"(...) P —SCC nació con el objetivo de que los catalanes que no quieren la independencia pierdan el miedo. ¿Lo están logrando?
R —La gente se acerca a nosotros con mucho miedo, no se atreven a decir que se sienten tan catalanes como españoles, pero estamos rompiendo muchos tabúes en Cataluña y el hecho de que salgamos 50 o 60 personas a expresar sin temor nuestros sentimientos provoca que mucha gente se acerque a nosotros.
P—¿Hay coste personal?
R—Lo hay, y mucho, a nivel de relaciones personales y profesionales. Incluso en la calle, hay quien te dice alguna palabra gruesa cuando te reconocen, pero es un coste que ya habíamos asumido cuando dimos el paso.
Todos somos «amateurs», no
estábamos preparados psicológicamente. Cuando llevas 35 años de
propaganda en la que se mezclan conceptos como España, Madrid, fascismo,
franquismo, derecha o reacción, al final la gente se acaba creyendo
determinadas mentiras.
P—¿Qué solución ven?
R—Solo hay dos soluciones: una mala o una muy mala. El proceso va a provocar dolor por parte de todos. La ruptura con el resto de España va a ser una realidad; al menos, nosotros constatamos que la Generalitat quiere que lo sea. No tiene vuelta atrás, han quemado las naves.
Lo que queremos buscar es una mayoría de bloqueo
que pueda dar la vuelta a la situación, pero sin la ayuda del Gobierno
de España y del resto de españoles la batalla está perdida. El nuestro
es un grito de solidaridad y ayuda al resto de España. (...)
P—Para el Gobierno de España la prioridad era solucionar la crisis…
R—Más prioridad que la integridad territorial no puede haber nada. También es cierto que los nacionalistas han aprovechado el momento de mayor debilidad española para lanzar su órdago. Con su mensaje de «España nos roba» han canalizado el descontento de mucha gente, que se lo ha creído. Pero al otro lado ¿qué hay? Nada. Al final no solo hay que amenazar con la ley y la Constitución, porque la conclusión es cambiar ambas cosas.
P—Hay quien dice que Felipe VI podría ser el árbitro en el conflicto catalán.
R—Felipe VI está muy bien preparado, puede aportar paz y orden, pero la institución monárquica no está muy bien aceptada en Cataluña. Nuestra confianza en el Monarca, que existe, no abarca el caso catalán. Pero le deseamos toda la suerte del mundo.
P—¿El empresariado catalán debe alzar su voz?
R—Debería formar un frente contra el independentismo, pero está callado y en casa, a excepción de algunas voces. El empresariado catalán está asustado, pero es muy comedido. Lo entiendo, porque cuando te mueves un poco te pegan duro.
Deberían moverse, pero si es para buscar una tercera vía o una
entente nosotros no estaremos a su lado. No queremos apaños ni
foralismos. Queremos una solución total, para dedicarnos a la familia y
el trabajo y no dedicarnos a falsos debates. (...)" (ABC 16/06/14
ENTREVISTA JOSEP RAMÓN BOSCH PDTE. DE SOCIEDAD CIVIL CATALANA, en Fundación para la Libertad)
ENTREVISTA JOSEP RAMÓN BOSCH PDTE. DE SOCIEDAD CIVIL CATALANA, en Fundación para la Libertad)
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