‘Convergencia aspira a que Cataluña sea independiente sin que se note. Tienes grandes complicidades tácitas: entre las más importantes están los sentimientos y la prensa.
Convergencia apoya la respuesta popular sin que nadie le pida cuentas. Cabe en su achique moral. Por el momento su electorado ya transige con costelladas y simulacros. Pero además se le acaba de abrir gozosamente…. ¡una costilla!. Decenas de ayuntamientos socialistas, concejales, diputados y miembros de la dirección del partido han dado su asentimiento tácito o explícito a la campaña. Este es el hecho que no debe tapar el humo. El asunto incuestionable, por más que el presidente Zapatero, su Gobierno y su partido traten de mirar a otro lado y pretendan, como los compadres que Sokal fustiga, que su percepción decida sobre el hecho. El diferencial de esta campaña independentista sólo está en la actitud socialista. Es lo que de repente ha familiarizado a tantos con la independencia. Una cosa in! Ya clara y escuetamente nacionalista desde hace tiempo, el partido de los socialistas catalanes acaba de instalarse estos días en la incertidumbre moral independentista. Debe de ser una pura cuestión de mercado. En realidad arranca de un drama no leve: la seguridad de que, a diferencia del independentismo, el socialismo ha muerto. Y es preciso ser algo en esta vida: ¡sólo hace falta mirar la cara del consejero Castells para saberlo! El PSC lleva el socialismo como Laporta el fútbol. Para tener entrada.
Por último está la coyuntura. Desagradable, el referirse. La actitud de don José Montilla. No es cierto que la campaña independentista haya sido observada con indiferencia por el presidente de la Generalitat y por la dirección de su partido y que la actitud diversa (en contra, a favor o absteniéndose) de los concejales socialistas sea el resultado de un ingenuo laissez-faire. Es dejar hacer, sí; pero como férrea consigna. La, más que estupefaciente, drogada situación de un partido que gobierna en España y en Cataluña y que al tiempo permite que algunos de sus concejales atenten contra el pacto constitucional, aunque sea de modo grotesco, sólo tiene una explicación: una muesca más en el incremento de la presión al Gobierno para que reconduzca la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto. El mensaje es tan descarado como un chantaje: este paisaje, corregido y aumentado es lo que vais a encontraros si no sois capaces de respetar la voluntad (así llamada) catalana. El mensaje tiene además el lacre del propio presidente. Porque, ciertamente, el que se juega el futuro en las elecciones autonómicas, de aquí a un año, no es el socialismo, por lo demás y como hemos visto inexistente, sino el propio presidente. El partido puede sobrevivir en el poder con los alambicados acuerdos parlamentarios a que puedan obligar los votos. Don José Montilla, con mayor dificultad.
De ahí su compromiso personal a mostrarse independiente. Ni disciplina de partido ni disciplina de Estado ni disciplina de ley. Casa Nostra‘." (lavozdebarcelona.com, 14/11/2009)
............................... las cosas de la clase media ..........................
15/11/09
‘El diferencial de esta campaña independentista sólo está en la actitud socialista’
"Arcadi Espada, escritor y periodista, el 14 de noviembre de 2009 en El Mundo:
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