"Hay voces que afirman el final de la pesadilla. Voces autorizadas entre
el constitucionalismo, que empiezan a dar por finiquitado el proceso
secesionista. No les falta razón. La independencia de Cataluña se
confirma como un imposible. (...)
El poder del secesionismo sigue intacto, (...) Siguen controlando todos los resortes del poder en una Cataluña donde el Estado, como garante de la legalidad, no existe.
Entre las voces que certifican la muerte del Procés destaca la divertidísima entrevista a Albert Soler https://comunicacion.e-noticies.es/el-proceso-esta-muerto-y-enterrado-120981.html
En grupo de whatsapp, contesto: “Yo creo que el proceso no está muerto ni enterrado y que nos van a dar la murga durante mucho tiempo, está muy bien la entrevista, es divertida, pero nos van a seguir jodiendo por años”.
Mi amigo D.B. replica:
“Estoy de
acuerdo contigo en que nos van a seguir jodiendo mucho tiempo pero
también comparto la opinión de que el “prusés”, entendido como esto, un
proceso con un principio y un final, la independencia de Cataluña, está
acabado.
No creo que nadie crea posible que a corto o medio plazo se
pueda producir esta independencia, por lo que el “prusés” en sí mismo
habría acabado el 27/10/17.
Como bien dices, otra cosa es que los
separatistas no han salido derrotados y que, aunque no puedan culminar
su guerra, nos sigan dando la murga.
A mi modo de ver, la diferencia es
importante porque entiendo que esta situación comporta un cambio de
estrategia: de la resistencia al “golpe de Estado” se debería pasar a
echarlos del poder, que es lo que ahora les une y quieren mantener por
obvias razones. Otra cosa es como se puede conseguir…”
Es decir, de bajar la guardia, nada de nada. Las
espadas siguen en alto. Cierto que las huelgas de estos días han dado
una sensación de despertar de la sociedad catalana, tan átona durante
los últimos años. Falta comprobar si esa capacidad de movilización se
mantiene en el tiempo y si es un elemento de demolición del procés.
A mí, particularmente, sin que eso no quiera decir que los motivos
laborales no fueran ciertos, me preocupa que algunos de los convocantes
sean elementos muy pro procés, como es el caso de la USTEC o de los Bombers. Cierto que, por fin, en una manifestación reivindicativa no ondearon masivamente esteladas. (...)
Tampoco parece que los partidos de ámbito español tengan claro el camino
para resolver el conflicto, excepto ceder ante las demandas
nacionalistas. Hoy, ya podemos afirmar que en Madrid no se enteran de lo
que pasa en Cataluña.
Hubo un tiempo en que creíamos que era un
problema de información; hoy sabemos que los nacionalismos han ganado la
batalla y nuestros políticos se mueven con las orejeras que el
nacionalismo les ha diseñado.
¡Perded toda esperanza! Ni socialistas, ni
peperos, ni podemitas nos auxiliarán y me temo que los ciudadanistas
tampoco, sobre todo cuando vean lo cómodo que es el poder. (...)
Se acerca el 6 de diciembre y, entre los que no quieren tocarla y entre
los que quieren derribarla, hay una opción constructiva y
revolucionaria: mejorarla. (...)
Se precisa reformar la Constitución para cambiar el
sistema electoral. Hay que consagrar en ella la Circunscripción Única
para elegir el Congreso de los Diputados y los parlamentos autonómicos y
la circunscripción autonómica para la elección de senadores, asignando
proporcionalmente al censo el número de senadores de cada Comunidad
Autónoma.
Es preciso eliminar el sistema de lista abierta para el Senado
que, como se ha comprobado en estos 40 años, genera mayorías absolutas
inexistentes en la sociedad. Todo ello, combinado con la presentación en
listas cerradas y desbloqueadas por distrito/provincia, aseguraría
proporcionalidad en el reparto, igualdad en el voto de todos,
minimización de votantes sin valor de su voto y representación
territorial equilibrada.
La gobernabilidad, es decir la necesidad de garantizar
gobiernos estables, debe venir, por un lado, de una cultura política de
negociación y pacto y, por otro, de un mecanismo que garantice la
constitución de gobiernos con suficiente respaldo popular; es decir,
abriendo la posibilidad a que los ciudadanos sean llamados a elegir
entre los dos candidatos a Presidente de Gobierno que tienen más apoyos
en el Congreso, pero no cuentan con la mayoría absoluta de los
diputados. Todo ello con mecanismos de estabilidad y control
parlamentario novedosos.
No se me escapa la falta de interés de los actuales partidos mayoritarios en una reforma de ese calado (...)
Otro de los importantes beneficios que nos traería esta reforma para
Cataluña sería ajustar la representación del nacionalismo a su base
social. Sería muy difícil configurar mayorías secesionistas. Sería un
beneficio pero no la solución.
Como se dice en matemáticas, una
condición necesaria pero no suficiente. Y ahí entra otro de los puntos
mencionados: la reforma de la estructura territorial de España y de la
fijación de competencias. Si no hay fidelidad constitucional tal vez es
momento de que la Administración central recupere sus competencias en
educación… por poner un ejemplo.
Ya no podemos contentarnos con volver a
la hegemonía del nacionalismo pujolista, como dice DB ¡Hay que echarlos
del poder! Democráticamente, claro. (...)"
(Vicente Serrano, Miembro del Grupo Promotor del partido IZQUIERDA EN POSITIVO, Crónica Popular, 01/12/18)
No hay comentarios:
Publicar un comentario