintas y todas ellas se consideran castellanas. No veo el problema. Cada cual es libre de sentirse de donde quiera, otra cosa es la distribución administrativa. En cuestiones económicas hay que dejar el sentimiento a un lado y desde luego a Barcelona no le interesa seguir siendo desangrada por la Generalitat.
– Pero dividir territorios por cuestiones económicas es insolidario, además la Constitución no lo permite.
– ¿Cómo que no? las provincias de La Rioja, Albacete, Murcia, Cantabria o Las Palmas se separaron de sus respectivas regiones con la llegada de la democracia. Fue por una cuestión logística y económica, no había ninguna motivación o justificación lingüística ni cultural.
La Constitución Española permite
incluso que se fusionen comunidades autónomas si así se desea, como ha
sido el caso de León y Castilla la Vieja o Albacete y Castilla la Nueva o
la hipotética fusión del País Vasco y Navarra reconocida en la
disposición transitoria cuarta de la propia Constitución Española.
Se
puede hacer y es legal. En cualquier caso la voluntad de Barcelona de
convertirse en una comunidad autónoma independiente va más allá de
razones meramente económicas, hay una amenaza real y prolongada en el
tiempo que pone en grave peligro la prosperidad de los ciudadanos
de Barcelona y Tarragona. (...)
– Pero Barcelona no puede ser una comunidad autónoma.
– ¿Qué se lo impide? Barcelona por sí sola tiene más población y un potencial económico superior al de la mayoría de comunidades autónomas. Además existen autonomías uniprovinciales como Asturias, Cantabria, La Rioja, Navarra, Murcia, Madrid o Baleares por ejemplo. ¡Hasta Ceuta y Melilla son ciudades autónomas! ¿por qué no va a poder serlo Barcelona?
Hay municipios que han cambiado de
provincia, incluso de comunidad autónoma. Por ejemplo el municipio
de Gátova en 1995 dejó de depender de Castellón y pasó a depender de
Valencia. Un caso parecido le ocurrió anteriormente a municipios
como San Llorente de la Vega o a San Quirce del Río Pisuerga. ¿Barcelona
va a ser menos que Gátova, San Llorente de la Vega o San Quirce del Río
Pisuerga?… por favor.
– Pero Cataluña no se puede dividir.
– Las cosas pueden cambiar muy rápidamente. Emmanuel Macron fundó el movimiento En Marche! en abril de 2016 y un año después ya es el movimiento mayoritario en Francia y él es presidente.
El Área metropolitana de Barcelona no es el único territorio catalán que se se ve maltratado por la Generalitat, hay otros, y con alguno de ellos tendríamos que llegar a acuerdos. Mire, Cataluña está siendo sometida a un bombardeo propagandístico independentista que de tener éxito separaría a Barcelona del resto de España.
Desde nuestro punto de vista esto tendría consecuencias catastróficas e irreparables. No lo permitiremos, con Barcelona que no cuenten.
Sinceramente prefiero una Barcelona fuera de Cataluña a una Barcelona fuera de España. No permitiremos que nos aislen. Estos movimientos suponen una gravísima amenaza a las empresas afincadas en Barcelona, tanto porque provocaría el traslado de las sedes de muchas de ellas como porque dañaría nuestro principal mercado, que es el resto de España.
Amenazaría la convivencia lingüística y nos restaría competitividad. Las principales organizaciones independentistas ya ha advertido que quitarán la oficialidad del castellano en una Cataluña independiente.
Dañaría también irremediablemente los intereses de nuestros clubes deportivos, la movilidad de nuestros estudiantes, dejaría en el aire las pensiones de nuestros mayores, sería catastrófico para el turismo, incluso con toda seguridad perderíamos nuestros derechos como europeos, saldríamos de la Unión Europea. Lo ha dicho por activa y por pasiva el expresidente del Parlamento Europeo Josep Borell, que además es catalán (de la Pobla de Segur).
No es que no queramos ser catalanes es que no nos están dejando otra opción que separarnos de Cataluña. Si Barcelona tuviera su propia autonomía se solucionarían de un plumazo el problema de la financiación y la amenaza independentista. Barcelona puede y debe buscar su propio camino, lo tengo clarísimo.
– ¿No le parece poco serio hablar de la comunidad autónoma de “Tabarnia”?
– El diario más leído de Cataluña ya utiliza con toda normalidad el término Tabarnia, y no hablamos de La Vanguardia (que también ha escrito sobre nosotros). Lo que me parece poco serio es que una bandera inventada como la estelada independentista se adueñe impune e ilegalmente de nuestros edificios públicos mientras que la milenaria bandera de Barcelona es ignorada; lo que es poco serio es que el Puigdemont cobre un 75% más que el presidente del gobierno de España o que haya más de 100 cargos de la Generalitat que cobren más que Rajoy; lo que es poco serio es que en plena crisis, subvencionemos con dinero público las lenguas del Amazonas, el monasterio griego en el monte Athos o que financiemos organizaciones xenófobas como Òmnium Cultural o la Assemblea Nacional Catalana, mientras hay pacientes que se están muriendo en los pasillos de los hospitales y hay niños estudiando en barracones. Pero respondiendo a su pregunta, no es la primera vez que un territorio cambia de nombre, ha pasado muchas veces tanto en España como en el resto del mundo. (...)
– Por ejemplo la comunidad autónoma de La Rioja antes se llamaba Logroño, Cantabria antes se llamaba Santander, Asturias antes se llamaba Oviedo, Castilla y León era Castilla la Vieja, el País Vasco era conocido como las Provincias Vascongadas, Castilla-La Mancha era Castilla la Nueva, etc. por no hablar de todas las provincias o comunidades que han cambiado su nombre del castellano a sus respectivas lenguas cooficiales como Illes Balears, Ourense, Bizkaia, Lleida o Girona ¿Barcelona también en esto va a ser menos que Lleida o Girona?"(...)
– ¿Cómo serán las relaciones entre Barcelona o “Tabarnia” y el resto de Cataluña si esto llega a suceder?
– En ese caso ya no estaríamos hablando del resto de Cataluña sino de Cataluña a secas. Históricamente los catalanes han utilizado muchos nombres despectivos para referirse a los barceloneses y quienes vivimos en el área metropolitana (Can Fanga, pixapins, camacos, etc.) pero esto espero que cambie una vez que logremos nuestra autonomía.
– Las cosas pueden cambiar muy rápidamente. Emmanuel Macron fundó el movimiento En Marche! en abril de 2016 y un año después ya es el movimiento mayoritario en Francia y él es presidente.
El Área metropolitana de Barcelona no es el único territorio catalán que se se ve maltratado por la Generalitat, hay otros, y con alguno de ellos tendríamos que llegar a acuerdos. Mire, Cataluña está siendo sometida a un bombardeo propagandístico independentista que de tener éxito separaría a Barcelona del resto de España.
Desde nuestro punto de vista esto tendría consecuencias catastróficas e irreparables. No lo permitiremos, con Barcelona que no cuenten.
Sinceramente prefiero una Barcelona fuera de Cataluña a una Barcelona fuera de España. No permitiremos que nos aislen. Estos movimientos suponen una gravísima amenaza a las empresas afincadas en Barcelona, tanto porque provocaría el traslado de las sedes de muchas de ellas como porque dañaría nuestro principal mercado, que es el resto de España.
Amenazaría la convivencia lingüística y nos restaría competitividad. Las principales organizaciones independentistas ya ha advertido que quitarán la oficialidad del castellano en una Cataluña independiente.
Dañaría también irremediablemente los intereses de nuestros clubes deportivos, la movilidad de nuestros estudiantes, dejaría en el aire las pensiones de nuestros mayores, sería catastrófico para el turismo, incluso con toda seguridad perderíamos nuestros derechos como europeos, saldríamos de la Unión Europea. Lo ha dicho por activa y por pasiva el expresidente del Parlamento Europeo Josep Borell, que además es catalán (de la Pobla de Segur).
No es que no queramos ser catalanes es que no nos están dejando otra opción que separarnos de Cataluña. Si Barcelona tuviera su propia autonomía se solucionarían de un plumazo el problema de la financiación y la amenaza independentista. Barcelona puede y debe buscar su propio camino, lo tengo clarísimo.
– ¿No le parece poco serio hablar de la comunidad autónoma de “Tabarnia”?
– El diario más leído de Cataluña ya utiliza con toda normalidad el término Tabarnia, y no hablamos de La Vanguardia (que también ha escrito sobre nosotros). Lo que me parece poco serio es que una bandera inventada como la estelada independentista se adueñe impune e ilegalmente de nuestros edificios públicos mientras que la milenaria bandera de Barcelona es ignorada; lo que es poco serio es que el Puigdemont cobre un 75% más que el presidente del gobierno de España o que haya más de 100 cargos de la Generalitat que cobren más que Rajoy; lo que es poco serio es que en plena crisis, subvencionemos con dinero público las lenguas del Amazonas, el monasterio griego en el monte Athos o que financiemos organizaciones xenófobas como Òmnium Cultural o la Assemblea Nacional Catalana, mientras hay pacientes que se están muriendo en los pasillos de los hospitales y hay niños estudiando en barracones. Pero respondiendo a su pregunta, no es la primera vez que un territorio cambia de nombre, ha pasado muchas veces tanto en España como en el resto del mundo. (...)
– Por ejemplo la comunidad autónoma de La Rioja antes se llamaba Logroño, Cantabria antes se llamaba Santander, Asturias antes se llamaba Oviedo, Castilla y León era Castilla la Vieja, el País Vasco era conocido como las Provincias Vascongadas, Castilla-La Mancha era Castilla la Nueva, etc. por no hablar de todas las provincias o comunidades que han cambiado su nombre del castellano a sus respectivas lenguas cooficiales como Illes Balears, Ourense, Bizkaia, Lleida o Girona ¿Barcelona también en esto va a ser menos que Lleida o Girona?"(...)
– ¿Cómo serán las relaciones entre Barcelona o “Tabarnia” y el resto de Cataluña si esto llega a suceder?
– En ese caso ya no estaríamos hablando del resto de Cataluña sino de Cataluña a secas. Históricamente los catalanes han utilizado muchos nombres despectivos para referirse a los barceloneses y quienes vivimos en el área metropolitana (Can Fanga, pixapins, camacos, etc.) pero esto espero que cambie una vez que logremos nuestra autonomía.
¿Cómo van a ser las relaciones? buenas espero. Ellos seguirán viniendo al Camp Nou o al estadio Cornellà-El Prat y nosotros seguiremos yendo a esquiar al Pirineo… con normalidad." (Entrevista a Carla Arrufat, El Magacín)
"(...) Hoy Cataluña está dividida geográficamente en 2: la Cataluña litoral barcelonesa y tarraconense, junto con otras comarcas emprendedoras libres de nacionalismo como el Valle de Arán; y la Cataluña enganchada a TV3, a las subvenciones y al nacionalismo lanudo.
La Cataluña
costera barcelonesa y tarraconense aporta el 73% de los ingresos a la
Generalitat, pero solo recibe el 59% de los gastos; en concreto, ya sabemos que Barcelona
aporta a la Generalitat 22.468€ millones, pero sólo recibe 17.888€
millones de la misma: el saldo fiscal negativo es de 4.580€ millones. Y
es que el 68% del PIB catalán se hace en comarcas donde el separatismo no llega ni al 41%.
La Cataluña comarcalizada sólo aporta el 27% pero recibe el 41% del dinero que reparte la Generalitat. Y es que las 10 comarcas más separatistas sólo suman el 4% del PIB catalán. Igualmente, las comarcas llanudas reciben 10 veces más subvenciones de la Generalitat que las comarcas libres de nacionalismo.
¿Y en Cataluña el voto de cada catalán vale lo mismo? No, fill meu. El voto de los que menos pagan vale más; en Lérida su voto vale 2,3 veces más que en Barcelona, y en Gerona 1,6 veces más. (...)" (Dolça Catalunya, 26/12/17)
"Hoy escribo desde Madrid.
Aunque alguno no lo crea, un simple viaje profesional. Hay mundo más allá de Cataluña. Curiosamente, aquí es uno de los lugares donde menos se entiende ese pequeño territorio al nordeste de la península.
En Cataluña, cuando algunos escribíamos sobre dos bloques inamovibles,
otros seguían pensando que los votos cambiarían de un lado a otro. Pero
la realidad es la que es. La división de Cataluña en dos bloques es
incuestionable. Nadie que votara independentista
votaría constitucionalista, ni nadie que votara constitucionalista
votaría independentista.
Las cosas son claras, muy claras. Y eso no es
un problema, es un problemón.
La sociedad esta fracturada en dos, y por desgracia el territorio también. Un área urbana constitucionalista, con epicentro en Barcelona, y un área independentista más rural.
Con esos datos ahora es tiempo de imaginación. Donde la política de la
imposición no ha funcionado, debería imperar la de la lógica y
coherencia.
Las cosas claras: Barcelona no es Cataluña. Quizás es momento desde Barcelona de apostar por la unilateralidad
y lanzar una reforma constitucional sin concesiones. Convertir
Barcelona, y los municipios que se adhieran, en la Comunidad Autónoma de
Barcelona, la 18ª comunidad de España.
A veces, los retos se batallan
desde la practicidad. ¿No quieren democracia? Pues esa votación de una
nueva comunidad autónoma es democracia. Los problemas se solucionan con operaciones quirúrgicas. Y España no es una excepción." (Carles Enric López, Crónica Global, 22/12/17)
"Barcelona is not Catalonia, o cómo aplicar a los separatistas su propia medicina con ‘Tabarnia’.
Barcelona is not Catalonia es una entidad también conocida como Plataforma por la Autonomía de Barcelona que se define como “una organización ciudadana de base transversal, unitaria y democrática que tiene por objetivo conseguir una gestión política y fiscal propia para Barcelona al margen de la Generalitat de Cataluña”. (...)
Este colectivo defiende que “la forma jurídica para ejercer dicha gestión” sería una comunidad autónoma independiente, posibilidad que permite la Constitución española, porque el objetivo de sus promotores es que Tabarnia siga formando parte de España ante el desafío secesionista. (...)
“La cuestión separatista no es el único motivo, pero sí el más importante, por el que Barcelona y su área de influencia necesitan una autonomía propia. Reclamamos el derecho a que se consulte a la ciudadanía si quiere continuar bajo el gobierno de la Generalitat, financiando un proyecto contrario a sus intereses, o si por el contrario prefiere un nuevo marco legislativo más justo y acorde con las necesidades de los barceloneses y barcelonesas”.
Uno de los objetivos de esta iniciativa es “recuperar la soberanía histórica del condado de Barcelona como territorio autónomo e independiente. Poniendo en valor la milenaria bandera de Barcelona y evitando que la estelada se siga adueñando impunemente de las fachadas de nuestros edificios públicos“. (El Catalán, 26/12/17)
"Barcelona is not Catalonia, o cómo aplicar a los separatistas su propia medicina con ‘Tabarnia’.
Barcelona is not Catalonia es una entidad también conocida como Plataforma por la Autonomía de Barcelona que se define como “una organización ciudadana de base transversal, unitaria y democrática que tiene por objetivo conseguir una gestión política y fiscal propia para Barcelona al margen de la Generalitat de Cataluña”. (...)
Este colectivo defiende que “la forma jurídica para ejercer dicha gestión” sería una comunidad autónoma independiente, posibilidad que permite la Constitución española, porque el objetivo de sus promotores es que Tabarnia siga formando parte de España ante el desafío secesionista. (...)
“La cuestión separatista no es el único motivo, pero sí el más importante, por el que Barcelona y su área de influencia necesitan una autonomía propia. Reclamamos el derecho a que se consulte a la ciudadanía si quiere continuar bajo el gobierno de la Generalitat, financiando un proyecto contrario a sus intereses, o si por el contrario prefiere un nuevo marco legislativo más justo y acorde con las necesidades de los barceloneses y barcelonesas”.
Uno de los objetivos de esta iniciativa es “recuperar la soberanía histórica del condado de Barcelona como territorio autónomo e independiente. Poniendo en valor la milenaria bandera de Barcelona y evitando que la estelada se siga adueñando impunemente de las fachadas de nuestros edificios públicos“. (El Catalán, 26/12/17)



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