"Los propagandistas de la causa nacional catalana usan todos los
medios a su alcance. La leche, por ejemplo. Sí, han leído bien: la
leche. Vayamos al grano. Es decir, a la leche. Catalana, por supuesto.
La cosa tiene su historia. Hace un par de años, el Centre Català de
Negocis (CCN) hizo un llamamiento a favor del consumo de leche catalana.
¿La razón? El CCN consideraba que una corporación alimentaria española
–"estrechamente unida a la oligarquía castellana", aseguraba-
discriminaba a los productores catalanes, porque les obligaba a vender a
"un precio de escarnio, discriminatorio respecto del precio de mercado y
por debajo del precio de coste".
Ahora -dos años después del llamamiento del CCN y haciendo referencia
al mismo-, eso que llamamos la red, ha puesto en circulación un correo
electrónico, ampliamente difundido y rebotado, que a continuación
resumo. Anoten:
"Por favor, no es un tópico... es bien real y está
pasando ahora... nos han declarado la guerra del siglo XXI... la que no
se basa en tanques, ni invasiones, pero que aniquila igualmente... hay
que reaccionar frente a tantas agresiones... es vital que, al ir al
supermercado, los catalanes tengamos presente el nombre de las empresas
lecheras que boicotean Cataluña... [una lechera española] no solo se ha
negado a dialogar [con una lechera catalana] sino que ha decidido
hundirla y comprarle únicamente leche en polvo al precio humillante de
76 euros la tonelada... nos están discriminando y ahora tenemos claro
que no existe ninguna voluntad de llegar a acuerdos... somos una empresa
catalana que funciona y nos veremos obligados a cerrar porque alguien,
desde España, ha decidido que nos debía escarmentar".
Pero no todo está perdido, porque, "por suerte, el eurodiputado Ramon
Tremosa ha pedido a la Unión Europea que investigue la razón por la que
se están 'perjudicando seriamente a las pequeñas y medianas productoras
catalanas'". Ante situación tan grave, el correo se pregunta "¿qué
puedo hacer yo, para ayudar, si únicamente soy una persona de la
calle?".
La respuesta: "Nosotros podemos hacer mucho gracias a la fuerza
inmensa que tenemos... una fuerza que cuando cree en sí misma es
imbatible". El correo concreta: "Resulta vital que al ir al
supermercado, los catalanes tengamos presente los nombres de las
empresas lecheras que boicotean a Cataluña". La consigna: "Nosotros
consumimos, nosotros escogemos. Y, si conviene, boicoteamos".
Por lo
demás, el correo habla del "apoyo militante de la sociedad catalana" y
de un "producto creado, pensado, etiquetado y dirigido al mercado
catalán". Finalmente, quien envía el mensaje añade, a modo de
presentación, lo que sigue: "Difundidlo, que por lo menos lo sepan
todos... a partir de aquí haced lo que creáis más oportuno, ¿nos
defendemos o miramos hacia otro lado?".
Como habrán observado, se trata de una historia que narra las
desventuras de una empresa lechera catalana que tiene problemas con sus
clientes. El comprador atornilla al productor lechero y paga poco. Cosa,
por cierto, bastante habitual en el mundo de los negocios.
A partir de ahí –la propaganda nacionalista lo aprovecha todo-, surge el
relato analógico o metafórico –implícito, pero evidente- de una España
que "aniquila", "hunde", "discrimina", "humilla" y "escarmienta" a
Cataluña. Una España sin "ninguna voluntad de llegar a acuerdos".
¿Todo
eso –todo ese lenguaje-, les suena? ¡El proceso! ¿Les suena que sea un
político de CiU el que planta cara a quienes "perjudican" a las empresas
catalanas? ¿Les suena que –para superar el conflicto con quien
maltrata- se apele "a la fuerza inmensa que tenemos" que es "imbatible"?
¡La movilización de la "persona de la calle" que impulsa el
independentismo!
En este sentido, el "escogemos" y "boicoteamos" del
correo equivale al "votemos" en un referéndum de autodeterminación y si
la consulta no se celebra verán ustedes de lo que somos capaces.
Y ahí está la tramposa y manipuladora pregunta final –un chantaje
inmoral en toda regla que genera mala conciencia en quien disienta del
relato: el texto señala con el dedo al lector, que invita a defenderse
–"apoyo militante", se lee en el correo- o a ser un egoísta antipatriota
que, objetivamente hablando, favorece el interés del Otro.
De la
"oligarquía castellana", por utilizar la terminología del CNN. Seguro
que eso también les suena. Una cuestión que –lo confieso- no tengo
resuelta: ¿existe una leche "creada" y "pensada" para el ciudadano
catalán? ¿Quizá un rasgo diferencial de la identidad catalana en el cual
no habíamos reparado hasta ahora? ¡La leche!" (Miquel Porta Perales, Crónica Global, Jueves, 12 de junio de 2014
Comentario:
albertfonxe
12/06/2014 - 10:13h
Conozco bien el sector lácteo
tanto desde el sector industrial transformador, distribución y
producción. Y lo que le pasa a esa empresa catalana es lo que le pasa a
todas las empresas lácteas españolas, y es que tienen que competir con
los excedentes de leche y derivados que a precio de saldo nos coloca
Francia, que tiene una producción muy superior a su consumo.
El resto no
es más que una campaña de la empresa para mantener cuota en el mercado
catalán. Y punto.
¡Que le pregunten por el precio de la leche a cualquier ganadero gallego !
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