"Un estudio pregunta a alumnos de El Morell si son independentistas.
Padres del instituto público lamentan que se realice esta encuesta,
elaborada por la Universitat de Lleida con financiación del Ministerio
de Economía. El centro se desmarca y propone retirar los cuestionarios.
Malestar entre varios padres y madres de alumnos en el Institut El Morell por un estudio que preguntaba a los estudiantes por su nivel de apego a la independencia. La encuesta, impulsada por el grupo de investigación Llengua i Educació de la Facultat de Ciències de l’Educació de Lleida,
ha sido realizada en algunos centros de la provincia y de toda
Catalunya. Entre otras cuestiones, se le efectuaban al alumno preguntas
como: ‘¿Hasta qué punto te sientes...? Catalán, español, o de tu país de nacimiento (o del país de tu familia si has nacido aquí)’. A continuación se daba opción de puntuar de 1 a 5.
Otra cuestión que ha suscitado polémica: ‘¿Hasta qué
punto te identificas con...? El movimiento independentista, el
movimiento no independentista’. Y, de nuevo, la opción de puntuar esa
sensibilidad en una escala del 1 al 5.
Estas interrogaciones se enmarcan en un estudio llamado ‘Aculturación
y aculturación lingüística de los descendientes de migrados. Retos y
potencialidades para el aprendizaje lingüístico y la inclusión
lingüística y socioeducativa’.El proyecto, iniciado en 2018 y que debe
finalizar en 2020, está financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad.
El examen, que sondea cuestiones que tienen que ver con las esferas de identidad cultural
y lingüística o sobre las relaciones interétnicas, ha provocado
molestias en varios de los padres y madres del centro debido a la
inclusión de algunos de estos temas.
«No entendemos por qué se tiene que preguntar por esto a los alumnos», denuncia una madre del centro.
Los padres se quejan, además, de que se les hizo firmar y poner el
nombre en la primera hoja de la encuesta que, además, en algunos casos
«iba grapada, con lo que las respuestas van asociadas al alumno». En la
documentación del estudio, se indica que «la participación es voluntaria, anónima y confidencial» y
que «en cualquier momento puedes renunciar a participar en el estudio o
contestar a cualquier pregunta». Pese a eso, los padres dicen que a
algunos niños, que eran reacios a responder, se les obligó a contestar y
a acabar de cumplimentar todo el cuestionario.
Desde el instituto, se aclara que en febrero se recibió por parte de
los Serveis Territorials del Departament d’Educació de Tarragona un
requerimiento para que el centro colaborara en la citada encuesta.
«Siguiendo estas indicaciones, más aún cuando se garantiza el
tratamiento anónimo de los datos, el centro acordó un calendario con la Universitat de Lleida para pasar las encuestas
al alumnado de tercero y cuarto de ESO a la hora de tutoría», explican
desde el instituto. Los cuestionarios se rellenaron por los alumnos los
días 6 y 7 de noviembre.
«No conocíamos el contenido»
El pasado viernes, día 8, el centro tuvo constancia de una primera queja de una familia. «En ese momento nos pusimos en contacto con la universidad para poder responder dudas», añade el instituto. Ante una nueva protesta, a través del Ampa, se convocó una reunión entre el director y unos 30 madres y padres que se habían movilizado. «Nosotros somos ajenos al problema y hemos intentado poner solución. Recibimos la comunicación del delegado territorial para colaborar. Tampoco conocíamos el contenido», admite el director, Jaume Ramon, que ha planteado dos soluciones.
Hemos propuesto el retorno individualizado de las encuestas a las familias que así lo soliciten o bien la destrucción colectiva. Nos
hemos puesto al corriente con el responsable del estudio, que nos ha
dado todo tipo de facilidades para solucionar el tema de forma rápida y
eficaz, dejando elegir a las familias la opción deseada», explica este
instituto público.
El centro morellense defiende que ha atendido de «forma rápida y empática a las familias»
y que «nuestra actitud siempre ha sido colaboradora, tanto con la
Delegació Territorial del Departament d’Educació en Tarragona, como con
la Facultat de Ciències de l’Educació, Psicologia i Treball Social de la
Universitat de Lleida».
Padres y madres, por su parte, insisten en recalcar la inconveniencia de estas cuestiones.
«No nos avisó nadie de que se iba a hacer esta encuesta. Incluso hay
familias independentistas que se han quejado también», dice una de las
madres.
Un sondeo sobre costumbres
El sondeo también consulta sobre hasta qué punto el estudiante está orgulloso de ser catalán o español (o del país de nacimiento, en el caso de los llegados de fuera) o sobre el nivel de identificación con la lengua y la cultura castellana y catalana. Otras preguntas versan sobre la adopción de costumbres culturales o acerca del idioma que se emplea en la hora del patio o en las comunicaciones tecnológicas con los demás.
Desde el Departament, se indica que «se trata de una encuesta validada por los servicios centrales», como indica Jean-Marc Segarra, director del Servei Territorial d’Educació en Tarragona, que añade: «No vi el contenido de la encuesta». Sobre
la conveniencia o no de que el estudio incluyera preguntas sobre la
independencia, Segarra añade: «No quiero opinar sobre si una pregunta o
no es conveniente, porque no he visto el resto. No conozco el contenido
para poder posicionarme».
En la carta remitida desde Educació, se indica que el centro en
cuestión «ha sido escogido para participar» en la iniciativa y se añade:
«En todo momento se garantizará que los datos serán tratados de manera
anónima y con la única finalidad de la realización del estudio».
Asimismo, se justifica la idoneidad de llevar a cabo una indagación de
esta índole: «El análisis de estos aspectos resulta clave hoy en día como diagnosis de actuales y futuras situaciones de exclusión social entre el joven de origen inmigrante, por lo cual es del interés de nuestro departamento que se pueda hacer».
El doctor Cecilio Lapresta, uno de los directores de este plan
sociológico, defiende la investigación: «Es un proyecto financiado por
el programa I+D+I, evaluado y reevaluado por el Ministerio. Es un proyecto científico que cumple todos los requisitos».
Lapresta, sociólogo y profesor en Lleida, sostiene que el estudio se
está haciendo en Catalunya pero también hay un pilotaje en Asturias y en
la Comunidad de Madrid, donde los cuestionarios se adaptan a la
realidad de esos entornos. Sobre el caso concreto añade: «Estamos al servicio del instituto, por si quiere destruir el material». (Diari de Tarragona, Raúl Cosano, 14/11/19)
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